Hola, disculpen por la enoooorme tardanza para actualizar, pero bueno es que la vida a veces nos pone una y mil cosas que hacer y yo que más quisiera amores, pero no me puedo dividir en dos, o tres, y tampoco puedo tener 8 brazos, imagínense seria edisainoctopus, ji, ji, ji.
Gracias enormes por continuar leyendo esta historia, a quienes han puesto esta historia en favoritos, a quienes la siguen y por supuesto a los lectores anónimos, los adoro. Gracias por dejarme sus lindos comentarios, sus dudas y pensamientos, los leo con gusto. Me dan ánimos para seguir escribiendo.
Un agradecimiento especial al grupo "Transtornados por los fics" quienes me han dado su apoyo y me divierto horrores leyendo sobre donas chorreantes y acosadoras, ja, ja, ja.
Los personajes no me pertenecen, son de la maravillosa Rumiko.
Sin más a leer, por favor, que disfruten.
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Capitulo 15: Adiós amor mío.
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La oscuridad de la cueva era casi palpable, Ranma y Akane permanecían de pie, en la entrada, asombrados y un poco indecisos.
- La cueva del infierno… esta debe ser. – dijo Ranma, con voz casi solemne.
- Aja… creo… creo que deberíamos entrar… ¿no lo crees? – Su voz, aunque hubiera intentado disimularlo, estaba plagada de temor, para nadie es un secreto que Akane es una miedosa.
El ojiazul asintió con su cabeza, sacando una linterna de la voluminosa mochila que cargaba, Akane le imito y unos minutos después, ambos tomados de la mano y con las linternas encendidas entraron, siendo tragados por la oscuridad de la cueva del infierno.
El camino era sumamente oscuro y descendía en espiral, era una vía estrecha, después de caminar por casi 100 metros entraron a una galería, amplia, con filosas estalactitas pendiendo del techo peligrosamente, que goteaban agua amarillenta y mal oliente, impresionantes y gruesas estalagmitas en el suelo de la cueva, columnas inmensas y un pardusco arroyo corriendo al centro de la cueva, había también varias ramificaciones de la cueva, estos eran varios caminos que podrían llevarlos a quién sabe dónde. La temperatura había aumentado varios grados, que aunados a la humedad y el penetrante olor a azufre les dificultaba respirar fácilmente, ambos llevaban cubrebocas y se habían librado ya de sus gruesos abrigos, los cuales habían enrollado a sus mochilas.
El lugar les causaba escalofríos, independientemente de saber que prácticamente estaban dentro de un volcán y a varios metros de profundidad, había algo más en el ambiente, algo más que les ponía la piel de gallina, era como si algo o alguien los estuviera observando.
Akane volvió a sacar el pergamino, hurgando en el mapa por más pistas, pero no parecía haber nada más, solo aquella frase que decía que dentro de la cueva estaba el nannichuan.
En la oscuridad, unos fulgurantes y rojizos ojos les observaban atentamente.
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1 mes antes.
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Cologne estaba decidida, conocía a la perfección el fuerte temperamento de su bisnieta, sabía sin duda alguna que esta era la única manera.
Suspirando con pesar empezó la fabricación de aquel menjurje, para su mala suerte, después del ataque de la chica Tendo que la tomo desprevenida, el frasco con la poción del olvido estaba casi vacío pues se había derramado casi en su totalidad el contenido cuando lo perdió al quedar fuera de combate. Aun sufría secuelas por causa del mazazo infernal de la chica.
Meneo su cabeza, como era posible que ella hubiera sido tan fácilmente derrotada por esa chiquilla, después de darle una y mil vueltas en su cabeza no le quedo otra opción que aceptar con vergüenza su derrota.
Se preguntaba si realmente Happi terminaría entrenando a la chica, de ser así sería una digna contrincante, una diminuta sonrisa curveo sus secos y delgados labios.
Continúo moliendo yerbas secas y mezclándolas con líquidos extraños, casi como una bruja frente a su caldera.
Shampoo continuaba en recuperación, la paliza que Akane le había dado era atroz, nunca nadie la había dejado en tan lamentable estado, Mousse no se había separado de ella ni un minuto, permanecía a su lado, curando sus heridas, repitiendo una y otra vez cuanto la amaba, y sin falta ella le insultaba y le dedicaba las más crueles palabras a pesar de saber que era el único junto a su abuela que no la habían abandonado, Ranma no había ido a verla ni una sola vez y esto le dolía aun más que los golpes y fracturas en su cuerpo.
Fingía dormir, cuando su abuela entraba, no quería ver su mirada de lastima, en una de las ocasiones en que Cologne fue a revisar sus heridas, heridas que Mousse no podía atender pues vulnerarían la intimidad de la chica, escucho algo que la dejo helada.
- Querida nieta, pronto estará lista la poción del olvido y jamás volverás a recordar, vale más tu vida que tú orgullo.
Cuando la anciana termino de curar sus heridas y se marchó Mousse volvió a entrar, cerrando la puerta tras de sí, iba tan ensimismado pensando mil cosas que ver a Shampoo despierta lo descoloco un poco.
- ¿Que querer decir bisabuela con eso? – Pregunto con la voz un poco rota.
- ¿Eh? – El chico pato solo atinó a decir aquello pues la pregunta de la chica no tenía pies ni cabeza, no tenía idea de lo que estaba hablando.
- Bisabuela decir que olvidar ¿a que referirse? Tú seguro saber. – Fue entonces que ella viro su mirada y le observo con insistencia, su rostro reflejaba impotencia y tristeza.
