La fiesta había terminado alrededor de las 3 o 4 de la mañana. Pero aún así… Issei volvió a despertarse a las 7 de la mañana. Al parecer ya se le había hecho costumbre despertarse temprano. Decidió no levantarse, quería seguir en cama, además… no tenía el valor suficiente como para despertar a sus dos pequeñas hijas que ahora dormían a un costado suyo, usando sus brazos como almohadas.
-Veo que ya despertaste… Buenos días- Issei miró a un costado suyo solo para ver a Yami, que también estaba usando su brazo como una almohada, mientras abrazaba a su pequeña hija, Miyuki.
-Buenos días… desde qué hora estás despierta?- pregunto el castaño.
-Desde hace un momento antes que tú… solo unos minutos- dijo Yami, que solo lo miraba… con mucho cariño. -Sabes… te lo voy a decir ahora que sé que nadie está escuchándonos… y que tengo el valor…- dijo la peliblanca de cabello largo. -Tu y yo hemos estado juntos desde hace ya muchos meses… incluso antes de que todo esto de Kokabiel sucediera. Tu s-siempre me has tratado bien… desde antes y ahora que tengo cuerpo humano. T-Tanto tiempo juntos… tantas cosas y situaciones… creo que, me han enamorado de ti… c-creo, porque ni siquiera sé cómo se siente amar a alguien… y yo-antes de que Yami pudiera empezar a derramar lágrimas de la vergüenza y temor que empezó a sentir, con la poca movilidad que tenía, Issei tomo y acarició la mejilla de Yami… tratando de secar sus lágrimas.
-Sabes… yo les tengo un gran aprecio a ambas; a ti y a tu hermana. Yo las quiero muchísimo… y se que posiblemente te sientas confundida, apenas y comenzaste tu vida en ese nuevo cuerpo… lamentablemente, no se mucho del amor. Pero si puedo decirte una cosa… solo haz lo que tú corazón dicta… lo que sientas que quieras hacer… yo te apoyaré en lo que decidas- dijo Issei logrando tranquilizar un poco a Yami. La mencionada, se puso de rodillas en la cama… y lentamente se fue acercando a Issei… hasta terminar en un…
Kiss~
Para terminar en un beso, algo largo pero torpe, ya que; si bien Issei lo había hecho antes; ninguno de los dos era un experto en ese tema. Después de eso… ninguno de los dos dijo nada, pero Yami ahora estaba acomodada encima de la cabeza de Issei, y este usaba el estómago de la mencionada como una almohada. Y por lo menos ahora tenía más movilidad en el brazo.
-Hay algo que te preocupa Issei?- pregunto Yami mientras acariciaba con delicadeza y algo de torpeza los castaños cabellos del mencionado.
-La verdad… no. Solo pienso. Pienso en las metas que me propuse este año… y me doy cuenta que ni siquiera la mitad de ellas las cumplí- se sincero el castaño mientras, lentamente y con delicadeza, empezaba a sentarse en la cama, cuidando de que ninguna se despierte. -La única que me salió bien, fue la de tener un harem…- dijo el castaño mientras miraba a las chicas que dormían. -Pero… sabes, no es tan malo… con ustedes a mi lado, me siento tranquilo… me siento en paz, me siento… como si estuviera con Asia. Perdón que siempre comparé o la mencioné a ella en esta clase de conversaciones, pero… fue ella la que me enseñó a amar. Fue ella la que me mostró la luz… cuando todo lo veía perdido. Y fue ella por el cual ahora vivo- de un momento a otro Issei empezó a temblar y a casi llorar. -Tengo miedo… miedo a cometer los mismos errores del pasado. Miedo a que por una estupidez mía, ustedes salgan heridas. Miedo a volver a descontrolarme, miedo a quedarme solo. Tengo miedo… miedo de seguir- Issei puso una de sus manos en su frente mientras sus lágrimas fluían libremente. -Tengo miedo de esta relación… tengo miedo de confiar de nuevo en el amor… pero sé que si me quedo con esa idea solo engañaré a mi corazón… ya ni siquiera sé cómo debo continuar, cómo debo de actuar… tengo miedo… de perderlas, de perder todo lo que amo… yo…- antes de que siquiera pudiera continuar con sus lamentos, Yami ya se encontraba encima de él abrazándolo muy fuerte. Tratando de calmar sus lágrimas y las de Issei. El castaño solo se dejó llevar por el abrazo, y descargo todo su temor y preocupación en el pecho de su nueva amada.
-No estás solo Issei… no sé cuántas veces tendremos que repetírtelo. No avanzarás sólo… nosotras te acompañaremos. Las demás, tus padres, tus amigos; tu familia… siempre te acompañarán. Todos te acompañaremos…- dijo Yami mientras acariciaba la cabeza de Issei buscando calmarlo. Luego de varios minutos Issei por fin logró tranquilizarse pero no se separó para nada de Yami, que tampoco quería dejarlo "desprotegido".
-Sabes… tu, podrías ayudarme a hacer el desayuno? Para todos?- pregunto Issei separándose apenas de Yami poder verla a los ojos.
-Claro… no veo porque no- respondió Yami mientras dejaba de estar encima de Issei y se bajaba de la cama. Issei hizo lo mismo, siempre cuidando de no despertar a nadie. Una vez en la cocina se sintieron más libres de poder hablar sin ningún problema.
-Y bien?... Qué hacemos- dijo Yami estando a un costado del refrigerador, fuera de la vista de Issei.
-No se… estaba pensando en hacer algo ligero… ayer comieron y bebieron como si no hubiera un mañana- con esas palabras Yami recordó como Gabriel y Michael dormían desparramados por el piso, Azazel y Penemue insultaban y se burlaban de todo el mundo, y de cosas que prefirió nunca ver… y menos escuchar.
-Si, la verdad… hay cosas que no debieron haber pasado- dijo Yami saliendo del costado de la heladera, y a simple vista… no llevaba nada debajo del delantal de cocina blanco. Este tenía un corazón en medio del pecho dejando ver un pequeño escote.
-O-Oye Yami… porque te vestiste así- pregunto Issei sintiendo que esa vestimenta se le hacía familiar.
-Lo ví en uno de tus discos que estaban bien ocultos en tu armario… que está mal?- dijo Yami mirando a Issei de forma inocente, algo que le pareció raro a Issei considerando su personalidad orgullosa.
-Por algo estaba bien oculta…- susurró Issei.
-Dijiste algo?-
-Nop… nada- dijo Issei mirando hacia otro lado. "Esa vestimenta es igual al de la esposa de uno de mis discos para después de la media noche" pensó el castaño recordando de donde se le hacía familiar la forma de vestir de Yami. "B-Bueno… ahora que la veo bien, al menos tiene bragas… y la verdad… no es que me moleste verla así" dijo Issei un poco ruborizado y… contento?
-Bueno lo primero que tenemos que hacer es calentar agua… y luego bus… car- Issei no podía concentrarse por el movimiento de los pechos de Yami al moverse de un lado a otro. "Ya Hyoudou… concéntrate, bien… lo mejor para las niñas será un chocolate caliente" pensó Issei tratando de distraerse con algo… pero…
-Kyaaaa~ está fría!-… la escena enfrente de él no ayudaba para nada. Pues ahora Yami se encontraba toda empapada con agua… por alguna razón.
"Okey Issei tranquilo… solo se mojó con agua, tranquilo… bien, parece que puedo controlarlo. Menos mal, si fuera el yo de hace meses probablemente ya me le hubiera lanzado encima" pensó el castaño haciendo una pequeña reflexión sobre lo que hubiera hecho en el pasado. Después de que Yami se secará, y continuará ayudando a Issei a hacer el desayuno; para todos claro. Nos ubicamos en el comedor donde todos los que habitan la casa están reunidos y acababan de desayunar. Issei está vez se sentó en medio de Eri y Sona, y al lado de ellas estaban Yami y Akemi con sus respectivas hijas. De pronto Issei chasqueo los dedos y un gran círculo mágico apareció justo a un lado del árbol de navidad.
-Bien… quién quiere abrir sus regalos?- pregunto Issei a las tres únicas niñas que había en la casa. Que con mucha prisa y sin demora fueron rápidamente a buscar sus regalos en medio de esa gran pila de cajas. Aunque ellas no fueron las únicas en acudir, Penemue, Azazel, Michael, Gabriel e incluso Grayfia fueron a ver sus regalos. -Si, Reynare… no me he olvidado de ti, también hay un regalo ahí para ti- dijo Issei al ver como la joven Ángel Caída dudaba entre ir y no ir. Una vez escuchado eso, la mencionada se levantó animada a buscar su regaló junto con sus padres. Sona temblaba, pues luchaba contra su instinto infantil de ir y buscar su regaló junto con todos los demás.
-Oye Issei, escuché a Sona hablar ayer sobre un juego llamado Mortal Kombat… escuché que saldría una nueva entrega- eso puso más nerviosa a Sona, pues su madre entabló una conversación con Issei que la puso nerviosa e intranquila… por alguna razón.
-Si la verdad si… ayer ví el tráiler cuando fui a acompañar a Eri, lo vimos los dos en una pantalla de una tienda. Al final del tráiler apareció que la pre-orden para el acceso beta salía ayer… no sé, tal vez en las cajas haya un código o algo no creé?- dijo Issei siguiéndole la corriente a Sara y logrando poner más nerviosa a Sona.
-La verdad si… que curioso verdad chicas?- después de decir esa palabras todos, pero absolutamente todos los jóvenes, estaban debajo del arbolito de navidad buscando su regaló y esperando conseguir su tan ansiado código beta para el Mortal Kombat. Incluso estaban Irina y Xenovia, que se habían vuelto muy fans dos noches atrás.
-Mientras ellos abren los regalos que haremos nosotros?- pregunto Takeda que era usado como una almohada por Kyouko.
-Nosotros planearemos lo que cocinaremos para la noche de año nuevo para no estar a última hora comprando las cosas que necesitamos- dijo Issei mientras chasqueo otra vez sus dedos y un par de regalos aparecieron en frente de los únicos que quedaron en la mesa, excepto él, cosa que al parecer nadie se dio cuenta al estar tan emocionados por sus regalos.
Seis días después – Inframundo – Territorio Sitri.
-Les dije que se organizarán hace seis días!- gritaba Issei que estaba disfrazado mientras caminaba velozmente detrás de Sona y Sara.
-Fue tu culpa! Si no fuera porque no salimos de casa después de quedarnos jugando con nuestros regalos ahora estaríamos tranquilos en casa!- le grito Sona a Issei deteniendo su paso y siendo el centro de atención de toda la gente. Sara estaba haciendo fila en un local del lugar y no estaba al tanto de la situación se su hija y su nuevo prometido.
-Uuuyy… discúlpame, por pensar en ustedes!- aunque siguió la discusión con Sona, a Issei en verdad si le habían dolido las palabras de la joven heredera.
-Uuuyy pues… noticia de última hora, nadie te lo pidió!-
-P-Pu-Pues bien! Haz lo que quieras- Issei se quedó sin palabras y, totalmente dolido, le dejo las cosas a Sona y se dio la vuelta dispuesto a marcharse mediante un círculo mágico.
-Issei! A dónde crees que vas!- Sona no recibió respuesta pues Issei ya se había marchado mediante ese circulo mágico. Justo en ese preciso momento, Sara salió del lugar con lo que había ido a comprar.
-Vaya… quién diría que los demonios tendrían precios más caros que en el mundo humano, son unos malditos descarados- dijo Sara saliendo muy molesta con los vendedores del local. -Y… dónde está Issei- Sara miró a Sona y luego empezó a buscar con la mirada a Issei por las calles del Inframundo.
-Se fue…- dijo Sona levantando las cosas con la facilidad de levantar una almohada y empezando a caminar. Sara suspiro y velozmente le arrojó un hechizo a su hija. Luego de eso, ella cerró sus ojos y al abrirlos, no miraba a su hija de la mejor forma que digamos.
-Ven aquí señorita- sin titubear ni divagar, Sara jalo la oreja de Sona mientras convocaba un círculo mágico para volver a casa. Y así, Sona fue literalmente jalada hacia su casa.
-Discúlpame Tsubaki, querida… podrías terminar de hacer las compras por favor, tengo que hablar a solas y seriamente con Sona- dijo Sara dándole la lista a la joven Reina Sitri. Que al pasar al lado de la hija de Sara dijo…
-Estas en problemas~- dijo Tsubaki en forma burlona mientras se iba junto a Tsubasa al Inframundo.
-Sona… pensaste las palabras que les dijiste a Issei?- interrogó Sara mientras se sentaba en la mesa a un costado suyo.
-Claro que si… obvio que las pensé- respondió Sona claramente mintiendo, pero gracias a eso recordó con claridad las palabras hirientes que le había dicho a Issei.
-Asi que decirle "Si no fuera porque nos quedamos jugando en casa con nuestros regalos ahora estaríamos en casa tranquilos" todo eso lo pensaste?- interrogó Sara pero esta vez acercándose más a Sona para verle los ojos.
-Yo…- Sona no podía decir nada contra esas palabras.
-También el decirle nadie que le pidió a el pensar en nosotros? También pensaste eso?- cada palabra que salía de la boca de Sara, que sacaba en cara lo que ella había hecho, provocaba que en el corazón de Sona se sintiera como si una daga lo atravesará.
-Y-Yo…- ella no podía responder ni contradecir a su madre pues ella tenía razón, la forma en la que trato a Issei estuvo muy mal.
-Escúchenme todos… necesito que algunas me ayuden a buscar a Issei, luego les contaré lo que sucedió… pero ahora debemos encontrarlo- las más cercanas eran Irina, Yami, Akemi, Xenovia y Eri. Y son ellas mismas las que se ofrecieron para buscar al castaño.
-Yo también iré- Sona se levantó de su asiento dispuesta a ir con las demás.
-NO! Ya has hecho suficiente por hoy…- dijo Sara antes de marcharse junto con las demás chicas.
Dos horas habían pasado desde que la búsqueda de Issei comenzó… y ya son las cuatro de la tarde. Todas las voluntarias empezaban a volver a casa pues no habían encontrado a Issei en la ciudad. Varias de ellas habían buscado en los alrededores de la ciudad, y otras en el bosque, incluso llegaron a pensar que posiblemente estuviera con Asia, pero no fue así. Fue justo cuando estaba apunto de desistir de la búsqueda, a Yami se le vino a la mente un último lugar, pero no era el mejor precisamente.
La nieve empezó a caer por tercera vez en el día, las hojas de los árboles se movían con suavidad, las flores y el pasto que todavía quedaban empezaban a verse cubiertas por una fina capa de escarcha. El viento soplo con fuerza y logro mover los finos cabellos de color castaño del joven parado en el lugar. Este estaba contemplando la gran vista que se mostraba ante él. La gran ciudad de Kuoh totalmente en calma e iluminada por sus propias luces mientras estaba siendo cubierta por una suave y tranquila tormenta de nieve. Los animales salvajes a su alrededor no lo inquietaban, el correr del agua de un rio cerca no lo intranquilizaba, el viento frio que sentía no lo molestaba. El estar al borde del precipicio que fue testigo de todos sus intentos de suicidio no lo aterraba. Eran sus mismos pensamientos los que causaban un gran alboroto en su ser. Las peleas constantes que tenía con la heredera Sitri, los problemas y conflictos que le esperaban, las promesas que tenía que cumplir, y su gran falta de ganas de seguir y de vivir le daban un fuerte golpe a su moral… a su gran y triste realidad. Pero ya no quería llorar ya se había cansado de derramar lágrimas, debía de hacer un cambio en su vida tenía que comenzar el año de la mejor manera.
