¿Pues qué creen? Que si pude terminar este nuevo capítulo antes de lo que esperaba ¡genial!

Espero que les guste.

Como siempre y ya se que debo parecer disco rayado… ¡Mil gracias a quienes siguen este fic y lo han puesto en favoritos! Millones de abrazos a quienes tan amablemente dejan sus reviews, son ustedes quienes me dan la motivación para seguir escribiendo esta picante historia.

Agradecimientos y notas finales, como siempre al final del capítulo.

Los personajes no me pertenecen.

Sin más por el momento por favor disfruten la lectura.


Capítulo 6: Tenemos boda

.

.

El dojo estaba hermosamente decorado, incluso se habían tomado la molestia de rentar una bella pareja de cisnes que nadaban primorosos en el estanque koi, aunque uno se veía un tanto raro por las graciosas gafas que usaba y era bastante feo si lo comparabas con el otro cisne… extraño… en fin, se tomó también la decisión de que la boda fuera al atardecer por lo que la puesta de sol hacia que todo se viera aun más hermoso, y dado que la primavera estaba en todo su esplendor, los árboles de sakura del jardín mostraban esplendorosas y fragantes florecillas rosadas. Rosas blancas en enormes jarrones a los lados de una larga e impoluta alfombrilla blanca, con algunos pétalos de rosa sobre ella y que llegaba hasta el altar, cortinas de seda blanca colgaban de las puertas, en conjunto todo era hermoso.


Los invitados esperaban ansiosos la llegada de la novia, el novio bastante nervioso y avergonzado ya no sabia ni a donde dirigir su mirada pues todos a su al rededor lo miraban acusadores como diciendo:

"Sabemos lo que hiciste picaron, dejaste preñada a la muchacha sin estar casados."

Y eso le llenaba de vergüenza ¿cómo había sido tan tonto de no tomar precauciones? no es que no quisiera a la chica, es más ¡la amaba! Pero si hubiera podido elegir habría preferido casarse sin tener niño de compromiso. Y los nervios que por extraño que parezca, (ya que lo más lógico es que se pusiera aun más nervioso al ver entrar a quien seria de ahora en adelante su esposa) desaparecieron y en él entro una profunda calma, un gozo anhelante del futuro que compartirían juntos, formarían una familia, ¡que increíble sonaba aquello!

Él jamás imagino que tendría una familia propia, pensó que su vida se dedicaría a aquello para lo que se entrenó por años, pero ahora sería un esposo, un padre.

Recordó cuando su adorada noviecita le dio la noticia.


Estaba tan nerviosa y sonrojada que ni siquiera lo miraba a la cara, pensó que le pediría que la llevara a algún sitio de paseo o que le comprara algún antojo…últimamente se le antojaban cosas raras, que tonto había sido, ¡eso era un muy buen indicio! Pero ni siquiera se le paso por la cabeza… las hormonas le tenían atolondrado, en fin, la callada muchacha delante de él, otro indicio ella no era tan seria cuando estaban juntos, de hecho, le había sorprendido lo dicharachera que podía llegar a ser, pero ella estaba extremadamente seria, cuando le dijo:

- Vamos a ser padres, tenemos que casarnos antes de que se note. –

Quedo de piedra ¿Cómo había dicho? ¿padres? O sea que… ¿estaba embarazada?

Él pobre cayo desmayado, cuando se recupero la furibunda cara de su prometida le veía con desaprobación, mientras le pasaba un paño frio por la frente. Ella estaba molesta pues pensó que él miserable no quería cumplirle.

Una enorme sonrisa de idiota se plasmo en la cara masculina y de un salto se puso en pie tomándola en volandas, y girando con ella en brazos mientras gritaba eufórico a todo pulmón:

- ¡VOY A SER PAPÁ, VAMOS A TENER UN BEBÉ! –

Entre sonrisas ella le decía que callara, que alguien podría escuchar, pero poco le importaba.