Mousse sintió un profundo dolor en su corazón, si había algo que él amaba en Shampoo más que su belleza física era su orgullo amazona, su fuerza y determinación, el hecho de que no se amilanara por nada, pero ahora viéndola allí recostada, con múltiples heridas, vendada, despeinada y con el orgullo hecho pedazos, viéndolo con aquella mirada tan vacía de todo, parecía un gatito asustado y esto le dolía en el alma.
- La vieja momia quiere darte la poción del olvido, así olvidaras a Ranma, Akane… todo, quiere que yo me convierta en tu prometido, que finja ante la aldea que te derroté mientras estábamos aquí en Japón, incluso se ofreció a entrenarme para que la historia sea creíble. Quiere que vivas Shampoo… - La mirada de terror de la peli-morada se instaló en el techo, la mantenía fija sin decir palabra, sopesando lo que él acaba de decirle. – Pero no lo hare.
Shampoo giro con tanta rapidez y fuerza su cuello para observarlo a los ojos de nuevo que se lastimo.
- Auch. – Se quejo tocándose con la mano que no estaba herida el cuello.
- ¿Te lastimaste? Querida Shampoo debes tener más cuidado. – Dijo el de largos cabello azabaches mientras tomaba un ungüento del buro y sacando un poco comenzó a frotarlo con delicadeza en el área afectada de la chica, quién no dejaba de verlo con asombro.
- ¿Por…por qué? ¿Acaso no querer casarte conmigo? ¿Ahora que me han derrotado… yo valer poco para ti? – Pregunto ofendida sin saber la razón, desconociendo su propia voz, sintió un profundo malestar naciendo desde su estómago.
- No es eso querida Shampoo, es… yo no quiero obtener tu mano por medio de un engaño –, decía deteniendo su labor de masajear el fino cuello -, debes saber que yo jamás haría algo así, si algún día tú decides estar a mi lado quiero que sea por tu propia voluntad… quiero que sea por amor.
- Pfff… JA, JA, JA, ¡¿Amor?! Yo jamás amar a pato tonto, yo despreciar debilidad, tú ser idiota… y ahora lárgate no querer tenerte cerca, y quitar sucias manos de mí. – Dijo casi escupiendo las palabras, con tanto odio velado en su voz y con una mirada de sumo desprecio.
Mousse se enderezo, tapo el tubo de ungüento y con una triste sonrisa dijo:
- Yo haré lo que tú quieras mi adorada Shampoo, probablemente quieras venganza en un futuro cuando tus heridas se hayan curado, y yo te ayudare en lo que pueda, para que recuperes tú orgullo amazona, ese por el cual me enamore de ti… pero te aclarare algo, - fijo sus ojos esmeraldas en los carmesí de la china – después de eso me iré… para siempre, tú nunca me amaras y yo no puedo seguir esperando que eso algún día cambie, por eso me iré y nunca más volverás a saber de mí. Es una promesa.
Mousse se marchó después de decir aquello, dejando a Shampoo con un extraño sentimiento de desazón. Sacudió la cabeza eso no era importante, su venganza si lo era, pero primero tenía que evitar que su bisabuela le diera la poción, no podía olvidar, ni ahora ni nunca, hasta ver el cadáver de Akane Tendo en sus manos, no hasta ver a Ranma Saotome hecho pedazos por haberle dado su corazón a otra y no a ella, no hasta obtener su venganza y restituir el daño que ese par le había hecho.
2 semanas después.
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Shampoo estaba casi recuperada en su totalidad, los menjurjes y ungüentos ancestrales de su familia habían ayudado en gran manera, la rodilla era ya la única que le impedía levantarse, según su abuela durante la lucha, Akane casi se la había destrozado, por poco y se la dejaba inservible, pero con paciencia, descanso y algunos ejercicios pronto andaría saltando por los tejados.
Mousse se había dedicado a espiar a los prometidos más famosos de Nerima mientras tanto, en una de sus visitas de espionaje, entro a la habitación de Akane, mientras ella y Ranma estaban con el anciano pervertido en el dojo familiar, se coló por una ventana esperando encontrar algo que le ayudara a Shampoo en su futura venganza, en cuanto encontrara algo que le sirviera se marcharía, sentía que entre más tiempo pasaba a su lado más la amaba y al mismo tiempo más necesitaba alejarse de ella.
Buscaba en los cajones con cuidado de no hacer ruido, rebuscaba en el closet, incluso busco debajo del colchón cuando la risa musical de la peli-azul lo puso en alerta, se escondió debajo de la cama en el último segundo, justo cuando la dueña de la habitación y Ranma en su forma femenina entraban por la puerta. Maldijo su suerte y su torpeza, pero tan rápido como se maldecía mentalmente se felicito a si mismo pues escuchando la conversación supo que había dado con lo que buscaba, e incluso quizá para él también sería una buena oportunidad de vengarse del idiota de Ranma.
- JA, JA, JA, ¿Has visto como se quedó el maestro? ¡No se lo esperaba! Ahora a prepararte para la sesión de modelaje querido mío que está fechada para hoy en el contrato.
Escucho que dijo Akane.
- ¡Estas loca! Yo jamás modelare ropa íntima para ese viejo asqueroso.
La aguda voz de Ranma chica le hizo rechinar los dientes.
- Vamos Ranma, es por el Nannichuan, y además yo nunca especifique en el contrato que sería ropa íntima de chica ni mucho menos que estuvieras como una…
Escucho sonido como de papel, se asomo un poco debajo de la cama y se dio cuenta de que efectivamente eso era, Ranma leía con detenimiento una hoja tamaño oficio. Agradecía no haber olvidado sus gafas ese día. Volvió a esconderse no fuera que lo vieran asomado debajo de la cama.
