¿Qué tal? Me gustaron todos los comments, pero tengo la meta de llegar a los 100 reviews en este fanfic, en serio. Asi que me harían el favor de comentar los que no lo hicieron, ya que es un enrome estimulo para mí. Bueno, en otras noticias, me llamo la atención que preguntaran si Reg iba a regresar y eso lo sabrán si leen los próximos capítulos. Ahora, lean y disfruten!
Disclaimer: Todo pertenece a JK.
OOO
—Necesito hablar con ustedes dos—Dijo Dumbledore señalando a Hermione y Ron al acabar de cenar. El director les hizo una seña indicándoles que fueran al salón para hablar en privado.
Hermione miro nerviosamente a Ron, quien se encogió los hombros y siguió a Dumbledore hacia el salón. Los chicos jamás habían entrado allí, ya que no habían terminado de descontaminarlo. Hermione se abrazo los hombros al ver un tanto asustada el estado de suciedad en el que se encontraban.
—Muy bien, sin duda se estarán preguntando para que los cite aquí, pero mi propósito es muy simple. —Los miro fijamente con sus penetrantes ojos azules, y a Hermione le pareció que le estaba traspasando con la mirada— Mi propósito es que me juren que al cartearse con el Sr. Potter no le informen sobre Voldemort o en donde se encuentran. Es indispensable que lo hagan por el bien de Harry. —añadió mirándoles fijamente esperando que cumplieran su respuesta.
—Pero…—comenzó a decir Hermione titubeante mirando a Ron, como pidiendo su apoyo— Profesor, Harry necesita saber lo que está pasando, no sería justo que ignoráramos sus preguntas y no se las respondiéramos, es…
—Srita. Granger, comprendo muy bien la situación, pero es primordial que me lo juren. —respondió el anciano mago viéndolos tras sus gafas de media luna.
Pero…—protesto Hermione viendo impotente al anciano profesor.
—Lo haremos, quiero decir, que Hermione y yo no le diremos nada a Harry, señor—respondió Ron con voz firme, y Dumbledore se dio por satisfecho.
—Gracias por hacerlo, sé que es difícil hacer esto, pero es para la seguridad de Harry. —Sonrió afablemente y dándose la vuelta se despidió —Tengo que irme, gracias por la promesa.
Y diciendo eso, se despidió, dejando a los chicos en un incomodo silencio. Ron sabía que Hermione se pondría como una furia al aceptar el juramente por ella. Asi que espero pacientemente hasta cuando estallaría, pero para su sorpresa, no lo hizo.
—No sé como voy a arreglármelas para mentirle a Harry, solo espero que no te arrepientes de lo que juraste al ver sus cartas llenas de preguntas. —dijo Hermione con voz decepcionada y salió del salón sumamente enojada.
Sí, eso había pasado hace una semana, pero al tener la carta llena de preguntas de Harry, se sintió tan mal, que evito a Ron al estar juntos limpiando una recamara. Al parecer Ron también había recibido una carta de parte de Harry, y también estaba confundido al no saber que responderle.
Hermione agotada por el esfuerzo de limpiar de forma muggle la habitación arrastro sus pies, dirigiéndose lentamente a la habitación que compartía con Ginny, para tomar la carta de Harry y el diario. No había tenido oportunidad de leerlo, ya que las campañas para limpiar, los intentos de enterarse con las orejas extensibles cuando llegaría Harry o noticias sobre Quien-tu-sabes, llenaban el día sin dejarle oportunidad de hacer alguna cosa más.
Pero hoy se había propuesto a ir a un lugar silencioso en donde nadie la escuchara, y yéndose a las habitaciones superiores, abrió la puerta en donde se encontraba Buckbeack encima de una cama matrimonial que debió haber sido en su tiempo sumamente elegante y confortable. Hizo una reverencia al hipogrifo y este la reconoció a su vez dando un asentimiento. Ella se acerco a acariciarle pero alejándose de él se dirigió a una enorme ventana que daba al exterior.
Lo mejor de la ventana, es que por ser mágica, nadie te podía observar pero tú sí que podías ver lo que pasaba en el exterior. Seguramente por eso a Sirius le gustaba tanto pasar el tiempo allí, pensó viendo detenidamente el lugar. No había hablado con Sirius desde esa pequeña conversación que habían tenido en el comedor. Sirius se había mostrado frio y distante, cosa que no la ánimo para hablar con él.
