60 Years in a Summer

Por Isys Skeeter

Traducción por Alyssa S.


EXENCIÓN DE RESPONSABILIDAD.

Harry Potter no me pertenece, así como ninguno de sus personajes en libros y/o películas. Esta obra está hecha sin ánimo de lucro.

El trabajo que leerás a continuación se trata de una traducción. La trama presentada a continuación está ideada y escrita por Isys Luna Skeeter -usuaria en Archive of Our Own y Fanfiction-, quien muy amablemente me dio su autorización para traducirla. Lo único que me pertenece es la traducción, así como cualquier error gramatical y ortográfico que se presente a lo largo de la lectura.

Esta obra está siendo publicada únicamente en Archive of Our Own (AO3) y en Fanfiction bajo el mismo título y en las cuentas del traductor, mismas que pueden consultarse en el perfil de usuario.

No autorizo, bajo ningún concepto y sin excepción, adaptaciones y re-publicaciones de esta obra en esta y cualquier otra página. Si vez publicada esta obra en perfiles que no sean en relación a lo mencionado en el párrafo anterior, ¡Denuncia!


Spoilers: Referencias a cualquier libro de la saga de Harry Potter, de J.K. Rowling. Si no los has leído, ¡Ve a hacerlo!

Relaciones en este capítulo: N/A.

Advertencias en este capítulo: N/A.


—Conversación—

«Pensamientos»

'Parsél'

Sueño / Memoria / Diario / Periódico / Carta

Cambio de Fecha/Tiempo.


Capítulo VI

Hermano mayor—

Jueves, 29 de junio de 1995.

Harry se despertó solo en su propia cama. Llamó a Winky varias veces, pero ella nunca se presentó y eso lo relajó. Eso significaba que se había quedado con Tom.

Pasó la mayor parte del día empacando. Cuando Ron le dijo que tenía que regresar con los Dursley, la mitad de su ser le dijo que huyera, pero sabía que no podía hacerlo. Además, tenía que ser un buen ejemplo para Tom. Harry sabía que debía parecer un lunático al sonreír sin una razón aparente.

Suponía que ahora era una especie de hermano mayor para Tom.

Miércoles, 29 de junio de 1932.

Cuando Harry llegó, Tom estaba preparado y apenas cayó lo ayudó a llegar a la cama.

—Quizás debas intentar estar sentado cuando te teletransporten —comentó el menor, divertido.

—Aún no estaba listo —se quejó Harry—; estaba yendo a la cocina por algo de comida. No sabía sí habías recibido la suficiente y me salté la cena, así que pensé… bueno… —Harry se encogió de hombros.

Tom miró en dirección a su armario.

—Winky —El elfo asomó su cabeza del armario—, ¿podrías traernos algo de comida? Este imbécil se olvidó de cenar.

El moreno miró fijo a Tom en tanto los ojos del elfo doméstico aumentaban de tamaño. Rápido desapareció.

—Genial. Ahora hará un banquete —Harry soltó en un gemido.

—Ya te ves bastante flacucho —comentó el menor.

Volteó a verlo el más alto con una ceja arqueada.

—¿De qué estás hablando, enano?

Tom resopló.

—Soy un niño en crecimiento. Soy más alto que cualquier otro niño de mi edad —El niño respondió en tanto trataba de mirarse más alto.

Harry sonrió, divertido, y lo atrajo a su regazo. Los ojos de Tom mostraron su sorpresa ante su movimiento y se tensó, más Harry no lo dejo ir, posando su rostro contra el cabello del niño.

—Siempre serás mi bebé, Tom.

Tom gimió.

—Ya no soy un bebé, Serpens.

El ojiverde expresó una sonrisa triste.

—Sé que se escuchará raro, teniendo en cuenta que sólo te veo un día al año, pero creces tan rápido…

Tom rió, era la primera que Harry le vio soltar y era tan bonita que… Harry quería volver a escucharla.

—No es necesario que te tenses conmigo, Tom. No te haré daño.

—Pero tampoco has estado aquí.

Harry suspiró.

—Tom, yo…

El niño se movió hasta quedar sentado a un lado de las piernas de Harry, y luego volteó a verlo.

