La mañana del tres de enero había llegado a Kuoh, pero no sé podía sentir el movimiento en la casa Sitri, pues las chicas enamoradas de Issei habían decidido quedarse en cama, a excepción de Irina que había ido a jugar con las niñas junto a Xenovia. Los adultos en casa, eran bastante tranquilos y sentían que les faltaba algo de emoción a sus mañanas por la ausencia del castaño, aunque admitían que era mucho más tranquilo y relajante. Mientras que el resto de los jóvenes, disfrutaban en sus habitaciones del agradable calor y de los videojuegos que Eri e Issei les habían recomendado. La mañana paso rápido y de forma bastante animada por lo menos para las chicas en la cama del castaño, pues habían empezado a socializar más entre ellas. Las líderes tanto del cielo como de Grigori empezaban a convivir cada vez más, y se entendían cada vez más entre ellas. Mientras que Grayfia empezaba a charlar con Sara, Griselda, Hikaru y Kyouko sobre cosas de la vida o sobre la infancia de sus hijos; Takeda, Michael y Azazel miraban un partido de fútbol de su club favorito en el mundo, charlando sobre las jugadas, los jugadores y cosas así… cosas de hombres. Por su lado, Reynare había empezado a socializar con Irina y Xenovia, logrando llegar a tener algo de confianza con ellas y cerciorarse de que no le guardaban rencor por lo sucedido en, como ellos llamaron a la batalla contra Kokabiel y Metraron, la "Batalla por el Balance".
Todo iba de lo más tranquilo, hasta que alguien llamo a la puerta, la que se acercó a atender fue Sona, que había bajado junto a Tsubaki a tomar un poco se agua y a llevar bastantes frituras y bebidas para las demás. Cabe destacar que ambas seguían en pijama.
-Si, en qué puedo ayudarle- antes de abrir la puerta, Sona se acomodó su cabello y arregló su apariencia lo más posible. Al abrir la puerta se encontró con una mujer de cabello negro con algunos mechones blancos, ojos de color avellana y con la pupila rasgada como un gato, que estaba vestida con un pantalón largo negro, zapatillas a juego y una blusa blanca debajo de un abrigo negro por el frío de esa tarde.
-Hola, disculpe las molestias… pero es que yo estaba preguntando si vieron a estas niñas- la mujer saco una foto donde se encontraban Hany y Miyuki un poco más pequeñas que estaban vestidas con un vestido negro y blanco respectivamente. -Son mis hijas, fueron secuestradas por un tipo desgraciado pero escuché que se escaparon hace casi un mes y no he podido encontrarlas… usted las ha visto- la heredera Sitri, vio mucha preocupación y casi ganas de llorar de esa mujer, pero todavía no le creía… solo necesitaba una prueba más.
-Usted es una Nekomata?- por un momento la mujer frente a Sona mostró una expresión de sorpresa, sin embargo puso una mirada que delataba concentración y con el paso de los segundos relajo su mirada.
-Disculpe no haberla reconocido antes, Señorita Sitri, pero es que no he dormido en días y mis sentidos están alborotados y cansados- dijo la mujer de cabello negro y mechas blancas. -Mi nombre es Aimi, es un gusto conocerla- dijo la ahora reconocida como Aimi, mientras dejaba salir sus orejas y un juego de tres colas, dos negras y una blanca.
-Oye Sona, las niñas se durmieron, donde las…- Irina, no pudo terminar de hablar por la mirada de terror que Sona le estaba dirigiendo y también por la mujer con colas y orejas de gato enfrente de esta última.
-N-Niñas?- pregunto Aimi mirando a Sona con algo de esperanza. La hereda Sitri soltó un suspiro, y luego volteó a ver a la mujer.
-Sí, señora… sus hijas están aquí-
-Sus hijas?- preguntaron Irina y Tsubaki muy intrigadas por la situación que se estaba viviendo.
-Si… las niñas son hijas de esta señora- dijo Sona casi sin ánimos. Se habían encariñado mucho con Hany y con Miyuki, si es que esos eran sus nombres, y les era muy difícil asimilar la situación. -Adelante… vaya a buscarlas, creo que será mejor que se vayan mientras duermen, nos será muy difícil la despedida, Irina… guíala por favor- aunque Sona hablaba con propiedad y mucho respeto además de mantener la compostura, estaba muy triste, su idea era decirle a esa mujer que no las tenían y luego consultar con Issei cuando despertara.
-Mis niñas… están aquí, sanas y a salvó… perdónenme- dijo Aimi mientras abrazaba a las dos niñas. -Muchas gracias por cuidarlas…- agradeció la mujer pelinegra con mechas blancas. Los adultos presentes miraban con curiosidad la escena, pero al entenderla completamente gracias a la explicación de Sona y ver que tenían que despedirse de las niñas, algo en ellos se sintió vacío y entristeció.
-Adiós niñas… las extrañaremos- se despidió Tsubaki por todos los presentes, mientras veían como la mujer se llevaba a las dos niñas con ella mediante un círculo mágico.
-Muchas gracias por cuidarlas…- dijo Aimi antes de desaparecer. En la familia Sitri y los demás invitados, quedó una sensación amarga. Todos se habían encariñado con las niñas y que ahora tengan que irse, les dolía a todos, por lo menos todos los que sabían de eso. Pues las que se habían quedado en la habitación de Issei y el mismo Issei no sabían nada de ello. Y ahora el pensamiento general era… ¿Cómo rayos iban a decirles a Akemi, Issei y Yami la noticia? Y, especialmente… ¿Quién se los diría?
-Miren que tarde es… chicos! Nos estamos perdiendo el segundo tiempo, rápido!- ante las palabras de Azazel, Michael y Takeda no duraron en seguir al Ángel Caído hacía la sala.
