Hola gente bonita, estoy de regreso con un capitulo más que espero les guste, saludos y agradecimientos a sus reviews como siempre al final del capítulo.
Gracias infinitas a quienes siguen y han puesto en favoritos este fic, besos y abrazos enormes.
Los personajes no me pertenecen.
Capítulo 5: El día después.
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-Y dime hermanita ¿Qué tal pasaste la noche? – pregunto casualmente Kasumi, mientras picaba cebolla, como toda una chef profesional.
Un intenso sonrojo del color más rojo habido y por haber se instalo en el rostro de Akane, mientras sus bellos ojos estaban a punto de salir de sus cuencas por la intensa sorpresa… acaso… Kasumi sabía lo que habían hecho…no, era imposible…nadie lo sabía… ¿verdad?
- ¿De qué hablas Kasumi? - pregunto a su vez dudosa, mientras levantaba la topa de una olla, para ver su contenido, igual de casual que su hermana.
- ¿tendría que hablar de algo en especifico hermanita? – dijo a su vez, arqueando una fina ceja, vaciando la cebolla finamente picada en la olla.
-No, claro que no, es solo que espero que tu no seas como el resto de la familia, ya vez todos esperan que yo y el bobo de Ranma tengamos algo más… - dijo, devolviendo la tapa a su lugar.
- Oh…por supuesto que no hermanita, yo solo preguntaba por que ayer te dolía la cabeza… - dijo revisando que la vaporera del arroz tuviera el tiempo indicado.
- ¿Eh? ¿la…la cabeza? – dijo Akane, mientras se servía un vaso con agua, el cual por cierto casi se le cae debido al comentario de Kasumi.
-Si ya sabes que tú me dijiste ayer que te dolía… - la observo con una significativa mirada en su rostro, dándole a entender que le siguiera la corriente.
- A…la cabeza, si ya-ya no me duele…gracias por preocuparte hermana. – Akane se sintió un poco confundida, pero decidió seguirle la corriente, cuando vio con el rabillo del ojo una silueta escondida detrás de la puerta de la cocina, pero en cuanto tuviera la oportunidad le preguntaría a su querida hermana mayor que es lo que se traía entre manos o que es lo que sabía.
- Bueno Akane, ya que estas aquí ¿podrías ayudarme a servir la mesa? el desayuno esta casi listo. – dijo dando por terminada la conversación, le parecía muy peligrosos seguir con ese tema con la casa llena de chismosos.
-Claro – le dijo ya más tranquila y con una linda sonrisa.
Al salir de la cocina con los platos y palillos en las manos, se topo con Naviki, quien la veía sonriente…pero una de esas sonrisas aterradoras de aquellas que le costarían una buena cantidad de yenes, en las que sabía tendría que darle al menos una tercera parte de sus ahorros a su querida hermana…no sabía como lo sabía, pero en definitiva esa sonrisa le decía "lo sé". Demonios.
Akane hizo se mejor cara de póker, y le sonrió de vuelta.
-Hermanita y dime: ¿cómo es que te hiciste ese golpe en el hombro? se ve bastante feo…hasta diría yo que parece…no se…una mordida o algo así…- le dijo con un tono más que mordaz.
- ¿Ah esto? Mierda… me pegue ayer mientras estrenaba, resbale y me di también en la cabeza, por eso no quise acompañarlos ayer… tienes una imaginación demasiado grande Naviki. - Puntualizo dándose la vuelta para ir al comedor, mientras su corazón palpitaba con fuerza, maldito Ranma idiota cuando te vea me las vas a pagar – pensaba molesta y avergonzada, ¿qué tal si alguien más se daba cuenta? y ella con esa blusita de manga corta, la familia comenzaba a aglomerarse en el comedor hambrienta, Akane estaba nerviosa ¿y si había más marcas del delito en su cuerpo a la vista? ¿o en el de Ranma? Casualmente en ese momento en que su cabeza funcionaba a mil por hora, Kasumi derramo "accidentalmente" un baso de te sobre la vaporosa blusita de su hermana Akane, quien se tuvo que disculpar y como alma que lleva el diablo y agradeciendo el oportuno accidente corrió a su habitación a ponerse algo que la cubriera más y de paso darse un vistazo en el espejo para cerciorarse que no hubiera más "golpes por el entrenamiento".
Bajo a la sala más tranquila, con un bonito suéter afelpado rosa pastel de cuello de tortuga.
