Holaa holaaaa :P
Que tal?
Lamento la tardanza u.u el acto de grado fue el miércoles y ando celebrando desde entonces xD volví ayer a mi casa y me conseguí conque no tengo internet en mi casa ._. pero bah, aquí estoy ya con este cap :P para arruinarles el San Valentine… digo digo xD solo espero que no quieran matarme como quiso mi parabatai cuando leyó o.o
Perooo antes, gracias a todos por leer, dar fav y follow al fics :P especialmente a AyleenXime, Lalala Gem, pumas . orlando, perdizRyhe y SandraDom, por sus comentarios y PM…
Lalala Gem: ¡Raziel! otra vez olvidé que no puedo contestarte directamente por PM, espero leas esto despues de que agregue la respuesta xD jajaja seh, Alec ha estado entrenando su rol de papá aun estando en su celda, sinceramente es una cosa que me encanta escribir :) eso le da un rayito de luz azul a su vida. Oh, MagnusxMax? interesante...muy interesante... ¿Porque crees que cuando Max vuelva no recordaría a su familia? o.o me encantan tus reviews :P un beso.
Ahora si, ¡A leer!
Parte IV: La vida de los muertos
La vida de los muertos perdura en el espíritu de los vivos
Cicerón
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Capítulo 3: Abandono
Los dos sabían que con aquel encuentro a solas estaban cruzando una raya que ninguno de los dos podía traspasar.
Frases de "Dime quién soy" (2010) - Julia Navarro
x.x.x.x.x
Magnus se sacó el shampoo con olor a sándalo del cabello a prisa, sabía que Alec amaba esa fragancia, pero tenía que apurarse; se le hacía un poco tarde gracias a todas las compras del día: había conseguido muchos libros y juguetes para Maxxie, y libros para Alec; y pretendía tener una bonita y familiar velada navideña, y esperaba que Maxxie se durmiera poco después de media noche para enviarlo a su habitación y terminar con una velada no tan familiar solo con Alec.
Suspiró; no era mucho lo que podía darle al Nefilim mientras estuviese allí pero no iba a deprimirse por eso, al contrario: tenía que maquillarse como en antaño con mucho color y purpurina; quería que Alec viera que todo estaba bien, que esperaría sin mayores cambios por él.
Salió de la ducha escuchando un ligero sonido desde la sala; no le prestó atención, supuso que sería presidente miau intentando subirse otra vez a la alacena; el pobre gato ya era viejo y no saltaba como antes. Tenía que recordarse en dejarle el plato de comida lleno antes de salir y entrégale su regalo de navidad: una nueva pelota de cascabel para que jugara.
Chasqueó los dedos mientras se empezaba a vestir, haciendo que música navideña sonara desde el reproductor de sonido en la sala para ambientar un poco sus ánimos. Aunque ahora que lo pensaba, no estaría mal que Alec pudiera tener donde escuchar música también.
- ¿Qué dices Presidente? ¿Un reproductor? – Gritó por sobre la música. Escuchó su gato maullar desde el otro lado de la puerta mientras él secaba su cabello chasqueando los dedos una vez más apareciendo sobre la mesa un reproductor portátil de música que funcionaba a baterías, envuelto ya para regalo. Sonrió: quería bailar con Alexander esa noche.
Se miró al espejo, había comprado el mismo suéter navideño para sí mismo. Odiaba esos suéteres, pero no había nada que un poco de lentejuelas y purpurina no arreglaran lo suficiente como para ir a juego con Alec
Un pantalón negro con detalles plateados que combinaban con sus botas relucientes. Sopesó los anillos buscando el ideal finalmente tomó uno con sus iniciales y una pulsera que decoraba todo el dorso de su mano que simulaba ser pequeñas luces navideñas.
Magnus miró el reloj junto a su cama alarmado: eran casi las diez de la noche y todavía debía peinarse y maquillarse; solo esperaba que el encuentro entre Isabelle y Alec hubiera dado buenos resultados. Se sentó frente a su peinadora sintiendo que empezaba a alarmarse por el tiempo.