-Son unos cobardes… no se preocupen, yo sé los diré- Kyouko, avergonzada por el carácter de su esposo, dijo eso mientras se iba subiendo las escaleras.
-No te preocupes Kyouko…-
-Te guardaremos el tuyo…- decían las líderes de su respectiva facción y esposa tanto de Michael y Azazel respectivamente, mientras se iban a la sala soltando un aura atemorizante. Ellas simplemente no podían creer que sus esposos habían hecho semejante acto de egoísmo, solo por un partido de fútbol. Lo que ellas no sabían, es que ellos habían escapado a esa responsabilidad por temor a cómo reaccionarían los tres chicos.
Los demás adolescentes, decidieron acompañar a Kyouko por si sus amigos necesitaban apoyo y alguien con quien desahogarse. Al llegar a la habitación, la mamá de Issei tocó la puerta, pidiendo permiso para pasar.
-Chicas, soy yo… Kyouko, puedo pasar un momento? Debo decirles algo importante- pidió la mujer castaña.
-Por su puesto mamá, pasa- la respuesta la dio Eri, ella llamaba mamá y papá a Kyouko y Takeda, respectivamente, desde la noche del incidente con el Juggernaut Drive de Issei.
-Bien… Eri, Yura… por favor salgan… necesito hablar a solas con Yami y Akemi- pidió Kyouko a las dos únicas jóvenes, que no tenían que ver directamente en el tema de las niñas.
-P-Para que necesitas que ellas salgan?- pregunto Issei mientras se sentaba en su lugar, mientras se estiraba y frotaba sus ojos.
-Issei! Despertaste!-
-Por fin despertaste! No sabes cómo preocupaste a las niñas!- las primeras en saltar hacia él, fueron las dos únicas rubias en la habitación, Akemi y Yami. Eri y Yura también estaban muy felices, pero al ver la expresión en el rostro de Kyouko, fue suficiente para que salgan de la habitación, pues habían visto en la tristeza, preocupación y mucha seriedad. Al estar ya los tres solos, Kyouko trato de empezar a habla, pero fue interrumpida por el mismo Issei que apenas tomaba conciencia de lo que ocurría alrededor.
-Que? Preocupe tanto a las niñas?- pregunto el castaño mientras hacia un gran esfuerzo por despertarse completamente.
-Sí, comenzaron a gritar desesperadas mientras lloraban- Yami fue la que brindó esa respuesta. Issei miró a un punto fijo de la cama, por un momento para luego, tratando de evitar el tema, hablarle a su madre.
-Mamá, tenías algo que decirnos?- pregunto Issei claramente evitando el tema que había sacado Akemi.
-Issei, Akemi, Yami… he venido a decirles que la verdadera madre de Hany y Miyuki, vino a recogerlas hace solo un momento- La expresión de las dos mujeres ahí, fue de destrozo total, no podían creer que eso estuvieran pasando.
-Es una broma muy bien elaborada, no?- Kyouko creyó que su hijo había entrado en un estado de negación, y decidió hablar lo más tranquilamente posible.
-No hijo… no es una broma, es verdad… su madre se llama Aimi y- Kyouko no pudo continuar porque se sorprendió por la manera salvaje de levantarse de Issei, pues este último había saltado de su cama, para ir rápidamente a su armario a cambiarse, sin importarle que Akemi, Yami y su propia madre estén ahí, aunque no se cambió la ropa interior por respeto a ellas. -Hijo, sabes que no puedes evitar eso… son madre e hija- trataba de explicar la mujer castaña mientras observaba como su hijo se terminaba de poner las medias y comenzaba con un pantalón azul de mezclilla.
-No mamá… les engañaron- dijo Issei ya listo y vestido con zapatillas negras, una camiseta negra y un suéter blanco debajo de un abrigo de color azul.
-No mientas Issei, ellas tienen familia no puedes interponerte- Kyouko hablo como una madre firme, sin embargo y para sorpresa de ella… Issei la estaba ignorando. -Me estás ignorando?!- esta vez la madre del castaño se molestó y se puso sería.
-No mamá… pero sabes porque no puede ser que su madre venga aquí a buscarlas?- Issei hablo mientras miraba una foto de las niñas junto a sus madres. -Porque sus padres fueron asesinados enfrente de sus ojos…- la cara de Kyouko y de los demás que estaban escuchando detrás de la puerta, incluido adultos, mostraba una expresión de sorpresa total. -Creo que ya sé quién fue el que planeo todo esto, solo tengo que saber una cosa más, como se las llevaron?-
-Estaban dormidas…- Kyouko había empezado a temblar y lágrimas se formaban en sus ojos, en claros signos que había empezado a sentir remordimientos por haber dejado ir tan fácil a sus nietas.
-Mamá… no es tu culpa, es mía, yo debí haberles dicho eso antes, pero creí que esto nunca pasaría- dijo el castaño más tranquilo mientras abrazaba a su madre. -Akemi! Yami… muévanse, tenemos que ir a buscarlas- dijo el castaño mientras se dirigía a la puerta de la habitación.
-Issei, te ayudaremos a buscarlas…-
-Si! Esa mujer pagará por sus mentiras!- Sona e Irina dijeron eso apoyándose entre sí, ya que se sentían algo responsables por lo que había sucedido.
-No, si es quien creo que es… está totalmente muerto, pero antes de ir hacia allí, debo hacer una parada rápida- dijo Issei casi con ira contenida. Eri jaló la oreja de Issei mientras lo miraba de forma a amenazante.
-A nosotras no nos vengas con misterios, Issei!- regaño la pelinegra de ojos rubíes mientras todavía retenía su oreja.
-Ay! Ay! Ay! Ay! Lo siento!- dijo Issei con casi lágrimas en los ojos causadas por el dolor.
