Ya en la casa Sitri, las chicas de séquito de Sona fueron a bañarse con agua caliente para no enfermarse. Saji fue a hacer lo mismo pero a otro baño de la casa. Mientras tanto el resto llevó a Issei al último piso subterráneo de la casa, en busca de hacer que las heridas de Issei sanaran. Pero el castaño había perdido mucha sangre, las balas le habían dado en puntos importantes y por eso comenzó a desangrarse una vez más. Cada vez que Kyouko o Takeda hacían presión en las heridas de Issei, este último no podía evitar soltar de vez en cuando expresiones de dolor. Tenían que mantenerse de esa forma, hasta que Sara trajera las cosas necesarias para vendar y desinfectar la herida del castaño. Ya que aunque estén en el piso subterráneo de curación esté, no actuaría de forma inmediata… así que tendrían que esperar a que por lo menos sanen superficialmente. Grayfia había ido a buscar ropa para cada uno de los presentes que seguían mojados, Tsubaki estaba usando un hechizo para que la sala se mantenga a una temperatura agradable para que los que estaban atendiendo a Issei no se enfermaran.

Mientras tanto en la mansión Phoenix, Rias y los demás que la acompañaban todavía estaban viendo lo que estaba sucediendo con Issei. Hubieran seguido por más tiempo de no ser porque Sara los había mirado de forma seria mientras negaba con la cabeza… al parecer se había dado cuenta de lo que Rias estaba haciendo y por eso dio una señal para que parara. Rias captando de inmediato el mensaje dejo de proyectar el círculo mágico y se puso a pensar… Issei se había vuelto muy fuerte además de que parece que se alió con Sona. Ella sabía que Issei todavía tenía los sellos que limitaban su poder… pero para poder quitárselos necesitaba acercarse a él… y no podía hacerlo porque estaba prohibido para ella. Le dolía profundamente que su propio Peón la odiara… pero ella misma se lo había ganado al mentirle y al haber jugado con sus memorias… ahora solo le quedaba pedirle al destino, que su propio Peón algún día la perdonara.

-Algún día… espero me perdones Issei. Créeme… lo estaré esperando… hasta el fin de los tiempos- dijo Rias, para luego… ayudada por su esposo y compañeras de harem, conciliar el sueño.

Volviendo con nuestro protagonista, este ya se encontraba cubierto por solo una toalla, dejando que los efectos de la habitación surjan efecto, además de tener vendado parte de su abdomen y hombro. Ahora con el joven castaño ya curado, las mujeres que estaban completamente empapadas decidieron ir a bañarse, Takeda también había ido a bañarse, y como a Saji, también le tocado bañarse en otro baño diferente… la única que se quedó con Issei fue Grayfia, ella al haber estado en casa no se había mojado, además ya le había dado de comer e hizo dormir a la pequeña Akane… así que podría cuidar de Issei sin tener que preocuparse por algo más.

Grayfia miraba el dormido cuerpo de nuestro joven Sekiryuuttei, y vio en el la tranquilidad con la que cualquier niño puede llegar a dormir. Le había parecido curioso y a la vez lindo… pero la expresión de tranquilidad en Issei fue sustituida por una de miedo y preocupación… al parecer estaba teniendo una pesadilla muy fea. Ella pensaba que se le pasaría enseguida pero, con el tiempo se lo podía ver respirando agitadamente mientras sudaba un poco además de moverse un poco. Entro en una pequeña duda, de si despertarlo o tratar de que aquella pesadilla se fuera… pero al recordar que apenas y si había descansado, decidió tratar de que Issei deje de soñar con aquella pesadilla. Lentamente pasó sus dedos por los finos cabellos castaños de Issei, así siguió por un tiempo hasta pasar a acariciar su cabeza y, para tratar de calmarlo un poco más, empezó a tararear una canción muy tranquilizadora… ya un poco cansada de la posición en la que estaba, Grayfia tomo la cabeza del castaño y la puso en sus piernas mientras seguía acariciando sus cabellos y tarareando la canción.

Mientras tanto con Takeda se había encontrado con Saji mientras Takeda iba a bañarse, se saludaron y se quedaron en silencio durante un tiempo. Takeda, después de lavar su cuerpo entro a la gran bañera de ese lugar… dejando por un momento que todos los pensamientos y preocupaciones que inundaban su cabeza, poco a poco desaparecieran.

-Su hijo… es muy sorprendente- el que dijo eso fue Saji, para tratar de cortar el ambiente silencioso, no era que fuera incomodo… solo que quería hablar con alguien, ya que se sentía aburrido.

