-Eri- "es su voz… no es una alucinación. Está despierto de verdad..." Aquellas palabras fueron pensadas por Eri que dudaba en estirar su mano para poder tocar al joven castaño que la observaba totalmente perplejo. Ninguna palabra más se dijo, pues tanto el como ella corrieron hacia el otro para darse un fuerte, cálido y largo abrazo. El cual estaba cargado con todo el pesar, la tristeza y arrepentimiento por haber caído en tal forma abominable, por haber dicho cosas horribles y por "matar" a Eri, por lo menos por parte de Issei. En cambio Eri exponía todo el miedo que sintió cuando fue a tratar de que Issei recuperará en control de su cuerpo, la soledad que sintió cuando estaba a punto de morir y la alegría de poder ver a Issei despierto una vez más.

-Perdóname… perdóname por favor- Issei empezó a perder fuerzas en sus piernas cayendo poco a poco al suelo, quedando arrodillado junto con Eri. -Yo… no quise hacerlo… perdóname, te lo suplico- Issei seguía lamentándose y culpándose a sí mismo por todo lo que Eri había tenido que pasar.

-Ya… se que no fue tu culpa. Lo sé con claridad…- dijo Eri acariciándole la cabeza a Issei. -Se que nunca me harías daño…- Issei levantó la mirada siendo guiado por las manos de Eri. -… se que la persona que amo nunca me haría nada malo- Issei estaba totalmente cautivado por los hermosos ojos de Eri. Y así hubiera seguido de no ser por una cosa… había recordado lo último que escucho antes de quedar inconsciente.

"… hemos decidido adelantar la fecha de tu compromiso a una semana y durante ese tiempo tendrás que vivir en el Inframundo" poco a poco se separó de Eri y miró al suelo pesadamente.

-Eri… como es… como es que estás viva?- pregunto Issei mientras se levantaba poco a poco y se sentaba en su cama junto a Eri.

-Tu me salvaste… aunque sin saberlo- aquellas palabras sorprendieron a Issei, pues no entendía como es que el pudo haberla casi matado y salvado al mismo tiempo.

-C-Como?... Pero, como hice eso?- pregunto Issei todavía muy consternado.

-Cuando me clavaron esas lanzas de luz sentí como mi sangre salía y un gran dolor inundaba mi cuerpo. Cuando te escuché gritar por mi muerte y cuando activaste tu Balance Breaker, liberarse tus auras. Uno de color rojo y una de color verde. Por lo que explicó Ddraig-sama… el aura roja era tu poder desenfrenado. Y el aura verde era del Sacred Gear de tu amiga que te curo a ti y, a mi… pero la perdida de sangre me dejó inconsciente de todas formas- dijo Eri tocando las partes que antes habían sido perforadas. -Issei, que vas a hacer?- pregunto la pelinegra de ojos rubí apoyando su cabeza en el hombro de Issei, claramente refiriéndose al tema del compromiso de Sona.

-No lo sé, se mucho sobre el tema pero… cuanto tiempo pasó desde que todo acabo?- pregunto Issei esperanzado de que solo hayan pasado tres o dos días.

-Una semana… son las 7:30 de la noche- respondió Eri. La cara de Issei ahora mostraba una gran sorpresa y un gran temor… de ya no poder hacer nada por Sona y de que el plan que diseño mientras estaba inconsciente ni sirva para nada. Issei rápidamente se levantó de su cama y busco algo en su armario.

-Que piensas hacer Issei?- pregunto Eri mientras observaba como el castaño empezaba a remover su ropa.

-Iré a salvarla... Que más crees que haré?- dijo Issei mientras se ponía una remera blanca encima de su torso herido. El iba a ir… por lo menos había que intentarlo.

-Y que harás con Reynare?- aquella pregunta tomo por sorpresa a Issei.

-Como que con ella? Donde esta?-

En el sótano de la casa Sitri

En el sótano de entrenamiento de la mansión Sitri, podemos ver a las dos chicas que estaban con Issei cuando este quedó inconsciente hace 7 días, junto a ellas estaban Griselda, Xenovia e Irina, también estaban los padres de Issei y a un costado estaba Reynare totalmente inmovilizada. Al parecer había una discusión entre ellos.

-Ella debe morir! Lo pospusimos demasiado tiempo!- dijo la chica de ojos azules. Mirando a Reynare con muy malos ojos.

-Es verdad! No podemos dejar que Issei cargue con el peso de la muerte de esta basura- dijo la rubia de ojos ámbar claro.

-No… Issei dijo que él quería acabarla- dijo Irina confrontando a las dos chicas.

-Debemos de respetar su petición- dijo Xenovia apoyando a su amiga.

-Además, ni siquiera sabemos sus nombres o si quiera quienes son!- dijo Griselda apoyando a las dos jóvenes presentes.

-Nosotras somos superiores a ustedes! No tenemos porque decirles nada!- replicó la joven de armadura negra.

-El que tengas poder no te hace tener más autoridad Gram- de pronto se escucho esa voz proveniente de la entrada de ese sótano. Todos inmediatamente voltearon a ver la entrada solo para encontrarse con la imagen del castaño que todos querían. A su lado estaban Eri, Hikaru y Akane; que estaba en los brazos de Issei.

-Issei!-

-Hijo!- sus padres fueron los primeros en reaccionar e ir rápidamente a abrazarlo. Aunque su madre llegó primero y si no hubiera sido que pudo reaccionar a tiempo y mantener el equilibrio cuando su madre, literalmente, choco con él, ambos estarían en el suelo.

-Dha! A mí también me alegra verte mamá- dijo Issei guardándose una expresión de dolor mientras correspondía al abrazo de su madre al que luego se sumó su padre. Pero pronto ese abrazo se cortó por el mismo Issei que se separó de ellos para luego dirigirse hacia donde estaba la chica de armadura de plata y la chica de armadura negra. -Ambas deberían dejar de ser tan presumidas… se que están molestas por todo lo que ella le hizo sufrir a varias personas, pero deben de entender; especialmente tu Gram, que ella no lo hizo por que quería- aquellas palabras llamaron la atención de los presentes en la sala.

-Como que ella no tuvo la intención de hacer lo que hizo? A qué te refieres Issei?- pregunto Hikaru, que antes de encontrarse con Issei en su trayectoria hacia el sótano estaba jugando un poco con Akane a las escondidas.

-Antes que nada- dijo Issei mirando a la pobre Ángel caído que se encontraba atada a una pared de manos y piernas con cadenas mágicas. -Ascalon- Issei dijo mientras estiraba su mano al aire. El cuerpo de la chica de armadura plateada se iluminó por un momento para después cambiar de forma a la de una espada… a la forma de Ascalon Nightmere. Con hábiles movimientos y mucha precisión, Issei había roto todas las cadenas además de la mordaza que tenía en la boca. Lo primero que hizo Reynare al ser liberada fue poner su cabeza en el suelo haciendo una reverencia al estilo japonés.

-Perdóname por favor… yo nunca quise hacerle nada a Asia Argento ni a ti… por favor perdóname- Issei miraba Reynare con cierto desinterés y un poco de odio.

-Ya lo sé… Luzbel me lo contó. Kokabiel te controlaba- dijo Issei ofreciéndole su mano a Reynare para ayudarla a levantarse. -Pero lamentablemente no puedo perdonarte… todo el dolor que me han causado y todo el sufrimiento que me hicieron pasar… me cambiaron un poco- dijo Issei con un gran pesar en su tono de voz. -Pero aún así… no puedo descargar mi odio contigo. No puedo hacerlo porque no lo hiciste sabiendo las consecuencias de tus actos- dijo Issei alejándose de ella y antes de alejarse por completo, se dio la vuelta y le pregunto. -Dime una cosa… en verdad te arrepientes de lo que te obligaron a hacer?- pregunto Issei casi sin esperanza de recibir alguna respuesta.

-Si! Totalmente! Si pudiera dar mi vida a cambio de las que quite vuelvan… entonces lo haría!- dijo Reynare desde lo más profundo de su corazón.

-Bien…- Issei dijo eso sin ninguna reacción en particular. -Dime… estuviste así desde que llegaste?- dijo Issei viendo que Reynare solo llevaba un vestido blanco maltratado y sucio. La mencionada, temiendo por la presencia de las dos chicas de armadura, respondió con la verdad… un sí. -Ya veo… y te dieron de comer algo?- aquellas preguntas hicieron crecer en todos un gran Deja vú… cuando Issei había salvado a Griselda de los maleantes que la golpearon e incluso cuando salvó a Grayfia… ese noble corazón todavía estaba en él.

-S-Solo pan y agua- aunque bien recibieron un adelanto de lo que Issei les diría después de que todo pase, pues Issei los miró de forma que los regañaba con la mirada.

-Así que ella estuvo bajo en control de Kokabiel… algo así como control mental- pregunto Xenovia analizado bien las cosas.

-Asi es Xenovia… lo que pasa es que ella es hija del líder de los ángeles caídos, Azazel y la directora de inteligencia, Penemue- dijo Issei sorprendiendo a todos.

-D-Dos líderes de los ángeles caídos?!- dijo Irina totalmente sorprendida.

-Asi es Irina… sería algo así como una princesa- dijo Issei mientras soltaba a Ascalon Nightmere y ella volvía a tomar su forma humana.

-Entonces… si Kokabiel la controlaba y la hacia estar de su lado, posiblemente su plan haya sido que los ángeles caídos duden de sus propios líderes- termino de descifrar Griselda.

-Asi es… mamá Shidou, tú podrías llevarla a que se bañé y le podrías dar ropa más adecuada por favor, además de darle algo decente de comer- pidió Issei a la mamá de Irina, que ahora conociendo más la historia que rodeaba a Reynare trato de ser más comprensiva y de tratarla lo mejor posible.

-Claro… acompáñame cariño- dijo Hikaru ofreciéndole su mano a la muy aterrada Reynare, que la acepto con un poco más de confianza por el tono de voz amable y tranquilo que uso la mujer de ojos violetas.

-Quiero que se alejen un poco… tengo que prepararme para más tarde- dijo Issei mientras se sacaba la remera blanca que estaba llevando, dejándole ver a los demás que todavía seguía con las vendas en su cuerpo.

-Todavía no te las sacaste?- pregunto la chica a la que Issei había nombrado como su espada demoníaca, Gram, refiriéndose claramente a las vendas.

-Oye Issei, ellas se negaron a decirnos quienes son… puedes decírnoslo?- pregunto Xenovia con un tono fuerte y se podía notar que estaba algo molesta con las dos chicas de armadura.

-Bueno… creo que ustedes saben más sobre el tema que yo- dijo Issei mirando a Irina, Xenovia y Griselda, a la vez que se sacaba las vendas que cubrían su cuerpo, dejando ver manchas de sangre, moretones y heridas abiertas. -Digamos que al fusionar las espadas Nightmere y Nothung con Ascalon y Gram respectivamente logré despertar la conciencia que posee cada espada poderosa. Una vez que esto sucede la espada puede optar por dos cosas… o seguir así y tener más poder de golpe, o poder tomar forma física con todas las características de un humano e ir aumentando su poder poco a poco. Mayormente las espadas eligen mantener su forma y tener más poder. Y muy pocos casos se ha visto como el de ellas- dijo Issei a la vez que dejaba al descubierto todo su herido y maltratado torso y brazos.

-Entonces… ellas son?...- Eri dudó en decir su pregunta pero Issei la respondió antes de que terminara de decirla.

-Si… ellas son Ascalon Nightmere y Nothung Gram- dijo eso antes de activar el Sacred Gear de Asia y empezar a sanar sus heridas. -Aunque tengo que buscarles nuevos nombres- dijo ya totalmente sanado mientras se volvía a colocar su remera.

-Nuevos…-

-… nombres?- dijeron las dos chicas sin creerse lo que Issei había dicho. Issei no dijo nada más pues de golpe libero una gran cantidad de poder que sobrepasaba su poder base anterior pero no le llegaba ni a los talones al poder que podía expulsar con el Balance Breaker.

-Mierda…- Issei cayó de rodillas al suelo abrazándose a sí mismo mientras temblaba. Rápidamente todos fueron a atenderlo. -Estoy bien… estoy bien. Solo… me dolió un poco- dijo Issei con la voz entre cortada. -Parece que el daño y el agotamiento todavía recienten en mí jejeje- río levemente Issei mientras se volvía a levantarse.

-Issei… tenemos algo muy importante que decirte sobre Nothung y Nightmere pero es personal y te lo diremos en privado, por el momento debes de saber que no puedes usar los poderes de estas espadas. Además, sabes lo que tuvimos que hacer para salvarte verdad?- pregunto Ascalon que era la chica de armadura plateada.

-Esta bien, me lo contaras luego, y si… y por eso también debo de ir al Inframundo… debo de regresarle ese estúpido objeto, pero mi mayor preocupación es Sona y Sara-dijo Issei con cierta furia en su voz. -Una momento… donde están los demás?- pregunto Issei al ver la clara falta de los siervos de Sona en el lugar.

-Ellos fueron a rescatar a Sona… hace tres dias- eso preocupo a el castaño más de lo que ya estaba.

-Bien… vengan- inmediatamente cuando Issei dijo eso Ascalon y Gram volvieron a su forma de espada y fueron con Issei. Las marcas que dejaban ellas al estar con el volvieron a aparecer en los ante brazos de Issei.

-Bien, escúchenme… debo de irme un momento, quédense aquí- dijo Issei mientras un círculo mágico de color rojo se creaba debajo de sus pies.

-Iras a salvar a Sona?- pregunto Takeda.

-No… todavía no. Tengo algo que hacer antes de ir- con eso dicho Issei desapareció del lugar. Paso el tiempo y ya eran las 8, ese momento todos vieron como Issei entraba por la puerta del sótano. Su aspecto no era el mejor. Estaba cubierto de tierra, tenía algunos rasguños y su ropa también presentaba varios daños, además de algunas manchas de sangre en parte de su torso y brazo derecho, y estaba algo despeinado.

-Issei! Pero que fue lo que te paso!- pregunto su madre muy preocupada mientras se acercaba rápidamente y se ponía a revisar a Issei por todos lados.

-Estoy bien mamá estoy bien…- dijo el joven castaño mientras su cara era revisada por su madre.

-A dónde fuiste?- Kyouko esta vez fue más autoritaria.

-Se los contaré luego, ahora tengo que ir a darle energía a Grayfia- Su madre no estando satisfecha con la respuesta, pero acepto porque no quería que le pase nada malo a Grayfia si no llegaba a recibir aquella energía. Y así todos empezaron a salir del lugar.

-Issei… tienes algún plan?- Eri se le acercó mientras caminaban hacia la salida. Issei sin decir nada tocó la frente de Eri y solo segundos después ella abrió los ojos sorprendida y miró a Issei con preocupación.

-Lo que Ddraig te paso es lo que haré… no se lo digas a nadie, por lo menos hasta la batalla, de acuerdo?- Eri lo miro molesta pero aún así acepto sin decir nada.

