Disclaimer: Todo pertenece a JK!


Hace una semana desde que había terminado el diario de Regulus y aun no entendía muy bien como era el joven. Actuaba de una forma extraña y misteriosa que no sabía muy bien que pensar de él; ahora que sabía que Sirius había sido un total descarriado y todo un playboy en Hogwarts.

— ¿Estas allí, Hermione?—pregunto Ron desde las escaleras interrumpiéndola en sus pensamientos.

—Sí, aquí estoy Ron—contesto Hermione un tanto molesta sin saber el motivo, pero se contuvo; Harry vendría ese día y lo mejor es que estuvieron de buen humor, ya que seguramente su amigo estaría de un humor espantoso.

—Mamá dice que bajes a comer—dijo recargándose en el marco de la puerta, y mirando a su alrededor por si había alguien más, añadió—: ¿Cómo crees que Harry reaccione?

—Es lógico que este enojado, Ron—respondió Hermione impaciente— Asi que debemos comprenderlo y no ponernos enfadados con él. Recuerda que ha de haber pasado un infierno con sus tíos y que no estará del mejor humor.

—Claro, pero ¿crees que lo expulsen de Hogwarts?

— ¡Por favor, Ron!—exclamo exasperada Hermione— Dumbledore va a evitar eso, estoy segura de que a Harry no le harán nada y menos con Dumbledore respaldándole.

—Espero que lo que digas sea cierto, Hermione. No soportaría ver a Harry con los muggles. —respondió Ron mientras se sentaban en el comedor.

De nuevo Hermione evito la curiosa mirada de Sirius sobre ella, y se dedico a cuchichear con Ron sobre lo que le podría pasar a su amigo, pero Molly viéndolos hablar entre ellos tan sospechosamente los interrumpió diciéndoles en tono amable y regañón a la vez:

—Esta noche tenemos reunión, asi que será mejor que cuando llegue Harry se queden con ustedes.

Después de la clara amenaza, Hermione se desanimo y después de dar muestra de estar impaciente por ir a la biblioteca Black, se marcho después de ayudar a quitar la mesa. Ron no se pudo escabullir tan rápido, ya que Molly lo retuvo para que limpiara la recamara en donde dormirían Harry y él.

Era increíble como con el simple hecho de oler el pergamino viejo se tranquilizara y pusiera sus pensamientos en orden. Tal vez fuera por el hecho de que sus papas siempre la llevaran a la biblioteca en Londres cuando estaba deprimida. Los libros siempre habían sido sus amigos y sus confidentes. Era deprimente pero cuando Ron y Harry se hicieron sus amigos, era tal vez los primeros.

Se quedo allí estudiando con una enorme pila de libros investigando acerca de los diferentes cargos que podrían ponerle a Harry, y en ningún libro decía que lo pudieran expulsar o cortar su varita a la mitad por haberse defendido y utilizar magia. Al contrario, defendían al joven mago y menospreciaban a los muggles —si el agresor resultaba serlo— e inclusive de ese odio a los muggles, los autores del libro, se alejaban del tema central y seguían despotricando hacia las sangres sucias y los muggles. Sumamente enojada por leer semejantes perjuicios hacia los que no podían hacer magia, que cerró el libro de un porrazo y con una nube de polvo, empezó a toser ruidosamente.

— ¡Hermione! ¿Te encuentras bien?—pregunto Sirius viéndola con preocupación mientras la chica negaba con la cabeza y ponía una mano enfrente de su nariz intentando quitar el polvo de su cara.

Después de varios minutos de estarlo haciendo, dejo de estornudar y le dio un porrazo al pesado libro, provocando que se le cayera a su pie y empezara a chillar enojada contra el libro.

Sirius veía la escena riéndose a carcajadas, lo que estaba viendo era un especie de dejavú. Hermione lo fulmino con la mirada al oírlo, y se sentó dignamente en una butaca cercana.

