La presencia de Emma provoca muchas dudas y Adrien tiene mucho que explicar al respecto. Lila, por su parte, pasa un susto al ver algo de la verdadera personalidad de Alil Issor, quien, por otro lado, comienza a sospechar que le mintieron. Y todavía está el asunto de Wayhem… ¡GRACIAS POR LEER!


¡HOLA A TODOS! Creo que a estas alturas todos deberían ir al último fic de Abby L., pero en el caso que no se hayan dado una vuelta por ahí, los insto a todos a echarle un ojo a El Muro que nos Separa. La chica escribe genial, eso hay que decirlo. ¡Ahora a lo que nos convoca!


Agradezco la ayuda de Seika, quien fue lectora de pruebas de este fic. ¡Vaya a ella mi enorme cariño y agradecimiento!

Para todo lo demás, Abby Lockhart es la culpable. ¡Este fic se lo dedico con enorme cariño! Gracias por mostrarme la serie y animarme a escribir esto.


DISCLAIMER: Los personajes son propiedad de Thomas Astruc, Zag Heroes y quienes hayan comprado las respectivas licencias. No estoy ganando dinero con esta historia, sin mencionar que no tengo ni donde caerme muerta: si me demandan, no van a sacar nada.


ADVERTENCIA

Podría contener spoilers de la tercera temporada y de este mismo fic.

Y si vuestras madres son como la mía, sugiero que no imiten el lenguaje soez que se lee de tanto en tanto. También deben evitar las peleas.


"TEMPUS FUGIT"
("El Tiempo Vuela")

Capítulo 17: Gato Malhumorado

Colegio Françoise Dupont. París.

Lunes. 10:10 hrs.

Las cosas habían cambiado muy rápido. De pronto ella tenía el control del juego y en menos de un abrir y cerrar de ojos, esta rubia desabrida le desbarataba todo e iba bien en serio. ¡¿Quién se supone que se creía que era?! ¡¿Qué tanto le importaba?! ¿Y por qué se parecía tanto a Adrien? Con disimulo miró hacia la cintura de la chica: no parecía que llevase consigo sus cuchillos.

¡Qué Alivio!

-¡Te comió la lengua el gato! Exclamó Emma, dándole un nuevo empujón y avanzando hacia adelante, haciéndola retroceder. -¡Te hice una pregunta!

Los futuros padres de Emma no tuvieron que intercambiar miradas para ponerse de acuerdo. Veían a su hija más que dispuesta a lanzar varios golpes y por instinto no la querían cerca de Rossi. ¡Era hora de intervenir! Allí donde Marinette sujetó a su hija del brazo, Adrien se interpuso entre ella y Lila. Es que o las separaban ahora o en serio Emma comenzaría dar piñas.

EMMA! ¡Qué sorpresa! No te esperaba ver por aquí. -La saludó Adrien de improviso.

-¡Pero si me viste a la entrada esta mañana!

-¡Justo estaba pensando en ti! ¡Te quería mostrar el colegio! -Exclamó Marinette comenzando a darle tirones hacia la salida. -¡Alya! ¡Ayúdame!

-¿A qué? -Preguntó la aludida. La bloguera parpadeó perpleja: ese lunes estaba muy raro.

-¡¿Qué Brujería Es Esta?! -Chloé se abrió paso a codazos y se plantó frente a Emma, empujando a Lila, Marinette y a Adrien al mismo tiempo. -¡¿Por qué te pareces a Adrien?!

Marinette aguantó la respiración y se tapó la boca: es que el parecido entre padre e hija era innegable y ciertamente difícil de ignorar. Lila prestó atención, como toda la clase, pero aprovechando al mismo tiempo para hacer una retirada estratégica. Emma meditó cuidadosamente su respuesta. Todos miraron entre ella y su padre, cada vez más asombrados del parecido, pues las diferencias eran mínimas. Trató de mantener un ojo en Lila, pero con la atención tan centrada en ella era un poco difícil.

-¡Es mi hija! -Reconoció de pronto Adrien muy solemne. -¿Qué no ven el parecido? -Preguntó mientras ponía si mejor sonrisa de catálogo.

Esto pareció sorprender a todos y más de alguno comenzó a creerlo, pero Marinette rezongó jalándose de las coletas. Emma se cruzó de brazos y rodó los ojos al cielo, tratando de aparentar rudeza, pero en el fondo estaba muy inquieta. ¿Y Rossi? ¡Argh!

