Disclaimer: Pertenece a JK todo lo que puedan reconocer como de ella.


—¡¿Quéeeeeee?—exclamaron todos al unisono mirando atónitos a Hermione; que se encontraba asintiendo con la cabeza confirmando la noticia.

—Pero ¿no se suponía que estaba muerto?—intervino Harry mirando a Hermione—Hocicos me dijo...

—¡Me importa un cuerno lo que haya dicho Hocicos!—exclamo con ímpetu Ron sobresaltando y sorprendiendo a sus hermanos, Harry y Hermione— Es decir, ¿por qué Hermione esta relacionada con ese tipo tan desagradable?

—Ron tiene razón, ¿qué tienes que ver tú en todo esto, Hermione?—dijo Ginny con razón, antes de que alguien hablara.

—Es complicado—argumento Hermione queriendo reservarse todos los detalles para ella sola.

—¿En serio?—gruño Ron por lo bajo.

Harry le envió una mirada de advertencia y moviéndose incómodo de la silla, se volvió expectante hacia Hermione.

—Vamos, Hermione; no te lo guardes para tí sola—la animo a hablar Fred con un sonrisa.

—¿O querrás ser como mamá que jamás nos dice algo?—agregó George con una sonrisa idéntica a la de su gemelo.

—No sé si deba decirlo—argumento Hermione indecisa.

—¿Por qué no simplemente lo dices y ya?—dijo Ginny incitándola a que hablara.

Hermione dudó por un momento pensando en lo irresponsable que sería decir eso, pero al fin y al cabo eran sus amigos. De todas formas, tarde o temprano se enterarían por una oreja extensible.

—Yo...—vaciló un momento respirando hondo y mirando insegura hacia los demás que la miraban atentos y sonrientes—: descubrí el diario de el hermano de Canuto al estar en Grimmauld Place. Al principio no sabía quien era hasta que empece a leer su diario al estar limpiando la biblioteca por encargo de la Sra. Weasley.

«En el diario Regulus hablaba sobre su vida y de lo mucho que envidiaba a Sirius ya que este se la pasaba divirtiéndose con James Potter...»

—¡Mi papá!—exclamo entusiasmado Harry provocando que todos sonrieran ante el poco común entusiasmo del chico.

—En fin, como decía, Regulus era un chico incomprendido aunque era consciente de todo lo que debía a su apellido, al igual que Malfoy—prosiguió Hermione—: Hasta que Bellatrix lo inició en todo eso de los mortífagos al igual que una novia antigua que tenía. Es cuando empezó a conocer todos los secretos de Quién-ustedes-saben y...

—Se arrepintió de lo que hizo y termino muerto a manos de Voldemort—la interrumpió Harry sombríamente provocando que todos soltaran un jadeo ante la mención del Señor Tenebroso.

Hermione asintió y empezó a relatar como Martín la había ayudado, omitiendo el que lo hubiera buscado como desesperada y otros detalles que creía que sus amigos no tenían que expresión de sus amigos cambio hasta transformarse en una mascara seria y atenta.

—Y entonces llegue a la cueva y vi a Regulus, pero un hechizo me debilito e hizo que me desmayara perdiendo la noción de lo que ocurría a mi alrededor. Hasta que desperté y vi a Ron...—dejó la frase en el aire sonrojándose ligeramente pero nadie pareció darse cuenta de ello; estaban absortos en sus pensamientos.

—¡Vaya! Es totalmente...—empezó a decir Harry ajustándose las gafas.

—...inesperado—termino Fred por él, con una expresión seria no propia de él.

—¿Y que harán ahora? —pregunto Ginny mirando fijamente a Hermione.

—Primero tengo que salir de la enfermería —respondió Hermione sabiamente— Y respecto a Regulus no tengo ni idea.

—¿Cómo es él?—pregunto Harry— ¿Ha mencionado a mis padres?

Hermione sonrió ante la ingenuidad de Harry.

—No ha dicho nada aparte de lo que les acabo de contar, Harry—meneó tristemente la cabeza Hermione—Y es sumamente parecido a Malfoy.

—Un total cabrón— soltó Ron de porrazo con enfado.

—¡Cállate Ron!—pidió Ginny mirando de manera asesina a su hermano al tiempo que los gemelos esbozaban una sonrisa cómplice.

