Hola a todos de nuevo :D
Primero que nada deseo agradecer los comentarios que me han llegado, en verdad me hacen muy feliz. Estamos a mitad de la historia y este capítulo es el más largo hasta el momento, espero lo disfruten.
Capítulo 5: Cuando el amor se escapa.
No sabía por qué pero algo definitivamente había cambiado en el ambiente, si bien ya no había hostilidad como en un inicio cuando empezamos el trabajo en el ministerio, ahora estábamos en una atmósfera extraña, no me ignoraba, no era cortante, sin embargo evitaba mirarme, sus respuestas eran un tanto cortas a comparación de nuestra conversación el día de ayer antes del incidente con el imbécil pelirrojo, ¿Acaso era por él que ella estaba así?¿Eso estaba bien o mal?... no sabía y eran algo sofocante eso, ¿y el sonrojo ocasional?, quizá ella pensara que no lo he notado pero cada que me acerco sus mejillas se tornan coloradas, era demasiado complicado para mi descifrar que pasaba por la cabeza de Hermione.
-Hoy tenemos que ir a una cafetería que fue el último lugar que se tiene registro de Oliver antes de su primer incidente en el pueblo.- decía mirando fijamente el expediente como intentando buscar algo que sabía que no encontraría, evitando mirarme de nuevo.
-¿Quieres decir antes de que mataran a sus padres? De acuerdo, ¿A que hora nos vamos?- dije sin mucha pretensión
-¿Te parece dentro unos minutos? solo debo terminar de acomodar unas cosas y estaré lista.- seguía evitando mi mirada, por más que yo la clavara con firmeza en su rostro, empezaba a sentirme frustrado.
-Esta bien, te espero abajo para que termines con calma..- dije las últimas palabras arrastrandolas como una serpiente y es que me sentía frustrado por esa distancia invisible que se posaba entre nosotros, tal vez era infantil de mi parte pero salí sin darle tiempo de responderme, no sabía de que forma pero necesitaba deshacer lo que se supone ya no existía, o ¿acaso era algo nuevo?, analizándolo fríamente ahora se sentía como si la distancia nos mantenía alejados pero a la vez pendientes el uno del otro, no había una indiferencia absoluta como antes.
Mientras divagaba en mis pensamientos sobre la leona, en la entrada de nuestro edificio note como una sombra de cabellos pelirrojos ser ocultaba detrás de uno de los edificios vecinos, era obvio que el idiota de Weasley había regresado después del incidente de ayer, igualmente es obvio que en cualquier momento haría alguna nueva estupidez y eso era peligroso por varios motivos, el primero de ellos era que podría arruinar nuestra búsqueda de Oliver y sus hermanos, lo cual nos llevaría a punto número dos que sería la ira y frustración inmensa de mi leona por ese hecho, y terminaría por sanjar en el último y más importante punto para mi… desataría mi enojo acumulado y no tenía pensado sobrellevarlo más tiempo. Pero tampoco era tan imprudente como ese idiota, ¿Cómo supo de nuestra localización? ¿Habría alguien en el ministerio que se lo informará? aunque es muy poco probable ya que solamente nosotros y Kingsley sabíamos esa información.
-Listo… perdona la tardanza Malfoy, lo bueno es que no está lejos en lugar a donde iremos.- decía Hermione mientras se colocaba a mi lado visualizando el lugar, casualmente la sombra pelirroja estúpida se escabulle de tal forma que ella no notaría su presencia.
-Granger…- me debatí por un momento entre mencionarle o no la presencia del pelirrojo, después de todo el día de ayer había sido bastante caótico su presencia en el departamento, pero al verla tan decidida a seguir su camino, lo mejor sería no decirle hasta que fuera realmente oportuno o necesario, lo que pasara primero.
-¿Dime?- seguía sin mirarme, vaya novedad.
-Vamos, te sigo.-
Sin más comenzamos a caminar, yo detrás de ella, me preguntaba si en realidad ella no había notado la presencia del pelirrojo o simplemente decidió ignorarlo, se supone que es la bruja más brillante de nuestra generación y su "novio" el más imbécil de la misma, así que no entendía como ella no lo había notado, no tenía sentido. Decidí ya no darle mayor importancia al tema, de por sí tenía otras cosas en la cabeza más importantes que el imbécil acosador que tenía por novio la única persona que me importaba, como por ejemplo para encontrar la forma de que me devolviera la mirada aunque fuera una sola vez el día de hoy.