- Tranquilo llegaras a tiempo, así que ponte fabuloso para Alec - Se dijo viendo su reflejo en el espejo mientras tomaba las sombras a juego con la ropa y empezaba a maquillarse. Había algo, desde hacía casi una hora a lo que venía dándole vuelta en su cabeza con intriga, y eso era el chico del cementerio: Well
¿Qué clase de nombre era ese?
Había algo desconcertante y familiarmente perturbador en ese chico: se le hacía absurdamente parecido a Alec, no en un sentido completo, pero los rasgos de la parte inferior del rostro, especialmente la quijada y los labios le recordaban a su novio y eso lo inquietaba. Magnus se había sorprendido a sí mismo no sabiendo cómo responder a sus burdos intentos de coqueteo, aunque suponía que era por el desconcierto y la falta de practica en los últimos años. Desde que había conocido a Alec, Magnus no tenía interés alguno en nadie más, exceptuando tal vez al buenazo de Tyler Hoechlin, pero eso solo cuando hacía maratones de las primeras temporadas de Teen Wolf junto a Presidente Miau.
En cualquier caso, ese chico era extraño; y Magnus tenía el mal presentimiento de que esa no sería la última vez que lo vería.
Terminó con el tono plateado de sus parpados y agregó un poco de azul colocando algo de brillo para delinear el parpado inferior antes de darse prisa con el cabello. Tendría que hacer un portal hasta la Ciudad de Hueso o todo su esfuerzo por una reunión navideña pasaría a ser una reunión post navideña. Se dio un último vistazo de cuerpo entero tomando el reproductor de la cama y apresurándose en salir a la sala para tomar los obsequios y las cajas de la pastelería deteniéndose de golpe al darse cuenta que había alguien en su sala.
- ¿Qué diablos haces aquí todavía? – Preguntó, y esta vez no había ningún rastro de simpatía; al contrario, su voz estaba cargada de molestia por encontrarse allí a Well. Este se incorporó y lo primero que Magnus notó era que ya no traía el glamour en su apariencia, lo segundo fue la sonrisa flácida y el pequeño hilillo azul que escapaba de sus labios.
- Le agrado a tu gato – Dijo con tono pegajoso mostrándole al minino que llevaba cargado en una mano y acariciándole las orejas con la otra - Me gustan los gatos - Magnus lo miró de mala manera y el chico dejó al gato en el suelo.
- Me parece recordar haber dicho que te fueras.
- Dijiste que cerrara la puerta cuando me fuera – Lo corrigió señalando la puerta que, de hecho, seguía abierta.
- ¿No fue eso lo suficientemente claro para ti? – Gruñó. El chico se encogió de hombros con esa sonrisa boba y Magnus se fijó en él: se veía completamente joven, sin embargo, parecía tener la pretensión de superioridad, no ante Magnus sino ante el mundo en general, sin duda había crecido siendo totalmente mimado, sintiéndose el centro del mundo. Se notaba que el glamour en su ropa había sido realizado intentando pasar desapercibido entre los mundanos; ahora llevaba un traje suelto de seda azul, que parecía más un pijama que otra cosa, uno sumamente costoso, contrastando con su ropa llevaba un collar dorado con una piedra negra con un brillo naranja en su interior, como si una llama interna refulgiera en él, a juego con el brazalete que había visto antes. Iba descalzo y su cabello en puntas estaba mezclado con hojas y ramitas, no como si acabara de meter la cabeza en un arbusto, sino como si estuvieran ahí de forma intencional. Casi como si formaran una corona.
Magnus sintió que había visto eso antes; recordaba a un idiota remilgado que conoció usando coronas de ramas similares a esas, uno que tampoco entendía las sutilezas de las indirectas: Richard, uno de sus exs.
- Genial – Bufó – Otra mascota mimada de las hadas.
- ¡No soy una mascota! – Exclamó el chico, y era la primera vez que Magnus lo veía realmente ofendido. Se acercó al brujo con paso torpe dándole un mordisco al fruto de antes, dejándolo caer al suelo -A menos que quieras que sea tu mascota - Ronroneó aferrándose al suéter de Magnus; el brujo lo tomó de las muñecas apartándolo de si con molestia.