- ¡Que se enteren, que todos sepan que estamos juntos y que pronto seremos una familia! – Decía feliz, mientras la besaba en los labios.

Pero nadie se entero hasta una semana después cuando ella se sintió por fin segura de decirle a la familia lo que ocurría.


Todos estaban más que sorprendidos cuando los vieron en el comedor sentados lado a lado y tomados de la mano, Nodoka no pudo evitar sonreír de felicidad, y los demás estaban en shock…bueno Nabiki se lo sospechaba así que solo los veía con una media sonrisa.

Cuando soltaron la bomba del embarazo, la situación cambio un poquito, todo quedo en silencio, varias bocas estaban tan abiertas que se les miraban hasta las saludables amígdalas…bueno unas no, pobrecillo del maestro Happosai, seguro le dolía un poco la garganta. Cuando el shock inicial paso, miles de preguntan les llovieran como si fuese un diluvio ¿Cuándo? ¿Cómo? ¿Dónde? ¡¿CÓMO FUISTE CAPAZ DE HACERLE ESO A MI HIJITA!? Esa última, por parte de Soun con su enorme cabeza demoniaca, amenazante frente al pobre joven que le veía aterrorizado.

- Papito, no te pongas así… mira que estas asustando al pobrecito, además ¿vas a decirme ahora que no te gusta la noticia? –

- Tienes razón hija querida… ¡VOY A SER ABUELO! – Gritaba feliz contagiando a la familia Tendo y a los Saotome con su entusiasmo.

El mes restante paso volando entre preparativos para la boda, hasta llegar al tan ansiado día.

Ahí estaba él, muerto de nervios, parado a su lado él que era su padrino de bodas, quien lo veía con una sonrisilla burlona. Mira nada más, que guardadito te lo tenías, ¡pillo! – Pensaba el padrino. Una suave música comenzó a sonar y todos guardaron silencio expectantes, frente a ellos comenzó a desfilar la hermana del medio, con un sencillo pero elegante vestido verde esmeralda que le ajustaba como guante, de delicado escote y tapando solo hasta unos centímetros sobre las rodillas, con un diminuto ramito de flores entre las manos, caminaba sonriente hasta colocarse en su sitio, a un lado de donde se pararía su hermana frente a su futuro marido, luego entro su hermana con un vestido del mismo color pero de corte un poco diferente, no tan ajustado como el de Nabiki, pero igual de encantador pues hacia resaltar su pequeña cintura y sus largas piernas, caminaba con una enorme sonrisa, feliz de que su hermana por fin tuviera su final feliz, la música cambio por la conocida marcha nupcial, y entonces entro la novia robándole el aliento hasta a el último de los invitados, se veía bellísima y para decepción de los más chismosos, no se le notaba para nada el embarazo, vestía un hermoso vestido de sospechoso color perla, de corte sirena con un profundo escote tipo halter que dejaba ver su hermosa espalda, su cabello recogido en un moño bajo dejando sueltos pequeños mechones, coronada por una pequeña coronita de flores de cristal swarovski, y rematado con un bello ramo de rosas blancas y delicados lirios. Estaba esplendida, su sonrisa parecía iluminarlo todo, en especial el corazón de su amado. Camino hasta detenerse frente a él quien no apartaba la vista de ella ni por un segundo, y su padre Soun llorando a mares por fin la soltó entregándola en manos del joven Doctor Tofu Ono.

Durante la boda Ranma no podía quitarle de encima la vista a su prometida, con ese vestidito corto se veía preciosa y su mente solo pensaba en como hacer para darse una escapada durante la fiesta para levantarle esa faldita y luego… él estaba parado a un lado de Tofu como su padrino, frente a él su pequeña marimacho Akane le miraba reprobatoriamente, le ordenaba con la mirada disimular, pedazo de idiota… como siga mirándome así, alguna de las locas seguro sospecha algo y de Nabiki mejor ni pensar… ¡ahhh! Ranma eres un baboso. – Pensaba estresada la joven Tendo.