-Perdóname Eri, pero es necesario…- Eri no le dirigió la mirada ni le contesto haciendo que el joven castaño soltará un respiro. -Vayan a la sala, voy enseguida- dijo Issei estando enfrente de las escaleras que iban al segundo piso. Todos los demás aceptaron mientras se dirigían a la sala. El castaño empezó a cargar aumentos en su Sacred Gear mientras empezaba a subir las escaleras. La situación era adversa, habían salido de una fea situación y caído en otra… Issei sabía que no había segundas oportunidades y que posiblemente la historia podría repetirse. Pero las cosas eran diferentes… Issei tenía ventaja, sabía que los del Inframundo posiblemente le temían por lo que había logrado. Además, Issei ya tenía un plan… solo faltaba efectuarlo.

Inframundo – Ciudad Leviathan – Territorio Sitri

Sona Sitri, estaba frente a una gran puerta acompañada de uno de los miembros más altos de su clan. Al pasar por la puerta, lo primero que vio al final del pasillo fue al estúpido de su prometido. Después vio lo demás, a la gente invitada de los demás clanes, a la servidumbre, incluso pudo ver a Rias y a su esposo a lo lejos junto con su séquito pero lo que en verdad llamó la atención de la joven heredera, era que su madre y sus siervos estaban heridos y encadenados a la pared, exhibidos como adornos o algún premio de cacería. Ella ya había aceptado su destino, pues le había hecho jurar a todo su clan que si ella se casaba… no le harían ningún daño al Sekiryuuttei o a su familia. Pero al ver esto, se dio cuenta de que habían roto su promesa. Ella quería que todo acabará, pensó en quitarse la vida… pero si eso sucedía, e Issei no estaba despierto… sería el fin para todo lo que quería y amo alguna vez. Ahora se encontraba frente a su prometido con la cabeza baja, sin querer verlo por el posible asco que este pudiera darle. Su rostro fue víctima de varias bofetadas y por esa razón debía usar maquillaje demás para ocultar los moretones que tenía en ambas mejillas, todo porque ella no paraba de llorar y suplicar que la soltaran. Ahora su rostro estaba siendo sostenido fuertemente por su próximo esposo, y a la fuerza era forzado a acercarse al rostro de ese hombre, con claros motivos de darle un beso.

Mundo Humano – Mancion Sitri – Momentos Antes

Grayfia se encontraba en cama durmiendo, estaba descansando… pues desde que acabo la batalla no recibió ningún aumento de energía y ella necesitaba de estos cada tres días. El que haya aguantado hasta ese día es porque, por orden de Kyouko, no hizo ninguna labor en la casa. Issei sabía de esto debido a que Hikaru se lo había comentado. Por esta razón Issei después de atender el tema de Reynare, se dirigió a la habitación que estaba ocupando Grayfia. Entró de forma sigilosa, pues después de tantas emociones la Reina de Hielo de la Devastación merecía algo de descanso. Issei sabía que todos los presentes habían aguantado todas las emociones que tenían ya que sabían que habían cosas más importantes. Incluso Issei actuaba totalmente serio. Cuando el castaño entró se sentó en una silla que había cerca.

-No te preocupes Grayfia… ya todo terminará. Muy pronto- dijo Issei con un tono de voz suavemente mientras le transfería lentamente los 15 aumentos de poder a Grayfia para no despertarla. Después de eso Issei se levantó para luego salir de la habitación y cerrarla lentamente. El joven Sekiryuuttei se encontraba en el segundo piso de la mansión Sitri y sin dudarlo se arrojó por la baranda del segundo piso y callo en medio del salón, y sin quererlo cayó justo detrás de Reynare que ahora llevaba zapatillas azules, un pantalón negro, una blusa de color blanco y una campera de seda de color azul. La caído se asustó e incluso pego un pequeño gritó cuando sintió a Issei detrás suyo. Pero luego de ver que el castaño no tenía intenciones de hacerle nada se relajó.

-Bien… así que ya estás lista- dijo Issei mantenimiento un tono neutro al hablar con la joven caído. Ella solo asintió con la cabeza sin siquiera mirarlo. -Bien… ve a comer algo, cuando termines saldremos- dijo Issei comenzando su rumbo hacia el baño.

-A-A donde iremos?- pregunto Reynare tímidamente. Issei ya estaba dentro del baño y sostenía la puerta con su mano, dispuesto a cerrarla.

-Al Inframundo… te llevaré con tus padres- dijo Issei para después cerrar la puerta del baño. Reynare obedeció a Issei y fue a comer lo que Hikaru le había preparado. En el baño Issei empezó a desnudarse, dejando su ropa a un costado del baño para luego, con un hechizo quemarla instantáneamente por alguna razón. Al entrar en la ducha y sentir el agua fría recorrer su cuerpo se puso a pensar.

"Que es lo que debo hacer? Debo de ir a rescatarla? Y si ella ya se casó? Y si solo vuelvo a fallar? Y si… y si ella no me ama?" Issei empezó a dudar mientras estaba debajo del agua. Todas esas dudas y temores que no sintió y que ni siquiera pensó cuando fue a recatar a Rias ahora le estaban pasando por la cabeza. Ddraig, Ascalon y Gram se mantuvieron al margen de todo lo que Issei estaba pensando, pues el dragón emperador sabía que lo que elija su compañero marcaría un comienzo y un final en su vida. "Estará bien hacer esto? Y si… no! Ya basta de dudas! Lucha una vez más por amor! Y esta vez... será la última" Una vez limpio, Issei activo un círculo mágico que lo vistió enseguida. Ahora llevaba un pantalón de mezclilla negro, botas tipo vaqueras a juego con el pantalón una camiseta blanca junto con una gabardina con capucha negra con detalles en rojo. Al salir de la ducha, que había apagado antes de cambiarse, se miró en el espejo… y recordó su antigua apariencia. El cabello castaño más corto, facciones más jóvenes en su rostro y en sus ojos ese pequeño brillo de esperanza y una sonrisa. Ahora, su cabello era un poco más largo su rostro estaba sin afeitar aunque tampoco tenía mucha barba( N/A: imagínenlo con una barba como la de Nathan Drake y no, no durará mucho, solo este capítulo) sus facciones seguían igual pero se podía notar la madurez en su mirada cansada y con ojeras. Además… el cambio más grande que mostraba… era su ojo derecho de color jade. Miró el suelo por un momento, mientras recordaba a sus seres queridos; Asia, Eri, sus padres, Sona y los demás… para después sonreír frente al espejo y decirse.

-No me interesa todo lo que me hayan hecho, ya no… yo no cambiaré mi forma de ser… Asia no lo hubiera querido. Las personas que amo no lo querrían- dijo Issei para después salir del baño. Ddraig, Ascalon y Gram estaban orgullosos de lo que Issei había decidido. Al salir se encontró con toda su familia reunida que ya estaban al tanto de todo, excepto de su plan, incluso estaba Grayfia.

-Que es esa facha Issei?- dijo Irina tratando de alivianar un poco la situación. Por un momento el ambiente se puso más pesado pero Issei lo corto rápidamente.

-Pues… tengo que asistir a una boda amiga! No voy a ir de forma impresentable- dijo el castaño con un tono bromista mientras se arreglaba una corbata imaginaria. - Además me inspire en el juego de Assassin's Creed. Que te parece? Me veo bien?- dijo Issei con una sonrisa sincera y casi sin ningún miedo. Esa actitud alegro a todos, pues el castaño demostró, que a pesar de todo lo que tuvo que sufrir… el sigue siendo el mismo.

-Si! Te queda muy bien, Issei- respondió Irina con el mismo carácter de Issei.

-Bien… cuando nos vamos?- pregunto Xenovia ofreciéndose para ayudar a Issei.

-No… esta vez… Iré solo. El único que puede entrar en esa boda y salir impune soy yo… ya que soy una pieza libre- dijo Issei con calma y agregando eso al final para que ninguno piense que Issei los menosprecio.

-Pero… te enfrentarás solo a ellos?- pregunto Kyouko muy preocupada por su hijo.

-Estas seguro Issei? No tenemos problema en ayudarte- dijo su padre intentando hacer que su hijo recapacite o por lo menos que considere la ayuda.

-Estaré bien mamá, papá… no se preocupen- dijo Issei convocando a sus espadas, y haciendo aparecer unas fundas en su espalda, y allí las guardo a ambas.

-Si te metes en esa boda, no dudes que los miembros del clan Sitri que vean con buenos ojos esa boda, se enfrentaran a ti- advirtió Grayfia a Issei tratando de convencerlo de que lleve a alguien de ellos para ayudarlo.

-Si es así… entonces morirán- dijo Issei secamente y sin dudarlo. -Aunque lo dudo mucho… según lo que sé, el clan Sitri está en muy malos términos con el clan Stolas, y el prometido de Sona es de ese clan. Estoy casi seguro que los únicos que quieren ese matrimonio son los viejo del clan Sitri para evitarse una guerra entre clanes. Solamente de ellos tendré que preocuparme- dijo el joven castaño sorprendiendo a Grayfia y los demás de que supiera tal información.

-C-Como sabes eso!?- pregunto Grayfia sin ocultar su sorpresa.

-Lo leí en uno de los informes que me entrego Kalawarner cuando trabajo de espía para mi. Azazel estaba estudiando a los clanes para ayudar a Sirzechs a controlar la paz entre los clanes a cambio de que este último le diera temporalmente varias partes de su territorio para estudiar ciertos materiales- dijo Issei, cayendo en algo importante. -Hablando de Kalawarner… donde está ahora?- pregunto el castaño temiendo por su seguridad.

-Ella volvió a Grigory junto con su esposo. Nos comunicamos todos lo días, por lo que me contó ayer estuvo averiguando el paradero de Sara y el séquito de Sona, además de que Azazel les dio un reconocimiento a ambos por ayudar a evitar que se desate otra guerra estúpida- la que dio esa vital información, fue Gabriel que apareció de la nada en el lugar junto con Azazel, Penemue y Michael. Issei inmediatamente cambio su actitud a una más seria.

-Bien… por lo menos me ahorrare un viaje- dijo Issei mirando seriamente a los recién llegados.

-Mamá… yo- Issei levantó su brazo impidiendo el paso de Reynare, que al ver a su madre rompió en llanto.

-Antes que nada… Reynare, déjame hablar con tus padres- Issei bajo el brazo a la vez que empezó a acercarse a Azazel y Penemue que eran su foco de atención.

-Lamento todo lo que esa ángel caído te hizo sufrir Sekiryuuttei… yo me encargaré de que reciba un castigo ejemplar- el todo de voz de Azazel era totalmente serio, y si se prestaba la suficiente atención, podrías tarde cuenta que en el mismo cargaba un pequeño atisbo de pesar. Penemue solo se mantuvo al margen y cerró sus ojos fuerte mente aguantado inútilmente sus ganas de llorar. Issei se dio cuenta de esto, ellos estaban sufriendo… Azazel trataba de cumplir su papel de un líder de facción y Penemue trataba de hacer a un lado su rol de madre. Pero lo que pasó después fue algo que sorprendió a todos, y cuando digo todos es todos.

Puum!

-Dha!... Pero que?!- Issei le había dado un fuerte puñetazo a Azazel en el rostro, y tal fue la fuerza del golpe que el Cadre más fuerte cayó al suelo; además de que el golpe era inesperado.

-Eso… fue por no cuidar bien de tu hija- Issei miraba a Azazel como el ser más insignificante del mundo. -Tu sabías que algo no andaba bien con tu hija y aún así, priorizaste tu trabajo y tu cargo antes que tú familia. No olvides esto jamás Azazel! La familia está por encima de todo! El resto es secundario…- Azazel miraba al suelo mientras apretaba fuertemente sus puños, con ira y con rabia.

-Crees que no lo sé!... Se de eso muy bien! Pero si no hago impartir la justicia en mi facción, cualquiera hara lo que se le de la gana!- le grito Azazel a Issei en un estado muy molesto.

-Acaso ya lo hiciste? Ya lo intentaste?- aquella palabras fueron suficientes para que las quejas de Azazel se fueran por el caño. -Mira Azazel… no importa lo que los demás digan. Lo importante es que amas a tu hija y a tu esposa… y harás todo lo que esté a tu alcance para protegerlas, verdad?- Azazel empezó a derramar lágrimas con mucho pasar, Penemue y Reynare también estaban así. -No le haré nada a tu hija, Penemue. Ella hizo lo que hizo siendo controlada mentalmente por Kokabiel… ella no tiene la culpa de nada- aquellas palabras para Penemue fueron como si le quitarán un gran peso de encima. -Pero aún así… todo el daño y el sufrimiento que pase física y mentalmente me cambiaron levemente. Y lamentablemente odio con todo mi ser a Reynare. Aunque como dije antes… solo me cambiaron levemente, no le voy a hacer nada. Porqué no soy capaz de hacerle sentir todo lo que yo sufrí… a alguien más. Reynare… puedes ir con ellos- la jovencita pelinegra no dudó en ir corriendo a abrazar a sus padres. Que la recibieron con los brazos abiertos. Penemue estaba muy agradecida con el Sekiryuuttei… por haber dejado que su hija viviera, no… por no haberse dejado cambiar aún frente a tales adversidades. Azazel había recibido una buena lección… la familia está por encima del título que portes o el mismo cargo y/o trabajo que poseas. Mientras que Reynare… por fin pudo volver a ser quien era… y poder está nuevamente con su familia.

-Me alegra darme cuenta que sigue siendo quien eres, Hyoudou Issei- el serafín Michael, hablo por primera vez.

-Y a mí me sorprende verte por primera vez, nuevo Dios- dijo Issei haciendo una pequeña reverencia.

-No es necesaria tanta formalidad, además creo que sabes la verdad… así que te agradecería que no me llames asi. Vine para ver cómo estabas… y a pedirles disculpas por todo lo que tuvieron que pasar por uno de mis hermanos- dijo Michael con rodilla en el suelo mientras hacía una reverencia. Cómo un caballero.

-No es necesario hacer eso, Michael-sama- respondió Issei.

-Lo llamas a él por su nombre y con respeto y a mí no?- se quejó Azazel algo dolido pero con su personalidad característica.

-Solo lo llame así porque tenía decirle algo importante, lo lamento Azazel-sama, Penemue-sama- se disculpó el castaño junto con una reverencia.

-Bah, no es necesario tanta formalidad… solo dime Azazel-

-Y a mi puedes decirme Penemue- dijeron ambos Cadres restándole importancia al asunto.

-Esta bien… bueno, es una lastima pero ya tengo que irme- dijo Issei con una sonrisa, haciendo que los demás líderes rápidamente se dieran cuenta de a lo que iba a hacer. Justo en ese momento Gabriel, sintió que algo no andaba bien… y por esa razón creo un círculo mágico en el suelo. A través de él se podía ver a Kalawarner y a Kei… rodeados por 4 soldados del ejército demoníaco de la casa Sitri.

-Mierda… esto es malo- dijo Issei observando con detenimiento la escena.

-Te mandaré ahí. De seguro es el lugar donde Sona está casándose… Kalawarner me dijo que la boda finalizaría a las 10- dijo Gabriel mirando el reloj de la casa Sitri y este marcaba las 9:30. -Alguien más va a ir?- pregunto la Serafín.