- ¿Te estas drogando con ciruela de hadas en mi departamento? - El chico solo sonrió ampliamente, sus labios azules por el jugo del fruto. Magnus lo soltó masajeándose la sien intentando cargarse de paciencia.
- A ver chico ¿Qué haces todavía aquí?
- Esperaba que te bañaras – Dijo despreocupadamente – Tal vez podamos hablar un poco más.
- ¿Qué te hace pensar que me maquille así para hablar contigo? – Magnus se señaló a sí mismo, suspirando luego, no tenía sentido hablarle así cuando los criados por hadas no solían entender el sarcasmo, mucho menos uno que acababa de morder ciruela de hadas – Voy a salir con mi novio, así que hasta aquí llegan tus malos intentos de ligues: vete a casa.
- No son tan malos – Contravino y antes de que Magnus pudiera advertirlo el chico se acercó a prisa atrapando sus labios con los suyos.
Magnus respingó saltando hacía atrás separándose, empujándolo del pecho a prisa totalmente alarmado apenas sintió el sabor dulce y acido a un tiempo de la ciruela de hadas en sus labios. El chico lo sujetó de la muñeca evitando que se apartara realmente. Estaba confundido, aunque no sabía si por el hecho en sí, o por su reacción tan exagerada. El brujo chasqueó los dedos para apartarse al chico, pero su magia no hizo efecto, en su lugar el collar en el pecho de Well brilló con mayor intensidad. El muchacho le sonrió abiertamente al notarlo y le guiñó un ojo con descaro al brujo.
- Si lo fueran ya me habrías apartado – Aseguró besándolo nuevamente.
*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.
La chica se había sentado en el suelo al igual que Alec y habían hablado largo y tendido: Isabelle le había contado de su relación con Simon, sobre Jace siendo jefe del instituto de New York, sobre la Academia de los Cazadores de Sombras, sobre sus padres, eran cosas que Alec ya había escuchado por parte de los implicados cuando lo visitaban, pero amaba poder hacerlo de la voz de su hermana. Él a cambio le había hablado de Magnus y como se mantenía constante a su alrededor, y de Maximum, el pequeño que había llegado a alegrar sus días allí.
- Se ve que está muy encariñado a ti y Magnus- Dijo - ¿Aunque que fue eso de los cuernos? - Alec se encogió de hombros.
- Le están saliendo; él cree que va a convertirse en vaca - La chica rio con agrado y Alec la contempló, no sabía cuándo podría volver a verla.
"Isabelle Lightwood ya es hora de que te retires"
Izzy respingó por la voz del hermano silencioso. Alec lo notó y suspiró: en tanto tiempo había aprendido a identificar cuando los Hermanos Silenciosos consideraban que la visita había sido "suficiente"
- ¿Ya te vas?
- Me están corriendo - Protestó ella - ¡Pero si apenas acabo de llegar! – Se quejó observando su reloj de muñeca y abriendo la boca con sorpresa- Vaya, quizás no - Admitió- Está por dar media noche.
- ¿Qué? - Alec revisó su propio reloj de muñeca y en efecto, faltaban veinte minutos para que el día de navidad terminara. Frunció el ceño con preocupación: ¿Y Magnus?
- Magnus dijo que venía en camino - Comentó Isabelle preocupada, eso había sido hacía casi cuatro horas. - Quizás debería irme y llamarlo - Dijo preocupada, observando su celular: sabía que no tendría señal ahí abajo, pero tenía la esperanza de ver una llamada perdida del brujo.
- Tal vez no venga, no tiene por qué pasar estas fechas aquí - Balbuceó Alec, no podía evitar preocuparse, pero lo cierto era que él mismo le había pedido a Magnus que no fuera.
- No digas tonterías - Lo riñó su hermana - Magnus quiere estar contigo, no le importa dónde - Aseguró. Alec iba a replicar cuando escuchó la voz de Maximum que corría hacia ellos.
- ¡Alec! ¡Alec! El hermano Enoch no me dejaba bajar - Lo acusó - ¿Ya Magnum se fue? - Preguntó angustiado viendo en todas direcciones como si esperara ver al brujo escondido en algún rincón.