-Asi que… aquí estabas- una voz femenina muy familiar para él se escuchó a sus espaldas. Sabía quién era y por esa misma razón decidió no darse la vuelta. Esta chica estaba vestida con una falda de color morado, unas medias largas de color negro, un par de botas blancas, un suéter del mismo color y una bufanda de color morado.
-Si… aquí estuve- respondió casi sin ganas.
-Todos te estábamos buscando...- dijo la joven detrás de él.
-Lo se…- Issei volvió a responder vagamente.
-Porque te ocultaste? Porque te fuiste asi?- pregunto insistentemente la chica detrás de él.
-Porque quería pensar Yami… quería pensar a solas. Tenía que reflexionar muchas cosas. No quiero cometer los mismos errores que cometí en este año. Y también… estuve pensando en la última vez que estuve más de una semana sin pelear con Sona. La verdad, es que cuesta… cuesta mucho, seguir soñando. La soledad cada vez se hace más fuerte y… no siento ganas de sonreír. No puedo decir que vivo por ti o las demás, no quiero ni vivir por mí. Mis ganas de ser fuerte desaparecen poco a poco. Siento que… desde que se fue Asia, y recordé su cruel final, ya no puedo diferenciar la vida de un infierno. Eso es lo que pensaba… pero la reflexión me hizo ver que ya no estaba solo. Que no debo dejar mis sueño… que algún día los cumpliré. Que mientras siga soñando despierto, ellos se harán realidad. Sé que sin ti y sin las demás, probablemente ahora sea un monstruo que busca venganza contra los que me hicieron daño, a mí o a mi familia. Son ustedes las que me enseñaron a tener fe una vez más. Son las que me hicieron creer una vez más- dijo Issei dándose la vuelta para encarar a Yami, que lo miraba con una pequeña sonrisa dejando una vez más de lado su carácter orgulloso y medio Tsundere. -La verdad… ahora me siento con más ganas de vivir que nunca. De vivir cosas alegres, hermosas, tristes… con ustedes, con mis padres, con nuestras hijas, con toda la gente a la que quiero- Issei volvió a ver una vez más el horizonte. Yami se acercó a él y tomo su mano.
-Me encantara vivir todo eso contigo. No importa que suceda… siempre estaré a tu lado para apoyarte y animarte a seguir- le dijo la joven peliblanca mientras le sonreía.
-Muchas gracias… Cariño- dijo el castaño devolviéndole la sonrisa. Pero justo en ese momento algo ocurrió. Ambos fueron encerrados por una barrera mágica y fuero tele-transportados hacia otro lugar. Al mirar a su alrededor vieron que estaban rodeados por cuatro sujetos, el hecho de cambiar de un ambiente familiar y tranquilo, a uno desconocido y hostil, los puso en alerta inmediatamente.
-Vaya… quien lo diría, es más perspicaz de lo que parece- dijo uno de los sujetos del lugar, que al ser tan oscuro no se podía ver bien su rostro, pero aun así pudieron identificar que era un hombre.
-Así que esa es la espada legendaria del antiguo Lucifer… quien lo diría, ahora tiene forma humana- dijo otro de los sujetos en el lugar, solo que esta voz era femenina.
-Bien… por lo menos así, podremos utilizar su poder como una fuente de energía- dijo otro de los sujetos en el lugar pero su voz se escuchaba igual que la anterior, es decir, de una chica.
-Nos volvemos a ver una vez más, Sekiryuuttei… y esta vez será la ultima- dijo el sujeto de hace unos días, el demonio que amenazo a los demonios renegados del lado de Issei.
-No es el imbécil que te llevaste el día antes de navidad?- dijo Yami mirando a Issei de reojo pero no perdiendo atención a sus enemigos.
-Tú… recuerdo haberte advertido que no te acercaras de vuelta a mi territorio!- reclamo Issei parándose a la par de Yami, que desde hace un tiempo estaba lista para la inminente batalla.
-Las palabras de un muerto no tienen validez… lo sabes verdad?- dijo aquel hombre mirando de forma provocadora a Issei.
-Bien… aquí hay una de las cosas que tengo que cambiar… debo dejar de ser tan compasivo- dijo el castaño activando la máscara facial de su modo "False" de forma discreta mas no la forma completa.
-La verdad… estoy de acuerdo con eso- dijo Yami poniéndose su armadura de combate negra y roja mediante un circulo mágico.
-Bien… pero esta será nuestra primera pelea juntos… que dices? Me seguirás el paso?- dijo Issei tomando una actitud desafiante.
-He convivido contigo por más de seis meses. Crees tu poder seguirme el paso?- respondió Yami de la misma forma que él castaño.
-Eso lo veremos ahora…- dijo Issei para después salir de frente hacia el mismo tipo que se enfrentó hace unos días.
-Ya veremos… ya veremos- dijo Yami también lanzándose a la batalla. Issei lanzaba ataques sin fuerza que eran bloqueados fácilmente por aquel sujeto, que sabía claramente que estaba conteniéndose. Mientras Yami daba ataques con fuerza bruta que eran bloqueados o que no llegaban a destino. Issei no solo se concentraba en su batalla, sino también en la de su nueva prometida.
"Bien Yami… hoy recibirás una clase express de enfrentamientos cuerpo a cuerpo" de pronto Yami escucho la voz de Issei dentro de su cabeza, algo que la sorprendió muchísimo, pero que no la desenfocó de la pelea.
-C-Como?- se pregunto Yami mientras bloqueaba una patada horizontal de una de las dos mujeres demonios en el lugar.
"Escucha con atención… debes aprovechar tu velocidad. Eres mucho más rápida que yo, jáctate de eso. No lances ataques poderosos si sabes que pueden llegar a ningún destino… inténtalo" dijo Issei bloqueando una patada al estómago y esquivando un puñetazo al rostro dando un salto hacia atrás. Yami intento hacer lo que Issei le indicó. Al pasar unos minutos de lucha, Yami ya atacaba de manera veloz y certera, y si bien no golpeaba con una fuerza titánica, si lo hacía con una velocidad sorprendente. Issei no dejaba de sentir un mal presentimiento durante la pelea… así que en vez de alargarla más, decidió acabar con esa locura de una vez por todas. Primero atacó la pierna izquierda de uno de los demonios que lo atacaban para después golpearlo en el rostro con tal fuerza que mandó a ese tipo a estrellarse contra un muro. Después atacó la pierna del otro demonio haciendo que se ponga de rodillas, para después posicionarse detrás de él rápidamente, tomar su cabeza y romper su cuello de un veloz movimiento. El cuerpo ya sin vida del demonio termino de caer al suelo solo para desaparecer al mínimo contacto con el.
-Yami! Acaba con eso de una vez- la joven peliblanca, al ver como Issei había acabado con su oponente, también hizo lo mismo de la misma manera. Ahora solo quedaban dos.
-Maldita perra… bien, ya no tengo otra opción. Este ahora en verdad será su fin!- la demonio frente a Yami, saco una jeringa que emitía un fuerte brillo de color violeta.
-E-Eso es…!- Issei miró de forma analítica a esa jeringa, y el aura que emitía se le hacía familiar.
-Vaya… para que tú quieras inyectarse eso… debes estar muy desesperada- dijo el demonio que hace unos días trato de convencer a Issei de unírseles, mientras también sacaba una misma jeringa.
-Issei… que están haciendo?- dijo Yami alertándose por el aura que dejaba salir esa jeringa.
-No lo se… pero ya no es hora de entrenamientos, Yami- La joven peliblanca entendió claramente ese llamado, y en ese momento dejo su forma humana y volvió después de mucho tiempo a su forma de espada. -Estaria más tranquilo con Akemi aquí también. Así podría utilizarlas a las dos para atacarlos a ambos- justo en ese momento, ambos demonios enfrente de ellos se inyectaron esa jeringa en el cuello. De pronto, el aura de esos demonios estalló y sorprendió a Issei totalmente, pues su poder llegó a ser de casi el triple de lo que era antes.
-Maldita sea! Pero es que acaso nadie vendrá aquí!?- dijo Issei en voz alta esperando que alguien lo callara.
[Nadie vendrá Issei… la barrera en la que estamos no permite saber dónde nos encontramos y mucho menos sentir el aura] explicó Ddraig a su joven portado.
-Maldita sea…- Issei vio a un par de metros una gruesa cadena muy larga… -Oye Yami… tú puedes cambiar de forma o no?- pregunto Issei con algo de esperanza en una respuesta positiva.
"Si puedo hacerlo… pero para que lo necesitas?" pregunto la joven dentro de la mente de Issei.
-Pues… solo quería saberlo, como puedo cambiar tu forma? O solo te lo pido?- pregunto el castaño viendo cómo a los demonios que tenía enfrente se le cambiaron el color de sus ojos a un color morado muy fuerte. Esto puso muy nervioso a Issei, pues ya había superado su poder.
"Solo piénsalo mientras me sostienes" dijo Yami mientras Issei la impulsaba a liberar aura. Rápidamente el castaño se dirigió hacia donde estaba la cadena, la tomo y activo una de las habilidades del Sacred Gear que posee.
[Gift!]
La cadena tambaleó y se agitó por el lugar antes de terminar de guardarse en el Sacred Gear de Issei.
-Bien… creo que tengo una idea… espero que me salga, buen Yami… quiero que te conviertas en un Kunai- la espada que Issei sostenía en su mano izquierda se rodeó de aura y empezó a encogerse y a cambiar de forma hasta volverse un Kunai de color negro con detalles en rojo.
[Aaah si… creo que ya se lo que tratas de hacer. Compañero es arriesgado tratar de probar algo nuevo en esta situación… ese tipo te duplica en poder. Y no quiero que te fuerces a entrar en el Balance Breaker… si lo activas de forma antinatural solo acortarás aún más tu vida] dijo Ddraig revelándole a Yami una gran verdad, pero a la vez un secreto.
"C-Como que… acortar más tu vida?" pregunto la joven peliblanca un poco alterada y confundida.
-Gracias Ddraig… de verdad, eso fue de gran ayuda- dijo Issei con sarcasmo estando un poco fastidiado por lo que acababa de decir su mentor.
[Tarde o temprano tendrían que enterarse… y como te conozco, se que no les dirías nada hasta que los síntomas empezarán a ser mucho más frecuentes… es decir, a solo unas horas de morir. O directamente no les hubieras dicho nada a nadie] dijo Ddraig, que en cierto modo, estaba regañando a Issei.
"I-Issei… vas a…"
-Luego te lo explicaré Yami… ahora no. Ahora concentrémonos en la batalla… luego, les diré a todos la verdad- Issei interrumpió a Yami antes de que terminara de hablar y dijo esas últimas palabras para asegurarse de que ella se concentre en la batalla. Issei lanzó el Kunai, que ahora estaba amarrado con la cadena que había tomado con su Sacred Gear, y trato de atinarle a una de las piernas del demonio que ahora desbordaba una gran capacidad de poder violeta. Lamentablemente el demonio se movió más rápido que el castaño y logro posicionarse enfrente de él, sorprendiéndolo de sobremanera. El pobre castaño recibió un fuerte golpe en el estómago, que logro ponerlo de rodillas como hace mucho tiempo no pasaba. El dolor que siente en su estómago es insoportable, se sintió como cuando tenía la herida causada por Reynare abierta mientras era oprimida por alguien.
"Maldición! No puedo seguir… me saco del combate de un golpe. En verdad estoy tan débil?" dijo Issei que no se sentía con fatiga o cansado, sino que había sido el mismo golpe poderoso que lo había sacado del combate.
[Compañero! Debes de buscar alguna forma de escapar! Esos bastardos atacaron de forma muy precisa… trata de usar el modo "False", tal vez con eso sí lanzas un corte diagonal al aire puedas abrir la brecha dimensional y escapar por ese medio] aporto Ddraig una idea, pero no se notaba muy seguro de ella. Ni Issei ni Yami se dieron cuenta de esto y el castaño decidió acatar la idea.
[Boosted Gear Balance Breaker Scail Mail False]
-Draaaaaaaaah!- La orden se escuchó, pero la armadura no apareció, pero si unos rayos de color rojo que sacudieron el cuerpo de Issei mientras lo dañaba interna y externamente. Lamentablemente Issei ya no podía seguir, el daño había sido demasiado y había usado hasta lo último que tenía de energía para tratar de curar algo de sus heridas externas e internas, pero apenas y había logrado hacer algo. Todavía no se explicaba el porque el modo "False" no apareció, pero ya no quería seguir pensando en eso.
[Maldición… los efectos están comenzando a aparecer… el agotamiento, los cortocircuitos del Sacred Gear al pasar a un nuevo modo, los cambios de humor leves, el estar muy sensible y actitudes casi sumisas… estás llegando a los últimos seis meses compañero] dijo Ddraig con mucho pesar por la muerte prematura y casi inevitable de su compañero. [Perdóname por incitarte a entrar en el modo False, pero pensé que no pasaría lo mismo que al tratar de activar el Balance Breaker ya que es una versión más ligera y menos poderosa] se disculpó Ddraig por las acciones que su portador tomo gracias a él.
"N-No te preocupes Ddraig… n-no pienso morir aquí…"dijo Issei mientras se levantaba lentamente y con dificultad. "Sabes… hay algo bueno de todo esto…" dijo Issei ya reincorporado pero tambaleante. "Ninguno de ellos se molestó en levantar la cadena que arroje… solo tengo una oportunidad para aunque sea acabar con uno de ellos y tener posibilidad de sobrevivir" dijo el castaño para sí mismo teniendo una gran confianza y fé. Issei jaló la cadena hacia el, logrando distraer y confundir un poco a los demonios que tenía enfrente, para después; utilizando sus últimas fuerzas, acercarse rápidamente a la mujer demonio y con Yami, todavía hecha Kunai, cortar su torso de forma diagonal ascendente, mientras que al mismo tiempo creaba una pequeña esfera de fuego en su mano derecha, para luego introducirla que en el cuerpo de esa mujer mediante el corte que le había hecho. Para que segundo después este calcinada. Ella desapareció en particular de luz. Y castaño calló al suelo ya sin fuerzas para nada, apenas y podía respirar.
-Vaya… eso sí fue sorprendente, incluso cuando estás a punto de morir, puedes llegar a ser muy interesante… Sekiryuuttei. Es una lastima que no hayas querido unirte a nosotros… pero por lo menos ahora serás una carga menos para nuestros planes- dijo aquel demonio mientras levantaba a Issei por el cuello. -Hubieras sido un gran aliado… pero ahora, no serás más que un recuerdo. Últimas palabras!- dijo aquel demonio preparándose para empalar justo en el corazón a Issei con su mano derecha. El castaño abrió la boca pero no se escucho su voz.
-Sera mejor que lo sueltes!- pero si se escuchó una voz femenina algo chillona venir de alguna lugar. Aquel demonio al entender que la voz no era la de Issei, dio media vuelta para encontrarse con una chica de aparentes 16 años, vestida con un vestido rosa muy elegante, de ojos azules y de rubios cabellos acomodados de tal forma que dejaban dos coletas con una particular forma de taladro.