—Es que me recordaste a Lily—se excuso Sirius mientras se sentaba en la mesa que estaba frente a ella— Una vez cuando James le pidió salir a Hogsmade, estaba tan enojada que soltó el libro que tenía en sus manos y fue a parar directo a su pie izquierdo. —Esbozo una sonrisa torcida y su mirada empezó a vagar; como si estuviera viéndolo—Me acuerdo que Cornamenta se la llevo a la enfermería a pesar de los insultos que le lanzaba la pelirroja, pero a pesar de todo ello, James se quedo allí toda la noche acompañándola.

—Me acuerdo todavía que le decía que era un imbécil por dejarse mangonear por una simple chica, pero él siguió allí con la capa a su lado y con su cara de imbécil enamorado. Después de eso, Lily empezó a salir con él por haber mostrado su amor y no sé qué tantas cursilerías que dijo. Ella era mi mejor amiga, eran mi familia—confeso dándole la espalda al estar mirando por la ventana.

Hermione soltó un suspiro sin saber que decir ante la confesión, pero Sirius no le dio tiempo de decir algo al voltearse abruptamente y con una extraña sonrisa en el rostro decirle en voz más animada:

—Pero hoy vendrá Harry a la casa, asi que…—La miro unos instantes a los ojos— será mejor que cooperes con Molly para que no enfurezca. Ah, y no dejes que el mal humor de mi ahijado les estropee el día, Hermione—le paso el brazo por los hombros con gesto paternal y la guio para que saliera de la biblioteca—A veces saca el carácter de Lily y James juntos; una espantosa combinación—añadió guiñándole el ojo y yéndose hacia el comedor dejándola sumamente confundida a Hermione.


— ¿Y no pudieron haberme dicho algo?—espeto Harry furiosamente a sus amigos mientras Hermione se sentía sumamente culpable, y oía cada uno de los reclamos, hasta que no soportándolo más, exclamo con lágrimas en los ojos:

—Lo lamento Harry, yo también me sentiría furiosa si me lo hubiera hecho—Harry al verlo en ese estado se calmo un poco pero aun asi no dejaba de sentirse un poco enojado con ellos.

Después de eso, empezaron junto a los gemelos y Ginny, a explicarle la situación en la que se vivía en Grimmauld Place. Harry abría los ojos sumamente sorprendido de las frescas noticias que oía y se mostro sumamente irritado al escuchar lo de Percy.

Después de una cena un tanto tensa por la información que se le había escapado a Sirius, los chicos fueron obligados a irse a dormir. Ginny que no había estado presente en la información sobre Sirius, se mostro sumamente interesada en la plática y se quedaron charlando hasta muy altas horas de la noche.

—Creo que me estoy volviendo loca, Ginny—confeso de pronto, Hermione volviéndose hacia ella viéndola de reojo en la oscuridad.

— ¿Y eso porque?—pregunto confundida Ginny con voz cansada; se estaba quedando dormida.

—Bueno, porque…—empezó a decir Hermione pero Ginny escogió ese momento para dar un sonoro ronquido muy parecido a los de Ron. La chica sonrió para sus adentros, y cerrando los ojos, pensó en el tal Martin hasta que el cansancio la hizo quedarse en un plácido sueño.

Unos rayos de sol se colaron de las gruesas cortinas raídas de terciopelo que había en la habitación en donde dormía Hermione. Abrió un poco los ojos al sentir lo caliente de los rayos en su cara, y soltando un bostezo aparto las sabanas y se levanto lentamente.

La cabeza le tamborileaba al estar soñando de nuevo con Regulus Black; es sus sueños siempre le decía que debía buscar a Martin para que ese pudiese salir libre. La chica empezaba a pensar que esto la estaba volviendo loca, pero algo le decía que debía de ayudar a Regulus.

Después de estar dándole vueltas al asunto, se fue a la biblioteca para dejar el diario de Regulus allí; no quería estar cargando con el todo el día y empezar a causar sospechas con los demás.

— ¿Hermione?—pregunto Molly Weasley al estar desayunando aglomerados en el comedor—Tus papás te enviaron esta carta por medio del correo muggle, cariño—dijo dándola un sobre lleno de timbres y con la dirección de Grimmauld Place.

—Gracias, Sra. Weasley—respondió Hermione entusiastamente tomando el sobre con avidez—Si me disculpa, iré a leerla a mi habitación.