Ranma entendío la indirecta después de barrerla con la mirada por quinta vez, luego dirigió su mirada a la siempre astuta Nabiki que a pesar de estar en la boda de su hermana no dejaba el negocio ni por un minuto, ella lo veía con esa cara de "págame" que la caracterizaba, demonios…contrólate Saotome, tú eres un guerrero, el mejor, puedes controlarte, ¡vamos! Corazón de hielo… pero esas piernas, bruta marimacho, seguro solo se puso ese vestido para torturarme…corazón de hielo… corazón de hielo… esas caderas…demonios, tendré que darle más dinero a Nabiki…mierda.

La ceremonia termino y mientras la dulce pareja ahora matrimonio disfrutaba de las felicitaciones de los invitados, un equipo contratado por la mercenaria…perdón la competente Nabiki comenzó a mover todos los muebles instalando las mesas en el jardín y una hermosa pista de baile junto al estanque Koi, el patio era iluminado por antorchas y pequeños foquitos colgantes, que hacían parecer que estaban en un cuento de hadas, mientras los novios bailaban su primer, valga la redundancia, baile juntos, una pequeña tormenta se avecinaba, porque como todo en la vida de Ranma Saotome, la paz y tranquilidad no eran algo muy común. Akane estaba atrayendo la atención de varios invitados de una manera poco santa, Ranma era acosado insistentemente por las viperinas-locas-autoproclamadas-prometidas, entiéndase Shampoo, Ukyo y Kodachi.

Akane por su parte le veía con fuego en los ojos, contoneándose más aún frente a sus admiradores haciendo que la sangre de Ranma hirviera en sus venas. ¡Chúpate esa idiota! yo también se cómo ponerte celoso – pensaba la peliazul sonriente.

- Oye pechoplano, ¿no encontraste otro vestido que te hiciera lucir más gorda? – Pregunto molesto, pues verla tan sonriente frente a los idiotas que descaradamente la invitaban a bailar o a tomar una copa ¡frente a él! Lo enfurecía, y la muy tarada solo los rechazaba con una tímida sonrisilla, mientras lo miraba a él…burlándose.

- Y tú, ¿no encontraste otro traje que te hiciera ver más masculino? Afeminado. – Le dijo con un tono acido en su voz, mientras observaba como Shampoo se le colgaba de un brazo y Ukyo del otro…Kodachi estaba desmayada cerca de la pista de baile sin que nadie le prestara atención, ya que se había bebido por accidente la copa con somnífero que tenía pensado darle a su Ranma-sama.

- Chica violenta no saber lo que decir airen… tú ser él más guapo y masculino y ella ser tan fea la pobre – decía venenosa Shampoo, porque en el fondo estaba muy molesta, durante la ceremonia de Kasumi y Tofú se había dado cuenta de cómo Ranma veía a Akane.

- Es cierto Ran-chan no le hagas caso, te vez esplendido ¿Qué te parece si bailamos? – Le preguntaba Ukyo, también molesta intentando alejar a su Ran-chan de Akane, pues no era tonta y se daba cuenta que algo pasaba entre ellos desde hace algunos meses.

- ¡Airen solo bailar conmigo que ser su prometida! –

- ¡Claro que no! Ran-chan solo bailara conmigo ¡porque no lo entiendes de una vez, resbalosa! –

Una disputa de las ya acostumbradas comenzó con Ranma en medio siendo jaloneado por las chicas que no cedían ni un centímetro en su pelea.

Akane bufo frustrada, siempre lo mismo y francamente ya se estaba hartando, quería gritarles a esas dos que Ranma era suyo, que no tenían oportunidad por que él era ¡su hombre! Pero no se rebajaría a aquello, así que reuniendo toda su dignidad se alejó, con la espalda erguida, el mentón alzado y contoneando las caderas de una manera sugerente, que hizo babear a más de uno…incluido el tarado de su prometido.