-Vaya… quién lo diría, Ravel Phoenix… hermana y sirviente de tu hermano, Raizer. Que la trae por aquí?- pregunto aquel demonio de forma ironíca. Issei logro verla y reconocerla antes de ser soltado por el demonio y caer duramente contra el suelo, casi sin posibilidad de moverse.
"D-Ddraig… por favor, activa la acumulación. Solo por si acaso" dijo Issei antes de desmayarse por el cansancio y los derrames internos que le causaron aquel golpe duro en el estómago.
-Dejalo en paz!- grito la joven Phoenix tratando de parecer valiente, pero el gran aura del demonio frente a él le inquietaba. Sabía que si su hermano se daba cuenta de su ausencia se comunicaría con ella, y en caso de que ni le contesté él sin pensarlo la buscaría. Así que solo debía de aguantar. Solo debía de distraer… solamente necesitaba hacer eso.
-Muy buen señorita… como usted quiera. Y si no es mucha molestia, no le gustaría tenerlo también!- grito aquel demonio mientras tomaba a Issei de la camiseta que tenía y lo arrojaba hacia ella. Yami había decidido no salir, pues Ddraig la había convencido de brindarle un poco de energía a su portador para que lograse despertar. Issei cayó duramente contra el suelo y gracias al dolor que le causó la caída despertó, pero apenas y podía moverse.
-Tu… ha ha, que haces aquí?- pregunto Issei sin moverse de su posición. No tenía energías pues Ddraig y Yami habían decidido darle esa energía toda de golpe, porque sabían que si Issei empezaban a sentir que tenia energía en su cuerpo, se levantaría con ganas de proteger a esa chica.
-No lo sé! Solo sentí tu aura por un momento y quise saber que hacías en Francia siete horas antes de año nuevo en Japón… no es que haya querido encontrarme contigo o que me preocupe por tí- dijo Ravel entrando en su ya conocido modo Tsundere.
-Que? Ha, no importa… solo manténlo ocupado, ya tendré fuerzas… o eso espero- dijo el castaño haciendo un claro intento por levantarse, pero fallando miserablemente en el mismo. -Creo… que tendrás que arreglártelas sola… no puedo levantarme. No me había sentido tan débil, desde cuándo perdí contra tu hermano en el Rating Game… nunca en mi vida, me había sentido tan inútil como aquella vez… Sabes, tal vez sea porque estoy agonizando pero… cuando me enfrente a ti ese día… estabas muy linda…- el castaño dijo eso solo para después quedar inconsciente.
-En verdad tuviste que recordar eso ahora?- dijo Ravel totalmente avergonzada por las palabras del castaño. "Recuerdo cuando un ataque de Yubelluna-sama se desvió al enfrentarse con Akeno-sama, el desvío el ataque por protegerme. Creo que es hora de devolverte el favor" dijo la joven rubia mientras activaba su fuego legendario. "Solo debo entretenerlo hasta que mi hermano llegue por mí"
-Ahora que vas a hacer? eh niña?- pregunto el demonio caminando hacia ella. -Vaya… vas a defenderlo? Yo creo que no deberías… si te vas ahora, no te haré daño- dijo el demonio sin querer otro problema más. De respuesta solo recibió una bola de fuego que rozo su rostro.
-Bien… con que esas tenemos, bien. Que así sea!- ese sujeto se lanzó a alta velocidad hacia Ravel que logro esquivar ese ataque por puro reflejo y casualidad.
"Maldición es muy rápido… solo debo seguir moviéndome, y…" la joven rubia observó a Issei totalmente herido e inconsciente. "Debo de mantenerlo lejos de él" Ravel, una vez determinado sus objetivos, se dispuso a moverse rápido por el lugar mientras lanzaba bolas de fuego con el propósito de distraerlo un momento. Después de media hora, Ravel ya estaba cansada… volar rápidamente y tratar de distraer a ese demonio la habían cansado, además de que no estaba preparada para soportar una batalla continua en solitario. "Maldita sea! Ya no puedo…"
-Ya te tengo!- el demonio apareció detrás de Ravel y trato de atacarla, pero ella logro esquivar ese ataque por ser más rápida. -Bien… ya me cansé! Ya es hora de acabar con esto!- dijo aquel demonio levantando sus manos sobre su cabeza y creando una esfera de magia demoniaca con un metro y medio de diámetro. Tanta energía reunida en una sola esfera, aterró a la joven alfil de Raizer. -Ahora dime niña! Qué piensas hacer?- dijo ese sujeto en forma de burla y amenaza.
-Ella puede tomarse un descanso. Porqué seré yo el que te mate!- dijo Issei ya despierto pero aún así, no estaba del todo recuperado. La sangre seguía saliendo de sus heridas externas abiertas, y se notaba claramente que no estaba disfrutando de sus heridas internas. "Bien, solo tengo una oportunidad. No debo desperdiciar ésta oportunidad" Issei no estaba de humor ni en condiciones de alargar la pelea, y por más que quisiera averiguar qué rayos se inyectaron esos dos demonios, no podía arriesgar más su integridad física ni a Ravel. Así que una vez más decidió usar la cadena y a Yami en versión Kunai. "Bien… espero me salga bien, no quiero decepcionar al gran Scorpion una vez más" dijo Issei esta vez acertando en el demonio que estaba de espaldas. "Bien aquí voy… Ayyy! Siempre quise decir esto!"
-Get Over Her!- después de estas palabras el demonio fue jalado hacia atrás para quedar a disposición de Issei, que saco a Yami del cuerpo de su contrincante, para después hacerla volver a tomar su forma de espada y en un movimiento veloz atravesar el cuerpo del demonio con ella.
-M-Maldito!- dijo aquel demonio mientras hacia el inútil esfuerzo de tratar de sacar la espada de su abdomen. -No importa si yo muero… otro me sucederá!- dijo aquel demonio en su último intento de sacar la hoja de espada de su cuerpo.
-Entonces ese también morirá!- dijo Issei sin ninguna clase de duda, para después sacar su espada del demonio de tal forma que al hacerlo corto a la mitad el torso y la cabeza del demonio, solo dejando unidas su parte inferior. -ha… ha… creo, que debo practicar más mi técnica con la cadena jeje- dijo el castaño antes de caer de golpe contra el suelo una vez más inconsciente y con el, la barrera que los cubría, dejando ver que estaban en una especie de edificio abandonado. Yami volvió a Issei después de que este cayera al suelo. Ravel tenía una expresión de no comprender nada, y ante esa expresión, Ddraig hizo acto de presencia mediante el Sacred Gear de su portador.
[Ha pasado tiempo desde la última vez que nos vimos niña Phoenix. Déjame explicarte lo que sucedió...] Y ahí, Ddraig le explicó a Ravel todo lo que había sucedido antes de llegar a ese lugar, omitiendo varios puntos sentimentales y personales. Cuando Ravel estaba apunto de acercarse a Issei para tratar de llevárselo hacia su mansión en el Inframundo para curarlo, Yami apareció.
-Que tratas de hacer, eh niña?- hablo Yami con su clásica soberbia. Ravel se sorprendió por la repentina aparición de la joven peliblanca.
-S-Solo iba a llevarlo a…-
-A donde eh?- Yami estaba en modo soberbia y sobreprotectora en este momento en el cual Issei está débil.
-A mi casa en el Inframundo. Ahí hay un objeto que puede curar las heridas- explicó la rubia decidida en sus palabras.
-De ninguna manera Issei irá al Inframundo y-
[Yami… se que te preocupas por mí compañero, pero así como está no durará mucho…] la joven espada cerró los ojos con fuerza y luego observó a Issei, que respiraba con algo de dificultad por sus heridas.
-Bien… pero no me separaré de él- Yami se resigno, pues no quería que nada malo le sucediera a Issei por culpa de su orgullo… una vez más.
[Bien… pero, si llega a ser una treta niña… seré yo mismo el que se encargará de asesinarte] dijo Ddraig de forma totalmente amenazante.
-S-Si… no es una mentira- dijo Ravel algo nerviosa por las palabras del dragón.
-Ravel!- la voz de un hombre se escuchó a lo lejos, y la mencionada supo quién era desde el principio.
-Hermano! Raizer-nii-sama!- en la entrada apareció Raizer corriendo hacia su hermana con el propósito de abrazarla.
-Estas bien?! No te sucedió nada?! Tu maldi… ah!- Raizer llegó, abrazo a su hermana, le pregunto su estaba bien y luego desvió su mirada hacia Yami pero antes de terminar de insultarla, su vista se desvió hacia el castaño inconsciente. -P-Pero como?... Que hace aquí?- se pregunto Raizer confundido.
-Ella no me ha hecho nada y luego te lo explicaré, ahora tenemos que ir a casa! Él está muy herido!- Pidió Ravel a su hermano, que simplemente acato la petición de su hermana.
-Y tu eres?- pregunto Raizer tratando de ser cortés con Yami, y con la esperanza de que ese pequeño error al tratar de insultarla, desapareciera.
-Eso no te importa- la joven de armadura negra y roja se mostró arrogante. Raizer solo bajo la mirada asimilando que estaba ofendida, no podía estar más equivocado. Raizer estaba cargando a Issei, y era muy vigilado por la joven peliblanca. Pero Raizer trataba de no prestarle atención al claro instinto asesino de Yami.
-Nii-sama… crees que, se molestará si Rias-nee-sama esté cuando despierte?- esa pregunta incómodo al tercer hijo de la familia Phoenix y que lo puso a pensar.
-Es lo más probable… después de todo ella le causó mucho dolor. Todavía debe de odiarla, a todos los implicados- en ese momento Yubelluna se acercaba a ambos hermanos con una cara de preocupación.
-Cariño! Ravel-chan donde estuvie- la pelivioleta no pudo terminar de hablar por sorprenderse al ver a Issei.
-Yubelluna-sama se lo explicaré luego ahora vaya a buscar rápido una Lágrima de Phoenix por favor!- Ravel pidió eso mientras habría una de las puertas de la mansión para facilitarle el camino a su hermano. Yubelluna, solo acato la orden, invadiendo el chisme de que el Sekiryuuttei estaba en la mansión Phoenix hasta llegar a los oídos de los cuatro ex compañeros castaño. Yubelluna regreso, pero no sola, el resto del séquito de Raizer estaba detrás de ella y Rias, Akeno, Koneko y Kiba estaban con ellas. Le dieron la lágrima de Phoenix a Issei y esperaron a su lado. Nadie se atrevió a hablar con Yami pues su aura misma les decía que no la molesten. Pasaron dos horas desde que Issei llegó a la mansión Phoenix y faltaban casi cuatro horas para año nuevo en Japón. En ese tiempo Ravel les explico todo lo que sucedió con Issei en Francia.
-Dhaa… haaa…- Issei se despertó y sentó en un borde de la cama sin mirar a nadie mientras mantenía una expresión sería. Yami solo lo miraba, todavía no estaba cómoda mostrando afecto con personas presentes.
-Issei-sama… se encuentra mejor?- Issei se levantó para luego observar sus vestimentas. Ya no llevaba su ropa, ahora llevaba un simple pijama de color amarillo. Con un simple chasquido de sus dedos su ropa fue cambiada a un pantalón de mezclilla negro, zapatillas blancas, una camiseta blanca de manga corta y una chaqueta negra y bufanda en mano, junto con el pijama que le habían prestado, y al darse la vuelta para poder estar frente a Ravel, por un par de segundos Issei posó su mirada en los ojos de su antigua ama, y ella posó sus ojos en su ahora ex sirviente… fue solo un momento, pero para ambos fueron varias horas.
-Ya me siento mejor Ravel… muchas gracias por tu ayuda- agradeció en castaño a la cuarta hija de los Phoenix dejando de mirar a Rias. -Ya no les molesto más, adiós- dijo el castaño mientras se acercaba a Yami y se ponía a su lado, la joven peliblanca tomo su forma de espada y volvió a Issei mientras que la marca característica aparecía en el brazo del castaño, y ese hecho sorprendió a todos los presentes, pero decidieron no decir nada.
-S-Si gusta podría quedarse a celebrar aquí el año nuevo, n-no es que quiera pasar más tiempo con usted, p-pero que le parecería?- pregunto Ravel entrando en su modo Tsundere sin querer.
-Agradezco tu hospitalidad y tú amabilidad… pero mi familia me está esperando, además he estado fuera todo el día… de seguro están preocupados por mi- dijo el castaño evidenciando que quería irse de ahí lo más pronto posible, de una manera disimulada.
-Fue un gusto volver a verte Sekiryuuttei…- dijo Raizer despidiéndose del castaño, que ya estaba listo para irse del lugar.
-Ojala pudiera decir lo mismo Raizer, ojalá pudiera…- dijo el castaño tele transportándose bajo una cobertura de fuego. Rias se lamento no poder haberle hablado, pero supo que hizo bien al ver el carácter casi hostil que mantenía Issei apenas despertar, además supo que ese momento que se quedó sentado era para calmarse y meditar claramente sus próximas acciones.
-Se nos fue la oportunidad de disculparnos con él…- hablo Akeno con mucha pena.
-La verdad Akeno-san… creo que nos hubiera mandado al demonio si decíamos aunque sea un "hola"- dijo Kiba de forma triste analizando bien la situación.
-Kiba-sempai tiene razón… en el peor de los casos nos hubiera atacado... pude sentirlo en su instinto- reveló Koneko a todos, para tristeza del cuarteto Gremory.
-Yo sé que vendrá algún día por mi cabeza… pude verlo en sus ojos cuando me miro- dijo Rias mirando por la ventana que da hacia el gran jardín de la mansión Phoenix. -Y cuando llegue ese día… no opondré resistencia alguna a su deseo. Y espero que todos ustedes tampoco- dijo Rias mirando a todos con una sonrisa triste. Y aunque Raizer no estaba de acuerdo, era una decisión muy difícil de su esposa… e iba a apoyarla al 100 por ciento.
Mundo Humano – Kuoh – Edificio del Comité Disciplinario.
Issei aparecía en el lugar mediante su cobertura de fuego que fue apagándose poco a poco. Rápidamente Yami salió del Sacred Gear de Issei, se paró enfrente de él y lo observó de forma desaprobatoria.
-Y ahora que hice?- le pregunto Issei a su nueva pareja.
-El lugar en donde estamos, eso es lo que hiciste!- respondió Yami algo molesta.
-No te entiendo…- Issei se hizo el estúpido al responderle a la joven.
-Porque no estamos en casa?- Yami saco el verdadero a tema a flote de una vez.
-Porque quería hablar contigo sobre "ese" asunto…- Yami no dijo nada ante las palabras del joven de 18 años. -Se que me quedan seis meses de vida, pero quiero que guardemos el secreto por lo menos hasta después del cumpleaños de Eri, que es el cuatro de enero, además que mañana es el cumpleaños de Irina. Hoy es un día especial para todos, y no quiero arruinar el cumpleaños de Irina y Eri. Por eso te lo pido, como un favor- dijo Issei sintiendo como Yami lo fulminaba con la mirada. La oji ámbar poco a poco empezó a perder ese sentimiento de desaprobación en su mirada, para pasar a mostrar que en verdad comprendía al castaño.
-Bien… pero cuando pasen esas fechas les dirás a todos. Quedó claro- Issei bajo la cabeza y asintió, el tema de su tiempo de vida era un asunto delicado para el, no quería decirle a nadie sobre ese tema, hasta que los cortocircuitos del Sacred Gear sean más frecuentes y los demás síntomas aparezcan.