Nadie noto el cambio de ropa, solo Naviki quién seguía con esa desesperante sonrisilla suya, mientras negaba con la cabeza en silencio.
-Me muero de hambre – dijo Ranma sin darse cuenta de nada de lo que sucedía a su alrededor.
Comían animosamente, platicando sobre lo bonita que era la ciudad de Kamakura, lo deliciosa que estuvo la cena y lo relajantes que estuvieron las aguas termales.
Kasumi astutamente desviaba la platica cada vez que se acercaba a su misteriosa desaparición, o incluso si alguien comenzaba con lo del heredero que según ellos ya debería venir en camino si es que los dos jóvenes de la casa habían hecho por fin la tarea (si en verdad supieran).
Ranma acariciaba una pierna de Akane por debajo de la mesa, cada que tenía oportunidad, subiendo peligrosamente su mano cada vez más, haciendo que Akane enrojeciera… ¿desde cuando Ranma sabía disimular tan bien? – pensaba sorprendida - riendo y comiendo como si nada, mientras su traviesa mano recorría el suave sendero de la pierna de Akane hasta casi su entrepierna.
El almuerzo termino y al ser domingo y bueno, aunque no lo fuera los patriarcas se dispusieron a tener una partida de go, el maestro salió con renovadas fuerzas gracias al abundante desayuno a robar...ejem, a recolectar prendas intimas para su colección, Kasumi se dispuso a limpiar la cocina junto a Nodoka quien se había ofrecido amablemente, y Naviki subió a su habitación dispuesta tramar un plan para descubrir si sus sospechas eran o no ciertas.
Los jóvenes herederos dl estilo libre seguían sentados, lado a lado en la mesa del comedor, con la vista fija en el televisor, que pasaba en esos momentos la repetición de uno de los capítulos de The Walking Dead que justo ayer estaban viendo, ambos se sonrojaron al pensar todo lo que hicieron.
- Esto…eh..A-Ak-Akane qui-quieres ir a dar un pas-seo con…con migo…hay algo que… yo… -
-Vamos. –
Akane se levanto de un salto impidiendo que su tonto prometido siguiera hablando, ya le había parecido demasiada suerte que no se delatara antes delante de la familia, pero si seguía con aquel discurso pronto todos sabrían lo que habían hecho… corrió con el escaleras arriba y le susurro al oído:
-Vístete y sal por tu ventana, nos vemos debajo del puente del rio en 20 minutos…que nadie te siga – y entro a su habitación cerrando la puerta en la cara del muchacho.
Ranma estaba un poco confundido, ¿Qué mosca le pico a la maricho ahora? – pensaba - pero obedeció, 20 minutos después estaba debajo del puente temblando de frio, el clima se había puesto bastante feo, hasta parecía que pronto comenzaría a llover y no había llevado paraguas, maldijo su suerte en silencio, con las manos en los bolsillos, mientras con una boba sonrisa recordaba su apasionada noche con Akane.
-Borra esa sonrisita tuya, pervertido si continuas por ese rumbo todo Nerima se esterara de lo que paso. -
Alzo la vista y ante él, la delicada figura de su prometida capto su atención completamente, la devoro con la mirada mientras su libido aumentaba considerablemente, la muy pilla llevaba puesta una diminuta faldita vaporosa que apenas le cubría lo necesario de color rosa pastel, una chaquetita de cuero negra y unos botines a juego, cubría su delicado cuello con aquel suéter rosa que se había puesto en la mañana, su corto cabello bailaba con el viento, enmarcando su rostro de una manera casi angelical, pero su mirada aquella que antes estaba llena de inocencia infantil ahora estaba distinta, tenía un brillo diferente…sensual, sus carnosos labios le sonreían invitándolo a probarlos una vez más.
En un santiamén la tenía acorralada contra el muro, debajo del puente, tomándola firmemente de la cintura y besándola con fiereza de esa que ahora estaba patentada como Saotome Inc. Ella se abrazaba a el tomándolo del cuello y enredando sus dedos en su cabello, de alguna manera sentir su cabello y poder despeinarlo a gusto le daba cierta satisfacción, ya que el chico era un poco demasiado vanidoso y que alguien tocara su cabello era un delito grave para él, pero a ella se lo permitía, sonrió contra sus labios mientras le decía:
- Tenemos que hablar –
Ranma se separo de sus labios, para mirarla intensamente.
