La mañana había llegado, al igual que se oficializó el invierno ya que todo estaba cubierto por una capa de nieve. Actualmente son las 8 de la mañana del día 23 de diciembre. Issei, empezó a despertar mientras estaba en una incómoda posición, sus ojeras eran increíbles y deseaba dormir un poco más, pero el estar acostumbrado a despertarse temprano le impidieron seguir disfrutando de la suavidad y comodidad del colchón de su cama. Al estar más despierto y con los ojos cerrados, se sentó en su cama mientras apoyaba su espalda contra la pared. Sentía todo su cuerpo lleno de sudor, ya que se había dormido con el suéter que le había mandado su madre y la gabardina encima, aunque ya sea invierno no hacía tanto frío como para llevar eso puesto. Lentamente y como si tuviera todo el tiempo del mundo empezó a sacarse la gabardina, luego el suéter y al final la camiseta blanca que estaba toda empapada de ese líquido corporal. Al hacer esto último logro conseguir una sensación de satisfacción en su ser. Pero cuando por fin decidió abrir sus ojos, se encontró con una escena que mandó al carajo la satisfacción de hace un momento y la cambio por nerviosismo, asombro y confusión. Pues no era para menos, ya que en su cama no estaba solo el, sino también estaban Sona, Eri, Yura, Tsubaki, Yami, Akemi y las dos gatitas que encontraron ayer. Sona todavía tenía puesto el vestido de novia, Eri tenía puesto un pijama rojo con pequeños detalles con forma de dragón de color negro, Tsubaki seguía con el uniforme de la academia a excepción de la camisa, dejando su torso solo con el sujetador que era de color azul, Yura estaba igual que Tsubaki solo que ella si tenía la camisa pero no la falda dejando ver sus bragas blancas con el rostro de un osito. Yami y Akemi seguían manteniendo sus armaduras ya características de ellas y las dos gatitas estaban hechas un bollito las dos juntas mientras dormían. Aquella escena sorprendió muchísimo al joven castaño que tuvo que correr rápido fuera de la habitación cuando observó que Tsubaki se movía para quedar boca arriba y su brasier hizo un sonido de "click" dando a entender que se había zafado y que vería cosas que no debía si se quedaba. El castaño salió de su habitación todavía estando muy cansado… al bajar con las escaleras grande fue su sorpresa al ver la sala de estar. Gabriel, alta funcionaria del cielo y la ángel más hermosa ahora estaba desparramada por el suelo, con una botella de licor de chocolate en una mano y una hamburguesa a medio comer en la otra. El líder de los ángeles, Michael el ángel más poderoso estaba tirado en el suelo con medio cuerpo en el sofá con una botella de saque y una bolsa de papas fritas en la cabeza. Azazel y Penemue estaban desaparecidos pero se podía ver un camino de ropa tanto de hombre como de mujer que se dirigían a una habitación de la casa. Reynare estaba dormida en el suelo con una bolsa de gomitas al lado y tenía azúcar alrededor de los labios. Kei y Kalawarner no estaban, posiblemente se habían ido a casa con sus hijos. Por lo que recordaba, Hikaru, Akane e Irina se habían ido a dormir temprano. Xenovia y su madre también se habían ido a dormir. Según recordó, su padre también estaba en el suelo ebrio pero al parecer su madre logro llevárselo de aquí. Grayfia se fue a dormir temprano porque se sentía cansada de llevar a su bebé de aquí para allá durante todo el día. Mientras tanto, Saji, Ruruko y Momo estaban en una habitación totalmente dormidos y con el televisor encendido mientras Meguri y Reya estaban en otra habitación dormidas en una cama tapadas con una sábana mientras su ropa estaba alrededor de la habitación, en ese momento Issei se hizo una promesa, nunca tomaría alcohol de una forma desenfrenada, ya que temía a las consecuencias de ese hecho. Pero viendo a los líderes de la facción del cielo en una situación tan vergonzosa… no hizo falta un segundo más para que el castaño tomara fotos de todos los presentes en el lugar. Incluso se atrevió a entrar a la habitación donde supuestamente estaban los dos Cadres caídos. Pero al entrar, lo que se encontró lo dejo sin palabras. Azazel estaba atado a la cama y Penemue tenía puesto un traje de látex negro… saco la foto y se fue de ese lugar lentamente.
