Disclaimer: Todo pertenece a JK.
—¿Te encuentras bien?— pregunto Ron Weasley intercambiando una mirada cómplice con Harry. Hacía varios días que Hermione se encontraba mirando por la ventana ausente.
—¿Eh?—Hermione despego su mirada de la ventana para volverse hacia sus amigos— ¿Decías algo, Ron?
Harry dejó el pergamino donde estaba escribiendo y se acerco a Hermione. Ella lo miró confundida y volteó su mirada a la ventana. Afuera llovía copiosamente.
—Hermione, hace varios días que Ron y yo notamos que...
—¿Qué notan qué?
—Estas rara—afirmo Ron, acercándose a sus dos amigos— No sé si deberías hablar con Ginny como chicas...
—Gracias Ron por hacerme saber que soy una chica—se mofó Hermione, sin despegar la vista de la ventana.
—¡Hey!, yo no quería insinuar algo por el estilo—empezó a decir Ron, enojado— Es solo que debería hablar con alguien.
—Ron tiene razón—lo apoyo Harry— Podrías hablar con... ¡Tonks!
—¿Tonks?—Hermione volteó a verlos con una amago de sonrisa en la cara.
—Es solo...—Harry se puso rojo— una idea que se me ocurrió.
—No se preocupen chicos, solo necesito ir a la biblioteca un momento— Hermione se levanto lentamente y tomo su mochila de su regazo.
—¿La biblioteca? Los libros no hablan, Hermione—dijo Ron, confundido.
— Iré a buscar a Ginny, tonto—replico Hermione colgándose la mochila del hombro y dirigiéndose al hueco del retrato— Lo veré en la cena.
—Cada día esta mas rara—comento Ron al verla irse— Espero que vuelva mejor.
—Vamos, Ron; estamos hablando de Hermione—sonrió Harry y volvió a escribir sus deberes de Pociones.
Hermione se dirigió al despacho de Regulus, o como era conocido en Hogwarts, Profesor Darcy. La chica era consciente del encontronazo que había tenido con él hace varias noches, en las cuales no había dejado de pensar en lo sucedido. Mas especifico en eso. Ese beso. Además de que algo en ser le agotaba la energía, pero pensaría en eso después.
Tocó la puerta que tenía enfrente con los nudillos. Se oyó como alguien se dirigía hacia la puerta; minutos mas tarde, Regulus Black se encontraba frente a ella con una ceja alzada. Hermione frunció el ceño al percatarse como Regulus tenía la camisa abierta dejando ver sus pectorales. Aparto su mirada de él y entro a su despacho sin que se le hubiesen ofrecido.
—Te ves espantosa—musito Regulus examinándola con atención.
Y era cierto. El chico admitía a regañadientes que Hermione era guapa; aunque no de una belleza llamativa. Al menos no en ese momento. La chica poseía cierta belleza en en su rostro y su modo de andar y expresarse. Pero en cambio, la joven que tenía enfrente de él era todo menos bonita. Estaba totalmente demacrada. Sus ojos tenían sendas ojeras y su cabello rebelde estaba ralo y sin vida. No se explicaba como sus amigos no habían notado aquello, al menos él lo haría.
—Gracias, a todas las chicas les gusta escuchar eso— replico sin emoción en la voz. Estaba sentada en su butaca cerca al fuego y se veía mal. Muy mal.
—No, es en serio... te vez fatal—se corrigió Regulus y añadió— Parece como si estuvieras enferma.
—No es nada, solo estoy algo cansada—replico ella cerrando los ojos— Tal vez...
Pero Hermione no termino de decir la frase cuando su cuerpo cayo flojo e inconsciente en la butaca. Regulus corrió hacia ella y la cargo rápidamente. La puso en su cama y después corrió por Snape. Debía encontrar una cura para su pequeña enfermedad.
Hermione abrió los ojos algo desorientada; no sabía donde se encontraba. Estaba acostada en algo bastante cómodo y suave e inclusive parecía que su ropa era mas ligera... «Espera, ¿estoy en el despacho de Regulus..?» La chica volteó a su derecha y vio con sorpresa como Regulus dormía apaciblemente a su lado. Hermione se levanto y se dio cuenta de que traía puesta una enorme camiseta holgada.
«Por Merlín, no quiero averiguar como tengo puesto esto»
Hermione se levanto y al hacerlo levanto a Regulus. Éste tenía su aspecto adormilado y la chica se percato de que tenía el torso desnudo... Se sonrojo y se volteó intentando buscar su ropa. La encontró en una mesa cuidadosamente doblada.
—Emm... ¿qué hora es?—Fue lo primero que se le ocurrió preguntar. Intentaba mantenerse serena y firme.