- A DONDE VAS MARIMACHO – le grito cuando la vio alejarse.

- ¡Qué te importa baboso! – Se giro sacándole la lengua y jalándose un ojo, destruyendo así su fachada de mujer madura.


Camino hasta alejarse un poco de los invitados rechazando en el camino a varios chicos y un viejo rabo verde que la invitaban a pasar el rato, suspiro. Ya no soporto más esto, creo que tendré que hablar con Ranma – pensaba decaída y molesta.

Estaba recargada detrás del dojo, en la oscuridad viendo las estrellas, sus cavilaciones se detuvieron cuando escucho una suave voz que le hablaba.

-Así que aquí estas… ¿Por qué estas tan triste? – le pregunto un poco alarmada.

-Kasumi, deberías estar disfrutando de tu boda – le dijo sonriente – no es nada yo estoy bien. –

- Te conozco demasiado bien hermanita y se que no lo estas ¿dime que te sucede? ¿Es por Ranma? –

….

- Sabes que puedes decirme cualquier cosa, ¿verdad? – Dijo Kasumi realmente preocupada.

- Yo…si, lo se…lo siento…no quería preocuparte… - dijo volteando a verla con los ojos brillantes por las lagrimas que estaba aguantando para no derramar.

- ¿Qué sucede? Pensé que entre ustedes las cosas iban de maravilla –

- Y lo están en serio, es solo que…no sé, mantenerlo en secreto me esta drenando la energía sabes, no sé cómo explicarlo, ¿cómo hiciste para mantener tu relación con Tofu en secreto por tanto tiempo? Ya no tolero verlo con esas casquivanas siempre atosigándolo, apareciendo en cualquier lugar. – Chasqueo la lengua molesta y pataleo el suelo, haciendo berrinche como niña chiquita.

- Ja, ja, ja, - la suave risa de Kasumi resonó en el área – Pues te diré que no fue fácil, tu mejor que nadie conoce a nuestra adorable familia. Además, a Tofu no lo atosigaba ninguna prometida extra. – Finalizo pensativa, con un dedo en su mentón.

Akane bufo molesta nuevamente.

- Lo vez… ¿no sé porque la vida insiste en complicarme tanto la existencia? –


Flashback, 1 mes y ½ antes.

.

Los patriarcas lloraban a mares pues las escuelas nunca se unirían, Nodoka trataba por todos los medios, hacer de mediadora para que arreglaran sus diferencias, las autoproclamadas prometidas, se sonreían sintiéndose victoriosas por que los chicos no se soportaban, Nabiki cada día estaba más molesta pues al parecer sus sospechas habían sido falsas y Kasumi estuvo nerviosa los primeros días hasta que una noche durante la madrugada al levantarse a beber agua pues le había dado sed escucho unos delatores suspiros saliendo del dojo al que casualmente había ido a parar durante esa noche, sonriendo regreso a su habitación, su hermanita y su cuñado pronto darían frutos en su relación si seguían por ese camino.

Después de escuchar los sonidos delatores en el dojo aquella fresca noche, Kasumi pensaba como decirle a su hermanita lo del chocolate de la pasión. Se sentía muy feliz de que la relación entre Ranma y ella estuviera tan bien, pero la culpa no la dejaba tranquila, no era muy buena mintiendo…bueno si, pero no le gustaba tener que mentirle a Akane, quien siempre había sido muy sincera con ella, incluso en una ocasión, meses después de la llegada de Ranma, le confeso que hace tiempo había sentido atracción por Tofu, pero que no había pasado de un amor platónico y que Tofu solo tenía ojos para ella, para Kasumi.

¿Cómo entonces podía ella seguir ocultándole su pequeña travesura?

Un buen día, le pidió que la acompañara a hacer unas diligencias, alegando que compraría muchas cosas y necesitaría ayuda para cargar con todo, Akane por supuesto no se negó.