-Si… sí que lo es… ha hecho cosas muy grandes, cosas que creía que eran imposibles de hacer para una sola persona… pero también ha sufrido mucho por eso…- dijo Takeda un poco triste porque su hijo ya no podría tener una vida normal y tranquila.

-Sí, eso es lo malo- Saji no pudo evitar decir eso… pero para cambiar el ambiente de la conversación pregunto. -me podría decir una sola cosa sorprendente que hizo Issei?- con aquella pregunta Saji esperaba que el ambiente medio triste que había en el lugar se disipara…

-Bueno… pues veras, el me salvo a mí y a… bueno, mejor dicho salvo a mi esposa Kyouko de ser abusada por unos malnacidos… Issei había tenido un encuentro fuerte con su ama… bueno la cosa es que el quedo muy cansado y se había dormido… para ese tiempo todavía tenía la herida en su abdomen y ya sabíamos de su origen demoniaco… la cosa es que de la nada aparecieron más de una docena de bastardos que trataron de abusar de mi esposa… yo no pude hacer nada contra esos tipos… eran demasiados. Pero en el momento en el que uno de ellos le arranco todas las prendas superiores a mi mujer, dejando esa parte de su cuerpo desnuda… fue cuando el apareció, todavía se veía cansado pero aun así y con su débil estado logro derrotar a cada uno de esos tipos… para luego romperle la mano al que había tocado a Kyouko en modo de advertencia… pero no fue así de fácil, el también salió muy lastimado. Había recibido un golpe en el abdomen que abrió su apenas cicatrizada herida… también de seguro hizo muchas cosas más… pero no se de ellas- Saji escucho muy sorprendido aquellas palabras de Takeda, recordaba ese día… tuvieron que levantar y sacar a esos bastardos para llevarlos a la sala especial para que sus heridas curen, luego de eso solo los dejaron en un oscuro callejón y los bañaron con botellas de Sake mientras dejaban las botellas a un lado de su cuerpo, para que crean que todo lo que vivieron fue solo una pesadilla.

-Sabes… yo solo quería que mi hijo sea feliz con una mujer que lo quiera, pero ahora tendrá que jugarse la vida frente a los próximos enemigos que vendrán… ahora ya no podrá vivir en paz- decía Takeda de forma triste pensando en el futuro que su hijo tendrá que soportar.

-Mientras sienta el apoyo de su familia y amigos… creo que no le será tan pesado ese futuro- dijo Saji para tratar de sacar a Takeda de esos pensamientos negativos, afortunadamente lo había logrado, pasado unos minutos ambos empezaron a hablar de cosas con poca importancia.

Mientras tanto con las mujeres, sucedía algo parecido. Todas estaban con sus cuerpos sumergidos bajo el agua caliente de las termas artificiales de los Sitri. Algunas de las chicas del sequito de Sona charlaban tranquilamente, mientras otras relajaban sus cuerpos en silencio… Pero Sona no se sentía cómoda en el lugar… ver tantos globos de grasa flotar libremente en el agua y ver que todas, y absolutamente todas, estaban como si nada, sin preocuparse de ellos. Sinceramente aunque ella una demonio de clase alta se sentía inferior hasta con la más joven de su sequito.

-Tsubaki… como haces para cargar con esos todo el día?- la mencionada que estaba de lo tranquila, miro a Sona con duda de a qué se refería.

-mm?... A que te refieres Sona?- pregunto Tsubaki mientras observaba el rostro de su amiga, que estaba viendo a sus pechos… la pelinegra de largo cabello sonrió en forma burlona para luego decir. -Aaaaaah… ya veo, te llaman la atención el hecho de porque no te han crecido aun?... pues debes saber algo, sino te han crecido hasta ahora… ya no te crecerán- la última parte que fue susurrada al oído de Sona, fue lo que desato el enfado de esta y por ende las siguientes acciones…

-ERES UNA MALDITAA! NO ERA NECESARIO DECIRME ESO!-

-NOOOO!... SONA! PARA!... SOLO ERA UNA BROMA!- Sona había empezado a presionar con fuerza los pechos de su amiga para causarle molestias y dolor… además de que era una forma de vengarse por lo que le había dicho.

-SONA PARA… DUELE!... AUNQUE LOS PRESIONES ASI NO SE ENCOGERAN!- fueron las palabras en modo de súplica que soltaba Tsubaki, tratando de hacer que su amiga parara.

