¡No estaba muerta andaba de parranda! Que cinismo el mío… me paso Nico me paso… Bueno, bueno a lo que me truje Chencha. Pues verán no se ni como disculparme por mi larga ausencia con este fic y con los demás, uff mejor ni los menciono, ya que sería meterme a la cueva del lobo yo sólita.
Todo el mes de abril fue un verdadero caos, las vacaciones, la flojera, la familia, la flojera, el reto del cuarteto, la flojera, ja, ja, ja. Ya me entienden ¿cierto? Además, sé que no tiene nada que ver pero casi, casi estoy de luto por #ladyosita de GOT, estoy triste, era una bitch de las buenas y un gigante la hizo papilla…
Cambiando radicalmente de tema, agradezco inmensamente como siempre a todos aquellos que leen este fic, a quienes lo siguen y lo han puesto en favoritos, los #amoadorocañón, no sé cómo describir la felicidad que me causa leer sus comentarios, alimentan mi creatividad y perversión… digo, este… no, sí, mi perversión para escribir tanto lemon.
Los personajes como es bien sabido no me pertenecen, son de la maravillosa Rumiko.
Sin más, ya no los entretengo, por favor lean y espero que disfruten la lectura. Nos leemos al final del capítulo. ;)
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Capítulo 17: Cuentos que no son cuento.
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Han pasado 10 años desde que Kasumi con su pequeña travesura lograra que ambos aceptáramos abiertamente nuestros sentimientos.
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Ranma, 10 años atrás.
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En la escuela fue la bomba.
Literalmente.
Al enterarse de la noticia, que se disemino como la plaga negra gracias a la enorme boca de mis amigos Hiroshi y Daisuke, qué por cierto, ahora estaban en pareja haciéndome sentir sumamente extraño e incómodo.
Digo, ni siquiera sus antiguas y acostumbradas platicas obscenas conseguían incomodarme a tal grado, no es que hubieran anunciado su relación a los 4 vientos, pero como yo los encontré en aquella situación tan comprometedora durante la boda de Nabiki, frente a mí no dudaban en darse sus arrumacos. ¡Par de descarados! Si querían estar en pareja era muy su problema, o sea, yo no soy quién para juzgarlos ni mucho menos, pero yo no tenía el más mínimo interés en ver sus intimidades…
En fin, varios locos se unieron y nos atacaron, primero por separado y luego mientras huíamos juntos.
Una loca de primer año de cabello rosa, que a decir verdad no era fea y que jamás ¡lo juró! Había notado antes, clamaba a voz en pecho que me amaba con locura y que quitaría al gordo estorbo que nos separaba… el gordo estorbo (entiéndase Akane) que tomaba mi mano, se enfureció y estuvo a punto de darse la vuelta y patearle el culo a la pobre chica la cual de pobre no tenía ni un pelo.
Nos lanzó una bomba paralizante.
Explotó, lanzando además claro está de fuego, un sonido taladrante destructor de tímpanos y un humo que nos dejó derrumbados e inmóviles a todos en un radio de más de 500 metros.
Kodachi la loca, llego salida de no sé dónde vestida con su habitual leotardo verde, lanzando pétalos negros mientras giraba su listón alrededor de su esbelto cuerpo, jactándose de haber intercambiado la bomba de la chica de primer año que según dijo la gimnasta contenía metralla, ¡vaya desquiciada la chica de primero! Y que ella intuyendo que la muerte no nos sentaría bien, la cambio por su gas patentado y paralizante. ¡No tienen idea como agradezco su sabia y loca intervención!
- No me den las gracias, en especial tú mi querido Ranma-sama… - sus ojos grises destellaron de locura y un escalofrío de terror… digo de incertidumbre me recorrió entero.
La vi de la única manera en que podría verla siempre; como si tuviera dos cabezas y una cola.
- Ah…. – suspiró - tú mirada siempre me sonroja amado mío – decía con una mano posada en su mejilla, ruborizada y con ojos "soñadores" (aunque yo la verdad sólo podía notar la locura bullir en sus pupilas).
Akane que permanecía a mi lado tomando mi mano, comenzó a emitir su acostumbrada y muy conocida aura rojiza, podía además escuchar su fuerte respiración y el crujir de sus dientes, estoy seguro de que sí se pudiese mover Kodachi no la contaría.