—Por supuesto, querida, pero baja en un rato para ayudar a limpiar el salón, ¿quieres?—le dijo al ver que Hermione subía las escaleras rápidamente.

Es increíble que mis papas hayan enviado una carta, pensó al abrir el sobre y ver la apretada y pequeña letra de su madre.

Querida Hermione:

Papa ha remodelado el consultorio poniéndole un papel tapiz de color verde pretextando que se vería más cálido. Es evidente que nada mas era un pretexto para empezar a remodelar "según los gustos de los clientes" ¡Querida! Me gustaría que vinieras a casa más seguido, cariño. ¿Te acuerdas de Mark Flint? Bueno, su hermano termino siendo mago como tú. ¡Imagínate! El pequeño Andrew se fue a Paris, ya que su mama no quería que fuera a Hogwarts por los extraños rumores que corren por allí. Yo la calme diciéndole que eran puras mentiras, pero ella escogió que su pequeño se fuera a Paris. Hermione, espero que estés bien con los Weasley; papa te envía un enorme beso y te recuerda que en Navidades vendrás con nosotros.

Un beso,

Mama y Papa

Pd: Envíale saludos a Arthur y Molly de nuestra parte.

Hermione sonrió al pensar en el grito que daría su madre al ver la decoración de papa. Sabía que era egoísta al irse a pasar las vacaciones de verano con los Weasley pero en fin, sus papas estaban muy orgullosos de lo que era. Supo que en estas vacaciones sin duda tenía que pasarlas con sus papas o la matarían al no hacerlo.

Guardo la carta, y se fue a ayudar a la Sra. Weasley con el salón. Harry mantenía ya un buena actitud, seguramente el buen desayuno de la Sra. Weasley había actuado de forma positiva en él.

Pasaron semanas en donde lo único que hacían era limpiar la casa o hablar sobre la vista de Harry. Hermione sabía que saldría bien parado de aquello y a pesar de saberlo, no pudo estar nerviosa al presentarse el chico en el Ministerio. Obviamente, Dumbledore lo ayudo y Harry salió victorioso. Pero aun asi, notaba que a Harry le dolía que el director ya no le dirigiera la palabra o tan siquiera lo mirara a los ojos.

Es noche, se había festejado una pequeña reunión por su nombramiento de prefectos; cosa que Harry le tomo por sorpresa. Hermione estaba satisfecha de haber sido nombrada prefecta, tanto que había pedido prestado la lechuza de Harry para decírselos a su papás. Ojoloco les había estado mostrando una foto de la anterior Orden del Fénix; a Hermione le pareció increíble ver a esos jóvenes que casi la mitad terminaron muriendo.

—Y este es Fabián Prewett—decía señalando a un pariente lejano de los Weasley— Y este de aquí es Martin Strubble—añadió señalando a un chico de semblante frio y aspecto que le recordaba vagamente a alguien, pero no sabía quién.

— ¡Alastor!—grito Sirius con un aspecto que daba a entender que estaba enojado con él. Hermione se escabullo discretamente jalando a Ginny para que no se quedara a escuchar el resto de la conversación.

Se acostaron muy temprano ese día ya que al día siguiente regresarían al colegio; Ginny iba especialmente contenta de ver a Michael Corner, su novio. Hermione únicamente quería ir allí para escapar de la lúgubre mansión Black y escapar al cálido castillo.

Hogwarts.

Bajo las escaleras buscando su sudadera olvidada en la biblioteca, pero lamento que las escaleras hicieran tanto ruido; la madera vieja rechinaba cada vez que daba un paso.

— ¿Eres tú, James?—pregunto un voz perteneciente de una habitación a su izquierda. Tragando saliva pesadamente, la chica vio con horror que la recamara pertenecía a Sirius.

Esta alucinando, pensó al entreabrir la puerta y quedarse helada al ver lo que tenía la triste escena que tenía enfrente.

Sirius estaba durmiendo pero al parecer, por sus escalofríos y gritos, estaba teniendo una horrorosa pesadilla.

— ¿Sirius?—pregunto Hermione nerviosamente viendo como el adulto seguía gritando como enloquecido. — ¡Sirius!—añadió gritando y tomándole por los hombros al ver que no respondía.

