Saludos gente bonita y amante de los fics, aquí vengo de nuevo, con otro capítulo de este fic, espero de todo corazón que les guste tanto como a mí, ji, ji, ji.
He dejado al final del capitulo, los agradecimientos a quienes tan amablemente me dejaron sus reviews, del capítulo pasado…gracias también a los lectores silenciosos y a quienes siguen y han puesto esta historia en favoritos…besazos para tod s.
Los personajes no me pertenecen son de Rumiko Takahashi.
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Capítulo 2: Y todo gracias a Kasumi
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Kasumi era conocida por ser la más madura, seria y apacible de las hermanas Tendo, siempre con su imperturbable sonrisa, su rostro sereno y esa paz que transmitía al andar, hablar, caminar, etc.
Toda ella transmitía paz, llegaba al punto de ser…aburrida…o eso es lo que la mayoría pensaba de ella, su vida en realidad estaba llena de acción, acción que no le mostraba a nadie porque de sobra conocía a su amada, pero problemática familia, sí se enteraban…no, no quería pensar siquiera en lo que pasaría si se enteraran… su vida se regía en mantener a su familia cuidada y feliz, no le gustaba mucho inmiscuirse en la vida de los demás a no ser que se tratara de sus hermanas, siempre estaba pendiente de Nabiki, tan ambiciosa la pobrecita, sabía que tarde o temprano molestaría tanto a alguien que se metería en serios problemas, por eso ella siempre revisaba sus archivos fotográficos, de video y hasta su secreta libreta de chismes y rumores, que escondía en un panel secreto debajo de su cama… pero todo lo hacía por amor, y si veía algo que causaría problemas… bueno verdaderos problemas, lo desaparecía sin dejar rastro, al fin que Nabiki jamás sospecharía de ella.
Akane era otro cuento aparte, era tan inmadura y explosiva la pequeña, pero más que como a una hermana la quería casi como a una hija, sabía cuanto amaba a su prometido.
Fue por eso, que le preocupo en sobre manera, cuando se enteraron de lo del compromiso con Ranma, definitivamente no dejaría que sucediera si él no hubiera cambiado su parecer, a pesar de ser igualmente inmaduro y explosivo que su hermanita, simplemente era perfecto para ella: la cuidaba, la protegía y secretamente la amaba.
Sí, Kasumi lo sabía… sabía de la cajita escondida dentro de la mochila de viaje, que estaba guardada debajo de cobijas y frazadas dentro del armario, esa cajita, en la que guardaba una fotografía de su hermana, e incluso una pequeña nota con pésima caligrafía y ortografía que más parecían jeroglíficos, que el chico había escrito, que por supuesto no le había entregado a Akane, esa, donde enumeraba sus "defectos" que lo volvían loco… loco de amor.
Ja, ja, ja, aún recordaba cuanto se sorprendió cuando encontró la nota, mientras limpiaba la habitación del muchacho y su tío Genma, sus sospechas se habían confirmado. Ahora podía poner en marcha su pequeño plan.
Era una mañana esplendorosa, algo fría y nublada pero a ella le gustaban esos días fríos en los que podías tomar un delicioso té, galletas y cubrirte con una calentita frazada, y eso es lo que estaba haciendo precisamente después de preparar aquellas galletas con chispas de chocolate para su hermana y su cuñado, quienes estaban preparándose para un maratón de The Walking Dead, le gustaba mucho la serie por cierto, llena de acción y zombis, en fin, las galletas eran su regalo para esos dos, le parecía que ya había pasado el tiempo más que suficiente para que iniciaran una verdadera relación, se había cansado de ver sufrir a su hermanita por la indecisión y timidez del chico, y ¿por qué no darles un ayudadita, si podía hacerlo?
Ya lo había hecho unos meses antes con otro que también era igual de lento, y había obtenido excelentes resultados, su rostro se sonrojó al recordar. ¿Cómo iba ella a saber que Tofú fuera tan apasionado?, el ingrediente secreto estaba precisamente en el chocolate, "chocolate de la pasión" había leído cuando fue al mercado a comprar los víveres, pero ese pequeño volante que le había dado un comerciante chino fuera del mercado, explicando los beneficios de aquel dulce, fue él que la hizo comprarlo, ese mismo día después de la comida, preparo unas galletas con las chispas de "chocolate", se acicalo, preparo además un poco de té y lo puso en un termo, cogió el libro que Tofu le había prestado y se encamino al consultorio… nueve horas después, casi a la media noche regreso a casa, gracias a Kami nadie se había dado cuenta de su ausencia, pues había dejado la cena preparada.
Volvía con las piernas temblorosas y con una sonrisa que podía iluminar la más oscura noche… el chocolatito era bastante efectivo.
- Chicos aquí les traigo galletas y té para que coman mientras ven su serie, – dijo dulcemente Kasumi – además me ha entrado sueño, creo que iré a tomar una siesta chicos, que disfruten… la serie – añadió sonriente, y se fue.