- No te preocupes amado mío, yo me ocupare personalmente de esta plebeya que se ha encargado de esparcir esos feos rumores sobre estar casada contigo, porque se de sobra que tú jamás unirías tú vida a la de esta pobretona, gorda y fea… - se acercó a mí, y se arrodillo en el piso acariciando mi rostro con ¿dulzura agresiva? Y luego se puso nuevamente de pie, dándonos la espalda para continuar con su monologo -, porque tú me amas igual que yo a ti… JO, JO, JO…
Su estruendosa e histerica risa fue cortada de golpe cuando el calor que emanaba mí querida consorte aumento un par de grados; literalmente era como estar tomado de la mano de una caldera, de pronto deje de sentir su tibia mano tomando la mía, gire mis ojos tanto como pude ya que era lo único que podía mover, buscándola.
Ella estaba frente a mí de pie dándome la espalda, con su corto y azulado cabello serpenteando casi diabólicamente, su falda celeste ondeando tan alto que podía ver el inicio de sus torneadas piernas que para ser sincero me enloquecían y su ropa interior de puntos azules. ¿Cómo logro romper el efecto de la bomba paralizante? Ni idea, lo único que sé, es que después de eso lo único que me sorprendió una vez más fue el mazo en sus manos, uno que jamás había visto, uno nuevo, cromado y brillante, ENORME y claramente pesado, trague en seco, no me gustaría estar en el lugar de Kodachi ahora mismo, porque si fuera yo quién se enfrentara a la ira de Akane con ese endiablado mazo seguro llegaría hasta la estratosfera.
- Plebeya, sí que eres valiente, mira que decidir enfrentarte a mí, a La Rosa Negra de San Hebereke ¡Insolente! Te hare pagar por tus pecados, ¡no mereces ni siquiera respirar el mismo aire que mi amado Ranma-sama!
Se lanzo contra Akane girando su listón, que arrojaba pétalos negros, con… oh sí, paralizante, ¿es que esta chica no tenía más trucos? Mi adorable y flamante esposa, esquivo sin mucho esfuerzo saltando más alto de lo que la había visto desde que nos conocíamos, mientras estaba en el aire se puso en posición, tomó con las dos manos el mango recubierto de cuero negro de su enorme mazo nuevo el cual destello, los ojos de mi amada también refulgían con furia y lo alzó por sobre su cabeza.
Quería cerrar los ojos, pero el maldito morbo no me dejó, y estoy seguro de que todos los presentes estaban en igualdad de condiciones que yo.
Cayo sobre Kodachi como una centella, enterrando a la loca en el fondo del cráter que se formó por el enorme impacto. La dejo hecha papilla, luego la tomo del pie y comenzó a girar sobre si misma tomando impulso, arrojó el despojo humano que voló por el cielo azul hasta perderse en el firmamento, mientras mi querida marimacho gritaba maldiciones tan fuertes que mis castos oídos se sintieron avergonzados de que una chica fuera capaz de decir tales vilezas, mis oídos fueron profanados por sus groserías…
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Hoy
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- ¡Oye pedazo de imbécil, yo no grite groserías! – dijo tras darle un soplamocos tan fuerte que le sacudió el cerebro dentro del cráneo al pobre.
- ¡Sí que lo hiciste! nunca me había dado cuenta del florido vocabulario que guardabas dentro de ti, mi querida marimacho. – Dijo el aludido sobándose el área afectada.
Akane bufo cruzándose de brazos, porque en el fondo, muy en el fondo sabía que tenía razón. Digo no es que se la pasara diciendo malas razones y groserías, pero sí que las pensaba, después de todo no es que quisiera darles ese ejemplo a los niños.
Después de un rato de silencio y ante la impaciente mirada de su pequeño auditorio.
- ¿Puedo continuar su majestad? o ¿me seguirás dando zapes cuando diga algo que no te agrade? – Pregunto el siempre sarcástico el ojiazul.
- Sólo sumare algo a la historia, para que quede claro, el mazo, mi adorado mazo al cual conoces de sobra tiene nombre y lo sabes muy bien, has el favor de ahora en delante de llamar a las cosas por su nombre.