-Bien… ahora iremos a casa, te dejare en la entrada, avísales a los demás que ya aparecí. Yo tengo una charla pendiente con Sona…- dijo Issei activando rápidamente un círculo mágico para mandar a Yami hacia la entrada de su casa, sin darle oportunidad de alguna objeción. El castaño se acercó a la ventana a sus espaldas y observo las estrellas en esa negra noche, le parecía extraño pues estaba nevando con el cielo despejado. Algo así como el fenómeno de verano cuando llueve sin nubes. El color de la profunda noche le hacía recordar dar el color de su cabello… negro azabache, bajo la mirada viendo el bosque. -Es una ironía… hace unos meses era yo el que estaba al borde de ese bosque mirando hacia aquí… y era ella quien estaba en mi posición- dijo Issei mirando con melancolía ese lugar.
[Estás bien compañero?] Ddraig sabía que el estado de ánimo de su compañero era variable, demasiado y por esa razón no podía saber lo que su compañero sentía con seguridad.
-Si Ddraig… solo quiero hablar con Sona. Puedes convocarla aquí?- el tono de voz de Issei no era el mismo de cuando hablo hace un momento con Yami. Era más triste, deprimente, pesimista… pero a la vez demostraba un leve arrepentimiento.
[No puedo hacer eso compañero a menos que ella acepte, lo que puedo hacer, es aislar la habitación en donde ella está y llevarte hasta allí] explicó el dragón con serenidad esperando la confirmación de su compañero para acatar su idea o buscar otra forma de hacer las cosas.
-Me gusta más tu idea amigo…- y así como lo dijo, Ddraig aisló la habitación donde estaba Sona sin que ella se diese cuenta, e Issei se apoyó en la pared a su espalda y fue deslizándose por ella hasta quedar sentado en el suelo con su brazo izquierdo apoyado en su rodilla flexionada del mismo lado y ponía su mano derecha en su regazo mientras esperaba a que su compañero lo tele transporte a ese lugar.
Sona estaba en su habitación a oscuras, había decidido no salir ni hablar con nadie hasta que sus ideas se aclarasen. Estaba abrazando sus piernas mientras escondía su rostro entre ellas. Su madre había tenido razón, Issei había hecho todo lo posible por ayudar y comportarse bien ese día, y ella se sentía bien y cómoda con eso. Pero hablar con Issei para ella era complicado, lo amaba mucho, pero antes era muy ajena a esos sentimientos y no sabía cómo comportarse frente a él en algunas ocasiones, y mucho más en público. Eso la ponía incómoda y la hacía sentirse inferior a las demás que amaban al castaño que no tenían casi ningún problema al hablar con el sobre la relación que habían decidido llevar.
-Ha… pasado tiempo… desde la última vez que estuvimos a solas- el asombro invadió la expresión de Sona al escuchar la voz del joven Sekiryuuttei. Ella sintió la necesidad de saltar de la cama y abrazarlo… pero solo se limitó a quedarse en su posición. -Recuerdo que la última vez, también estuvimos así… tranquilos. Sona… no podemos seguir así…- esas últimas palabras le hacían creer que quería dejarla, que ya no quería estar con ella por los constantes conflictos que tuvo con ella. Sus lágrimas empezaron a formarse en sus ojos… pero no quería llorar, si su carácter frío en el pasado le había hecho ganar esto, pues entonces debía de afrontarlo de la misma manera.
-A-Ah si?- su voz se oyó algo cortada, algo que Issei no logro notar.
-Las peleas son constantes y me siento mucho más distante a ti… yo no puedo seguir así- cada palabra de Issei calaba más en el corazón de Sona que retenía sus lágrimas lo más que podía, pero aún así… una que otra lograba salir y recorrer sus mejillas teniendo y previendo las próximas palabras del castaño. -Yo no quiero terminar contigo… no pienso hacerlo. Yo te amo mucho Sona, y quiero saber si en verdad te gusta estar conmigo… o si ya no quieres hacerlo- esas palabras estaban fuera de los estereotipos de lo que hubiera pensado Sona de lo que pasaría después. -Yo te amo mucho Sona… pero si ya no quieres estar conmigo, no me interpondré- Issei tenía la mirada gacha y sus mechones de cabello no dejaban ver sus ojos, en verdad le dolía lo que decía… pero no quería forzar a nadie a estar con él.
-Yo… no sé cómo comportarme contigo, y mucho menos en público- Issei alzó la mirada ante la sorpresiva respuesta de Sona. -Yo no quiero separarme de ti… porque en verdad me gustas, pero no sé cómo actuar o como comportarme en ciertos momentos de intimidad, yo… solo estoy confundida. No quise decirte lo que te dije esta tarde… no quise hacerte sentir mal, yo… no quiero separarme de ti- las lágrimas de Sona y su voz entrecortada ya eran muy notables, Issei se dio cuenta de esto al instante que escuchó la voz de su amada en un estado deplorable. Levantó la mirada solo para observar el rostro cubierto de lágrimas de Sona, esa sola escena fue necesaria para causar una gran tristeza y culpa en él. Se levantó ante la mirada expectante de su querida amada que solo lo miraba tratando de contener sus lágrimas, pero aún así una que otra lograba escapársele.
La luz de la luna entraba por la ventana y alumbraba la cama mientras que creaba una sombra en donde estaba Issei. Demostrando así… que en tanta oscuridad para Issei todavía había luz…
El castaño se acercó a ella, se sentó en la cama y tomo el rostro de la joven heredera Sitri, mientras limpiaba las pocas lágrimas que salían de sus lindos ojos violetas. Issei solamente se limitó a abrazarla, y ella solo hundió su rostro en el pecho de su amado.
-No es necesario que muestres tus sentimientos en público, es lindo… pero también me incomoda un poco. Yo no me enamoré de una Sona alegre que exponga sus sentimientos sin temor alguno o que simplemente siempre ande muy alegre todo el tiempo. Yo me enamore de ti tal y como eres… sin importar si me demuestras tus sentimientos abiertamente. Si ese es el problema…- esta vez Issei se separó un poco de ella colocó su frente contra la de Sona, y hablaba de forma muy tranquila. -… no me molesta ocultarlo a los demás hasta que tengas el valor suficiente para gritarlo a los cuatro vientos. Yo te amo Sona… y nunca dejare de amarte y mucho menos por una tontería como esa- Sona había dejado de llorar y miraba a Issei con cariño y agradecimiento.
-Entonces seguimos siendo…- ella todavía quería cerciorarse de que su relación seguía en pie.
-Seguimos siendo novios cariño- dijo Issei sonriendo con los ojos cerrados sin separar su cabeza de la de Sona.
-Te amo Issei- dijo ella en un susurro casi inaudible, pero que Issei logro escuchar a la perfección.
-Yo también Sona…- ambos fueron acercándose el uno al otro, hasta sentir el contacto de los labios del que tenían enfrente. Ese, era su segundo beso… pero era el primero que era tan apasionante. Después de eso, ambos se abrazaron y no se separaron durante un tiempo.
-Perdóname lo que te dije esta mañana… no lo decía en verdad, lo dije sin pensar- dijo Sona disculpándose nuevamente con su amado castaño.
-No hay problema… los dos nos comportamos como niños- dijo Issei restándole importancia al asunto.
-Hablando de niños… Hany y Miyuki estuvieron preguntando por ti durante todo el día, casi lloran al pensar que las podrías haber abandonado- eso sí afecto fuertemente al castaño. -Pero logramos calmarlas al decirles que solo fuiste a patrullar un momento la ciudad… así que ellas piensan que eras una clase de superhéroe…- eso calmo un poco al castaño, pero aún así… se sintió mal, así que decidió pasar más tiempo con sus hijas luego de eso.
-Muchas gracias por eso…- dijo Issei un poco más tranquilo. -Sabes… hoy aprendí algo nuevo- dijo el castaño con cierta sonrisa divertida y con un claro tono de entusiasmo.
-A si? Quieres mostrarme lo que aprendiste?- pregunto Sona con un ligero interés en saber que había aprendido su pareja.
-Claro que sí!- el joven portador de Ddraig mostraba entusiasmo verdadero al hablar de lo que había aprendido. -Bien, esto lo aprendí en un enfrentamiento que tuve hace unas horas. Luego te contaré todo, es un tema bastante serio pero que puede esperar a después- estás palabras causaron un gran interés en Sona que tuvo que resignarse a esperar al día siguiente posiblemente. -Bien… ya que no tengo a Yami ahora… podrías crearme un Kunai de hielo por favor- Sona creo el arma mencionada y se la entregó a Issei. -Bien… espero y me salga bien. Podrías crearme un pilar de hielo ahí- pregunto Issei un poco nervioso, no por recibir una negativa… sino por qué no sabía si le saldría bien.
-Muy bien… pero más vale que sea impresionante- dijo Sona ya un poco impaciente por saber que había aprendido Issei mientras creaba el pilar de hielo al otro lado de la habitación.
-Bien… aquí va- Issei lanzó el Kunai ahora enganchado con la cadena que tenía y logro acertar en el pilar de hielo. -Get Over Her!- cuando Issei jaló la cadena de forma violenta y al atraer el Kunai, el pilar que había creado Sona se hizo pedazos. Lástima que el Kunai nunca llegó a Issei pues este se derritió con el calor que emanaba la cadena. El rostro de Sona mostraba un asombro total, pues no podía creer que había visto en vivo y en directo una de las técnicas de su personaje favorito en Mortal Kombat.
-Eso fue increíble!- grito Sona mientras daba pequeños saltitos en la cama.
-Sabía que te gustaría!- grito Issei con mucha felicidad de que le haya salido bien. -Pero aun así Sona… preferiría que lo guardemos en secreto, por lo menos por ahora. Todavía es algo imperfecta además de que sería un buen factor sorpresa. Te la mostré porque quería saber si puedes ayudarme a mejorar este movimiento- Pedía Issei mientras que con magia atraía la cadena, causando que la cadena se mueva violentamente hasta que finalmente se guardó.
-Bien… podrías atraer las cadenas de forma un poco más lenta de lo que lo haces mientras estas se arrastran por el suelo. Con práctica te saldrá muy bien- alentó Sona a su pareja mientras se acercaba a él y lo abrazaba.
-Gracias por siempre estar para mí- decía Issei sintiéndose muy cómodo en ese abrazo con Sona.
-No Issei… gracias a ti por siempre aguantar mis caprichos y tonterías- Sona, con estas palabras, se fundía más en el abrazo del castaño.
Pasado unos minutos, Ddraig bajo la barrera dejando que todos los seres sobrenaturales en la casa sintiesen de nuevo el aura de Issei proviniendo de su habitación. Sin dudar, las más jóvenes y parejas de él, se lanzaron rápidamente a dónde estaba su aura. Eri, al ver a Yura y a Tsubasa correr a la habitación de Issei dejando lo que estaban haciendo, le llamó la atención y decidió seguirlas. Grata fue su sorpresa al ver que ellas estaban parada enfrente de la entrada de la habitación de Issei, charlando… mejor dicho interrogando al castaño que estaba totalmente nervioso ante las preguntas de sus novias. Preguntas que no llegaron a su fin ni a tener respuesta alguna pues las niñas, Hany y Miyuki, al ver a su padre de vuelta saltaron a él para abrazarlo totalmente ajenas a la escena que había en el lugar.
-Papi volviste!- gritó la pequeña Hany casi al borde de las lágrimas, que eran compartidas con su hermana.
-Volviste… Papi- la pequeña Miyuki escondía su rostro en el pecho de Issei que solo se limitó a abrazarlas.
-Tranquilas… porque lloran?- pregunto el castaño haciendo se el tonto con respecto a eso, pues Sona ya le había dicho el porqué.
-Creímos que nos abandonarías- decía sin ningún temor ni pena la niña pelinegra.
-Pero estás aquí…- decía Miyuki ya un poco más calmada.
-El día en que no llegue a casa después de tres días… ese será el día, el que habré muerto. Y saben porque? Porque yo nunca las abandonaré… a ninguna. Y créanme, no moriré en mucho tiempo- dijo Issei logrando tranquilizar a las dos niñas que ahora, abrazaban a su padre con una sonrisa.
-Donde estuviste?- Eri se acercó al castaño preguntando eso.
-Pues es una larga historia…- respondió Issei con simpleza no queriendo entrar en detalles. -Se los contaré luego… por ahora, hay que ayudar a mamá a terminar la cena de hoy- dijo Issei empezando a bajar las escaleras todavía con las niñas en sus brazos. Después de un reencuentro con sus padres, amigos y demás. Se hizo el brindis y no paso más de hora y media para que nos encontremos con la escena que ahora estaba enfrente del castaño.
Sus pequeñas hijas y Akane ya estaban dormidas. Xenovia, acompañada por su madre, bailaba y cantaba karaoke arriba de la mesa. Michael y Gabriel se estaban poniendo algo cariñosos pero no llegaban al nivel de Azazel y Penemue que ya habían desaparecido detrás de una puerta dejando un camino de prendas de los dos. La pobre Reynare ya estaba en coma de azúcar por la gran cantidad de gomitas y malvaviscos que había comido y, que por cierto, Issei todavía no entendía de donde sacaba… a menos que haya descubierto el escondite secreto que tenían él y Eri. Sus padres habían desaparecido de la fiesta y no quería ni imaginarse en donde están. Sona, Tsubaki, Yura y Eri están algo alcoholizadas por error… se confundieron de vaso y tomaron Sake en vez de agua. Su primer trago fue muy amargo pero al rato empezaron a tomarle el gusto y empezaron a tomar distinta bebidas. Con Xenovia e Irina no era distinto, solo que la peliazul y la pelicastaña no toleran bien el alcohol, al pasar los minutos Irina quedó totalmente desmayada antes de vomitar lo que había comido hace solo algunas horas. Griselda ya había empezado a tomar de apoco con Hikaru, Sara, Kyouko y Takeda, pero con el pasar de los minutos las dosis de alcohol, como el vino o la cerveza, empezaron a aumentar llevando a todos al punto de estar totalmente ebrios. Yami y Akemi habían decidido "acompañar" a sus pequeñas hijas a dormir aunque no querían… es decir, fueron obligadas por Issei porque ninguna de las dos se midió con el vino y acabaron vomitando todo el baño, que el castaño tendría que limpiar más tarde. Hikaru veía como Griselda y Xenovia bailaban y cantaban mientras le daba pequeños codazos a su hija inconsciente mientras le decía que las apoye, obviamente lo hacía sin darse cuenta del estado de su primogénita. Sara estaba siendo muy coqueta con una lámpara de la sala, cosa que no pasó desapercibida por su hija que se burlaba de su madre a la lejanía, junto a Eri, Tsubaki y Yura que hacían chistes demasiado malos de la líder del clan Sitri pero que eran de lo más gracioso para ellas cuatro. Obviamente Issei no perdió la oportunidad y con ayuda de Grayfia empezó a grabar todo lo que sucedía, especialmente la borrachera de sus cuatro amadas y el coqueteo de su suegra a una lámpara azul.
-Lo bueno de todo esto es que por lo menos puedo charlar con alguien sobrio- dijo Grayfia ya dejando de grabar por qué la memoria estaba llena.
-Si bueno… esa y parte de que no quise ser un mal ejemplo para las niñas, aún así no es la única razón- decía Issei imitando la acción de la Reina de Hielo por la misma razón.
-A si? Y cuál es la otra razón?- pregunto Grayfia curiosa por saber porqué Issei no había tomado en todo este tiempo.