-PUES HAY QUE INTENTARLO!... ESTAS MALDITAS BOLAS DE GRASA NO SIRVEN PARA NADA!- así siguieron forcejeándose un rato las dos amigas de la infancia. Las demás mujeres presentes veían con algo de gracia a aquellas dos, hubieran seguido así, de no ser porque Sara dijo algo que llamo la atención de todos los presentes.

-Kyouko, qué edad hubiera tenido tu hija?- la madre del castaña llevo sus rodillas hasta su pecho y abrazo sus piernas antes de responder, no era un tema que le gustara tocar.

-Ella tendría solo dos años más que Issei… tendría 19 años, estoy segura que se hubiera llevado bien con tus hijas Sara, y también con tu hija, Hikaru- fueron las palabras que Kyouko dijo mientras sentía en su rostro, pero se podía notar un deje de tristeza en su voz.

-Ya veo… estoy segura que se hubiera llevado bien con Sona y Tsubaki, conociendo a tu hijo… no creo que ella hubiera sido diferente a él…- dijo Sara mientras se apoyaba en Kyouko para tratar de apoyarla y ayudarla a sobrellevar ese terrible dolor de una perdida. Mirando un poco más detenidamente el cuerpo de su amiga, Hikaru, vio en su rostro un moretón que parecía ser cubierto por una capa de maquillaje además de ver marcas de un arañazo en la parte de su pecho.

-Kyouko… ese moretón y ese arañazo… te los hizo Takeda?- pregunto Hikaru muy preocupada por su amiga, ya que creyó que estaba recibiendo golpes por parte de su esposo. Aunque más tarde se arrepintió de eso. Kyouko ni molesta ni ofendida contesto a la pregunta de Hikaru. Mientras tanto Sara había mojado una parte de una toalla para limpiar el maquillaje que cubría el moretón de Kyouko dejando ver que abarcaba toda su mejilla izquierda.

-No, sabes tan bien como yo que Takeda no es así, él me quiere mucho y siempre ve por mi felicidad tanto como por la de Issei…- decía Kyouko con mucha tranquilidad. Ahora las demás chicas presentes estaban prestando atención como todas unas metiches… además tenían curiosidad.

-Pero entonces… como o quien te hizo eso?- preguntaba Sara preocupada por su nueva amiga.

-Fue hace unos días… Issei tuvo un encuentro con Rias Gremory, nos había transportado a casa… Takeda y yo pensamos que para protegernos Issei iría con ellos… pero no fue así, cuando lo volvimos a ver, él estaba cansado… por esa razón se durmió, mientras Takeda lo llevaba a Issei yo llevaba su espada… en un tramo del recorrido Takeda se cansó de llevar a Issei y sugirió descansar un momento… fue ahí cuando aparecieron más de una docena de matones, Issei estaba inconsciente y aunque Takeda trato de hacer todo lo posible por defenderme… debido a que ellos eran más lograron derribarlo e inmovilizarlo rápidamente… cuando trate de ir a ayudar a Takeda, ellos me tomaron e inmovilizaron… sentía miedo, terror… por lo que ellos pudieran haberme hecho. Parece ser que mis lágrimas no le gustaron al líder de esos matones y me abofeteo…- cada palabra que salió de la boca de Kyouko fue cada vez más entrecortada… parecía que estaba a punto de llorar. Para tratar de animarla Hikaru y Sara la abrazaron, para tratar que ella sobrepusiera ese dolor y terminara de contar como es que se hizo esos golpes. -podía oír los gritos molestos de Takeda que le decía que pare… pero él siguió, tomo de forma brusca la blusa que llevaba ese día y me la arranco dejándome desnuda de la cintura para arriba. Y fue ahí que Issei apareció… cuando aquel matón trato de tocarme un pecho, Issei apareció y usando su espada corto la palma de aquel sujeto… tomo la cabeza de los dos tipos que me sujetaban y las hizo chocar entre si dejándolos inconscientes, se sacó su campera y me cubrió con ella… pude ver en su rostro un sentimiento de odio increíble que iba dirigido hacia el malnacido que me abofeteo… mi hijo, a pesar de la diferencia numérica y teniendo en cuenta que podría salir más herido de lo que estaba… derroto a todos los matones presentes… aunque también salió herido. Y para darle una lección a aquel maldito… le rompió la mano, para después con una patada dejarlo inconsciente- Mientras Sara y Hikaru abrazaban a Kyouko mientras la felicitaban por ser fuerte en ese momento… Sona y el resto de su sequito ahora sabían porque aquellos matones que ayudaron el otro día, estaban tan mal heridos.