Ranma la vio pensando que quizá ya había enloquecido, pero al ver el brillito maligno refulgiendo en sus preciosos ojos decidió seguirle la corriente o probablemente saldría a escena el mazo en cuestión.
- Perdón, perdón el Señor mazo Terminator… - Akane sonrió satisfecha, mientras por la mente del ojiazul vagaba el susurro de la palabra "loca" – en fin, continuare y espero no tener más interrupciones de ahora en adelante.
Akane asintió avergonzada, ya de por sí todos sabían de su mal genio, no quería seguir dándoles motivos para burlarse de ella.
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Ranma, 10 años atrás… de nuevo
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- ¿Cómo lo hiciste? – pregunte, mientras comía un trozo de pescado – lo de romper el efecto del paralizante.
- Ni idea, sólo sucedió. Supongo que es uno de mis superpoderes.
La vi sonriendo de medio lado, medio en broma, medio en serio.
- Pfff, ja, ja, ja, ¡super poderes!... – trague duro mientras observaba la vena hinchada en la sien femenina - ejem, bueno lo-lo que digo es que, quizás el maestro sepa lo que te está pasando ¿no crees?, yo siempre he dicho que tienes potencial y que tienes fuerza de gorila, ¡lo digo como un halago no me veas así! Has derrotado a todas y cada una de las chicas y eso es increíble… estoy muy orgulloso de ti ex pecho plano. – Sonreí ampliamente.
Demonios, últimamente me la pasaba sonriendo por cualquier bobería y no entendía por qué ¿sería acaso eso que la gente llama… felicidad?
El ambiente cambio abruptamente, se tornó cálido, no pude evitar notar que Akane me veía con todo el amor del mundo reflejado en sus hermosos ojos, mi vista se desvió a sus apetecibles labios y no me di cuenta quien se acercó primero, ¿ella? O ¿yo? De pronto estábamos muy cerca respirando el mismo aire e inevitablemente nuestros labios se unieron en un dulce beso.
- ¡Oh! Se ven tan lindos – chilló interrumpiendo mi adorada madre, entrando al comedor con un enorme cuenco de arroz, mientras una de sus manos se amoldaba a su mejilla, observándonos con los ojos brillantes.
Nos separamos más veloces que el rayo, y nos apuramos a seguir comiendo abochornados por ser encontrados de una manera tan comprometedora.
- Vamos queridos no tienen nada de qué avergonzarse, ¡están recién casados! Es lógico que tengan sus momentos dulces, es más ¡eso nunca debe cambiar! Y si siguen así probablemente dentro de poco me den a mi esperado nieto -, llegados a este punto, mi madre ya no nos prestaba atención, tenía las manos apuñadas en su pecho viendo seguramente en su imaginación a su futuro nietecito, iluminada con luz propia, suspirando sonoramente.
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Akane
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Caminaba con una bandeja en las manos, llevaba una tetera con té, un par de tazas y un pequeño plato con galletas preparadas por mi suegra Nodoka.
Balanceaba la bandeja en una mano mientras con la otra deslizaba la puerta con cuidado, entre y volví a cerrar tras de mí.
Respiré hondo, una pésima idea si me lo preguntan.
Creo que mi cara se puso un poco verde, se me revolvió el estómago y todos los vellos de mí cuerpo se erizaron, con velocidad volví a deslizar la puerta dejándola abierta, coloque la bandeja en una mesita y corrí a abrir las ventanas para que entrara aire fresco y de paso la oscura habitación se iluminara un poco.
En el centro de la habitación un pequeño bulto estaba de lado, cubierto con frazadas sobre el apestoso y manchado futón.
- Vamos maestro, ya es hora de que se levante ¡mire traje un poco de té y galletas!
Le vi cerra los ojos con fuerza mientras apretaba la frazada con sus huesudas manos, creí saber qué era lo que pensaba el condenado viejito.
(De aquí en adelante narrare yo porque… porque quiero y punto. Ja, ja, ja, ja, no ya, es que es una lata eso de escribir que piensa y hace cada individuo por separado. Y sí, me dio flojerita. Continuemos)
El anciano apretó fuerte los ojos, ¿acaso esta chiquilla pensaba seguir torturándolo? ¿No le había sido suficiente el traumático episodio de Ranma modelando en ropa interior frente a él? ¡Como hombre por todos los cielos! No tenía idea que la linda y tierna Akane tuviera un corazón tan negro.