—Las cinco de la mañana—replico él meneando la cabeza y acercandose a donde se encontraba.— Te has desmayado; según Snape es causa de nuestra conexión.
—Debo regresar a la torre de Gryffindor; mis compañeras me echaran de menos. —dijo Hermione con voz firme— ¿Qué dijo Snape acerca de eso?
—Que debes tomar esta poción diaria—replico señalándole la botellita— ¿Segura de que te encuentras mejor?
—Sí, solo dame la poción, ya—dijo Hermione impaciente— Debo irme cuanto antes...
—De acuerdo, Hermione...—Y le tendió la botellita a una apabullada joven.
—Gracias— Tomo la ropa en sus manos y se puso encima su capa. Estaba ya por marcharse cuando oyó la voz de Regulus decirle:
—Y... Hermione; te sienta de maravilla mi camiseta.
La chica salió rápidamente intentando regresar cuanto antes a su dormitorio. Sentía como su corazón le latía con una intensidad que parecía querer romper su pecho. Debía alejarse de Regulus cuanto antes, pensó presionando la botellita, en sus manos.
Regulus se quedó mirando la puerta y volvió a la cama. Se sumergió en las sabanas y detecto con sorpresa el olor de Hermione en ellas. Sonrió y se quedo largo rato meditando sobre la chica. Sabía que no era nada bueno la influencia que Hermione parecía tener sobre él. Nada bueno y menos de una sangre sucia.
—¿Dónde estuviste anoche, Hermione?—le preguntó Ginny a Hermione, en un susurro.
Hermione intentó mostrarse indiferente; pero el tintineo del tenedor en sus dientes la delataba. Dejo el tenedor en el plato y se giró a Ginny pretendiendo estar indignada de la cara de su amiga.
—Estuve indispuesta por largo rato—se excuso tomando jugo de calabaza y volvió a concentrarse en los huevos revueltos que tenía enfrente.
—¿Con Regulus?—añadió Ginny provocando que a Hermione se le cayera el tenedor en el plato y provocara un gran estruendo.
—¡Ginny! Es únicamente mi profesor y debo tenerle respeto como tal...
—...aparte de ser irremediablemente guapo, ¡por Merlín! Es todo un galán y le salvaste la vida, aparte...
—Espera un momento, ¿cómo supiste que no estaba en la cama?
Ginny se ruborizó y evito la mirada de Hermione.
—Porque estuve con Michael hasta madrugada... pero dejemos de hablar de eso; ¿qué demonios pasó con él?
Hermione dio un largo suspiro y tomo en sus manos el jugo de calabaza.
—Se suponía que deberíamos haber investigo sobre nuestra «relación»— hizo énfasis en la palabra— pero yo me desmaye y al despertar estaba en su misma cama con su pijama. Me fui bastante avergonzada de allí, Ginny.
—¡Vaya! Me imaginaba algo mas romántico, tu sabes...
—¡Por favor, Ginny! Es únicamente mi profesor y la única relación es que le salve la vida, únicamente. Nada más eso.
—Pero...
—Nada—la cortó Hermione al ver como Ron y Harry se aparecían en el Gran Comedor, ambos con cara de sueño—: Será mejor que no sigamos hablando de esto y lo olvidemos...
—¡Hermione!
—...por el bien de ambas—termino la chica con rectitud. Harry se sentó a su lado derecho y Ron enfrente de ella. Ambos la saludaron y comenzaron a desayunar.
—¡Ya casi es hora ir a clases!—les reprendió Hermione, sin poder contenerse— ¿No pudieron dormir bien? —. Lo último estaba dirigido a un ojeroso Harry, quien negó con la cabeza y siguió desayunando.
—Estuvimos haciendo deberes, Hermione—replico Ron, con fastidio—: Deberías alegrarte en vez de enojarte.
—Debieron haberlos hechos desde hace mucho, Ron— Hermione meneó la cabeza y agregó—: Par de irresponsables.
—¿Podrías hacer el favor de callarte, Hermione? Me duele muchísimo la cabeza—intervino Harry, con malhumor.
Hermione enarcó una ceja y, mordiéndose la legua, no añadió nada más.
—Apuesto que Umbridge estar supervisando a Binns—exclamo Ron, al oír la campana— Todavía no lo ha hecho. Debemos darnos prisa, por si acaso.
A Hermione no le hacía ninguna gracia la presencia de Umbridge en la escuela, de ningún modo. Esperaba que con el ED pudieran detenerla y hacerle saber al Ministerio lo incompetente que era como profesora.