- No cabe duda de que tú y Nabiki son hermanas. Oye, pero esto tiene un montón de espacios en blanco…
- De ella aprendí que más vale traer siempre un contrato a mano, después lo rellenamos como nos dé la gana… ese maestro se va a arrepentir de todas sus maldades.
Mousse sintió un escalofrió, esas chicas Tendo eran de armas tomar.
- ¡Rayos Akane eres simplemente fabulosa!
Escucho algo que lo dejo helado, no podía ser ¿acaso ellos estaban? Se asomo nuevamente y sí, ellos o mejor dicho ellas estaban besándose, aquello era demasiado para él, porque, que chico en su sano juicio no disfrutaría de un espectáculo como aquel en que dos hermosas y candentes chicas se besaban de esa manera. Sintió la sangre acumularse en cierto lugar de su anatomía, y se sintió avergonzado, las vio acercarse a la cama y de nuevo se ocultó para no ser visto, si se daban cuenta de su presencia seguro esa noche cenarían pato a la naranja en el dojo Tendo.
- Ranma yo te amo en la forma en la que estés, y esta, es la forma en que te lo demostrare.
- Pero es que yo… yo soy hombre… y…
Nuevamente escucho el característico sonido de una pareja besándose, y uno que otro gemido suave. Se iba a volver loco, tenía que salir de allí, pero ¿cómo?
- Si te sientes incomodo te juro que parare, solo quiero demostrarte cuanto te amo, y que me da lo mismo si eres hombre, mujer o quimera, yo te amo a ti… a Ranma.
Como desearía que Shampoo le dijera esas mismas palabras algún día… pero eso jamás pasaría, el sonido de la cama y el colchón hundiéndose le indico que se habían recostado, sintió su cara arder.
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Media hora después Mousse estaba casi catatónico debajo de la cama de la chica de cortos cabellos, con la cara ensangrentada gracias al profuso sangrado nasal del que había sido victima y con un doloroso palpitar entre sus pantalones en un área que clamaba urgentemente por su atención.
Las chicas se vistieron y salieron de la habitación casi sin dirigirse la palabra, fue cuando Mousse aprovecho para salir de debajo de la cama, se sentía un maldito voyeur, un mirón pervertido, pero en realidad no había visto casi nada, sin embargo, sí que había escuchado y aquello que oyó le había calentado la sangre al punto de la ebullición. Sentía su cara arder, sacudió su cabeza con premura necesitaba concentrarse y luego se marcharía para darse su merecido desfogue, aquello había sido demasiado para su libido adolescente.
Sobre el escritorio estaba aquella hoja que vio con anterioridad, la examino con rapidez era un contrato, por un mapa y un entrenamiento y varias cosas más que en realidad no le interesaban, un mapa pensó, pero ¿dónde estará? Mientras se preguntaba esto vio un viejo pergamino enrollado también sobre el escritorio, lo desenrollo y sus ojos brillaron con emoción, el mapa donde estaba el nannichuan, saco de su manga una cámara y le tomo una fotografía al mapa.
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Mientras saltaba por los tejados se preguntaba si sería correcto darle esa información a Shampoo, no, no se lo podía ocultar él le había dado su palabra y pese a lo que cualquiera pudiera pensar, él tenía honor, esperaría a que Shampoo estuviera recuperada y luego le mostraría lo que había encontrado, y quizás también iría a espiar por unos días más, quizás encontrara más información que le pudiera servir, sus mejillas enrojecieron con furia pues un pervertido pensamiento cruzo su cabeza y era que quizá volviera a estar presente en una noche apasionada como aquella con Akane y Ranma como chica, luego su rostro se puso azul ¿y si le tocaba estar presente nuevamente pero con Ranma como chico? Igual que la vez de la boda de la mayor de las Tendo… se le revolvió el estómago… no, él no podía tener tan mala suerte ¿o sí?
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Los días pasaron y cuando la pasa milenaria estaba terminando la poción Mousse se encargaba de echarla a perder, agregándole algún ingrediente extra, y Cologne debía comenzar de nuevo maldiciendo su torpeza y atribuyéndola a la edad.
El chico pato le conto lo que había descubierto a la gatita, pero tuvo la precaución de no enseñarle la fotografía del mapa, conocía a Shampoo y sabía que era demasiado temperamental e impaciente y seguro echaría a perder el plan, primero necesitaban que ella se recuperara y luego ambos irían al volcán aquel, luego él se marcharía, aunque se le destrozara el corazón y que Shampoo hiciera lo que quisiera.
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En una de sus incursiones al dojo Tendo mientras permanecía escondido en el closet de Akane escucho el plan de estos, que al día siguiente de la boda de la mediana se marcharían sin decirle nada a nadie. Secretamente esperaba que Akane le arrojara un vaso de agua fría a Ranma y luego se entregaran a sus más bajas pasiones, pero para su más profunda decepción Ranma tomo a su prometida con energía y destreza como hombre, liberando guturales y masculinos sonidos… cabe decir que Mousse se tapó los oídos con lo que pudo encontrar dentro del closet mientras apretaba fuertemente los ojos y hecho bolita trataba de pensar en todo menos en los que estaba pasando a metros de él, unicornios y gatitos por ejemplo… pero no funciono.
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Hace 7 días.
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- ¡Yo estar bien estúpido Mousse entenderlo! – Decía con fastidio la peli-morada, mientras terminaba de cerrar su mochila de viaje.
- Esta bien querida Shampoo, solo no te sobre esfuerces, sabes que tu rodilla aún no está del todo curada. – Mousse permanecía a su lado ya preparado también para viajar.