- No Maximum; no ha llegado - Dijo el pelonegro intentando no parecer tan afectado, el niño en cambio se mostró más relajado.
- Pensé que se había llevado mis regalos. - El niño aplaudió traspasando los barrotes. - Lo esperamos juntos - Aseguró sonriente tirándose a la cama de Alec. Isabelle miró al pequeño por un segundo.
Isabelle Lightwood, debes marcharte
Es navidad, no jodan tanto – Replicó ella mentalmente.
- Estoy seguro que Simon debe estar esperándote.
- Simon es judío, no celebra la navidad – Dijo con obviedad y se adelantó antes de que Alec mencionara a Jace- Y Jace y Clary fueron a Los Ángeles: Se han hecho muy cercanos a los chicos Blackthorn
Alec torció el gesto, sabía que esos muchachos habían sido muy afectados a causa suya: Mark seguía en la caza salvaje, y Helen en un intento por rescatarlo en contra de los intereses de la clave, fue desterrada a la Isla Wangrel, Andrew el padre de los muchachos había sido convertido en oscuro en un ataque en el cual él mismo participó y supo que días después uno de los chicos Blackthorn tuvo que matarlo en el ataque de Oscuros a Idris que sin quererlo él propició. Escuchar los nombres de las personas a las que había lastimado era un suplicio, le hacían recordar las muertes sobre sus hombros; pero esos chicos, de entre todo, le causaban una pena especial: él los había conocido antes de que toda esa situación se diera. Su único consuelo era haber logrado al menos que los más pequeños sobrevivieran al ataque de Sebastian.
Isabelle notó su expresión; podía suponer el curso de sus pensamientos por lo que decidió cambiar rápidamente el tema:
- ¿Qué dices pequeño, quieres que me quede con ustedes?
- ¿Trajiste regalos? - Contra preguntó. Isabelle enarcó una ceja.
- Mocoso interesado - Masculló- Si...yo… - Se revisó los bolsillos buscando algo, finalmente sacó su piedra de luz - Toma esto.
El niño se acercó a prisa para tomarla, emocionado, pero su expresión decayó al ver que solo era una piedra.
- Es una piedra - Se quejó.
- La sangre de ángel, lo olvide - Izzy se estampó la palma contra la frente tomando la piedra que el niño le devolvía; la muchacha en cambio se la tendió a su hermano quien dudó tomándola finalmente. La piedra se iluminó y Maxxie exclamó sorprendido - Quédate con ella Alec.
"Isabelle, no te dejaremos volver por un mes si no te marchas"
- Quiero ver que lo intenten - Masculló la chica. Alec suspiró.
- Sera mejor que te vayas - Dijo.
- Pero Magnus no ha llegado.
- Debe estar por venir – Dijo, quería parecer seguro pero la verdad es que intentaba auto convencerse.
- Magnum prometió que vendría - Dijo el niño convencido. Isabelle dudó, pero finalmente asintió.
- Vendremos para año nuevo - Prometió - Mamá y Papá, Jace, Clary, Simon.
- ¿Y tú?
- Y yo- Confirmó. Alec apretó su mano suavemente en despedida antes de soltarla, quería abrazarla, pero no podía con los barrotes de la celda interponiéndose. Isabelle le dirigió una última mirada antes de retirarse mientras gritaba - Ya me voy, ya me voy, dejen de molestarme.
La chica salió de la ciudad silenciosa a prisa, no quería cruzarse con los hermanos porque estos siempre le habían dado escalofríos, pero no era lo único: quería darse prisa en recuperar la señal de su celular.
Finalmente salió a través de la entrada del cementerio de New York. Llevaba el celular en la mano, pero no había ninguna llamada o mensaje de Magnus; solo Simon preguntando como le había ido y si estaba bien. Esperó un par de minutos mientras recuperaba la señal, pero nada ocurrió. Marcó al celular del brujo, iba a matarlo si dejaba a Alec plantado sin una buena explicación.