—Ronnie esta celoso—dijo Fred infantilmente mirando a Ron con una sonrisita burlona.

—De nuevo le volvieron a quitar a su Hermione—prosiguió George con sorna observando como las oreja de Ron se ponían rojas de la furia.

—¡Cierren el pico!

—¡Y esta vez no ha sido un búlgaro!—Canturrearon Fred y George al mismo tiempo haciendo caso omiso de la rabia que invadía a Ron en esos momentos.

—Dejen a Víktor fuera de esto—intervino Hermione al ver como su amigo palidecía ante la mención de Krum.

Ron se volvió tan fuerte hacia Hermione que pareció haberse lastimado el cuello. Se lo froto bruscamente sin quitar la mirada asesina en Hermione.

—¿Sigues en contacto con él?—exploto Ron olvidando los comentarios de sus hermanos. Éstos al ver el enojo de Ron salieron disparados a la puerta dejando únicamente a Ron, Hermione y Harry; el último intentando confundirse con la decoración.— ¡Ese tipo lo único que quería era utilizarte!—bramó tan fuerte que ocasiono que Harry se cayera de donde estaba sentado y que Hermione abriera la boca impresionada de lo que acababa de decir Ron.

Lamentablemente, Madame Pompfrey viniera acompañada de Regulus ante el alboroto que había ocasionado Ron con su grito. Regulus alzó una ceja burlona hacia donde se encontraba los jóvenes y Harry se incorporo mirando a Black con curiosidad. Éste también había retrocedido al ver la copia exacta de James excepto por esos ojos esmeraldas que recordaba a la perfección.

—Así que Potter al fin consiguió que Evans estuviese con él—exclamo perplejo Regulus con cierta ironía en su voz pero esto basto para que Harry volteara a verlo con emoción y anhelo en sus ojos.

—¿Qué significa este escándalo Srita. Granger?—dijo Madame Pompfrey ante el mutismo y vergüenza de Hermione—¡Usted debería conocer a la perfección las reglas de la Enfermería siendo Prefecta!

—Solo estoy algo cansada, madame—se excuso Hermione sin quitar la mirada asesina hacia Ronald y añadio forzando una sonrisa— Ron y Harry ya se iban, ya que por el resto de la semana no podré ni verlos por todos los deberes acumulados.

Harry asintió con la cabeza arrastrando a Ron consigo y se volteó hacia Hermione sonriendo:

—Buenas noches, Hermione. Te visitaré mañana.

—Adiós, Harry; que descanses.

Harry se llevo a rastras a Ron que seguía con las mejillas y orejas rojas por la ira y siguió caminando hasta que el rastro de la voz de Madame Pompfrey regañando a Hermione se hubiera perdido.


Hermione se levanto aquella mañana con un optimismo palpable en cada fibra de su ser. Se había olvidado de la pelea con Ronald la noche anterior gracias a la maravillosa poción de Madame Pompfrey. Inclusive se había olvidado de Regulus, hasta que lo vio sentado elegantemente en la cama al lado de la suya con una mueca al tiempo que leía con avidez una carta.

Hermione aparto su mirada cuando se encontró sorprendida con los ojos de Regulus y se concentro en intentar ponerse de pie de la cama. Se incorporo primero y después aparto las sabanas para poder ponerse de pie. Pero al parecer seguía igual de débil que antes, ya que su piernas tambalearon y estuvo a punto de darse un buen golpe si no hubiese sido por la rapidez y agilidad con la cual Regulus la sujeto en sus fuertes brazos. Hermione—que había cerrado los ojos—los abrió sorprendida al ver que no llegaba el impacto del suelo y se sorprendió aún mas al ver el rostro de Regulus muy cerca al de ella. Demasiado cerca.

—Eh.. gracias, Regulus—dijo Hermione en un intento que zafarse de aquel calor apremiante que la había paralizado momentáneamente—Me has salvado de una buena caída.

—Y todo a causa de tu torpeza—replico Regulus desdeñosamente posándola con suavidad de nuevo en la cama— ¿No recuerdas lo que dijo Poppy acerca de la poción que Snape traería la semana entrante?

—Lo había olvidado—reconoció Hermione subiendo las mantas a sus heladas piernas.

—Era lógico después del alboroto que armo tu novio pelirrojo—se mofó Regulus sin resistirse ante la amplia oportunidad que se le había presentado de molestarla.