-Eso se debe a mi acelerada dragonificación por los sacrificios de mi ojo y mi brazo, eso empezó a afectar la sangre en mi ser. Ahora soy parte dragón y los dragones no pueden embriagarse a menos que sea con una bebida especial de cierta manzana en específico. De lo contrario no puedo embriagarme- dijo el castaño sentándose y ofreciéndole asiento a Grayfia.
-Vaya… eso es algo nuevo- dijo Grayfia algo cansada de estar parada y aceptando la propuesta de Issei.
-Y… perdona mi pregunta pero, de cuánto estás?- pregunto Issei mirando la barriga de la peliplata. Ella esbozó una pequeña sonrisa mientras la acariciaba.
-Llevo ya ocho meses…- dijo ella con ternura en su voz. -Pero estoy segura de que no hubiera llegado hasta aquí… sin tí- dijo ella mirando a Issei con total agradecimiento. Esas palabras hicieron pensar mucho a Issei… que tanto había afectado el en la vida de las personas que lo rodean? El no quería pensar que era un factor importante… y así lo dejaría, sin embargo en el fondo de su ser… sentía que era un factor importante y que no podía ser reemplazado.
-Si bueno… no me gusta pensar en eso- dijo Issei sonriendo mientras observaba como Griselda y Xenovia poco a poco empezaban a quedarse dormidas mientras estaban paradas arriba de la mesa. -Quiero creer que de alguna u otra forma, le iba a ir mucho mejor que ahora- Issei miró a un costado solo para ver cómo Meguri y Reya se estaban poniendo muy cariñosas una con la otra.
-Aunque no lo creas, si tú faltabas en nuestras vidas, probablemente todo sea muy diferente…- dijo Grayfia apartando la mirada de Saji, Ruruko y Momo que desaparecían por la puerta de una habitación y cerraban la puerta. Esos tres se habían vuelto muy unidos entre sí los últimos días.
-Sabes… es lindo poder hablar nuevamente en paz, sin ese temor de que una guerra estalle de un día para otro…- dijo Issei con mucha tranquilidad en su ser, pero a la vez con algo que le molestaba, y eso no pasó desapercibido por Grayfia, que después de grabar con una cámara propia como la líder del Clan Sitri caía al suelo dormida mientras abrazaba a la lámpara, que había sido desconectada por ella hace rato.
-Algo te sucede… podrías decirme que es?- Grayfia sentía con su instinto materno que Issei había pasado un mal rato antes de llegar a casa, pero quería saber qué tan malo era.
-Me encontré con Rias- Issei sabía que no podía mentirle a la reina de hielo. La expresión de asombro de la reina Lucifer era total. -Fue solo por un momento… la mire a los ojos, y allí puede ver que lo que me hizo no lo hizo con mala intención. Aún así no puedo evitar odiarla… no es algo que puedas olvidar de la noche a la mañana…- dijo Issei bajando la mirada solo concentrándose en apreciar cuántas migajas había en la alfombra en ese momento.
-Que sentiste tu en el momento en el que la viste?- pregunto la peliplata ya teniendo una idea de lo que respondería su, por así decirlo, hijo.
-Odio… ira… rencor… ganas de arrancarle la cabeza y colocarla en una estaca, solo para después guardarla como un tesoro y presumirles a todos- Issei sabía lo que decía y no se arrepentía… solo era lo que en verdad sentía.
-Ya veo… sabes que tienes el poder para hacerlo y que nadie te detendría. Ahora yo quiero saber… porque no lo hiciste antes? Por qué te guardaste ese deseo? Porque te niegas a completar tu venganza si no le juraste a nadie que no te vengarías?- tres preguntas muy relacionadas entre sí, y que Issei tenía respuesta a cada una de ellas.
-Si bien yo no jure que no me vengaría… fue uno de los últimos deseos de Asia. Además… sé que si completo ese deseó… ya no podré escapar de la oscuridad que crece en mi corazón día tras día… ya no podré escapar del camino de la venganza y la destrucción. No quiero hacerlo… porque ahora soy padre, y me dolería muchísimo si por mi estupidez los perdiera a ustedes y a mis hijas- dijo Issei totalmente sincero con la Reina de Hielo. -Tengo miedo mamá… tengo miedo de caer en ese impulso destructivo que me llevo a dañar a Eri… si dejo que eso pase, entonces quien dice que no dañare a alguien más…- dijo Issei muy triste y temeroso. Ella no podía entender a Issei, nunca estuvo en su situación y tampoco sería tan sínica de decirle "yo te entiendo". Así que reuniendo toda su capacidad materna, dio unas palabras de aliento para el castaño.
-Se que tienes miedo de acabar con todo, pero eso solo sucederá si tú te dejas vencer…- Issei levantó la mirada ante esas palabras. -Si te dejas llevar por tus impulsos destructivos, por tu deseó de matar… por tu Ira… es seguro que caerás, pero debes luchar contra eso, ahora tienes cosas importantes que proteger y priorizar… tu familia es una de ellas… solo debes ser fuerteeee~- esas palabras hubieran sido bastante serías si no hubiera sido porque la mujer embarazada bostezo en ese momento. Issei sonrió de lado y se levantó.
-Ya es muy tarde Mamá Grayfia… deberías dormir- dijo Issei ofreciendo su mano para ayudar a levantar a la mujer frente a él. -Además no debes de esforzarte mucho-
-Ya lo sé… vas a dejarlos así?- pregunto Grayfia mientras observaba a todos los que estaban totalmente alcoholizados.
-Ire a dejarlos a todos a sus recamaras y luego iré a dormir, limpiare mañana- explicó el castaño viendo a todos. -Por lo menos Gabriel y Michael se fueron a su habitación antes de terminar de hacerlo aquí… aunque me preguntó si no habrán caído?- esa pregunto hizo eco en la mente de Issei, pues todavía no creía que un par de ángeles podían tener relaciones sexuales sin caer.
-No te preocupes eso… ellos no pueden caer. Así lo estipuló su líder, buenas noches- ante esas palabras Grayfia se fue a su habitación dejando a Issei bastante pensativo, pero decidió no prestarle demasiada atención a eso y se dispuso a tratar de limpiar todo el desastre que hicieron sus amigos y familia.
-Bien… hoy será una noche larga- dijo el castaño para sí mismo. Él se acercó hasta la mesa donde estaban ya inconscientes Griselda y Xenovia, las levantó y las llevo al cuarto que esta última compartía con Irina. Luego centro su mirada en la madre que en su niñez fue su segunda madre, Hikaru.
-No pensé que ella tomara tanto… bueno, las cosas de la vida- dijo Issei cargando como si fuera una princesa a la totalmente inconsciente Hikaru y llevarla a su habitación.
-Bueno… por más que odie a Reynare no puedo dejarla así, además no fue su culpa- dijo Issei cargando a Reynare de la misma forma que a Hikaru y llevándola a su habitación. Al salir y dirigir su mirada hacia donde antes estaban sus chicas se encontró con una escena un tanto… particular. En resumen, había un juego de cartas en la mesa donde ellas estaban y la mayoría estaba solo en ropa interior o solo en bragas. Para ser más específicos Sona estaba solo con su ropa interior blanca de encaje, Eri estaba igual que la heredera Sitri con la única diferencia que su ropa interior era roja con lunares negros. Mientras que Tsubaki y Yura estaban solo con sus bragas rosada con rayas blancas y azul con una estampa de osito en la parte trasera, respectivamente. Para fortuna de Issei, que estaba rojo como un tomate, si no es más, las dos que estaban más expuestas estaban dormidas con el torso apoyado en la mesa.
-Cuando rayos empezaron a jugar a eso?... mamá Grayfia y yo nos concentramos mucho en nuestra conversación- dijo el castaño tomando nota de prestarle más atención a lo que pasaba a su alrededor. -Aunque, bueno… con ver un poco no pasa nada- dijo el castaño que de repente se arrepintió de lo que dijo. -Que rayos pasa conmigo? Porque dije eso?- se preguntó a si mismo con gran duda.
[No es que te estés volviendo pervertido a niveles extremos de nuevo compañero] explicaba Ddraig dentro de la mente del castaño. [Solo es la edad compañero, no tienes de que preocuparte…] la verdad eso tranquilizo un poco al castaño, no quería retomar esa costumbre estúpida de espiar a las chicas que adopto en primer año.
-Bueno… hay que llevarlas a la habitación- al dar un solo paso, Issei sintió como el olor a alcohol que emanaban sus novias le daba tres bofetadas y lo dejaba K.O en el suelo de la sala. -Maldición! Cuánto tomaron?!- decía Issei ya acostumbrándose un poco a ese olor, primero tomo a Sona en sus brazos y la llevo a su habitación. La siguiente fue Eri… dejando solo a las opciones más peligrosas, Tsubaki y Yura. Después de preparar su mente un momento opto por llevar a Yura primero.
-Bien aquí vamos… no te despiertes… no te despiertes, tranquila… tranquila- Issei hacia un esfuerzo sobrenatural para no bajar la mirada y ver los dos grandes pechos de la joven torre Sitri. Más sin embargo la tentación fue más y bajo la mirada viendo esos dos grandes, para él, tesoros de la joven Yura. Pero solo pasaron 5 segundos y después continúo con su recorrido hasta su habitación. Al bajar, estaba enfrente de él lo que era el premio mayor, de entre todas las chicas que lo amaban, Tsubaki era la que más estaba dotada con respecto a su busto.
El castaño alzo a Tsubaki y la llevo a su habitación mientras miraba los muy desarrollados pechos de la Reina Sitri. Al llegar a la habitación dejo a esta en la cama, tapo a todas la chicas que estaban en su cama, sonrió con ternura, y luego salió de la habitación.
-Sabes Ddraig… creí que ver un par así de grandes de tan cerca se sentiría bien… más sin embargo, me siento algo mal… sé que no debí haber hecho eso, más aun así… no lo se- dijo el castaño apoyándose en la pared.
[Lo que estas sintiendo compañero es un sentimiento de pertenencia, un sentimiento de engaño… lo que pasa es que ellas no son tu primera pareja, tu primera pareja es Asia Argento, por así decirlo ella es la Alfa de todas las chicas a tu alrededor, si ella no está de acuerdo en que estés con más chicas y tu estas con otras igual, sientes que estas engañando a tu pareja principal, provocando en ti un cierto malestar] explico Ddraig con total paciencia y con palabras simples para que su compañero pueda entender.
-Ya veo… aunque bueno, Asia ya no está aquí… que sucede en esos casos?- Issei estaba intrigado por ese tema, ya que su pareja "Alfa" ya no estaba viva.
[Bueno, en ese caso no lo sé, nunca ha pasado… tu eres el primer dragón, hasta lo que yo sé, que se ha quedado sin pareja alfa] dijo Ddraig con un poco de duda de si estaba bien decirle eso ultimo a su compañero o no.
-Bueno… creo que solo tendré que acostumbrarme a ese sentimiento- Issei, a pesar de haber tocado un tema respecto a Asia, estaba muy bien y animado. Algo que Ddraig agradeció pues no quería ver a su portador triste una vez más por ese tema. El castaño se dirigió a la sala nuevamente solo para ver a la última persona que tenía que llevar a su habitación correspondiente, Irina.
-Quien diría que después de tantos años nos volveríamos a encontrar del lado contrario. Ella es una enviada de la iglesia y yo un demonio…- decía Issei cargando a la cumpleañera, pues ya era primero de Enero. -Al menos sigue siendo igual de alegre que en antaño- Issei volvió a la sala donde había sido la fiesta, y observo todo el alboroto que había quedado ahí. -Esta será una noche larga…- y finalizando con un suspiro, Issei se dispuso a limpiar todo y dejarlo como si no hubiera pasado nada.
Issei volvia a levantarse temprano, solo que esta vez se despertaba a las ocho de la mañana, se había quedado hasta las cinco de la mañana limpiando todo. Pero su alma casi se sale de su cuerpo al darse cuenta de algo importante, y que vio al despertar.
-S-Sara… sigue aquí…- y en efecto, el castaño había olvidado por completo llevar a la líder Sitri a su habitación, y ella aún estaba dormida en el suelo, al lado de la misma lámpara de anoche. -Bueno, lo mejor será llevarla al sofá y taparla, todavía huele a alcohol asi que dudo que se despierte- dijo Issei haciendo lo que había dicho hace solo un momento.
-Papi…- atrás de él, estaba la pequeña Miyuki abrazando a su gatito negro de peluche, mientras se frotaba sus ojitos de forma tierna. -Vas a irte? Vas a dejarnos?- el tono de voz de la niña, emitía claramente que estaba asustada y al borde de las lágrimas. Esas palabras y ese tono de voz no hubieran aparecido de no ser que Issei tenía puesta una ropa algo formal, y que al lado suyo había un par de bolsas de basura, pero que iba a saber la pequeña peliblanca sobre eso. Issei estaba vistiendo un pantalón negro de mezclilla, una camiseta roja manga larga y un suéter blanco encima, además de tener puestas unas zapatillas que hacían juego con el suéter.
-No, no hijita… no voy a irme, como crees eso?- dijo Issei acercándose a la niña cargándola en sus brazos. -Nunca me iré, y nunca las dejare… recuerda lo que te dije ayer- decía el castaño abrazando a la pequeña. -Dime donde está tu hermana?- ante estas palabras la pequeña Hany salía de su escondite, y miraba su padre con ojos llorosos. -No me digas que tú también pensaste que me iría…- dijo Issei acercándose también a ella. Ambas niñas abrazaban a su papá como si hubieran visto una película de terror por la noche. -Ya, tranquilas… que tal si desayunamos y nos vamos al parque con su tía Irina?- pregunto el castaño con una sonrisa mientras planeaba la sorpresa para su amiga de la infancia.
-Si!- ambas niñas pronunciaron esa palabra con una alegría abismal, pues iban a salir de paseo con su papá después de mucho tiempo.
-Bien, primero les voy a hacer de desayunar y luego iremos por su tía Irina, de acuerdo?- Issei ya se encaminaba a la cocina con sus hijas en brazos mientras decía estas palabras, a las cuales Hany y Miyuki respondían afirmativamente.
Después de desayunar junto con su padre, ambas niñas fueron a buscar a su tía Irina para salir. Sin embargo su padre las detuvo, ya que todavía ambas estaban en pijama. Issei se adentró en su habitación, donde estaban dormidas todas la chicas que amaba y; a pesar del fuerte olor a alcohol que todavía emanaba el lugar, se dispuso a buscar un par de prendas para sus hijas, que habían comprado antes durante la semana.
-Bien niñas, vengan aquí y no hagan ruido, sus madres y sus tías todavía están durmiendo- decía Issei mientras cerraba la puerta de su habitación no sin antes dejar una nota en la mesita de luz que está aún costado de la cama. Ambas niñas solo asintieron y siguieron al castaño hasta la sala donde Issei se dispuso a cambiarlas, con las prendas que ellas mismas habían elegido. Ahora Hany llevaba un jardinero negro largo y una camiseta de manga larga debajo de este, guantes negros, unas botas para lluvia de color amarillo y un abrigo al conjunto con las botas que en la espalda tenía un bordado con la forma de un pollito. En cambio Miyuki había elegido llevar un pantalón azul y un camisón rosa que le llegaba un poquito antes de las rodillas, y al tener un abrigo rojo con un bordado blanco al frente en forma de conejo encima, dejaba la apariencia de que llevaba una falda, tenía puestas una botas para lluvia del mismo color que el abrigo y una bufanda azul acompañada de un par de guantes.