-No creí que ellos tuvieran esos gustos… okey vamos a ver caricaturas para eliminar esa imagen de mi mente. Tal vez vez Bob esponja… si esa esponjita amarilla con pantalones cuadrados es lo máximo, además los primeros capítulos son mucho mejores que los nuevos- dijo mientras iba esquivando los "caidos" en batalla tanto por el alcohol como por frituras y gomitas. Llegó a la cocina, se tomó su tiempo y la limpió para después hacerse un chocolate con leche caliente, fue al refrigerador para buscar un pedazo de pastel de ayer que había quedado. Para después dirigirse a una de las tantas habitaciones vacías de la casa, sentarse en la cama y poner ahí sus caricaturas. Pasadas dos horas el castaño ya había terminado de desayunar y de ver un par de capítulos de Bob Esponja.
-Bueno… mañana es 23, será mejor que valla a comprar algunas cosas para no estar saliendo a comprar a última hora como todos los malditos años y ya que voy solo comprare los regalos de cada uno. Ahora que lo pienso… debería dejar de hablar solo, parezco un pinche imbécil- dijo el joven Sekiryuuttei mientras que con un círculo mágico sacaba una camiseta roja, sus zapatillas de color negro y una campera blanca con el símbolo de Mortal Kombat X en la espalda. -Bien mejor me hago una lista para no olvidar nada- se dijo el castaño para sí mismo. Pasado un momento, Issei ya tenía la lista y mediante un círculo mágico se dispuso a salir del lugar. Comenzando su pequeña misión por la ciudad.
En la habitación de Issei, Tsubaki empezaba a despertarse al sentir frío en su torso desnudo. Al darse cuenta de esto rápidamente se cubrió los pechos con la sabana de la cama mientras miraba frenéticamente a su alrededor con la esperanza de no encontrar a nadie, menos a Issei, despierto. Al ver que nadie estaba despierto, se relajó un poco pero también se preguntó por qué Issei ya no estaba en el lugar. Al no encontrar su camisa por ningún lado y al ver que el sujetador que tenía se rompió decidió ponerse una de las camisetas de Issei que había en el lugar.
-Yura… Yura!- la joven Reina Sitri decidió despertar a su compañera torre porque era la más expuesta en términos de dignidad. Yura empezó a levantarse poco a poco hasta por fin quedar sentada en su lugar.
-Que pasa… Tsubaki?- pregunto la aún confusa chica de cabello azul oscuro.
-Qué lindo osito tienes ahí- aquellas palabras de Tsubaki hicieron que Yura se despertara por completo y buscara tapar aquella prenda vergonzosa.
-Toma, ponte esto- dijo Tsubaki ofreciéndole una prenda de quien sabe dónde saco de color rojo y negro.
-Gracias… pero porque estas con una camiseta de Issei y de donde sacaste este short?- dijo la joven torre mientras daba brinquitos para ponerse el supuesto short.
-Eso no te importa y no es un short… es una ropa interior de Issei- esto si sorprendió a Yura, que la miro sin siquiera creérselo.
-Me estas jodiendo pendeja…- dijo la torre Sitri mientras seguía mirando a su compañera de sequito.
-No te miento estúpida… es verdad- respondió Tsubaki mientras se dirigía a despertar a Sona. Yura al ver esto se apresuró a terminar de ponerse la prenda de Issei.
-Sona… despierta, Issei no está… Sona, Sona!- la menciona se despertó algo sobresaltada, debido a esto las demás que estaban en la cama de Issei también lo hicieron.
-Que pasa Tsubaki?- pregunto Sona medio somnolienta.
-Issei no está… además ya son las 10 de la mañana. Acaso piensas dormir hasta las cuatro de la tarde?- Tsubaki hablaba estando un poco molesta y cansada.
-Como que Issei no está?! Y a donde se pudo haber ido?- Pregunto Sona levantándose de una buena vez. El movimiento repentino de la heredera Sitri provoco que el colchón se moviera abruptamente y que las demás que estaban dormidas empezaran a despertarse.