- ¿Magnus dónde estás? - Habló a la contestadora cuando el teléfono no fue contestado - Alec y Maximum te esperan así que mueve tu trasero brujo - Le amenazó y agregó - Estuve con Alec hasta hace poco; creo que estuvo bien, así que date prisa para que mi hermano te cuente y me digas si está feliz de verme.
Colgó el celular, pero no lo guardó, tenía un mal presentimiento pese a todo, por lo que se apresuró a llamar a Simon; el vampiro contestó un par de repiques después. Isabelle escuchaba el sonido de espadas chocar en el fondo, sin duda estaba jugando videojuegos.
- ¿Cómo te fue con Alec? - Preguntó él a modo de saludo.
- Creo que bien - Admitió - Le dije que iríamos para año nuevo. - Isabelle ignoró el comentario de Simon sobre lo creepy que sería darle un abrazo de año nuevo al hermano Enoch - ¿Simon, Magnus te ha llamado?
- ¿Si apenas recuerda mi nombre que te hace pensar que recordará mi numero? – Bromeó.
- Hablo en serio - Lo riñó Isabelle - Ve a su Loft: Magnus le prometió a Alec que vendría y no ha llegado.
- Puede que haya perdido el tiempo maquillándose. – Dijo sabiamente. – ¡No, por ahí no! ¡Rayos! – Masculló y agregó – Link acaba de caer por un precipicio.
- Más te vale no estés jugando mi partida Lewis – Dijo amenazante y retomó el tema - Él me dijo que estaba por salir hace cuatro horas.
- ¿Perdió muuucho tiempo? - Cuestionó y agregó con un suspiro- Ya salgo para allá.
- Nos vemos en el Loft - Indicó la chica. Tenía un muy mal presentimiento.
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Simon subió las escaleras al loft de Magnus escuchando la algarabía de la fiesta navideña de los vecinos del piso inferior. Todos estaban disfrutando de las bebidas y música navideña que iba aumentando en volumen a medida que ascendía. El vampiro frunció el ceño con cautela al llegar finalmente al rellano de Magnus: la puerta del Loft estaba abierta, escuchaba villancicos provenir del interior, pero no veía movimiento en el Loft.
Se acercó con cautela ingresando al Loft. Presidente Miau maulló apresurándose a él. Simon tomó al gato en brazos.
- ¿Magnus? – Llamó. Podía sentir las salvaguardas del Loft intactas, así que suponía que no debía preocuparse, no demasiado al menos - ¿Magnus? – Repitió.
Tal vez no había nadie e Isabelle era una exagerada. Estaba seguro que Magnus iría ya en camino: él no dejaría a Alec plantado mucho menos en navidad. Tal vez simplemente olvidó la puerta abierta, aunque admitía que las cajas y bolsas en el sofá y sobre la mesa le resultaban sumamente raras.
Se acercó a la habitación del brujo dejando a Presidente Miau notando un fruto a medio comer. Lo tomó, parecía una ciruela grande, pero de su interior escurría un zumo azul y pegajoso, eso sí era raro. Volvió a llamar al brujo esta vez un poco más preocupado, sabía que ese fruto pertenecía al mundo de sombras, sentía el olor diferente a las frutas normales, y el único pueblo con comida "diferente" era el pueblo de las hadas.
- ¡Magnus! – Nada; estaba dispuesto llamar a Isabelle para que acudiera a investigar cuando la puerta de la habitación del brujo se abrió, respingó dejando caer el fruto al suelo; confundiéndose cuando no fue Magnus quien salió rápidamente cerrando la puerta tras de sí, bloqueándola con su cuerpo.
Simon observó al chico frente a él con la boca abierta. Era joven, o al menos se veía incluso más joven que él mismo y eso era decir mucho si se tenía en cuenta que llevaba casi seis años estancado en los 17. Su piel era pálida, bastante pálida y eso hacía que las marcas rojizas de uñas en su torso desnudo prácticamente brillaran a los ojos. Su cabello oscuro, largo y desordenado hacia juego con sus ojos grises.
No llevaba camisa, ni zapatos y esos rasguños, el cabello alborotado, sus mejillas arreboladas y la respiración algo agitada, le hicieron pensar a Simon que tal vez había ido en un muy mal momento.