Se le revolvió el estómago y se sintió aún más débil al recordar el terrible momento; Ranma con la piel brillante por el aceite, el cabello suelto y rebelde, haciendo poses de fisicoculturista enfundado en una diminuta tanga roja que según Akane resaltaba sus atributos mientras sonreía de forma lobuna observándolo a él, aun recordaba sus palabras – Resaltan los atributos de Ranma ¿no lo cree usted maestro? - vayamanera más cruel de burlarse de un pobre ancianito.
Ahora esta pequeña diablilla le traía té y galletas… seguro quería matarlo.
Se sintió diminuto.
- Vamos maestro no lo he preparado yo – dijo intuyendo los pensamientos de Happosai.
- ¿A no? – dijo débilmente el anciano, reincorporándose en el futón.
- No – contesto secamente pues la furia comenzaba a bullir en su interior, pero se obligo a respirar profundo, sabía que era mala cocinera, pero la ofendía que todos actuaran tan… tan sinceros.
Tomo la bandeja y se arrodillo a un lado del viejo, sirvió un poco de té y se lo ofreció dócilmente.
- Vamos maestro beba, ya es hora de que deje de estar en estas condiciones. Además, usted firmo un contrato para entrenarme por si no lo recuerda y ya es hora de que cumpla con su parte… Ranma cumplió con la suya. – Sonrió diabólicamente mientras daba un sorbo a su té, recordándole al maestro de lo que era capaz.
Happosai trago duro y bebió de su té. Dio una mordidita a una galleta para asegurarse que realmente no estaba siendo envenenado y al darse cuenta de que no era así se la comió de un solo bocado.
- Creo que tienes razón linda Akane y de ahora en adelante te llamare discípula… empezaremos tú entrenamiento mañana por la mañana. Hoy debo ir a recolectar tesoros para aumentar mi fuerza vital. – Dijo esto último más para sí mismo, casi en un susurro.
- De acuerdo – acoto sonriente – además hay algunas cosas que quisiera preguntarle después, si le parece bien.
El anciano asintió bebiendo un largo trago a su té.
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El entrenamiento fue duro, cada día antes del amanecer Ranma y Akane despertaban gracias al imperioso llamado de su maestro, después tomaban un baño rápido y se iban a la escuela, volvían y después de hacer sus tareas continuaban con el entrenamiento en el dojo, los fines de semana solían irse a las montañas, cada día era una nueva tortura, pero ambos mejoraban cada día, en especial Akane.
El maestro comento un día después de haberse pasado la noche leyendo un viejo pergamino de esos que a él le fascinaba coleccionar, que lo que pasaba con Akane era sumamente interesante, supuestamente la chica era la poseedora de la flama eterna que le otorgaba su fuerza en forma de mazo, una extraña característica de los mejores guerreros de la que hablaba el pergamino, solo un puñado de personas en miles de años la tenían, por ejemplo, Ranma también ostentaba algo similar, el poseía el espíritu del dragón.
En Akane, aquella flama había estado presente de manera tenue durante toda su vida, pero despertó explosivamente aquel día en que Cologne había intentado asesinarla, ¿por qué despertó? Era un misterio, pero ahora lo importante era entrenar a la chica para que controlara la furia que bullía en su interior gracias a la flama eterna, o podría calcinarla y convertirla en una villana.
El espíritu del dragón y la flama eterna eran el complemento perfecto, ambos serían los mejores guerreros del Musabetsu Kakutô-Ryû.
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En la escuela ambos eran la sensación, la única pareja de casados, por lo tanto, los comentarios subidos de tono y las preguntas picantes estaban a la orden del día.
- Entonces Ranma-senpai, ¿Akane es tan ardiente en la cama como la imaginamos?
Pregunto un chico de primero que no conocía muy bien la fama de Ranma, pero su ignorancia no lo salvo de la paliza.
- Espero eso haya contestado tú pregunta, y si te quedo alguna duda no temas volver a preguntarme, – la mirada que el trenzado le dedico helaría hasta a el mismo infierno. El chico solo atino a desmayarse.