Llegamos a la cafetería, efectivamente no se encontraba lejos de nuestra nueva residencia, solo unas cuantas cuadras nos separaban del lugar, a pesar de eso era un recinto algo escondido entre las calles del pueblo, dentro de un pequeño callejón, era un lugar bastante modesto, al parecer todo en ese pueblo era igual, entramos y el aromo del café me inundó por completo, aún así debo admitir que era un lugar bastante agradable, habían hecho unos arreglos especiales para que la gente pudiese sentirse tranquilo con tan solo entrar a lugar, pues había diferentes tipos de sillas y sillones por el lugar, incluso zonas donde la luz natural alumbraba de manera directa y otras donde una luz tenue simulando a las velas alumbraban de manera constante, varios libreros acomodados de tal forma que parecían las paredes del lugar para mayor privacidad para algunos comensales más quisquillosos o que simplemente buscaban tranquilidad en el lugar, de no ser un lugar muggle sería mi espacio predilecto para pasar la tarde tomando un poco de whiskey de fuego mientras leía algo relacionado con posiciones o quidditch, aunque pensándolo mejor, tal vez ahora que yo vivía como simple muggle en este pueblo pueda venir aquí cuando tenga oportunidad. Por alguna razón ahora que notaba como Hermione veía con demasiada emoción el lugar, maravillada por cada detalle que tenían sentía una curiosidad por saber que era lo que causaba ese efecto en ello, tenía que saberlo.
-¿Granger?- la llamé esperando que ella saliera de su ensoñación, aún emocionada por todo lo que veía volteo a verme sin pensarlo, ahí estaba de nuevo, su mirada apasionada por algo que le gusta, por un momento sentí celos del lugar pero por otro lado ella había vuelto a verme a los ojos.
-Oh si si, sentémonos por allá- me dijo señalando unos sillones que se encontraban en la sección más "privada" de la cafetería, mientras caminábamos en esa dirección note como el imbécil de Weasley entraba al lugar discretamente, tenía que estar alerta.
A lo pocos minutos de habernos acomodado una mesera fue a dejarnos los menús, revise con cautela cada uno de los platillos y las bebidas que ofrecían, pero nada de lo que estaba escrito ahí me parecía conocido, había varios tipos de café pero nada era familiar para mí, era como ir a un continente completamente diferente, supuse que mi rostro denotaba mi desconcierto pues, Hermione no dejaba de verme entre divertida y curiosa por mis reacciones, era algo incomodo no saber nada pero decí dar mi mejor esfuerzo por aparentar esa incomodidad tosiendo un poco.
-Si quieres yo puedo pedir algo para ti Malfoy, solo dime ¿Cuales son tus gustos?.-
-¿Mis gustos?.-
-Sí… ¿Qué tipo de comida te gusta, dulce, salada, bebidas amargas, dulces, frías?
-Mmm, supongo que lo salado como los estofados que nos servían en el colegio, aunque no creo que aquí tengan algo parecido a un buen whiskey de fuego, así que cualquier bebida caliente y no tan dulce estaría bien Granger… Gracias.- dije con cierta ironía, su pregunta me había tomado desprevenido pero ahora me sentía mucho más tranquilo.
-De acuerdo.-
La mesera se acercó para tomarnos la orden, vi como como ordenaba algo para ella y otras cosas para mi, le deba ciertas indicaciones a la mesera sobre los alimentos que había solicitado para después agradecer amablemente su atención, al parcer la mesera era algo distraída pues no dejaba de observarme cuando debería prestarle atención a Hermione por el pedido, solo estaba esperando que ella se fuera, en realidad siempre había estado acostumbrado a las miradas sobre mí, por una razón favorable o no, pero por primera vez deseaba que nadie más me mirara.
-¿Cuales son tus gustos, Granger?- pregunté sin más a encontrarnos nuevamente solos.
-¿Qué?... ah, de comida… mmm supongo que son un poco distintos a los tuyos, prefiero las cosas dulces y honestamente prefiero la cerveza de mantequilla a un whiskey de fuego, pero no a estas horas.-
-¿Y de lo demás?.- pregunté sin saber muy bien por qué, eventualmente quería saber todo pero no pretendía mostrarme tan interesado o incluso ansioso por ello, pero por alguna razón no podía controlar mi lengua.
-¿Lo demás?.- me miró sorprendida.
-Creo que ambos sabemos muy poco el uno del otro, desde que vamos a tener que vivir juntos, sería más sencillo saber cosas, al menos lo básico ¿No crees?.- dije intentando sonar convincente, no podía decirle que ahora me encontraba obsesionado por saber todo de ella.
-Claro...no lo había contemplado así Malfoy… tienes razón.- un punto a favor para mi arrogancia.
