Bajo la atenta mirada de Papillón, Mayura lleva a cabo su plan, consiguiendo poner en aprietos a los héroes de París. Lamentablemente, las cosas no salen exactamente como esperaba y nuevos factores se unen a la ecuación, complicándola. ¡Gracias por leer!


¡HOLA A TODOS! Aquí me tienen actualizando y contenta porque queda menos para que podamos ver Chat Blanc. ¡Necesito ese capítulo en mi vida! Pero bueno, ya queda menos... moriré muerta unas tres veces. ¡TENGO MIEDO! Para información sobre la próxima actualización, revisen mi profile. ¡Ahora a lo que nos convoca!


Agradezco la ayuda de Seika, quien fue lectora de pruebas de este fic.
¡Vaya a ella mi enorme cariño y agradecimiento!

Para todo lo demás, Abby Lockhart es la culpable.
¡Este fic se lo dedico con enorme cariño! Gracias por mostrarme la serie y animarme a escribir esto.


DISCLAIMER: Los personajes son propiedad de Thomas Astruc, Zag Heroes y quienes hayan comprado las respectivas licencias. No estoy ganando dinero con esta historia, sin mencionar que no tengo ni donde caerme muerta: si me demandan, no van a sacar nada.


ADVERTENCIA

Sugiero uso de pelotita antiestrés. Podría contener spoilers de la tercera temporada.

Y si vuestras madres son como la mía, sugiero que no imiten el lenguaje soez que se lee de tanto en tanto. También deben evitar las peleas.


"TEMPUS FUGIT"
("El Tiempo Vuela")

CAPÍTULO 3: UN GIRO INESPERADO

Calles de París.

Día siguiente. Viernes 10:50 am.

Iban a bordo de un bus, ya de regreso al colegio. Lo más probable es que llegaran para la hora de almuerzo si tenían suerte. Marinette iba un poco amargada, aquella visita al museo de la Liberación de París había sido muy interesante, pero se las había arreglado para quedar en ridículo y Lila se había aprovechado de eso, dejándola muy mal de paso con sus mentiras. Para colmo de males, de nuevo se había tropezado y delante de Adrien. ¡Qué vergüenza!

"¡Anímate, Marinette! Al menos lograste ponerte de pie en seguida." Le dijo Lila asomándose por encima de su asiento. Era un comentario casual, en apariencia, pero digamos que tenía su dejo de malicia. "Esa caída estuvo muy fea."

Marinette rodó los ojos y tomó aire y puso su mejor sonrisa, pensando para sí misma Dame paciencia, Señor, que si me das fuerza, la mato. Lila no hablaba de la bondad de su corazón, en lo más mínimo. No tenía pruebas, pero tampoco dudas: estaba convencida que aquella caída había sido una zancadilla de la italiana.

"Lo fue, pero a estas alturas soy de goma. ¡No me pasó nada!" Aseguró Marinette.

"¡Si tú lo dices! En todo caso, ¡uy!, esos pobres codos tuyos. ¡Mujer! Todos raspados, ¿qué eres? ¿Una niña?"

"¡No seas tan dura con Marinette, Lila!" Intervino Alya, contando hasta diez. "Fue una mañana muy larga."

"Y desastrosa." Añadió Lila. "¿Cierto Marinette?"

Ambas amigas se miraron hastiadas. Parecía que Lila estaba tratando de provocar una pelea a propósito con Marinette. Alya se sopló el flequillo: Rossi le provocaba emociones encontradas, considerando que desde hacía poco había comenzado a notar que no era trigo del limpio. Se sentía tonta por no haberlo notado antes.

"Sí, pero lo bueno es que también estuvo entretenida. No había visitado nunca el museo de la Liberación." Comentó Marinette, tratando de no caer en el juego. "Esos debieron ser tiempos muy duros, pero salimos ganando a la final."

Alya sonrió de corazón y Lila forzó la suya. Marinette no iba a permitir que las malas intenciones de Rossi, que disfrazaba muy bien, le botaran el ánimo por el suelo. Miró de reojo sus codos, y de paso su ropa: se había dado un buen porrazo, pero bueno. Pudo ser peor...

¡OH, POR DIOS! ¡SÍ ERA PEOR! ¡SE CAYÓ DE NARICES FRENTE A ADRIEN Y CUANDO ÉSTE LA LEVANTÓ CASI SE CAE DE NUEVO Y LO ARRASTRA CON ELLA! ¡Quizás qué estaba pensando en este momento! ¿Cómo lo miraba a la cara de nuevo? Ni siquiera el hecho que la había sujetado la animaba... aunque todavía podía sentir los dedos de Adrien ahí donde la había sujetado al levantarla. ¡QUÉ CHASCO!

"Al menos, Marinette, te toquetearon bastante cuando te levantaron..." Intentó animarla Alya, alzando las cejas con travesura. Esto solo causó que su amiga se encendiera como un semáforo.

"¡Qué mal gusto, Alya!" Exclamó Lila, quien miró la hora. Ya casi eran las once. "Tengo que tomarme una medicina. Permiso."

Lila desapareció en su asiento y Marinette volvió a hundirse en su propia miseria. A su lado, Alya solo bufó impaciente y se cruzó de brazos. Quería mucho a su mejor amiga, pero Marinette tenía una facilidad para ahogarse en un vaso de agua tan fácil, que a veces le daban ganas de abofetearla hasta que reaccionara. En todo caso era parte de su encanto: de los amigos no tiene que gustar todo y en las diferencias está lo divertido. Alya dio algunas palmaditas en la rodilla a modo de ánimo y miró hacia el asiento en donde viajaban Adrien y Nino... quiso la casualidad que su novio justo cruzara miradas con ella.