-Entonces, vas a decirnos quién es!?- Eri todavía seguía en su modo sargento que gentilmente había Adquirido de Sona.
-Si! Si! Es el demonio que vino a llevárselas el otro día- una vez Issei dijo quién era el demonio que había mandado a buscar a las niñas, Eri lo soltó.
-Entonces se alió con esa mujer maldita para lograr llegar a ellas…- analizó Saji mientras estaba junto a Momo y a Ruruko.
-Eso no lo sé… por eso, tengo que hacerle una visita a Asa y los demás, tal vez ellos conozcan algo más de ese bastardo- dijo Issei sin querer meter a esa mujer en la misma bolsa de aquel demonio bastardo, ya que ni siquiera la conocía. -Akemi, Yami… vámonos- sin decir nada, pues todavía estaban en shock, ambas envolvieron su cuerpo en su aura y tomaron su forma de espada. Inmediatamente después se dirigieron hacia Issei que las tomo con sus manos. -Les pido a ustedes que busquen en la ciudad por si llego a equivocarme, aunque… no creo- dijo Issei mientras tomaba distancia y activaba su nuevo método de transportación en solitario; que consistía en cubrirse por una capa de fuego que giraba alrededor de él.
Los demonios renegados estaban en un debate público por las recientes incorporaciones que habían tenido, muchos más demonios que habían abandonado a su clan para proteger a su familia se habían unido a esta nueva comunidad para estar protegidos por el Sekiryuuttei.
-Bien, han llegado nuevos compañeros a este lugar por el rumor de que el Sekiryuuttei ha creado un lugar para guarecernos a todos nosotros...- una mujer cabellera negra, ojos verdes, lindo rostro, con una buena complexión física que estaba vestida con un pantalón y zapatos de cuero negro, una blusa blanca y una sudadera de color morado había tomado la palabra mientras miraba a todos los recién llegados y que habían llegado en días anteriores, esta mujer es Asa. -No digo que no sean bienvenidos… no hay ningún problema en que vengan, sin embargo tenemos que volver a organizarnos para conseguir más comida y recursos- dijo Asa mirando a sus compañeros con mucha preocupación.
-Disculpen mis palabras pero, acaso ese no es tema del Sekiryuuttei-sama?- un hombre de aparentes 30 años de edad, junto a su esposa y su hijo, levantó la mano y preguntó eso.
-No, el Sekiryuuttei-sama nos aseguró protección, pero no puede ayudarnos con eso… él es muy joven y no tiene riquezas- explicó Aiko que era una mujer de cabello color castaño, ojos del mismo color, de buena figura y que lleva puesto un vestido de cuerpo entero que le iba ceñido al cuerpo hasta la mitad de los muslos, ahí el vestido era holgado y caía hasta el suelo cubriendo sus pies. Aiko es la segunda al mando.
-Si, además tampoco queremos ser una carga para él… por eso no queremos molestarlo demasiado- dijo Hajime mientras tenía a su hijo en brazos. Hajime es un hombre de buen físico, ojos y cabello de color azul, que lleva puesto una camiseta roja, un pantalón azul de vestir y zapatos negros. En sus brazos, lleva a su hijo que había tenido hace cinco años con Asa.
-Si además…- Hideki; un hombre de cabello blanco y ojos color gris de buen físico que vestía una camisa blanca y zapatos y pantalón negro, se dispuso a hablar, pero una cúpula de fuego apareció detrás de Asa y, de ella salió Issei… que fue sorprendido por los aplausos y palabras de bienvenida de los demonios que habían en el lugar.
-Es un gusto verlo de nuevo, Sekiryuuttei-sama…- los líderes de ese lugar; Asa, Aiko, Hideki y Hajime se inclinaron ante Issei, y rápidamente fueron imitados por todos los demonios en el edificio.
-No hay necesidad de eso… no soy mayor a ustedes- dijo Issei tratando de hacer que todos los demonios se enderezaran.
-Aunque no sea mayor, Sekiryuuttei-sama… usted nos ha dado la posibilidad de poder formar una nueva vida, un lugar donde no tengamos miedo de dormir o de estar y convivir con nuestros iguales…- una mujer, de toda la multitud presente dijo esto mientras seguía en su posición de reverencia.
-Yo sé que les ayudo pero…- el castaño miro a los ojos de todos los demonios que levemente levantaban su cabeza, y vio en ellos la voluntad de no retroceder. -Bueno, al menos dejen de llamarme Sekiryuuttei, solo díganme Issei- pidió Issei mientras sonreía.
-Muchas gracias Issei-sama…- agradeció la mujer nombrando al único hijo de los Hyoudou.
-A qué se debe su visita, Issei-sama?- pregunto Asa al que ella consideraba su líder. Issei bajo su mirada, y lentamente empezó a hablar.
-Yo… sé que puede llegar a hacerles recordar malos momentos, pero en verdad necesito que me digan todo lo que saben del líder del clan Zepar… el, se llevó a mis hijas… sé dónde está, pero no puedo ir así sin más- los demonios presentes mostraban caras amargas, a ninguno de ellos les gustaba recordar lo que vivieron con sus antiguos amos. Fue entonces que una mujer levanto la mano, era la misma mujer que le había insistido en no llamar de distinta forma a Issei.
-Y-Yo… yo provengo de ese clan…- por la forma tan costosa de expresar su pasado, Issei entendió que a aquella mujer le costaba hablar del tema.
-Cuál es su nombre?- pregunto Issei mientras se dirigía hacia aquella mujer.
-Me llamo Kirie…- dijo aquella mujer con un poco de temor.
-Kirie-san… yo sé que a usted le cuesta y le disgusta recordar ese tiempo… pero le pido por favor que me ayude, solo necesito saber cuál es su poder característico- pidió el castaño tratando de brindarle apoyo a esa mujer.