-¿Entonces? hasta ahora ya sabemos nuestros "gustos" en comida y ya sabes mi color preferido para vestir…- hice un ademán parecido a una sonrisa, ella me correspondió de la misma forma, vi que tenía toda la intención de seguir la conversación hasta que fuimos interrumpidos por la mesera que traía las bebidas, algo me decía que esa mujer terminaría haciéndome enfadar.
-Muchas gracias.- Le decía Hermione a la mesera mientras ella regresaba a su lugar.- Espero que te agrade lo que pedí para ti, es un carajillo, una bebida de café con algo de licor, no es nada fuerte a comparación de un whiskey de fuego pero a esta hora creo que será bastante agradable…-
La bebida estaba en un vaso algo pequeño su color era muy negro con espuma espesa en la cima color café y en el fondo se veía un de un color beige, no había visto una bebida así, pero a verla mirarme tan ansiosa por ver mi reacción decidi no pensar mucho en eso y probarla.
-Mmm, esta bastante bien pero solo me sabe a café muy cargado…-
-Es que primero debes combinar los colores… déjame hacerlo.- me decía mientras tomaba la bebida y con una pequeña cuchara agitaba los colores dentro del pequeño vaso.- Listo.. ahora sí, pruébalo de nuevo Malfoy.- hice lo que me pidió.
-Es… perfecto.- no sabía que más decirle, la bebida había superado mis expectativas.
-Excelente.- me dijo con una sonrisa que era más perfecta que cualquier bebida, fue entonces que note que traía un dije de un sol colgando en su cuello, era la primera vez que se lo veía puesto.
-¿Te gustan el sol?.- pregunté sin más.
-¿Lo dices por esto?- tomó el dije entre sus dedos acariciándolo suavemente.- Realmente soy una persona más de la luna, por no decir nocturna, esto fue un regalo d Ron.-
-¿Por qué un sol y no una luna, si a ti te gusta más la luna?.-
-Creo que es por que Ron no sabe eso… eres el primero a quien le digo ese gusto mío, en sí Ron me dio este regalo cuando se enteró que entraría en el ministerio, al inicio estaba muy molesto a saber que no podría estar a mi lado, siempre piensa que necesito protección…-
-Siendo un Weasley no me sorprende.- intenté no sonar tan antipático, pero por su mueca creo que no lo logre.
-En fin, tuvimos una discusión por eso, siempre discutimos por eso ahora que lo pienso, pero ese día en la noche regreso con este regalo para hacer las paces y decirme que me apoyaría.-
-¿Puedo verlo?.- había algo extraño en ese dije que ella portaba, ¿Acaso el imbécil de Weasley había puesto algún hechizo en el?
-Claro…- me dio el dije, a tocarlo lo pude sentir, podría no hacer magia con una varita pero eso no significa que no podía percibirse.- normalmente no me lo pongo por que es algo llamativo, en ocasiones pienso que Ron quiere que sepan todos que él y yo tenemos una relación, por eso me dio ese dije.-
-Significa que eres suya… ¿Eres suya Granger?.- pregunté sin verla, ya que el dije empezaba a tornarse de color rojo, dejando de lado ese color dorado de un inicio, es como si se hubiese activado una alarma para informarle que alguien más que no era su dueña quien tenía el dije en sus manos, ese bastardo la trataba como su propiedad, simplemente estúpido.
-No… no creo que signifique eso, es cierto que en ocasiones se comparta algo obsesivo con el tema, sobre todo a no poder estar juntos como en el colegio, pero hemos pasado por muchas cosas que intento entenderlo, esa sobreprotección hacia mi...-
-¿Y él?¿Él también intenta entenderte a ti?.- le pregunté de forma directa, vi en sus ojos duda, pesadez, tristeza, enojo, e incluso desilusión pero jamás noté ese ardor que siempre muestra cuando algo le apasiona.- No tienes que responderme si no quieres, creo que estamos cruzando una línea muy personal y no es mi intención.- le dije devolviendole el dije que en automático a entrar en contacto con su piel volvía a su color original.