— ¿Quién…?—balbuceo Sirius desorientado volteando a ver a todas partes pero se sobresalto al ver a la tupida melena de Hermione encima de él. — ¿Qué haces aquí, Hermione? ¿Te desperté?

—No, no—murmuró en voz baja temiendo que alguien los encontrara en esa situación tan incómoda; la cara de Hermione estaba como un foquito de navidad. —Creo que mejor me voy a dormir, Sirius.

—Sí, es lo mejor—exclamo de enseguida intentando quedarse solo y no con Hermione; era sumamente incomodo lo que estaban pasando. ¿Cuándo se diría que Sirius-el-tío-mas- ligue-Black, estaba incomodo con una chica? ¡Jamás! Era tonto pensarlo, pero en ese momento quería que Hermione se largara de una buena vez.

Hermione se marcho torpemente de la oscura habitación y temiendo que la descubriera, subió rápidamente los escalones para irse a acostar. ¡Quién diría que Sirius seguía soñando con James Potter! ¡Hubiera sido mejor que no se habría movido de la cama!, pensó al cerrar los ojos oyendo a lo lejos la acompasada respiración de Ginny

— ¡Hermione! ¡Levántate! Nos hemos despertado tarde—dijo la lejana voz de Ginny e inmediatamente oyó como alguien abría las gruesas cortinas de un tirón y sintió los abrazadores rayos de sol pegándole en la cara.

— ¡Ginny! ¿No pudiste haberlo hecho con más delicadeza?—gimió Hermione tallándose los ojos enrojecidos después de haberse desvelado tanto; jamás volvería a levantarse de la cama para ir por algo olvidado. Se levanto de un golpe, y empezó a sacar su ropa del baúl y se metió rápidamente al baño.

Después de un refrescante baño, la chica se miro un instante por el espejo. No era sinceramente guapa, pero por lo menos no estaba tan fea. Su rebelde cabello rizado podía moldearse si se colocaba algo en el cabello, inclusive, su piel era suave. Todos pensaban que Hermione Granger jamás se fijaba en su persona, pero… ¡claro que lo hacía! Claro que no era del tipo de chicas que si por una espinilla hacían un drama, pero si se fijaba en su imagen. ¡Cualquiera chica adolescente lo hacía! Pero después de todo no era normal; era sumamente rara.

— ¿Hermione?—la interrumpió Ginny de sus pensamientos; seguramente estaba impaciente por darse un buen baño. — ¿Quieres darte prisa? Mi cabello no amaneció del mejor humor hoy y necesito verme bien.

—Claro, claro. Solo estaba…—su voz se perdió y tomando rápidamente sus cosas, salió del baño con un toalla en la mano y con su pijama doblada cuidadosamente.

—Mamá dice que vayas a desayunar, Hermione—dijo Ginny al verla e inmediatamente se apodero del baño antes de que alguien más viniera.

Eso es lo bueno de Grimmauld Place, hay baños para cada quien, no como en las casas normales, pensó al estar bajando las escaleras con su baúl en la mano. Le costaba bastante mantener el equilibrio al estar bajando su pesado baúl, pero por suerte, Fred la rescato ayudándole rápidamente.

— ¡Hola, Hermione! Déjame ayudarte—dijo apresurándose a tomar su baúl y bajar las escaleras con él. —Asi que…—empezó a decir Fred con voz sumamente soñadora— He oído ciertos rumores acerca de un búlgaro, Hermione—termino con una enorme sonrisa picara.

— ¿Están hablando de Krum?—pregunto George uniéndoseles con una idéntica sonrisa similar a la de su gemelo; Hermione miro confundida a los dos sin saber si reír o enojarse con ellos.

—Creo que te han informado mal, Fred—dijo optando por darse no aludida.

—Yo creo que…—empezó a decir Fred con una sonrisa

—…estas mintiéndonos, Hermione—Termino George guiñándole un ojo.

—Y si fuera verdad, ¿Qué les interesa a ustedes?—pregunto un tanto enfada Hermione por sus repentinas preguntas acusatorias.