Nino supo enseguida lo que Alya pensaba ni bien ella le guiñó un ojo. El muchacho le correspondió el gesto y cómplice se acomodó en su asiento. Miró a su lado: Adrien se veía tranquilo mirando por la ventana, pero muy pensativo.

"Creo que le caigo mal a Marinette."

"¿Por qué dices eso? Bro: Marinette te adora."

"No sé, Nino: son pocas las veces que conversa conmigo sin tartamudear, parece que le doy asco." Adrien suspiró acongojado. "¿Crees que siga enojada conmigo por lo que pasó a principio de año?"

"¿Qué pasó a principio de año?"

"¡Lo del chicle! ¿Cómo no te acuerdas?"

Nino parpadeó perplejo un par de veces, tratando de hacer memoria sobre el episodio al que se refería Adrien. Le costó dar con el recuerdo, pero cuando lo hizo, entrecerró los ojos incrédulo. ¿Era en serio?

"¡Bro! Lo del chicle fue hace como mil vidas atrás. ¿En serio sigues pegado en eso?"

"¡Estaba muy molesta ese día!"

BRO! ¡Pasó hace mil años! Además, si Marinette te tuviera rencor, en serio, no te hablaría ni por error. ¿Que no te das cuenta lo mucho que se esfuerza en ser tu amiga?"

Adrien lo miró como si le hubiera crecido otra cabeza. Nino se lo quedó observando varios minutos hasta que por fin le dio un tic en el ojo. ¡Le dieron ganas de ahorcarlo! ¿En serio no se había dado cuenta? Porque lo estaba mirando con cara sincera. ¡El muy tarado ni siquiera se había detenido a pensar en ello! O sea, él tampoco se había dado cuenta de que Marinette trataba de llamar la atención de Adrien sino hasta que Alya se lo confidenció, y eso que la conocía de muchos más años que su novia, pero una vez que lo supo, todo fue dolorosamente evidente y... ¡PAAAF! ¡Le dio un zape a Adrien!

BRO! ¿Qué fue eso?" Se lamentó Adrien sobándose el área afectada.

"¡Por Ciego, Bro! Marinette es ansiosa y cree que no te das ni cuenta de que existe."

"¡¿Pero porque piensa eso?!" Preguntó alarmado.

Nino se pasó las manos por la cara y sujetó su gorra, como si quisiera taparse los ojos con ella. ¡A Adrien lo habían cortado verde y dejado caer de cabeza en algún momento! Eso, o había comido mucho pegamento en su infancia.

"¡Pues porque...! ARGH. ¿Que no te das cuenta lo nerviosa que se pone? Y por más que trata de llamar tu atención, tú ni..." Nino se detuvo en seco. De pronto su amigo lo miraba como si en serio no se hubiera dado cuenta de nada. "Ni te habías percatado, ¿verdad?"

"No…" Le dijo Adrien con una mezcla de vergüenza e incredulidad.

"Bueno. Ahora lo sabes."

Nino se palmeó la cara, hundiéndose en su asiento. El que su compadre tuviera tan pocas habilidades sociales era culpa directa de Gabriel Agreste: a un niño no se lo confinaba a un espacio cerrado, por peligroso que fuera el mundo. ¡No era forma de crecer! Porque luego pasaban cosas como esta y...

"¡SUJÉTENSE!" Gritó de pronto mademoiselle Bustier.

¡SCREEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEECH!

El chofer pegó una frenada que hizo derrapar al bus, el cual se ladeó peligrosamente, infartando a más de alguno. Todos en el bus se sujetaron de donde pudieron, gritando al mismo tiempo como si la vida se les fuera en ello. Cuando por fin se detuvo, y todavía con la adrenalina a full, oyeron un agudo chillido que pareció romper el cielo. ¡Seguro era un akuma! Nadie esperó ninguna instrucción, aunque la maestra las dio de todos modos.

"¡Bajen Todos del Bus! ¡Rápido! Se Mueven en Grupos y a Buscar Refugio. ¡MUÉVANSE!"

Todo se tornó un caos controlado. Los ataques akuma no eran cosa nueva y para este tipo de situaciones ya había planes de emergencia establecidos. El chofer del bus abrió la puerta y todos comenzaron a bajar bastante asustados y con toda la celeridad que podían, buscando refugio en seguida, tal y como si se tratase de un bombardeo. Una vez que todos estuvieron abajo, la profesora contó cabezas con rapidez, y tras lo cual comenzó a moverlos.

"¡Vamos, Niños, Vamos! Caminando Que No Tenemos Tiempo."

Los ojos de Caline Bustier buscaban un refugio anti akuma, pero al parecer no había ninguno en las cercanías. Apretó la mandíbula e instó a sus alumnos a correr a un sótano o a alguna estación de metro, cualquiera serviría para guarecerse del ataque y una vez dentro… a rezar para que al akuma no se le ocurriera buscarlos ahí. Una sombra les sobrevoló y todos se detuvieron aterrados mirando al cielo.

"¡¿Qué es esa cosa?!"

"¡Ese akuma es enorme!"

Parecía un planeador. El akuma se posó sobre un edificio cercano y desplegó sus alas mecánicas, agitándolas con alevosía, golpeando al mismo tiempo las estructuras cercanas, todo a propósito para generar una lluvia de escombros peligrosos. Del aire comenzaron a caer ladrillos que al hacer contacto con el suelo, parecían oxidarlo y carcomerlo. Esto ponía en peligro las estructuras cercanas que comenzaban a ceder.

