Capítulo 71

20 de Junio

Hoy pasó algo muy tierno, Yuri me preparó algo de comer, dijo que me veía muy mal alimentado, es tan lindo.

Era una sopa muy simple, obviamente no podía pedir una comida lujosa estando en medio de la nada. La calentó en el campamento y para conservar algo de calor la había servido en una lata, por lo mismo aún estaba tibia cuando me la pasó. Aun así, estaba deliciosa y la comí gustoso, sobre todo porque hice una travesura para que el cerdito me alimentara en la boca

- Prueba un poco-

-Yuuri, mis brazos están cansados, entrené mucho hoy, y no puedo alzarlos- hice un puchero

-Mmm, entonces te ayudo- sonrió dulcemente y me dio un bocado

21 de Junio

Tengo algo preparado para mi cerdito, hoy en la noche se lo entregaré…no es mucho, pero no pude conseguir algo mejor…

La verdad es que pensé mucho acerca de esto…primero se me ocurrió regalarle el colgante que él me dio, ya que significa mucho para mí, pero luego concluí que sería de mal gusto e interpretado de otra manera, ya que él me lo dio primero. Luego pensé en alguna joya, como un brazalete o un anillo, pero ¿dónde podría conseguir eso en un campamento a miles de kilómetros de una joyería decente? A menos que se lo robara a alguien, no lo conseguiría pronto y robar tampoco estaba en mis planes.

Finalmente tuve una tonta idea…

-Yuri, traje esto para ti-

Le regalé un botón de mi chaqueta.

-Sé que no es mucho, pero quiero que lo conserves…como una promesa…

Él lo recibió con amabilidad, aunque se notaba que estaba sorprendido por tal regalo.

¿Una promesa?- preguntó algo confundido-

Si…quiero que guardes esto y prometas….prometas que después de que termine esta guerra…nos encontraremos de nuevo

Quise darle un significado especial a ese pequeño presente, esperaba que este simbolizara nuestra unión…

-Por supuesto, lo prometo, Víctor-

No fueron muchas palabras las que cruzamos esa noche, Yuri me miraba emocionado, tocaba mis manos y mi rostro, su tacto era demasiado delicado…yo también hacia lo mismo con él.

Además, él también me besó varias veces, era tan lindo…

Pasamos la noche en la cueva, cuando abrí los ojos… ya se había ido, se fue en silencio...al igual que yo alguna vez lo hice con él.

Sin embargo, esta situación era distinta.

No era un "adiós", sino que era un "hasta luego".

Teníamos una promesa que no debíamos romper.

Ahora tenía esperanzas de que ambos seriamos felices juntos.

Sin embargo, aún tenía un vacío en mi corazón y no pude evitar que amargas lágrimas bajaran por mis mejillas, incluso ahora que estoy escribiendo esto me es imposible detenerlas al recordar la partida de mi dulce soldado.

Me siento tan tonto por llorar de esta manera, sé que nos volveremos a encontrar, él lo prometió, pero las situaciones en la guerra son impredecibles y el destino del hombre está atado a la bondad…o más bien a la maldad del otro.

Continuará…