—No mucho—Admitieron a coro los gemelos y mirándose con complicidad al oír como decían lo mismo al mismo tiempo.

—Entonces, ¿Cuál es el motivo de sus preguntas?—pregunto mirándolos alternativamente; ambos tenían una cara de complicidad que daba miedo pensar en que estaban pensando en ese momento.

—Bueno… solo queríamos decirte que si ese idiota te manda a freír espárragos, tenemos varias cosas para que se arrepienta de haberlo hecho—dijo con sinceridad Fred mostrándoles unos dulces; eran sus inventos.

—Y no dudes que nos enteraríamos, asi que…—añadió George dándole una palmada en la espalda con gesto paternal— será mejor que se ande con cuidado, porque… ¡Los gemelos Weasley lo tiene en la mira!

—Algo no muy aconsejable—finalizo Fred con una sonrisa y dándole una palmada a su gemelo, lo arrastro a la cocina.

¡Esos dos! Son un par de revoltosos ¡mira que pensar darle su merecido al tímido de Vícktor!, pensó con una radiante sonrisa y de buena gana se fue hacia la cocina pensando en que seguramente la Sra. Weasley les cortaría el cuello si no se apresuraban. Se sentó al lado de Ginny, que estaba siendo regañada por habérsele olvidado hacer su baúl. La pelirroja subió a toda velocidad a las escaleras, mientras los gemelos iban por sus baúles y Hermione ayudaba a la Sra. Weasley a recoger los platos.

—Hedwig—musito al ver a la hermosa ave posarse cerca de ella ululando felizmente. La tomo en sus manos y subió las escaleras para entregársela a Harry pero tomo la carta de sus padres antes de subir los escalones.

Grimmauld Place esta en un estado de extrema excitación, pensó al ver como Ginny se golpeaba con los encantados baúles y rodaba por la mitad de las escaleras. Obviamente, de inmediato, Molly se puso a gritar como loca hacia el retrato de la mama de Sirius, ya que estos también habían provocado la caía.

—Sera mejor que nos vayamos ya—vocifero Ojoloco al ver el caos, pero al ver que nadie le prestaba atención, decidió ir a buscar a Lupin y a Tonks.

Hermione, sin saber dónde estar, se fue al solitario salón en donde saco la carta de sus padres y se puso a leerla lejos del alboroto.

Querida Hermione:

Nos ha dado mucho gusto haber recibido esa carta de ti, cariño. Es una muestra de la excelente hija que hemos criado. Recuerda que esos meritos son consecuencia de tu constancia y trabajo, cariño.

Esa es la letra de papá, pensó al esbozar una sonrisa al recordar a su bonachón padre. Realmente los echaba mucho de menos.

Hermione, tienes que venir a casa en Navidades, ¡por favor! Iremos a esquiar, ¿no es increíble? Tu papá ha conseguido que le den vacaciones, y recordando lo mucho que te gustaba la nieve de niña, hemos decidido irnos a Suiza, querida. ¿No es maravilloso? Creo que de allí provienen los mejores chocolates del mundo, ¿no? Creo que le preguntare a papá al respecto, pero en serio, Hermione, tienes que venir. ¿Te acuerdas del Edward? Era el chico que siempre te molestaba en el colegio…

¡Claro que se acordaba! Ese niño había hecho su vida miserable en el colegio y recordó como siempre se había burlado del aparato que usaba anteriormente…

… sé que era un niño muy enfadoso, pero cambio muchísimo, cariño. Creo que me gustaría que vinieses a vernos lo más rápido que puedas. ¿Cómo te fue con Vicktor? Sé que es un chico encantador, pero me gustaría conocerlo a fondo, asi que invite a su familia a pasar Navidad con nosotros, ¿Qué te parece? A mí me parece encantador, espero que su mamá sepa hablar bien el inglés, Hermione, ya que fue el Sr. Krum el que respondió la carta. Sin más que decirte, ya que se me hace tarde para el trabajo, te envió muchos besos y abrazos.