Cologne estaba profundamente dormida en su habitación, Shampoo se había encargado de ello, durante las semanas anteriores se había comportado de lo más tranquila, haciéndole creer a su bisabuela que todo estaba bien, que no iría a intentar retar a Akane nuevamente. Esa noche bebieron juntas un delicioso té, el de Cologne adulterado con fuertes sedantes.
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Su plan había sido marcharse al menos una semana antes que los prometidos, pero el plan se complicó, no habían tenido oportunidad de sedar a Cologne antes, y la rodilla de Shampoo dolía más de lo que ella decía por más que intentara ocultarlo Mousse se había dado cuenta de ello.
Terminaron saliendo de viaje al mismo tiempo que Ranma y Akane, incluso se los toparon en el tren hacía Yamaguchi, pero por suerte la pareja dorada no los vio, Shampoo estaba feliz de que ambos estuvieran llevándose tan mal como siempre.
Al descender del tren Mousse subió a Shampoo en su espalda y corrió como alma que lleva el diablo, llego en tiempo récord a la costa de Honshu y dejando a Shampoo en el ferri, le dijo que lo esperara que volvería antes de que partiera, volvió sobre sus pasos y ahí en el camino vio a Ranma y Akane caminando serios lado a lado, pronto llegarían al ferri y él no podía permitirlo era lo único que podría darles algo de ventaja, así que disfrazándose como una tierna y alta ancianita, se acerco a ellos y comenzó a pedirles direcciones fingiendo la voz, Ranma lo mando al diablo en un segundo diciéndole que eran turistas y que no conocían el lugar, pero Akane tan tierna como siempre se ofreció a buscarle la información preguntándole a los locales… solo agregare que Mousse se encargó de hacerles perder el tiempo e incluso les ocasiono una fuerte y ridícula discusión con unos tipos que afirmaban que Ranma les había tocado la retaguardia de manera pervertida.
Les llevaban un día de ventaja, llegaron al volcán y comenzaron a buscar la cueva. La encontraron solo unas horas antes que Ranma y Akane. Entraron y se aseguraron de que la cueva se cerrara detrás de ellos activando el mecanismo de la roca y saltando con velocidad antes de que la cueva quedara oculta.
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Durante el viaje Shampoo fingía fortaleza, pero en realidad la rodilla lastimada le estaba dando batalla, no podía evitar cojear sutilmente, Mousse y sus intentos de mantenerla a salvo le hacían rabiar ¿acaso él no entendía que no lo necesitaba? Siempre sería un inútil y no entendía porque insistía tanto, porque era tan amable después de cómo lo trataba.
Un cálido sentimiento que desde hacía mucho tiempo se había instalado en su corazón, le entibiaba el alma cada vez que él hacía algo lindo por ella, pero con furia ella intentaba apagar aquel calor, y lo exteriorizaba con palabras hirientes pues lo que sentía no era correcto, él era un débil pato inútil, y ella una guerrera de la más alta estirpe amazona, ella necesitaba a alguien fuerte como Ranma, pero ya ni eso la hacía sentir bien, él se había encargado de hacer que el amor que sentía por él muriera… ahora solo se vengaría y mataría a Akane, aunque esto Mousse no lo sabía, lo del asesinato obviamente.
- ¿Dónde estará el barril de nannichuan? – Se preguntaba el chico pato en voz alta.
- No tener ni idea, aquí apestar, y yo tener hambre. Mousse deber preparar comida para Shampoo.
Mousse la miro molesto, siempre hacía lo mismo, lo ignoraba y luego lo trataba como un sirviente, pero la verdad él también moría de hambre, se dispuso a preparar comida, descansarían unas horas y luego buscaría el barril, lo encontraría y dejaría de ser medio hombre. Con una sonrisa de felicidad por aquello comió en silencio siendo observado atentamente por la de ojos carmesí.
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Durmieron por varias horas, estaban muy cansados y además el calor y la humedad de la cueva les mermaba la energía.
Cuando despertó, Mousse no estaba a su lado, trato de ignorar el vacío que sintió ¿acaso el ya se había marchado? No era posible, se suponía que él quería encontrar la cura, seguro eso era, él debía estar buscando el barril.
La cueva era amplia, oscura y tenebrosa, se puso de pie y guardo su bolsa de dormir y se cambio de ropa, por algo más ligero, se sentía un calor sofocante, comprendió porque el maestro Happosai había llamado a ese lugar la cueva del infierno. Se dio cuenta que la mochila del pelinegro estaba recargada en una roca junto a ella, se sintió tonta, ¿cómo no la vio antes? Y ella asustándose por pensar que él se había marchado.
Reconoció que se sentía aliviada de saber que él estaba con ella en ese horrible lugar, se sentía segura a su lado a pesar de saber que él era más débil que ella, se permitió recordar aquella primera victoria sobre él, cuando apenas eran unos pequeños niños d años, como su bisabuela le recalco una y otra vez que debía casarse con aquel que la venciera, con un hombre fuerte y viril. Recordó como crecieron juntos, recordó el hermoso color esmeralda de sus ojos, y como cuando eran niños ella solía observarlo entrenar deseando que se hiciera fuerte y la venciera algún día, ambos fueron creciendo, y ella no pudo evitar sentirse atraída por él, por su belleza, su masculinidad, su amabilidad… pero por desgracia era débil, recordó cuantas veces deseo estar entre sus brazos, cuantas veces deseo fundirse en un profundo beso con él, recordó con amargura como fue vencida por Ranma chica, y como su furia la cegó, si ella no lo hubiera seguido probablemente seguirían en su aldea, y se habría evitado tantos sin sabores, se habría evitado enamorare de Ranma, se habría evitado amar secretamente a Mousse, se habría evitado odiarse a sí misma y odiar como odiaba a Akane Tendo y ahora a Ranma su ex airen, odiaba no poder estar con Mousse.