—No es asunto tuyo—se defendió Hermione cortante y se volvió a acostar con la esperanza de que Harry la visitara mas tarde.

Regulus se calló ante la actitud cortante de Hermione y sonriendo hacia sus adentros se volvió a la carta que anteriormente había estado leyendo con detenimiento. Intento enfrascarse de nuevo en ella, pero la cara de la chica que se encontraba enfurruñada en su cama lo acosaba y agobiada continuamente impidiendo seguir leyendo. Era frustante como aquella sangre sucia le absorbía cualquier actividad que realizaba; siempre tenía que estar pendiente y en vela para que se recuperase de la extraña enfermedad que había cogido al salvarle la vida.

¡Por Merlín! Tenía que ser precisamente aquella sangre sucia la que le había salvado la vida. Hubiera dado lo que fuera por poder sacar ese sentimiento de culpabilidad que tenía al verla tomarse obediente aquellos brebajes que Madama Pompfrey le daba cada ocho horas o cuando veía como el idiota pelirrojo le gritaba a causa de algo que él había hecho. Y todos sabían que Regulus Black odiaba tener algún tipo de deuda con una persona y aún mas con una chica adolescente, que a pesar de ser sangre sucia y entrometida en todo, era una excelente bruja. En un modo que él sabía que jamás seria ni por asomo parecido a ella. Odiaba sentir todo eso.

Aquella tarde, Harry no fue a visitar a Hermione, ni aún cuando dieron de alta a su amiga. Ella suponía que tenía que ver por Ron, pero aún así le dolía ver como terminaba el día sin una sola visita que no fuera Ginny, Ernie McMilliam y algunas veces Neville. Se sentía decepcionada de Harry, pero aún así pensó que Ron debía de tenerlo acorralado, las practicas de Quidditch e inclusive Dolores Umbridge y sus castigos continuos no le daban un respiro. Se pasaba todos los días escribiendo los deberes—que amablemente Neville le daba— o leyendo y practicando algunos hechizos que habían dejado.

Las tardes pasaban de una forma tan tediosa, ya que a pesar de que Regulus no fuese precisamente alguien agradable, se podría tener una charla intelectual con él, pero últimamente Dumbledore le hablaba para que fuese a su despacho a hablar con él por varias horas. Hermione suponía que debían de hablar de qué haría Regulus para pasar desapercibido, en qué trabajaría e inclusive que pasaría con el Señor Tenebroso. Se alegro muchísimo cuando a última hora de la tarde, llegó Snape acompañado de Regulus con una botellita en la mano.

—Srita. Granger ya puede deshacerse de la...—Snape se calló examinando con socarrenía a Regulus, que frunció el ceño aún mas— placentera presencia del Sr. Black.

—¿Tiene la poción ya, señor?—pregunto Hermione provocando que Snape atrajera de nuevo su atención hacia ella.

Snape sonrió maliciosamente.

—Por supuesto, Srita. Granger, ¿cree que he venido a hacerle una visita diplomática?—ironizo el profesor arrebantándole el frasquito a Regulus con brusquedad.

—No, claro que no, señor—razono Hermione con malhumor esperando pacientemente a que Snape dejara sus comentarios ironicos y se pusiera manos a la obra.

—¿Piensa tenernos todo el día aquí, Snape?—exclamo Regulus impaciente.

—Cállate, Black, y por cierto—vago su mirada por el rostro de Hermione— es hora de que se tomen la poción, Srita. Granger... Black.

Y les tendió a ambos una botellita de un profundo color ocre. Hermione dudo un momento y con determinación la abrió tomándose una espesa poción que sabía asquerosamente parecida a pergaminos quemados. Inmediatamente después de habérsela tomado, sintió como sus energías volvían y con entusiasmo se puso de pie.

—Me alegro de verla en pie, Srita. Granger—observo Snape irónico y añadió—: Espero verla con las mismo entusiasmo al ayudar a Longbottom.

—No dude de eso, señor—replico Hermione desafiante. —Estoy seguro que Neville podrá hacer una poción decente al tenerme a mi como compañera.

—Eso espero, Granger, o de lo contrario su calificación bajara drásticamente—dijo Snape con malicia antes de marcharse dejando a Hermione y Regulus con una expresión de hastió y malhumor. Pero se detuvo antes de salir de la enfermería deteniendo sus ojos negros en Regulus—Y la próxima vez, Black: no vuelvas a intentar entrar a mi mente o lo lamentarás.