-Ese maldito… torturaba a mi padre, y golpeaba a mi madre…- si bien, Issei ya estaba molesto por lo que el líder del clan Zepar le había hecho, su enojo comenzó a aumentar al escuchar eso. El, alguien que valora y ama mucho a sus padres, se enfureció al escuchar eso. -Su poder es el Rayo Demoniaco… por favor Sekiryuuttei-sama, hágalo sufrir!- esas últimas palabras volvieron a Issei a la realidad. El no deseaba lo mismo que él tuvo que pasar, y no permitiría que sus dirigidos tengan el mismo pensamiento estúpido que el llego a tener hace un par de meses.
-Escucha… yo sé lo que se siente odiar a alguien con todo el corazón, pero si deseamos lo mismo que nos hicieron a la persona que nos hizo sufrir, no seremos mejor que ellos… nos volveríamos los mismos monstruos- la mujer escucho con mucha atención a Issei, era verdad… era muy joven, solo tiene 18 años… pero aconseja como si ya hubiera vivido toda una vida, por lo menos cuando esta serio.
-El clan Zepar esta aliado con el Clan Phoenix… tal vez consiga más información si se lo pregunta a ellos- el rostro de Issei se oscureció con esa respuesta, no tenía ningún problema con los lideres del clan Phoenix, pero si con unas personas que vivían allí.
-Justo con ellos tenía que ser… muchas gracias por tu ayuda- dijo el castaño para luego volver hacia donde estaban los cuatro líderes del grupo de demonios. –Prometo encontrarles un lugar mejor lo más pronto posible, cuando posea mi propio territorio de vuelta… ahí vivirán en paz- Issei, al ser el Sekiryuuttei, tenía acceso al territorio que alguna vez le perteneció a Ddraig, este último le había dado el permiso de hacer con este lo que quiera cuando lo encuentre, ya que el Dragón Emperador estaba tan seguro que al encontrar su territorio encontraría a su esposa y a su bebe que el territorio era lo de menos.
-Muchas gracias Issei-sama… esperaremos ese día con ansias- dijo Asa con una sonrisa, para luego ver como Issei volvía a tele transportarse con esa forma muy original.
En el inframundo, Aimi estaba encadenada a una pared con cadenas mágicas y dejaba ver que tenía muchas marcas de azotes y golpes. Hany y Miyuki estaban dentro de un tubo experimental gigante recibiendo muchas descargas eléctricas que provocaron que dejaran ver sus orejas y colas de gato, las cuales mantenían ocultas a casi todo momento para poder pasar desapercibidas en el mundo humano. La mujer de cabello negro y blanco miraba con rabia al demonio de clase alta.
-Me engañaste! Me prometiste que me dirías donde están mis hijas!- grito Aimi con las pocas fuerzas que aun tenia.
-Je… tu hija menor esta al cuidado de la casa Gremory y no tiene idea de que estas viva, y tu hija mayor es una delincuente de clase "SS" buscada por todo el inframundo y al igual que tu hija menor cree que estas muerta y que las abandonaste a su suerte- el rostro de Aimi dejaba claro que no le gusto esa noticia, mucho menos la de su hija mayor. -En verdad creíste que ellas estaban en un lugar mejor esperándote con los brazo abiertos?... je, que ilusa fuiste- dijo aquel demonio mientras se dirigía a la salida. -Bien, iré a felicitar a los nuevos líderes del clan Phoenix… cuando regrese, todos los experimentos que hare en ellas- aquel demonio apunto a Hany y a Miyuki que no paraban de recibir descargas. -Los probare antes contigo- finalizo el demonio para luego salir de aquel lugar.
-Maldito mentiroso…- el cuerpo de Aimi comenzó a envolverse con una débil aura blanca y negra, para luego concentrarla en sus brazos para tratar de romper las cadenas que la ataban.
Al lugar a donde Issei se había tele transportado era el frente de la mansión Phoenix, él ya estuvo ahí asi que no tuvo problemas en llegar ahí. Empezó a caminar hasta la entrada de la mansión, donde una Maid del lugar se acercó a atenderlo.
-Buenas Tardes, en que puedo ayudarle señor?- la Maid tenía una linda sonrisa en su rostro al atender a Issei.
-Buenas tardes señorita, vengo a ver a Ravel Phoenix, es un asunto urgente, de parte de Hyoudou Issei- Issei hablo con la misma cortesía con la que lo habían atendido.
-Muy bien, iré a avisarle… por favor espere aquí- la Maid hizo una reverencia y luego se marchó hacia la mansión lo más rápido que podía, pero sin perder la gracia de una Ojou-sama. Solo pasaron un par de minutos, en los cuales Issei en ningún momento pudo estar tranquilo, y Ravel apareció por la entrada de la mansión.
-I-Issei-sama? A qué se debe su visita?- Ravel estaba siendo acompañada por la Maid.
-Ravel… necesito toda la información que tengas sobre el líder del Clan Zepar- Issei no dudo ni un momento en expresar lo que necesitaba. Las palabras del Sekiryuuttei si que sorprendieron mucho a la cuarta heredera de los Phoenix, pues no esperaba una petición tan directa y especifica como esa.
-L-Lo lamento Issei-sama, pero solo mis padres y los tres primeros herederos tienen esa información, yo todavía no la tengo por mi joven edad, apenas y voy a cumplir los 17…- una expresión de molestia enorme creció en el rostro de Issei, no porque se iba a quedar sin saber nada sobre el clan Zapar, sino porque tendría que hablar con alguno de los hermanos de Ravel, e incluso sus padres, y entre ellos… estaba Raizer. La cara de Issei le dijo todo a Ravel, asi que en vez de ir a preguntarle a su hermano, lo llevaría a preguntarle al primer heredero del clan, su hermano Ruval.
