60 Years in a Summer

Por Isys Luna Skeeter.

Traducción: Maya-0196.

URL al original: / s / 10050276 / 1 / 60 – Years – in – a - Summer


Exención de responsabilidad: Harry Potter no me pertenece, así como ninguno de sus personajes en libros y/o películas. Esta obra es sin ánimo de lucro.

Esta obra es una TRADUCCIÓN. La trama presentada a continuación está ideada y escrita por Isys Luna Skeeter, quien muy amablemente me dio su autorización para traducirla.

Lo único que me pertenece es la traducción, así como cualquier error gramatical y ortográfico que se presente a lo largo de la lectura.


Esta obra está siendo publicada únicamente en Archive of Our Own (AO3) y en Fanfiction bajo el mismo título y en las cuentas del traductor, mismas que pueden consultarse en el perfil de usuario.

Prohibida su publicación en sitios distintos a los antes mencionados.


Spoilers: Referencias a cualquier libro de la saga de Harry Potter, de J.K. Rowling. Si no los has leído, ¡Ve a hacerlo!

Relaciones en este capítulo: N/A.

Advertencias en este capítulo: N/A.


"Conversación"

'Pensamientos'

-Parsél-

Sueño / Memoria / Diario / Periódico / Carta

Cambio de Fecha/Tiempo.


Capítulo V

Niñera—

Miércoles, 28 de junio de 1995

A primera hora de la mañana, Harry fue a la enfermería y le cuestionó a la mujer todo con respecto a la fiebre y a los niños de tres años. Necesitaba asegurarse de que Tom podría sobrevivir.

"Cálmese, Sr. Potter. Por lo que escucho, este amigo tuyo está pasando por una fiebre mágica. Es algo completamente normal. Nadie ha muerto por ello."

"La fiebre mágica. ¿De qué trata?" Preguntó Harry, mordiéndose el labio inferior.

Madam Pomfrey se le quedó mirando por un momento antes de dirigirlo hacia su oficina y servirle una taza de té.

"Durante su primer año, todos los niños mágicos padecen de la fiebre mágica. Nadie ha muerto por ello, aún no cuenten con los medios para tratarlo. Dura una semana entera y luego desaparece. Al presentarse la fiebre, significa que tu magia está creciendo y haciéndose más fuerte y tu cuerpo necesita acostumbrarse a este cambio. No hay nada que se pueda hacer para acelerar la curación ya que la fiebre es necesaria para que tu cuerpo pueda acostumbrarse a la magia. Incluso los Squibs la padecen, aunque no 'obtienen' magia al final. Algunos dicen que el cuerpo de un Squib no se acostumbra a su magia durante la fiebre y es por esa razón por la que se convierten en Squibs."

Harry asintió, quedándose mirando el té sostenido sus manos.

"Ese amigo tuyo, va a estar bien."

"Yo…" Harry se mordió su labio inferior y levantó su mirada hacia la mujer. "Lo que le diré se mantendrá entre nosotros ¿cierto?"

Madam Pomfrey frunció el ceño pero aun así asintió. Tomando una respiración profunda, Harry le contó sobre Tom, Martha y sus viajes nocturnos. La seria mujer, una vez Harry terminó, se quedó en silencio durante unos minutos, asimilando todo.

"Viaje en el tiempo… ¿lo has estado haciendo?"

"Supongo que sí… ¡pero no puedo controlarlo!"

Madam Pomfrey se puso de pie y se dirigió al estante de la pared y comenzó a tomar algunos de los frascos de pociones de allí.

"Esta noche, cuando regreses, tu amigo tendrá 4 años… Él vive en el mundo muggle, ¿no es así?"

"Martha había mencionado a Dios, así que creo que sí."

Madam Pomfrey asintió para sí y tomando varias pociones del estante, las colocó dentro de una caja.

"Tu amigo necesitara algunas pociones. Si pudieras contactar a Gringotts mientras estás en el pasado, el joven Tom podrá ser atendido. Quiero decir, al menos necesita un elfo doméstico para cuidarlo y darle las pociones correctas, protegerlo y…"

"¿Madam Pomfrey?" La mujer volteó a verlo. "¿Cree que pueda llevar a un elfo doméstico?"

La dama frunció el ceño, pensando.

"Puedes intentarlo. Sin embargo, no puedes traer a Tom contigo, pero quizás si puedas llevar a un elfo doméstico al pasado. ¿A quién llevarías?"

"A Winky. Siempre que ella acepte y esté sobria. Quiero decir, no puedo dejar que un elfo doméstico esté borracho mientras cuida de Tom, ¿no le parece?"