-De hecho, creo que te debo una disculpa Malfoy… lo de ayer fue mi culpa, una parte de mi quiere creer que él confía en mi plenamente y que no es capaz de poner un rastreador en un regalo, pero creo que ya te has dado cuenta que nos está siguiendo, incluso ahora se encuentra en este café estúpidamente escondido entre los libreros, pero no puede escucharnos… y todo es por este dije, el hechizo de protección y rastreo que puso en el.-
-Si ya lo sabes… no hay nada que yo tenga que disculpar Granger, pero quizá debas pedirte perdón a ti, creo que ya sabes perfectamente que tienes que hacer si no quieres seguir en ese ciclo tan destructivo en el que te haz metido con el pelirrojo idiota, ¿Que pretendes hacer? seguir adelante cargando con él siempre a tus espaldas, actuando de manera egoísta e impulsiva o harás lo que realmente quieres hacer.-
-¿Lo que yo quiero hacer?-
-No eres tonta Hermione, sabes a igual que yo que desde hace mucho tomaste una decisión sobre tu relación con Weasley, incluso creo que te autoengañas con lo que el te hace creer, pero es porque olvidaron algo importante.-
-¿Qué es lo que olvidamos según tú Malfoy?-
-Para empezar, que igual que cualquier Gryffindor eres valiente e impulsiva, así que nada ni nadie te puede detener cuando te propones algo, que eres la bruja más brillante de nuestra generación, lo cual te hace mucho más capaz que cualquier Gryffindor para lograr lo que quieras, pero lo más importante… olvidaron que tu eres Hermione Jean Granger.- dije con mucha determinación, ni yo podía entender por qué pero de alguna manera había sacado una parte de mi frustración, mientras ella se denotaba sorprendida por mi respuesta.
-Draco… yo…- dijo mi nombre a penas en un susurro, mientras veía como de nuevo agachaba su mirada avergonzada.
-¿Por que Hermione?¿Por qué te dejaste envolver por sus inseguridades?-
-Costumbre.- contestó inmediatamente mientras jugaba con su bebida evitando mi mirada.- Ron me gustaba desde hace muchos años, ahora ya no recuerdo con exactitud como antes, desde la guerra estuvimos juntos, han pasado tantas cosas, pero en ocasiones el amor se escapa Draco y no pude hacer nada para que eso no ocurriera entre nosotros.-
-Te haré un favor Hermione y espero que lo aproveches.- me levanté lentamente de mi lugar intentando localizar a nuestra mesera, la que casualmente llevaba rato sin aparecer con nuestra comida.- Iré a obtener información de Oliver con la mesera, qué al parecer "olvidó" que tiene clientes aquí.- bingo, esa mujer estaba muy interesada en "atendernos" desde que notó mi presencia en ese café, era extraño que de un momento a otro se olvidará de nosotros, pero la razón era cierto pelirrojo idiota que la hechizó ¿Qué pensaba ese imbécil?
-¿Draco?¿Pero qué..?- sentía como ella se colocaba a mi lado y veía lo mismo que yo, ella estaba como un robot, atendiendo solo las mesas de la zona donde la luz natural alumbraba, sin sonrei estupidamente como lo hacía cuando llegamos, se limitaba a dejar las cartas sin preguntar nada.- ¿Ron hizo eso?.-
-No puedo asegurarlo, tendrás que hablar con él, yo intentaré ayudar a la mesera para sacarla de ese estado.-
-Pero tu magia está restringida.-
-Corrección… mi uso de la varita y sus hechizos están restringidos, no así mi habilidad de oclumancia y legeremancia.- sonreí con arrogancia, podría usar mi magia por algo bueno,vaya que desde hace tiempo tenía ganas de usarla.- de paso veré que sabe ella de Oliver mientras resuelves tus conflictos.-
-Pero… ¿No será peligroso para ella? no soy una experta en el tema pero, eso es una invasión Draco, ella no lo soportaría en ese estado.-
-Ciertamente puede ser doloroso cuando la otra persona se opone a la invasión como lo llamas, pero en ese estado es lo más seguro y rápido para que ella recupere su estado, sabes que entre más tiempo pase más peligroso será para ella, confía en mí que yo confío en ti… no olvides eso Hermione.-
Sin decir más me acerque sigilosamente a la mesera mientras notaba como una mata roja se me acercaba con una mirada hostil, olímpicamente lo ignore mientras él se establecía en donde yo antes me encontraba sentado con Hermione. No era algo que quisiera ver, así que arrastre con delicadeza a la "mesera-robot" hacia la parte trasera de la cafetería, note que era una mujer un poco robusta pero con una cara bastante amable, al asegurarme que nadie más nos podía ver empecé a escarbar en sus recuerdos para ponerlos en orden, me di cuenta que ese imbécil no era apto para usar hechizos de memoria, dejo un caos dentro de la mesera. Intente actuar lo más rápido posible, entre más tiempo pasara ella en ese estado más complicado se volvería. Dentro de sus memorias tuve la oportunidad de ver a Oliver, lo reconocí por las imágenes que teníamos de él en el archivo, se veía mucho más pequeño en las memorias de la mesera, incluso sus padres rebosaban de juventud, eran una pareja bastante armoniosa y tenían en brazos a un bebé bastante regordete e inquieto, supuse que era el hermano de Oliver; a seguir con los recuerdos di con la memoria más reciente que tenía de Oliver, esa mujer lo volvió a ver después el incidente de sus padres, el pequeño estaba lleno de suciedad, sangre seca y lágrimas, la mesera sentía angustia a verlo así, vi como ella le daba hogazas de pan y algo más, comida que no conocía, le había dicho que esperara en lo que intentaba contactar a la policía, pero justo en el momento que se giró para ir hacía el teléfono Oliver desapareció ¿Cómo lo había hecho? era muy joven como para poder aparecer y desaparecer a su antojo, lo último que pude ver antes de salir de las memorias de la mesera fue el nombre de un persona que no ubicaba, no sabía si eso sería de ayuda o no pero ya tenía algo.