Pero Ron estaba equivocado, el único maestro presente cuando ellos entraron ,era el Profesor Bins, flotando a una pulgada de su habitual silla, y preparando sus monótonos apuntes. Hermione se sentó habitualmente al lado de Harry y Ron. Los dos chicos estaba enfurruñados, haciendo caso omiso de la lección sobre Historia Mágica e inclusive Hermione estaba algo pensativa y no le prestaba tanta atención a Binns, como de costumbre.
Pero algo le llamó la atención; Hedwig estaba parada en la ventana del aula, algo raro en ella. Hermione le dio un ligero codazo a Harry, pero él la ignoro olímpicamente, pensando que lo regañaría. Hermione volvió a intentarlo varias veces, hasta que Harry volteó a ella con un malhumor pintado en el rostro.
—¿Qué?
Ella señaló a la ventana. Harry volteó, Hedwing se emperchó en el anchoanaquel de la ventana, mientras miraba fijamente a través del espesovidrio, y, aparentemente, tenía atada una carta en su pata. Hermione se percató de los murmullos a su alrededor.
—Siempre me ha gustado esa lechuza, es tan bonita—le decía Lavander a Pavarti.
Hermione volvió a sus notas al oír como Binns decía que eso vendría en el examen. Debía salir excelente en los TIMOS; pero dejo de escribir al oír a Harry decir:
—La han lastimado—susurró Harry— Miren, le está ocurriendo algo en su ala..
Hedwig estaba temblando; Harry tocó su ala y dió un pequeño salto,susplumas se estaban desprendiendo, y se estaba inflando, y ella lo miró amanera de reproche.
—Profesor Binns—dijo Harry alzando la voz, y toda la clase se volteó a verlo—:No me siento muy bien.
El profesoy Binns despegó los ojos de sus notas, mirandolo asombradamente.
—No se siente bien—repitió el profesor sorprendido.
—No muy bien-dijo Harry firmemente, levantando a Hedwig—, eh.. ¿podría ir a la enfermería?
—Si—dijo el profesor Binns, desconcertado—,si...a la enfermería...bien, puede ir, entonces,Perkins.
Hermione intercambió una mirada con Ron, al ver como Harry abandonaba el aula escondiendo a Hedwig. Miles de preguntas se arremolinaban en su cabeza: ¿Por qué Hedwig no le dio la carta en el desayuno? ¿Y quién había atacado a Hedwig? ¿La habrían interceptado?
Giró su cabeza al sentir como algo le caía en su regazo; Ron le había enviado una nota:
¿Qué crees que le haya pasado a Hedwig realmente?
Ron.
Hermione la tomo y dándole la vuelta, empezó a escribir cuidadosamente:
Me temo que alguien la ataco, ¿crees que la habrán interceptado? Espero que la carta no haya sido demasiado "explicita" . Harry se metería en un gran problema de serlo.
Hermione
PD: ¿Alguna vez prestaras atención a la lección, Ron? No volveré a prestarte mis apuntes para que pases Historia de la Magia.
Ron únicamente sonrió y se guardo la nota en su capa. Cuando sonó la campana, los dos amigos corrieron para buscar a Harry. Lo encontraron hablando con McGonagall, y después Harry se dirigió a ellos.
—¿Está bien Hedwig?—pregunto Hermione mirando a Harry, ansiosa. Tenía que asegurarse...
—¿Dónde la dejaste?—intervino Ron, preocupado.
—Con la profesora Grubbly Plank y vi a la profesora McGonagall; me dijo que tal vez hubieran interceptado.
Hermione y Ron intercambiaron una mirada cómplice; Harry volteó a verlos, confundido.
—¿Qué sucede?
—Bueno, justamente le estaba diciendo a Ron, ¿qué tal si alguien había tratado de interceptar a Hedwig, tú sabes que ella nunca antes había salido lastimada volando—dijo Hermione.
—¿De quién era la carta?—intervino Ron, tomando la carta de Harry.
—De Canuto— respondió Harry.
Hermione tomo la carta y dijo en voz alta:
—«Mismo lugar, misma hora»
—¿Se refiere a la sala común a medianoche?—pregunto Harry mirando a sus dos amigos.
—Obviamente—contesto Hermione mirando a sus dos amigos intranquila—: Solo espero que no la hayan leído...
—Pero estaba sellada—dijo Harry, intentando convencerse a sí mismo— Nadie entendería lo que significa, ni sabría en donde...
—No sé—dijo Hermione ansiosamente, moviendo a tirones su mochila , cuando la campana sonó nuevamente—, no debe ser exactamente difícil de abrir la carta, por medio de magia... pero yo no veo como vamos a poder mandarle una carta sin ser también interceptados.