Un fuerte estremecimiento cimbro las paredes de la cueva, ocasionando que una estalactita cayera destrozándose a su lado, solo a unos cuantos metros de ella. Sudo frio ¿Qué había provocado aquello? ¿Podría ser qué? Sí, era lo más probable, se dio prisa tomo su mochila y la de Mousse y las escondió detrás de un pilar, arrojo piedras y tierra a la hoguera para no dejar rastro y se ocultó detrás de unas rocas entre la oscuridad. Esperaba que Mousse no echara a perder su ventaja, la de la sorpresa.
- ¡Este lugar es impresiónate! – Exclamo el trenzado Saotome.
-Si que lo es, es… inmenso, espero que podamos encontrar pronto el nannichuan… este lugar me da escalofríos a pesar del sofocante calor. – Dijo la peli-azul observando de vez en vez tanto el pergamino como la inmensa galería y las bifurcaciones de esta.
- ¡No te preocupes marimacho todo saldrá bien ya lo veras! – La emoción que Ranma sentía se notaba en su voz. Sin duda estaba sumamente feliz.
Dejaron sus mochilas cera de una pared.
- ¿No sientes como… como si alguien estuviera observándonos?
Si, Ranma lo había sentido y al ser el excelente artista marcial que era, lo había notado desde que entraron, además sabia a la perfección quien era, conocía de sobra esa aura.
-Shampoo deberías dejar de espiar entre las rocas y salir a saludar. – Dijo sorprendiendo a su prometida y a la susodicha peli-morada.
Rayos pensó Shampoo mientras pataleaba como niña pequeña, su ventaja se había esfumado.
- ¿Tu? ¿Pero que haces aquí? ¿Cómo te enteraste de este lugar? – Pregunto ansiosa Akane, con Shampoo jamás se podía confiar en nada y menos de sus intenciones, que estuviera en la cueva no era buen indicio… algo planeaba.
-Yo estar de viaje con Mousse… nosotros perdernos, estar entrenando. – Dijo con voz cantarina, y risueña, con las manos en la espalda, pero manteniendo su distancia -, ¿Qué hacer ustedes aquí? O ¿acaso esta ser luna de miel? – finalizo con un extraño brillo en sus ojos.
- No pero que dices Shampoo, nosotros estamos buscando el nan… ¡Auch! - Akane lo callo de un zape. A veces era tan bruto, si la china no iba por el barril, entonces no serían ellos quienes le dieran la información.
Shampoo observo todo con detenimiento, Ranma era demasiado predecible.
Ella mantenía sus manos cruzadas tras su espalda, pero no era por casualidad, comenzó a sacar la daga que escondió en sus pantalones y caminando casualmente mientras los prometidos mantenían una muda batalla de miradas y expresiones exageradas de un salto se colocó detrás de Akane y puso la daga en su cuello, era tan afilada que con solo un rose la piel de Akane se abrió y libero un fino hilillo de sangre.
Un leve quejido escapo de los labios de la peli-azul al sentir el ardor de la cuchilla cortando su piel.
- Ahora yo matarte y recuperar honor, y Ranma sufrir como yo hacerlo.
Dijo con furia velada en su voz, sus cejas estaban tan juntas y arqueadas denotando su ira, sus ojos carmesís refulgían con odio, tenía a Akane tomada del cabello con una mano mientras con la otra empuñaba la daga que mantenía en el cuello de la peli-azul. Jalo el cabello aun más exponiendo más el cuello, la sangre resbalo manchando la blusa blanca de la chica. Akane no se movía ni hablaba, su mente estaba a toda marcha pensando que hacer, fijo sus castaños ojos en Ranma que mantenía su mirada fija en Shampoo, mirándola con odio y con intenciones homicidas sin duda alguna. Nunca había visto tal determinación y odio en los ojos de su prometido hasta ese día. Tenía que hacer algo.
- ¡¿Qué se supone que estás haciendo Shampoo?! ¡Suelta esa daga! – El grito de Ranma, desesperado al ver la sangre fluir, resonó en la galería.
Un sonido seco se escuchó, todos voltearon al lugar del que provino el sonido, Mousse había dejado caer el barril que por suerte no se había roto, la mirada de decepción que le dedico a Shampoo la hizo titubear, y aflojo el agarre que tenía en Akane por unos segundos, los cuales fueron aprovechados por esta, y dando un fuerte codazo que hundió en el estómago de la china se zafo de su agarre, se impulso y tomando la mano de esta la arrojo por sobre su hombro contra un pilar, la galería se cimbro por el impacto, varias estalactitas cayeron destrozándose al impacto, varias estuvieron a punto de caer sobre los chicos que agiles las esquivaron. Shampoo soltó la daga por el impacto, pero se puso de pie de un salto, el dolor en la rodilla lastimada le mando un escalofrió, y poniendo su peso en la otra pierna se preparo para luchar, con sus manos en alto, estudiando la pose defensiva de su rival.
- ¿Por qué estas haciendo esto Shampoo? ¿Es por Ranma? O ¿Porque te vencí?
- ¡Por todo, tu maldita Tendo, gorda, estúpida, fea, robarme lo que es mío! Mi Airen, mi honor, yo matarte, cumplir promesa de beso de la muerte.
- ¡Ya basta Shampoo, estas herida! – Grito ansioso el chico pato, al verla tambalearse y suprimir el dolor apretando los labios. Él sabía que le estaba doliendo la rodilla. - Deja de pelear – suplico - Pensé que podría ayudarte a vengarte, pero no tiene caso, debes buscar tu propia felicidad y eso jamás será al lado de Saotome.