Ranma se marcho furioso, todos los días era igual, pensó ingenuamente que las cosas se calmarían con los días, pero era todo lo contrario, todo había escalado, al parecer su esposa era aún más popular que antes, los tarados de sus compañeros al menos le tenían un poco de respeto, a sus puños claramente y se guardaban sus comentarios obscenos frente a él, pero los de los demás grupos era un dolor de cabeza, últimamente se la pasaba rompiendo narices y pateando traseros a diestra y siniestra.
Busco a su esposa en el patio, estaba de lo más tranquila platicando con sus amigas, sentada en el pasto a la sombra de un árbol, apresuro el paso cuando vio a un par de tarados verla con corazoncitos en los ojos y babeando como perros. Su molestia se enardeció y apresuro el paso, se acercó a la chica y la tomo de la mano bruscamente mientras se alejaba remolcándola.
Akane estaba confundida, era arrastrada por su esposo ante la mirada de asombro de sus compañeros, miro nerviosa a su alrededor preguntándose qué rayos le pasaba al chico últimamente, pero sus nervios se esfumaron cuando al pasar frente a un grupito de chicas de segundo estas empezaron a cuchichear lo mucho que les encantaría ser arrastradas de esa manera por Ranma, que era tan atractivo como un dios griego y unas cuantas chorradas más, y luego comenzaron un pequeño discurso sobre si estaría tan bien dotado como se rumoraba.
Sí, claro que ella había escuchado aquello de que él era un semental pues ella misma lo había gritado sin querer un tiempo atrás, iniciando aquel rumor, pero no estaba segura de donde sacaban aquello de la "Ranmaconda", aunque jamás se los confirmaría, pensaba con una sonrisilla picara mientras su rostro enrojecía.
Por ir pensando tantas cosas no supo como llegaron al pequeño almacén de la escuela, aquel que estaba detrás del gimnasio. Ranma cerro con llave y en menos de lo que canta un gallo la sentó sobre unas cajas y asalto sus labios con premura mientras masajeaba uno de sus pechos casi con furia y la tomaba de la cintura con la otra mano, pegándola a su cuerpo, seduciéndola.
Ella abrió las piernas por inercia y él se acomodó en su centro haciéndole sentir lo excitado que estaba.
Su libido se disparó en un segundo mientras respondía a aquel fogoso beso.
No tuvo mucho tiempo para protestar porque sus besos le nublaron la razón, él la levanto solo un poco para quitarle la ropa interior mientras liberaba su potente erección y de un solo movimiento se internó en su cálido interior con movimientos frenéticos y apasionados, besando su cuello y clavícula, apoderándose de sus labios cada vez que de su garganta amenazaba con salir un potente grito de placer.
Empujaba con fuerza y cadencia haciéndola gemir de gozo, él la silenciaba con besos para que nadie los descubriera. Entraba y salía de ella en un frenesí de placer, maldecía el no poder estar en su habitación para desnudarla completamente y deleitarse son su cuerpo enteramente desnudo, pero mejor esto que nada. La tomaba fuerte de las posaderas acercándola más a él, sintió un cosquilleo en el vientre que le indicaba que pronto llegaría a la liberación, al punto máximo del goce explotando en un delicioso clímax.
Akane se derritió en sus brazos, mientras espasmos de placer la recorrían de pies a cabeza, fue entonces cuando él por fin se permitió liberar su semilla, palpitando en su interior, dando unas últimas y deliciosas estocadas. Se le erizaron los vellos del cuerpo y su corazón galopaba acelerado.
- No me estoy quejando, pero ¿qué fue eso?… - dijo la chica jadeando, y tratando de controlar su acelerada respiración.
- Eres mía Akane Saotome, que quede claro.
Se apodero de sus labios una vez más recorriendo con su lengua cada rincón de su boca, mientras con su mano masajeaba aquel conocido botón de placer femenino, internando dos dedos en su interior, sosteniendo su espalda con fuerza para evitar que ella de derrumbara.
En la mente de Akane todo pensamiento racional se esfumo como la espuma del mar, estaba a merced de Ranma, que en ese momento solo estaba concentrado en darle placer una y otra vez.
