Lo lamento, lo lamento se que me retrase bastante en subir nuevo capítulo, pero es que las últimas semanas han sido bastante ajetreadas, quienes vivan en México me entenderán, con aquello de las Kermeses y el día de la Revolución, etc.

Pero bueno dejemos de lado todo eso, lo importante es que estoy de vuelta… ¡yai! Espero que les guste el capítulo, y como siempre y a riesgo de parecer perico que repite y repite…

¡Gracias infinitas a quienes siguen este fic, y lo han puesto en favoritos…los adoro!

Notas finales y respuesta a sus reviews al final del capítulo.

Los personajes no me pertenecen son de Rumiko Takahasi.

Por favor disfruten la lectura.


Capítulo 7: ¿Se ha revelado el secreto?

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Dojo Tendo.

- Creo que la boda fue todo un éxito ¿no es así cuñadito? – Pregunto Nabiki, con cierto tonito mordaz, mientras le sonreía maliciosa.

- Si estuvo muy bien. – decía Ranma, sin enterarse de la mirada de su cuñada, fijando la propia en Akane y sin apartarla ni un segundo.

La susodicha estaba frente a él, arrastrando de una pierna a Kodachi quien seguía inconsciente, al parecer el somnífero era más fuerte de lo que imaginaba. La arrastro y la dejo dentro de un automóvil estacionado frente a la casa, junto a Kuno quien también estaba desmayado, gracias a una potente patada producto de la ira de cierto joven de ojos azules al ver como atrevido posaba una de sus sucias manos en una de las redondas posaderas de su prometida.

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Unas horas antes.

La fiesta se había extendido por varias horas, incluso después de que la pareja de recién casados los abandonara para irse de luna de miel.

Eran aproximadamente las 5 de la mañana cuando los invitados comenzaron a retirarse, la gran mayoría aun es estado de ebriedad, apoyados los unos en los otros, todos… excepto ciertas jovencitas que se sentían con todo el derecho de permanecer en la casa hasta que les diera la gana porque su "prometido" vivía ahí.

Durante la fiesta después de regresar de su pequeño encuentro con Akane, las susodichas no se le despegaron, colgaban de sus brazos como chimpancés recién nacidos, lo que ponía de pésimo humor a Ranma, más que nada por que de esa forma no podía estar junto a su preciosa prometida, quien por cierto era acosada por todos los frentes por "los idiotas" como les llamaba Ranma, quien estaba en un estado de sobreprotección incrementada por lo que habían tenido unas horas antes detrás del dojo.

Akane ladina les sonreía mirando con diversión a Ranma sabiendo que se moría de celos, y a unos cuantos los mando a volar…literalmente a volar gracias a su fiel mazo, ver a su prometido con esas monas colgadas de los brazos le hacia hervir la sangre y se desquitaba con los pobres ingratos que intentaban pasarse de listos con ella…bueno casi a todos, Kuno quien aprovechando que le daba la espalda la toqueteo el muy asqueroso, pero cuando estaba por arrancarle la mano llego Ranma salido de quien sabe donde (mira quien se sorprende si tu ve a saber donde guardas tu mazo querida) lo pateo con tanta brutalidad que lo dejo K.O. casi al instante.

Ranma aprovechando el desconcierto general, (que duro para ser exacta solo 3 segundos) le tomo la retaguardia a la muchacha con tanta firmeza que le quito el aliento y le susurro al oído:

- Esto solo puedo tocarlo yo ¿quedo claro marimacho? –

Y luego antes de que alguien se percatara de aquel pícaro momento de posesión incontrolable, desapareció de su lado y de pronto ya estaba otra vez con las chicas colgadas de los brazos.

Estúpido – pensó, pero la gran sonrisa en su rostro desmentía la ofensa dicha en su mente.

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- Chicas estoy muy cansado que les parece si nos vemos otro día, en verdad necesito ir a dormir – decía Ranma haciendo sonar sus palabras como un ruego.

- Si airen querer yo poder dormir a tu lado. – Decía Shampoo mientras subía y bajaba sus cejas, restregando sus generosos pechos al brazo del joven, sugiriendo con ese gesto que la palabra dormir poco tenía que ver con el descanso.