-No lo sé tarada, si lo supiera no te habría despertado… ten toma- Tsubaki le estaba entregando a Sona la gabardina de Issei.
-Y que quieres que haga con eso? Que lo huela y lo rastree?- Sona parecía estar algo molesta por despertarse tan temprano y por eso contestaba mal a algunas preguntas.
-Mira tú vestido estúpida…- si, asi de lindo se tratan ellas dos con sueño. Sona obedeció mirando su vestido, encontrándose con manchas de chocolate, alguna que otra mancha melosa y migas de papas fritas por todos lados. La heredera Sitri al ver esto se sacó el vestido quedando solo en ropa interior y se puso la gabardina de Issei cerrando esta misma para no dejar nada expuesto y de paso abrigarse un poco.
-Ejem! Discúlpame por contestarte tan mal- Sona miraba hacia abajo muy apenada por las palabras dichas.
-No te preocupes… yo igual te contesté mal, así que estamos a mano- Tsubaki hizo de menos los insultos de Sona y acepto las disculpas de su amiga, casi hermana.
-Bien… oigan ustedes dos!- Sona hablo levantando la voz para que las mencionadas le prestarán atención.
-Que pasa?-
-Que sucede?- tanto Yami cómo Akemi todavía estaban algo somnolientas.
-Issei no está. No saben dónde se fue?-
-Como que Issei no está?!- ante las palabras de Sona esta vez fue Eri la que se sumó a la conversación.
-No lo sé…-
-… no buscaron abajo?- Yami y Akemi prefirieron seguir durmiendo mientras respondían a la pregunta de Sona mientras se tapaban con las sabanas. Las gatitas al ver esto se fueron con sus respectivas dueñas, es decir; la gatita blanca con Yami y la gatita negra con Akemi, acurrucándose al lado de su dueña para volver a dormir.
-Bien… lo buscaremos nosotras. Vamos Eri, te explicaremos en el camino- la joven pelinegra se levantó de la cama y empezó a seguir a Sona, Tsubaki y Yura que empezaban a salir del lugar. Al solo llegar al pequeño pasillo que había fuera de la habitación y ver lo que había en la sala de la casa, inmediatamente cambiaron de parecer.
-Si bueno… quién tiene hambre?- dijo Eri tratando de desviar el tema y sus ojos de lo que veían en la sala.
-Yo tengo-
-Yo también-
-Quiero un chocolate caliente… tal ves Akemi y Yami también quieran un poco- Sona, Tsubaki y Yura se prendieron a lo que Eri trataba de hacer y todas se fueron a hacer un chocolate caliente para luego ver una serie.
Mientras tanto, Issei se encontraba en el centro de la ciudad y ya le faltaba muy poco para terminar de hacer las compras que él consideraba importantes y que no podían faltar. Durante todo el día no pudo evitar sentirse incómodo por las miradas de la gente que iban directamente hacia un punto… su ojo derecho. Bueno… no podía culparlos, si el estuviera en la situación de ellos también haría lo mismo, por lo menos eso cree.
-Bueno… creo que ya termine- dijo el castaño emprendiendo su viaje a casa. -Bueno… sinceramente, hoy no fue un mal día. Aunque…!?- de pronto Issei sintió un aura maligna creciendo en una parte de la ciudad. -Ddraig… donde es?- Issei estaba totalmente serio observando la dirección en donde venía esa aura.
[Es hacia el noroeste, seiscientos metros, un edificio abandonado] Issei sin ninguna duda entró a un callejón oscuro para después salir por el otro lado completamente cambiado a su ropa de batalla y sin las bolsas donde estaba llevando las cosas que había comprado; que ahora consistía en un pantalón negro de mezclilla, un par de botas negras tipo vaqueras, un suéter negro y una gabardina totalmente blanca.
"Es muy raro que actúen de día…" el castaño subió a los techos de las casas para moverse con más facilidad.
[Es verdad… los demonios renegados no son de exponerse tanto] Ddraig hizo acto de aparición mientras le ponía un hechizo de transparencia para que sea más difícil verlo.
"Que crees que sea?" el castaño saltaba por los techos de las viviendas mientras sentía una pequeña sensación de victoria porque siempre había querido hacer eso.