-¡No puedo creer que se crean esa tontera! -Reclamó Marinette, agitando los brazos. -¡Ella es Emma D'Alençon! Prima materna de Adrien. La conocí el fin de semana.-Mintió con tanta seguridad que hasta ella se lo creyó. Marinette tuvo que reprimir una arcada: odiaba mentir.

-Elemental.

-¿Prima? -Preguntó Chloé extrañada. -¡Nunca me habías hablado de otro primo aparte de Félix! -Le reclamó a Adrien.

-¿Ah no? -Adrien tragó saliva, pero se mantuvo firme. Se rascó la nuca para mejor efecto. -Se me debe haber pasado. -Comentó con inocencia.

-Me siento ofendida. ¿No les habías dicho de mí, primo? -Gruñó Emma siguiendo el juego, poniendo las manos en las caderas.

Lila apretó los dientes mientras analizaba la nueva situación, agradeciendo entre dientes que ya no era el centro de la atención y podría escabullirse de mejor manera. Todos estos nuevos factores la dejaban muy mal parada. ¿Cómo se le fue a pasar esto? ¿Cómo era posible que no se hubiera percatado que la china esa le había ganado a Adrien? ¡Él tenía que ser de ella! Y tenía que volver a recuperar el control de la situación. ¡Pero con Emma ahí mismo no podría hacerlo! Mejor se retiraba, lento y con cuidado, sin que nadie se diera cuenta… Cerró los ojos y visualizó los diagramas de su libro, al menos los que recordaba… así desapareció en el aire. Poco a poco los demás alumnos comenzaron a retirarse a hacer sus cosas. Alya volvió a sentarse.

-¡Han sido muchas emociones por la mañana! -Dijo mirando la hora. -Y el recreo está por terminar.

-Al menos los lunes están interesantes. -Dijo Nino de buen humor, antes de extender su mano hacia Emma. -Nino Lahiffe, ¡Encantado!

-Hola.

-¡Ay! Que torpe. ¡Emma, te presento!

Con particular entusiasmo, Marinette comenzó a presentar a Emma a todos sus compañeros, pese a la visible incomodidad de la chica. Adrien se mantuvo al margen, pero no pudo escapar a ningún sitio, pues Alya aprovechó su distracción y lo sentó para interrogación junto a ella. Max y Markov, tras ser presentados, recordaron que debían ir al laboratorio de informática y se excusaron. Salieron del salón y comenzaron a caminar por los pasillos.

-¿Max?

-Dime Markov…

-Tengo un dilema de lógica que comienza a molestarme. Puede que mis circuitos se recalienten.

-¿Qué pasó? Cuéntame a ver si te puedo ayudar… ¿Necesitas que te repare algo?

-No… de momento. Hay un 96.7 % de probabilidades que Emma D'Alençon sea hija de Adrien y Marinette, pero… no cuadra en mis cálculos. Mademoiselle D'Alençon es dos años mayor que ellos y…

-Markov. ¿Cómo llegaste a esa conclusión? Imposible que esos dos sean padres de esa chica.

-Tengo incorporado un detector de mentiras y Adrien no mintió. Y el parecido entre ambos es notable. Además, tiene la misma configuración ocular que Marinette. No se explica de otro modo, pero al mismo tiempo es imposible. -En pequeño droide pareció suspirar. -Puede que necesite desfragmentar…

Max le dio unas palmaditas a Markov.

-Puede ser. Quizás te ayude. Vamos que llegamos tarde.


Sector de casilleros.

En esos momentos.

Lila apareció junto a su casillero, del cual se sujetó casi sin energía. Resopló varias veces tratando de recuperar el aire y jurando nunca más en la vida volver a teletransportase. ¡Qué sed le dio! Y qué hambre también, pero lo primero era lo primero y eso era recuperar el aliento, que casi moría de agotamiento.

Terminó agachándose en el suelo. Por unos segundos puso la cabeza entre las piernas antes de apoyar la espalda contra el mueble. No había pasado mucho rato cuando apretó los puños y ojos, llorando de rabia e ira contenida. ¡¿Cómo fue a fallar así?! Adrien se supone que debía ser suyo. ¡Debió arruinar a Marinette! Destruirla, algo. ¡Sacarla de en medio! ¿Cómo no se dio cuenta que Adrien correspondía los sentimientos de esa china? De haberlo sabido, hubiera hecho algo para alejarlo de la costurera esa. ¿Y ahora qué hacía?