—No estabas aquí cuando se metieron conmigo. No estabas aquí cuando la Sra. Cole me levantó la mano. No estabas aquí cuando…

El ojiverde atrajo al niño contra su pecho, abrazándolo con fuerza.

—Lo siento… Me gustaría poder controlarlo. De verdad. No sabes cuánto me gustaría quedarme contigo, o traerte conmigo. Mi vida no es fácil, pero me gustaría encontrar una manera de protegerte y…

Tom alejó su cabeza del pecho de Harry para mirarlo.

—Una vez al año. Me proteges una noche cada año. Winky me protege el resto del año. Pero, ¿quién te protege a ti?

Las comisuras de los labios de Harry se alzaron levemente y se levantó, besando el rostro de Tom en el proceso antes de acomodarlo en su cama.

—Ya vuelvo —salió del dormitorio y miró a su alrededor en silencio hasta que encontró a Martha. Ella estaba regañando a un chico por estar fuera de su habitación después del toque de queda así que esperó a que termine la reprimenda. Cuando el niño finalmente desapareció, Harry se le acercó. Martha volteó hacia él, dispuesta a continuar su regaño hasta que notó quién era—. Hola Martha.

Una sonrisa fue su respuesta.

—Es bueno verte de nuevo, Sr. Black. ¿Qué te trae por aquí? ¿Tom está bien?

—¿Puedo hablar con usted en un lugar donde sea posible que no me vean? —Harry dio una mirada a su alrededor—. Quiero decir, no quisiera atraer preguntas sobre mi identidad y… ambos sabemos que no puedo responderlas.

La mujer asintió y lo guió hasta una de las habitaciones. Era la guardería en la que Harry había aparecido en el primer día.

—Se trata de Tom, ¿verdad? —preguntó la fémina, ya a sabiendas.

Harry asintió.

—Me contó que algunos niños le habían acusado de cosas que no había hecho y que la Sra. Cole, creo que ese era su nombre, le había levantado la mano.

Martha frunció el ceño, sentándose en la mecedora mientras Harry lo hacía en la cama.

—No te dio muchos detalles, ¿verdad?

—Casi no me conoce. Es más probable que esté tan asustado de mí como lo está de las otras personas en el orfanato.

—No puedo prometer qué siempre estaré, pero permaneceré atenta.

—Gracias, madame —dijo Harry, inclinando su cabeza.

—Vi al… enano que le trajiste a Tom el año pasado —ese comentario que soltó la mujer le provocó a Harry un sonrojo, pero esta continuó—; ella es muy buena. Me ayuda en la cocina y siempre está cuidando de Tom. Le pediré qué vea a Tom cuando no pueda. Y que acuda a mi sí ella ve a los otros niños molestándolo.

Harry sonrió.

—Gracias, madame.

—Ahora corre. Estoy segura de que Tom estará muy preocupado preguntándose dónde estás. Después de todo, solo tienen una noche al año.

Harry expresó su triste sentir en su sonrisa ante ese recordatorio y se levantó para dirigirse a donde Tom, mismo que estaba sentado junto a la mesa donde Winky había preparado su festín. Se acercó y tomó asiento en una silla que la pequeña elfa había aparecido para él.

—Gracias, Winky.

—De nada, maestro Serpens Black señor.

El mayor en la habitación llevó la mano a sus bolsillos donde tomó su propia bolsa de monedas en silencio. No tenía mucho dinero, pero estaba seguro de que Winky sabría cómo hacer qué funcione. Se lo lanzó al elfo, quien lo agarró en el acto.

—No es mucho, pero espero que sea suficiente por ahora.

El elfo miró al interior de la bolsa y luego asintió.

—Winky lo usará bien.

—Está bien. Quiero protecciones alrededor de la habitación para que los otros huérfanos no puedan robar las cosas de Tom o de cualquier otra cosa que se les ocurra. Puedes hacer protecciones, ¿no es así?

—Winky puede hacer unas simples, pero los muggles no pueden romperlas.

Harry le sonrió al pequeño ser mientras su corazón se llenaba de orgullo.

—También quisiera que comiences a enseñarle a Tom sobre nuestro mundo, igual cómo debiste haberle enseñado a tu antiguo maestro. Soy incapaz de hacerlo, y estoy seguro que tú harías un gran trabajo.