-Ya estamos listas papá!- decía Hany muy entusiasmada por salir. Detrás de ella la pequeña Miyuki solo asentía con la cabeza mientras tenía una pequeña sonrisa en su rostro.
-Bien, ahora espérenme aquí… iré a despertar a su tía Irina- dijo Issei subiendo las escaleras al segundo piso. Al llegar al cuarto de la mencionada, entro sin tocar la puerta puesto que ayer se había quedado tomando hasta tarde y seguramente estaba dormida… un pensamiento que nunca más pasaría por su mente. Ya que al abrir la puerta frente a él se encontraba Irina, tal y como había venido al mundo mientras que algunas gotas de agua bajaban por su cuerpo remarcando sus curvas bien definidas. Ella se estaba secando el cabello después de haberse bañado hace solo un par de segundos. El castaño, que hasta ahora había mantenido la mirada en el rostro de la peli castaña, inconscientemente había empezado a bajar la mirada hasta posar sus ojos en los desarrollados pechos de su amiga de la infancia.
-I-Issei…- dijo Irina casi sin poder armar palabras por la vergüenza y la sorpresa.
-Yo… yo solo vine a invitarte a dar un p-paseo con las niñas- decía Issei todavía sin despegar su mirada de los senos de su amiga.
-Muy b-bien…- decía Irina en el mismo estado que antes.
-T-Te esperamos abajo…- después de estas palabras Issei cerró la puerta de la habitación, como si no hubiera pasado nada. Camino un poco por el pasillo y se sentó al comienzo de las escaleras tomándose la cabeza. Soy un estúpido! Debí haber tocado la puerta! Soy un idiota, un idiota!"
Por su parte Irina no estaba mejor que el castaño, si bien ella había seguido secándose el cuerpo y vistiéndose para salir, mil cosas pasaban por su mente. Mas sin embargo, había decidido dejarlo pasar… ella no se acordaba como había llegado a su habitación, así que probablemente la había traído Issei al dormirse en la sala al tomar mucho.
-Probablemente haya pensado que yo todavía estaba dormida… no creo que lo haya hecho adrede… aun asi, eso fue vergonzoso- decía la joven exorcista terminando de cambiarse.
Después de un tiempo en el que Ddraig lo había apoyado diciéndole que no había sido su culpa, Issei estaba en la sala viendo el tercer capítulo de Bob esponja de la primera temporada. Además de distraerlo de pensar en ese tema, les enseñaba a las pequeñas Hany y Miyuki la diversión que presentaba esa esponjita amarilla, por lo menos la que presentaban los primeros capítulos.
-Ya estoy lista- el castaño volteo a ver a un costado solo para encontrarse con Irina la cual estaba vestida con una blusa de color rojo, una falda morada y unos leggins negros debajo de esta, una botas blancas que iban hasta un poco más arriba de los tobillos, un abrigo y bufanda a juego con las botas, y una boina roja que terminaba de completar su vestimenta invernal. Ella era muy natural, asi que casi nunca usaba maquillaje, pero esta vez había optado por usar solamente un labial rojo fuego, que le daba un toque de belleza y salvajismo. Cosa que a Issei cautivo al punto de decir lo que pensaba en ese momento, debido a que no podía pensar con claridad.
-Estas… muy hermosa- sin embargo ante estas palabras, ese sentimiento de malestar volvió a habitar en Issei, volviéndolo a la realidad. La exorcista no se dio cuenta de eso, debido a que se sumergió en su propio mundo al escuchar las palabras de Issei. -Miren, ahí está su tía Irina…- dijo Issei llamando la atención de sus dos hijitas, quienes rápidamente al escuchar eso saltaron del sillón y corrieron a abrazar a su tía.
-Buenos días niñas…- saludo Irina arrodillándose para abrazar a las dos gatitas.
-Bien… vamos al parque- decía Issei mientras se acercaba a la puerta haciéndose el tonto sobre lo que había pasado con Irina hace solo un momento.
Habían pasado dos horas desde que Issei e Irina se habían marchado junto con las niñas, y Eri ya empezaba a despertarse, al ponerse los lentes, que estaban a un costado, se encontró con que solo tenía puesta su ropa interior que llevaba la noche pasada. Rápidamente entro en pánico pues no recordaba nada de lo sucedido ayer como para acabar así. Por el mismo instinto busco a Issei en cama solo para encontrarse con los prominentes senos de Tsubaki que, según su respiración, subían y bajaban. Ahora el temor en su ser era mayúsculo, ya que no quería ni pensar en que había hecho "eso" con Tsubaki.
-Umm… ya es de mañana?- esa voz, alertó nuevamente sus sentidos que ya empezaban a calmarse para pensar bien las cosas. Pero al darse la vuelta, solo observó en shock como es que Yura estaba de la misma forma que Tsubaki, y que está estaba abrazando a Sona que estaba de la misma forma que ella. De la sorpresa rápidamente se levantó de la cama para observar bien la escena, para darse cuenta que, a parte de ellas, también estaban Akemi y Yami, durmiendo con sus armaduras puestas mientras se abrazaban, y que estás mismas abrazaban a sus peluches que les habían regalado en navidad. Ya descartando el hecho de que podrían haber hecho "eso" anoche, comenzó a tratar de recordar que cosas habían sucedido anoche, logrando solo un par de cascadas de recuerdos pero nada más.
Al desviar su mirada a la mesita de luz que había a un costado de la cama, vio encima de esta una nota que, aún con sus lentes no podía ver bien la carta e identificar la letra. Al acercarse, se dio cuenta de que la letra era de Issei, tomo la nota y empezó a leerla.
"Buenos días Eri, Yura, Sona, Tsubaki, Yami o Akemi… vaya, se siente raro escribir esto.
Bueno, no sé si lo sabrán, pero hoy es el cumpleaños de Irina… me la he llevado junto con la niñas a pasear durante todo el día… me haré el tonto y no diré nada sobre su cumpleaños, conociéndola ella nunca me haría recuerdo sobre eso. Bien, lo que quiero que hagan ustedes es que por favor organícenle un cumpleaños sorpresa, por primera vez en su vida. Cuando ella era niña siempre quisimos organizarle un cumpleaños sorpresa, pero ella siempre nos descubría o a mí se me escapaba la sopa por emocionarme. Espero que ahora salga bien, por favor, cuento con ustedes.
Las amó mucho, Hyoudou Issei.
PD: Si van a levantar a mis padres, a Michael, Gabriel, Azazel, Penemue, Saji, Momo, Ruruko o incluso a Meguri y Reya… les recomiendo que toquen la puerta antes que nada. Créanme… me lo agradecerán"
Eri, perpleja por ese último postdata, decidió ir a bañarse para poder estar bien sobria. Al salir de la ducha despertó a las demás integrantes en esa cama y les pidió que la ayudarán a decorar la casa y preparar todo para el cumpleaños de Irina. Los más grandes y el resto de los adolescentes también se levantaron y, después de una ducha reparadora, empezaron a ayudar con los preparativos.
En ese mismo instante Issei e Irina junto con las niñas, después de jugar un rato con ellas en el parque, estaban almorzando en un restaurante chino, puesto que los restaurantes japoneses estaban cerrados. Después de comer, se los puede ver a Issei y a ella sentados en una banca del parque donde admiraban una fuente en medio de este, las niñas estaban disfrutando de un crepé en una banca de enfrente, que Issei compro de un vendedor que milagrosamente había ido a trabajar ese día.
-Que lindo día verdad?- hasta ese momento, Issei se habia mantenido en silencio al igual que Irina, y fue ella misma la que trato de armar una conversación.
-Si… es un lindo día- Issei podía sentir en el tono de Irina, el deseo de que se acuerde de que día especial es hoy para ella.
-Issei… noto tus palabras un poco vacias- Irina pensó que Issei trataba de guardar algo especial, que en verdad era así… pero ese parque producía en Issei odio, resentimiento, tristeza y melancolía.
-Perdoname… solo recordaba el pasado- dijo Issei mirándola con una sonrisa tratando de evitar el tema.
-Ah si? Y que recordabas?- Irina pensó que Issei por fin había recordado su cumpleaños, lastima que no recibió esa respuesta o alguna felicitación.
-Que en este mismo parque… me asesinaron- a pesar de ser fuertes declaraciones, Issei mantenía una sonrisa en su rostro, como si eso no le afectará o importará.
-C-Como?- la joven exorcista estaba totalmente asombrada, su mejor amigo había muerto en este parque? En el que de niños jugaban a las escondidas o a las atrapadas?
-Yo morí en este parque… atravesado por una lanza de luz justo en estómago y en el corazón, aquí fue cuando comenzó mi vida como demonio- dijo Issei mirando al cielo. -Además, aquí también fue donde conocí a Asia- dijo Issei levantándose mientras sacaba un pañuelo de su bolsillo e iba a limpiar la boquita de sus hijas que ya habían terminado sus postres.
-A-Aquí te convertiste en demonio?!- Irina casi grita esas palabras muy sorprendida por esa información, pues si bien sabía que Issei en algún momento se convirtió en demonio, nunca pensó que fuera este preciso lugar que presenciará tal escena fuerte en la vida de Issei.
-No es algo de lo que quiera hablar ahora Irina, no es algo lindo de recordar- Issei mostraba una expresión sombría mientras terminaba de limpiar la boquita de Hany y comenzaba con la de Miyuki. -Se que conocí a Asia en este lugar… pero no recuerdo nada más con ella- el propósito de Issei era distraer a Irina lo más posible para que no trate de hacerle recordar con indirectas. Así que si, todo estaba planeado.
-Que les parece si volvemos a casa?- pregunto el castaño pensando que ya estaba todo listo puesto que la mayoría dentro de la casa de Sara, eran seres sobrenaturales.
-I-Issei… quisiera ir a un lugar, antes de volver… si es que se puede- al joven Sekiryuuttei, le pareció bastante curioso la petición de su amiga… más sin embargo, no puso queja alguna.
Las niñas entre juego y juego, iban delante de los dos jóvenes; a veces Issei levantaba un poco la voz para que las niñas los esperarán y así no perderlas se vista. Aún cuando se adentraban al bosque, Issei seguía a Irina sin cuestionar, para este punto las niñas por temor a perderse se mantenían cerca de ambos jóvenes. Sin embargo la incertidumbre empezó a hacer hincapié en el pensamiento de Issei de no cuestionarle a Irina hacia donde se dirigían, pues ahora se estaban adentrando a una cueva. El no tenía problemas en andar por la oscuridad, pero sus hijas si, pero esa razón decidió cargarlas y seguir a Irina que parecía conocer ese lugar de memoria.
-A donde vamos Papi- pregunto Miyuki algo asustada por la apariencia sombría del lugar.
-No lo sé… solo estoy siguiendo a tu tía… aunque este lugar me parece familiar- Issei freno de repente al ver que Irina se detuvo en frente de una pared con muchas enredaderas.
-Sabes… este era nuestro lugar secreto. Aquí veníamos a escondernos cuando cometíamos algún desastre y nuestras mamás se enojaban- el tono de voz de la joven castaña demostraba melancolía y tristeza. -Esperábamos a que se les pasará el enojó, las hacíamos preocuparse… para que no nos castigarán…- por un momento, Irina soltó una pequeña risilla, pero que fue apagándose con el pasar se los segundos. -Eso fue hasta que nos descubrieron, aún así cuando paso de nuevo, volvimos a este lugar y encontramos esto…- Irina empujó la enredadera con mucha fuerza haciendo que la supuesta pared donde estaba está planta, se cayera dejando ver qué solo eran un montón de piedras pequeñas amontonadas, y dándole a entender a Issei que la enredadera había crecido con el paso de los años. Pero eso no fue lo que sorprendió a Issei, lo que si le sorprendió fue que detrás de esa pared falsa, había un hermoso lago subterráneo que era alumbrado por cristales que habían por todo el lugar.
-Wow… que lindo!-
-Brilla… que hermoso- Hany y Miyuki estaban asombradas y muy contentas con ese lugar.
-E-Este lugar…- en cambio Issei, parecía reconocer ese lugar.
Flashback – Hace Doce Años
Un niño castaño, vestido con un pantalón verde, zapatillas azules, y una camiseta manga corta de color rojo y una niña también con el cabello castaño solo que más clarito vestida con una camiseta negra, pantalón naranja y zapatillas blancas se adentraban a una cueva mientras que desde lejos se podían escuchar el grito de unas personas.
-Issei! Irina!-
-Vuelvan niños!-
-El bosque es peligroso!-
-Niños! Donde están!?-
Las personas que los llamaban eras sus padres, y si… estos dos niños eran Issei e Irina pero co años de edad respectivamente. Aunque Issei era mayor, Irina era la más aventurera y valiente.
-Ven vamos… es hasta que dejen de estar enojados con nosotros- alentaba la joven castaña a su amigo.
-No crees que será peor, además ellos ya descubrieron este lugar?- pregunto el castañito asustado e indeciso.
-Solo hay una forma de saberlo no? Además, nunca fuimos hasta el fondo de la cueva- Irina se volteó para ver a Issei y sonreírle, tratando de transmitirle confianza.
-S-Si, tienes razón…- Issei, confiando en Irina, decidió seguir. Al adentrarse más en la cueva oscura… vieron a lo lejos una luz. Pero no parecía ser la luz del exterior… era una hermosa y brillante luz roja que se mezclaba con tonos anaranjados.
-Mira… la luz sale de allí- Issei señaló una pequeña abertura en la pared que dejaba escapar la luz de lo que sea que había adentro. Irina tanteó un momento la pared, y a pesar de ser delgada pudo mover un par de milímetros la pared.
-Issei… ayúdame a mover esto, si se puede!- el castañito, creyendo en su amiga, ayudo a empujar la pared, dándose cuenta de que en verdad se podía. Al cabo de un momento se escuchó un fuerte sonido.
Broom! Pum! Crack! Crack!
Los niños había logrado su cometido, habían logrado derribar esa pared, que al caer se quebró en muchas piedras.
-Wow…-
-Genial…-
Ante los ojos de los niños se vio una cueva tintada de rojo y naranja, colores que eran emitidos por los cristales que abundaban por todo el lugar, que además de eso… eran reflejados por un pequeño lago que le daba un toque de belleza extra. Al escuchar el grito de sus padres cerca, los niños armaron la pared que habían quebrado como si fuera un rompecabezas tapando la entrada de la cueva.
-Maldita sea… No están aquí!-
-Menos mal mi papá no nos descubrió- respiraba más tranquila la niña mientras volvía a observar el lago.
-Aquí es más cálido que afuera, no?- pregunto Issei mirando los cristales que adornaban la cueva.
-Si… quién entra último es un huevo podrido!- Irina grito eso mientras corría para saltar hacia el lago.
-O-Oye eso no es justo!- Issei, ni corto ni perezoso, fue tras de su extrovertida amiga. Ambos cayeron al lago y jugaron durante un buen rato, hasta que se cansaron y se dejaron flotar en el lago mirando el techo del lugar.
-No se preocuparan demasiado?- pregunto Irina con miedo a que sus padres se asusten de verdad.
-No lo creo… sabes bien que nuestras madres no se rendirán fácilmente, probablemente nos sigan buscando- Issei parecía no querer irse nunca más de ese lugar.
-Quieres jugar a algo?- Irina propuso un juego, para no aburrirse.
-Que propones?- Issei estaba curioso por la propuesta de su amiga, así que decidió participar.