- ¡Basta Shampoo! No te das cuenta de que Ranma con quien quiere "dormir"- dijo aclarando su voz y sonrojándose al extremo, dando por entendido que para ella ese "dormir" tampoco se refería a descansar precisamente – es conmigo, con su PROMETIDA. – Decía con firmeza Ukyo sin soltarse de Ranma, quien las veía asustado a una y a otra, sintiendo la poderosa aura de su prometida oficial detrás de él, prometiéndole la peor de las torturas si no se deshacía pronto de las chicas.

- Vamos chicas… yo…yoo, yo solo quiero dormir. –

Al escuchar la palabra dormir, las chicas le vieron sonrojadas, una sonriendo apenada, pero diciendo si con su cabeza y la otra sonriendo aún más afirmando su agarre sugerente.

- ¡No! Yo lo que quiero decir es-es…que quiero descansar. –

Las chicas se desinflaron un poco pero igual no le soltaban ni por error.

- Jovencitas, se ha hecho tarde. Para una señorita decente no es bien visto que este hasta tan tarde fuera de su casa, les pido que por favor regresen a sus hogares, Ranma tiene que descansar. – Dijo firme la matriarca Saotome mientras las veía con desaprobación.

- Tiene razón señora Nodoka, yo…vaya se ha hecho muy tarde, nos vemos Ran-chan, ve más tarde al restaurant para prepararte unos deliciosos okonomiyakis. – Y huyo del lugar como alma que lleva el diablo, no lo admitiría, pero la madre de Ranma le daba pavor.

- Yo quedarme con airén ¿sí? – decía Shampoo sonriente.

- No jovencita tú también debes ir a tu casa. – Volvió a decir seria y viendo con una mirada que no admitía replica a la joven china.

- Estar bien, - dijo con un tono de berrinche - pero yo volver más tarde y traer a airén un delicioso ramen. – Se fue de la propiedad saltando la barda y desapareciendo.

- Gracias mamá –

- No hay de que hijo, ahora deberías ir a decirle a tu prometida Akane que se vaya a descansar, que limpiaremos más tarde. – Decía viendo con orgullo a quien consideraba su única nuera, para después retirarse a descansar.

La mencionada estaba tomando a Kodachi del pie para comenzar a arrastrarla.

Ranma no pudo evitar quedar embelesado como últimamente le pasaba al ver a Akane arrastrando a Kodachi, le fascinaba observarla, la amaba tanto.

Al entrar a la casa y cerrar el portón Akane vio la mirada boba de Ranma, y a Nabiki a su lado viéndolo con aquella miradita que prometía problemas.

¡Ay Ranma! ¿cuándo dejaras de ser tan idiota? – pensaba frustrada y feliz al mismo tiempo.

Entro a la casa seguida por su hermana y su bobo prometido.

- Bueno en vista de que todo fue un éxito yo me iré a dormir, necesito al menos 8 horas de sueño reparador, esta belleza merece sacrificios. – Dijo Nabiki bostezando y subiendo las escaleras, dejando a tras a los prometidos, quienes se encontraban solos pues los demás miembros de la familia ya se habían ido a descansar a sus respectivas habitaciones.

Una mano le tomo la retaguardia otra vez, pero no se molesto pues sabia de quien se trataba, el fuerte cuerpo de su prometido la jalo hacia él.

- ¿En tu cuarto o en el mío? – pregunto sin más.

- En el mío, entra por la ventana en 10 minutos. – le dio un beso fugaz y subió corriendo las escaleras.

10 minutos después Ranma atravesaba la ventana de su prometida, y unos delicados brazos le rodearon al instante, su antes tímida Akane le esperaba ansiosa, vestida solamente con una delicada, semitransparente y corta camisola azul rey y una diminuta tanguita debajo, lo beso con pasión, y más desinhibida que otras veces, probablemente gracias a las copas que había bebido durante la fiesta, pues pronto comenzó a desabrocharle la camisa al chico con algo de desesperación, Ranma estaba igual que ella, ansioso.