Y se marcho con paso decidido de la enfermería dejando a Hermione confundida.

—Le probaré que de lo que soy capaz—exclamo de pronto Hermione irritada olvidándose de que Regulus se encontraba allí— Neville hará la mejor poción de toda su vida, ¡sí señor!

—Bueno, Hermione; me voy—anunció Regulus impaciente al ver que la chica se había olvidado de su presencia— Que te vaya bien.

Hermione volteó a ver a Regulus que lucía una sonrisa egocéntrica diciendo: «Sí, no estoy pintado»

—¿Qué?—Intento detenerlo poniéndose frente a él. Regulus simplemente sonrió torcidamente y ella añadió— ¿A dónde iras?

—¿Tanto te molesta que me marche?—Arqueó las cejas burlón—: Pensé que mi presencia te molestaba.

—Bueno...—Hermione se enrojeció ante la penetrante mirada que le daba Regulus—: es sólo mera curiosidad.

—No lo es—afirmo él sonriendo— Pero te diré ante tu «curiosidad» que Dumbledore me ha contratado como profesor suplente.

—¿Suplente?— repitió Hermione imaginándose con terror la idea— ¿De Hogwarts?

—¿De dónde mas es Dumbledore director? —sonrió como si se complaciera con la idea— Te tendré bajo la lupa, Hermione.

—Muy gracioso. ¿Cuándo empezarás?

—Me van a anunciar en la cena.

—¡Pero pueden reconocerte alguien!—se escandalizó Hermione. —Debes utilizar algún disfraz o algo.

—¿Crees que no he pensado en eso? Dumbledore ha estado hablando largo rato conmigo para pasar desapercibido y ayudar a la Orden del...

—¡Chisst!—exclamo Hermione mirando a su alrededor asustada de que alguien los hubiera oído—¡Debes ser mas cauteloso!

—Deja de preocuparte con nimiedades, Hermione. Como iba diciendo, cambiare mi aspecto un poco; pero no te preocupes: seguiré igual de atractivo que siempre.—añadió sonriendo coquetamente.

—Deja de estar bromeando, Regulus. —Se acerco a la cama que había estado usando las últimas semanas y tomando su bolso empezó a meter sus pertenencias y varios libros.—Te veo en la cena.

—Temo decir lo mismo—Sonrió sarcástico y vio con un sentimiento que no supo identificar cómo Hermione se iba caminando hacia su Sala Común.

«Vaya que la echaría de menos», pensó Regulus inconscientemente sin darse cuenta del gran error que estaba cometiendo.

Hermione entró a su sala común con un sentimiento alegre y esperaba que Ron ya se le hubiera pasado el enfado. Pero cuando paso el retrato de la Sra. Gorda, supo que no sería así. Ron estaba sentado junto a Harry cerca de la chimenea y ambos tenían un gesto de enfado. Le dolía pensar que sus amigos no se preocupaban tanto de ella pero aún así se fue a sentar a su lado esbozando un gran sonrisa.

—Hola chicos—saludo Hermione intentando sonar optimista aún cuando se sentía un poco decepcionada de la poca atención que le daban—: ¿Que sucede?

—¡Hermione!—exclamo Ron abrazándola de pronto haciendo que Hermione se olvidara de todas sus inseguridades.— Siento haber sido tan pesado contigo y no haber ido a visitarte.

—Lo sentimos muchísimo, Hermione—intervino Harry sonriéndole afablemente—Es sólo que el quidditch y Umbridge han agotado todo nuestro tiempo.

—¿Umbridge?—repitió Hermione cuando Ron la soltó—¿Que pasa con ella?

—Ha estado castigándome y poniéndonos a leer esos estúpidos libros. —respondió Harry molesto y añadió con amargura—: Y por si fuera poco la han nombrado «Inquisidora de Hogwarts».

—¿Qué es eso?—pregunto Hermione arrugando el ceño.

—Inspecciona a los profesores y si no pasan sus expectativas los pone en periodo de prueba provocando que puedan despedirlos.

—Eso es patético—replico Hermione sentándose al lado de Harry indignada. —Esa mujer es horrible.

—Deberíamos envenenarla—intervino Ron risueño con la idea.— O enviarle algún amigo del Bosque Prohibido.