-No me vengas ahora con tonterías, ¿cómo que tenemos que hablar? me suena a que me quieres cortar o algo así marimacho. – Dijo según él, sin un ápice de temor, pero simplemente era innegable que sí que le dieron miedo aquellas palabras.
-No seas bobo…es solo que creo que Naviki sospecha algo. – Dijo separándose un poco de él para sentarse en el pasto e invitándolo a sentarse con ella dando una palmada al suelo junto a ella.
- ¿Porque lo dices? ¿te dijo algo? – pregunto sintiéndose inquieto, mientras se sentaba a su lado y pasaba uno de sus brazos por la espalda de la chica y ella recostaba su cabeza en su hombro.
-No.…bueno si…- de pronto se puso furiosa y le dio una zape milenario al pobre Ranma – ¡idiota fue por tu culpa! Naviki vio la mordida que me hiciste en el hombro ¡tarado! – le dijo cruzando los brazos y viéndolo con furia.
- ¿Qué cual mordida? ¿de qué hablas? Y si a esas vamos de mordidas digo tu me dejaste varias en lugares bastante más comprometedores, tan así que espero que nadie me vea desnudo en un tiempo, aunque con la suertecita que me cargo no creo que sea posible ocultarlas mucho tiempo.
Akane se sonrojo de nuevo, (vaya que es cansado esto de los sonrojos yendo y viniendo)…en fin se sonrojo por que recordó una mordida en particular en una de las generosas posaderas de su prometido.
- Je, je, je, - se rascaba la nuca nerviosa mientras una gran gota caía por su cabeza – bueno eso no pude evitarlo…pero en fin Saotome enfócate, ¿qué vamos a hacer para que Naviki deje de sospechar? –
-Pues lo único que se me ocurre por el momento es portarnos como si hubiéramos tenido una gran pelea y no estar cerca, al menos no delante de la familia, ¿Qué opinas? – dijo acariciando nuevamente las piernas descubiertas de la chica, mientras rozaba con el índice la intimidad de la chica.
Un escalofrió la recorrió y el calor empezó a acumularse en su centro, se comenzó a sentir húmeda y las ideas se empezaron a diluir conforme la caricia se alargaba.
-Aja… - fue lo único que pudo salir de sus labios mientras cerraba los ojos, y movía afirmativamente la cabeza – me parece buena idea, al menos por el momento – inconscientemente sus piernas se abrieron un poco para permitir que la caricia fuera todavía más íntima.
Ranma ya estaba duro, y en su mente planeaba a que lugar llevar a su chica para hacerla suya una vez más, al verla tan dispuesta para él, pero sus planes se vieron arruinados cuando la lluvia comenzó a caer, casi como si fuera un diluvio.
Ranma tomo a Akane en brazos y salto adentrándose más debajo del puente para que no los tocara la fría lluvia, no quería transformarse en chica en esos momentos, al fin de cuentas con esa tormenta nadie saldría a la calle y nadie podría verlos…un pervertido pensamiento cruzo por su mente y con una sonrisa lasciva tomo a la chica y la sentó en sus piernas de espaldas a él, mientras besaba su cuello, con una mano masajeaba un pecho por debajo de la chaqueta y la otra pilla, se introducía por debajo de la falda abriendo las piernas de la chica, haciendo a un lado las bragas e introduciendo un travieso dedo en la húmeda y apretada cavidad, Akane estaba sometida a sus deseos, y en esos momentos su mente estaba frita, solo deseaba a su prometido dentro de ella dándole placer, mientras el travieso dedo entraba y salía lentamente, torturándola.
Ranma soltó el pecho y la levanto solo un poco para sacar de su prisión a su erecto prisionero, posiciono a la chica a quien ya le había quitado las bragas y se las había guardado en una de las bolsas de su abrigo, y la sentó empalándola, un suspiro de satisfacción salió de ambos mientras cadenciosamente Akane se meneaba sentada sobre él, Ranma la tomaba de las caderas, pegando su frente en la nuca de la chica respirando pesadamente, cualquiera que infortunadamente transitara por ahí, solo vería aun pareja muy acaramelada, pues los movimientos eran ínfimos, cortos y apenas perceptibles, pero aún así, llenos de pasión, Akane se mordía los labios para evitar que los gemidos que nacían en su garganta salieran de ella, se movía cadenciosa sobre Ranma, sintiéndolo profundamente en ella, apretando sus caderas y enterrando sus dedos en su piel, pero no le importaba, de pronto Ranma ya no se pudo controlar y comenzó a moverse con más bríos, mientras colocaba las piernas de Akane a los lados de sus piernas y el se hincaba un poco entrando más profundamente en ella, el ansiado fin llego con su miembro palpitando en su interior derramándose, ella llego al mismo tiempo que él bañando su miembro en sus jugos, dándoles a ambos un placer ya conocido.