Después de varios besos profundos y de arrancarse hasta la última pieza de ropa que los cubría Ranma la giro haciendo que le diera la espalda y la apoyo en el escritorio, con potencia la penetro desde atrás, mientras la sujetaba fuertemente de las caderas, Akane se mordía los labios en un intento de contener los gemidos de placer, Ranma se movía deliciosamente dentro de ella, haciéndola entrar en un maravilloso éxtasis, pronto ella comenzó a temblar producto del fuerte orgasmo que recorría su cuerpo entero, lo que hizo que Ranma se excitara aún más, salió de ella y la jalo hacia la cama, si avisar Akane lo arrojo sobre esta y se coloco a ahorcajadas sobre él, montándolo con fuerza arrancándole fuertes suspiros al precioso ejemplar de hombre que estaba entre sus piernas, le fascinaba verlo en ese estado, el caballo salvaje completamente a su merced., totalmente domado por ella.

Se movía sobre él con lentitud cadenciosa en extremo, desesperándolo hasta que él no lo resistió mas y tomándola de las caderas se sentó para prenderse hambriento de uno de sus pechos, lamiendo y succionando mientras la movía sobre el con rapidez.

- Akane...me vuelves loco – dijo con un pezón en su boca, con la voz tan baja y ronca, que un escalofrió de excitación le recorrió la espina dorsal a la chica que estaba sobre él.

Termino por colocarla debajo, dando unas estocadas tan profundas que los llevo al clímax a los dos en poco tiempo.

-Debería irme a mi habitación, pero me encanta tenerte desnuda en mis brazos marimacho –

- Cállate tarado, - dijo cubriéndose más con la manta, el efecto del alcohol comenzaba a menguar.

- Vaya, vaya la Akane tímida ha regresado – decía burlón.

Un golpe en el pecho le hizo reír más.

- Ja, ja, muy graciosito Saotome – se levantó un poco de la cama, sentándose y sosteniendo la manta sobre sus pechos – tenemos que hablar Ranma. – Dijo de pronto sería.

Varios pensamientos galoparon veloces por la mente de Ranma, aunque solo dos tomaron tal fuerza que hicieron que su rostro se pusiera blanco del susto, aunque el muchacho jamás admitiría que fue por miedo, oh no ¡jamás!… Solo se le bajo un poco la presión, o algo así. Los pensamientos fueron, ¡Que mierda! Y ¿acaso me quieres dejar? ¿ya no me amas? Bueno en realidad fueron tres.

Akane noto el pálido rostro de su prometido lo que produjo al instante una sincera carcajada.

Y todavía te burlas mala mujer. – pensaba ya recuperando su color, y un poco molesto por las burlas.

- No seas tarado Ranma, me refiero a hablar de las suripantas, que diga de las guarras, perdón de las arrastradas, las casquivanas, las golfas empalagosas, zorras, busconas, fulanas taimadas, pécoras… -

- Ya va, de Shampoo y Ukyo y ¿qué quieres hablar de ellas? – Pregunto sonriendo por los celos de su chica.

- Ya no lo soporto, no quiero volver a verlas con tanta ligereza cerca de ti. – Dijo molesta cruzándose de brazos, lo que hizo que la manta resbalara.

- Y dime que es lo que quieres que hagamos, porque si mal no recuerdo quedamos de acuerdo en no decir nada por un tiempo, pero si tu crees que ya ha pasado el tiempo suficiente… - dijo acariciando el botón de uno de sus pechos que habían quedado descubiertos, arrancando un suspiro de la dueña de los susodichos y apetecibles pechos., haciendo reaccionar a su miembro que endureció con rapidez.

- No lo sé…tu…tú que…crees – dijo suspirando con los ojos cerrados, dejándose llevar por las caricias que generoso, Ranma le prodigaba.

- Haremos lo que tu quieras- dijo arrojando la manta aun lado y colocándose sobre Akane quien ya le esperaba con las piernas abiertas.