Mientras caminaban, Kasumi estaba de los nervios su hermanita solía ser muy dulce, pero cuando se enojaba…

Reuniendo valor le dijo:

- Se lo que pasa entre tú y Ranma –

Akane se puso blanca del susto, sus ojos estaban tan abiertos que parecía un alienígena, sudaba a mares y negaba fuertemente con su cabeza y sus manos que se movían frenéticas negando la acusación.

- ¡Claro que no Kasumi! Pero que di-dicesss, ¿yoo, y ese brutooo? n-noo see dee que m-me hab-blas. –

Kasumi le puso una mano en el hombro para tranquilizarla – Tranquila Akane, no se lo diré a nadie. Este es un secreto que guardaremos tú y yo, es más te diré uno mío para que estés más tranquila… Tofu y yo estamos juntos desde hace seis meses. –

Akane se quedo muda de la impresión. Cuando se recuperó del shock hablo ansiosa:

- No me malinterpretes hermana, pero ¿estas, segura de que nadie más sabe lo de Ranma y yo? -

Kasumi sonriente como siempre solo asintió con la cabeza, mientras la veía con una chispa en su mirada.

- Entonces…Kasumi ¿tú y el doctor? –

Otro asentimiento más de parte de Kasumi.

- ¡¿Qué felicidad!? ¡Lo sabía, lo sabía! Tú y el doctor son el uno para el otro, ¡es increíble muchas felicidades Kasumi! – Decía Akane feliz abrazando a Kasumi, el susto se le paso en un santiamén, su hermana mayor era la más confiable, sabía que ella guardaría su secreto.

- Pero hay algo más que debo decirte Akane…- callo un momento. Nerviosa – Por favor no te enojes cuando te lo diga. –

- Te lo prometo – le dijo Akane, con una enorme sonrisa, ¿qué podría decirle que la enfadara en un momento así? Nada, estaba sumamente feliz por su hermana y por tener una aliada en su relación con Ranma.

Mientras su platica se desarrollaba habían llegado sin darse cuenta a un parque.

- Sentémonos hermanita. – Pidió amable Kasumi, indicando una banca.

Ya sentadas y más tranquilas Kasumi hablo.

- Yo soy la culpable de que tu relación con Ranma, se viera tan, como decirlo… apasionada. – Decía un poco apesadumbrada la mayor.

- ¿Qué quieres decir Kasumi? No te entiendo. –

- Veras, hace un poco más de seis meses, a la salida de la tienda donde suelo comprar la verdura, me encontré con un vendedor chino, y ya sabes que ellos siempre tienen cosas muy curiosas, me llamo la atención una bolsita de chispas de chocolate, que se llamaban "chocolate de la pasión" – Le dijo extendiéndole el pequeño panfleto que venía con el producto.

...CHOCOLATE DE LA PASIÓN...

...¡Extraordinario chocolate afrodisiaco!...

...¿Tiene usted problemas para que la pasión de su pareja salga a flote?...

...¡NO BUSQUE MÁS!...

...¡ESTE MARAVILLOSO REMEDIO ES PARA USTED!...

...¿su pareja tartamudea?...

...¿se sonroja y no le puede demostrar su amor?...

...¿Es demasiado tímido o tímida?...

...Puede usarse en múltiples recetas o incluso comerse solo, el efecto de este dura un aproximado de entre 9 y 10 horas después de su ingesta, y comienza a hacer efecto después de una hora de haberlo comido...

...Advertencia: El maravilloso, multifacético, esplendido, chisporroteante, resplandeciente asombroso, sorprendente y prodigioso chocolate, solo funciona si existe amor verdadero...

Akane lo leyó en silencio, mientras una sonrisa se dibujaba en su linda carita.

Kasumi la veía expectante, pero como la chica callaba decidió continuar su relato, le conto de las galletas mientras veían su serie de zombis, y de como había hecho una y mil distracciones para que nadie los descubriera, le decía todo aquello, medio arrepentida por haberlo hecho sin consultarla.