—Veamos, ¿Qué te diré para que dejes de estar tan ansioso, Harry? —murmuro dando golpecitos en el blanco pergamino. Se quedo pensando, pero imaginándose la frustración que debía embargarlo al no saber nada, empezó a escribir con letra temblorosa.
Querido Harry:
Espero que tus días en Privet Drive no sean tan frustrantes como imagino. Aquí todo está muy aburrido, pero aun asi Vícktor me envió un libro para que me entretuviera. Sabes, es un libro muy apasionante, pero Ron dice que Krum no es de fiar. ¡Imagínate! Después de que en el año pasado estuviera persiguiéndolo para que le diera su autógrafo, pero bueno, creo que Ron jamás superara sus paranoias con él. Espero que nos veamos pronto, y respecto a tus preguntas, no puedo decirte nada, Harry. Es por seguridad…pero espero que no estés tan ansioso al ver mi breve carta sin respuestas. Sé que después de lo que paso en Junio querrás saber lo que trama Ya-sabes-quien, pero me es imposible informarte. Espero que estas tartas de melaza te conforten en tu encierro.
Besos.
Hermione
La chica leyó la carta varias veces revisándola cuidadosamente, pero soltando un suspiro de abatimiento la metió rápidamente en su bolsillo mientras acercaba el diario a su regazo, dispuesta a leer mas sobre el recién descubierto hermano de Sirius.
"Vale, me he vuelto como esos tipos que solo están metidos como ratones en la biblioteca, no es que tenga nada en contra de ellos…, pero me parece aburrido que solo quieran estar metidos en libros. En fin, sigo pensando que mi vida es un total fiasco, monótona y aburrida. Cissy se ha pasado toda la tarde interrogándome sobre Lucius Malfoy, su futuro esposo y un completo idiota arrogante…
Hermione no puedo evitar reírse al oír que él también compartía su odio hacia los Malfoy, pero volvió a dirigir su mirada hacia el texto que tenía enfrente.
"…un completo idiota arrogante que se cree superior solo por su estúpido apellido, ¡por Merlín! Ni siquiera Sirius presume el apellido familiar. Yo jamás he tenido que usarlo para que hagan lo que quiero, nada mas ven mi porte y empiezan los halagos y las falsas sonrisitas de parte de todos. Pero a pesar de tanta idiotez, mis planes hacia el poder no han cambiado. Al contrario, Bella me ha ayudado a aprender Oclumancia, una rama que será necesaria si voy a querer ser el mortífago más importante.
En fin, mamá ha enviado otro vociferador a mi querido hermanito amenazándole que si no regresaba este verano, lo borraría del árbol genealógico. ¡Como si a él le importara! Siempre que lo veo, se la pasa haciendo travesuras o con un nutrido grupo de chicas a su alrededor. Pero a mí si me importa, y mucho. El ser un Black necesita sacrificios y ser el mejor en todo. Yo tengo que ser el mejor en todo para no defraudar a mis padres. Estoy ansioso de que llegue el momento en donde los muggles y las sangres sucias se aparten del camino de nosotros: los poderosos.
He tenido que estar escuchando la perorata de Cissy a mi lado mientras escribía pero bueno, es mi prima y a pesar de tanta tontería que dice, la quiero. Tal vez sea la persona a la que le tenga más confianza, lástima que sea tan hueca en algunas cosas, pero por lo menos puedo confiar con ella. No como Bella, que es una total mala y cruel, a ella solo le pido ayuda para hacerle daño a alguna escoria que se me presenta, pero si se trata de meditar mejor las cosas, acudiría a Andrómeda. Ella es como la oveja gris en la familia. Obviamente se lleva mejor con mi hermanito, pero aun asi trata de hacer su mejor esfuerzo siendo práctica o elegante, cosa que siempre le sale fatal. Es muy torpe para ser elegante o inteligente, tal vez su única cualidad sea la de ser buena y bondadosa con todos.
