60 Years in a Summer
Por Isys Luna Skeeter.
Traducción: Maya-0196.
URL al original: / s / 10050276 / 1 / 60 – Years – in – a - Summer
Exención de responsabilidad: Harry Potter no me pertenece, así como ninguno de sus personajes en libros y/o películas. Esta obra es sin ánimo de lucro.
Esta obra es una TRADUCCIÓN. La trama presentada a continuación está ideada y escrita por Isys Luna Skeeter, quien muy amablemente me dio su autorización para traducirla.
Lo único que me pertenece es la traducción, así como cualquier error gramatical y ortográfico que se presente a lo largo de la lectura.
Esta obra está siendo publicada únicamente en Archive of Our Own (AO3) y en Fanfiction bajo el mismo título y en las cuentas del traductor, mismas que pueden consultarse en el perfil de usuario.
Prohibida su publicación en sitios distintos a los antes mencionados.
Spoilers: Referencias a cualquier libro de la saga de Harry Potter, de J.K. Rowling. Si no los has leído, ¡Ve a hacerlo!
Relaciones en este capítulo: N/A.
Advertencias en este capítulo: N/A.
"Conversación"
'Pensamientos'
-Parsél-
Sueño / Memoria / Diario / Periódico / Carta
Cambio de Fecha/Tiempo.
Capítulo IV
—Tortura—
Martes, 27 de junio de 1995
Harry regresó a clases ese día. Fue agotador si se tomaba en cuenta la falta de sueño que tenía; pero afortunadamente, tenía la tarde libre. Al no tener más clases, Harry tomó la tarde para dormir. No podía esperar volver a ver a Tom esa noche. ¿El niño lo recordaría esta vez?
Viernes, 27 de junio de 1930
Tom estaba enfermo cuando Harry llegó, por lo que Harry se quedó toda la noche con él, cambiando el paño húmedo en la frente de Tom cada cierto tiempo para tratar de hacer que la fiebre baje. El niño no mostró signo alguno de reconocer a Harry esa noche, pero tampoco lo mostró con Martha. La mujer le sonrió tristemente cuando llegó, y le comentó que Tom había estado así por un tiempo. Harry deseaba poder hacer algo más que sólo cambiar la toalla mojada de Tom, pero al no tener ninguna medicina no había nada que pudiera hacer.
"¿Serpens?" Harry volteó a ver a Martha como esta volvía a entrar a la habitación para cambiar el agua. "Te prometo que, cuando te vayas, no lo dejaré morir."
Harry miró al débil cuerpo de Tom y colocó su cara entre sus brazos. Empezó a llorar. Harry nunca se había sentido tan impotente. Ver así a su Tom era una completa tortura. Quería traerlo consigo y llevarlo con la Sra. Pomfrey, pero no podía y eso le dolía más que cualquier otra cosa.
Ver a Tom sólo una vez al año y sólo por una noche era una tortura, porque Tom estaba creciendo. Podría morir durante ese año y no habría nada que Harry pudiera hacer al respecto.
Después de unas horas, Harry sintió una mano tocar su cabello. Levantó su cabeza de sus brazos desde su posición en la cama para ver que Tom lo miraba, débil.
"Eres Serpens." Soltó el niño con voz ronca.
"Hola, Tom." Harry contestó, tomando su mano y llevándola hasta su mejilla.
El niño sólo atinó a sonreír débilmente.
"Mawtha dijo que vendrías."
"Estoy aquí. Y cuando vuelva, será mejor que estés bien. ¿Entiendes?"
Tom asintió.
"Serpens." El niño dijo, señalando al armario situado a esquina de la puerta.
Harry se puso de pie, dejando caer su mano y fue a recoger el peluche que se encontraba en el interior del armario. Regresando con el niño, se lo entregó.
Este sonrió y abrazó el peluche contra su pecho antes de que Harry se fuera. Harry nunca se había sentido tan débil.
Continuará…
Nota de la traductora.
¡Hola! ¿Cómo están? Ya era hora que retomara esta traducción. Mi instinto materno despertó por unos instantes y decidió volver a leer al pequeño Tom.
¡Tom está enfermo! No hay nada más terrible que ver a un bebé estar enfermo y no poder hacer nada ya sea por no tener el conocimiento adecuado para tratarlo, o no tener el medicamento que le sea útil. ¿No creen?
Por cierto, ¿qué les pareció el capítulo? Sus opiniones son siempre muy bienvenidas y se agradecen bastante.
Muchas gracias a todos los que se tomaron la molestia de comentar y agregar esta historia a sus favoritos y/o seguirla. ¡Los quiero!
Que tengan buenas lecturas.
Maya.