-No… Nadie más va a ir, yo iré solo- esta vez el tono de Issei era de pura autoridad y nadie reprochó a sus palabras. Gabriel asintió y transporto a Issei hacia ese lugar.

Inframundo

Kalawarner y Kei fueron descubiertos cuando un círculo mágico de llamada apareció en su oído, eran sus hijos que preguntaban por ellos. Lamentablemente esa llamada fue suficiente para que 4 soldados que pasaban por ese lugar los descubrieran por la frecuencia que deja la magia al ser activada.

-Señor! Hemos capturado a dos intrusos en la fiesta… que hacemos con ellos?- pregunto uno de los soldados a su jefe mediante un círculo mágico.

"Eliminarlos… no queremos problemas" se escucho como el jefe de estos respondió.

-Recibido…- dijo el demonio terminando la conversación con su líder. -Bien… que mala suerte para ustedes- de pronto un círculo mágico de color dorado se abrió en el suelo y el cayó Issei, que al caer tomo la cabeza de dos de los soldados y las enterró contra el suelo dejándolos completamente fuera de combate. Sin perder tiempo barrio el piso golpeando las dos piernas del otro soldado demonio, para tomarlo de la cabeza y darle un fuerte rodillazo dejándolo inconsciente. Kalawarner, aprovechando que el último demonio se distrajo por la aparición de Issei, golpeó sus piernas haciendo que perdiera el equilibrio, para que Kei le diera un puñetazo en el rostro. Y así ambos con una patada doble en el rostro lo dejen inconsciente.

-Issei… ya despertaste!- dijo Kalawarner con alegría.

-Menos mal estás bien… empezabas a preocuparnos- dijo Kei poniendo su mano en el hombro de Issei. El castaño sonrió por las palabras de sus amigos.

-Gracias por preocuparse por mi. Bien… váyanse por ese círculo mágico- dijo el castaño apuntando al círculo mágico del techo.

-Pero… son muchos soldados!-

-En verdad piensas pelear contra todos ellos tú solo?- Kalawarner y Kei no tardaron en expresar su opinión sobre el asunto.

-No, voy a luchar solo. No sé preocupen, tengo un plan- dijo Issei mirando alrededor de la sala.

-Bien… si así lo decides entonces no te detendremos-

-Solo cuídate… esperaremos tu regreso- Kei y Kalawarner mostraron su preocupación pero aún así, decidieron dejar que Issei vaya solo. Kei saco sus alas y de un aleteo cruzó el círculo mágico.

-Detrás de esa puerta encontrarás un gran pasillo y al final habrán dos guardias cuidando una puerta, detrás de esta encontrarás la sala de la fiesta y a tus amigos. En la pared derecha están los miembros del séquito Sitri, encadenados a la pared e inconscientes, y justo enfrente arriba del atar, está Sara en un estado igual al de tus amigos. Nos vemos después, Issei, mucha suerte- dijo Kalawarner antes de pasar por el círculo mágico.

-Nos vemos, Kalawarner- dijo Issei mientras se ponía la capucha de la gabardina y usaba un hechizo para ocultar sus espadas.

-Dhaa… tchs, maldición- uno de los demonios empezaba a levantarse, a la vez que aparecía un círculo mágico en su oído.

"Dime… ya los eliminaste?" el jefe con el que el soldado se había comunicado antes, había vuelto a llamar para poder cerciorarse de que hayan cumplido con el trabajo. Y cuando estaba a punto de responder, el soldado demonio sintió el filo Gram en su cuello.

-Responde sabiamente… o morirás- el tono de Issei fue de ultratumba, tanto así que aterro completamente a aquel demonio.

-S-Si… ya los hemos eliminado, ya no hay problema- respondió el demonio mientras seguía temblando por la presión que ejercía Issei.

"Bien… sigue patrullando, muy pronto ella dirá que si y todo esto por fin acabará" después de eso el círculo mágico desapareció e Issei termino de noquear nuevamente al soldado demonio. Los amigos de Issei miraron sorprendidos cómo esté noqueaba fácilmente a los demonios sin problema alguno. Issei pasó por la puerta y empezó a caminar por ese pasillo largo mientras que a lo lejos podía ver a los dos soldados que protegían la puerta. Poco a poco empezaba a ir más rápido. Mientras sus pensamientos empezaban a surgir en su mente.

"Bien, Bien, Bien… una vez más en esta situación" Issei ya estaba corriendo a toda velocidad, para llegar al primer demonio y darle un fuerte rodillazo en la cara. "Es un deja vú, que me trae malos recuerdos" dijo el joven castaño haciendo aparecer su Sacred Gear para darle un fuerte puñetazo al otro guardia y dejarlo inconsciente. Luego, tomando un poco de impulso, salto y le dio un fuerte rodillazo al otro demonio, para finalmente dejarlo inconsciente. "Solo espero que esté deja vú me deje buenos recuerdos" dijo el castaño abriendo la puerta lentamente, sin llamar la atención de nadie. Apenas entró pudo ver que los que estaban allí era gente muy bien vestida y con adornos caros… por lo menos para su economía. Apenas entrar y confundirse un poco con la multitud, Issei pudo divisar a Sara… y lo que vio, no le gusto para nada. Sara, la mamá de Sona y Serafall además de la matriarca del clan Sitri, se encontraba con las mismas ropas con las que enfrentó la última batalla junto a él, solo que estaban más dañadas y sucias además de estar manchadas con sangre. Kalawarner no mintió, pero si oculto que tan heridos estaban, pues la misma Sara, estaba totalmente llena de heridas. Y a un costado suyo, más lejos, estaban sus amigos en las mismas condiciones que Sara, solo que con otras ropas. Todos estaban encadenados a la pared y la mayoría estaba en un estado casi inconsciente y otros, estaban consientes pero no podían hablar por la falta de energía en su cuerpo. Sara estaba muy vigilada y separa del resto, estos últimos no estaban vigilados pero si muy agotados y llenos de cadenas que impedían sus movimientos. Su furia creció inmensamente, pero gracias a Ddraig este no liberó su poder ni mostró su aura. Issei abrió sus manos y de estas salieron varias cuerdas de magia, que solo eran visibles para sus ojos, y las dirigió hacia donde estaban sus amigos pertenecientes al séquito Sitri. Esas cuerdas pusieron en sus amigos círculos mágicos de transportación que se activarían con una sola orden mental suya, y transportarían a sus amigos hacia la mansión Sitri. Luego de eso, dispuso toda su atención en Sara, estaba vez creo dos pequeños dragones, uno de aura roja y uno de aura verde, el rojo era un poco más grande que el verde. Esos dragoncitos eran para curar y darle poder a Sara.

-Abran paso para la próxima matriarca Stolas- la puerta grande, por donde entró Issei, se abrió y de ella salió Sona, vestida de novia y un poco maquillada. Y aunque este último ocultaba un poco su estado, Issei sabía que ella tenía los ojos rojos, podía notar varios moretones en sus mejillas, su odio creció más y apuro su trabajo de conducir los dos dragones hacia Sara y dejarlos listos para actuar cuando sea necesario. Durante este tiempo Sona ya estaba enfrente de su prometido Stolas… solo faltaba dar el beso de unión final, después de que el estúpido prometido diera un discurso al cual ni siquiera prestó atención.

-Es una lastima verdad?- de pronto, una chica de cabello rubio y ojos de color rojo medio rosado, vestida con un vestido verde que revelaba muy poca piel, se acercó a Issei mientras decía aquella palabras.

-Si… la verdad si, es un gran desperdicio el que hicieron en esto- dijo Issei todavía encapuchado, la otra chica no sabía quién era la persona con quién estaba hablando.

-Sinceramente, yo comprendo un poco a Sona… ella ya tiene a una persona que ama, por lo que sé… ella trató de pelear para anular su compromiso, pero fue inútil… a mí también me comprometerán con alguien, creo que por eso puedo entenderla un poco- dijo la chica sincerándose con Issei, aunque ella no sabía porque... Ese joven le influía mucha confianza.

-No te preocupes… solo debes de confiar que esa persona podrá arreglar todo esto, después de todo… hizo lo imposible, no es así?- aquellas palabras hicieron que la joven soltará una pequeña sonrisa.

-Mucho gusto… mi nombre es Seekvaira Agares- se presentó la joven frente a Issei ofreciendo su mano, la cual Issei acepto respondiendo al mensaje.

-Mucho gusto, mi nombre...- Issei empezó a caminar hacia adelante mientras corría con su cuerpo a la multitud que evitaba su paso. -Es Hyoudou Issei- aquella palabras dejaron totalmente sorprendida a la mujer… era él, el que había luchado contra todo el concejo demoniaco, el mismo Cerbero, y dos de los líderes de las facciones y había salido con vida… estaba ahí, dispuesto a luchar.

-Muy bien… ya es hora no?- esas palabras fueron dichas por el heredero Stolas, para después tomar el rostro de Sona fuertemente con una de sus manos y a la par, las 10 marcaron inmediatamente y así… el plan de Issei comenzó.

-Un momento!- la multitud se dio la vuelta para ver al responsable de interrumpir tal importante evento. -Haber… creo que esto era así… heredero de la casa Stolas!- en ese momento Issei se sacó la capucha que cubría su identidad causando un gran temor y alboroto en la multitud, además de hacer que toda esa gente reunida tenga un gran Deja vú. -Yo, Hyoudou Issei te desafío a una pelea! Por la libertad de Sona Sitri!- Stolas miraba a Issei con odio puro, había interrumpido su boda y venía con claros intentos de llevarse lo que el creía suyo.

-Bien… así que vienes a humillarte de nuevo? Que patético eres… no pudiste ganarle a el tercer heredero Phoenix y vienes a retarme a mi?!- dijo Stolas liberando una gran cantidad de poder que asustó a varios sirvientes en el lugar. -Además, yo te recomendaría irte en paz, Sekiryuuttei… o sino, tus amigos morirán, y ni hablar de Sara Sitri- Stolas había chasqueado sus dedos e inmediatamente varios soldados de su clan apuntaron sus armas a los amigos de Issei y a la misma Sara.

-Ahh… así que me amenazas? Bien…. Me voy. O eso diría de no ser por esto- dijo Issei cerrando los ojos a la vez que chasqueaba sus deseos activando el círculo mágico de transporte, mandando a sus amigos a casa… además de que los dos dragoncitos entraron en Sara, primero el verde; para curarla y luego el rojo, para despertarla y devolverle la mitad de su poder. Al despertar, Sara se sintió amenazada; por ver que estaba rodeada por tanta gente y activo su máximo poder.

[Modo Emperatriz de Hielo del Invierno Eterno!]

Sara inmediatamente fue cubierta por una cúpula de hielo que después, estalló; congelando a los soldados que la amenazaban y dejando ver cómo estaba ahora. Ella llevaba puesto un vestido de color azul sin revelar nada y aparte, este estaba cubierto de pequeños adornos de hielo, además de tener puestas unas botas de color azul oscuro. Su cabello estaba suelto y en el, había una corona hecha de copos de nieve. Y su mirada… reflejaba una ira tremenda. Dirigida especialmente a los viejos del concejo de su clan.

-Sara!- Issei grito llamando la atención de Sara, que al verlo sano y salvó además de darse cuenta de que estaba en la boda de su hija, logro tranquilizarse un poco. -No es momento de descontrolarse… no todavía- dijo Issei para luego mirar a Stolas y tener un pequeño Flashback.

Flashback

Issei se encontraba en aquel pasillo largo antes de los dos guardias, estaba caminando pensando en nada. Ddraig estaba preocupado por su compañero… no sabía lo que iba a hacer y temía por su seguridad.

[Issei… acaso tienes algún plan?] el joven castaño dispuso si atención para que el que creía era su segundo padre, Ddraig.

-Si, si lo tengo… verás, por lo que has estado investigando y por lo que me contaste, Stolas ni siquiera sabe lo que pasó hace una semana y solo se quedó con mi versión del compromiso de Rias Gremory… un idiota de primera, por lo tanto tampoco sabe que me eh vuelto más fuerte. Mi plan consiste en hacer que Sara libere una gran cantidad de poder para aterrar a Stolas y para que así, acepté luchar conmigo estando convencido de que puede vencerme y humillarme, solo para que después tenga una muy buena sorpresa. Además si los imbéciles del concejo Sitri se atreven a hacer algo que me moleste usaré eso que fuimos a hacer antes de venir aquí- término de explicar Issei.

[Ya veo… de veras es un buen plan. Bien compañero… estoy contigo!] Dijo el dragón con entusiasmo.

Fin del Flashback

Sara se tranquilizó un poco y fue hasta donde estaba Issei esperando tranquilamente una respuesta por parte de Stolas. Este último estaba totalmente aterrado al igual que el concejo Sitri, los cuales lo miraron pidiendo auxilio.

-B-Bien… lucharé contigo, si gano ella será mía y tendrás que vernos cuando la posea solo para mi y no podrás hacernos nada, ni a mí ni a ninguno de ellos- dijo Stolas con mucha arrogancia y temiendo por enfrentarse a Sara.

-Bien… acepto, pero cuando yo gane perderás tu posición entre tú clan, las vidas de los miembros del concejo Sitri estarán en mano y la libertad de Sona será garantizada… además, mientras todo esto se resuelve ella estará bajo la protección del Lucifer actual- dijo Issei siendo tajante en todas sus declaraciones, además de que estaba observando cómo es que el Maou mencionado se acercaba lentamente junto a la hermana de Sona. -Bien… vamos. Sara, me haces el favor- ante estas palabras Sara chasqueo sus dedos e Issei y el heredero Stolas fueron transportados a otra área. Los del concejo Sitri se acercaron a Sara tratando de ser totalmente autorizantes.

-Matriarca Sitri, todavía no estás habilitada para acatar tus funcio- aquellas palabras quedaron totalmente carentes de sentido o valor, cuando Sara creo un montón de estacas de hielo que pararon solo a milímetros de puntos vitales e "importantes" del demonio.

-No te mato… solo por el hecho de que el Sekiryuuttei pidió sus vidas… y hasta que termine este enfrentamiento, no haré nada… pero si haré ejercer mi posición como matriarca del clan Sitri cuando todo esto termine- dijo Sara con un tono de voz de odio contenido.

-Y cómo está tan segura de que triunfará el Sekiryuuttei?- pregunto Seekvaira que estaba atenta hace tiempo a esa conversación.

-Eso lo sé, pequeña Seekvaira… porque él es simplemente sorprendente- afirmó Sara mientras creaba en el techo del salón un círculo mágico donde podíamos ver cómo Issei y Stolas aparecían en alto del cielo. Mientras que Stolas rápidamente saco sus alas, para no caer abruptamente, Issei caía libremente, no había nada que le impidiera caer así… además, el no podía volar. Al terminar de caer una nube de polvo lo cubría, y el se encontraba con una rodilla en el suelo, su mano derecha estaba sobre su rodilla del mismo lado y su mano restante estaba en el suelo… como un aterrizaje de superhéroe.

-Oh… vaya, todavía eres tan estúpido como para no saber usar tus alas demoníacas?- se burlaba Stolas mientras aterrizaba perfectamente en el suelo. Issei sonrió mientras se reincorporaba lentamente.