[No lo sé, pero por si acaso mantente bien alerta, tal vez sea una trampa] Ddraig advirtió a Issei por el posible peligro.
"Muy buen Ddraig… espero estés listo!" dando un gran salto, el castaño se dispuso a entrar dentro del edificio.
[Adelante!] Issei entró por una de las ventanas rotas del lugar. Issei ni era tonto, tantas batallas contra demonios renegados le habían dejado una lección, la mejor opción para atacarlos, era por sorpresa. Allí dentro pudo ver a un par de demonios renegados que miraban a su posición, algo que realmente le llamó la atención.
-Te estábamos esperando… Sekiryuuttei- para cuando Issei se dio cuenta ya era tarde. Ya que un demonio que estaba detrás de él estando bien oculto le dio una fuerte patada en la espalda que hizo que Issei fuera a estrellarse contra el piso del lugar.
-Si te soy sincero… no esperábamos que vinieras- dijo el demonio renegado estando a varios metros de él. Issei se levantó algo molesto por el ataque sorpresa, pero aún así se mantuvo tranquilo.
-Así que… buscaron atraerme hasta aquí. Se puede saber por qué?- pregunto el castaño mirando a los otros tres demonios. En total eran dos hombres y dos mujeres.
-Solo queremos que nos escuches… nada más- dijo una de las mujeres demonios.
-Me atrajeron aquí… solo para que los escuché? Eso no me parece muy convincente- dijo el castaño cruzándose de brazos en su lugar.
-Te pedimos solo una oportunidad… solo una, por favor- Issei dudó por un momento… pero al final termino aceptando.
-Bien… confiaré en ustedes- el Sekiryuuttei se relajó un poco pero aún así no bajo la guardia.
-Desde que te escuchamos hace una semana, no hemos parado de pensar en el mensaje de paz que trataste de dar. No todos los demonios renegados traicionamos a nuestros líderes porque queríamos poder…- uno de los demonios comenzó a hablar mientras miraba a Issei a los ojos. De las sombras del lugar salió una pequeña niña fue corriendo hacia una de las dos demonios para abrazarla.
-Muchos de nosotros quisimos proteger cosas que ellos trataron de arrebatarnos- dijo la mujer demonio mientras correspondía al abrazo de la pequeña niña que parecía asustada por el poder que Issei emanaba.
-Nosotros nunca quisimos traicionar a nuestros compañeros… pero tampoco queríamos que nuestras familias sufran- Explicó la otra demonio mirando hacia el suelo, como si estuviera recordando momentos felices y dolorosos.
-Tenemos miedo… muchos otros demonios renegados de la zona también empezaron a desaparecer y no son del clan Sitri- eso causó que Issei mirara al demonio muy confuso, este se dio cuenta de esto y procedió a explicar.
-Veras… este territorio estaba gobernado por el clan Gremory y el clan Sitri, cuando la representante del clan Gremory se fue, todo este territorio paso a ser propiedad del clan Sitri. Los demonios que vienen a eliminarnos no son del clan Sitri y eso está prohibido en las reglas del Inframundo, deben de pedir permiso para poder entrar- explicó el demonio a Issei. El Sekiryuuttei estaba bastante sorprendido por conocer esa nueva información, ese demonio debe haber trabajo muchísimos años para los demonios para saber tal cosa. -Cuando un demonio de otro clan tiene permiso para entrar en territorio ajeno, ellos deberían aparecer mediante círculos mágicos del clan que es dueño del territorio. Pero estos demonios que han estado cazándonos no aparecen mediante esos círculos- Issei escuchaba atentamente cada palabra de aquellos demonios, y por las que buscará no encontraba algún atisbo de mentira en sus palabras.
-Por eso te pedimos que nos ayudes…- los cuatro "renegados" se arrodillaron e hicieron una reverencia a Issei. -Por favor Sekiryuuttei… ayúdenos!- Issei se acercó a ellos sin decir nada, el paso lento pero seguro del castaño ponían un poco de nerviosismo en los demonios presentes.