-Sígame, Issei-sama…- dijo Ravel mientras invitaba a Issei a entrar. –Hablaremos con mi hermano mayor, Ruval-nii-sama- dijo Ravel mientras se movía rápidamente.
-El primer heredero de tu clan?- Issei miraba los alrededores de la mansión con más determinación que la última vez que estuvo allí.
-S-Si… mi hermano es el más fuerte del clan, hace unos días por fin logro vencer a nuestro padre- eso llamo la atención de Issei, ahora tenía que empezar a estudiar al hermano mayor de Ravel… posiblemente sea un potencial rival si los planes oscuros de los más viejos de los clanes demoniacos se cumplen. -Mi padre me comprometió con un líder de clan, y mi hermano se molestó mucho por lo visto en el compromiso de Sona Sitri, él no quería eso para mí. Inspirado por tus acciones tomadas ese día, desafío a mi padre y gano… hoy será declarado nuevo líder del clan- Issei sentía que las palabras de Ravel ocultaban algo importante para ella.
-Dime Ravel… cuales fueron las palabras de tu hermano ese día?- la mencionada, llevo su dedo índice al mentón y miro arriba tratando de recordar.
-"No voy a permitir que mi hermana se case con alguien que no la quiere!"… creo que fueron esas- dijo Ravel que miro a Issei esbozar una sonrisa.
-Y cuáles fueron las palabras de tu padre?- Ravel solo parpadeo, para luego sonreír. Ya lo había entendido, ella era Sona y su hermano era Issei, solo que su hermano solo quería protegerla.
-"Te atreves a desafiarme?! Bien! Si me vences tú serás el líder del Clan y harás lo que creas conveniente!"… esas fueron las últimas palabras de mi padre antes de perder- el cuerpo de Issei inmediatamente se tensó, pues la voz que sonó hace un momento pertenecía al tercer heredero de la casa Phoenix, Raizer Phoenix.
-O-Onii-sama!- Ravel rápidamente se dio la vuelta y corrió rápidamente a abrazar a su hermano.
-I-Issei-senpai…- y al lado de este, estaba Koneko Toujou… torre de Rias Gremory, la cual estaba más atrás junto a su reina y caballero.
-Ravel… podemos ir rápido a donde tu hermano, no tengo tiempo que perder. Mis hijas corren peligro cada segundo que están con ese bastardo- Aquellas palabras sí que sorprendieron a todos, pues ninguno sabía que Issei había adoptado a Hany y Miyuki.
-T-T-Tus h-hijas?- Rias hablo muy pausadamente debido a la sorpresa que le generaba esa noticia.
-Pueden apresurarse?!- Yami y Akemi gritaron eso desde donde estaban, pues sus voces salían de las marcas en los brazos de Issei.
-Porque hay tanto alboroto?- Un hombre joven, de cabello rubio y ojos celestes como los Phoenix apareció en escena vestido con un traje naranja muy elegante, unas hombreras decoradas con oro y plumas naranjas junto a una capa roja que llegaba hasta el suelo. Estaba acompañado por una mujer pelinegra muy hermosa, que estaba vistiendo un hermoso vestido que le cubría los pies, y que por el sonido al caminar debe tener puestos unos zapatos y que al igual que el hombre junto a ella, tenía hombreras de oro con plumas y una capa roja hasta el suelo.
-NO! POR FAVOR DETENGANSE! LA CEREMONIA COMENZARA EN UNA HORA!- Issei escucho a la Maid gritar a lo lejos, mientras que un montón de pasos se aproximaban corriendo. Asimilando que la fiesta de coronación del nuevo líder de clan era hoy, rápidamente Issei hizo que Akemi y Yami salieran, y rápidamente hizo que fuego los cubriera y cuando este ceso, se pudo que ver a Akemi vestida con un hermoso vestido de color Blanco que al empezar a bajar en la parte de la cintura empezaba a teñirse poco a poco con un color Azul, tenía aretes con gemas de Zafiro, y un collar de las mismas gemas, además de un par de zapatos color blanco que le quedaban preciosos. En cambio Yami, tenía un precioso vestido color Rojo que desde la cintura hasta casi el fin del vestido empezaba a teñirse con un muy brillante color Naranja, tenía aretes de gemas de Rubí y un collar con las mismas gemas, y unos zapatos rojos a juego. Mientras que por parte del castaño, este estaba vistiendo un pantalón de mezclilla negro, zapatos de vestir a juego con el pantalón, una camiseta blanca con el símbolo de un dragón en el medio de color rojo y un saco de vestir blanco.
Pronto, todos los presentes en el lugar se vieron casi rodeados por un grupo de periodistas que inmediatamente empezaron a bombardearlos con flashes de las respectivas cámaras. Antes de que las cámaras apuntaran a los rostros de Issei, Akemi y Yami, Ddraig se encargó de ponerles una máscara que protegería sus identidades.
-Que está ocurriendo? Iss- antes de que Akemi lograra pronunciar el nombre del castaño a la perfección, fue este mismo quien se lo evito.
-Te lo explicare luego, ahora vámonos… no me gusta ser el centro de atención- fue la única respuesta que recibió la legendaria espada por parte del castaño. -Si nos disculpa, Ruval Phoenix, iremos a esperar a otro lugar el inicio de su coronación- Issei no ofreció su mano, ni realizo ninguna reverencia, tampoco uso algún honorifico al referirse al próximo líder de la casa Phoenix; dato que los periodistas del inframundo no dejaron pasar, pues como era que un extraño hablaba con tanta confianza con el próximo líder Phoenix. Ravel, al ver como Issei se iba por un pasillo acompañado por Akemi y Yami, decidió seguirlo para guiarlo, además para preguntarle porque ese repentino cambio de ropa.