-No es así… solo que- de repente, el joven Sekiryuuttei saco sus alas demoniacas. Y al hacerlo todos los demonios y espectadores abrieron los ojos sorprendidos, a excepción de Rias y su séquito que miraban la escena con horror. El ala derecha de Issei estaba totalmente normal, pero el ala izquierda… a esa ala, le faltaba la mitad. -Es por esta razón que no puedo volar… perdí la mitad de mi ala cuando fui a enfrentar a un demonio renegado solo. El mismo día de la muerte de mi amada… esto que estoy viviendo ahora, es un vil y cruel Deja Vú… ahora mismo voy a cambiar ese recuerdo- dijo Issei mientras ponía su pose de batalla. Stolas solo activo su poder sin poner ninguna pose de batalla. El clan Stolas era un clan que podía y se caracterizaba por su influencia con la magia de la tierra. Podían controlar esto con voluntad y magia, mientras más grandes sean estás dos más poderosos será el resultado. Issei sabía la forma de acabar con Stolas… y por esa razón dijo esto.

-Vamos…- dijo el castaño mientras que con su mano hacia una seña para que se acercara. -No vas a enfrentarme? Que paso? Te arrepentiste?- Issei poco a poco empezó a provocar a Stolas con fin de llevar a cabo su plan. -Vamos… o acaso eres un cobarde que tiene miedo a perder?- aquellas últimas palabras hicieron que Stolas terminara de enojarse y, haciendo estallar su poder, se lanzó hacia Issei.

"Ddraig! Estás listo?" pregunto el castaño mientras que se preparaba para soportar la embestida.

[Por supuesto compañero, solo espero que todo salga bien] dijo Ddraig un poco preocupado por su compañero.

"No te preocupes demaciado… todo saldrá bien" pensó Issei antes de recibir un fuerte golpe en el rostro seguido de una patada en el abdomen y otro en el mentón que lo elevó por los cielos solo para que estolas aparezca encima suyo y con sus dos manos juntas le dieran un fuerte golpe en la espalda que lo impacto fuertemente contra el suelo. Y así, comenzó lo que para los demonios, y para los espectadores secretos, era una brutal golpiza.

-Enserio ese mal nacido es más fuerte que Issei?!- pregunto Saji, que ya estaba despierto y a salvó en la mansión Sitri, mientras observaba la pelea.

-Es mentira… el es más fuerte que el!- decía Tsubaki mientras no creía lo que veía.

-Gabriel-sama… por favor envíeme allí, no pienso quedarme de brazos cruzados viendo esto- decía Yura que, a pesar de no estar totalmente curada ni recuperada, se dispuso firmemente a ir a ayudar al joven castaño.

-No te precipites Yura… Issei ya sabía esto- dijo Eri que rápidamente fue tomada en un agarre en los brazos por Meguri.

-A que te refieres Eri, explícanos!- la joven Kasamoto se sorprendió y asustó un poco por el comportamiento de la joven caballero perteneciente al séquito Sitri, que al darse cuenta de lo que hacía rápidamente la soltó.

-Lo lamento mucho Eri… no quise hacer eso. Es que… Issei se ha vuelto como un hermano para mí y… no me gusta verlo pasar por eso- decía la Meguri mientras volvía a ver aquel círculo mágico donde todo eso sucedía.

-Si, puedo entenderte… a mi tampoco me gusta verlo pasar por eso… pero él tiene un plan que le está saliendo a la perfección… creo- decía Eri algo intranquila.

-Cual plan Eri?- Hikaru también estaba muy preocupada por Issei.

-Issei me dijo, que Ddraig estuvo investigando a Stolas mientras estaba inconsciente. El clan Stolas es un clan que se especializa mucho en la magia de la tierra y mientras más grande sea su reserva de magia y su voluntad más fuerte será su poder. Luchar contra el hasta el cansancio tardaría meses… el tiene el poder suficiente para acabar con el rápidamente pero su objetivo no es sólo ganar, sino también dejar un mensaje. "Todo aquel que se meta con su familia, sea quien sea… sufrirá de verdad" es por eso que va a ir directo a por su voluntad… su voluntad de luchar- dijo Eri mientras empezaba a temblar y a soltar lágrimas poco a poco. -No entiendo por qué hace esto… no entiendo porque siempre tiene que ir a defendernos, a protegernos, a ayudarnos sin importarle nada… ni su vida, ni su seguridad, ni siquiera lucha por un deseo egoísta…- Eri lloraba mientras sacaba toda sus preocupaciones, tristezas y miedos. -El está luchando por Sona, siempre es así… no pudo ni festejar su cumpleaños para proteger a esta ciudad y a su escuela que solo le ha dado la espalda y tachado de pervertido…- Kyouko se acercó lentamente hacia Eri para abrazarla y consolarla.

-Créeme que te entiendo hijita…- comenzó a decir Kyouko mientras acariciaba la cabeza de la pelinegra. -Créeme que incluso yo me he hecho esas preguntas… y solo pude llegar a una conclusión. Issei es alguien que no importa cuántas veces lo insultes, siempre te perdonará, ni importa que deseos tenga el siempre priorizará el de sus seres queridos… pero si llagas a meterte con su familia o a querer aplastar el sueño de estos… puede convertirse en tu peor pesadilla. Cómo está pasando ahora- dijo Kyouko volviendo a ver el círculo mágico. Ella trato de aguantar sus ganas de llorar… pero ver el estado demacrado de su hijo, hicieron que perdiera todas esas ganas.

-Manténganse tranquilas… no deben perder sus esperanzas en él. Issei-kun fue el que estuvo primero dispuesto a pelear y acabar con la estúpida guerra que amenazaba a toda esta ciudad y a las mismas facciones. Él estará bien… solo deben de confiar en él- Gabriel dio aquellas palabras de ánimo para que Kyouko y Eri, además de tratar de mantener con buenos ánimos al resto de los amigos de Issei.

-Es verdad… el incluso hizo de lado su deseo de venganza contra mi hija por nosotros- dijo Penemue tratando de levantar los ánimos de todos. -El no ha cambiado… y yo creo, que fue lo mejor que decidió- dijo la cadre mientras abrazaba fuertemente a su hija.

-Que opinas Michael?... Es el verdad?- decía Azazel seriamente mientras estaba al lado del Serafín.

-Si… tal vez, el sea de quién hablo nuestro hermano- dijo Michael sonriendo levemente.

-"La esperanza se encuentra en la persona menos esperada"... esas fueron sus palabras. El no se refería a nadie en especial. Solo tuvo esperanza en qué ese alguien aparecería algún día- Grayfia se sumó a la conversación que estaban teniendo los líderes de facción.

-Asi que usted también lo sabe, matriarca Lucifuge?- hablo Michael con respeto.

-Bueno… después todo era obvio. Ella era la más fiel entre los súbditos del original- hablo Azazel con su tono de siempre.

-Si, la verdad… es que su muerte y la de su esposa si me dolió… además, esto está a punto de comenzar- después de esas palabras y de dejar confundidos a más de uno por el tema secreto del cual hablaban. Volvemos a fijar nuestra atención a la batalla de Issei y Stolas. Este último realizó su ataque final al joven castaño que por la golpiza estaba totalmente herido y lleno de sangre. El movimiento final de Stolas fue enterrar su mano en el pecho del Sekiryuuttei y arrancarle el corazón. Mientras esté último vomitaba sangre… y desaparecía lentamente en partículas de luz. Dejando a todos totalmente sorprendidos y los conocidos de Issei totalmente aterrados y horrorizados.

-Lo vez ahora! Te dije que no eras rival para mí!- dijo Stolas totalmente feliz y orgulloso por su victoria. Todos los demonios inmediatamente empezaron a aplaudir. Pero un aplauso lento y casi con burla comenzó a sonar en el área donde estaba el heredero Stolas. Los aplausos y los abucheos de felicitaciones cesaron lentamente. Stolas se dio la vuelta despacio solo para ver a Issei parado frente a él, a tan solo dos metros de distancia y con una sonrisa burlona en el rostro. Tratando efectivamente de intimidar al enemigo.

-Muy bien… perfecto. Que te pereció haberle estado golpeando a un par de rocas todo este tiempo?- decía el joven castaño mientras se acercaba peligrosamente al heredero Stolas que solo temblaba ante el poder y el aura que Issei empezaba a liberar. Stolas empezaba a temblar pues no creía en que Issei estaba vivo. Sus amigos soltaron un suspiro de alivio, a la vez que miraban un poco mal a Issei por lo que les había hecho. -Que?... Crees que soy un fantasma? Pues no, no lo soy… estoy vivo y a lo único que estuviste golpeando fue a un montón de piedras. Es increíble lo que puedes llegar a hacer con solo un simple hechizo- dijo Issei empezando a caminar alrededor de Stolas, el cual estaban temblando. -Bien… creo que ya es mi turno- el joven Sekiryuuttei abrió su palma dejando ver una pequeña esfera de poder. Por un momento Stolas sonrió creyendo que no tenía nada de lo que preocuparse, pero aquella sonrisa desapareció cuando la pequeña esfera fue creciendo más y más. Mediante la esfera iba creciendo Issei movía su mano hasta que está estuvo encima de su cabeza mientras iba creciendo más y más hasta que por fin se detuvo. Dejando una esfera de alrededor de 5 metros de radio.

-E-Eso no me asusta para nada!- dijo Stolas sacando valentía de quién sabe dónde.

-Quien dijo que esto era todo mi poder? Esto es la mitad de mi poder base… ahora van los aumentos de mi Sacred Gear- dijo Issei aterrando no solo a Stolas sino también a casi todos los demonios y espectadores. El plan de Issei era lograr derrumbar la voluntad de batalla de Stolas poco a poco, primero fue hacerle gastar mucho de su poder utilizando un hechizo de Ddraig que creaba una ilusión para todos los espectadores. Después soltar su aura y empezar a crear una pequeña esfera de núcleo vacío. Cómo es esto? Pues lo único que se expanden son las paredes de la esfera más no hay núcleo, algo así como una burbuja enorme de poder. La esfera seguiría creciendo mientras más poder recibiera, Issei solo sumó su poder base a aquella pequeña esfera… para después agregar la energía de Ddraig, de Ascalon y de Gram. La esfera actualmente tiene un color mixto conformado de Azul, Rojo, Negro y un Rojo más oscuro y un radio aproximado de 20 metros. Un monstruo total.

-Bien… por lo que le hiciste a mi ilusión… está es una pelea a muerte no?- pregunto Issei con una sonrisa misteriosa. Stolas rápidamente negó con la cabeza mientras miraba a Issei desesperadamente. -Bien… tomare eso como un si- el castaño miró peligrosamente a Stolas, que solo cayó de rodillas ante su muerte inminente. Issei movió su mano hacia atrás haciendo que la súper esfera también fuera hacia atrás asustando todavía más al heredero Stolas. -Bien… despídete de este mundo!- el Sekiryuuttei comenzó a moverse su mano hacia adelante para hacer bajar la esfera…

-Espera por favor! Me RINDO! QUEDATE CON EL PREMIO!- ante estas palabras Issei detuvo su avance y sonrió victorioso.

-Bien… eso es lo que quería escuchar- una vez dicho esto Issei empezó a absorber poco a poco la energía dentro de su cuerpo devolviéndole así todo su poder. Issei se acercó lentamente hacia el todavía asombrado Stolas y rápidamente lo tomo fuertemente del cuello y lo levantó por encima de su cabeza.

-Escúchame con atención maldito bastardo- Issei estaba usando su tono de voz más aterrador y cargado de ira mientras decía aquellas palabras, a la vez ambos estaban siendo transportados nuevamente al salón donde estaban reunidos los invitados de la boda. -Ella no es un objeto! No es un premio! Ella es una persona viva! Y es miembro de mi familia!- Issei ejerció más fuerza en el cuello del heredero del clan Stolas. -Si tú! O alguno de los miembros de los todos clanes vuelve a tratar de hacerle algo a mi familia! Juro que morirá! Y los que me conocen saben que cumplo mis promesas…- Issei soltó a Stolas y este cayó duramente contra el suelo mientras tocia y trataba de recuperar el aliento. -Vete... No quiero ver a un sujeto tan insignificante como tú- ante estas palabras el heredero no dudo en correr ni un segundo. Issei se dio la vuelta solo para encontrarse con Sirzechs, Sara, Serafall y a un lado más alejado estaba Sona, que estaba mirándolo con una sonrisa y aguantando fuertemente las ganas de llorar. Issei una vez más se dio la vuelta para esta vez encarar a los miembros del consejo Sitri. Los cuales, como unos descarados, se inclinaron ante el y dijeron.

-Es un honor que usted sea el próximo líder de nuestro clan. El heredero Stolas no era un miembro digno. Muchas gracias por dejarnos lo claro- la expresión de ira en el rostro de Issei era de película.

-Yo en que momento dije que iba a ser líder de este clan? Yo lo único que reclamé fue la libertad de Sona y sus vidas… nada más que ustedes puedan darme- los miembros del concejo empezaron a ponerse nerviosos.

-P-Pero si nos matas te meterse en grandes problemas con todo el clan- dijo uno de los miembros para tratar de protegerse.

-El clan? El resto del clan los odia por todas las estúpidas decisiones hasta ahora. Estoy seguro que el matrimonio entre Balam y Sara fue obra de ustedes- los del concejo se quedaron sin poder responder a aquellas acusaciones. -Además miren quien habla de problemas cuando son ustedes los responsables de la mayoría de desaparecidos en el clan Sitri es obra total de ustedes- dijo el castaño mientras de un círculo mágico sacaba un libro muy grande y grueso, ese libro dejaba ver a plena vista que estaba lleno de información además de que era muy viejo. Issei se lo dio a Sara que lo miro algo dudosa antes de tomarlo y empezar a hojearlo. Cómo curiosos Sirzechs y Serafall, se acercaron a ver disimuladamente el libro. Que además de estar algo viejo tenía manchas de sangre.

-Issei esto que significa?- dijo Sara esta vez totalmente sería y sin ira en su ser leyendo el libro con un poco de ayuda de su magia. Los demás demonios pudieron observar con lujo de detalle, como el rostro de Sara pasaba de mostrar curiosidad y sorpresa a solo mostrar horror y odio, que rápidamente fueron reemplazados por tristeza y ganas de llorar, además de unas fuertes ganas de vomitar. Serafall, quién estaba más cerca, no dudó ni un segundo en ir rápidamente a ver qué le pasaba a su madre.

-Sekiryuuttei-sama… que fue lo que le mostró a mi madre?- pregunto Serafall mientras abrazaba a su madre que no paraba de llorar.

-Solo… la verdad que ocultaba el concejo de su clan- dijo Issei observando cómo discretamente uno de los de concejo trataba de contactar con algún lugar.

-Es inútil que trates de contactar con los que estaban en ese lugar…- dijo Issei mientras tenía los ojos cerrados.

-No se de lo que nos hablas Sekiryuuttei- trato de negar una de las demonios del concejo, que a pensar de ser bastante antigua, su físico no lo demostraba. Issei abrió nuevamente los ojos mientras sonreía.