- Ja, ja, ja, - Akane no podía parar de reír, incluso se agarraba en estómago que ya empezaba a dolerle.

- Akane ¿estas bien? – Pregunto angustiada Kasumi. ¿Le estará dando un ataque de histeria? Sepreguntaba nerviosa en sus adentros.

Akane la abrazo efusivamente.

- Estoy bien, estoy más que bien Kasumi, no se como te pagare por lo que has hecho. ¡Eres la mejor hermana del mundo! Gracias. –

Kasumi la veía un poquito confundida, pero feliz.

-No te das cuenta, lee lo que dice al final del panfleto. – Kasumi leyó en silencio y una bella sonrisa nació en sus labios de nuevo, comprendiendo la felicidad de Akane.

Solo funciona si existe amor verdadero.

Después de aquello, ambas solían cubrirse las espaldas, Nabiki era la más difícil pero siempre lograban distraerla y confundirla para que no descubriera ninguna de las relaciones, ni la de Kasumi ni la de Akane. No es que no amaran a su hermana, es solo que ella seguro cobraría por dar la noticia, y las dejaría en la ruina para que no soltara prenda.

Fin del flashback.


- Pero sabes que el te ama, a ti, - dijo tomándola de las manos y sonriéndole nuevamente.

Akane suspiro, su hermana tenía razón, pero ya estaba decidido, pronto todos sabrían de una buena vez quien era Akane Tendo, y sabrían que Ranma era de ella y de nadie más.

Ranma buscaba ansioso a Akane entre los invitados, le había costado perder a las chicas. Sin que pudieran hacer nada, las emparejo rápidamente con otros invitados quienes las arrastraron a la pista de baile, y él se esfumo dejándolas a su suerte, al fin de cuentas nada les pasaría, seguro que si alguno de los tipos quería sobrepasarse los dejaban sin un par de dientes.

Respiro por fin tranquilo, cuando la vio recargada detrás del dojo, suspirando y viendo las estrellas, se veía tan hermosa. Ese vestidito verde esmeralda acentuaba su nívea piel, dejaba sus hombros al descubierto y sus largas piernas también, y aunque era un poquito suelto un delgado cinturón acentuaba su pequeña cintura, resaltando sus caderas.

Sus ojos se oscurecieron por la anticipación y un calorcillo le recorrió las entrañas situándose en su entrepierna. Se acerco sigiloso como un ninja, sin decirle una palabra se ubicó delante de ella cercándola con sus musculosos brazos, uno a cada lado de su cabeza, mientras la veía con una mirada seria, pero el gesto de su rostro lo delataba, ella sabía lo que él quería, con su sonrisa de un millón de dólares, se dedico a pasar lentamente la punta de su dedo desde la quijada masculina hasta el hueso de la clavícula, mandando corrientes eléctricas al cuerpo de Ranma, quien la veía cada vez con más deseo.

- ¿Dónde dejaste a las arrastradas? – le pregunto con un tonito de voz por demás sensual y sugerente, mientras frotaba una de sus largas piernas entre las de Ranma.

- ¿Dónde dejaste tú a los idiotas que te seguían como perritos falderos? – Pregunto a su vez posando una mano en la cintura femenina, mientras la otra acariciaba una de las piernas de la chica hasta adentrase debajo del vestido.

Se besaron con pasión, como siempre que tenían pequeñas discusiones y ahí mismo de pie como estaban, mientras ella enredaba las piernas alrededor de la cintura de él, Ranma hizo a un lado la ropa interior de la chica y saco fuera de su pantalón lo que era estrictamente necesario. La penetro con fuerza y ahí en la semi oscuridad detrás del dojo, besándose apasionadamente, hicieron el amor una vez más…delante de la atónita mirada de un pato que se había hecho pasar por cisne.

Después del delicioso final de ese fortuito encuentro, ambos se acomodaron la ropa en su lugar.