-Sé que tienen dudas, pero ahora se los explicare… a todas- dijo el castaño mientras Ddraig creaba un hechizo de silencio alrededor de ellos. -Si esta es una fiesta por la asunción de un nuevo líder de clan, entonces todos los líderes de clan al igual que los Grandes Reyes Demonios deberían venir obligatoriamente, no solo por el hecho de conocer al nuevo líder, sino también para ver si habría alguna posibilidad de ser un nuevo aliado del clan de la mano de este nuevo líder- explico Issei con mucha claridad. -Conociendo esto, el líder del clan Zepar debería presentarse, y cuando lo haga…- Issei encendió su puño en llamas mientras lo apretaba fuertemente. -Conocerá el riesgo de haberse metido con la familia de un Dragón…-
-Es un buen plan, pero como estas tan seguro de que ninguno de los demás líderes no interferirán?- Yami había dado una buena pregunta, pero al parecer a Issei no le causo temor ni duda.
-Eso es sencillo… todos los lideres saben de mi pelea contra Kokabiel y Metraton, además de mi intervención en el compromiso de Sona… saben de lo que soy capaz, si se entrometen… morirán- dijo Issei sin reparo alguno. Akemi y Yami no dudaron en apoyar sus palabras, pues Hany y Miyuki también eran sus hijas y no iban a dejar pasar el acto que cometió ese tal Zepar contra ellas.
-I-Issei-sama…- Ravel hablo con algo de duda y temor, que desapareció cuando mostro una expresión seria. -El clan Zepar es un clan que está al borde de dejar de ser aliado de la familia, tal vez su líder venga no solo con la intensión de presenciar la coronación de mi hermano, sino también de tratar de arreglar ese lazo con mi familia- explico la joven de coletas en forma de taladro.
-Ya veo, bien… puedo contar con que tu familia no intervendrá? O tengo que preocuparme de algún ataque sorpresa?- Issei no dudo en mostrar su desconfianza, hecho que no parecía ajeno a la joven Phoenix.
-Puede tomar mi palabra, mis hermanos y mis padres acaban de escuchar esta conversación… espero no le moleste- Ravel sonreía como si hubiera logrado algo fascinante, pero Issei solo la miraba con dureza.
-Bien Ravel, esta única vez no tendré problema con el hecho de que tu familia escuchara esta conversación, pero si vuelves a hacer eso con otra clase de conversación, una más personal, no dudes en que habrás perdido toda la confianza que deposite en ti y que nunca más te dirigiré la palabra- aquella declaración, dejo blanca como papel a Ravel. Nunca se esperó esa clase de consecuencia por parte del Sekiryuuttei directamente para ella, y por alguna razón recibir ese castigo no le alegraba para nada, sentía que si eso pasaba… ella perdería algo muy importante, tal vez la confianza de alguien ajeno a su familia.
-Es la primera vez que alguien que no sea de mi familia o de alguno de los siervos de esta deposita su confianza en mí, tenga por seguro Issei-sama, que no le fallare- Issei solo miro de costado a Ravel, para después seguir su camino hacia los jardines traseros de la mansión Phoenix. -P-Por cierto Issei-sama… es verdad que usted está comprometido con Sona Sitri?-
-No es momento Ravel, no tengo la mente despejada… puedo responderte cualquier estupidez sin estar certero con mis palabras- fue la única respuesta que salió de boca de Issei. La pregunta de Ravel genero a Issei de nuevo ese temor a enamorarse que había quedado desde que Reynare lo engaño y asesino hace ya casi un año.
-Es un gusto verlo, Dominik Zepar, líder del Clan Zepar- el que pronunció estas palabras fue Ruval, que recibió de buena forma al líder del clan Zepar aunque con un tono algo frio. -A qué se debe su aparición tan repentina, falta casi una hora para que comience la celebración- la pregunta del próximo líder de la casa Phoenix llamo la atención de los periodistas que estaban cerca.
-No voy a poder estar en su fiesta de asunción, Ruval Phoenix-sama, Raven Phoenix-sama… sin embargo vine antes para poder felicitarlos por su nuevo puesto- Dominik Zepar era un hombre mayor, que poseía muchas canas en su cabellera larga, tenía barba todavía negra y portaba un traje negro con algunos adornos en blanco. Apenas Issei lo vio, un odio inmenso surgió en él, al igual que el Akemi y Yami.
-Bien, es hora de actuar… no quiero arruinar una celebración tan importante- dijo Issei mientras empezaba a caminar hacia Dominik, y mediante un círculo mágico empezó a cambiar sus ropas a su traje de batalla. Por su parte, Akemi y Yami desaparecieron mediante círculos mágicos, creados por ellas mismas.
-Sí, y nunca más vas a poder asistir a otra fiesta desgraciado- Yami, expulsando su aura demoniaca, apareció detrás de Zepar que solo empezó a temblar levemente, pues había reconocido la voz.
-Vaya, pero miren quien apareció sin invitación… no te dijeron que solo es una fiesta para demonios de Clase Alta?- aunque Dominik se moría del miedo por dentro, hablo de forma muy segura casi arrogante; tal vez porque creía que al estar en el territorio Phoenix, sus ejércitos lo defenderían.
-Si, entonces porque un demonio tan asqueroso y repugnante como tu está aquí? Los demonios de clase alta que yo conozco, son mucho mejores que tu- Akemi, soltando su aura sacra, apareció a un costado de Zepar sorprendiéndolo y que de no ser por los nuevos líderes Phoenix, ahora mismo estaría tratando de huir.