-Bueno… qué tal si les refresco un poco la memoria- Issei chasqueo los dedos y a la vez se creaba un círculo mágico en techo. -Durante el tiempo que estuve inconsciente… Ddraig, el Dragón Emperador Rojo y el uno de los dragones celestiales, estuvo investigando el clan Sitri y el Stolas y llego a descubrir cosas que yo no hubiera ni imaginado. Pero aún así… el me dijo que vaya a investigar por mi cuenta, diciendo claramente que no le creería si me lo contaba, y cuánta razón tuvo…- dijo el castaño mientras se cruzaba de brazos a la vez que se acercaba a Sona que lo miraba muy confundida. -Por esa razón… les vengo a mostrar esto- el castaño chasqueo sus dedos una vez más causando que en el círculo mágico se viera una imagen. -Estas son mis memorias de hace más o menos 3 horas- dijo el castaño mirando el círculo mágico mientras estaba parado al lado de Sona, que también concentró su mirada en el círculo del techo. Los demás demonios, invadidos por la curiosidad, también pusieron su atención en el círculo mágico.

Hace tres horas y media. Territorio Sitri. Inframundo.

El castaño apareció en el jardín de una gran mansión, al sentir la energía de varios soldados dirigirse hacia el, rápidamente se escondió detrás de unos matorrales a la vez que ocultaba totalmente su aura. Solamente tres soldados fueron a el lugar. Issei no lo desperdicio y, mientras dos de ellos revisaban los alrededores, tomo a uno de ellos y lo dejo inconsciente. Con un rápido hechizo Issei se puso la armadura que llevaba el soldado. Después de ocultar muy bien el cuerpo del otro soldado, se dirigió a la mansión. Pasando como Pedro por su casa el castaño, con las indicaciones de Ddraig, llegó a una habitación. Issei entró teniendo mucho cuidado de no ser visto por nadie.

-Ddraig… para que me trajiste a este lugar?- Issei preguntó esto mientras observaba la habitación. Aquel lugar tenía las paredes decoradas con un montón de cuadros en el que aparecían hombres y mujeres por igual, lo único en común en sus ojos era el color violeta casi llegando a rosa en sus ojos. En el centro había una gigantesca mesa y, alrededor, un monto de sillas, que más parecían sillones.

[Esta habitación, compañero… es la habitación del concejo de viejos Sitri, los que vinieron a llevarse a Sara y a Sona hace 7 días. Por lo que investigué todos los clanes tienen uno] explicaba el dragón mientras su joven portadora curioseaba por el lugar. [Ves el centro de la mesa?] El castaño asintió acercándose a ese lugar. [Bien… mueve la mesa y debajo veraz una escotilla algo grande. Baja por ahí] Issei obedeció a las palabras de su amigo. Movió la gigantesca mesa con algo de dificultad ya que no quería hacer ruido. Abrió la escotilla, y se arrojó por ahí. Debía de admitir que la caída era bastante alta, por eso cuando llegó al suelo creo un pequeño cráter. Al ser visto en tercera persona, todos se asustaron cuando abrió sus ojos dejando ver que el ojo derecho emitía un leve brillo de color jade.

-Ddraig… a dónde me estás llevando?- pregunto el castaño que, por lo sombrío del lugar, estaba en guardia.

[Este lugar es un sótano secreto que pertenece solo al concejo de este clan… ningún líder de clan ha entrado o siquiera sabido de esto. Sigue derecho 6 metros y luego dobla a la izquierda… encontrarás una habitación] Issei sin saber mucho sobre lo que estaba pasando, decidió seguir las órdenes de su amigo. El camino era muy oscuro, pero gracias a la visión nocturna que le daba su condición de demonio no pasó dificultades para seguir por el camino. Al llegar a la puerta, la abrió y se adentro en aquella habitación. Al entrar pudo reconocer que ese lugar parecía una biblioteca, toda llena de libros antiguos. Pero en aquella sala, solo uno de los cientos de libros en ese lugar llamaron la atención de Issei. Parecía mucho más viejo que el resto de los que están aquí. No tenía polvo, signo claro de que había sido utilizado recientemente. El castaño abrió el libro y empezó a leer. Mediante los minutos pasaban, más aterrado estaba Issei. El libro, narraba masacres y carnicerías de una sola persona distinta.

-Todo esto… es del clan Sitri. Pero, de hace miles de años… torturas, masacres, muertes- al seguir leyendo aquel libro que describía con lujos de detalles de un psicópata cada una de las atrocidades cometidas, Issei empezó a marearse y a casi vomitar. -Ddraig… esto es real?- pregunto el castaño sabiendo la respuesta, pero queriendo una confirmación.

[Así es compañero… la sangre en el libro lo demuestra. Guárdalo lo necesitarás después… ahora, continua por el pasillo. Encontrarás cosas… que será mejor que lo veas con tus ojos] Él castaño ya no estaba tan seguro de querer continuar con eso, pero aún así decidió hacerlo. Las marcas en sus brazos empezaron a brillar, hasta que finalmente tanto Ascalon como Gram aparecieran a su lado.

-Que están haciendo aquí?- pregunto Issei mirándolas solo por un momento para luego volver a su camino.

-Vimos que la estabas pasando mal, así que decidimos salir y acompañarte- Sona, al ver lo dotadas que estaban esas dos chicas desconocidas para ella y que además estuvieran con Issei le hizo sentirse un poco celosa. Sara también estaba muy confundida sobre la aparición de esas chicas y él porque estaban con Issei en ese momento, no estaba celosa pero si muy confundida y sorprendida.

-Vamos! A partir de ahora también te acompañaremos por el resto de tu vida… no deberías tratarnos así- mientras Gram hablaba Issei estaba muy concentrado en el ambiente que estaba demasiado tranquilo, provocando en él miedo y el sentimiento de siempre querer estar alerta. Precisamente este último fue el que alertó a Issei, porque cuando Gram caminaba diciendo esas cosas tan despreocupada por la vida, no se dio cuenta que en el piso y en el techo del lugar había un círculo mágico... Una trampa. El joven portador de Ddraig no perdió tiempo y rápidamente empujó a Gram lejos de ese lugar evitando que dos cuchillas salidas de esos círculos mágicos la partieran a la mitad pero ese costó fue su brazo derecho, que fue arrancando de su cuerpo con un corte limpio. Issei sabía de la gravedad de ser descubiertos por todo el clan Sitri, así que con toda su fuerza de voluntad contuvo un fuerte grito de dolor.

[Ascalon! Gram! Traigan rápido su brazo aquí! Tengo una idea… háganlo rápido!] Ddraig tuvo que gritar eso último al ver que ninguna de ellas se movía para hacer algo. Las lágrimas en el rostro de Gram eran visibles, mientras recorrían su rostro que reflejaba un gran temor. Ascalon logro moverse rápidamente y hacer lo que Ddraig ordenó. Cuando colocó el brazo en donde antes iba un aura verde empezó a rodear la herida conectando la extremidad con el torso.

-Deberías tener más cuidado Gram! Qué tal si hubieras muerto! O si Issei hubiera muerto!- aquellas palabras solo calaban más fuerte en la culpabilidad que Gram sentía en ese momento.

-A-Ascalon… no seas tan dura con ella… recién están empezando a sentir lo que es ser como un humano. Hay errores… debes de comprender, a ti también te pudo haber pasado- aquellas palabras fueron suficientes para que Ascalon empiece a tranquilizarse poco a poco. Después de todo Issei tenía razón, recién comenzaban sus nuevas vidas y podían llegar a cometer errores, incluso ella. -Gram... Tranquilízate, se que no lo hiciste a propósito. Solo… ten más cuidado- mientras Issei decía estás palabras empezaba a recomponerse mientras hacía movimientos de estiramiento con el brazo derecho. Ahora la manga de ese brazo presentaba una mancha de sangre. Issei se acercó a ella y le ofreció su mano para levantarse, ella aceptó mientras rápidamente se secaba las lágrimas. Ella era una mítica espada demoníaca… no debía demostrar debilidad.

-Gracias... Prometo que no pasará nuevamente- dijo Gram ya recompuesta y totalmente seria.

-Bien… sigamos- dijo Issei comenzando a caminar nuevamente hacia adelante.

-Gram…- Ascalon hablo llamando la atención de Gram. -Perdóname… no debía ser tan dura contigo- ambas habían empezado a seguir a Issei mientras seguían hablando.

-No te preocupes Ascalon… no pasa nada- dijo Gram volviendo a tomar su personalidad orgullosa y desinteresada.

-No! Si pasa algo… soy tu hermana y aún así… me preocupe más por la vida de nuestro portador que la tuya- dijo Ascalon deteniendo su andar. Al ver esto Gram también dejó de caminar e Issei empezó a caminar más lento, decidió seguir caminando para no ser un tercero en su charla. -Issei tiene razón… apenas estamos empezando esta nueva forma de vida, y no sabemos casi nada sobre este mundo… yo no debí haberte gritado así sabiendo esto. Podrías perdonarme- se disculpaba Ascalon mientras agachaba la cabeza en señal de una reverencia.

-Hump… dices que no sabemos nada sobre esta nueva vida, pero aún así estás haciendo una reverencia japonesa- dijo Gram sonriendo ligeramente. -Sabemos todo de él… aquel que es digno de portarnos, aquel con un corazón gentil inquebrantable. Aprendimos de él, sabemos cómo es… y todo lo que ha tenido que sufrir y que a pesar de todo eso… siempre ha perdonado a todo aquel que se ha disculpado de corazón- decía Gram soltando una pequeña sonrisa y olvidando por un momento su orgullo -No te preocupes… después de todo, tu lo dijiste, somos hermanas… todo está perdonado. Además, ya nos atrasamos mucho, no es así?- decía la joven de ojos ámbar claro mientras miraba hacia adelante tratando de divisar a Issei. Su hermana de ojos azules sonrió mientras imitaba la acción de Gram.

-Tienes razón… en todo. Nos hemos quedado muy atrás-

BOOM!

Un gran estruendo interrumpió la charla de las dos jóvenes que inmediatamente fueron invadidas por una gran preocupación hacia Issei. Ninguna de las dos dudó ni un segundo y rápidamente corrieron por el largo pasillo en busca de Issei. Al llegar observaron asombradas como su joven portador tenía en sus brazos a una mujer totalmente herida de gravedad y totalmente desnuda, pero la gran cantidad de sangre que cubría su cuerpo no dejaba ver lo importante.

-Ascalon! Gram! Vengan aquí rápido! Debemos irnos!- las dos observaban totalmente perplejas el caos y la destrucción que había en el lugar… incluso se podían sentir varias auras desapareciendo en el lugar y como una que otra partícula de luz desaparecía en el ambiente, ellas sabían lo que Issei había hecho, pero prefirieron callar y ni decir nada del tema. En ese tiempo Issei creo una pequeña esfera de energía que contenía una gran cantidad de poder.

-Por… favor… sálvenlo a el también…- dijo la agonizante mujer mientras señala un lugar que parecía una jaula. Dentro de la misma, y gracias a la visión nocturna, Issei pudo divisar a un hombre encadenado a la pared y con grandes signos de tortura y desnutrición, solo llevaba un pantalón muy dañado y podían notarse las costillas en su torso.

-Ascalon, Gram… tomen- el castaño le entrego a la mujer ensangrentada a ambas chicas que lo miraron confundidas. -Las voy a mandar a la cámara de recuperación de la casa, quédense ahí y que nadie las vea… yo iré enseguida- Issei activo el círculo mágico de tele-transporte mandando rápidamente a las dos chicas hacia el lugar mencionado sin dejarles tiempo para contestar. El Sekiryuuttei sin perder más tiempo se dirigió a romper de una fuerte patada la celda de aquel hombre devastado. Al escuchar el sonido estruendoso que provocó Issei al romper la celda hizo que el pobre encadenado saliera de su estado de inconsciencia y mirara a Issei que era iluminado desde atrás por las pocas antorchas que alumbraban el lugar, dándole al hombre una vista perfecta de una temible sombra. Al parecer todo el miedo que sintió y el extremo cansancio que debe de tener, hicieron que se desmayara nuevamente.

[Que cosas crueles debieron haberles hecho a ambos, verdad compañero?] Hablo Ddraig mientras Issei volvía a dirigirse a centro de la sala mientras cargaba al hombre por el hombro.

-Sinceramente… estoy decepcionado del clan Sitri. Más específicamente de los viejos de ese estúpido concejo…- decía Issei con mucha ira.

[Que vas a hacer?] Mientras Ddraig decía esto el castaño creaba una pequeña esfera de energía que parecía estar hueca.

-Primero… protegeré este lugar, de seguro puede haber más archivos que me sean de utilidad y que posiblemente me hablen más sobre él- Issei soltó la esfera de energía que fue potenciada con ayuda de Ddraig para que rodee todo el lugar y lo proteja. -Después ya veré qué hago- con estas últimas palabras Issei se tele-transportó a la cámara de curación de la mansión Sitri donde la mujer que antes estaba ensangrentada ahora estaba totalmente limpia y cubierta en el torso por una toalla. Aquella mujer tenía el pelo de color negro que iba tomando color violeta hasta llegar al final y una complexión física tan demacrada como el hombre que Issei traía pero se podía notar que en su mejor época tenía una hermosa figura. El hombre tenía el pelo negro con un par de color ceniza.

-Quienes son estos dos?- decía Gram mientras picaba con una ramita, sacada de quién sabe dónde, la cara del hombre inconsciente.

-Porque los salvaste? Son gente importante?- decía Ascalon mientras miraba a Issei muy impaciente esperando una respuesta. El castaño miraba a Ascalon y Gram con seriedad antes de preguntar.

-Ustedes no los reconocen?!- Ambas chicas negaron con la cabeza. -Y si ustedes no saben pos yo menos- aquellas respuesta hizo que no solo las dos espadas se cayeran de espaldas, sino también todo la gente que lo miraba. De la nada, Issei ya tenía una lupa en una de sus manos, en la otra tenía una pipa de juguete; que era obvio por sus fuertes colores, y en su cabeza un sombrero de detective. -Por esa razón hay que buscar similitudes con alguno de nosotros, nomepreguntenporquesoloesunacorazonada- dijo Issei en modo chibi sacando un pizarrón, de quién sabe dónde, donde estaban unas fotos de toda su familia y amigos, dejando de lado lo último que dijo que nadie entendió. Para sorpresa de todos, tanto Gram como Ascalon, también se pusieron en modo chibi. Gram le arrebató la pipa de juguete a Issei, y empezó a soplar en ella, descubriendo fascinada que está lanzaba burbujas. Mientras tanto Ascalon le arrebato al castaño su lupa y empezó a analizar detalladamente los rostros del pizarrón.