-Asi que eso es lo que pasa… bien- Issei creo una pequeña esfera de fuego, que empezó a pasar por todos los rincones del lugar. Revelando al Sekiryuuttei la gran cantidad de demonios que había; niños, niñas, mujeres y hombres. Esta acción solo puso más nerviosos a los cuatro demonios frente a él, ya que asumían que estaba observando cuántos demonios había en el área para tener cuidado. -Por lo que me han explicado, todos ustedes son considerados renegados por el hecho de huir de su clan o de asesinar a su maestro… verdad?- los cuatro demonios asintieron mientras todavía mantenían su cabeza gacha. Issei levantó la mano encima de su cabeza creando un gran círculo mágico, los demonios del lugar comenzaron a temblar por el gran poder que empezó a emanar Issei. Los demonios mostraban expresiones de resignación al pensar que el Sekiryuuttei había tomado otra decisión. El castaño hizo estallar el círculo mágico que se esparció en todo el edificio. -Bien… este edificio es de mi propiedad, en todo caso, es mi territorio ahora… todo aquel que quiera entrar a mi territorio tendrá que tener mi permiso personal…- las estructuras del edificio, que estaban cubiertas por varios círculos mágicos del Sekiryuuttei, brillaron momentáneamente. -Ustedes vivirán aquí… mientras yo les consigo un mejor lugar, se los prometo… no los dejaré solos- dijo Issei mientras le ofrecía su mano al demonio que tenía más cerca para levantarse.
-Muchos gracias Sekiryuuttei-sama… muchas gracias- dijo una de las demonios frente a él casi sin poder aguantar su lágrimas.
-Traten de no salir para que no los reconozcan… y si salen traigan todo lo necesario para un mes. No quiero que nada les pase, de acuerdo?- los demonios le ofrecieron una respuesta afirmativa. Una vez hecho esto, el joven de ojo esmeralda salió del edificio, mirando como la noche ya empezaba a llegar.
-Wow… si que me tarde demaciado… bueno, será mejor llevar esto- dijo Issei mientras que de un círculo mágico sacaba todas las bolsas que traían las cosas que había comprado.
[Eres muy bueno compañero… aunque me preguntó cómo harás para conseguir un territorio para ellos] pregunto Ddraig tratando de incomodar a su compañero, pero este seguía muy tranquilo.
-Ya veré la forma Ddraig… son como un pequeño pueblo, necesitan un lugar más grande que este- dijo mientras se encaminaba a casa.
[Bueno, yo tenía mi propio territorio cuando tenía mi cuerpo… pero no recuerdo dónde está, si fuera así tal vez ya estaría con mi familia] dijo Ddraig de forma algo melancólica.
-Vamos Ddraig… no te preocupes, te prometí que la encontraría no es así? No pienso romper mi promesa- dijo Issei llegando por fin a su casa.
[Gracias compañero… iré a dormir un poco, nos vemos después amigo] Ddraig cortó la comunicación con Issei.
-Muy bien amigo… nos vemos luego- Issei abrió la puerta de su casa solo para encontrarse a todos vestidos de buena forma, con una bolsa de hielos en la cabeza y con una taza de café en mano. Afortunadamente nadie lo vio, así que decidió escabullirse hasta la cocina donde se encontró con su madre.
-Issei! Donde estaba hijo!- Kyouko se acercó a su único hijo y lo abrazo con cariño, cosa que hizo desde que vio como su hijo fue atravesado por una lanza de luz hace varios meses.
-Solo fui a comprar un par de cosas mamá… nada más- dijo Issei mostrándole las bolsas a su madre.
-Muchas gracias! Por fin no saldremos a última hora a comprar todo para Navidad- dijo su madre tomando una de las bolsas y comenzando a sacar las cosas que llevaba poco a poco. -Hijo… no estás cansado por traer tantas cosas?- pregunto su madre buscando un tema de conversación ameno con su hijo.
-No mamá, estoy bien… y tu? Cómo estás después de tolerar a papá estando en las nubes?- pregunto Issei mientras la ayudaba y comenzaba una linda platica entre madre e hijo cómo no la tenían hace mucho tiempo. Mientras tanto, las chicas al sentir el aura de Issei rápidamente bajaron a verlo haciendo bastante ruido aturdiendo fuertemente a los que estaban con resaca.