"¡¿DÓNDE ESTÁS PIERRE, COBARDE?! ¡TE ARREPENTIRÁS DE HABER DESTRUIDO MIS MAQUETAS! ¡SAL AQUÍ Y ENFRÉNTAME!"

¿Quién sería el tal Pierre? ¡Al pobre diablo más le valía estar bien escondido! Pues si el akuma llegaba a atraparlo, sería su fin. Marinette se mordió el labio. ¡Tenía que separarse del grupo y LO ANTES posible! Ese akuma debía ser detenido a la brevedad… el edificio contra el cuál estaban apoyados no resistiría mucho más: crujía y se resquebrajaba lastimeramente.

"¡CORRAN!" Alcanzó a gritar alguien.

El grupo escolar corrió en todas direcciones. Aprovechando el caos reinante, Lila se escabulló en ese momento, presta a ser akumatizada por Papillón y así poder incorporarse al plan de Nathalie. Adrien por su parte también aprovechó para buscar un lugar seguro donde transformarse. Alya tomó la mano de Marinette para ponerse a salvo junto a ella, pero en su huida, fueron convenientemente separadas por los escombros que llovían por todos lados, dando la impresión de que la segunda había quedado atrapada.

"¡MARINETTE!" Chilló Alya con toda su fuerza, abalanzándose sobre las ruinas. "¡HÁBLAME!"

"¡ESTOY BIEN! Pero tendré que buscar otra salida." Confesó Marinette, que de milagro no había sufrido heridas. "¿Qué Haces aquí? ¡Huye!"

"¡¿QUÉ?! ¡¿HAS PERDIDO LA CABEZA?! No voy a dejarte aquí…"

"PIERRE, MALDITO. ¡SAL DE DONDE QUIERA QUE ESTÉS!"

El akuma volvió a emitir un chillido atroz, que provocó que cayeran más ladrillos con el consecuente caos. Nino, quien había vuelto por Alya, la sujetó y sin escuchar razones, la arrastró fuera de ahí, pese a los pataleos de su novia. El lugar era peligroso, las paredes amenazaban con colapsar en cualquier momento.

"¡NINO! ¡MARINETTE ESTÁ ATRAPADA!" Gritó Alya muy asustada, mientras trataba de despejar los escombros.

"¡NINO! ¡LLÉVATELA! No me pasó nada. ¡ESTARÉ BIEN!"

"¡No te pongas difícil, Alya! Marinette tiene razón."

Por entre los escombros, Marinette, resoplando de miedo, pudo ver como Nino se llevaba a Alya por la fuerza. Hiperventiló un poco cuando los vio desaparecer y se obligó a tomar aire. Sintió la caricia de Tikki en su meqjilla y ambas cruzaron miradas. Estaba bien, ilesa, ASUSTADA COMO NUNCA, pero ilesa.

"¿Marinette? ¿Estás bien?"

"¡Claro que sí! Ya se me pasa el susto. ¡Tikki, Transfórmame!"

El resplandor rojo la cubrió y se sintió mejor en el acto. Ladybug salió de su inesperado refugio de escombros y rápidamente, ayudada por su yoyó, ganó altura hasta quedar muy cerca del akuma. Tomó una posición defensiva.

"¡OYE TÚ!"

"¡ÑYAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAARGH!"

Chat Noir medio se estrelló (o aterrizó) cerca de ella en ese momento. El gato se puso inmediatamente de pie, en una pose que bien podía ser defensiva o coqueta y le sonrió con alegre franqueza.

Ma Lady! Lindo día para demoliciones, ¿no lo crees?"

Chaton! ¿Estás bien?"

"¡Aaaw, ma lady se preocupa por mí!" Chat Noir jugueteó con su bastón y la miró coqueto, señalando al akuma con la cabeza. "Yo estoy estupendo, pero ése necesita Valium."

"¡LADYBUG, CHAT NOIR! DÉNME SUS MIRACULOUS."

"Ya se había tardado."

Inmediatamente el akuma comenzó a atacarles con todo su arsenal. No era momento para conversaciones, por lo que rápidamente Ladybug tuvo que esquivar y tratar de atacar todo lo que podía. Chat Noir por su parte y haciendo gala de reflejos felinos, hacía su parte tratando de detener y neutralizar sus golpes.

"¡DEJEN DE MOVERSE, PAR DE MOCOSOS!"

"¡CHAT! ¿VES AL AKUMA?"

"¡LAS GAFAS DE AVIADOR SOBRE SU CABEZA!"

Ladybug apretó los dientes y buscó una nueva ubicación. ¡Hora de usar el lucky charm! Esto tomaría unos segundos y…

"¡CUIDADO, MA LADY!"

Sorpresivamente el akuma le saltó casi encima, aterrizando sobre aquél techo y desestabilizando toda la estructura sobre la que estaba de pie. Ladybug perdió el equilibrio, aunque Chat Noir logró darle una mano para estabilizarla y sacarla de ahí. Ambos héroes tuvieron que retroceder y buscar un nuevo techo desde donde planear mejor su estrategia, pero ahí donde se posaban… edificio que era destruido. Sin embargo lograron encontrar una atalaya temporal.

"¿Alcanzaste a escuchar el nombre de este akuma, Chaton?"

"Corrosif o algo. No le presté mucha atención. ¿Estás bien?"

"Bien… ¡Bien Molesta! ¡No puedo…!"

"¡ATENCIÓN!"