Habían pasado casi dos horas desde que les dio el regalo, y había preparado todo para que nadie molestara a su hermana y su cuñado, mandando fuera a su padre y al tío Genma, les hizo unos encargos, su tía Nodoka había salido por su cuenta a hacer unos trámites, según le dijo, y Nabiki había salido a hacer algún negocio o chantaje.
Creía que todo iba perfecto hasta que escucho la puerta principal, ¡oh cielos! pensó preocupada ¿quién será? se acerco sin ser vista a la sala y escucho.
- Vaya, vaya, pero ¿qué está pasando aquí par de tortolitos? – Decía Nabiki con voz intrigosa.
¡Oh Nabiki! – pensó angustiada, los ha descubierto, esto será un problema.
- Pues nada Nabiki, que estamos viendo un destripadero zombie, ¿quieres sentarte a ver tú también? – dijo Ranma.
Genial parece que el chocolate aún no ha hecho efecto.
-No gracias cuñadito, esas series no me van a mí, prefiero algo más sofisticado y menos sangriento, mejor me voy a descansar, tuve un día muy productivo, no vayan a hacer travesuras sin que yo esté presente, que así no puedo sacar mi tajada en el asunto.
Escuchó pasos acercarse a ella y rápidamente y sin hacer ruido corrió a la cocina, Nabiki salió de la sala con cara de fastidio, murmurando quien sabe que cosa y haciendo cuentas en su calculadora, subió a su habitación y entró cerrando la puerta.
Kasumi se sintió más tranquila, pero le entró la duda ¿Por qué aun no hacia efecto? Con Tofú la cosa había sucedido rápido, en menos de una hora, se acercó sigilosa de nuevo y pego su oído a la puerta sin hacer el más mínimo ruido, sólo se escuchaban gritos y ruidos provenientes de la televisión, decidió escuchar un poco más, su rostro se ilumino de la felicidad al escuchar ahogados gemidos y respiraciones agitadas. Ji, ji, ji, ¡su plan había surtido efecto! Sonriendo decidió ir a la cocina y montar guardia, no quería que nadie descubriera a esos dos y los interrumpieran.
Casi 20 minutos después vio entrar por el portón a su padre y al tío Genma con su encargo.
Oh vaya, esos dos jamás son tan rápidos con mis encargos, y ahora que necesitaba que se retrasaran… pensaba molesta.
Se encaminó a la sala, asegurándose de pisar fuerte y hacer el ruido suficiente pisando en la escalera un par de veces para no tomar a los chicos por sorpresa… en verdad que no quería ver a esos dos de una manera comprometedora, dándoles tiempo de separarse, abrió lentamente la puerta corrediza de la sala y preguntó dulcemente:
- Muchachos ya casi es hora de la cena, ¿podrían por favor ir a la tienda a comprar unas cosas?
Kasumi reía para sus adentros, si que eran unos tontos, estaban hechos un desastre, Akane con la blusa desacomodada y las mejillas totalmente sonrojadas y Ranma ni siquiera le daba la cara, pero su trenza estaba casi desecha, seguramente gracias a su picara hermanita, lo que llamó más su atención es que Ranma estaba encorvado y tapaba sus piernas con la frazada con que se cubría anteriormente Akane, ¡oh! Pensó sonrojándose ella también, cielos sí que hizo efecto, su sonrisa se ensancho más.
- Por supuesto Kasumi, has una lista e iremos. – le dijo Akane con la voz un poco aguda.
Que felicidad pensaba.
- Esta bien, ya tengo la lista, ten – extendiéndosela a Akane.
Salió de allí cuando vio la mirada que Ranma le dirigía su hermana… oh el amor, que bello que es. Pensaba suspirando y entrando a la cocina.
De pronto vio a Ranma entrar corriendo a la casa empapado y en su forma de mujer, pobrecito pensó, en menos de cinco minutos ya estaba parado frente a su hermana en la entrada de la casa, viéndola como si quisiera comérsela allí mismo, que bochorno, contrólate Ranma kun pensaba, sí alguien los ve se darán cuenta, pero su preocupación desapareció cuando los vio salir muy apurados… seguro irán a buscar algún lugar privado, pensó sonrojándose, y continuo con su labor.
Casi una hora después los vio regresar con la bolsa de víveres, caminando sonrojados y echándose miraditas cómplices, se sintió feliz, al fin, pensaba. Les agradeció y vio como cada uno se fue a su habitación sin dirigirse siquiera la palabra.
Recordó que tenía que tender una sábana y salió presurosa al patio… no se sorprendió cuando vio a Ranma entrando por la ventana de Akane, y esta jalarlo y besarlo antes de cerrar las cortinas… ah el amor pensaba satisfecha, su labor estaba terminada por el momento, lo demás se los dejaría a ellos… ¿espero que tengan protección? Pensó, y luego con su sonrisa imperturbable y su rostro apacible siguió con las labores del hogar… más tarde iría a entregar otro libro a Tofu, su rostro se sonrojo mientras pensaba que sorpresas le daría el doctor esa tarde.
En la habitación de Akane, Ranma y ella se besaban fieramente otra vez, no tenían idea de lo que les ocurría, sólo sabían que no podían detenerse, se necesitan con urgencia.