Akane movía sus caderas de adelante a atrás, dentro de lo que su limitada posición le permitía, Ranma introducía sus dedos tocando justo donde debía tocar, el muy maldito era un verdadero dios del sexo y lo sabía.
Cuando su miembro estuvo en condiciones otra vez saco sus dedos lamiéndolos ante la impactada mirada de la peli-azul, la puso de pie y la hizo darse vuelta, levanto su falda y la hizo recostar su pecho sobre la caja mientras se introducía dentro de ella por detrás, con una de sus manos masajeaba su clítoris, y con la otra la sostenía por la cadera.
Echo su cabeza atrás deleitándose en la cálida y húmeda cavidad entre sus posaderas que aprisionaba su miembro, se movía con cadencia haciendo suspirar a la chica, las arremetidas se aceleraron y el masajeo que él le daba a su botón también, la invasión en aquel sensible lugar la hacia contorsionarse de placer. Dentro, fuera, dentro, fuera.
Y de pronto ambos nuevamente estaban en el nirvana, los jugos de la chica escurrieron por entre sus piernas empapando la mano del chico, y los de él la llenaban en su totalidad.
Minutos después.
- No quiero sonar repetitiva, pero ¿Qué rayos fue eso? – Pregunto mientras se acomodaba la ropa interior.
Ranma la miro largamente y con detenimiento.
- Sólo quería dejar en claro que eres mía… a demás te extrañaba, con los malditos entrenamientos del maestro no habíamos tenido oportunidad.
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Hoy
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- ¿Tío Ranma piensas seguir con la historia? Ya tienes como diez minutos callado y con cara de idiota, incluso creo que se te ha caído un poco la baba. – Dijo un pequeño niño de siete años, de cabello castaño y rizado, y ojos grises iguales a los de su padre.
- ¿Será que se ha quedado tonto? – Pregunto ansiosa una pequeña niña de nueve años, de largo cabello castaño y hermosos ojos color miel.
- No creo, el tío Ranma es el más fuerte, guapo ¡y no es tonto! – Dijo furiosa una pequeña niña de poco más de nueve años con lentes redondos que acentuaban sus enormes ojos castaños.
Ranma despertó de su recuerdo gracias a la caricia del Señor Mazo Terminator, Akane lo vio oportuno porque se imaginaba perfecto lo que su esposo estaba recordando.
- Bien como decía… ¿Dónde me quede? – se rasco la nuca y una enorme gota de sudor corrió libre por su nuca, al igual que en las de sus oyentes.
- Cuando le diste una paliza a un tipo porque te pregunto si la tía Akane cocinaba tan rico como se imaginaba… no entiendo porque lo golpeaste, todos sabemos que la tía Akane cocina horrible. – dijo la pequeña de ojos miel, con inocencia.
Akane contuvo sus ganas de darle un zape a la pequeña, pero se contuvo, seguro no sería nada bueno cuando sus padres llegaran y la pequeña les dijera lo sucedido.
- Y a todo esto ¿cómo es que el chocolate que les dio mi mamá los ayudo a declararse? – Pregunto la pequeña de lentes que lo había defendido antes.
- A… este… bueno… veras Kumi-chan… era un chocolate especial y mágico que nos hizo darnos cuenta de… de que nos queríamos mucho… mucho… - Ranma le lanzo una significativa mirada a su mujer y esta rio cómplice.
- Bien mañana continuaremos con las historias es hora de cenar, cuando vuelvan sus padres no quiero que digan que los he tratado mal y no los he alimentado bien, – un silencio sepulcral se apodero de la sala de estar, Akane contuvo su ira, estos niños le sacarían canas verdes -… ya llego la pizza.
El festejo de los pequeños y del ojiazul no se hizo esperar.
- Por un segundo pensé que tú habías cocinado tía. – Dijo aliviado el pequeño niño.
- Aki-chan, te daré un concejo… no sigas haciendo enojar a la tía Akane. – Le dijo Ranma a su pequeño sobrino, quién era visto de forma sepulcral por su tía.
- Mamá dice que nunca has aprendido a cocinar… ¿es acaso una maldición tía Akane? ¿cómo la que tenía el tío Ranma? Porque si es así, hay un templo que encontró mi papá en uno de sus viajes donde te podrían quitar la maldición, ¡es más le pediré que te traiga un amuleto la próxima vez! – Dijo entusiasta la pequeña de largo cabello castaño.