-Es un hombre, además de feo- la pequeña Ascalon modo chibi arrojo fuera del pizarrón la foto de Saji, que sintió como una daga atravesaba su orgullo. -Ella es muy plana- dijo arrojando la foto de Sona fuera del pizarrón. La joven heredera sintió como su orgullo como mujer fue destrozado en mil pedazos. Pero antes de que la foto de Sona cayera al suelo, Issei la tomo, al igual que las fotos de Tsubaki, Yura, Eri y Sara. Pero la primera y la última eran las que le llenaban más la atención. -Ella es muy bajita- y así, cada persona que Ascalon tomaba como descartada fue herida emocionalmente por ella. Pero aunque a Issei le hacían mucha gracia los defectos que encontraba Ascalon en cada uno de los miembros de su familia, su atención estaba totalmente en las fotos que había agarrado, más precisamente en las de Sona y Sara. Pues ellas eran las únicas dos en las que Issei lograba encontrar alguna similitud con la mujer ahí recostada. Con el paso de los segundos Issei encontró más similitud en Sara que en Sona. Así que poco a poco empezó a acercarse a esa mujer que seguía inconsciente. Puso la foto de Sara a un lado de su rostro y se dio cuenta de que no había tanta diferencia entre ellas…

-Oigan chicas… en vez de estar ahí paradas, criticando el aspecto de mis amigos y garabateando sus fotos, vengan aquí y díganme si tengo razón o no- decía Issei mientras les daba las fotos para que ellas mismas lo comprobarán. Después de verla un momento ambas chicas llegaron a una conclusión, estaban de acuerdo con Issei. -Bien lo mejor será ir primero a rescatar a Sona- decía Issei mientras ponía un sello de protección en ese lugar para que nadie fuera a tratar de dañar a las personas que habían salvado. -Y a la vez, demostraré los horrores que el concejo del clan Sitri estuvo haciendo desde el fallecimiento del antiguo Lucifer- dijo Issei saliendo del lugar y empezando a subir las escaleras hacia el piso de entrenamiento. Las dos chicas se miraron y sonrieron a la vez que se volvía destellos de luz y en los brazos de Issei volvían a aparecer las marcas tan características de estos desde hace 7 días. El sello se cerró dando a entender que los recuerdos de Issei habían terminado. Los miembros del concejo Sitri estaban totalmente asustados por lo que les pasaría. Issei los miraba con odio mientras decía.

-Dime Sara… quienes eran esas personas a las que rescat- sus palabras fueron calladas cuando la mencionada lo abrazo mientras derramaba lágrimas. Para sus dos hijas, era la primera vez que la veían así… era la primera vez que Sara lloraba de felicidad frente a tanta gente.

-Gracias! Gracias por haber salvado a mi mamá y a mi papá- le decía Sara a Issei, obviamente todos lo escucharon y se sorprendieron por tal revelación.

-Sabia que tenía algo que ver contigo… pero, como paso eso? Osea, no sabes cómo desaparecieron?- pregunto Issei enfrente de todos sabiendo perfectamente esto último.

-Cuando me dieron la noticia de que me habían comprometido con el estúpido de Balam, también me dijeron que ambos habían contraído una enfermedad, que pronto se recuperarían y me prohibieron acercarme a ellos. Solo para despues, en el día de mi boda, me dijeran que habían muerto. Ese día llore… hasta el cansancio. Pensar que mis padres habían muerto por culpa de una maldita enfermedad… fue un duro golpe para mí… pero verlos ahí, en ese pútrido lugar en el que estabas. Me hizo muy feliz. Y por eso, te digo gracias… gracias por traer a mi familia de vuelta- Issei por un momento recordó también el dolor que sintió cuando Asia falleció en sus manos.

-No hay de que Sara… pero, que vas a hacer con ellos. Te estoy dando la oportunidad a ti… gane la pelea contra el estúpido de Stolas. Sus vidas ahora me pertenecen y Sona es libre con opción de libre albedrío. Por mi, los mataría… pero, tu qué quieres hacer?- el odio y el rencor eran visibles tanto en la mirada como en el aura de Sara.

-Causaron un gran dolor y sufrimiento a mi familia… a mi madre, a mi padre y a mi hija… Sona- madre e hija, estiraron su mano derecha al frente y un gran círculo mágico salió debajo de los del concejo Sitri. -Sekiryuuttei-sama… podría ayudarnos, por favor?- pidió Sara de la forma más cortés. Ese tono solo lo usaba cuando iba enserio y cuando no quería que le desobedecieran.

-Sera un placer…- el joven castaño estiro su mano al frente, apuntando a las dos mujeres del clan Sitri. Los aumentos de poder comenzaron a acumularse hasta llegar a diez. De la palma de su mano salió una pequeña esfera roja, que se dividió en dos y que se introdujeron rápidamente dentro del cuerpo de Sara y de Sona. Una gran explosión de poder surgió en ellas, pues era obvio Issei les había transferido poder. Debido a esto, el maquillaje excesivo que tenía Sona en su rostro poco a poco fue congelándose y empezó a salir como si fuera una costra… dejándole ver a el claramente los moretones en sus mejillas y parte de su rostro. Issei abrió los ojos con sorpresa al notar esto, y se llenó de odio… pues si bien sabía que Sona tenía moretones en sus mejillas, nunca pensó que las tuviera en todo en rostro. Pero aún así, decidió mantenerse al margen, aún así lo que delataba su estado era la gran capa de aura se había formado detrás suyo pero todavía no llegaba a liberar el poder que se sintió de él en la batalla hace 7 días. Tanto madre como hija, hicieron que varias estacas de hielo salieran del suelo, empalando a todos y cada uno de los miembros del concejo Sitri. Matando los al instante por ser atravesados en puntos vitales. Los invitados estaban sorprendidos por la revelación que les hizo el Sekiryuuttei y por el gran poder de Sara Sitri, ya que ellos creían que era la más débil entre todos los líderes de clan. Pero más sorprendidos estaban por la fuerza, poder e inteligencia del Sekiryuuttei. Cuando madre e hija terminaron de asesinar a los miembros del ex consejo de su clan, Sona rápidamente corrió hasta llegar a Issei esconder su rostro en el pecho de éste.

-Por favor… ya vámonos de aquí- le pidió Sona a Issei mientras lo abrazaba fuertemente. Aunque este trato de devolverle el abrazo, dudó por un momento y se arrepintió.

-Bien… Sara creo que ya es hora de irnos… después arreglarás las cosas con tu clan, ahora debes ir a ver a tus padres- Sara solo asintió, y tomando el libro que Issei había traído se acercó a él.

-Sekiryuuttei! Espera!- Sirzechs fue el que detuvo el marchar de Issei, que ya había convocado su círculo mágico. -Que vas a hacer con mi esposa?- el Maou Lucifer estaba hablando con total seriedad.

-Tu esposa se quedará conmigo… por lo menos hasta que me asegure que ya no sea objetivo de varios clanes del Inframundo- dijo Issei pausando por un momento el círculo mágico de tele-transportación.

-Issei…- en solo un instante Sona realizó un pequeño hechizo para cubrir los moretones de su rostro y rápidamente abofeteo con todas sus fuerzas a la persona que nombró al joven dueño de su corazón. Esa asquerosa y maldita voz… que pertenece a la culpable de todo el dolor que su amado tuvo que sufrir. Rias Gremory… fue tomada por sorpresa y no pudo evitar que la fuerza del impacto la derribará al suelo y, de paso, que le cortará un poco la comisura del labio. Rápidamente Karlamine, caballero del séquito de su esposo; quienes estaban cerca de ella, reaccionó y trato de atacar a la joven heredera Sitri. Pero grande fue su sorpresa, y la de su pareja, al ver como Issei detenía el ataque de la caballero con solo dos dedos.

-Caballero Phoenix… no tengo nada en contra de usted, pero si trata de dañar a mis seres queridos no dudaré en volverla mi enemiga- Karlamine estaba aterrada por la gran presión que ejercía Issei con su poder. Rias, sin importarle el hecho de que Issei estuviera ahí, se reincorporo rápidamente y trato de devolverle el golpe a Sona, pero fue esta última la que detuvo el golpe, sorprendiéndola por la fuerza física que tenía además de reflejos.

-Mientras tu estabas aquí sin hacer nada y pasándola bien! Mi madre, mi séquito, Issei y yo tuvimos que entrenar hasta el cansancio para proteger la paz que hay entre las facciones! Durante ese tiempo logré hacerme amiga de un chico que por primera vez en mi vida no me temía al hablar conmigo! No sabes las ganas que tengo de agarrarte a patadas por todo lo que le hiciste sufrir a la persona que decías querer… y por haber sido cómplice en el asesinato de Asia Argento- y cuando Sona estaba a punto de volver a golpear a Rias, y esta también estaba a punto de devolverle el golpe… apareció Raizer deteniendo el golpe de su esposa, e Issei hizo lo mismo con Sona.

-Mantén la calma, mi amor…- dijo Raizer tranquilizando a Rias… que lo hizo lentamente.

-Por qué me detuviste?!- pero en el caso de Issei y de Sona, estos habían empezado a discutir… si es que se le podía decir así, ya que solo Sona le replicaba sus acciones… por ahora.

-Porque no vale la pena Sona…- decía Issei en un tono de voz tranquilo mientras lentamente empezaba a soltar la mano de Sona.

-Que no vale la pena?! Ella fue la que te hizo sufrir todo este tiempo! Y dices que no vale la pena?!- parecía que ambos estaban en una pelea de novios, ya que no les importaban los demás, solo estaban pendientes uno del otro.

-Ya lo sé Sona, pero por más que la golpees, eso no borrará el daño que ya eh pasado… eso no traerá de vuelta mi ojo ni mi brazo… eso no traerá de vuelta a Asia- aquellas últimas palabras estuvieron cargadas de dolor y pesar, pero aún así siguió manteniendo su serio semblante.

-Por que la defiendes a pesar de todo lo que te ha hecho?!- Sona seguía enojada con Issei y seguía recriminándole cosas.

-No la protejo a ella… Te estoy protegiendo a ti y, uhm?- de pronto, una brillo azul emergió del pecho de Issei y este estaba rodeado por otros 7 brillos color carmesí. Sona inmediatamente supo que estaba pasando y no dudó en expresar su odio.

-Oye maldita desgraciada más vale que dejes de-

-Yo que usted, Zoeticus Gremory… me detendria- Sona detuvo su insulto hacia Rias y paso a mirar al padre de la misma, el cual tenía su mano levantando en dirección a Issei.

-Ya has causado demasiadas insolencias muchacho, esto debe parar de una vez!- decía el líder del clan Gremory tratando de mantener su asombro oculto.

-Se esta preguntando… él porque no funcionan las piezas de peón de su hija, cierto?- pregunto Issei mientras seguía mirando a Zoeticus de forma peligrosa. -Pues déjeme decirle que no funcionará, porque para hacer eso… todas las piezas de peón dentro del demonio tienen que acatar esa orden, pero dentro de mi hay una que se resiste y que es la guardiana de mi corazón ya que esta pieza…- lentamente Issei saco una pieza de peón color carmesí de su bolsillo, pero esta pieza tenía un corte a lo largo bastante grande pero sin llegar a partirla. -Esta pieza fue dañada durante la batalla, para que yo pueda vivir, la heredera Sitri, me dio una de sus piezas de peón para suplantar a esta pieza- dijo Issei mientras soltaba la pieza carmesí al suelo. -Bueno… ya no tengo tiempo para estas tonterías, Issei nuevamente volvió a activar el círculo mágico de tele-transportación, pero Sirzechs detuvo a Issei una vez más.

-Joven Sekiryuuttei, espere un momento por favor!- Sona recién había notado el cansancio que Issei tenía, por lo menos mentalmente.

-Y ahora que?- Issei se dio la vuelta algo molesto.

-El borrar las memorias de los seres humanos o de los mismos miembros del séquito es un delito en el Inframundo, al igual que conspirar contra los humanos, como sucedió contigo y con Asia Argento… pensamos en condenarlos nosotros, pero mejor decidimos que tú seas el encargado de esto. Que harás? Si deseas su muerte, morirán. Si deseas verlos sufrir, sufrirán, si deseas que el matrimonio de Rias sea anulado y que sea exiliada, se cumplirá… que es lo que deseas hacer?- Issei miraba Sirzechs con seriedad, para luego pasar a ver a sus antiguos compañeros.

-Je… qué curioso, bueno… pues, vamos por partes. Koneko Toujou- la mencionada tenso su cuerpo inmediatamente por ser nombrada por Issei, que se iba acercando a ella lentamente.

-Issei! Espera! Yo me hare cargo de sus casti-

-No quiero oír nada de ustedes, y mucho menos de ti, Gremory- aunque Rias trato de defender a sus siervos, Issei fue claro y tajante con sus palabras y no le dejo lugar para ninguna otra replica. -Bien… por el tiempo que eh convivido contigo, se mucho de ti. Los complejos que tienes, las inseguridades… y tu pequeño secreto familiar. Por esa razón te condenó… a amar a Raizer Phoenix hasta el día de tu muerte. Ya has sufrido demasiado de niña, pero debe entender todas las partes antes de tomar una decisión- aquellas palabras fueron muy sorpresivas para la joven torre que quedó petrificada por estas. -Ahora, la reina Gremory… Akeno Himejima… hija de Barakiel y de Shuri Himejima… tal vez tú sangre sea impura, pero tus sentimientos hacia tus amigos y hacia Raizer son puros… te condeno a amarlos, cuidarlos, y a estar junto a los seres que quieres por el resto de la eternidad- las reina Gremory, derramaba lágrimas al escuchar su condena… no podía creer que a pesar de todo lo que había pasado por culpa suya, Issei solo la estaba condenando a ser feliz. -Ahora Kiba Yuuto…- dijo Issei mientras estaba parado frente a él. El castaño observaba como la joven espadachín de Raizer Phoenix, abrazaba a Kiba como si fuera la última vez que lo iba a ver. -No has cambiado nada desde la última vez que te vi…- Kiba miró a Issei, pero para su sorpresa, el castaño no estaba dirigiéndose a él, sino… -… Karlamine- a su pareja. La caballero de Raizer miró sorprendida a Issei. Y respondió tímidamente.

-T-Tu si cambiaste mucho, desde nuestro último encuentro…- al estar demasiado nerviosa, no supo bien que responder y dijo lo primero que se le vino a la mente.

-Tienes razón… recuerdo que antes trate de desnudarte con la asquerosa técnica que me obligaron a crear, y por eso te pido perdón- se disculpó el joven castaño. -Pero yendo a lo que nos importa… quiero que me respondas tres preguntas. Que es lo quieres llegar a ser? Amas a alguien? Y… estarías dispuesta a todo con tal de protegerlo?- Issei soltó las tres preguntas de una sola vez. La joven caballero no tardó ni un segundo en responder a las preguntas de Issei.

-Mi sueño es llegar a formar una familia y vivir junto a la persona que amo, que es Kiba Yuuto y sí… estaría dispuesta a dar mi vida por él- dijo Karlamine bien firme en sus palabras.