Estoy emocionado de ganar el próximo partido de Quidditch, y ver la cara de estupefacción de Potter. Él es tan arrogante, que se cree el mejor cazador del mundo, aunque apenas sea una pequeña cosa comparada con mi agilidad en la escoba. Si ganáramos, tal vez Helen al verme glorificado y aclamado por todos, decida de una buena vez ser mi novia e inclusive mi prometida. Estoy tan jodidamente enamorado de ella, que si me pidiera que me fugase con ella a Francia, lo haría sin pestañear.
Veo que Cissy me está mirando con curiosidad, e intuyo que tal vez ya termino de hablar de su amado. Me caga escuchar solamente su apellido, pero tendré que esconder mi diario, si no, Bella empezara a molestarme sobre mi secreto.
R.A.B
Toujurus Pour
Hermione quedo mirando el diario confusa de tantas emociones juntas, pero dándole la vuelta a la hoja, empezó a leer, al parecer por la emborronada letra del chico, parecía que lo había escrito a prisas.
"Es de noche, y he hecho la cosa más repugnante de toda mi vida. No tengo el valor ni siquiera de ir a hablar con Meda (Andrómeda) y confesar mis crímenes. Por Morgana, ¿Qué he hecho? Me siento tan ansioso de volverlo a hacer, pero me da asco el pensar hacerlo de nuevo.
Era de noche, y Helen me pidió que si podía ir a mi recamara en la noche, yo sumamente sorprendido, acepte inmediatamente. Pero al ver su cara pálida, pero llena de un brillo maniático, supe que algo iba mal. Se sentó en mi cama sumamente alocada y viéndome a la cara, me confesó que Parkinson tenía cautivo a un muggle en el Bosque Prohibido y que iba a matarlo, yo estaba confundido, pero cuando tuve tiempo de reaccionar estaba frente al muggle, en el Bosque Prohibido.
Vacile en lanzarle la maldición asesina, pero Parkinson y los demás mortifagos que se encontraban, empezaron a abuchearme de que si no lo hacía, era un cobarde. ¡Por Merlín! Que el cielo me perdone, pero sentí una satisfacción al ver su gesto asustado y como empezaba a pedir ayuda a gritos, y sintiéndome poderoso, lo torture…"
Hermione soltó el libro asustado de lo que acababa de leer, era horrible. Con el corazón desbocado, trago saliva y tomo el libro dispuesta a terminar de leer lo que seguía.
"… lo torture, a sangre fría, como si fuera algo que hiciera todos los días. No sé como llegue a mi habitación después, pero lo que si se, es que necesito hablar con alguien sobre esto, si no me volveré loco. Espero que Meda no me juzgue de lo que hice o que si lo hiciera, me diera su consuelo. Me he mirado al espejo, parezco un cadáver. Mis grises ojos tienen un brillo tan maniaco y despiadado que no reconozco mío. Estoy enfermo de poder, no reconozco ninguna de mis actitudes como las mías.
Por supuesto que al enterarse Bella de eso, me ha animado e incitado de volverlo a hacer. Yo no le conteste y seguí indiferente a sus consejos. Me doy cuenta que mi prima está loca de atar .Es sábado y aparte, salida a Hogsmade, y estoy sentado en mi cama, con las cortinas de dosel cerradas, pero aun asi siento el cosquilleo de volver a hacerlo y ver la asqueada cara del muggle. Creo que iré a comer un bocadillo y tal vez, enviarle una carta a mama contándole lo sucedido.
R.A.B
Hermione se encontraba estupefacta de lo que acababa de leer y se dio cuenta del pequeño detalle que había allí: no había puesto su lema favorito.
Era difícil imaginarse a ese joven anhelante de comprensión y guía en su misma edad. Era como si de repente, Malfoy se pasara al bando de los mortifagos por ansias de poder. Era algo inverosímil de creer, algo que jamás de le pasaría a la mente.
Siguió pensando en Regulus y abriendo de nuevo el libro intento concentrarse en él, pero se sobresalto al oír las pisadas de alguien dirigiéndose hacia donde se encontraba. Era Ron, malhumorado pero sonrió torcidamente al verla.
—Mama vio a Fred y a George con las orejas extensibles—comento Ron viéndola de reojo— Y se ha puesto como una furia, será mejor que bajemos hasta que se le haya pasado el enojo. Y… ¿Qué haces aquí? —pregunto fijándose en el libro que Hermione sostenía fuertemente.