-Issei-san es una persona muy buena… no?- Reya hablo para cortar ese silencio un tanto incómodo.

-Tienes razón… Issei-kun es un buen hijo, amigo y compañero- dijo Tsubaki recordando las amenas conversaciones que entablaron ella y él cuando se dirigían a la escuela ese mismo día.

-Si, Issei tiene algo especial en su forma de ser que… lo hace especial, incluso llega a salvar a personas que apenas y conoce, como a mi- la que dijo eso fue Eri que hasta ese momento estuvo en silencio pensando en cómo podría animar a Issei, hasta que se dio cuenta de que con los videojuegos podría hacerlo sin mucho problema.

-Issei-san puede llegar a ser increíble en muchos aspectos- decía Momo.

-Si, pero a la vez puede llegar a dar algo de miedo- dijo Ruruko recordando aquel estado "corrupto" del castaño.

-Bueno… creo que cualquiera de nosotros podría haber hecho lo mismo que Issei-san si hubiésemos perdido a un ser querido por culpa de alguien, y que a ese mismo alguien nos lo encontremos y solo se burle de nosotros- hablo Meguri defendiendo a Issei, ella creía que el estado en el que entró el joven Sekiryuuttei, se debía al pasado de este… aunque no estaba muy lejos de la realidad, todavía no tenía todo el rompecabezas.

-Meguri tiene razón, además la forma en que reacciono cuando aquel maldito le dijo que mataría a su familia antes que él, fue también uno de los puntos que hicieron que Issei-kun desee matar a aquel sacerdote- ante tales palabras todos le dieron la razón a Tsubasa. La admiración que Tsubasa tenía por Issei creció un poco más al escuchar aquella historia de Kyouko y al compartir opiniones con sus compañeros, se había dado cuenta que a Issei no le importaba estar muy herido… siempre llegaría para salvar y proteger a su familia.

Mientras tanto, en el inframundo, Azazel estaba charlando con Szirsechs sobre el entrenamiento de Issei.

-Sabes… no quiso aceptar mi entrenamiento, pero por lo menos escucho como poder liberar su poder… si el mismo práctica, podrás ir personalmente a pedirle que ayude a Grayfia- Azazel podría ser despreocupado pero no era tonto… sabía que algo no andaba bien con su amigo, y confirmo sus dudas al ver la expresión de tristeza que se formó en Szirsechs al mencionar a su esposa. -Szirsechs… paso algo malo con Grayfia?-

-No… o eso quiero creer, desapareció hace ya dos días… y no sé nada de ella- tales palabras pusieron de forma extremadamente seria a Azazel.

-Mandaste a buscarla? Tienes alguna idea de donde pudiese estar?- ante tales preguntas Szirsechs afirmo a la primera pregunta pero a la segunda solo negro con la cabeza. -Quieres que te ayude a buscarla?-

-No… si se llegan a enterar los del concejo, harán un alboroto demasiado grande…- decía Szirsechs rechazando la propuesta de Azazel.

-Esos malnacidos… crees que tienen algo que ver con esto?-

-No me queda ni una sola pizca de duda… pero si los acuso sin tener pruebas, perdería… además si ellos tienen a Grayfia le harían daño-

-Sabes Szirsechs… estoy seguro que ellos planean algo malo, incluso en mi territorio eh estado notando algo extraño y Michael duda de uno de nuestros hermanos… hay que estar preparados, no quiero enfrentar otra guerra inútil… que solo causa dolor- al decir estas palabras Azazel desapareció por un círculo mágico dejando a Szirsechs con mucho en que pensar.

-Lo juro… cuando Grayfia aparezca, y si los del consejo tienen algo que ver en su desaparición… yo mismo los matare lentamente- y con ese juramento hacia el cielo de aquella noche, Szirsechs se fue a descansar con la esperanza que Grayfia estuviera con el Sekiryuuttei, tal como lo deseaba cada noche.

Mientras tanto, en Italia, más precisamente en el Vaticano. Estaban reunidos todos los altos mandos de ese lugar. Enfrente de ellos, se encontraban dos chicas, una de ellas tenía el cabello castaño claro, ojos de color violeta, tenía puesta una túnica blanca con adornos azules y no se podía ver qué es lo que llevaba debajo ni apreciar su cuerpo con detalle. Y la otra chica tenía el cabello largo y amarrado en una cola de caballo de color azul con un mechón de su flequillo de color verde, tenía los ojos de color avellana y estaba vestido igual que su acompañante.