Corrosif se dejó caer a unos metros de los héroes. Estaban sobre un almacén que a juzgar por los ruidos, estaba siendo evacuado con nerviosismo por sus ocupantes. El akuma era muy corpulento y se cernía sobre ellos como un buitre de estilo steampunk. Chat Noir estaba erizado y a la defensiva, dando incluso unos pasos por delante en caso de que tuviera que proteger a Ladybug. Sujetaba su bastón de manera amenazante y le bufó un par de veces. Por su parte, Ladybug hacía girar su yoyó a toda velocidad: estaba muy enfocada en su tarea.

"¡Hagamos esto de la manera fácil, chiquillos!" Corrosif estiró la mano. "Miraculous aquí o destruiré todo París."

"¡Inténtalo a ver cómo te va!" Exclamó Chat Noir.

Ladybug atacó al akuma con su yoyó y de nuevo comenzaron su baile. En ese mismo almacén, Mayura observaba con calma. Volpina a su lado, sujetaba por el cuello a un gato con rayas grises, el que trataba a toda costa soltarse.

"¿Hasta cuándo tengo que sujetar al gato?" Preguntó Volpina.

Mayura, con esa calma que la caracterizaba, desplegó su abanico y sacó una pluma. La observó un rato antes de volver los ojos hacia la pelea. Curioso, la mujer que solía disputar el control de los akumas con Papillón no se había manifestado. Eso no estaba de acuerdo con el plan, pero confiaba en que lo hiciera pronto. Empuñó la mano y cargó la pluma.

"Volpina. Lanza al gato al aire."

"¡Creí que nunca lo dirías!"

El pobre animal lanzó varios zarpazos tratando de soltarse cuando Volpina lo lanzó por los aires y al vacío. Mayura hizo lo propio en ese momento con su pluma, que se fue directo hasta el pobre gato gris. Era un riesgo amokizar a un animal, pero no tenía otra opción.

"¡ÑYAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAARGH!"

La pluma infectó el collar del animal, cuyos ojos se tornaron amarillos. Se sacudió desesperado en el aire, como contorsionado de dolor, emitiendo unos chillidos horribles que paraban los pelos. Para cuando aterrizó… era diferente. Se irguió lento y siseando: parecía una pantera antropomorfa, con rayas sobre su pelaje, de ojos amarillos y grandes garras. Miró directo hacia Mayura, quien sin inmutarse, solo suspiró. El sentimonstruo dio un saltó y atacó a Volpina, pero ésta solo se rió a carcajadas cuando Mayura lo detuvo con un movimiento de su abanico.

"Chat Gris… tu objetivo es Ladybug. Ve y quítale su miraculous."

Chat Gris la quedó mirando unos instantes, pero en seguida optó por obedecer a su ama y salió a toda velocidad en busca de su presa. Volpina se puso las manos en las caderas, mirando en la dirección por la que había desaparecido el sentimonstruo casi aburrida.

"¿Chat Gris, Mayura? ¡Que poco original!"

"Con la diferencia que esta vez sí es un gato, y no un chiquillo disfrazado de felino."

"Hmpf." Volpina se cruzó de brazos. "¡Aburrido!"

"Volpina. Tienes una misión." Le recordó Mayura.

"Sí, lo sé." Volpina sonrió entusiasmada. "Yo me encargo de Chat Noir."

De un salto, la chica se impulsó en la misma dirección que Chat Gris había tomado. Mayura suspiró profundo y decidió cambiar de locación, bajando a la planta base de aquel edificio. Si todo salía de acuerdo con el plan, la pelea se concentraría en ese almacén y no quería estar en altura.

"¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH!"

Estaba llegando a la planta baja cuando en ese momento Ladybug y Chat Gris cayeron a través de un agujero en el techo directo al suelo. Ladybug se llevó un susto de aquellos, pues apenas había logrado controlar su caída gracias a su yoyó y sus reflejos, esquivando a su peludo enemigo, escombros y salientes que bien pudieron al menos haberle roto el cráneo.

"¡¿ESTE DE DONDE SALIÓ?!"

HSSSSSSSSS!"

Chat Gris no dejaba de atacarla, con mordiscos, golpes, y sobre todo zarpazos peligrosos. Ladybug en cambio tuvo que hacer gala de sus destrezas para evitar terminar muerta o peor. Momentos después, y enzarzados en su propia disputa, Volpina y Chat Noir aterrizaron contra el suelo y rodaron unos metros antes de detenerse, y tras unos momentos de confusión provocada por el golpe, ambos se incorporaron.

MA LADY!" Chat Noir intentó correr en ayuda de Ladybug, quien se las estaba viendo negras con Chat Gris.

"¡Yo soy tu enemigo, Cazzo!" Exclamó Volpina sujetándolo de la cola.

"¡SUELTA, VOLPINA!"

Chat Noir giró sobre sus talones y le lanzó un zarpazo a su contrincante que casi le arañó toda la cara. La italiana alcanzó a esquivarlo con las justas, pero se lanzó con furia contra Chat Noir, quien lo único que quería era sacársela de encima e ir en ayuda de Ladybug.

"¡Ya déjame Volpina!"

"¡Te Voy A Matar, Gato Pulgoso!"

"¡Los Zorros También Están Llenos De Pulgas!"

Ladybug apenas podía distraerse. Estaba preocupada: ¡Chat Gris era un enemigo formidable! Le estaba costando horrores controlarlo. El sentimonstruo no tenía ninguna consideración y la atacaba sin cuartel. Mayura observaba todo ya sin tanta calma, pues algo no estaba saliendo bien. ¿Dónde estaba Corrosif? ¿Por qué esa mujer no había interferido? ¿Por qué no conseguían los miraculous?