Ellos caminaron escaleras abajo, para dirigirse a la clase de Pociones, los tres pensando en esto último, estaban a punto de llegar, cuando oyeron la voz de Draco Malfoy, que estaba parado justo afura de la puerta del salón de Snape, ondeando un pergamino oficial, y hablando en voz extremadamente alta, para que escucharan cada palabra:
—Sí, Umbridge dió al equipo de Slytherin de Quidditch permiso para seguir jugando. Bien, ella aceptó inmediatamente, yo creo que ella sabía que mi padre siempre colabora con el Ministerio..será interesante ver si el equipo de Gryffindor sigue jugando ¿no?
Hermione se exaspero interiormente al ver como Malfoy intentaba provocar una pelea con sus dos amigos.
—No le hagan caso—susurró Hermione a Harry y Ron, porque ambos estaban mirando a Malfoy— Es solo quiere...
—Eso significa—continuó Malfoy, arrastrando las palabras, y sus ojos grises, se dirigieron en la dirección en la que estaban Harry y Ron— que si le preguntan los de Gryffindor, no creo que tengan muchas oportunidades porque mi padre dice falta una excusa para que sacan a Weasley del Ministerio; y también mandarían a Potter a San Mungo al área en donde le magia los ha trastornado.
Hermione vio como Neville iba directo a Malfoy, viéndolo casi con ira. Harry y Ron intentaron pararlo pero en el momento llego Snape y les bajo puntos injustamente. Hermione se unió a la masa de alumnos a las mazmorras y vio con cierto regocijo a Umbridge sentada en un rincón.
La clase comenzó y Umbridge no añadió nada hasta el final, cuestionando a Snape su vida como profesor. Observo como Harry se distraía y por ello sacó un cero. El día termino con un mal humor por parte de los tres amigos. Ni siquiera Hermione pudo encontrar consuelo en la Sala Común, que se hallaba atestada de ruido. La chica se molesto a tal grado que se fue directo a la Biblioteca.
Nadie le reprocho aquello, ya que sabían muy bien el temperamento de la chica. Ella salió directo de la Sala Común y se dirigió a paso veloz a la Biblioteca. Tenía pensado pasar una hora junto a los libros para tranquilizarse y volver a la Sala Común antes del toque de queda.
Se sentó en su mesa acostumbrada y se paso media hora haciendo sus deberes. Nada fuera de lo normal, se dijo a sí misma. Pero dejo su pluma al recordar la noche anterior. Estaba tan ensimismada en sus pensamientos que no se dio cuenta de que ya era hora de irse. Fue hasta que Madame Pince le indico con el ceño fruncido que se fuera de allí cuanto antes.
Regreso a la Torre de Gryffindor con paso rápido. Pero antes de llegar, una figura le cerró el paso. Era Neville, que cargado con un montón de libros se tropezó con ella.
—Lo siento—dijo, tomando los libros a toda prisa— Oye, el profesor Darcy estaba buscándote.
—¿En serio?
—Sí, creo que dijo que necesitaba que los prefectos fueran a hacer ronda—replico Neville— Nos vemos, Hermione.
—Espera... ¡Neville!
—¿Qué sucede?
—¿En donde se encontraba el profesor Darcy?
—Me imagino que en su despacho.—Y se fue caminando con el montón de libros a su alrededor.
Hermione dudaba en si ir o no, pero se devolvió a la Sala Común. No era nada prudente que fuese a verlo a esas horas. Pero parecía que Regulus estaba dispuesto a encontrarla, ya que se topo con la joven a pocos metros de la Torre de Gryffindor.
—Necesitamos hablar—dijo con un tono inusualmente serio.
—Estamos hablando—replico Hermione, con una sonrisa.
—En privado—especifico Regulus— En mi despacho, ahora.
—Es demasiado tarde, hablaremos mañana.
—Lo lamento, pero no. Debo reunirme con Ron y Harry...
Regulus la tomo de los hombros y la arrincono. Le mostró su brazo y Hermione se quedo atónita.
—¿Comprendes la situación?
—Por Merlín...
—Al parecer el Señor Tenebroso me esta llamando.—exclamo Regulus mirando a Hermione.
My darlinggggs! Espero que les haya gustado el capitulo. Ya vimos al menos un momentillo entre Reg y Hermione. Espero que me den un comentario y aprovecho para promocionar mi nuevo fanfic: ¡Hey, Hermione! «La vida de Hermione y Harry dió muchas vueltas cuando Ron los abandonó y los dejó solos en aquella casa de campaña. "Al menos Harry intentó animar aquella noche a Hermione sacándola a bailar con aquella canción muggle"» Es una serie de Drabbles y espero que las fanaticas de los Harmione se animen.
Besos y hasta la proxima actualización.
Pd. Falta dos capitulos para que ya se vayan de vacaciones de Navidad.
Mariana Masen