- Pequeña Hanako-chan no creo que sea necesario, no te preocupes… - dijo la peli-azul mientras salía a recibir las pizzas a la entrada de la casa.
- Y mañana nos dirás quién era la persona que los espiaba desde el árbol… ¡porque no has dicho nada de eso tío Ranma! – dijo el pequeño Akihiko.
- Claro mañana será, - dijo Akane entrando a la sala con una pila de cajas de pizza y colocándolas en la mesa – ¡ahora a cenar!
Continuara…
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Primero que nada, una aclaración, Ranma obviamente les esta contando la historia de su romance con Akane a sus sobrinos, omitiendo cosas perturbadoras e impropias para su edad… o sea, el lemon.
Dicho esto, que comiencen los tomatazos, sí, lo sé me tarde un montón en actualizar… culpemos de mi tardanza a DanisitaM, ja, ja, ja, por andar lanzando retos al aire, (ORGIFIC).
No, ya en serio, les agradezco un montón por ser tan pacientes conmigo los amo mil, como decían en el 2000, ji, ji, ji.
Sin más aquí van los agradecimientos a sus reviews:
Anónimo, no has dejado nombre de usuario peeero por tu forma de escribir presiento que eres DanisitaM así queee: Primero que nada, gracias enormes por tus palabras, ahora sí aquí vamos. Sí pobre gata, y sí doblemente pobre Mousse, ¿pero acaso no es mejor eso a que siga a los pies de arrastrado con la tipa? Yo creo que sí, y pronto sabremos que paso con él. ¡Yei! Se casaron, ja, ja, ja es que ya se me hacia mucho arrumaco y sin matrimoniarse pos no oiga… y si posiblemente Akane termine caminando rarito, pero quién no después de tremenda actividad física. Espero que este cap, te haya gustado también, espero tu review. Nos leemos luego te mando saludos bien grandotes.
P. D. Sí no eres DanisitaM, Sorry igual te quiero :).
Shironeko black: Hola, ¡genio! ¿Yo? Que va, un poco de locura, comedia básica y lemon, sólo eso. Me alegra que te guste la sabrosura y espero te haya gustado la de este capítulo también. Saludototes y espero volver a leerte pronto.
Ranma84: Siiiii, no los hicieron abuelos, es que, aunque no lo de dicho mucho ellos son responsables con su sexualidad… bueeeno Akane es responsable y se cuida, porque sí de Ranma dependiera ya tendrían un par, ja, ja, ja, aunque oye sí, quizás ya estén de encargo como decía mi abue, y ni enterados. Gracias por tu comentario espero te haya gustado la actualización, tardada, pero actualización. Saludos flipantes.
Caro: Demasiadas preguntas y para todas tengo una respuesta… pero no te las diré hoy, muajajaja, no sí, o sea, te las contestare en los capítulos, ahí mi querida Caro, están las respuestas, aunque quizá también estén en tu corazón… ojalá te haya gustado el cap, te mando un saludote y un abrazo.
Miladis: Tus personalidades múltiples me asustan y me atraen al mismo tiempo y eso me aterra, me encanta que me acoses y al mismo tiempo siento que necesito un guardaespaldas ¿es eso normal? ¿Acaso eso le sucede a todos los escritores y escritoras a los que acosas? En fin, ¡viste, viste! Haber ¡¿cómo se llama el nuevo mazo de Akane?! Es todo gracias a tu inspiración, ja, ja, ja.
Me alegra que te tomes la precaución de leer de noche para estar como tu dices, "a tono con los zombies" vaya que te lo has tomado con profesionalismo, esto de leer fics. Gracias por tu loco y acosador comentario, te mando un saludo calzonudo.
Astron: Verdad que sí, ya les hacia falta algo de paz, nos leemos a la próxima. Saludos astrales… porque, Astron, ja, ja, ja. Hay ya se me está yendo la olla.
Anonimo: Te contesto en español, porque presiento que me lees con Google traductor o translate… hay te voy. Sí lo hizo, se dio cuenta, fue en ese instante en el que la besaba y decía el nombre de Akane al mismo tiempo que se dio cuenta por eso se alejó al instante, además de haberla escuchado susurrar el nombre de Ryoga, y ella también se dio cuenta que no era Ryoga, justo en ese momento Akane entro y encendió la luz. Gracias por tu comentario y espero leerte de nuevo, saludos.