-Yo te diré que me gusta de ti, y tú haces lo mismo conmigo… te parece?- aunque la idea de Irina parecía extraña, Issei no pensaba con claridad por la tranquilidad que sentía, así que solo acepto.
-Bien… yo comienzo- dijo Issei. -Me gusta lo veloz que eres al correr-
-Me gusta lo ocurrente que eres para inventarte nuevos juegos-
-Me gusta que siempre eres tan valiente para este tipo de cosas-
-Me gusta que siempre te preocupas por todos nosotros-
-Me gustan tus abrazos, me hacen sentir… seguro-
-Me gusta tu personalidad positiva… siempre mantienes una sonrisa a pesar de todo. Bueno, excepto cuando nuestras madres nos regañan… no creo que nadie pueda ser positivo en esa circunstancia- dijo Irina con un tono burlón en la última parte.
-Ni tampoco valiente- antes eso último dicho por Issei, los dos rieron por un rato, hasta que volvieron al juego.
-Me gusta tu sonrisa…- dijo Irina algo sonrojada.
-Me gusta el color de tus ojos…- Issei también estaba sonrojado. Al estar tan cerca de la orilla, Irina pudo sentarse en su lugar sin ningún problema.
-Tu… me gustas- el color del rostro de la niña castaña era comparado con el de uno de los cristales del lugar. Ante estas palabras, Issei se sentó en su lugar, también muy sonrojado.
-M-Me gustan tus rabietas, cuando no te dejan salir a jugar- decía Issei todavía sin mirar a Irina.
-M-Me gusta tu carita de tristeza cuando me regañan… siempre te pones triste, como si te estuvieran retando a tí- Irina, todavía no levantaba su mirada.
-Tu… también me gustas- sentenció Issei, que a pesar de tratar de pensar en otra cosa, no pudo sacar esas palabras de su mente, y pensándolo bien… a él también le gustaba Irina. Ambos se miraron fijamente, pero como un lago oculto no es un buen lugar para apoyarse, Issei se resbaló por las algas que había debajo del agua, y como si fuera un capricho del destino… beso a Irina sin querer. Por instinto ambos se separaron rápidamente aparte de alejarse un par de metros uno del otro. Aún cuando pasaron un buen par de minutos… ninguno de los dos pudo sacar de su mente, lo que sintieron en ese momento, fue algo que los dos no olvidarían jamás… o eso creían.
Fin del Flash – Actualidad
"Porque pensé que Irina…. Era un chico? Y-Yo sabía que era una niña…" una crisis emocional empezó a formarse dentro de la mente de Issei, como era posible que desde el principio no supiera que su mejor amiga era un niña y no un chico.
[Lamento que te dieras cuenta…] el dragón celestial hablaba con un tono de voz que demostraba tristeza y frustración.
"A-Ah que te refieres, Ddraig?" el joven castaño estaba totalmente confundido, y eso se veía en su mirada.
[Al ser Rias Gremory y Akeno Himejima unas principiantes en ese hechizo de bloquear y reescribir memorias, alteraron ciertos puntos de tu vida, la mayoría son de poca importancia… sin embargo, hay algunos que son importantes para ti, ese recuerdo es uno de ellos. Tu amiga si era algo marimacho en su niñez, solo demostraba su verdadero género cuando estaba a solas contigo] explicó Ddraig generando odio en Issei, si ya odiaba a muerte a la heredera Gremory… con esta nueva información, quería ver su cabeza en una pica cada vez con más fuerza. Sin embargo Irina no lo dejo expresar el odio en su mirada.
-Descubrimos este lugar… jugamos un rato, y luego nos fuimos jurando que este lugar quedaría en secreto…- ella volteó a ver a Issei mientras levantaba su meñique. - Lo juramos por el meñique…- a pesar de que había una gran sonrisa en su rostro, las lágrimas que acompañaban esa sonrisa quebraron algo en el corazón de Issei. -Y me duele en el corazón… que por culpa de una maldita desgracia hija de perra… te haya hecho tanto daño… incluso haciéndote olvidar nuestra promesa…- Issei sabía perfectamente que Irina no era de insultar a menos que estuviera totalmente molesta… y ese momento no era una excepción.
-Irina… déjalo atrás. Ya pasó…- Issei trato de calmar las aguas, pero aún así no fue suficiente.
-Que lo deje… que lo deje! Como puedes dejar pasar algo así!? Ella te arruinó la vida! Y tú solo me pides que lo deje?!- Ddraig, cuando vio que esto podía pasar formó un hechizo de silencio e ilusión alrededor de los dos jóvenes para proteger a las niñas de ver tal escena.
-Si yo no hubiera pasado por todo eso, ahora no estaríamos aquí… tienes razón, no habría sufrido tanto…- Issei se acercó a su mejor amiga, y limpio sus lágrimas. -Pero no habría ganado todo lo que tengo ahora-
-Y si ganabas más? Y si ganabas más de lo quienes ahora y sin sufrir?!- Irina, con esas palabras, borró la pequeña sonrisa que empezaba a formarse en el rostro de Issei.
-Ya nunca lo sabré… y no me interesa averiguarlo…- Issei apoyo su frente contra la de Irina. -Porque prefiero mil veces haber sufrido todo lo que pasé y estar aquí… a que estar con una persona que planeo mi muerte para su beneficio- Issei miraba a Irina a los ojos y sonreía. Después de un tiempo, la joven exorcista ya estaba más tranquila.
-Perdóname por actuar así… es solo que me molesta todo lo que pasaste sólo- a pesar de ya estar tranquila, la expresión de tristeza no desaparecía de la expresión de Irina, que se sentó al borde del lago contemplando los color otoñales que se reflejaban en él.
-Sabes… recuerdo que fue aquí, donde me dijiste que tendrías que irte de Japón… pero apenas y recuerdo algo más de ese día- dijo Issei fingiendo, pues viendo el recuerdo sobre el día que descubrieron ese lugar, todos los demás recuerdos que implicaban ese lugar fueron apareciendo en su mente causándole pequeños dolores de cabeza.
Flashback – Hace Once Años
-Issei… yo, voy a mudarme a otro pais- ante estas palabras de Irina, el mundo de Issei cayó a pedazos como una torre de naipes cae por el viento.
-C-Como que te mudas?- el pobre castaño no podía creer lo que su amiga le había dicho.
-Nos mudaremos a Inglaterra… mi papá fue reasignado a una de esas iglesia y… nos mudaremos allí- Irina estaba muy triste.
-Entonces cásate conmigo!- tal petición hizo que Irina se ruboricé a grandes niveles, porque su amigo le había pedido tal cosa?
-C-Como?...- a pesar de estar en un estado de shock total, Irina logro articular esa pregunta.
-Mi mamá dijo que si un niño y una niña se casan… ellos permanecerán juntos para toda la vida- aunque en parte era cierto, Irina sabía que lo que había dicho su amigo estaba algo mal…
-No se puede… tenemos que ser grandes para casarnos y todavía somos niños- ella en verdad quería ejecutar el plan de su amigo para quedarse, sin embargo lo que dijo era verdad.
-Entonces… cuando sea grande iré a buscarte! Y me casare contigo para siempre estar juntos!- Issei estaba totalmente decidido. Irina sabía de esto, con solo ver los ojos llenos de determinación de su primer amigo, era suficiente para saber que no pararía hasta que recibiera una respuesta positiva. Y a decir verdad… a ella no le disgusto la sugerencia de Issei.
-Bien… juro por mi meñique, que viendo nos volvamos a encontrar me casare contigo…- dijo Irina, mientras levantaba su mano izquierda y alzaba su dedo meñique.
-Juro por mi meñique, que cuando sea grande, te buscare y me casare contigo… hasta ese día, no entraré a este lugar y será un secreto que guardaré de todos, menos de ti- juro Issei sellando la promesa de Irina estrechando su meñique con el de su amiga.
-Es una promesa!-
Fin del Flashback – Actualidad
-Tu… jugaste al Final Fantasy X?- pregunto Issei mientras miraba a sus hijas jugar a las atrapadas.
-Si… lo jugué en secreto de los líderes del vaticano… ellos prohibían toda clase de vídeo juegos- decía Irina recordando esos días con una sonrisa.
-Pero como siempre, la ruda y testaruda Irina Shidou… hizo lo que quiso- dijo Issei con un tono burlón.
-Asi es… pero no lo hubiera logrado de no ser por su Grandiosa madre, Hikaru Shidou! Que le compro la consola y el juego a escondidas de su marido- Irina no se quedó atrás, y continuó con la broma de su amigo.
-Ahhh no sabes como extraño las misas que daba tu padre… después de que él se fue, fui un par de veces más… pero los que llegaron no eran tan animados como él, y termine perdiendo el interés- dijo Issei mirando a un cristal en el suelo, era extraño… ya que la mayoría de los cristales en la cueva o eran de color rojo o eran de color anaranjado… pero ese cristal, tenía de ambos, rojo y naranja.
-Si, mi papá era el mejor en eso… ahora también es un exorcista como yo- dijo Irina algo triste. -Casi nunca podía estar con el debido a eso, pero siempre me ayudó cuando más lo necesite, así que todo está bien- Irina daba muy feliz al decir esas palabras. Issei creía que se pondría triste al recordar que su padre no pudo estar con ella mucho tiempo en su infancia, pero fue todo lo contrario. -Porque me preguntaste si había jugado Final Fantasy?- Irina estaba con esa incógnita.
-Ahhh, es porque quería que cantarás una canción conmigo que trata sobre ese juego, obviamente la canción no es mia… es solo por diversión- dijo Issei mientras que, con un movimiento sutil, tomaba y guardaba ese cristal que había visto antes y sacaba su teléfono con un par de auriculares, y le hacía escuchar la melodía de la canción a su amiga… ocultando muy bien sus actos.
-Muy bien, claro que me gustaría cantar contigo… como en los viejos tiempos- dijo Irina muy contenta, de poder volver a hacer algo de cuando eran niños.
-Como cuando cantábamos las canciones de Dragon Ball Z?- pregunto Issei recordando esos momentos, y sorprendiendo a Irina.
-Si… y tienes la letra?- aunque Irina se sorprendió que Issei recordará eso, dejo esa sorpresa para concentrarse en lo actual.
-Por supuesto que si- dijo Issei mientras convocaba dos papeles con la letra de la canción escrita. La verdad era que había mentido, no tenía la letra a mano… pero le había pedido a su gran amigo Ddraig que lo ayudará en esa instancia determinante para él.
-Bien vamos a ver…- después de escuchar un par de veces la melodía de la canción y memorizarse la letras, que era bastante poca, Irina ya estaba lista para acompañar a su amigo en esa canción.
-Bien… está canción, más que nada… quiero que escuches lo que me toca cantar… creo que, la letra dirá todo- dijo Issei mientras se acercaba a las niñas y les pedía que mantengan silencio solo por un momento, ellas sin ningún problema aceptaron.
Final Fantasy X - Kronno Zomber con Nery Godoy
Issei: Todo comienza en Zanarkand
Hasta que un día normal
Nos comenzaron a atacar
Shin nunca tuvo piedad
Nadie le podía parar
Él nos quiso castigar
Y arrasó nuestra ciudad con la fuerza de un huracán.
Mientras que los oradores nunca paren de rezar
Podrás abrir los ojos pero no será real,
Vivirás una mentira paralela a la verdad
Y es que Spira sigue viva aunque destruyan Zanarkand.
Nuestras fuerzas se unirán para combatir al mal
Todo principio tiene su propio final
Lucharemos con el poder de invocar, nadie más les temerá
Aunque tengamos que morir para así resucitar
Llegó la hora de soñar,
Ya que los sueños es el poder mas inmenso de crear,
No te detengas, nunca mires hacia atrás
Si luchas por lo que quieres, entonces estoy seguro de que si lo lograras.
Estribillo:
Issei: Tú dime, dime si merece la pena…
Tú dime, dime romper estas cadenas
Tú dime, dime mirar la luna llena tú dímelo... así que dímelo.
Dime, dime si merece la pena
Tú dime, dime romper estas cadenas
Tú dime, dime mirar la luna llena tú dímelo... Así que dímelo...
Irina: Dos miradas que se cruzan
Dos almas que se enamoran
Y ya no existe nadie más
Un sueño de amor en guerra, cielo, mar, luz y tierra…
No quiero despertar.
"Que hermosa voz tiene… en verdad es la misma Irina que cuando cantábamos 'Ángeles' Fuimos' hace años?" se pregunto Issei mentalmente recordando como desafinaba, aunque no pudo seguir pensando ya que le tocaba volver a cantar.
Issei: Desde la primera vez que cruzamos las miradas
Algo en mi interior me dijo que me gustabas
Tu mirada brillaba mientras que mi corazón se aceleraba
Sin saber porque pero algo en mi afloraba
En mi pecho, en mi templo, todo pasaba lento
Sientes que a tu alrededor ya no existe movimiento
Es el momento en el que piensas que se ha parado hasta el tiempo
Para hacer de un buen encuentro el encuentro más perfecto
¿Dime si esto es verdadero me pregunto yo?
Tenemos que buscar y aprovechar cada minuto que la vida nos depare
Y apreciar cada segundo que podamos pasar juntos hasta que algo nos separe
Este es mi sentimiento y te lo enseño, me encantó besarte en el lago como un niño pequeño
"E-El… se acuerda? El recuerda nuestro beso… aquí?" Irina estaba prestando atención a la letra de la canción como Issei le había pedido, sin embargo… esa última parte que Issei cantó… le llamó la atención y le hacía surguir la pregunta en su mente de, en verdad Issei recuerda ese beso de niños? Si es así, como era posible? Ddraig les había dicho mientras estaba inconsciente de que todas las memorias de Issei estaban alteradas por algún fallo en el hechizo de la Gremory.
Pues la magia en realidad no tiene dueño
Es una lástima que no sea real y solamente sea un sueño
"El creé que es un sueño? Entonces… no cree que sea real? No, entonces porque me pidió que prestará atención a la letra de la canción?" la fé y la esperanza de que Issei recuerde el día que se besaron en ese lugar llenaban el corazón de Irina, pero el miedo y el temor de que solo crea que es un sueño atormentaban su mente, ya no sabía qué hacer.
Estribillo:
Issei: Tú dime, dime si merece la pena
Tú dime, dime romper estas cadenas
Tú dime, dime mirar la luna llena tu dímelo... así que dímelo
Dime, dime si merece la pena
Tú dime, dime romper estas cadenas
Tú dime, dime mirar la luna llena tu dímelo... Así que dímelo...
Irina: Dos miradas que se cruzan, dos almas que se enamoran
Y ya no existe nadie más
Un sueño de amor en guerra, cielo, mar, luz y tierra…
No quiero despertar
Si bien, Irina todavía continuaba con la incertidumbre de saber si Issei recordaba el pasado con ella o no, decidió terminar la canción que había empezado con el castaño. Las dos niñas aplaudieron maravilladas por la hermosa canción y melodía que acababan de escuchar. Sin embargo antes de que alguno de los dos pudiera decir algo al otro, me refiero a Issei e Irina, los estómagos de Hany y Miyuki empezaron a sonar, poniendo en evidencia a los dos niñas que tenían hambre y estaban muriéndose de la vergüenza.
-Creo que las niñas traviesas tienen habré- dijo Irina con una pequeña risilla.
-Supongo que tienes razón… creo que es hora de volver a casa- dijo Issei empezando a tapar nuevamente la entrada de la cueva dejándolos a ellos adentró.