—No... piensa, debemos hacer algo que digan lo mala profesora que es y tal vez la despidan.

—Fudge no permitirá que ocurra eso—replico Harry meneando la cabeza— Esa bruja se quedará aquí para hacernos la vida imposible.

Hermione se quedo callada pensando en Umbridge. Era enfermizo que Fudge ni siquiera les pudiera permitir tener una clase como Dios manda. Si al menos tuvieran un profesor capaz...

—Sé quien podría darnos clases particulares de Defensa Contra las Artes Oscuras.—aventuro Hermione pensando en cierta persona— Aunque nadie tiene que enterarse de lo contrario, Umbridge podría cancelarnos el proyecto y hasta castigarnos.

—¿Qué propones?

—Que juntemos un grupo en donde nos reunamos para que alguien nos enseñe Defensa Contra las Artes Oscuras y así demostrar que Umbridge es una incompetente.

—¿Quién eres y qué has hecho con la Hermione anterior?—pregunto Ron fingiendo estar escandalizado.

—No seas ridículo, Ron—dijo Hermione sonriéndole— Ahora vamos a cenar, me muero de hambre.

Ron se sorprendió de oír eso en labios de Hermione pero siguió a sus amigos hasta el Gran Comedor.

La cena paso sin precedentes dignos de mencionar, pero aún asi Hermione no pudo evitar de mirar a cada rato a la mesa de los Profesores. Daba gracias el que Ron y Harry estuvieran hablando animadamente sobre quidditch y no prestándole atención. Pero no contó con la insistente mirada que Ginny le había dado desde aquella noche en la enfermería en donde les había hablado sobre Regulus.

—¿Buscando a Regulus?—le murmuro Ginny sonriéndole.

Hermione desvió rápidamente la mirada de la mesa de los Profesores con la cara roja como un tomate.

—¿De qué hablas?—fingió Hermione intentando sonar indiferente—: Estoy buscando a Hagrid únicamente.

—A Hagrid, si claro—rió Ginny ante la cara de su amiga y añadió— Aunque no estaría nada malo que mirarás a Regulus.

—¡Ginny! Es únicamente...—Buscó la palabra adecuada— alguien a quien le salve la vida, nada más.

—Ajá, ya dirás.

Hermione puso los ojos en blanco pero antes de que pudiera contestarle, Dumbledore se paro provocando que todos los ojos se posaran en el expectantes.

—Tengo un importante anuncio que hacer—dijo Albus sonriente— Tenemos el honor de la integración del profesor Robert Darcy.

Regulus se puso de pie revelando su nuevo aspecto; su cabello negro había sido cambiado por un castaño claro y sus facciones eran aún mas atractivas. Hermione se sorprendió ante la cantidad de aplausos que recibió, aunque la mayoría era de las chicas —que soltaban risitas y suspiraban—. Harry a su lado volteó a verla con curiosidad, pero Ron grito en alto:

—¡¿Qué?—pero su grito no logró escucharse a causa del pequeño espectáculo que había ocasionado Regulus.

Regulus se sentó satisfecho con el entusiasmo que genero, que sonrió ampliamente dejando que todas las chicas sonrieran y soltaran risas tontas. Hermione enarcó una ceja estupefacta de aquella actitud tonta, pero se sorprendió aún mas al ver como Umbridge (que jamás sonreía) tenía una tonta sonrisa en su cara. En ese momento volvió a mirar a Regulus sorprendida, pero dio la coincidencia de que éste estuviera mirándola justo en ese momento.

Hermione se quedo largo rato sosteniéndole la mirada dándose cuenta de algo: sus ojos grises no habían cambiado en absoluto.


Hola, siento darles tanta demora en los capítulos, pero he tenido tantas cosas que en fin... ¿Que les ha parecido Regulus? Siento que aunque no comience el romance, ha algo bastante tenso entre ellos dos. Me dio tanta risa poner a los gemelos, pero que se le puede hacer, ¡los amo! En fin, espero actualizar pronto...ah, también algo que no debí poner, pero que no me resistí fue poner a Umbridge sonriendo de aquella forma, pero ya lo entenderán mas adelante.

Muchísimas gracias a todos por sus reviews.

Dale clic a ese hermoso Review, queridas y créeme que me harás la mujer mas feliz.

Con cariño, Mariana.