"Mayura" Escuchó de pronto la voz de Gabriel en su mente. "Aparecieron Rena Rouge y Carapace. Ellos se están ocupando de Corrosif. ¡Termina ya tu tarea!"

"¿Y la mujer, señor?"

"No aparece."

Mayura apretó los labios. ¿De dónde habían salido esos dos portadores? De acuerdo con sus observaciones, solo aparecían en circunstancias relacionadas con Ladybug y le constaba que la chiquilla no había tenido tiempo de ir a buscarlos. ¿Habría sido el guardián de los miraculous acaso? Lo más probable. Esto se estaba saliendo de control.

¡Hora de tomar la iniciativa!

"Volpina, el miraculous de la destrucción: ¡AHORA! ¡Chat Gris! ACÁBALA DE UNA VEZ."

Ladybug en serio necesitaba unos instantes para recuperar el aliento. Cayó de nuevo al suelo, pero se puso de pie lo más rápido que pudo. En ese momento Chat Gris la sujetó del cabello al tiempo que le encajaba un buen rodillazo en el estómago. La fuerza del golpe la arrojó varios metros hacia atrás contra unos contenedores que había por allí.

Fue un golpe grave. Ladybug se obligó a ponerse de pie, sintiendo el sabor de la sangre en su boca, pero cayó de rodillas, y luego sobre su costado, sujetando su abdomen, totalmente neutralizada. Aquel ataque le había quitado hasta el hambre. Comenzó a resoplar por aire al mismo tiempo que tosía un poco de sangre.

Hssssssssssssssssss!"

Sintió un siseo cercano. No era su enemigo, no era Chat Noir… era un siseo de advertencia, el de un gato que advierte que no está nada contento y que la pelea es inminente… ¿Quién siseaba?

"¡LADYBUG!" La voz alarmada de Chat Noir la sacó de sus divagaciones y la ayudó a enfocarse. Apoyándose en el contenedor, logró levantarse, aunque no parecía ser una buena idea.

"¡AHORA, CHAT GRIS!"

El sentimonstruo se lanzó contra Ladybug. Chat Noir intentó correr en su ayuda, pero Volpina lo tacleó. Mayura sonrió expectante: ¡estaban a segundos de conseguir el miraculous de la creación! Ladybug no estaba en condiciones de defenderse.

"¡LARGO, GATO!"

Pasaron algunas cosas inesperadas en ese momento.

Chat Noir forcejeaba con una muy decidida Volpina, desesperado por ir en ayuda de Ladybug. Fue el primero que vio aquella sombra negra que emergió desde lo alto de los contenedores y atacó a Chat Gris, enzarzándose con él en un ataque salvaje y decidido. Volpina, perpleja, dejó de atacar a Chat Noir unos momentos y parpadeó varias veces como tratando de asegurarse que no estaba viendo doble. Mayura dio un paso adelante, dispuesta a intervenir en aquella lucha.

"¡Quieta, perra!"

Mayura no se dio ni cuenta de la presencia de aquella extraña… menos cuando le dio el rodillazo en el abdomen.

"¡OOOOMPH!"

Las cosas acababan de ponerse aún más locas, si eso era posible. Mayura no alcanzó a caer de hinojos debido a ese golpe, cuando un bofetón le cruzó la cara, haciéndola perder el equilibrio. Cayó al suelo y rodó para ponerse a salvo. Fijó su mirada en la muchacha, quien puso especial cuidado en ocultar sus rasgos y tuvo la prudencia de alejarse de ella. Mayura apretó los dientes de dolor: el miraculous comenzaba a enfermarla de nuevo y retrocedió hasta un lugar seguro en donde poder recuperar el aliento. ¡Esto lo iba a sentir peor cuando desactivase el miraculous! Escupió sangre y levantó la cabeza sorprendida la situación. ¡¿Qué era lo que estaba viendo?! Esto se había escapado totalmente de las manos.

"¡¿Pero qué…?!"

¿Por qué las cosas no podían atenerse a un plan? Estos factores no estaban considerados. ¡Y no se los podía explicar por más que los viera justo delante de sus narices! ¿Quiénes eran esos dos extraños? Si Rena Rouge y Carapace hubiesen intervenido en la pelea habría sido más lógico. Pero no, esos dos seguían tratando de controlar a Corrosif lejos de ahí. ¡Esto no podía estar pasando! Al menos Volpina tuvo la presencia de mente como para volver a enzarzarse en una pelea con Chat Noir, quien a toda costa buscaba ir en ayuda de Ladybug.

¿Y la muchacha? Ahí estaba, al borde de la pelea, sin saber si intervenir o no, ocultando su cara tras sus cabellos. ¿Qué era lo que tenía en las manos?

Ladybug por su parte, seguía resoplando, pero al menos tenía tiempo para reponerse aunque fuese un poco. Aquel golpe la había lastimado en serio, y encima no entendía nada de lo que estaba viendo. Un hilillo de sangre le salía por una de las comisuras de sus labios. Ya no la atacaban: estaba siendo protegida por… otro Chat Noir. Miró hacia el costado, en donde su Chat Noir peleaba contra Volpina…

"¿Qué está pasando?"

Mayura!" La aludida escuchó la voz de Papillón dentro de su mente. "¡¿Estoy viendo doble?!"

"No Señor. Sí hay dos Chat Noir…" Le respondió la mujer sin dar crédito a lo que veía.