- ¡¿Acaso querer decir que si con Ranma no poder ser feliz contigo sí?! ¡SER ESTÚPIDO PATO!
- No… conmigo tampoco.
El de larga melena se agacho y tomo el barril, le hizo un boquete en la tapa con un pincho y se mojo ante la atenta mirada de los presentes, que lo miraron atónitos.
- Atrápalo Saotome.
El barril giro en el aire liberando su preciada carga, empapando a Ranma.
El barril cayó al piso destrozándose y derramando lo último que quedaba del nannichuan.
- ¡Qué? No… no soy una chica, soy… ¡soy hombre Akane mírame soy hombre! – Ranma saltaba de la felicidad deseando abrazar a su chica y besarla del puro gusto, pero se contuvo por temor a mojarla, pues su ropa escurría y que luego ella terminara maldita.
Shampoo aprovecho la distracción y recupero la daga, la lanzo con rapidez contra Akane que por pura suerte se movió unos centímetros, la daga paso rozando su mejilla que comenzó a sangrar profusamente.
El aura rojiza de Akane flameo, como lenguas de fuego, sus ojos castaños brillaron con ardor y se puso en posición nuevamente, pero esta vez no era defensiva si no ofensiva, se arrojó con velocidad contra la china, y salto preparándose para asestar una potente patada, Shampoo esquivo y el pilar contra el que estaba recargada voló en pedazos gracias a la potencia de la patada.
Shampoo dio un mortal hacía atrás, preparada para luchar, Akane venía contra ella con la fuerza de un búfalo, con aquella temible aura, la suya propia ardió, morada y enorme. Esta era una lucha de titanes.
Se enfrascaron en una lucha pareja, pero pronto la fuerza de Shampoo empezó a menguar, el dolor en la rodilla se extendió a toda la pierna, ya ni siquiera podía apoyarla en el suelo, cayo de espaldas gracias a un fuerte puñetazo que le propino Akane en el estómago.
La Tendo se preparó sería el golpe final, esto tenía que terminar, la galería temblaba y por las ramificaciones de la cueva se extendía un humo de extraño y fuerte olor, probablemente el volcán había entrado en erupción y si no se marchaban quién sabe lo que podría pasar.
Aterrizo sobre la china y de un golpe en el rostro la noqueo.
Akane estaba jadeante, sudorosa y embarrada de sangre y el barro.
- Debemos irnos. – Dijo al fin jadeando.
Los chicos asintieron y Mousse tomo a Shampoo en brazos y se colgó ambas mochilas al hombro. Ranma le imito y tomo las dos mochilas mientras ayudaba a Akane a andar, sosteniéndola de la espalda. Corrieron y subieron por el estrecho camino hasta salir de la cueva, pero no se detuvieron ahí, debían salir de la caldera, el suelo temblaba, humo y vapor escapaba de las chimeneas como una hoya de presión, el agua estancada en las calderas hervía, liberando pestilentes y tóxicos gases.
Corrieron, treparon y esquivaron rocas incandescentes y ríos de lava hirviente, mientras luchaban por mantener el equilibrio. Varios minutos después estaban bajando por la ladera, sudando a chorros y casi sin poder respirar, estaban heridos y fatigados, pero no podían detenerse, siguieron corriendo por varios kilómetros, adentrándose en el bosque, hasta estar lo suficientemente alejados.
Se derrumbaron exhaustos.
- Eso ha estado cerca. – Dijo Ranma a penas, pues la garganta le ardía.
- Akane Tendo, gracias por no matar a Shampoo, se que ella te dio más de un motivo para hacerlo. Eres noble.
- No, yo lo lamento… me di cuenta de que ella estaba herida, l supe por como se paraba, pero no me importo deje que la ira me cegara y por poco y… lo lamento –, dijo en un sollozo que no pudo reprimir, arrodillándose y haciendo una profunda reverencia ante Mousse y una inconsciente Shampoo.
- No debes disculparte Tendo, eres una guerrera, y como tal debes mantener tu orgullo y tu honor.
Un ligero quejido saco a todos del mutismo en que se habían sumido, Ranma abrazaba a Akane fuertemente y al escuchar el ruido la acerco más a él.
Shampoo había despertado.
- Tranquila querida Shampoo, todo esta bien. – Mousse la recostó sobre el pasto y comenzó a curar sus múltiples heridas, vendo la rodilla. Seguramente quedaría lesionada de por vida, su rodilla estaba estropeada.
Akane le ayudo a curarla, a pesar del rechazo de Shampoo quien, sin hablar, pero llorando profusamente, la miraba con odio y le aventaba las manos.
- Basta Shampoo, Akane solo quiere ayudarte a pesar de lo que intentaste, yo no habría tenido tanta compasión. – Dijo Ranma, sin dejar de mirarla como a un bicho al que debes pisar.
Shampoo desvió su mirada y la poso en Mousse, quien ahora estaba encendiendo un fuego, la luz estaba desapareciendo, el atardecer pintaba de rojo el cielo, pronto la oscuridad y su manto de estrellas les servirían de techo.
- ¿Por qué lo hiciste?
Ranma se había acercado al de anteojos, con sigilo para preguntarle aquello, no acababa de entender el accionar de este, ¿Qué no se suponía que lo odiaba? Entonces ¿Por qué le había dado la cura?
- Porque entendí que el odio, te carcome Saotome, la venganza solo trae dolor, te odiaba porque pensaba que me habías robado a Shampoo, cuando éramos más jóvenes en nuestra aldea, llegue a pensar que ella… eso no importa, ya no hay más motivos para ser rivales, pronto me marchare, y cuando encontré el barril, no voy a negarte que pensé en quedármelo para mi solo, pero no se… supongo que actúe sin pensármelo mucho.