Akanitacuri: Gracias, pues llego la actualización y espero intensamente que te haya gustado, saludos.
Emiilu: ¡Yes! Bodita inesperada, ja, ja, que bien que te gusto, espero tu review de este si es que también te gusta. Saludotototes.
Iselaglezcam: Sí, son unos aprovechados, ejem que diga unos chicos muy organizados con sus tardes y su tiempo, ja, ja, ja. El misterio será revelado en el próximo capítulo, y si todo sale bien espero no tardar un mes en actualizar… veras yo no soy tan organizada como Ranma y Akane con el tiempo…Te olvidare ya ni me lo recuerdes que aun no termino el capitulo siguiente, me ha costado más de lo que esperaba, pero ya pronto verá la luz.
Gracias por tu comentario, te mando saludos iselosos.
Azul – tendo: Gracias, espero este también te haya gustado. Saludos.
Anónimo, tu igual no has dejado nombre, pero como que te conozco, has de ser Lila, me canso ganso como dijo mi presidente cabecita de algodón así que aquí voy: Hola, que alegría que te haya gustado, me hacen muy feliz tus lindas palabras. Sobre lo de Shampoo, bien dice el dicho no sabes lo que tienes hasta que lo vez perdido y justo eso le paso a la china, Mousse merece algo mejor, sobre la boda tienes razón, siento que al menos en este fic es la mejor solución y sobre el yuri… realmente no es que tenga mucha experiencia o alguna referencia al respecto así que por respeto e ignorancia sobre el tema decidí omitirlo, mejor eso que escribir alguna barbaridad.
Saludos enormes como siempre querida Lila.
Shoriweed: Hola, pues claro que me alegran y me hacen sentir especial tus lindas palabras. Sobre el final, sólo diré que tus sentidos están en lo correcto, falta poco, más poco de lo que quisiera, pero oye que habrá más historias te lo aseguro. Y lo de los sonrojos pues ya soy más tomate que persona, ja, ja, ja. Espero este capítulo haya sido de tu agrado.
Te mando saludos tomatosos.
Nao Saotome Malfoy: ¡Hola! Gracias, gracias que emoción que te guste y este entre tus favoritos, literal grite como colegiala cuando leí tus palabras, soy tu fan, ejem… creo que ya te lo había dicho como un millón de veces antes, lo sé, pero quiero que comprendas porque me emociona tanto leerte diciéndome esto. Gracias otra vez. Espero este capítulo también te haya gustado y al menos te haya sacado una sonrisa.
Saludos enormes querida Nao.
Kariiim: Holis, gracias, y sí, por fin sonaron las campanas de boda para esta parejita o bueno, al menos los muelles de la cama, pero de que algo sonó, sonó, ja, ja, ja. Pronto sabrás quién los vigila ya lo veras, o mejor dicho lo leerás o quizás si lo veas… en tu "imaginación" … gracias por enamorarte de mi historia, los lemons y la comedia tienen ese extraño efecto en las personas, al menos a mí me pasa… y la pizza… yo amo la pizza, ja, ja, ja. OK, estoy divagando, volvamos a encarrilarnos en el comentario. Igual yo te mando mis mejores deseos y un saludo estratosférico.
Andy- Saotome-Tendo: Primeramente, hola. Ahora sí, por supuesto que hare epilogo o algo similar, pero de que sabrás lo que paso con Mousse lo sabrás, es una promesa. Espero la actualización haya sido de tu agrado. Saludos ramanescos.
Lila Davila: Uyuyui ya nos hicimos cuenta en FF, que genial. No desesperes más querida Lila, ya llego la actualización y espero de todo corazón te haya gustado. No te preocupes, tanto mi familia como yo estamos bien de salud, y como habrás leído al principio creo que sabes porque no había actualizado y me apena un montón, perooo así son las cosas ¿qué le vamos a hacer? Je, je, je. Gracias por tu preocupación y por extrañarme ¡me siento especial!
Te mando un lilastico saludo y un abrazo.
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Sin más por el momento nos leemos a la próxima, bye, bye.