En efecto, había otro portador de la destrucción: Matagot. Su traje era parecido al de Chat Noir, con la diferencia que usaba una casaca pirata con capucha, que por cierto no estaba usando. Era mayor, quizás rondaba los 23 o 25 años… Era rubio, pero de una tonalidad más oscura. El antifaz le cubría la mitad de la cara de la nariz hasta la frente. La cola era más larga y si bien también usaba el bastón, tenía garras que no temía usar. Era… más feroz en sus ataques que el Chat Noir de toda la vida, y si se quiere decir, era más preciso, mucho más decidido y quizás más asesino.

Chat Gris no tenía oportunidad.

Chat Noir logró asestarle una patada a Volpina en el estómago, botarla al suelo y zafarse de ella. Corrió hacia Ladybug, sin dejar de mirar la pelea de gatos. ¿Tenía un doble? ¡¿Por qué se sentía tan raro?!

Chaton, Cuidado!" Le advirtió Ladybug, abriéndole los ojos como platos. Intentó llegar a él por sus propios medios, pero apenas podía moverse.

Ma Lady!" Si bien exclamó por la sorpresa, Chat Noir giró a tiempo para ver como Volpina se preparaba para taclearlo.

"¡No te distraigas, maldito!"

La pelea entre Chat Gris y Matagot continuaba con la ferocidad de gatos callejeros. Volpina estaba tan sorprendida como todos, pero por su orgullo no dejaría que Chat Noir se le escapara, ¡No cuando estaba a momentos de quitarle su anillo! Se preparó para dar el salto y así sujetarlo de nuevo.

"Ya sé que me adoras, Volpi, pero… ¡DÉJAME DIJE, Y LA QUE TE PARIÓ!" Chat Noir había perdido oficialmente la paciencia y la caballerosidad a esas alturas. Atacó a Volpina con el bastón varias veces hasta que pudo zafarse de ella. Quiso dar un salto hacia Ladybug, pero los otros dos gatos se le cruzaron por delante en fiera pelea, cortándole el camino. ¡¿De dónde habían salido?! Luego se ocuparía de eso. Primero buscaba su ventana para poder llegar hasta Ladybug sin que… "¡QUE ME DEJES, ZORRA!"

Lamentablemente Chat Noir tenía su propia pelea y Volpina estaba más cargante que nunca. Toda la situación era caótica.

HSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSS!"

ÑYAAAAAAAAAAAAAAAAA!"

Chat Gris enseñó los dientes y liberó las garras. Pegó un salto y esquivó por poco la acción de Matagot, consiguiendo una oportunidad de embestir contra su presa original, que aprovechó en el acto. Se lanzó con intenciones asesinas hacia Ladybug, la atacó con todo, sin darle margen de reacción.

¡PLAAAAF!

… pero el bastón de Matagot, le pegó en la nuca a Chat Gris y con un segundo golpe lo aprisionó contra el suelo, con fuerza y sin misericordia alguna.

"¡ALÉJATE DE MA MÈRE!" Exclamó con demasiada claridad, mientras sujetaba a Chat Gris, quien se revolvía desesperado de rabia en el suelo, incapaz de liberarse del agarre del Matagot.

Ladybug levantó la cabeza y trató de dar un paso hacia adelante, impactada por lo que acababa de escuchar, sin lograr entenderlo del todo. No alcanzó ni a emitir sonido cuando sintió que algo cortaba el aire.

"¡A TU SITIO, ZORRA!"

FISSSSSSSSSSSSSS, FISSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSS, FSSSSSSSSSSSSSSSS… CHUNK, clank, CLANK.

Ladybug miró hacia su izquierda por instinto, solo para ver a Chat Noir alejándose de Volpina y a esta…

"¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAARGH!" Chilló la italiana cayendo sobre su costado y sujetando su pierna.

"¡ATRÁS!" Advirtió una voz.

¿Pero qué pasó? Volpina quiso hacer trampa en su pelea con Chat Noir. Al mismo tiempo Mayura salió de su escondite con la intención de darle más poder a Chat Gris, y fue entonces que tres cuchillos surcaron el aire. Uno se clavó en el muslo derecho de la italiana, dos más se clavaron en la pared detrás de Mayura, apuntados ahí a propósito. Volpina se hizo un ovillo en el suelo, sujetando su pierna herida, observando incrédula la cantidad de sangre que manaba, gritando de dolor. Mayura hubiera ido a ayudarla, pero en ese momento se vio arrinconada contra la pared. Un hilillo de sangre le brotó en la mejilla: por lo visto uno de los cuchillos le había rozado la piel.

"¡Mucho Cuidado, P**a Miserable!" La enfrentó gruñendo la muchacha, con los ojos bien azules y encendidos como carbón. ¿Dónde la había visto antes? Le apuntaba a la cara con la mano derecha sujetando un cuchillo de lanzamiento, mientras que en la izquierda sostenía otros dos, iguales a los que le había lanzado a la italiana y a la pared detrás de ella. "No tengo garras, ¡Pero Estos Cuchillos Pinchan Igual de Bien!"

AAAAAAAAAAAAAH! ¡¿Qué me hicieron?!" Volpina se incorporó como pudo, sujetando el cuchillo que tenía clavado por el mango. "¡ME LAS VAN A PAGAR! ¡me duele! ¡ME DUELEEEEEEEEEEEEEE!" Quiso quitar el cuchillo, pero…

"¡No lo hagas! ¡Vas a sangrar más!" Le advirtió Chat Noir, pasando a toda prisa junto a ella. Bajo condiciones normales le hubiera pasado algo con qué detener la hemorragia, pero digamos que no estaba teniendo un buen día.