- ¿Sabes que te amo? ¿verdad? Marimacho –

Ella le saco la lengua, pero después se colgó de su cuello y le dijo pegada a sus labios. – Y tú, ¿sabes que te adoro? Idiota. – para finalmente unir sus labios en un tierno beso.


La fiesta estaba siendo todo un éxito. Soun, Genma y Happosai, estaban a un paso del coma etílico, pero felices, Nodoka sonreía a todos y feliz atendía a todos como la mejor y más refinada de las anfitrionas.

Nabiki, bailaba con Kuno después de embaucarlo para que le pagara unos cuantos miles de yenes por unas fotos de la chica de cabellos de fuego en escasa vestimentas.

Kodachi seguía inconsciente pero un alma caritativa, ósea Sasuke la había arrastrado de la pista de baile y la había recostado cerca de los arbustos.

Shampoo esta furiosa, le daba muy mala espina de tanto Ranma como Akane hubieran desaparecido al mismo tiempo, buscaba por toda la casa a ambos, Un pato graznaba desesperado ante ella, aleteando y tratando de conseguir su atención.

- Pato tonto, dejar de estorbar, yo estar buscando a airen no a estúpido pato ciego. – Dándole una patada que lo mando a volar tan lejos que tardo en volver casi una semana.

Ukyo estaba más o menos en las mismas, buscaba angustiada a su Ran-chan, sus presentimientos no podían ser ciertos, entre la boba de Akane y SU prometido, no estaba pasando nada, seguro que el que se hubieran desaparecido al mismo tiempo, era una simple casualidad…si eso, una casualidad.

Akane reapareció con un lindo sonrojo en sus mejillas y un brillo especial en su mirada que la hacia ver más hermosa y deseable para sus acosadores, digo sus admiradores.

Ranma de pronto había aparecido tomando una copa de vino, molesto de nuevo por la atención no deseada hacia su violenta prometida, pero se tranquilizo cuando ella volteando a verlo, le guiño un ojo y le sonrió con esa sonrisa suya que hacia que su corazón diera un doble latido.

Nabiki no había dejado de notar aquel comprometedor comportamiento y cada vez tenía más pruebas, y el bobo de Ranma no hacía más que acrecentar sus sospechas cuando aparecía delante de su puerta después de notar como los observaba fijamente y decirle el muy menso.

- Toma, pero ni una palabra de lo que has visto –

No se quejaba, el cuñadito le daba una buena cantidad cada vez que los cachaba dándose miraditas sospechosas, pero sabía que, si conseguía pruebas, obtendría aún más… ¡que rayos seria millonaria!

Kasumi también observa atenta los acontecimientos, Ranma y Akane no eran tan buenos actores como ella, pensaba negando con su cabeza.

- Que tanto piensas querida – le pregunto su flamante nuevo esposo.

-Nada amor mío, es solo que creo que pronto tendremos otra boda en la familia. – Le dijo sonriente.

Continuara…


¿Qué les pareció?

La historia se pone interesante…

¿o solo a mí me lo parece?

Gracias infinitas por sus reviews a:

Emiluncis: ¡LE ATINASTE! ¿No es genial?… Kasumi y Tofu fueron los afortunados novios, cuando leía tu review casi me atraganto con el café, pensé ¡rayos esta chica tiene poderes mentales, me ha leído la mente! XD. Saludos.

Sakura son zukino: Espero no te moleste que haya utilizado tu frase, de: "Niño de compromiso" je, je, je, es que me pareció de lo más graciosa. Saludos.

Ranma84: ¡Y todavía no los descubre! Solo tiene profundas sospechas gracias al bobo de Ranma, ja, ja, ja. Saludos.

Nao Sotome Malfoy: ¡Gracias! El honor que me haces de leer mi humilde fic, siendo tú tan maravillosa escritora. ¡Aquí esta la actualización, espero te haya gustado! Saludos.

Nancyricoleon: ¡Gracias! Y a mi me gusta mucho tu fic también, espero actualices pronto eh. Saludos.