Después de algunos minutos la mesera empezaba a recuperar su color, empezaba a rememorar lo que estaba ocurriendo, se notaba sorprendida por verme a su lado en la parte trasera de la cafetería.
-¿Esta bien? perdone la intromisión pero tardo mucho en llevar nuestra comida y la vi un poco confundida por eso decidí acercarme…- dije para calmarla, ella se notaba avergonzada cuando mencione la comida olvidada.
-Ohh, disculpe en verdad, no puedo creer que se me haya olvidado joven, es usted muy amable, en verdad una disculpa… si me regala unos minutos en seguida llevare su comida.-
-No es necesario, creo que primero debe recomponerse, se ve algo pálida, desafortunadamente tenemos que retirarnos, otro día volveremos para probar la comida.-
-En verdad lo siento mucho joven, no es necesario que paguen nada, las bebidas corren por mi cuenta, estoy muy apenada.-
-De acuerdo…- sin más salí por la puerta trasera dejando a la mesera algo confundida por ser tan cortante pero tenía que esperar a Hermione, habían muchas cosas que contarle pero quería ver si ella no estaba teniendo problemas con el imbécil pelirrojo, pero ella ya se encontraba en la entrada del lugar esperandome, sin ningún rastro de lágrimas o de molestia en su rostro, de alguna forma se veía aliviada, quizá algo menos animada que de costumbre pero era como si algo dentro de ella tuviera un alivio, su mirada cambio, siempre su mirada. Cuando ella me noto empecé a acercarme despacio.
-¿Cómo está ella?.- preguntó intentando sonreír.
-Estará bien, logré revertirlo a tiempo, tengo nueva información de Oliver, sin hacer ningún daño…¿Tú…?- no me atreví a completar la pregunta, cuando era obvia su respuesta, me detuve dejando cierta distancia entre nosotros.
-Fue mucho más sencillo de lo que pensé, el ver a la mesera en ese estado, si no hubieras estado cerca hubiese sido más complicado traerla de vuelta… él se fue, no creo que vuelva…-
-¿Y el dije?-
-También se fue.- suspiro mientras tocaba su cuello, justo donde antes se encontraba el collar con el dije.- ¿La mesera no te pidio tu nombre por lo menos?- intento sonar divertida, aunque su pregunta me disloco un poco, ¿Estaría celosa?
Me acerque lentamente a ella hasta quedar a su altura, no se desde cuando podía decifrarla con mayor precisión pero ahora era todo más claro a diferencia de esta mañana, sus ojos estaban tristes, es cierto pero no era lo único que había ahí.
-No le di tiempo para eso… pero nosotros tenemos que ir a otro lugar aunque creo que lo mejor será investigar algo antes… ¿sabes de algun caso donde un menor de edad pueda usar la aparición a su antojo entre los nacidos de muggles?.-
-¿Oliver usa la aparición?...¿Cómo..? jamás había oído algo así… no creo que sea posible, esa es magia muy desarrollada, lo más probable es que el tenga un…-
-Traslador, igual pensé en eso, siendo así no tenemos mucho tiempo, alguien más está cerca de él, dudo que obtuviera el traslador por casualidad.-
-Tienes razón, ¿Dónde hay que ir?.-
-Primero a departamento, ahí te mostraré lo que vi.-
-De acuerdo, vamos.-
-Por cierto Hermione... - me acerque hasta acortar la distancia entre nosotros, incluso me puse a su altura para verla directamente, amaba esos ojos color miel.- cuando el amor se escapa…- sonreí de lado cuando note nuevamente el sonrojo en sus mejillas, teniendo unas ganas inmensa por besarle.-es por que siempre llega otro para quedarse.- sin dudarlo más la bese.
¿Qué les pareció?
Nos estamos leyendo próximamente, Gracias :D
Natsuki.