-Bien… caballero Gremory. Tu condena es amar a esta mujer, hacerla feliz y nunca fallarle… eso es todo- dijo Issei pasando de él y parándose está vez, enfrente de Rias Gremory… su antigua ama. -Por último… Rias Gremory, la princesa de la destrucción carmesí. Sabes… no tengo nada que decirte a ti… por qué por primera vez no tengo motivos para hablar. Creo que con lo que viste hace 7 días ya sabes lo que siento por ti… no sabes cuántas ganas tengo de matarte!- los ojos de Issei se tornaron de color negro mientras decía estás palabras. -Pero sabes porque no lo hago?... Por no soy capaz de hacerle sentir el dolor que yo tuve que soportar a alguien más! Tu padre trato de defenderte, y estoy seguro que tu madre se preocupa por ti a pesar de todo lo que has hecho! El matarte solo traería dolor a sus corazones. Escúchame con atención, tu condena será amar por la eternidad a la persona con la que te casaste. Y alejarte de mi por el resto de tu vida- los ojos negros de Issei lentamente volvieron a tomar su color original, aquella escena espanto totalmente a la joven heredera, que solo se quedó petrificada mientras Issei se alejaba de ella e iba de regreso con Sona y Sara. El castigo de Rias era agridulce, porque por un lado amaría por siempre a la persona que siempre amo, pero por otro, Issei la alejó de él para toda su vida.

-Es un castigo que más bien parece una recompensa, Sekiryuuttei- Erika Asmodeus dijo estás palabras criticando el castigo que les había dado Issei a su antiguo séquito. -Pero aún así… es una decisión muy sabía, por las palabras que has dicho y todo lo has tenido que vivir- Issei estaba parado junto a Sara y a Sona, intentando por tercera vez irse de ese lugar.

-Para mí está bien. Ya que tienen que cumplir con sus castigos y no podrán acercarse a mí… y hablando de acercarse, ahora mismo les ofrezco, a ustedes, líderes de la facción de los Demonios. Ajuka Belcebú, Sirsechs Lucifer, Serafall Leviathan y Erika Asmodeus… un invitación a una reunión en el mundo humano, la cede todavía está a definir y la fecha será en tres meses, es decir, el 22 de marzo del próximo año, no están obligados a ir si no quieren, no necesito su confirmación de palabra… yo quiero hechos, la cede y la hora de las mandaré en un mes… los espero allí- después de decir eso y antes de que alguien más lo interrumpa, Issei rápidamente se tele-transportó lejos de ese lugar. Llevándolos de nuevo a la mansión Sitri, más específicamente en la habitación de Issei. Una vez allí, y a paso muy aprisa, Sara salió corriendo hacia el sótano donde estaban sus padres. Solo Sona e Issei quedaron en la habitación y allí Issei provecho para ponerle seguro a la puerta y un hechizo de silencio a la habitación. Se dirigió hasta Sona y se posicionó frente a ella.

-Y ahora que? P-Piensas en…?-

-Quítate ese hechizo, Sona…-

-N-No se de qué me hablas-

-No te hagas la tonta conmigo… te vi, pero solo en parte… quiero verte cómo estás- el tono de voz de Issei era autoritario además, Sona sabía que el castaño no iba a parar de insistirle hasta que logré su cometido. Ya resignada, Sona desactivo el hechizo dejando ver que tenía todo su pobre rostro lleno de moretones, algunos de ellos todavía hinchados que desfiguraban un poco el rostro de la heredera Sitri.

-Ellos… no pararon- las lágrimas empezaban a salir de los ojos de la heredera Sitri, lágrimas llenas de impotencia, dolor, odio y por sobre todo temor. -No pararon hasta que les supliqué que pararán, hasta que les jure que me casaría. Tenía miedo… miedo de lo que pudieron haberme hecho… miedo de lo que pudieron haberles hecho a mi mamá, a mis amigos,… a ti- Issei lentamente empezó a pasar sus manos por el rostro de Sona secando sus lágrimas y sanando los moretones.

-Ya… tranquila, todo paso… ya no importa. Sé que todo el dolor que pasaste nunca desaparecerá de tu mente, pero te prometo ya nunca más tendrás que pasar por eso- dijo el castaño conteniendo todo atisbo de ira y deseo de matar al ver el estado en el que estaba. -Te ayudaré a enterrar ese feo momento… sabes, yo también sentí miedo. Miedo de… miedo de ir a salvarte. De que me pasará lo mismo que me pasó con Rias. Ir y, darme cuenta de que una de las personas que amo… no me correspondía, es más… t-todavía tengo ese temor- al principio Sona no entendía lo que Issei dijo, pero cuando se dio cuenta de sus palabras inmediatamente sintió una chispa de emoción creciendo en su interior, pero no quería tomar acciones precipitadas. Por esa razón decidió esperar un poco más.

-S-Soy una de las p-personas que a-amas?- para cuando Sona decidió preguntar eso, Issei ya estaba frente a la puerta a punto de salir.

-Que esperas?- dijo el castaño mirándola mientras abría la puerta. -Hay muchas personas que quieren verte de nuevo- el castaño obviamente estaba evitando el tema que el mismo saco por error.

-S-Si… deben de estar muy preocupados- Sona, tontamente, siguió la corriente y dejó el tema de lado. Ambos bajaron a la sala donde estaban todos reunidos, todos los saludaron, felicitaron y abrazaron por su regreso, aunque Issei notó faltaban Michael, Gabriel, Azazel, Penemue y Reynare… al igual que Kalawarner y Kei.

-Oigan… y los demás?- pregunto Issei.

-Ellos se marcharon apenas termino tu pelea… tenían cosas que arreglar en sus respectivas facciones- la que respondió fue Grayfia que se acercó a Issei y lo abrazo mientras lo felicitaba.

-Ya veo… bueno creo que ya es hora de descan-

-Issei, podrías ir a comprar esto- antes de que el castaño terminara de hablar, su madre se le acercó y le entrego una lista con diferentes productos. -Podrías hacerlo por favor?- Issei miró a su madre un poco extrañado.

-B-Bien… iré, no hay problema-

-Yo te acompaño-

-Yo ire-

-Puedo ir?-

-Necesitaras ayuda?- una vez Issei termino de hablar, Sona, Tsubaki, Eri y Yura se ofrecieron a ir.

-Si? Que bien!-

-Bueno vámonos!-

-Rapido antes de que sea más tarde-

-Volvemos en un momento!- y así sin más las chicas arrastraron a Issei sin que este pudiera darle una respuesta positiva. Mientras que Issei seguía manteniendo sus ropas de batallas, Sona seguía con el vestido de novia, Eri estaba vestida con una blusa roja, pantalones negros y zapatillas a juego, además de un abrigo de color rojo, y Tsubaki y Yura llevaban puesto el uniforme de la academia debajo de un abrigo de color negro. La escena era un tanto incómoda, ya que a pesar de ya eran las once y media de la noche todavía había uno que otro transeúnte que rondaba las calles, y alguno que otro se los quedaba viendo por un momento. Cuando por fin llegaron a un lugar donde no circulaba nadie, Ascalon y Gram hicieron su aparición.

-Hola de nuevo- saludo Gram.

-Es un gusto volverlos a ver- la que está vez hablo fue Ascalon, y con la presencia de ellas dos, Issei recordó un detalle importante.

-Oh! Si, cierto… ustedes dos- por un momento Issei se quedó parado en su lugar pensando. Pasado un momento, miró a las dos chicas y sonrió. -Bien… no soy muy bueno escogiendo nombres pero… creo que les gustará. Gram, que te parece el nombre de Yami?- la pregunta resultó ser muy sorpresiva para Gram. Luego de pensarlo un poco ella respondió.

-S-Si… pero-

-Les prometí que les pondría un nombre, verdad? Así comenzarán su vida "humana" de forma oficial- dijo Issei interrumpiendo a la ahora conocida como Yami. -Ascalon… tu nombre será Akemi, sino les gusta ya pensaremos en otros nombres- dijo Issei un tanto inseguro sobre si le habían gustado los nombres que había escogido.

-N-No! Ese nombre… ese nombre está bien, muchas gracias… emm- ese claro "emm" al final de sus palabras revelaban que no sabía cómo dirigirse a Issei.

-Solo llámenme Issei, o como ustedes gusten- el castaño notó lo que le pasaba a la ahora conocida como Akemi y dijo estás palabras. -Bien… dejando ese asunto aclarado. Yami, Akemi, podrían esperar un momento aquí? Tengo que hablar con ellas- dijo el Sekiryuuttei en un tono serio.

-Bien, no hay problema -yo dijeron las dos al unísono. En ese instante un círculo mágico creado por Issei transportó a Eri, Sona, Tsubaki y Yura a un claro en el bosque. Ellas empezaron a observar a su alrededor, la gran vegetación del lugar que era alumbrado por la luz de la luna llena. Después de revisar el área, buscaron con la mirada a Issei que se encontraba a un varios metros de ellas parado al borde de un precipicio mientras observaba a la luna en aquella fría noche de invierno.

-Un par de días después de que me convirtieran en demonio… vine a aquí- decía Issei mientras miraba hacia el acantilado.

-Tu… ya recordas-

-No, Yura… solo recordé mi inicio como demonio y dos meses después de eso… nada más- antes de que la única torre de Sona siguiera hablando, Issei la interrumpió diciendo esto. -Aquí… en más de una vez. Trate de quitarme la vida- los ojos de todas las chicas se abrieron como platos por la sorpresa. -No quería vivir, sentía que no era lo correcto… tendría que vivir por más de 10 mil años, vería a muchos de mis seres queridos morir y yo sería el único que quedaría. Sentía demasiada presión y soledad… no podía decirle a nadie sobre en lo que me había convertido. Me sentía solo, y desesperado por acallar esos sentimientos e inseguridades, salté… más de una vez. Pero todas esas veces aparecía nuevamente en mi habitación totalmente curado y a veces parcialmente. Una vez me cansé… y me propuse a seguir adelante con el único motivo de proteger y amar a mis padres hasta el fin de sus vidas mortales. Era lo único que me quedaba… no tenía nada más. Desde ese momento nunca más volví a pisar este lugar a menos que quiera estar solo. O por lo menos aquí venía Hyoudou Issei…- las chicas iban acercándose poco a poco mientras escuchaba a Issei decir esa confesión. -A-Ahora… ya no sé… quién soy!- Issei derramaba lágrimas que caían al precio. -Ya… ni siquiera sé que soy- miró sus manos mientras temblaba. -Soy humano… soy un demonio, soy un dragón…- los ojos de Issei se perdían en el final del precipicio, que lo tentaba a arrojarse una vez más. -Soy un monstruo que solo trae caos y destrucción…- las chicas miraban con mucha preocupación a Issei, ya había dejado de llorar y había vuelto a mirar la luna. -P-Pero eso… ya dejó de importarme…- Issei se dio la vuelta mientras miraba a las personas que estaban con él. -Mientras pueda proteger a las personas que amó… me convertiré en lo que sea- dijo el castaño regalándoles una sonrisa. -Sé que suena raro… pero, conviví mucho más con ustedes que con cualquier otra persona que no sean mis padres… y sé que sonara extraño pero… creo que- las chicas sentía como su corazón estaba a punto de dar un salto de alegría, pero su timidez y el temor a equivocarse en sus conclusiones las hacia quedarse quietas en su lugar. -Sona… Eri… Tsubaki... Yura… las amo, chicas- decía Issei estando muy nervioso y un tanto inseguro de lo que decía. Ninguna de las presentes podía reaccionar… aquellas palabras hacían saltar el corazón de todas, pero fue muy repentino para ellas.

-Y-Yo también te amo… con todo mi corazón- la primera en hablar fue Yura. -Se que no soy tan linda como Eri, no tengo un cuerpo tan voluptuoso como Tsubaki-sempai… y tampoco soy tan inteligente como Sona-sama… y eso me acomplejaba, pero fuiste tú el que sacó esas dudas de mí y me hizo quererme tal y como soy. Tu personalidad, tu forma de ser, tu sonrisa y tú gran corazón… creo que son lo que nos enamoró a cada una de nosotras, o por lo menos a mí- dijo Yura diciéndole a Issei todos los sentimientos que ellas sentían hacia él.

-No… creo que nos describiste bien, Yura- la siguiente en hablar fue Eri.

-No podrá estar más de acuerdo con esas palabras-

-Si… yo tampoco- también Sona y Tsubaki estuvieron de acuerdo con ella. Y esta vez, fueron ellas las que tomaron la iniciativa. Sona se acercó a Issei lentamente… y muy tímidamente le dio un beso corto en los labios. Luego siguió Tsubaki, Yura y al final Eri. Issei estaba paralizado… su corazón estaba feliz pero su mente no se lo creía, y fue esta última la que hizo recordar sus vivencias románticas pasadas, jugándole una mala pasada en ese momento. Su corazón le decía que creyera en las chicas, pero su mente le decía que era una trampa, que tarde o temprano lo traicionarían. Pero, como había hecho anteriormente, decidió creerle a su corazón.

-Oye… por qué se tardarán tanto?- decía Yami mientras caminaba de un lado a otro, muy impaciente.

-No lo sé, pero tal vez estan-

Crash!

Las palabras de Akemi fueron pausadas por el sonido de algo cayéndose. El sonido provenía de un callejo oscuro que estaba cerca. Ambas chicas estaban en guardia esperando y estando muy atentas a lo que saldría de ese lugar.

Miau.

Pero rápidamente se tranquilizaron al ver que solo salían dos pequeños gatitos de ese callejón. Uno era de color negro con los ojos de color verde y el otro era blanco con los ojos de color celeste. Ambos presentaban signos claros de desnutrición y estaban sucios. Justo en ese momento un círculo mágico apareció detrás de las chicas y de el, salieron Issei y las demás.

-Que paso aquí?- pregunto Eri al ver que las dos chicas estaban en posición de ataque.

-No, no pasó nada- respondió Yami mientras volvía a tomar una postura relajada.

-Es que estos dos gatitos nos asustaron un poco, porque tiraron algo en ese callejón- término de explicar Akemi mientras hacía lo mismo que su hermana.

-Yo no me asuste- dijo Yami mirando para otro lado.

-Si, claro- su hermana, sin querer comenzar otra discusión, solo respondió eso.

-Oigan, que están haciendo aquí?-

-Si, porque están tardando tanto?- de pronto, las voces de Irina y Xenovia se escucharon a sus espaldas. Al voltearse, vieron que Irina estaba vestida con una blusa blanca, pantalones negros de mezclilla, zapatillas a juego y una chaqueta del mismo color que la blusa, además de que en una de sus manos llevaba un abrigo de color azul. Mientras que Xenovia estaba vestida con un pantalón de color azul, zapatillas de color verde, al igual que la camiseta que vestía y un abrigo de color negro. Y en sus manos llevaba un suéter de color blanco.

-Si bueno… nos retrasamos un poco- dijo Issei tratando de excusarse.

-Bueno… Sona-san. Tu madre te mando esto- dijo Irina mientras le entregaba el abrigo a la joven vestida de novia.

-Se lo agradezco, Irina-san- respondió Sona tomando el abrigo y colocándoselo. Aunque las exorcistas hayan ayudado con el tema de Kokabiel. Sona todavía le seguía teniendo un poquito de rencor por como ambas se habían dirigido a Issei cuando apenas lo vieron. De ahí su forma un poco fría de atender a estas dos chicas.

-A usted también Sekiryuuttei, su madre le envía esto- dijo Xenovia entregándole el suéter a Issei.