-¿Qué pasó que estás llorando, polluelo? -Dijo de pronto la voz melosa de Alil Issor. Lila ni siquiera levantó la mirada.

-¡¿Qué te importa, Alil?!

-Ay, mucho, mi querida Lila. ¡Soy una mujer preocupada por tu bienestar!

-No necesito tu preocupación.

-Y yo que te regalé mi libro de hechizos. ¿Acaso eso no demuestra preocupación?

-¡Me lo diste quizás con qué condición secreta!

-Ah, pero bien que le has sacado provecho. -Alil levantó la mano y tronó los dedos. Por arte de magia, Lila levitó en el aire hasta quedar cara a cara con la Strega. -No solo aprendiste a manipular gente… también a teletransportarte. ¡Impresionante!

-Para que veas que aprendo rápido.

-No me cabe duda. -Alil la dejó en el suelo y se alejó con parsimonia de la chica. -Ahora, polluelo, dime, ¿qué son esas lágrimas de ira y por qué no los has humillado por tal atrevimiento?

-Lloro porque es ilegal matar a alguien. ¡Pero lo haría!

-¿En serio? No deberías reprimirte. ¿A quién quieres matar?

-¡A Marinette Dupain–Cheng! -Lila levantó las manos sin saber qué hacer con ellas. -¡Quiero ver yo misma como se muere!

-¿Por qué no lo haces? Te dije como.

-¡Porque es ilegal!

-Eso a mí no me detuvo. -Alil se miró las uñas. -¿Qué te hizo la chica ahora? ¿Acaso te dejó en evidencia de nuevo?

-¡No! ¡Está de novia con Adrien Agreste! ¡CON MI ADRIEN AGRESTE!

-¡¿QUÉ COSA?!

Algo pareció explotar en ese momento. Las paredes parecieron comenzar a hervir y un aura maligna saturó cada rincón de aquel sector. La vibración de las ventanas le dio un toque tétrico a esa energía tan maligna. Lila se agolpó contra los casilleros y abrió los ojos llena de miedo: no se esperaba esa reacción. Alil Issor entonces estiró el brazo y la sujetó del cuello, levantándola en alto casi sin esfuerzo alguno. Lila ni podía respirar bien ni apoyar los pies en ningún lado y comenzó a patalear de la angustia. La Strega tenía el rostro desfigurado de ira y su cabello se disparaba en todas direcciones.

-¡¿Qué…?!

-¡¿CÓMO LO PERMITISTE?! ¡TE DIJE QUE LA MATARAS! ¡¿SERÁS TAN TONTA QUE NI ESO PUEDES, ZORRA ESTÚPIDA?!

-Me lastimas…

-¡TODAVÍA NO TE LASTIMO! -Alil la soltó con fuerza y tras un movimiento de sus manos la arrojó al suelo. -Te dije que solo bastan seis segundos para sofocar a una persona. ¡Solo tienes que sujetarle bien el cuello y apretar! ¿Es tan difícil hacer eso?

-¡Pero es ile…!

-¡EXCUSAS! -Alil volvió a tomarla del cuello. -¿Qué no te di acaso el libro? ¡Ese libro te dará la libertad de hacer lo que quieras! ¡¿Y LO DESPERDICIAS?!

-¡Suéltame!

-¡Agradece que te dejé respirar!

Alil soltó a Lila como si fuera una basura. Se alejó en dirección a la pared, caminando como si nada hubiera pasado, desvaneciéndose a medida que caminaba hasta desaparecer por completo. Ahí quedó Lila, respirando agitada hasta que el mundo pareció reiniciarse y todo volvió a la normalidad. La chica se puso de pie y controló los temblores. Se miró las manos… ¡Susto peludo había pasado! Había visto en los ojos de Alil intenciones asesinas reales. Miró por instantes en la dirección en la que se había alejado y desaparecido.

¿Así que solo seis segundos? A lo mejor podría cubrir bien sus huellas. ¿Solo seis segundos?

-¿Mademoiselle? -Preguntó de pronto uno de los inspectores de patio, no muy contento. -¿Qué hace aquí? Las clases comenzaron hace más de diez minutos.