- ¿Sin rencores entonces? – Pregunto Ranma, extendiendo su mano a la manera occidental.
Mousse le miro serio unos segundos y luego una media sonrisa curveo sus labios al igual que los de Ranma.
- Sin rencores Saotome. – Dijo estrechando su mano. – ¿Puedes creer que por fin nos hemos desecho de nuestras maldiciones? – Añadió sonriente.
- Lo sé… pensé que sería diferente, ahora hasta empiezo a extrañar un poquito a Ranko… y las cosas que hacía con… - Volteo a ver a Akane, quien seguía a un lado de Shampoo de rodillas, intentando mantener una charla con esta. Su rostro se sonrojo al pensar lo que hicieron cuando él era chica.
Mousse siguió el hilo de sus pensamientos y en un segundo un profuso chorro de sangre broto de su nariz. Ranma lo observaba preguntándose qué rayos le sucedía.
- Se que nunca podremos ser amigas Shampoo, pero al menos ¿podrías no intentar matarme a cada vez que te topas conmigo? ¿No crees?
- Yo odiarte. – dijo haciendo un puchero la china, cruzando sus brazos sobre su pecho.
- Pero yo no… - Shampoo la observo, con sorpresa ¿por qué no la odiaba? Tenía motivos para hacerlo, estaba a punto de hablar cuando Akane prosiguió -, aunque no lo creas, y pienses que quizás tenga motivos yo te pido perdón por lastimarte así. – Se le encogió el corazón al ver la inflamada rodilla de la chica, se imaginaba a si misma en aquella situación y le dolía en el alma, probablemente Shampoo no podría volver a luchar.
Acamparon ahí juntos, estuvieron platicando hasta entrada la noche, Shampoo solo escuchaba, la apacible voz de Mousse, recordando su niñez, ambos en el bosque y él platicando sobre plantas y técnicas secretas. Deseo nunca haber salido de china, deseo ser lo suficientemente valiente para acepar sus sentimientos. Se quedo dormida, arrullada por las voces.
- Bueno nosotros debemos marcharnos, pronto iniciaran las clases y la familia ya debe estar preocupada.
Ranma y Akane se despidieron y tomados de la mano, se alejaron caminando.
- Yo también me iré, pero primero te llevare con tu abuela, deberás convertirte en gato, así será más fácil que te lleve sin lastimarte.
Shampoo no dijo nada, solo asintió dando su aprobación a la idea.
Llegaron después de una semana al Nekohanten, Cologne estaba furiosa, rápidamente preparo medicina para curar la rodilla de Shampoo, aunque al igual que Akane supo que su bisnieta jamás podría volver a practicar el arte, al menos no para luchar.
Shampoo despertó, ansiosa, se sentía extraña al no estar en los brazos de Mousse quien la había cargado por días, convertida en gato, la habitación estaba en penumbras, busco por todas partes con la mirada, pero estaba sola, junto a su almohada estaba una carta, la abrió, estaba escrita en perfecta caligrafía china, era una carta de Mousse.
Al terminar de leerla, lloro primero en silencio, luego no pudo contenerse más y lloro con más sentimiento y dolor que como lo había hecho meses antes por el que creía era el amor perdido de su airen. Pero esto, era distinto, sintió como si le hubiesen arrancado una parte de su alma. Cologne entro asustada al escuchar el inconsolable llanto de la muchacha, pero al ver la carta, lo entendió todo y no pudo hacer más que consolar a su bisnieta en su regazo.
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- ¡Pero como es posible que yo tenga un hijo tan ingrato! No puede ser cierto, ¡jamás podre dejar de ser un panda! – Se quejaba, Genma derramando lagrimas de cocodrilo, y siendo ignorado por todos en la sala de estar.
- ¡Que felicidad! Que bueno que han vuelto. – Decía Nodoka, feliz con una mano en la mejilla y una enorme sonrisa de satisfacción.
- Hijita querida eres muy mala, mira que dejar una nota y marcharse por tantos días… ¡me has hecho sufrir tantooooo! – Soun lloraba derrumbado en el regazo de Akane quien lo consolaba dándole palmadas en la cabeza.
Ranma y Akane solo se veían con enormes gotas en la nuca, pensando si sería buena idea darles la noticia en esos momentos.
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En un bosque Mousse estaba sentado frente una fogata, derramando lágrimas en silencio, pero decidido a no volver nunca más.
- Adiós amor mío. – Fue lo único que se escuchó en la silenciosa noche.
Continuara…
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Y hasta aquí lo dejo por hoy, no les prometo que la próxima semana subiera actualización, pero algo si les prometo y es que subiré la actualización en cuanto me dé tiempo de corregirla.
Gracias eternas como siempre por sus reviews a:
Ranma84: Querido amigo, gracias por tus palabras y concuerdo contigo y es que esos dos se aman tanto que definitivamente no podían permanecer enojados mucho más, espero este capítulo te haya gustado. Saludos enormes y un gran abrazo virtual.
Nao Saotome Malfoy: Hola linda Nao, gracias por tu apoyo, me siento afortunada al recibir tus comentarios, ¿ya te he dicho que soy tu fan? Así que imagínate lo que siento cada que leo un comentario tuyo en mis fics, me siento soñada, jajaja, hay ya fangirlie demasiado. Lamento haber tardado tanto en actualizar, pero pues ya sabes querida, la vida es así. Saludos enormes y abrazos gigantes para ti.