-Muchas gracias Xenovia-san… supongo que vinieron a buscarnos, no es asi?- dijo Issei sacándose la gabardina y colocándose el suéter y volviéndose a colocar la prenda de su traje de batalla.

-Si, es que se estaban tardando demasiado y Akane tiene hambre- respondió Irina mientras se acercaba a Issei junto con Xenovia. Ambas por un momento desviaron su mirada al par de gatitos que seguían ahí. -Y esos gatitos?- pregunto la joven exorcista.

-Pues ellos…-

-Son nuestras mascotas!- dijeron Akemi y Yami mientras tenían a los gatitos negro y blanco, respectivamente, en sus brazos. Aquella acción sorprendió un poco a todos, pues nadie se imaginó que eso pasara.

-Un momento! Ustedes no pidieron permiso para tenerlos!- ante las palabras de Tsubaki, las hermanas se miraron y…

-Issei-sama! Podemos conservarlos por favor!- las dos chicas se acercaron a Issei mientras le acercaban los gatitos lo más cerca posible. Esta acción saco de lugar a Issei totalmente, pues nunca espero que las chicas le pidieran permiso a él y no a Sona o a Sara, las dueñas de casa.

-En primer lugar, son gatitas, se nota por el rostro más finito. En segundo lugar…- Issei miró más de cerca el débil estado en el que estaban las gatitas, sus costillas se notaban en sus pequeños cuerpos y temblaban por el frío de la noche. Resignado, y soltando un suspiro de derrota dijo… -Pueden conservarlos, solo cuídenlas bien- dijo el castaño mientras acariciaba la cabeza de las dos gatitas, que al sentir el calor corporal de Issei se lanzaron hacia él metiéndose entre sus ropas para de absorber ese calor. Mientras tanto, Akemi y Yami estaban celebrando el hecho de que Issei les diera permiso para poder quedarse con esas gatitas. Y el resto estaba totalmente sorprendido por las palabras del castaño. -Bien… será mejor que terminemos de hacer las compras rápido. Vamos a ver la lista y…- Issei se quedó callado por un momento mirando atentamente la lista que tenía. -Sona, Tsubaki… ustedes me cambiaron la lista?- la mencionadas se mostraron muy sorprendidas por las palabras se Issei.

-Porque me preguntas eso, Issei?- Sona tenía esa gran interrogante abundando su mente.

-Pues porque aquí pone: Papas fritas de varios sabores, gomitas, helado, gaseosas, chocolates, etc-

-Y que tenemos que ver nosotras en eso!-

-Porque ustedes comieron todo eso viendo una maratón mientras yo estaba inconsciente… ni una me guardaron- dijo Issei mientras fingía estar dolido.

-Tu también comes esas cosas!- Tsubaki entró a la discusión diciendo estás palabras.

-Si pero en menor cantidad, además siempre comparto con Eri o Yura mientras ustedes se tragan todo!- los demás veían está "conversación" con una gota de sudor en la nuca.

-Y eso que tiene que ver bastardo!- dijo Sona.

-Que te dijo mi mamá de llamarme así! Pendeja!-

-Y que te dijo mi mamá sobre llamarme así!- en ese momento Issei, tomo aire, y se tranquilizó. Esa discusión no llevaría a ningún lado.

-Bien… yo, lo siento. Está discusión no llevará a nada, compremos lo que está en la lista y si no es lo que tenemos que llevar luego volvemos- fijo Issei tratando de parar esa discusión porque no quería herir a las personas que amaba… además de haber sido fuertemente regañado por Ddraig.

-Y-Yo también lo siento. No volverá a suceder- Issei solo le sonrió, dándole a entender que todo estaba perdonado. Y así todos comenzaron su camino hasta la tienda de 24 horas.

-Ay esos mocosos… porque se tardarán tanto?- una Kyouko muy preocupada decía esto mientras estaba a fuera de la casa Sitri y con sus manos detrás.

-No lo sé, pero ya verán cuando lleguen a casa- a su lado, Sara decía esto mientras estaban en la misma posición de Kyouko.

-Esa Irina, ya se tardó demasiado… la pobre de Akane no ha comido nada- curiosamente, Hikaru también estaba en la puerta de la casa en la misma posición de las anteriormente mencionadas.

-Xenovia salió sin permiso a acompañar a Irina. Ya verá cuando llegue- Griselda también estaba en la puerta en la misma posición que las demás.

-Griselda, yo mande a tu hija a que le entregara un suéter a Issei- explico Kyouko a su amiga ex exorcista.

-Aun asi, Kyouko no me pidió permiso y ni siquiera me aviso- respondió Griselda bien firme en ese aspecto.

-Sí, bueno… ahí si tienes razón- dijo Kyouko terminando la conversación. Bueno, está bien… estando de frente a ellas parece que solo están haciendo guardia, pero… los que estaban detrás de ellas temblaban por lo que cada una de ellas tenía en las manos. Kyouko tenía un abanico de papel, Sara tenía una regla de madera, Hikaru tenía una revista enrollada, y Griselda tenía una pantufla… lo más aterrador para los más jóvenes era esto último, de solo verlo o nombrarlo temblaban del miedo. Al ser tan tarde, los chicos aparecieron en un círculo mágico justo enfrente de la casa mientras tenían todo lo que les habían mandado a comprar, pero al dar un paso hacia el frente sintieron en todo su cuerpo como un escalofrío les recorría la espalda. Y ese escalofrío se intensificó al ver a sus madres ahí paradas a un lado de la puerta dejándoles el camino libre para pasar adentro. Ninguno de ellos pudo evitar tragar saliva al ver esa inocente y tenebrosa escena.

-Vamos chicos, hace frio-

-Adelante, adentro esta calentito-

-Acaso pasa algo malo?-

-Vamos, no teman… no les haremos nada- las cuatro madres estaban hablando tranquilamente, mientras tenían una sonrisa apacible en sus rostro. Tanto Irina como Issei tuvieron un breve flashback al ver esos rostros y al escuchar ese tono de voz… los dos eran niños se habían mandado su peor travesura y sus madres los esperaban en la entrada de la casa de la misma Irina… y lo siguiente no quisieron recordarlo.

-No mamá!... noooououououou. Porque?-

-Por favor… no, mamauauauaua- tanto Issei como Irina hicieron un berrinche como si fueran niños pequeños.

-Issei adentro-

-Irina no me hagas perder el tiempo- las dos madres respondieron eso al mismo tiempo ante el berrinche de sus hijos.

-Que tienen atrás?- preguntaron los dos jóvenes estando bastante aterrados.

-Nada pasen… Eri y ustedes dos también- Eri, Yami y Akemi no dudaron en entrar rápidamente, esperando que su inminente castigo sea más ligero. Issei e Irina todavía dudaban en entrar… ambos se miraron y decidieron hacer algo que no hacían desde niños. Tragaron saliva, y… hicieron un amague de que iban a entrar estando dos metros de la entrada. Hicieron eso como unas tres veces logrando su objetivo… ver que tenían en las manos sus madres. Al ver que tenían un abanico de papel y una revista enrollada… decidieron aceptar el castigo… no sin antes intentar salvarse, y asi pasaron corriendo a esconderse en algún lugar de la casa. Una vez que ellos entraron… Hikaru y Kyouko entraron a la casa sin decir nada y cerrando la puerta. Aunque el resto no se salvaba tampoco. Xenovia estaba blanca como papel al ver a su madre esperándola con una leve sonrisa.

-Xenovia… adentro- La mencionada, a paso lento y tembloroso empezó a encaminarse a la casa, para en el último momento entrar corriendo a hacer lo mismo que Issei e Irina, esconderse en algún lugar, aunque más inútil que fuera. Sona, Tsubaki y Yura estaban aterradas. Si el ser más poderoso entre ellos tenía miedo y temblaba ante su madre, ellas no tenían ninguna oportunidad.

-Adelante, no me hagan perder el tiempo- sin ninguna queja o reclamo ella acataron la orden de Sara. Nos salteamos lo que sigue y ahora vemos a los que habían salido a comprar en posición seiza con varios chichones en la cabeza y con la oreja roja. Aunque se escondieron lograron encontrarlos, aunque no fue tan difícil pues los muy tontos se escondieron en un solo lugar, haciéndoles el trabajo mucho más fácil a las demás.

-Bueno… la próxima vez vayan y vuelvan rápido, les quedo claro?-

-Si…-

-Como? No los escuche-

-Si mama!/Si señora!- respondieron todos.

-Bueno… ya aclarado eso. Issei cierra los ojos- el castaño, sin querer desobedecer a su madre los cerró. -Bien, ábrelos- al abrir los ojos después de unos segundos, Issei se encontró con un pastel enfrente de su rostro. Cosa que lo desconcertó totalmente. -Ya que la batalla fue el mismo día de tu cumpleaños y por haber estado inconsciente… no pudiste festejarlo al día siguiente, y con todo esto que paso. Pensamos que podíamos hacerlo ahora- Issei miro a su madre que lo miraba con mucho cariño. Luego a su padre Takeda y al resto de sus amigos.

-Gracias a todos… muchas gracias!- dijo Issei con una sonrisa totalmente sincera.

[Ya no estás solo amigo… nunca más lo estarás] una lagrima recorrió la mejilla derecha de Issei.

"Tienes razón Ddraig. Ya no estoy solo… aunque hace mucho tiempo, dejo de importarme si estaba acompañado o no"

[Si… lo recuerdo bien amigo mio. Cuando escribiste y cantaste esa canción con rabia y tristeza… después de lo sucedido a tu amiga, recuerdas?]

"Si, si lo recuerdo… recuerdo que la grabe… de seguro debe estar en mi habitación. Será mejor que la guarde en algún lugar seguro, donde nadie la encuentre"

[Y eso porque compañero?]

"Porque contiene parte de lo que sentí cuando perdí a Asia y porque no quiero que nadie lo encuentre jamás"

[Ya veo… bueno, mejor vuelve a la realidad que ya casi acaban de cantarte el feliz cumpleaños compañero]

"Nos vemos compañero, hasta mañana" con eso dicho, Issei se concentró en lo que estaba pasando a su alrededor.

La fiesta fue organizada no solo por su madre, sino también por Michael, Gabriel, Azazel, Penemue, Kalawarner y Kei e incluso Reynare, que pusieron tanto comida como bebida, además del pastel. La celebración se alargó hasta las tres de la mañana, pues todos estaban cansados y nadie aguantaba mucho más, y asi poco a poco los invitados fueron cayendo dormidos en la sala de estar (Takeda, Gabriel, Penemue, Michael y Azezel por el alcohol) o en sus respectivas habitaciones. Sara estaba en el jardín trasero de su casa, observando la luna llena de esa noche.

-Como están tus padres?- Issei se acercó a ella mientras se sacaba su gabardina y se la ofrecía a ella para abrigarse en aquella fría noche.

-Están bien… pero no despertarán por un rato. Necesitan descansar y cuando se despierten tendrán mucha hambre, así que hay que estar preparados- dijo Sara observando cómo Issei también observaba la luna llena. -Menos mal ya acabo todo no es así?- ante estas palabras el rostro de Issei se mostró mucho más serio.

-Lamentablemente no. Aún quedan muchas cosas que faltan por hacer para poder estar en paz. Las demás facciones tienen una posición neutral-agresiva hacia las tres facciones. Tenemos que reforzarnos ante tales amenazas como ellos. Aunque obvio no es el plan, mi idea y la del antiguo Lucifer es lograr unir las tres facciones en una sola… y unir a nuestra alianza a varias mitologías más. Además… todavía tengo que cumplir varias promesas. Todavía no ah acabado… quién sabe lo que me espera más adelante…- dijo Issei mirando hacia la luna que ya se coronaba en la cima del cielo.

-Cuando ese momento llegué todos estaremos ahí para apoyarte y ayudarte- dijo Sara mientras sonreía. -No te tardes en ir- dijo la matriarca Sitri mientras se dirigía adentro.

[Omitiste una parte…] Ddraig hablo para que solo Issei lo escuchará.

-Ya lo sé… pero no quiero contarles eso ahora-

[Sabes que los sueños de los dragones son profecías o premoniciones… sabes que se cumplirán]

-Ya lo sé Ddraig… pero no quiero que ellos se preocupen por mí. Ya es muy difícil para mí saber eso…- dijo Issei mirando hacia el suelo con tristeza absoluta. -Ahora Ddraig dejemos eso de lado… además no pienso morir sin cumplir mi promesa contigo-

[Promesa?]

-Tengo que encontrar a tu familia… recuerdas?- dijo el castaño. Cuando justo en ese momento un pequeño como de nieve cayó en su nariz. Al levantar la cabeza vio con toda claridad como la primera nevada de invierno llegaba a Kuoh. -Bueno… es hora de dormir. El castaño se dirigió a su cama, se acostó y se durmió… dando fin a unos meses llenos de pura tensión y sufrimiento.

Comentarios:

Tenzalucard: bueno, ya sabes qué pasó con ellas en este capítulo.

Incursio Graal: exacto!

Elholandes88: gracias por tus palabras, y aquí está el nuevo capítulo.

Dark Knight Discord: muchas gracias, espero y también este capítulo te haya gustado.

Drezz Master: exacto… cómo viste Issei estuvo decidido a acabar con esa boda aún cuando no estaba seguro de que Sona lo quisiera. Afortunadamente todo salió bien :D

Nikopelucas: bueno el final tenía ese propósito, dar mucha intriga. Espero y esté capitulo también te haya gustado.

Sil-celestion-boos imperial: muchas gracias, siempre me esfuerzo por mejorar.

TianLongYi: me alegro que te haya gustado el capítulo y si, Eri si está viva. Muchas gracias por tu paciencia.

Relmpago X: sería bueno que plasmadas tus ideas en algún fic, si necesitas más ayuda no dudes en preguntarme. Hasta otro capítulo.

Snikof12: gracias por tus palabras y me agrada que te haya gustado el capítulo. Esperaré con paciencia ese PD :D.

Katagray09: Issei no dejaría que Sona se casara si es que no quisiera, y cómo puedes ver. Si fue a salvarla. Nos vemos hasta otro capítulo.

Werand: gracias por tu comentario, me agrada que el capituo te haya gustado y gracias por brindarme ayuda en este último tiempo. Espero este capítulo también te haya gustado y nos vemos hasta otro capítulo.

Dark Issei: Hola! Gracias por tomarte tu tiempo y prestarle atención a mi historia. Y si, no soy muy buena narrando batallas como ya lo eh dicho antes. Y perdón por esos cambios de narración tan repentinos, pero iré mejorando. Gracias por seguir mi historia y me alegro que te haya gustado, nos vemos hasta otro capitulo.

Bien este fue el capítulo final del arco de Kokabiel. Lamento la espera tan larga y ahora se viene el arco de la reunión de facciones y estoy segura que varios ya están ansiosos de saber cuál es el secreto de Issei. Bueno, espero les haya gustado y les pido por favor que me disculpen con el retraso en las apariencias de los personajes. Bueno… sin más que decirles nos vemos en el próximo arco y espero les haya gustado el primero. (No porque los últimos capítulos sean tan largos significa que serán asi a partir de ahora, lo mínimo para mí son 4 mil palabras, espero entiendan) hasta la próxima.