Hermione escondió el libro de la vista de Ron, ya que se estaba poniendo nerviosa con su interrogante mirada.
—Emm… solo leía un poco, ya sabes, para matar el tiempo. —Contesto rápidamente Hermione y viendo el desconcierto de Ron, se apresuro a decir—: Harry me ha escrito, quiere saber qué está pasando, Ron. Yo…—ahogo un suspiro— odio mentirle.
—Yo también, pero ¿qué quieres que haga? —Se apresuro a decir Ron viéndola fijamente, pero soltando una risita nerviosa añadió—: Creo que es mejor que vayamos a cenar, antes de que mama se vuelva a poner histérica.
Hermione acepto a regañadientes, pero seguía aferrada al libro, temerosa de que alguien reparase en él. Al bajar, se coló a la habitación para meter rápidamente el libro y volvió a bajar los escalones rápidamente. Reparo que Sirius seguía en su mutismo, y al dirigirse a él, sintió una especie de dejavú. Se quedaron una milésima de segundo mirándose fijamente hasta que Hermione aparto la mirada reparando en la llegada de Tonks.
La recién llegada tenia puesta una camiseta de chillones colores con unos vaqueros desgastados, y esta vez, su cabello tenía un violeta intenso.
—Hey, ¿Qué hay? He estado haciendo guardia con Alastor y créeme que jamás lo volveré a hacer—le dijo al verla y juntas se dirigieron al comedor, en donde la Sra. Weasley estaba cocinando con el entrecejo fruncido.
—Hola Tonks—Saludo la Sra. Weasley al verla entrar, y viendo a Hermione le sonrió amablemente—Hermione, cariño, ¿podrías poner la mesa? —le señalo los platos y cubiertos que había allí.
—Claro, Sra. Weasley—contesto la chica y empezó a poner los platos, pero se le cayó uno al aparecérsele un gemelo a su lado.
Por suerte, Fred alcanzo el plato y se lo dio a la ruborizada chica, que a estas alturas estaba maldiciendo mentalmente al pelirrojo.
— ¡Fred! Dejen de estar haciendo eso, menos mal que no se rompió el plato. Ahora ve y ayuda a Hermione a terminar de poner la mesa—Vocifero Molly al ver la escena y fulmino con la mirada a su pelirrojo hijo.
Fred, asustado de la mirada de su mama, se apresuro a poner la mesa, mientras llegaba George con una radiante mirada.
— ¿Ya está la cena?—pregunto Ron viendo con avidez el comedor, como si pensara que saldría sola, pero se calló al ver la mirada de Hermione.
Después de una animada cena, en donde Tonks entretuvo a Hermione y a Ginny cambiando su aspecto, la Sra. Weasley los despacho para que se fueran directos a la cama.
Los Weasley y Hermione se pusieron a hablar animadamente pensando cuando llegaría Harry, pero dejaron de hacerlo al llegar la Sra. Weasley regañándoles por el ruido que hacían.
Hermione al estar acostada en su cama, recordó el color gris de los ojos de Sirius, y se imagino a un guapo joven con el mismo color de ojos. Sonriendo en sueños, se quedo profundamente dormida.
La luna bañaba la mágica casa de Grimmauld Place, con todos sus habitantes dormidos, menos un adulto de alborotados cabellos negros que se lamentaba en silencio mientras observaba una foto. Era desgarrador verlo y no poder ofrecerle consuelo, pero para alguien que ya había sufrido tanto, no había consuelo que le ayudara plenamente.
Hola, espero que les haya gustado el capitulo, y vengo con un aviso a los que leen mi otra historia: Tratare de actualizar lo más rápido, para compensarles del extraño capitulo que hice.
En otras noticias, ya vimos que Reg utilizo las maldiciones imperdonables, algunos se preguntaran: ¿Y dónde está Dumbledore? La respuesta, es que el director no se encontraba en ese momento, pero nadie se entero de ello. Aclarado el punto, espero que sigan dándome más apoyo con sus reviews, sé que podremos dar más de nuestro apoyo a la historia.
Suya:
Mariana Masen