-Vaya que son tontas, si se atreven a tocarme me encargare de que "ellas" no vuelvan a ver la luz del día… solo basta una palabra mía par- Zepar no pudo ni terminar de hablar, pues Issei ya estaba enfrente suyo sujetándolo fuertemente de cuello.
-Si una palabra tuya condenara a mis hijas… solo debo encargarme de que no hables jamás- inmediatamente ante estas palabras Dominik trato de usar su magia característica, el Rayo Demoniaco... pero se sorprendió al ver que Issei ni se inmutaba por el poder de esta técnica. Una vez harto de estar bajo esa capa de Rayos de color rojo Issei lo soltó. Aprovechando esto, Zepar se paró enfrente de Ruval y Raven, como si buscara su protección.
-Odio admitirlo, pero los rayos de la Sacerdotisa del Trueno son más potentes que los tuyos. Además, pararte enfrente de los líderes de la casa Phoenix no te salvara…- dijo Issei mientras levantaba su mano izquierda a la altura de su rostro. -Porque ya te tengo marcado… todo el que se entrometa morirá- al chasquear sus dedos, un montón de cuerdas aparecieron alrededor del cuerpo de Zepar.
-Vaya, sí que estas demente!... enserio vas a desnudarme aquí?- el demonio del clan Zepar trato de meter presión a Issei, después de todo tenían a todos los periodistas más importantes del Inframundo captando todo en vivo.
-Ohh… no, esta técnica no es el Dress Breaker, esa técnica solo puede desnudar a mujeres… esta técnica que estoy por usar es una derivada de la Sfera Della Sofferenza- los ojos del miembro del clan Zepar no dudaron en expresar miedo. -Si… esos ojos delatan el temor que debes tener- una vez dicho esto, el castaño chasqueo sus dedos a la par que decía…
[Sfera Della Sofferenza]
Una vez finalizadas esas palabras, dicha técnica apareció alrededor de Dominik y empezó a dañar su cuerpo. Issei sin dudar ni retenerse realizo diez aumentos rápidamente y los traspaso a la esfera donde se encontraba Zepar causando que esta le causara más daño y dolor al demonio dentro de ella.
-Lo preguntare… una última vez- El castaño introdujo su mano en la esfera sin temor, y tomo del cuello a Zepar haciendo que se acercara a él, pero sin sacarlo de la esfera. -Donde están mis hijas?- los ojos de Issei tomaron un brillo verde esmeralda, causando más impacto en el pobre demonio que había osado con meterse en la vida de un Dragón.
-E-Están en mi castillo… pero ya es tarde, no llegaras para verlas con vida jajajaja- Zepar comenzó a reír como un demente. -Si no puedo obtener su poder!... no será de nadie!- esas fueron sus últimas palabras antes de quedar totalmente empalado por un montón de estacas de hielo, que no afectaron puntos vitales, pero que si causaron el suficiente daño para dejarlo inconsciente. Estas estacas eran de parte de Issei, que se había hartado de escuchar la voz de ese, a sus ojos, miserable sujeto. -Akemi… Yami… vámonos- rápidamente las mencionadas se acercaron al castaño y desaparecieron en un destello azul y rojo respectivamente. -Lamento haber usado esta celebración como cebo para atraer a ese desgraciado, Ruval… felicidades por tu nuevo cargo, yo me retiro- y asi tal como había llegado, solo que esta vez bajo el foco de decenas de cámaras, Issei se marchó. Rias, Akeno, Koneko y Kiba se quedaron con las ganas de poder hablar con su antiguo compañero, pero entendían por lo que habían escuchado que tenía asuntos mucho más importantes que atender, aunque si querían saber cómo fue que logro tener hijas tan rápido.
En el castillo de los Zepar, la mujer conocida como Aimi estaba liberando a Hany y Miyuki después de que ella misma lograra zafarse de las ataduras que Dominik le había puesto. Al abrir aquella cámara experimental, las niñas rápidamente trataron de alejarse de ella por temor a que les hiciera algo malo.
-T-Tranquilas niñas… perdón por haberlas traído hasta aquí, iré a devolverlas con sus padres… por favor, confíen una vez más en mí… prometo que no las decepcionare- dijo Aimi mientras trataba de acercarse a ellas. Las niñas, tuvieron un momento de duda, que rápidamente desapareció al sentir en sus instintos que no había peligro en ella. Las tres se prepararon para irse a casa de Sona, pero justo en ese momento una cúpula de fuego apareció en medio de la sala y de esta, salió Issei con una expresión que delataba que no estaba de buen humor.
-Papi!-
-Papá despertaste!- rápidamente y sin demorarse tanto Miyuki como Hany salieron corriendo hacia donde estaba su padre adoptivo. Pero antes de que si quiera pudieran estar a dos metros de su papá, Akemi y Yami aparecieron interceptando a las niñas y abrazándolas como si no hubiera un mañana. -Papi… ella nos ayudó a escapar de ese hombre malo! Va a venir con nosotros a casa?- Hany pregunto esto de la forma más inocente, sin saber que sus madres tenían una gran rencor hacia Aimi. Issei vio a esa mujer e inmediatamente su expresión de malestar desapareció, como si hubiera comprendido algo… luego miro a su hija, acaricio su cabeza y sonrió.
-Si… vendrá con nosotros a casa- ante estas palabras, Yami y Akemi miraron a Issei con odio… como era posible que el dejara que la secuestradora de sus hijas fuera a su casa como si no hubiera pasado nada? -Luego se los explicare… ahora, llévenlas a casa. Tengo que hablar con ella un momento- con un simple chasquido de sus dedos y sin darles oportunidad a hablar, Issei las mandó a casa quedándose en el lugar solo con Aimi.