Mayura quiso detener a Chat Noir y corrió hacia él, dispuesta a atacarlo. La muchacha la dejó pasar únicamente para hacerle una zancadilla que la botó al suelo, pero no se preocupó mucho más por su bienestar. La extraña se abalanzó sobre Volpina, y agachándose junto a ella, sujetó su pierna con más fuerza de la necesaria. Sacó el cuchillo de cuajo.

"¡Aplica presión con tu mano, ZORRA, o te desangrarás!"

"¡TE VOY A MATAR!"

"Sí, claro. ¡Me vale tres hectáreas de v****a!"

La muchacha se levantó y giró sobre sus talones en el momento justo para amenazar a Mayura con el cuchillo que le acababa de sacar a Volpina. La mujer se le había acercado a hurtadillas por la espalda y se detuvo altiva. Se notaba que la muchacha sabía usar muy bien sus cuchillos, por lo que mantuvo prudente distancia, analizando mejor la situación. En el suelo, Volpina lloraba de dolor y humillación, tratando de controlar su sangrante herida.

Por su parte Chat Noir corrió a saltos hasta Ladybug, poniéndose frente a ella en una posición defensiva, sirviéndole de apoyo. ¿Había escuchado bien? ¡¿Cómo fue que le dijo este sujeto a su lady?! Apretó los dientes, confundido y muy desconfiado. Matagot se mantenía estático, muy concentrado en sus alrededores, sin abrir sus ojos, conteniendo a su presa sin mayor dificultad en el suelo… quizás con más fuerza de la necesaria. Chat Gris gruñía y siseaba como el gato herido que era e intentaba a toda costa liberarse de su captor… cosa que logró solo porque éste se lo permitió, enzarzándose de nuevo en una pelea muy intensa y felina.

Chat Noir levantó a Ladybug en brazos y rápidamente la sacó de en medio, en vista que ella no podía hacerlo sola. Saltó hacia una saliente que parecía segura.

Ma Lady! ¿Te puedes mover?" Preguntó angustiado. Ladybug medio asintió con la cabeza, pero apretaba los dientes de dolor.

"Dame unos minutos… me recuperaré…"

Minutos que no tenían, pues Chat Noir tuvo de nuevo que dar un salto lejos con su lady en brazos. Chat Gris y Matagot pues… parecía que se decían de todo, menos guapo.

"Te dieron un buen golpe. ¡Me di cuenta!"

"Oh sí, Chaton…" Ladybug se llevó la mano inconscientemente al abdomen, donde le habían dado el golpe. "Me duele mucho…" Confesó mientras se limpiaba un poco la sangre de la boca y reprimía ese sabor metálico en la garganta.

"¡ATENCIÓN!"

Volpina estaba muy asustada. No era una novata y sin duda que tenía el carácter para aguantar cualquier guerra que le echaran encima, pero ésta era la primera vez que resultaba herida. Hubiera querido que no le quitaran el cuchillo de esa manera, pero ESA BRUTA no le había dejado más opción y ahora ella misma hacía presión contra su herida para evitar que siguiera sangrando. ¡Había tanta sangre! De hecho, no se sentía nada bien: sentía los dedos fríos y había comenzado a sudar. Buscó con la mirada a quien la había apuñalado. ¡Esa chica! Tenía a Mayura arrinconada, amenazándola con el mismo cuchillo que le había lanzado momentos antes. Se miraban como si quisieran agujerearse la cabeza, y no se movían.

Daba miedo. No se le quería acercar. Apenas podía moverse, maldita sea. ¡¿Quiénes eran estos dos?!

"¿Quién eres, mocosa?" Preguntó Mayura, entrecerrando los ojos.

"Lo sabrás a su tiempo." Dijo, procurando ocultarse tras sus cabellos lo más posible.

"¡No sabes a quien te estás enfrentando!" Dijo Mayura con toda la soberbia del mundo. La muchacha solo sonrió de costado.

"¿Segura que no lo sé?"

"¡Mayura! Salgan de ahí." Dijo de pronto Papillón, muy severo, en la mente de su asistente. En realidad, Gabriel Agreste estaba muy preocupado. Las cosas habían tomado un tinte que no le gustaba ni medio ápice. "Mademoiselle Rossi necesita ayuda médica y explicar su deceso será una pesadilla. ¡Salgan!"

Ni bien Papillón terminó de hablar, Chat Gris cayó y fue aniquilado por el bastón de Matagot, quien logró destruir el collar. El joven invocó un cataclismo al mismo tiempo que sujetaba el amok con la mano derecha, destruyéndolo en el proceso. En su lugar, quedó un gatito de rayas grises medio herido en el suelo, exhausto de miedo sin ganas de querer moverse. Mayura apretó los dientes, pero en vista de su inesperada desventaja, decidió hacer una retirada estratégica.

"¡Volpina! Nos vamos… ¡Usa tus ilusiones!"

Sobreponiéndose al dolor, sabiendo que era su única alternativa, Lila Rossi decidió obedecer sin chistar.

"¡A QUE NO!" Exclamó la muchacha de los cuchillos.

Volpina reaccionó con más rapidez de la esperada, impulsada por la adrenalina, pese a lo mal que se sentía. Alcanzó su flauta segundos antes que un cuchillo la destruyera, tocó una nota altísima que les hizo doler los oídos a todos. Invocó una ilusión muy brillante que le permitió a ella y a Mayura a huir de ahí.

Cuando la luz se hubo disipado, solo quedaban los héroes de París y los recién llegados… la muchacha de los ojos azules trotó hacia Matagot, a quien revisó superficialmente en busca de heridas.