-Bueno… las hemos llamado aquí para decirles que las volveremos a juntar en una misión muy especial además de peligrosa- las chicas enfrente de ellos solo asintieron aceptando la misión.

-Bien… les comentaré sobre la misión que encomendamos. Usted Irina Shidou, portadora de Excalibur Mimic proveniente de la iglesia protestante… y usted, Xenovia Quarta, portadora de Excalibur Destruction, proveniente de la iglesia Ortodoxa Oriental… serán las encargadas de recuperar los demás fragmentos de Excalibur que fueron robadas de sus respectivas iglesias y de la iglesia católica… no tenemos mucha información del paradero de ellas, solo que ahora están en Japón, más precisamente en Kuoh pero no sabemos nada más… se les ha encomendado recuperar las demás Excalibur's… sin embargo no pueden perder estas que poseen, además… sino pueden recuperarlas, destrúyanlas… no sabemos quién las robo, y tampoco queremos suponer que son los Demonios, ni los Ángeles Caídos- fueron las palabras del que parecía tener más influencia de todos los sacerdotes presentes.

-Si me permite preguntar, porque no dudar de Demonios ni de Ángeles Caídos?… son los enemigos de la iglesia- pregunto la chica de cabello castaño claro.

-Veras, joven exorcista… en los cadáveres que analizamos de nuestros exorcistas que enviamos mucho antes que ustedes… encontramos siempre heridas de balas de luz y cortes hechos con las mismas espadas Sacras… por eso sospechamos más de herejía que de un ataque… pero igual no se confíen, la cuidad de Kuoh es territorio de Demonios, no hagan nada hostil… si mueren allí a manos de demonios por molestarlos se comenzará otra guerra e interminables vidas se perderán. Aunque quiero darles un consejo… pueden confiar en el Sekiryuuttei, habita la zona de Kuoh y cuando apareció… solo unos meses después, una de las Demonios de clase alta del lugar dejo su puesto para volver al inframundo… pero también tiene antecedentes de haber luchado contra los nuestros y contra los ángeles caídos, él no está a favor de nadie… tal vez puedan pedirle ayuda, no sé su nombre así que tendrán que averiguarlo ustedes mismas… no les aseguro que las apoyará, ya que debe saber que el Dragón Blanco está despierto y puede estar preparándose para su batalla- dijo una de las monjas presentes en el lugar.

-Voy a serles sincero… es una misión muy peligrosa, si deben entregar sus vidas para salvar o proteger a las espadas… háganlo- dijo el sacerdote con más influencia de todos los presente, o eso parecía ya que estaba sentado en el medio de todos.

-Claro, daremos nuestras vidas si es necesario… verdad, Xenovia?- la que dijo eso fue la chica de cabellos castaños, a su compañera de azulada cabellera.

-No hables por los demás, Irina- fue el único susurro que salió de la boca de la ahora identificada como Xenovia, pero al ser tan bajo nadie logro escucharla, así que solo asintió.

-Bien… pueden irse. Vayan preparando sus cosas… partirán dentro de dos semanas y se les dará una ayuda monetaria antes de que partan a su viaje… que el señor las acompañe y ayude en su camino… podéis ir en paz- al terminar de decir estas palabras, Irina y Xenovia asintieron, para luego irse.

Mientras iban caminando por aquel gran pasillo, Irina vio la expresión de Xenovia, y no mostraba muchas ganas de hacer aquella misión.

-Xenovia… estás bien? Creo que algo te preocupa- dijo Irina preocupada por su compañera.

-Irina, tu… tienes algún sueño?...- pregunto Xenovia mientras parte de su flequillo cubría sus ojos.

-Claro que si, me convertiré en la mejor exorcista de todas para servir al señor…-

-No me refería a eso… me refiero a algún sueño personal…- ante las palabras de Xenovia, Irina no contesto, nunca había pensado en un objetivo que no fuera servir fielmente al Señor.

-A que te refieres, Xenovia?-

-A nada… sigamos, tenemos que empacar para nuestro viaje- Xenovia se negó a contestar, y evitó la pregunta diciendo eso. Irina, vio con curiosidad esto… pero luego decidió seguir a su amiga, tendrían que apurarse.

-Sabes Xenovia… yo viví en Kuoh! Tengo un amigo allí, que espero no me haya olvidado…- Irina rápidamente se acercó a Xenovia mientras le contaba eso.