-Issei!-
-Donde estabas!-
-A dónde te fuiste?-
-Nos trajiste algo?-
-Porque te fuiste tan temprano?-
-Por dónde andabas!?- Eri, Yura, Sona, Tsubaki, Yami y Akemi no tardaron en expresar sus dudas de forma libre.
-Wow tranquilícense… además porque traen puesta mi ropa?- Issei se refería a Yura, Tsubaki y Sona, que no se habían cambiado desde la mañana.
-No nos cambies el tema!- gritaron las tres para tratar de saltear ese punto.
-Esta bien, está bien… solo fui a hacer las compras para mañana… solo eso- dijo el castaño mientras metía sus manos dentro de una bolsa y tomaba dos objetos. -Bien… quién quiere estos!?- pregunto Issei sacando dos bolsas de papas fritas, una con sabor a pizza y otra con sabor a barbacoa.
-Yo!-
-Por favor Issei a mi!-
-Aquí!-
-No! A mí!-
-A mi Issei! Sabes que me gustan!-
-A mi también! A mí también!- inmediatamente todas las chicas comenzaron a hacer un alboroto en la cocina.
-Bien! Alto ahí!- inmediatamente las chicas se quedaron quitas en su posición observando detenidamente las bolsas de papas. -Bien, esto será suyo si me prometen que mañana no andarán de holgazanas y nos ayudarán a mi mamá y a mi a hacer la cena- las chicas como si estuvieran hipnotizadas por las papas fritas asintieron lentamente mientras sentían como algo de saliva salía de sus bocas. -Bien… tomen- Issei arrojo las bolsas de papas había fuera de la cocina, y como si firma leonas que no comieron en dos días, las chicas salieron persiguiendo a sus "presas".
-Últimamente están muy apegadas a ti Issei- dijo Kyouko mientras seguía guardando los víveres.
-Si… la verdad, no me molesta- dijo Issei mientras miraba por la ventana de la habitación.
-Que te pasa hijo?- dijo Kyouko terminando de guardar las compras y mirando a Issei fijamente.
-Yo… tengo algo que hacer mamá, algo que eh estado posponiendo durante muchísimo tiempo… y de lo que ya no puedo escapar. Vendré más tarde- dijo el castaño mientras abrazaba a su madre y creaba un círculo mágico.
-Solo cuídate, y no vuelvas tan tarde- dijo su madre viéndolo a los ojos, dando se cuenta que mostraban gran tristeza y pesar. Issei le sonrió y desapareció del lugar.
En el bosque de la ciudad de Kuoh, en un pequeño claro dónde abundaba la vegetación y la nieve, junto a un pequeño río, fue donde apareció el círculo mágico de Issei y el mismo segundos después.
-Ya ha pasado demasiado tiempo desde la última vez que nos vimos… Asia- una leve brisa hizo acto de presencia en el lugar sacudiendo las hojas de los árboles, dejando que los copitos de nieves que habían ellas caigan de forma lenta y junto con la brisa y la luz de la luna, dejaban ver una muy bella escena. -Yo… te pido perdón por… no haber llegado a tiempo para salvarte…- aunque Issei quiso aguantar la culpa, la soledad y el recuerdo de ese día invadieron su cuerpo y su mente. -Perdóname por toda la sangre que derrame por mi deseo egoísta de vengarte. No pensé en lo que tú querías y solo pensé en lo que yo quería… perdóname, por convertirme en un monstruo que solo buscaba sangre y venganza- las lágrimas de Issei guían libremente mientras poco a poco perdía estabilidad en sus piernas cayendo lentamente al suelo. -Perdóname por no poder recordarte… por no poder ni siquiera recordar tu voz!... Perdóname… perdóname por favor!- el llanto de Issei era el de un niño pequeño que había perdido o roto su juguete preferido… no, estaba llorando como una persona cualquiera que pierde a un ser querido y que ya no sabe que hacer. -Ya no sé qué debo hacer! Ni cómo debo comportarme! Acepté los sentimientos que tengo por las chicas! Pero tengo miedo!... Miedo a que por algún error mío todo se vaya a la mierda! Ya… ya no sé qué puedo hacer…- Issei golpeó el suelo con casi nada fuerza. Estaba molesto, triste, cansado y confundido… pero por sobre todo… estaba solo, no había nadie que lo ayude a cargar con su dolor y tristeza. -Perdón… por venir aquí a sacar mis lamentos, Asia… pero mis amigos ya han sufrido y pasado por mucho… no quiero que se preocupen por mi. Perdóname por todo este tiempo que no he venido a verte aquí, pero pasaron muchas cosas… aunque ahora es tarde y le prometí a mamá que volvería temprano… vendré mañana. Lo prometo…- Issei se levantó poco a poco mientras se secaba las lágrimas. Y al levantarse, vio por primera vez, por lo menos en mucho tiempo, el grabado que él y ella habían hecho en el gran árbol que había ahí. Un corazón con alas de murciélago y una aureola de Ángel arriba y dentro de este, las iniciales "I+A per sempre". Issei tocó ese grabado muy delicadamente, como si fuera la cosa más frágil del mundo… solo para después marcharse del lugar, completamente en silencio.