- Te parece que les digamos en una semana, quiero seguiiirr… dis-disfrutando de nuestro secreto por unos días máaaassss ahh... -

Ranma entro en ella cuando aun no terminaba de hablar, empujando con fuerza dentro de ella, cortando así el discurso de la joven.

No lo había hecho a posta, lo de cortar el discurso de Akane, quien descansaba dormida en su pecho, después de hacer el amor una vez más…bueno quizá solo un poco, la verdad le daba cierta inquietud pensar en anunciar su relación, por varios motivos.

Primero, ya no podrían seguir teniendo ese aire prohibido tan emocionante, si su familia sabía que estaban juntos, ya no podrían escabullirse por ahí y hacer el amor en los más variados lugares sin que la familia se los echara en cara, pues de revelar su relación definitivamente sabrían lo que hacían.

Segundo, las prometidas extra, que sin lugar a duda no se detendrían en intentar sabotear su relación e incluso en hacerle daño a Akane.

Y tercero, era demasiado joven para casarse aún.

Pero si Akane quería hacerlo, pues ni modo, tomaría al toro por los cuernos y se enfrentaría a cualquier desafío por hacer a su marimacho feliz.

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El día lo pasaron todos en el dojo Tendo, con una cruda bárbara, todos habían tomado más de la cuenta, tan así que no se dieron cuenta de lo que sucedía en la habitación de Akane…bueno casi todos, Nabiki estaba casi segura de que estaban juntos, por eso había tomado la precaución de dejar una cámara escondida en la habitación de su hermanita.

Sonriente se dispuso a tomar su cena, junto a unas píldoras para el dolor de cabeza, pero ¿qué es lo eso que recordaba entre sueños?… no podía ser cierto seguro solo era el efecto del alcohol y del desvelo, porque ella y Kuno jamás… no, no podía ser, mejor dejaba de pensar en tonterías, sacudió su cabeza y dio un bocado más.

Nodoka subía las escaleras con lentitud, ella también sufría los efectos de la noche anterior, pero como la dama que era no daba muestras de ello, o al menos no tan obvias como los demás, ella tenía dignidad.

Toco con suavidad a la puerta de Akane, pero solo escucho el silencio, volvió a tocar mientras llamaba a la chica.

-Akane querida, ¿estas despierta? deberías bajar a cenar algo, no has comido nada en todo el día.

- Hola mamá, que sucede, ¿la pechoplano aún no ha despertado? – pregunto Ranma saliendo de su propia habitación, bastante sonrojado y agitado.

- ¿A quién llamas pechoplano? Idiota. – Decía Akane molesta saliendo de su habitación.- Pues yo no veo otra pechoplano por aquí ¿tu sí? –

- cállate fenómeno – dijo dándole un sonoro porrazo en la cabeza, dejando un chichón a la vista.

- Vamos tía Nodoka, bajemos a cenar. – dijo tomándola del brazo y alejándose del joven.

Uff por un pelo de rana calva y nos cachan, menos mal que Ranma es veloz.

- ¿Y como durmieron tu y el cuñadito hermanita? – Pregunto la mediana de las Tendo, disfrutando de los bellos matices de rojo que cubrían el rostro de su hermana menor.

- Pues yo muy bien, Ranma no sé cómo quieres que lo sepa, si apenas he cruzado palabra con él – dijo sentándose y tomando los palillos para empezar a cenar.

Ranma las sorprendió a ambas sentándose de pronto junto a Akane como acostumbraban y comenzando a comer sin más.

- Cuñadito te veo hambriento…será que hiciste algo que te dejo en ese estado… -

Ranma levanto la vista del plato y la dirigió Nabiki, cuando vio la expresión en el rostro de esta supo a lo que se refería, y no pudo evitar un sonrojo tan intenso que le llego hasta las orejas.

-N-n-no se de qué me hablas – dijo casi de forma robótica, tan rígido que se veía… totalmente obvio.

Akane se estrello la mano en la frente frustrada…amando mío porque serás tan bruto - pensó suspirando.