-Me alegro por ti… sabes, quiero contarte algo personal y secreto. Eres mi mejor amiga, y quiero decírtelo antes que nadie- dijo Xenovia mientras segura avanzando pero ya a un paso más normal.

-Claro, juro guardar el secreto, Xenovia- dijo Irina sonriendo con total sinceridad.

-Dejare de ser una exorcista y me apartare de la iglesia, no me mal intérpretes, no voy a unirme a los Demonios ni a los Ángeles Caídos, solo quiero sentir un poco de paz, descansar un poco de todas estas misiones que estamos haciendo… poder relajarme un momento sin la preocupación de que te ataquen por sorpresa…- decía Xenovia ocultando, en parte, su verdadero deseo.

-Ya veo… entonces te hare compañía!- dijo Irina con una cara sonriente mientras seguía caminando. -Bueno, si tú quieres claro y si no hay problema- dijo Irina dándose cuenta de que probablemente Xenovia quería estar un momento a solas.

-No, claro que no hay problema… además será muy poco divertido pasarla a solas. Por lo menos contigo será más relajante y pasajero- dijo Xenovia con una sonrisa en el rostro.

-Sabes, aun me pregunto cómo te verías con el cabello corto… el cabello largo no te queda mal, pero me entra esa duda- decía Irina recordando un acontecimiento pasado.

-Si no hubieras llegado a tiempo ese día para salvarme, probablemente lo tendría corto, pero suponiendo eso… De seguro me vería rara jajajaja- dijo Xenovia en forma pensativa, solo para después terminar de forma divertida y riendo, provocando que Irina riera también.

-jajajaja tienes razón. Además no nos habríamos vuelto mejores amigas, no?- decía Xenovia recordando el día en que lo mencionado por ella sucedió.

-Tienes razón… lo bueno es si llegue a tiempo y ahora somos las mejores amigas del mundo!- dijo Irina mientras sacaba su celular de dentro de su túnica, ponía su brazo alrededor del cuello de Xenovia y tomaba una foto. En aquella foto aparecieron las dos sonriendo con los ojos cerrados. Xenovia ya se había acostumbrado a las fotos repentinas de Irina, ya no se molestaba y sabia cuando poner una sonrisa o poner una expresión de sorpresa para hacer divertida o feliz la fotografía, dependiendo de la ocasión.

Comentarios:

THC Fuuan: muchas gracias por tu apoyo, lo siento si es que los dialógalos sean forzados pero es primer fic bastante "digno" por asi decirlo. Espero también te haya gustado esta historia y nos vemos en el próximo cap.

DarkerUchiha: me alegra que te guste la historia y como va tomando forma su futuro… por cierto, gracias por darte cuenta de mi verdadero género, al principio tenía miedo de decir que soy una chica y por eso escribía en género masculino y prácticamente no era yo… pero con el tiempo y con el apoyo de ustedes decidí ser yo misma. Espero también te haya gustado este capítulo nos vemos en el próximo cap.

Donplay: muchas gracias! X3.

Autor godz: ya no hay que esperar, aquí está el nuevo capítulo.

Elholandes88: pues aquí está el nuevo capítulo. :)

Biechs464: gracias por tus palabras y si, ese es el punto, imaginarse la historia como si fuera un anime.

Dark knight discord: no hay más espera! Aquí está el nuevo capítulo.

Leincrowbell: si, sinceramente ese era el punto, pero no quiero que la historia se torne triste y deprimente, ya que si hubiera destruido Kuoh hubiera asesinado a sus padres y seres queridos.

Yami Zoro: bueno, gracias y bienvenido a esta historia… sobre cada cuanto subo… pues no lo se, depende de cuando termine el capitulo, apenas termine el capitulo lo subo, ya que una vez tenia los capítulos adelantados y desafortunadamente se borraron y perdieron permanentemente :'(.

Broly999: me alegra que te guste el capítulo anterior, espero y también llegue ese día de poder volver a tener mi consola y hasta otro capítulo.

Eduardoleyva: si trato de dar lo mejor de mí en cada capítulo, y de no meter mis sentimientos negativos o tristes que afectan la trama de la historia. Tus opiniones siempre son valoradas y me dan ánimo para seguir con esta historia y sobre Rias, me surgieron varias ideas que darán más protagonismo a esta pero… de una forma especial y casi indirecta también podrá acercarse un poco a Issei. Para sabes sobre eso… habrá que esperar a que salga en capítulos adelante.

Kuroneko1777: bien, espero este capítulo también te guste y hasta el próximo cap.