-Y-Yo sé que usted está molesto conmigo por participar en esto… pero le pido-
-No estoy molesto contigo… solo comprendí porque lo hiciste- esas repentinas palabras, tomaron por sorpresa a Aimi que no podía creer lo que oía. -Yo soy padre ahora, y no voy a dudar en hacer lo que sea necesario para proteger a mis hijas y a mi familia… usted es madre de Kuroka y de Shirone, y sé que está desesperada por encontrarlas. Yo lo sé, porque su primera hija me lo conto… yo puedo ayudarle a reunirse con ambas, pero me llevara tiempo. Si usted está dispuesta a esperar, no voy a faltar a mi palabra- la mujer pelinegra con mechones blancos no podía creer lo que escuchaba, en verdad el joven que estuvo a punto de herir condenando a sus hijas, le está ofreciendo ayuda involuntaria pidiendo solo un poco de tiempo? -Sé que tendrá sus dudas, pero le juro que no estoy mintiendo- ella no sabía porque, pero decidió creer en la palabra de Issei, pero aunque quisiera no podía dar una respuesta concreta… asi que solo asintió con la cabeza. -Solo le hago una advertencia… los dragones, somos seres que actúan en conjunto. Si hieres al hijo de un dragón, es como si hirieras al hijo de todos… y ninguno de nosotros se quedara de brazos cruzados, mucho menos los dos Dioses Dragones- si bien, Issei había hecho que esas palabras no sean tan amenazadoras, el solo nombrar a los dos seres más poderosos del mundo podía hacer temblar a cualquiera. Luego de eso, Issei se tele transporto a casa de Sona junto a Aimi, que estaba un poco nerviosa por el recibimiento que tendría.
-No quiero ver esas caras en ninguno de ustedes… me espiaron mediante el círculo mágico de Sona durante todo mi transcurso, asi que saben mi decisión y lo que paso cuando me quede solo con ella. Por ahora solo quiero dormir junto a ellas dos- dijo Issei cortando de una sola vez todo clase de pregunta que vendría por parte de sus amigos, familiares e incluso de parte de los lideres, a la vez que tomaba en brazos a Hany y Miyuki y se las llevaba a su habitación, en la cual ya estaban Akemi y Yami que con solo escuchar la palabra "Dormir" rápidamente se alistaron para eso. Una vez Issei desapareció tras la puerta de su habitación, la vista de todos se dirigió a Aimi que rápidamente tomo una forma de gato negro con pequeños detalles en blanco además de tener tres colas; dos negras y una blanca, y corrió hacia la habitación de Issei para esconderse de Sona e Irina que eran las que más instinto asesino dirigían hacia ella.
-Porque todos verán a Issei como un escudo contra Sona-sama?- pregunto Meguri en voz alta la pregunta que todos tenían.
Mientras tanto en la habitación de Issei, Aimi había entrado de un modo sigiloso y se escondió debajo de la cama, donde encontró una prenda de ropa que no dudo en usar como colchón para dormir. Akemi y Yami abrazaban a Hany y Miyuki respectivamente sin querer soltarlas, pero cuidando de que ninguna de sus hijas este incómoda para dormir, mientras que por el lado de Issei, este solo pensaba.
-Ddraig… me estoy haciendo débil, mi fuerza ya no es la de antes y mis reservas mágicas no son las mismas, se debe a mi condición o a mi cansancio mental y corporal?- Issei hizo esa pregunta una vez seguro que las que estaban en la cama con el estén totalmente dormidas, pero nunca se dio cuenta que había alguien más escuchando esa conversación.
[Es solo el cansancio que tienes al todavía estar cansado… un par de días durmiendo lo que corresponde te recuperara del todo] la respuesta del dragón logro tranquilizar a Issei un poco, pues este temía que su baja de poder era por el hecho de que estaba muriendo.
-Bien, me alegro que no sea por mi infección… al menos no tendré que preocuparme por el hecho de no tener poder antes de morir- esa frase, paralizo a Aimi… como era que el Sekiryuuttei estaba muriendo? –Bueno, debo concentrarme en no morir antes de cumplir todas mis promesas… buenas noches Ddraig, cuando el cumpleaños de Eri termine, iremos a buscar a tu familia…- una vez termino de decir eso, el castaño cayo en los brazos de Morfeo que lo incitaron a soñar. Pero Aimi, no iba a poder dormir bien esa noche, pues la noticia de que el Sekiryuuttei moría no le agrado para nada, solo logro hacer que se preocupara más.
Comentarios:
Tenzalucar123:si, supongo que tienes razón… pero a ella le fascinan cintas como esas y las de acción y comedia también. Y los Gremory se quedaron una vez más con las ganas de poder habla con Issei.
RelampagoX: pues falta mucho aun, todavía no ha ocurrido la reunión de las tres grandes facciones.
Dark Knight Discord: Muchas gracias, mantendré mi ritmo.
Ragna Lucifer: muchas gracias por tus palabras, espero y este también te haya agradado.
TianLongYi:muchas gracias por los cumplidos, y estuve investigando sobre tu pregunta para ver si es que yo lo estaba usando mal, pero no. La expresión "Dormir en los brazos de Morfeo" hace alusión a soñar, y para soñar se necesita dormir. Por eso cuando yo pongo "Caer en los brazos de Morfeo" me refiero con que va a dormir. Perdón si no me exprese bien.
Perdón por el retraso, pero soy una estudiante común y asisto a clase como la mayoría de los de mi edad, asi que tengo otras responsabilidades. Bien yo le quería pedir un pequeño favor a ustedes, al tenga buena memoria me podría mandar una lista con todos los personajes que mencione a lo largo del Fic por favor… no soy de recordar bien las cosas y mis tareas no me dejan leer el Fic de corrido para recordar, me harían un gran favor, espero puedan ayudarme. Espero me disculpen y nos leemos en otra oportunidad.