Una hora después, Issei estaba parado enfrente de su casa, mirando al suelo con un semblante pensante. Al parecer se encontraba meditando sobre lo que debía hacer, sobre si debía entrar a la casa o no. Sabía que cualquiera de las dos decisiones cambiaría su vida para siempre. Miró la luna llena que estaba a sus espaldas como si buscará consejo en ella… como si buscará una respuesta de un ser querido. Cerró los ojos, sonrió y se dio media vuelta mientras comenzaba a caminar… -El día de hoy, comenzará una nueva vida para mí… y esta vez, trataré de hacerlo bien-
Comentarios!:
Incursio Graal: sabes que no soy así, pero me alegra que te haya gustado el capítulo.
Autor godz: muchas gracias!
Elholandes88: me alegra que te haya gustado.
Tenzalucard123: sigue el arco de la reunión de facciones
Drezz Master: Me alegra que te haya gustado el capítulo.
Narutodx: bueno con Grayfia se seguirá viendo a lo largo de la historia, y con los amigos de Issei yo creo que hasta ahí está bien. Después sobre lo de Rias, me han sugerido algún castigo que tenga que ver con tortura o daño físico pero al final nunca me atrajeron, creo que eso no va conmigo, perdón pero es así.
Werand: muchas gracias por tus palabras, y me lo estoy tomando con calma, las cosas a su tiempo, no?. Un saludo y nos leemos en el siguiente capítulo.
Sil-celestion-boos imperial: jaja sí esos demonios quedaron totalmente sorprendidos y golpeados en el orgullo. Y no, todavía falta mucho para que aparezca el dragón blanco, aunque se llevaran una sorpresa.
Kishinoshi: no lo sé, con la historia voy paso a paso, las ideas surgen con el tiempo. Así que habrá que ver, aunque no lo creo.
Dark Knight Discord: me alegra que te haya gustado el capítulo.
Dark Issei: si, si lo sé y pido una disculpa por ese error, si lo tenía bien claro ya que me leí todos los tomos de la novela, pero por el momento de inspiración que tenía y las ideas que llegaban se me pasó y por eso pido perdon.
Katagrey09: me alegra que te haya gustado el capítulo y perdón por las faltas de ortografía y de comas, pero es que al ser tan largo es algo difícil de revisar bien pero prometo mejorar en eso. Y si, también me di cuenta de eso, las gatitas se parecen mucho a esas dos solo que ellas sí están juntas.
DarkerUchiha: y si, pero por fin después de tanto tiempo pude publicar esta historia. Ese dramatismo y sentimentalismo ya son parte de mi… pero trataré de que se ven reflejados mucho mejor en las situaciones correspondientes. Un saludo y nos leemos pronto!
PD: nah no hay problema.
Leincrowbell: muchas gracias aunque ambos nos destacamos por nuestra forma de escritura diferente, yo seré buena en una cosa y tú en otra (no va como insulto ni nada de eso, solo como un ejemplo) te mando un saludo y nos leemos pronto!
Bueno, aquí una vez más trayendo les un nuevo capítulo de esta historia. Espero les este gustando como se está encaminando. Bueno, sin más que decirles, nos vemos hasta otro capítulo.
