Y para finalizar un drabble (L)

Los personajes son específicos de Tachibana Higuchi, yo solo hago la historia.


Un poco antes del comienzo de la historia.

—Vamos Natsume, confiésate.

Natsume le echó de reojo una mirada venenosa a su amigo. Ante ellos, la adorable Mikan Sakura con su grupo de amigos definido, estaban a unos pocos metros de ellos por lo que podían observar todas las expresiones de la castaña.

Mikan riendo porque alguien le estaba contando algo gracioso...

Mikan enojada porque alguien se burlaba de ella...

Mikan llorando ante el rechazo de Hotaru...

Mikan...

—Contrólate Natsume, se te van a caer las babas —lo sacó de sus sueños Ruka.

Natsume se dio cuenta de lo que estaba haciendo e intentó parecer desinteresado.

—Deberías confesarte —volvió a repetir.

Natsume estuvo durante un minuto sin decir palabra, Ruka ya se iba a dar por vencido pero recibió una respuesta inesperada por parte de él.

—No puedo.

Ruka se imaginó las posibles dudas que podrían estar rondando en la cabeza de su amigo por eso su respuesta no le sorprendió, lo que sí fue sorpresa para él es que no negara sus sentimientos.

—¿Temes que te rechace?

El pelinegro arrugó la cara a la pregunta.

Bingo.

—No creo que te rechace, deberías intentarlo.

Lo que Ruka no sabía es que aparte del rechazo la lista de inconvenientes de Natsume era mucho más larga.

Natsume sonrió con ironía, —¿Por qué crees que debería?

Ruka se cruzó de brazos llevándose una mano a la barbilla meditando.

—No tengo pruebas que me respalden, simplemente te trata diferente.

—Lunares es así con todos.

El rubio en la misma posición intentó acordarse de las evidencias de ello. Recuerda las misiones de Natsume en las que Mikan es la única que lo espera en la habitación de él.

Inesperadamente la castaña nunca ha salido con ningún chico de la academia, el único con que se la ve íntima es con Natsume, —y si de casualidad existiera otra persona ya hubiera sido quemado— .

Mikan siempre intenta que Natsume participe en las actividades grupales del aula.

Cuando Natsume no aparecía por el comedor era evidente que ella lo buscaba con la mirada.

Podría continuar con sus evidencias pero para ello tendría que escribir cien páginas como mínimo. Sus divagaciones se vieron interrumpidas porque la castaña corrió hacia ellos.

—¡Natsume!¡Ruka-pyon!

Cuando Mikan se detuvo frente a ellos —concretamente frente a Natsume— sus mejillas estaban teñidas de rojo debido al esfuerzo y su pelo un poco alborotado, hoy era uno de esos extraños días en los que lo llevaba suelto. Los ojos de ella parecían brillar frente a su amigo y éste también la observaba a ella en un silencio que solo ellos dos tenían derecho a romper. Mirada contra mirada.

Ruka prefirió irse de ahí viendo que sobraba. ¿Y necesitaban más pruebas?

Antes de retirarse observó de reojo cómo su amigo se levantaba del árbol en el que estaba apoyado. Mikan se agarró felizmente al brazo de Natsume con una sonrisa de oreja a oreja, seguramente contándole alguna anécdota mientras se dirigían a quien sabe dónde. Natsume no hablaba pero pudo notar que también estaba feliz.

Ruka rezó para que sus amigos se junten en un futuro próximo, sin saber que sus plegarias serían escuchadas.


Fin. Ahora sí terminó. ¿A que no se esperaban esta actualización? Quería darle otro final a la historia completamente diferente pero bueno, peor es nada.

Ya no soy parte de este mundillo, sigo viendo animes y leyendo mangas, novelas, etc. pero ya no escribo. Admito que tengo muchas ideas en la cabeza pero ya no lo hago como antes (ni tengo computadora, todo lo que hago con el móvil). Sí me gustaría seguir escribiendo historias cortas, y si en un futuro me decido a hacer una historia larga primero quiero terminarla para no dejaros colgados años.

Gracias por vuestro apoyo todos estos años, si algún día regreso me gustaría seguir contando con vosotros.

Ojalá nos volvamos a leer algún día. Saludos!

Gigi Lee