Llegaron de la tienda con el encargo de Kasumi, después de lo que había sucedido en la sala y de la declaración de Ranma, no habían vuelto a hablar, hicieron el mandado en silencio y sólo tomados de la mano, y cada vez que querían hablar se sonrojaban y se les atoraban las palabras en la garganta, decidieron mudamente no mostrase unidos frente a la familia.
Akane entro nerviosa a su habitación, pero completamente feliz.
¡Demonios no puedo dejar de pensar en ti estúpido Ranma! Como quisiera que estuvieras aquí conmigo… y la de cosas que te haría... pensaba roja como tomate maduro, sintiendo un agradable fuego que le quemaba las entrañas.
¡Mierda! te necesito Akane ahora, pensaba Ranma con las mejillas rojas y la mirada totalmente oscurecida, respirando agitado, salió por la ventana y caminó con cuidado por la cornisa, iría con su prometida, no podía controlarse, no sabía que le estaba pasando. Apenas entro a la habitación de Akane, ella lo tomó de la cara y lo beso con pasión, lo único que pudo hacer él, fue cerrar la cortina rápidamente antes de rodear el cuerpo de su chica con sus brazos, para que nadie los viera.
- Familia no sé qué ocurrió – se lamentaba Kasumi frente a una olla de comida humeante y quemada, mientras ella sostenía un pequeño extintor de incendios en las manos.
- No te preocupes querida, los accidentes pasan. - Decía conciliadora Nodoka.
- Creo que tendremos que salir a cenar fuera – decía con una sonrisa – y ahora que lo recuerdo, tengo estos boletos gratis, de un buffet a la salida de la ciudad ¿qué les parece si vamos allí? – preguntó sonriente.
- Nos parece excelente hija querida – dijo Soun.
- Hay que avisarle a Ranma y Akane - dijo Nabiki con su cara de negocio, esperando encontrar algo valioso al sorprenderlos y poder chantajearlos.
- No te preocupes Nabiki yo les diré – dijo adelantándose a las intenciones de su hermana, ya subiendo las escaleras Kasumi.
Subió sonriendo por su nuevo plan, para dejarles la tarde solos y que así explayaran su amor, casualmente en la mañana salió a comprar leche y casualmente se topó a las prometidas de Ranma, y les dijo que probablemente irían a cenar a ese bufete a las orillas de la ciudad esa noche… todo fríamente calculado… tocó suavemente a la puerta de Akane.
- Akane saldremos a cenar fuera ¿aun te sientes mal? Oh, que pena, entonces supongo que no podrás ir con nosotros – hablaba fuertemente para ser escuchada por toda la casa – ¿y Ranma está dormido? que pena. Bueno, les deje algo de comida que sobró de la mañana, pueden comer eso… no se preocupen por nosotros llegaremos como a las 10 de la noche… que te mejores hermanita. – Y bajó las escaleras tomando su bolso y su abrigo para salir con la familia que se había creído todo el cuento… porque ¿Quién dudaría de la dulce Kasumi?
Todos se fueron confiados, sin saber que Kasumi los embaucaría y que al tomar el taxi se equivocaría dándole la dirección de un restaurante que estaba en otra ciudad a varias horas de distancia, y luego ella desaparecería, puesto que había quedado con Tofu esa noche… claro que no era tan mala, los boletos eran reales la familia cenaría hasta reventar y cualquier molestia o duda se les olvidaría… y ella disfrutaría tranquilamente hasta tarde… igual que su hermana y su cuñado.
- ¿Que rayos fue todo eso? – preguntó Ranma confundido con las piernas de Akane rodeando su cintura pues estaba sentada en el escritorio.
- Ni idea… pero tenemos tiempo… - dijo Akane con una mirada lujuriosa, y se fundieron en apasionados besos y caricias.
Continuara…
¡LEMON, LEMON, LEMON!
Hay que pena me da escribir esto, pero pues como han leído habrá lemon para el próximo capitulo, al fin me he decidido a salir de mi zona de confort y escribir algo subido de tono, para el próximo cap.
Espero les esté gustando el fic… esa Kasumi es una picara ¿quién lo diría?
Gracias a:
Akanita87, aquí tienes la segunda parte, espero la hayas disfrutado, que no te coman las ansias. ;)
Nao Saotome Malfoy, ¡Lo sé! son lentísimos por eso necesitaban una ayudita como te has dado cuenta, espero te haya gustado este capítulo también. :)
Guest anónimo, no se quien eres, pero gracias por tu review, y como has visto aquí está ya la continuación, ¡no mueras por favor! :)
Rakane, eso fue precisamente en lo que pensaba cuando escribí el primer capítulo, que se devorarían como zombis, ja, ja, ja, y pues no veremos como se comportan realmente hasta que pasé el efecto de las galletas adulteradas de Kasumi…pronto lo sabremos. :)
VeronicaDestroyer09, saluditos, y aquí está la conti, espero que te guste. ñ.ñ
Sin más por el momento me despido y nos leemos para la próxima.