Si era posible, los ojos del elfo aumentaron aun más su tamaño y se pusieron rojos. Harry temía que iba a escuchar un ataque de llanto tal y como Dobby solía hacer.

—Winky lo hará —soltó antes de desaparecer con un estallido.

Entonces, el ojiverse volteó hacia Tom y allí lograron escuchar unos hipidos que provenían del armario.

—Genial. La hiciste llorar —siseo el niño.

—Eso es porque no está acostumbrada a ser tratada como un igual. Sí comienzas a tratarla así, verás que dejará de reaccionar de esa manera —Harry reprendió.

Harry sirvió sus dos platos y, cuando le iba a dar a Tom el suyo, notó que el niño lo miraba, boquiabierto.

»¿Qué dije?

—Tú… me levantaste la voz…

Harry arqueó sus cejas en un signo de confusión.

—Lo hice… —reconoció el mayor, preguntándose qué estaba pasando.

—Nunca me habías levantado la voz.

—Lo hago cuando es necesario, Tom —le aclaró Harry, su mirada era triste—. Necesitas entenderlo. El trabajo de Winky puede ser cuidarte, pero si a ella no le gustas puede existir la posibilidad de volverla contra ti. Una vez ayudé a liberar a un elfo doméstico de su familia. De hecho, creo que también ayude a Winky de librarse de la suya, pero a ella sí le agradaban—añadió el ojiverde pensativo antes de encogerse de hombros y dejarlo de lado.

Harry ayudó a Tom a tomar los cubiertos adecuadamente y ambos procedieron a comer. Cuando estaban a punto de acostarse, Harry vio a Tom mirarlo como si tuviera miedo. Le expresó su confusión con una propia en respuesta.

—¿Estás enojado conmigo? —preguntó el menor. Harry detuvo sus movimientos justo cuando estaba alzando la cobija y colocaba el peluche en el suelo— Es que, debes estar enojado por la forma en que trato a Winky y…

—No creo que alguna vez vaya a enojarme contigo, Tom. Me necesitas tanto como yo a ti. Eres mi lugar seguro, mi ancla. Vi morir a alguien frente a mí hace tan solo unos días. Esa fue la primera noche que me enviaron aquí. No sé la razón, solo sé que mantienes alejadas las pesadillas y que necesito que mantengas mi mente centrada. Te amo Tom, y no creo que una pequeña pelea sobre cómo tratas a tu elfo doméstico vaya a cambiar eso.

Tom sonrió, corrió hacia Harry y lo abrazó.

—¿Lo prometes?

El mayor entonces lo sentó en su regazo.

—Estoy aquí por ti, Tom. Por el tiempo que quieras.

Tom tenía la más hermosa sonrisa y Harry se encontró devolviéndola.

—¿Un cuento para dormir? —preguntó el niño.

Harry rió y volvió a colocar el niño al suelo.

—¿Otra vez Peter Pan, enano? —le preguntó y ante eso el menor negó con un balance de su cabeza.

Corrió a su armario y busco un libro allí. Volvió y se lo dio a Harry. Este miró el titulo y luego dio una mirada a Tom, divertido.

—Es un libro de este tiempo— El chico se burló.

El moreno rió y se sentó en la cama contra la cabecera y con Tom sentado a su lado. Tenia la cabeza en el hombro de Harry, mirando al libro. Era un viejo libro de Peter Pan; no había dibujos en él. Harry prometió que le iba a comprar a Tom algunos libros infantiles de su propio tiempo.


Nota de traductor.

Sí, nenes. I'm back. Después de MUCHO tiempo, recuperé mi cuenta y al fin puedo estar con ustedes y publicar mis pendientes ;-; No saben cuánto extrañe por acá. 3

Qué les cuento. Miles de cosas han pasado, entre ellas una en especial que me enorgullece compartirles: ¡Terminé la universidad! Sí, prácticamente a punto de recibir mi título de Contador :') ¿Y saben qué significa? ¡Ahora habrá mucho más tiempo para compartir historias preciosas con ustedes! ¡Ash, qué aliviado me siento!

Sí ven algo raro, disculpen. Estoy en el celular y existe la posibilidad de me modifique algo :'D

Esperen las actualizaciones que están por venir.

¡Nos vemos en el próximo!

Les quiere y manda un fuerte abrazo,

Alyssa S.