Se separaron un poco avergonzados, sin mirarse mucho a la cara, él le regreso sus braguitas y ella silenciosa se las coloco en su lugar, se comportaban como animales en celo.
Se aclaro la garganta y le dijo:
-Creo que será un poco difícil controlarnos, pero somos artistas marciales y como tales debemos ser fuertes y resistir a nuestros impulsos. - le dijo el joven por fin viéndola a los ojos, y sonriendo para ella.
-Si…se a lo que te refieres – le dijo a su vez sonrojada por la actividad física. –
Así pasaron cerca de 2 semanas en las que los jóvenes se portaban como enemigos frente a todo el mundo, a veces se ignoraban otras se gritaban las más terribles palabras, pero en las noches se entregaban mutuamente olvidando cada palabra dicha, pues las reconocían como viles mentiras.
Los patriarcas lloraban a mares pues las escuelas nunca se unirían, Nodoka trataba por todos los medios, hacer de mediadora para que arreglaran sus diferencias, las autoproclamadas prometidas, se sonreían sintiéndose victoriosas por que los chicos no se soportaban, Naviki cada día estaba más molesta pues al parecer sus sospechas habían sido falsas y Kasumi estuvo nerviosa los primeros días hasta que una noche durante la madrugada al levantarse a beber agua pues le había dado sed escucho unos delatores suspiros saliendo del dojo al que casualmente había ido a parar durante esa noche, sonriendo regreso a su habitación, su hermanita y su cuñado pronto darían frutos en su relación si seguían por ese camino.
Dos meses después la familia en conjunto se preparaba para una inminente boda que se llevaría acabo en el dojo Tendo, cierta jovencita había salido con su domingo siete.
Los patriarcas se sintieron solo un poquito decepcionados, pero no por el bebé que pronto llegaría si no por no haberse dado cuenta antes, cuanto tiempo llevaría la parejita junta y ellos sin enterarse, Naviki estaba molesta y feliz al mismo tiempo, tanto dinero que jamás verían sus manos, solo por que habían sido demasiado cuidadosos… (bueno ni tanto si la chica había terminado en cinta, pero bueno si me entienden no).
Varios habitantes de Nerima se sintieron sorprendidos por la noticia al ver la invitación a la bosa otros no tanto, era más que obvio que tarde o temprano esos dos terminarían juntos.
La fecha llego y el dojo estaba hermosamente decorado, había flores blancas decorándolo todo, cortinas de seda cubrían las puertas y un lindo caminito de pétalos de rosa les guaba hasta el altar que habían colocado en una parte del dojo, la boda seria un a combinación entre lo occidental y lo tradicional. Los invitados estaban ansiosos esperando el arribo de la hermosa novia, el novio ya la esperaba impaciente en el altar, algunas invitadas lloraban imaginado que esa era su boda, y no la de ella, pero corría el rumor de que se habían comida la torta antes del recreo, así que nadie se atrevía siquiera a intervenir en aquello, una criaturita venia en camino al dojo Tendo.
Continuara…
¡No me maten por favor, pido clemencia!
Ya se que los deje con ganas de más…pero tuve que cortar la historia aquí por que pronto iré por mi peque a la escuela, ja, ja, ja, seamos pacientes y esperemos a la próxima semana para un episodio más, que si se fijan pinta bástate interesante ¿creo? ¿no les parece? Un bebé, quien no lo diría con esos apasionados encuentros…
Si les esta gustando la historia espero sus reviews gente bonita, y si les gusta el lemon, los invito a leer otra de mis historias que esta en proceso al igual que esta se llama "Te olvidaré". Ji, ji, ji, ¿se dieron cuenta del inesperado comercial? No si es que soy tremenda.
Gracias por sus reviews a:
Ranma84: Que bien que te gusto, pues se les cumplió la profecía a los patriarcas, ja, ja, ja. Saludos.
Akanita87: ¡Gracias! Aquí esta la conti, espero te haya gustado. Saludos.
Sin más por el momento, nos leemos a la próxima.