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En algún lugar en un bosque

En un lugar lejano un pato caminaba con esfuerzo al lado de un cerdo negro que le veía con resentimiento mientras arrastraba una enorme mochila de viaje a sus espaldas, no volaba porque una de sus alas estaba lastimada, hasta el momento le habían ocurrido varias penurias incluyendo a un anciano que le había intentado rebanar el pescuezo para hacerlo caldo…aterrador, escapo por las plumas y desde entonces había intentado viajar alejado de las calles más concurridas, aunque generalmente terminaba lanzando alguna de sus filosas cuchillas a los incautos que insistían en atraparlo para la cena.

Sostuvo una fiera lucha con el cerdo negro que caminaba a su lado, gracias a que los dos habían intentado adueñarse de una tetera con agua caliente que de la nada apareció frente a ellos unos kilómetros atrás. Al adentrarse al bosque y salir de la ciudad en la que les habían ocurrido tantas desgracias, y por las cuales habían terminado como compañeros de viaje, el pequeño cerdito recordó que traía con el un pequeño fogón y agua en una cantimplora, que tonto había sido, saco de su mochila todo, bajo la atenta mirada del pato cegatón, cuando el agua estuvo caliente, ninguno de los dos peleo esta vez, solo esperaron su turno , primero el cerdo y luego el pato.

Les llego la noche en ese lugar, Ryoga preparaba su campamento para pasar la noche, mientras le echaba miradas de vez en cuando a Mousse quien estaba serio viendo las llamas de la fogata danzar frente a sus ojos, pensativo, o eso creía porque llevaba las gafas sobre la cabeza…en realidad estaba viendo una roca fijamente, la fogata estaba a sus espaldas.

- ¿Que tanto le vez a esa roca cegatón? -

- ¿A quién llamas cegatón, cerdo? – se levanto de un movimiento retando fieramente…a un árbol.

- Pues a ti a quien más, y por cierto… ¡ponte las gafas estoy detrás de ti! –


Unas horas después Ryoga permanecía en shock, con los ojos tan abiertos que casi salían de sus cuencas, la boca totalmente abierta en un grito silencioso, la cara tenía un ligero matiz azulado por el terror y su cuerpo estaba tenso y con los puños apretados en un puño. Por su mente desfilaban sin descanso imágenes de Ranma y su Akane en situaciones por demás comprometedoras, mientras las palabras de Mousse se repetían una y otra vez.

Alucinación de Ryoga.

Akane era embestida por Ranma quien estaba entre sus piernas, y ambos entre gemidos se burlaban de Ryoga.

- Ese cerdo estúpido siempre creyó que tenia oportunidad contigo amor mío –

- Lo sé, por eso le permitía dormir conmigo, solo para torturarlo, ja, ja, ja. –

Fin de la alucinación.

- Ranma y Akane tuvieron sexo frente a mis ojos, claro que no sabían que era yo, soy tan bello en mi forma animal que pensaron que era unos de los cisnes del estanque.

No puedo creer como Saotome se burla de mi Shampoo de esa forma, quizá incluso haga lo mismo con Ukyo… ya sabes, acostarse con ella, o con la otra, la desquiciada gimnasta, por que Shampoo es pura y jamás se rebajaría a algo así con el repugnante de Saotome, pero Akane se veía muy gustosa a su lado, o mejor dicho frente a él, porque… ya sabes estaban de pie. -

Ryoga volvió en sí, propinándole un potente gancho directo a la quijada, que mando sus gafas a volar.

- Cállate estúpido, Akane seria incapaz de hacer algo así, seguro viste mal ¡estas ciego! O quizá El asqueroso de Ranma le hizo algo, quizá la hechizo o algo así. – Decía gritando como loco mientras lagrimas empapaban por su rostro.

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Neko-Hanten

- Mi querido airen no poder resistirse a mis encantos, con este chocolate de la pasión. – Reía maquiavélica Shampoo mientras daba los últimos retoques a un pastel de chocolate.

Coloco el pastel en una caja y salió del Neko Hanten, se monto a su bicicleta y comenzó a pedalear, imaginando todo lo que ella y su airen harían esa noche.