Invitado anónimo, 1: Hola te contestare en español pues asumo que estas leyendo con Google traductor… o eso espero, ji, ji, ji, en fin, ahí vamos. La respuesta es no, no se habrían acostado, pues si recuerdas, tanto Ranma como Ukyo se dieron cuenta de que eran ellos unos momentos antes, aun si Akane no hubiera entrado segura de que Ranma habría salido corriendo como un cobarde… sin palabras al respecto. Saludos y espero leerte de nuevo y me encantaría saber tu nombre o nickname.
Invitado anónimo, 2 (o ¿quizás seas la misma persona?… No lo sé): Hola, seguiré con aquello de contestar en español porque pues… google traductor. XD. Tienes razón, Ranma podría haberlo hecho mejor. Francamente Ryoga es un cerdo en todo el sentido de la palabra, pero no creo que jamás intentara algo tan ruin como aprovecharse de Akane en serio… creo… y bueno, en una pareja cuando hay amor de ese calibre y una pasión tan desbordante es imposible no acabar encamados, ja, ja, ja. Aceptémoslo sin cuestionarlo tanto, ellos simplemente se aman, y quién sabe quizás a Ranma le toque una cucharada de su propio chocolate más adelante. Saluditos enormes.
Emiilu: Hola, sí, lo sé, esa frase es épica, ja, ja, ja, y a quedado para la posteridad. No te enojes, ¿que querías que hiciera si esos dos se atraen como las papas y la cátsup? Que bien que te gusto la limonadita. Espero te haya gustado este capítulo a pesar de no tener lemon. Saludos enormes y abrazos de oso peludo. XD.
Caro: ¡YA LA ENCONTRARON! Saludos linda.
Danisita M: Danisita querida gracias por ser mi inspiración para esa singular frasesilla, me alegra que te gustara. Y si TANGA, ja, ja, ja, que te digo solo de imaginarlo me reí como boba. Opino lo mismo sobre la madurez, ya le hacía falta a la muchacha, por eso decidí que lo perdonara rápido entre comillas, porque la verdad duro sus días, espero te haya gustado este capítulo. Saludos enormes guapa y abrazos de yeti petacón y en tanga.
P.D. Petacón es sinónimo de nalgón, XD.
Shoriweed: Holis, Gracias por tus lindas palabras, me haces sentir especial (imagíname sonrojada y con los ojitos brillantes, por favor) Te mando saludos enormes y abrazos virtuales electrizantes.
Invitado anónimo, 3: Hola, hola, sí… español de nuevo… traductor y eso… Bueno los eventos que comentas fueron pocos, en realidad Ranma le dio más pistar para que descubriera su identidad, es cierto que a veces suele ser demasiado empático hacia su ami-enemigo pero que se espera de un chico noble como Ranma, ¿Qué pudo haberlo hecho mejor? ¡Definitivamente! Pero no debemos olvidar que estamos hablando de Ranma aquí, un chico, inmaduro, ególatra y boca floja, bastante tonto pero que ama a su Akane con todo el corazón y al igual que ella esta aprendiendo de sus errores. Y como dije anteriormente en otro comentario, Ranma no se habría acostado con Ukyo, es muy bruto y no piensa lo que hace, pero, no lo habría hecho, de eso puedes estar seguro o ¿segura? Saludos gigantes y gracias por tu comentario.
Nancyricoleon: Hola lindura, así es se aman con locura. Saludos y abrazos empalagosos.
Kariiim: Hola, hola que alegría que te haya gustado, ahora la pregunta es si ¿este también lo hizo?… me fascina atrapar personas, amordazarlas y… a no perdón, si… me gusta atraparlas con mis historias… ¡No pienses mal! Yo igual estoy feliz de tener contacto en el grupo, aunque la verdad no tengo mucho tiempo para conectarme… gracias por amar mis limones, sí, o sea, mis lemons, ji, ji, ji, Saludos enormes linda y abrazos sin albur.
Lila: Hola querida y alegre Lila, lo lamento, yo también me había encariñado con ese título troll, pero quería que la historia llegara a mas personas, personas que no odiaran los zombies, ji, ji, ji, Espero te haya gustado la actualización. Besos y abrazos querida.
Iselaglezcam: Hola lindura, así es, no pueden separase que se la va a hacer… perdón por confundirte con lo del nuevo nombre, pero es que Joan Sebastián me inspiro con su canción esa de (por favor léelo cantando): Te voy a cambiar el nombre… Joan, Danisita y Emiilu, me dieron un empujoncito para animarme. Espero te hayan gustado tanto la actualización como el nuevo titulo del fic. Saludos enormes y abrazos confusos.
Miladis: Azusa, Miladis, ¿pues cuantos nombres te cargas mujer? Como dices que no me conoces, cuando lees mis historias conoces algo de mi te lo aseguro, siempre me encargo de meter algo de mi vida cotidiana… y no, no es el lemon, eso no lo voy a ventilar en un fic, ja, ja, ja, trato de plasmar mi sentido acido del humor y las bromillas pervertidas ¡Esa soy yo! Y creo conocer un poco de ti… por ejemplo, ¡te gusta acosar! Ja, ja, ja, no ya en serio, gracias por leer y te prometo que pronto usare alguna de tus frases épicas, mazo volador o terminator, aun no me decido. En fin, saludos gigantes y abrazos de Schwarzenegger baby.
P.D. Ya no me amenaces querida, los condones no tienen poder sobre mí, muajajaja.
Andy-Saotome-Tendo: Hola, gracias enormes y saludos gigantescos.
Uff, por fin termine, nunca había tenido tantos reviews me siento soñada y con muchas, muchas ganas de seguir escribiendo. Sin más por el momento me despido queridos míos, y nos leemos a la próxima, bye, bye.