El chico sonrió al verlo, una sonrisa un tanto laxa; Simon notó el mismo tono azul del fruto en sus labios.
- ¿Puede ser, honorable caballero vampiro, que nuestros caminos se hayan cruzado anteriormente? - Preguntó él confundido. Simon lo miró desconcertado, aunque aún más por lo parecido que se le hacia ese chico a Alec.
- No… no creo; yo... lo siento, no quería interrumpir nada - Se disculpó- Quería hablar con Magnus ¿Está?
- En la cama - Dijo señalando a la habitación tras de sí, más agregó rápidamente - Pero no está disponible para nadie.
- Me imagino - Dijo por lo bajo, aun desconcertado - Dile que… lo llamo luego. – Dijo dubitativo girándose para marcharse. El chico lo siguió y Simon se volvió incómodo.
- ¿Qué haces?
- ¿No quieres un pastelillo? – Preguntó este con una sonrisa abriendo una de las cajas de la mesa y tomando un par que le tendió a Simon - Los de Zanahoria son realmente buenos - Dijo tomando uno para sí mismo y mordiéndolo.
- Emp… gracias – Dijo este desconcertado. Se miraron un segundo, el chico parecía esperar que dijera algo más y Simon no sabía que decir por lo que se aclaró la garganta incómodamente - Eh...yo...me voy entonces - Dijo dándose media vuelta y saliendo finalmente, cerrando la puerta tras de él. Escuchó como pasaban el seguro desde el interior y suspiró.
¿Ahora que iba a hacer? Observó los cupcakes fijamente por unos segundos antes de decidirse finalmente a bajar las escaleras sacando su celular para llamar a Isabelle y citarse en otro lugar: la chica haría un escándalo y le arrancaría la cabeza a alguien cuando se enterará que Magnus no había cumplido su palabra por estar con un adolescente medio hada.
Y Simon solo esperaba que no fuera su cabeza.
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- ¿Crees que le pasó algo? - Preguntó Maximun con un bostezo. Estaba recostado contra el pecho de Alec quien a su vez se encontraba sentado sobre su cama con la espalda apoyada en la pared. El cazador de sombras acariciaba la espalda del niño para que se volviera a dormir: había caído en brazos de Morfeo en algún punto de la noche y despertado de pronto, alarmado porque "Magnum" hubiese acudido, yéndose luego sin darle sus regalos.
Pero el brujo no había ido; y Alec luchaba contra sí mismo para no volver a mirar el reloj en su muñeca. El tiempo en esa celda se sentía por lo general endemoniadamente lento, pero esa noche había sido una total tortura.
- Seguro está bien; llegara en cualquier momento - Dijo, aunque hacía un par de horas que había perdido la esperanza: su reloj marcaba las seis de la mañana la última vez que lo miró.
Sentía un profundo agujero en el pecho: año tras año Magnus había estado ahí en las fechas importantes, acompañándolo incluso cuando él en momentos de desesperación le gritaba que no quería verlo, Magnus se mantenía constante. ¿Porque decirle esta vez que iría, que tendrían una fiesta para luego no ir? No tenía sentido en lo absoluto, no era su estilo. Así como no era su estilo dejar esperanzado al pequeño Maxxie. Sin embargo, y aunque su cabeza le decía que algo importante debía haber ocurrido, su pecho sentía una fuerte sensación de abandono.
_OO_OO_OO_
¡Oh Raziel! ¿Qué has hecho Magnus? :O
Ahora si que se van a complicar las cosas, y no tienen ni idea de que tanto :D jojojo solo recuerden que no existe una runa para escribir desde el más allá, así que no me maten porfis xD
El próximo capi lo traigo el viernes o sábado, según pueda ir al cyber o me llegue el internet, lo que ocurra primero. Se llama Poco más que un recuerdo y veremos no solo que pasó aquí con Mags y Well, sino que tendremos a alguien a quien sé que extrañan ;)
Espero estén pasando un Feliz día del Amor y la Amistad junto a sus seres queridos n.n
Nos leemos pronto
Besos :3