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Dojo Tendo

Nabiki pensaba como entrar a la habitación de Akane sin que se diera cuenta, para su pésima suerte su hermanita después de la cena se había ido a descansar nuevamente. Después de unos minutos escucho lo que sonaba como música para sus oídos.

-Akane querida el ofuro esta listo, deberías darte un baño – grito Nodoka desde la cocina.

- Gracias tía Nodoka, ya voy. –

Genial – pensaba la castaña, con la mirada refulgente.

Akane salió de su habitación, con sus enceres de baño y una toalla afelpada y amarilla lista para entrar al baño, pero algo la alerto, su hermana caminaba sospechosa por el pasillo.

¿Qué es lo que estará tramando? – Pensaba inquieta - ahora que no esta Kasumi debo ser más cuidadosa o Nabiki nos descubrirá antes de que pase la semana.

Veinte minutos después Nabiki salía rauda de la habitación de Akane con una pequeña camarita en las manos, Iba tan contenta que no se dio cuenta que Ranma estaba frente a ella, mirándola fijamente…molesto.

- ¿Que estabas haciendo en el cuarto de Akane? - Pregunto cruzado de brazos y tan serio como cuando iba a retar a algún enemigo.

- Yo…n-nada- Rayos contrólate Nabiki o se dará cuenta – bueno en realidad buscaba ese suéter color uva tan lindo que Akane no me quiso prestar hace unos días, pero ya vez… no lo encontré, seguramente lo tiene muy bien guardadito, – dijo mientras escondía la camarita dentro de sus pantalones por la espalda – pero sabes a quien debería preguntarle que hace es a ti…dime que fue todo eso en la boda…ya sabes las miradas. – Decía con su habitual tono de sabelotodo.

Olvidando la razón de su molestia e invadido por los nervios Ranma dijo:

- Por favor Nabiki no tengo idea de lo que hablas. - Cruzando sus brazos detrás de su nuca, mirando hacia otro lado y silbando… definitivamente Ranma no era un buen actor.

- Por esta vez te lo dejare pasar cuñadito, pero no te acostumbres, tarde o temprano descubriré lo tu y mi hermanita se traen entre manos. – dijo finalizando la charla y encaminándose a su habitación con una sonrisa resplandeciente y más feliz que nunca.

Después de que Nabiki entrara en su habitación, a Ranma se le ocurrió la magnífica idea de entrar a hurtadillas al baño… y divertirse un rato más con su prometida, sonrojado salió por la ventana de su habitación y se encaramo al techo, bajo por la cornisa y de un movimiento fluido y rápido entro por la ventana del baño, sorprendiendo a su prometida.

-Ranma que… -

Los labios de Ranma acallaron a la chica.

Continuara…


Ya se un poquito más corto de lo que quería pero… bueno, espero de todo corazón que hayan disfrutado del capítulo.

Gracias por sus reviews a:

Ranma84: Bastante ¿no lo crees? (^^) Saludos.

Sakura son zukino: ¡Vamos! sácate el Jesús de la boca… ¿o todavía lo tienes ahí? Je, je, je, espero te haya gustado. Saludos.

Emiilu: Ja, ja, ja, imagínate como se hubiera puesto la cosa si una de esas dos los cachaba… ¡en plena suculencia OMG! ¿Qué te pareció el capítulo? Espero te haya gustado. Saludos.

Nao Saotome Malfoy: ¡Gracias! Que bien que te gusto el capítulo anterior, (espero este también haya sido de tu agrado) creo que más de uno pensó que serian Ranma y Akanita pero ya vez las cosas no siempre son lo que parecen, ji, ji, ji. Saludos.

Nancyricoleon: ¡¿Rayos tú también tienes poderes mentales como Emiilu?! Ja, ja, ja, y si pobrecillo de mousse…eso le pasa por hacerse pasar por cisne, XD. Saludos.

Caro: Kasumi la mercenaria secreta, XD. Gracias por tu review, saludos.

Nancyriny: ¡HOLAAA! Que alegría que te guste, no desesperes que… llego, llego la nueva actualización. (favor de leer la última parte cantando) Saludos.

Sin más por el momento, nos leemos a la próxima.