Con amor,

Papá y mamá

¡Típico de mama! Querer andar relacionándome con sus amigos y aparte haberle mandado una carta a los Krum ¡Por Merlín! Seguramente a estas alturas, Vícktor le estaría escribiendo una carta. No es que no le agradara, pero prefería que el chico no se hiciese ilusiones ya que ella estaba segura de que no estaba enamorada de él.

—Hermione, ¿estás aquí?—pregunto asomando la cabeza Sirius con su habitual gesto huraño; al parecer Molly se había negado a que saliera ya que este había hecho un comentario sumamente desagradable.

—Ah, hola—contesto Hermione metiendo la carta en su bolsillo— ¿Sucede algo?—pregunto al ver que se sentaba derrotado en una butaca con cierto aire elegante.

—Quería darte esto, ya sabes…—desvió la mirada un poco incomodo al sentir los curiosos ojos de Hermione en él—…por si tienes algún problema o necesites algún consejo, Hermione—añadió en un tono que daba a entender su incomodidad.

Hermione sumamente avergonzada fue a abrazar torpemente a Sirius, y este la abrazo apenas rozándole con el brazo. Sabía que ella era especial, no solamente por haberle salvado la vida sino por el increíble hecho que sabía prestarle atención a la gente y te hacía sentir que por lo menos alguien te prestaba atención y no era ignorado.

Hermione Granger se había convertido en su amiga; algo casi imposible de lograr con el acido temperamento del hombre.


¡Hola! Lamento haber tardado en actualizar, pero toda esta semana he estado en proyectos y evaluaciones finales. Me encantaron todos sus reviews, ojala sigan dándome esos pequeños incentivos que me ayudan a seguir escribiendo con más ganas. Realmente este capítulo me salió largo, ¡gracias a Dios!

Pudimos observar como Hermione ya esta dirigiéndose hacia el castillo. La historia se modifico un poco al no acompañarlos Sirius al andén, ya que con su horripilante humor, soltó una imprudencia al estar discutiendo con Molly. Pudimos observar también las cartas de la mama de Herm, realmente quise poner a su mama sumamente atolondrada pero no tonta. Su papa me lo he imaginado siempre un hombre similar a Arthur pero con más sensatez en la cabeza y mucho más serio.

Pudimos ver también un comentario de Ojoloco sobre un tal Martin, tal vez esa sea la clave, o tal vez no. Ahora, me encanto escribir la parte de los gemelos, siempre he creído que llevaban una cordial relación con la chica y que llevaban un par de comentario humorísticos para levantarle el ánimo. Advierto que Hermione solamente va a quedar con Regulus, ¿ok? Para que no haya confusiones por parte de las fans.

Creo que tardare un poco más en subir, pero espero que me dejen un hermoso comentario que nada cuesta pero ¡como estimula a escribir!

Agradecimientos a:

Smithback (mi incondicional, gracias por haber estado allí en los comentarios, en serio. ¡GRACIAS!)

Lily Rosie Malfoy (Gracias por pasarte, cariño)

Melisa (qué bueno que te haya gustado, Darling)

Perse B. J (gracias por pasarte, espero que siempre puedas apoyarme)

Melisaa (Espero que sigas leyéndome)

The Chronicles of Cissy Black (Gracias por tu apoyo, es un estimulo)

Layla Bellatrix Black (¡Que nombre! Espero que sigas leyéndome y muchísimas gracias por tu apoyo)

Hermione Granger (Gracias por leer, espero tener noticias pronto tuyas)

Black Lucy (Gracias por tus reviews, espero que me des siempre ese estimulo)

Megan Uzumaki (Cariño, nos hemos conocido por el otro fic, ¿Qué puedo decirte? Creo que un enorme ¡GRACIAS! Seria increíble, gracias por tu apoyo)

HpFanFicker (No he escuchado nada sobre ti, espero que este bien, ¡gracias por tu apoyo!)

Faneses (Gracias por leerme, en serio. No saben como me estimula a seguir escribiendo y ver sus comentarios)

Y A TODOS LOS QUE NO DEJAN REVIEW, GRACIAS! ME GUSTARIA CONOCERLOS, ¿Por qué no me dejan un precioso review diciéndome sobre ustedes?

Besos

Mariana Masen