Madam Pomfrey asintió y convocó al mencionado elfo. Harry permaneció en silencio escuchando como la enfermera le planteaba al elfo la hipótesis de cuidar a un niño mágico que vivía en el mundo muggle y necesitaba su ayuda. El elfo estaba más que ansioso y, mientras Harry volvía a su sala común de Gryffindor para que la gente no preguntara por qué estaba de regreso en la enfermería, Madam Pomfrey pasó el día diciéndole a Winky que debería hacer a lo largo de los años.

Esa tarde, justo después de la cena, Winky apareció ante Harry y tomó su mano. Entonces, ambos fueron llevados.

Domingo, 28 de junio de 1931.

Harry apareció en la puerta del dormitorio. Tom estaba otra vez en su cama, esta vez mirando un libro. El chico levantó su vista cuando escucho el sonido de alguien cayendo al suelo (Harry aún no se había acostumbrado a los trasladores-viajes en el tiempo) y sus ojos se abrieron sorprendidos al ver que era Harry.

"¿Serpens?" El chico preguntó.

Harry sonrió y asintió, colocándose de pie.

"Hola, Tom."

Tom cerró su libro, lo colocó sobre la mesita de noche y se quedó observándolo.

"¿Quién es?" Finalmente preguntó, señalando a Winky.

"Ella es Winky. La traje conmigo para que pueda cuidarte cuando no pueda hacerlo."

El niño miró al elfo curioso, y luego asintió.

"Es un nombre raro."

"Winky es un elfo doméstico, maestro. Los elfos domésticos tienen nombres raros."

Harry rodó los ojos y se acercó a Tom, colocando una mano en su frente. El chico se tensó, pero cuando se dio cuenta de lo que Harry estaba haciendo, se relajó.

"Ya no tengo fiebre." Replicó.

"Lo sé." Harry murmuró y se arrodilló frente a la cama, observándolo. "Pero estaba preocupado."

"Si es así, ¿por qué no te quedas más de una noche al año?"

Harry sonrió tristemente.

"No lo sé. No es algo que pueda controlar." Harry respondió. "Pero mientras viva, siempre me preocupare por ti, incluso si solo es una noche al año."

El niño frunció el ceño, pero asintió, aceptando la respuesta. Harry vio que Winky empezaba a limpiar la habitación pero no la detuvo. Honestamente, la habitación ya necesitaba una buena limpieza.

"No me contaste una historia el año pasado." Harry miró a Tom, sorprendido. "Martha me dijo que siempre me contabas una, pero el año pasado estaba demasiado débil para que lo hicieras."

Harry sonrió.

"¿Quieres que sea Peter Pan, como siempre? ¿O tienes algún libro para leer?"

"No conozco la de Peter Pan."

"Bueno, es el único cuento que recuerdo de memoria. Te gustaba cuando te la leía."

Tom asintió y se levantó para cambiarse a su pijama. Una vez sentado en la cama, hizo un poco de espacio para que Harry se le uniera, esperando que le contase su cuento. Harry se acostó junto a él, Winky desapareció dentro del armario y empezó. Tom era un buen oyente, nunca lo interrumpió mientras narraba la historia y cuando terminó, el niño —quien ya tenía su cabeza recostada en la almohada— se le quedó mirando en la oscuridad.

"Entonces, Peter era inmortal."

Harry asintió.

"El vivir en Nunca Jamás significa que serás inmortal."

El niño sonrió.

"¿Eres Peter Pan?" Harry frunció el ceño, confundido. "Nunca envejeces. Entras a mi habitación sin tener que hacerlo por la puerta y…"

Harry solo se rió.

"Desearía serlo, Tom. Así te llevaría al país de Nunca Jamás."

"¿Cuándo te irás?"

"Cuando salga el sol."

"¿Y cuándo regresarás?"

"Cuando el sol se oculte."

El chico asintió y acomodó su cabeza sobre el hombro de Harry, cerrando sus ojos.

Continuará…


Nota de traductora.

¡Un nuevo personaje se nos ha unido! Harry ya no tendrá que preocuparse tanto por el pequeño Tommy ahora que sabe que alguien estará allí para él durante el resto de año hasta su regreso.

¿Qué les pareció el capítulo? Sus comentarios son siempre bienvenidos y motivan bastante.

Gracias a todos los que han comentado, agregado a favoritos y seguido esta historia tan tierna que Isys escribió. Me alegra que les esté gustando tanto.

¡Nos vemos en el siguiente capítulo!

Tengan buenas lecturas.

Maya.