"¿Quiénes son…?" Ladybug se soltó del agarre de su Chaton y dio unos adoloridos pasos en dirección de los nuevos. Sin embargo Chat Noir se le adelantó a la defensiva, como si esperase un ataque a traición.

"¡P**amadre, No estoy de humor para rodeos! ¿Quiénes son?" Exigió saber con firmeza. El que sus palabras se hubieran tornado soeces solo era un reflejo de lo estresado que estaba. "¡Hablen!"

La muchacha cruzó miradas con los héroes de París y aguantó la respiración, como si hubiera metido las patas, pero se mantuvo en silencio, escondiéndose incluso detrás de su hermano. Ladybug hubiera jurado que se le hincharon los ojos y que hizo esfuerzos por contener sus emociones. ¿A quién se parecía? La había visto antes, estaba segura, pero no podía recordar donde. Esos cabellos rubios, la forma del mentón, esa nariz… Ladybug aguantó la respiración… ¡Esta muchacha era casi la copia al carbón de…!

Matagot se irguió en toda su altura respirando muy profundo. Se puso la capucha, que le tapó medio rostro. Las orejas de gato aparecieron en seguida sobre la tela. La muchacha quiso salir de su escondite, quizás un poco pálida, pero fue detenida por su hermano mayor.

"… En tres días más, a esta misma hora. Los veremos en la tumba de Napoleón." Anunció Matagot.

DIJE que no quiero rodeos!" Chat Noir avanzando peligroso hacia los recién llegados. "¿O me vieron la cara?" Blandió su bastón y se dispuso a saltar encima de su doble.

"¡NO, POR FAVOR!" La muchacha se interpuso entre ambos gatos con las manos hacia adelante, en señal de paz. Ladybug sujetó a Chat Noir. "¡Basta por hoy!" Le suplicó con fría y ansiosa calma.

Chat Noir sintió un escalofrío al ver bien a la muchacha, y no precisamente por reconocer sus rasgos. ¿De dónde había salido? Se fijó en su doble… sintiendo como la ansiedad comenzaba a subirle por el esófago en forma de acidez. ¿Por qué su copia no abría los ojos? ¿Qué era esto? ¿por qué… se sentía tan raro? Nunca en su vida…

"Chaton… Hay que irse." Dijo la muchacha a su hermano.

"Petite Soeur…" Matagot puso su mano en el hombro de la muchacha y sin mirarlos directamente, pero señalándolos con el brazo, tomó aire y les dijo. "En tres días más nos encontramos en Les Invalides. Ya saben… y si nos disculpan… ¡CATACLISMO!"

Y sin más aspavientos, se agachó y tocó el suelo del almacén.

Antes que se dieran cuenta, toda la estructura colapsaba sobre sus cabezas.

Tenían que escapar.

Continuará.

Por

Misao–CG


Próximo capítulo: Un Cuento en Los Inválidos

"… situación es que como no podía caminar, Adrien decidió cargarla en brazos y llevarla hasta los bomberos, que estaban cerca. ¡Uy! ¡Adrien la cargó todo el camino! Eso le sacó una sonrisita.

El asunto es que Marinette terminó en Urgencias, junto con varios heridos más. La retuvieron en el hospital toda una noche en observación, pues les preocupó que tosiera sangre, pero…"


Notas finales: Este capítulo me quedó algo más largo de lo esperado, pero me emocioné al escribirlo. Como ven, nuestros viajeros en el tiempo ya hicieron contacto con los héroes de París, aunque no de la manera que hubieran querido. Puede que hayan metido las patas, puede que no, pero como sea… la suerte ya está echada. Por favor, cualquier error, gramatical o de ortografía, me lo dicen para poder arreglarlo si corresponde. ¡MUCHAS GRACIAS POR LEER!


Podría o no pasar, Shion, pero pese a lo poco que llevo en el fandom, hasta yo me doy cuenta que todos queremos ver eso (me incluyo). Muero por ver Chat Blanc justamente por eso, además… a juzgar por los avances, va a ser un capítulo muy estresante. ¡Casi no puedo esperar a su estreno! Sobre la reunión de los gatos negros… pues… ya viste que al menos se involucraron en la misma pelea. ¡Pero fue por una buena causa! Más o menos. Sobre Lila… todo lo que le pase a partir de ahora, se lo merece. ¡Ten una galletita y una pelota antiestrés! La vas a necesitar en el próximo capítulo. ¡GRACIAS POR LEER!


BRÚJULA CULTURAL:

Traída gracias a la magia de internet y Wikipedia. Otros sitios serán debidamente indicados. En esta ocasión, se recurrió a la entrada "Reabren museo de la Segunda Guerra Mundial en París" del 28 de agosto de 2019, del blog de viajes Alanxelmundo.

Museo de la Liberación de París: En verdad tiene un nombre más largo. Es el Le Musée de la Liberation de Paris – Musée du Général Leclerc – Musée Jean Moulin todo junto. Es un museo dedicado principalmente a dos líderes importantes de la Resistencia francesa (Philippe Leclerc de Hauteclocque y Jean Moulin) y de cómo se la liberación de París en agosto de 1944. Fue reinagurado el pasado agosto de este año, tras una inversión de unos 13 millones de euros. Durante su renovación, se trasladó de su ubicación original sobre la Gare Montparnasse al Distrito 14 de la ciudad, en donde se encuentra el búnker original que sirvió ni más ni menos como cuartel general de la Resistencia. Es un museo bastante ignorado por los turistas… y me dieron ganas de visitarlo.

Cazzo: Insulto en italiano. Refiere a los genitales masculinos.

Ma Mère: Mi madre en francés.