-Pero Issei… como saldremos?- pregunto Irina olvidándose de algo fundamental.
-No olvides Irina… que ya no soy humano- dijo Issei con una sonrisa mientras se acercaba a sus dos hijas. -Vamos…- el castaño convocó un círculo mágico debajo de él y de las niñas, que solo estaba a la espera de la pelicastaña.
-Espera un momento!... Niñas- Irina detuvo el portal de Issei… y se acercó a las niñas. -Escúchenme por favor, prométanme que no le contarán a nadie de este lugar… para su padre y para mí, es muy valioso… me lo prometen?- Irina no quería que nadie más que ellos conocieran ese lugar, por eso quería asegurarse que no le cuenten a nadie más sobre esa cueva.
-Muy bien!-
-Lo prometo…- dijeron tanto Hany como Miyuki.
-Muchas gracias…- agradeció Irina, ya lista para ser tele transportada. Issei activo el círculo mágico y cuando estaban a punto de llegar al salón de la casa de Sona… Issei dijo.
-Feliz cumpleaños Irina…- esas palabras soltadas por Issei, tomaron por sorpresa a Irina, que inmediatamente se volteó a verlo. Pero antes de que pudiera decir algo fue sorprendida por...
-Feliz cumpleaños Irina!- … todos sus amigos y conocidos que le gritaron eso mientras soltaban serpentinas y globos sobre ella.
-Feliz cumpleaños hijita!- Hikaru, rápidamente se acercó a su primera hija y la abrazó.
-Feliz cumpleaños Irina-nee-sama!- fue su familia la que primeramente abrazo a la cumpleañera, para que después sigan sus amigos y el resto de sus conocidos.
-Por primera vez tienes una fiesta sorpresa!- grito Issei detrás de Irina muy feliz de que lo que había planeado sea haya vuelto realidad.
-Si… por primera vez, me sorprendieron- dijo Irina feliz. A diferencia de las dos fiestas anteriores, está fue más tranquila… el recuerdo y las bromas e indirectas que soltaban Issei y Grayfia avergonzaron a todos los presentes, aunque por supuesto no se metían con temas delicados, como eran el triángulo amoroso de Saji, Momo y Ruruko… o el particular amorío entre Reya y Meguri.
-Oye Issei…- Sona se acercaba al castaño a escondidas de las demás… -A donde estuvieron todo el día? No pude sentir sus auras en la ciudad…- Issei solo se rio mientras cerraba los ojos.
-Es un secreto…- fue la única respuesta que salió de la boca de Issei, y la única que saldría.
Eran las doce menos veinte, y la mayoría de los integrantes de la ahora mansión Sitri ya estaban en sus habitaciones durmiendo. Y no digo todos, pues la aún cumpleañera estaba en la terraza de la mansión, observando el cielo en esa noche negra, solo siendo acompañada por la luz de las estrellas… o eso creía ella.
-Deberías de estar durmiendo no crees?- Issei, vestido de la misma forma que está mañana, solo que sin los abrigos… se acercaba hacia la joven castaña de ojos amatista.
-Y tu no?- respondió Irina con burla.
-Bueno… si debería, pero si duermo ten por seguro que no me despertarán durante todo un día…- dijo Issei en el mismo tono de Irina.
-Eso sería imposible…- dijo Irina, como si estuviera retando a Issei.
-Te sorprenderías… como te va a sorprender eso en tu cuello- dijo el castaño apuntando al pecho de la joven ojivioleta. La señalada, bajo su mirada, para encontrarse con un collar que tenía como decoración central, un corazón de dos colores, anaranjado y rojo, con unas palabras grabadas de forma que entrara en ese corazón.
-"Para mi valiente guerrera"… recuerdas ese día…- dijo Irina muy feliz por leer esa inscripción.
-Como olvidar en que perdí una apuesta contigo y me tocó ser la princesa en apuros…- dijo Issei mirando con cariño a su… prometida, tratando de ocultar la vergüenza que sintió ese día.
-Jejeje… si tienes razón, aunque debes admitir que con ese vestido y el cabello acomodado hacia abajo, si te veías muy bonita… je je- dijo con un tono burlón mientras le daba pequeños codazos a Issei en las costillas, logrando fastidiarlo un poco.
-Aun no recuerdo porque tenía que usar vestido…- Issei se tomó la cabeza con su mano derecha fingiendo recordar.
-Oh yo sí recuerdo… era porqu-
-ERA EN SENTIDO FIGURADO! LO RECUERDO TODO!- grito Issei alterado impidiendo que Irina continúe. -Incluso me hiciste usar bragas…- dijo Issei llorando de forma chistosa, mientras su compañero dragón se moría de la risa dentro de su mente.
-Si tienes razón!... Jajajajaja!- se carcajeaba Irina mientras se apoyaba en Issei que solo podía llorar al estilo anime al recordar tales cosas.
-Ja Ja Ja que gracioso…- Issei hablo con mucho sarcasmo. -Lee lo que está atrás…- alentó Issei.
-Lo que está atrás?...- Irina volteo el corazón y se encontró con otro grabado. -"Recuerda que nunca olvido mis promesas… querida prometida"- claramente esto estaba escrito en letras más pequeñas para que entrara todo en ese pequeño corazón, pero aún así era legible. -T-Tu… recuerdas…- Irina estaba perpleja por lo que había leído.
-Recordar nuestro beso? Por supuesto que sí. Recordar nuestra promesa? Cómo olvidaría algo tan importante?…- dijo Issei sonriéndole a Irina con cariño. Irina, sin poder contenerse, envolvió el cuello de Issei con sus brazos, y…
Chuu~
… Le dio un beso apasionante, que demostraba todo el amor que sentía por su "amigo" y que mantenía reprimido todo ese tiempo. Cuando descubrió que el se había vuelto un demonio, creyó que la posiblidad de estar con la persona que amaba se esfumaba poco a poco… pero cuando vio que él no había cambiado en nada, que seguia siendo el Hyoudou Issei que había conocido hace años, la esperanza de que recordará su promesa de niños nunca se esfumó. Sin embargo, cuando le comentaron que había sufrido alteraciones en sus memorias, sus esperanzas fueron diluyéndose con el paso del tiempo… sin embargo, Issei recordaba sus vivencias de niños, recordaba su primer beso… recordaba la promesa de casarse con ella.
-Creí que los habías olvidado… creí que esa maldita te había alterado nuestros recursos…- decía Irina casi al borde de las lágrimas por la felicidad que sentía.
-Si fue así… pero tú me ayudaste a recordar… y ahora, nunca más lo olvidaré- Issei abrazo a su prometida con mucho cariño.
-Fue el mejor cumpleaños en mucho tiempo…- dijo Irina mientras correspondía al abrazo del castaño.
-Creo que es hora de ir a dormir… ya es tarde, además hay que planear el cumpleaños de Eri…- dijo Issei mientras seguía abrazando a la exorcista.
-A si? Y cuando es?- pregunto Irina curiosa por ese tema. El castaño saco su celular y observo la hora.
-Bien, a ver… ya es dos de enero. Es pasado mañana, cuatro de enero…- Irina se desprendió del abrazo y comenzó a caminar hacia la entrada de la casa mientras estaba tomada de la mano por Issei.
-Vaya… si que tenemos poco tiempo no?- pregunto Irina, que tuvo que frenar en seco, pues su acompañante se había detenido antes de entrar a la casa. Pero sólo duró un par de segundos, fue tan corto el tiempo que ni siquiera le dio tiempo a Irina de preguntar qué pasaba.
-No tan poco como el de tu cumpleaños- dijo Issei entrando a la casa y disponiéndose a dormir.
Momentos antes – En la terraza de un edificio lejos de Issei e Irina.
Podemos ver a un grupo de chicos viendo hacia el lugar donde Issei e Irina compartían un momento especial para ambos.
-Ese chico tiene potencial verdad?- el que hablo, fue un chico rubio con rasgos extranjeros, de ojos azules y lentes que vestía un traje formal, además de que en su cintura había una espada.
-Por supuesto que sí Arthur… si no, no sería candidato para tener a mis hijos- la que dijo esto, con una voz casi sensual, fue una chica de cabello negro y ojos ámbar, vestida con un Kimono negro algo desarreglada dejando ver un prominente escote, provocado también por sus grandes senos, aunque eso no era lo curioso de ella, sino que también tenía orejas y dos colas de gato a juego con su cabello.
-Aun sigue con esa idea Kuroka-sama?- la que formuló está interesante pregunta, fue una joven con unos rasgos parecidos al del chico llamado Arthur. Tenía el cabello rubio y algo largo que le llegaba debajo de los hombros además de estar algo ondulado, tiene ojos de color azul, además de estar vestida con una falda morada que llega hasta sus rodillas, una camisa blanca con unos bordados, lléva una capa que cubre sus hombros hasta media espalda, y terminaba su look con un sombrero grande característico de las brujas de las películas. Estaba descalza y sentada en una escoba voladora.
-Por supuesto que sí Le Fay-chan… el es un candidato perfecto- dijo la ahora conocida como Kuroka mientras se lamía sus dedos de forma sensual y provocativa.
-Yo solo quiero enfrentarme a él y ver hasta dónde puede llegar…- dijo un chico con armadura china del periodo de los tres reinos y un báculo en su espalda en el cual apoyaba sus brazos.
-Créeme Bikou, yo seré la primera en enfrentarme a él… y lograré derrotarlo- dijo otra chica sentada con las piernas cruzadas encima de una nube voladora de color oro con la misma armadura del ya conocido como Bikou, solo que en femenino. Esta chica tenía los ojos de color marrón y el cabello del mismo color.
-Ya lo veremos hermanita…- Bikou mostraba una sonrisa pícara mientras miraba a la que había llamado su hermana.
-Sabes que no me gusta me llames así!- la joven mujer se levantó y paró en la nube de color oro mientras tomaba por el cuello a Bikou.
-A si? Y que harás?- la joven castaña apretó los dientes y preparo su puño dispuesta a acertar un fuerte puñetazo en el rostro de su hermano.
-Bikou! Akiko! Ya déjense de estupideces!- grito un chico de plateada cabellera, de ojos color avellana además de que lleva puesto una camisa verde oscuro y una chaqueta de cuero negra. También lleva pantalones vaqueros de color burdeos con una cadena plateada que cuelga sobre ellos y zapatos negros.
-Pero Vali! El empezó!- gritaron los dos apuntándose el uno al otro.
-No me interesa, solo cállense!- El ahora conocido como Vali se volteó a verlos demostrando en su mirada lo molesto que estaba.
-Ya cariño… déjalos, son solo peleas tontas…- dijo una mujer de cabello negro ojos de color azul, de buenas medidas que estaba vestida con un vestido negro holgado que llegaba hasta debajo de las rodillas dejando ver qué está descalza. Aunque había algo peculiar en ella… tenía algo de pancita.
-Tu que crees Gina?- pregunto Vali mirando a la chica de vestido negro.
-Va a morir…- las palabras de esta chica conocida como Gina, sorprendió a todos los presentes. -El lo sabe… por eso nos está mirando ahora- rápidamente todos voltearon a ver a donde antes estaba Issei e Irina, descubriendo que era verdad, el los estaba mirando pero solo fue por un segundo. -Sabe que tiene asuntos que atender contigo Vali… antes de morir quiere resolverlos- el chico de cabellera plateada miró un momento al suelo reflexionando algo que sintió cuando Issei los miró… más bien, algo que no sintió.
{Tu también lo notaste, verdad compañero?} En su espalda aparecieron un par de alas de color blanco y azul brillante.
-Si Albion… si lo noté- dijo Vali sonriendo.
-Que sucede Cariño?- pregunto Gina mirando al peliplata.
-Naturalmente, al ser él el Sekiryuuttei y yo el Hakuryuukou deberíamos odiarnos a muerte por el destino que nos rige… sin embargo, no sentí hostilidad provenir de él. Y estoy casi seguro… que el tampoco la sintió por mi parte…- dijo Vali sonriendo algo frustrado pero a la vez feliz.
-Quiere decir que…-
-Si Gina… la maldición se rompió. Tanto él como yo… seremos los últimos portadores de los dragones celestiales-
Comentarios!:
Aten92: la verdad si, la historia ya va tomando cada vez más forma. Creo que con este capítulo te vas dando cuenta de lo totalmente diferente que es al Canon. Nos leemos en otro capítulo.
Darle knight discord: muchas gracias y feliz navidad atrasadísima.
Tenzalucard:Feliz navidad con mucho retraso!
Relámpago X: Rossweisse si estará, pero no sé unirá al clan Gremory, la verdad estoy muy indecisa sobre lo que haré con ella. Tal vez luego les dé a votar a ustedes un par de capítulos antes de que planee incluirla. Y su te preguntas de que hubiera pasado si Issei ni se rendía, pues el mismo Issei lo respondió en este capítulo… no se sabe y nunca se sabrá. Tal vez en alguna parte de esta historia se me ocurrió que hubiera pasado, sin embargo… ya no le doy más vueltas a ese tema. Un saludo.
Sil-celestion-boos imperial: muchas gracias por tu opinión y la verdad si, la unión familiar para mí es algo importante y muy anhelada… quiero reflejar eso en la historia. Perdón por el retraso. Un saludo.
Werand: hola, a pasado tiempo desde que nos escribimos. La verdad si, trato de que Issei no pierda su toque cómico sin llegar a lo estúpido. Tus sugerencias son buenas y las tendré en cuenta. Aunque la pelea entre Issei y Vali es algo llamativo para mí, no estoy segura de poder hacerla bien sin que se vea forzado. Ya que el final del capítulo deja claro que la maldición o destino de los dos dragones celestiales se rompió y ellos son sus últimos portadores. Si se me ocurre algo, ten pon segura que la pondré. Sobre el día de los padres en la academia y la limpiada de piscina, ya llegará… posiblemente el primero aparezca en uno o dos capítulos… sin embargo el otro, aparecerá después por los tiempos climáticos que abarcan Japón en los meses en los que está actualmente la historia. Nos llenos el siguiente capítulo y perdón por el retraso.
TianLongYi: no hay problema, no pasa nada… gracias a ti por esperar el capítulo con ansias y en verdad espero seguir con esto. Nos leemos en otro capítulo
Dark Issei: toda crítica es bien recibida mientras sea con respeto, no hay problema. Y gracias por tenerme paciencia, todavía soy principiante, aún así me esfuerzo por mejorar en cada capítulo.
Trihexa1777: hola! No te preocupes no voy a dejar esta historia por nada del mundo… a menos que me pase algo gravísimo(que espero que no), y si no público en tres meses, una: o no he tenido tiempo. O dos: falta de inspiración. Nos leemos luego y gracias por tu apoyo.
Kuro no kori tenshi: hola, aquí está la actualización.
Hola! Por fin vuelvo a aparecer por estos lares… les voy a explicar mi ausencia. Antes de comenzar el año tuve un problema personal que me afectó mucho, que no voy a detallar y no es por ofender a nadie… pero estoy segura que no a muchos les importa, y cuando salí de eso vino un problema de inspiración y de falta de ideas, hasta que por fin llegó el momento y lo aproveche. Espero les haya gustado el capítulo… y nos vemos hasta otro, que espero que no sea en meses. Y feliz año nuevo re mil atrasado!
PD: no se preocupen por los comentarios sin sentido, aunque algunos duelen, no les presto atención a la mayoría.