-¡Uy, mil perdones! A veces tengo desmayos, soy de presión baja y no me siento bien.

-Entonces a la enfermería. -Añadió el inspector con sospecha. -Mejor descartar cualquier cosa…

-No parece mala idea…


Departamento de Emilie

Esa noche. 21:47 hrs.

El departamento estaba ubicado en el sexto piso y daba a una calle secundaria no muy transitada. Había luz en el interior, por lo que era evidente que había actividad dentro de la casa. Ladybug se dejó caer en el balcón y tras asegurarse que no era objeto de miradas indiscretas, golpeó el vidrio segundos antes de entrar. Siempre en silencio, ajustó las cortinas apenas lo suficiente y se volteó hacia el interior, acomodándose el bolso que llevaba con ella.

El lugar no era muy grande, tampoco pequeño y estaba amoblado de forma elegante, sobria, pero muy juvenil. Medía unos 67 metros cuadrados, tenía dos habitaciones, un baño y una cocina abierta que se combinaba bien con la pequeña salta. Estaba impecable, como salido de revista de decorador, pero se notaba que comenzaba a ser habitada de nuevo. Ladybug prestó atención a los ruidos del interior…

-¡Estamos en el baño!

-¡Voy!

Para Ladybug no pasó desapercibido que en el lavaplatos de la cocina había una toalla con sangre, así como algunas manchas en el piso. Sintió que se le helaron las tripas, pero se hizo la firme. Aguantó la respiración, notando un repentino apretón en el estómago. ¡Sangre! Esto ya no le gustaba nada. Dejó el bolso sobre el sofá y corrió al baño.

-¡¿Por qué hay sangre en el…?! -Ladybug se interrumpió a media frase cuando se metió al baño. -¡Louis! ¿Qué te pasó?

El muchacho sonrió como si hubiera cometido una travesura. Estaba sentado en la tina a torso desnudo, y sus gafas oscuras estaban precariamente puestas sobre su cara. Exponía su espalda, en donde un corte le cruzaba el omóplato derecho hasta la mitad de la espalda. Emma estaba en una pose bastante incómoda junto a él, mientras trataba de curarlo. En el suelo había varias gasas usadas. Plagg flotaba cerca, cargando un frasco con desinfectante: tenía una venda en el torso bastante cómica.

-Se ve más feo de lo que parece, maman. -Le dijo Emma muy concentrada en su tarea. -Sangró de más porque este connard no quería que lo revisara.

-¡Emma, Lenguaje! -Protestó Plagg.

-Curas heridas y las suturas un par de veces y ya te crees cirujana. ¡Esto ni es profundo! -Rezongó Louis de mal humor, apretando los dientes. -¡Hola maman!

Ladybug se mordió el labio. No se acostumbraba que le dijeran maman. Sentía que le faltaba toda una vida para merecer tal denominación, pero ni modo. Se acercó a sus hijos y observó la espalda de Louis: No se veía tan profundo, pero aún así había que ponerle atención.

-¿Y si mejor te lo ve un médico? -Preguntó aprensiva.

-No, estaré bien. Yo lo dejaría tranquilo. -Dijo Louis, tratando de quitarle importancia.

-Tú, pero yo no. -Dijo Plagg, cruzándose de brazos. -Eso no necesita puntos, pero sí una buena limpieza y vendajes: he visto heridas como esta matar gente en el pasado.

-¿En la Edad Media a lo mejor? -Gruñó Louis.

-¡Ya déjate ver la p**a herida, Louis! Un poco de desinfectante no te va a matar, p*****o.

-¿Cómo te hiciste eso, Louis? -Preguntó Ladybug.

-La p**a Strega. -Dijeron los hermanos al mismo tiempo, aunque solo fue Emma la de la grosería.

-Comenzó a perder la paciencia. -Dijo Plagg. -Hoy se acercó demasiado a Wayhem y tuvimos que intervenir.

-Esa es una historia que quiero escuchar. ¿Por qué hay sangre en esta toalla? -Dijo de pronto Chat Noir. Acababa de llegar y no se le veía feliz, sino muy angustiado. En sus manos tenía la toalla manchada que Ladybug viese momentos antes en el lavaplatos. -Además… Lila me llamó Wayhem cuando me atacó hace unos días, quiero saber por qué.

-Y yo quiero saber por qué Louis se lastimó. -Añadió Ladybug cruzándose de brazos.

Emma se sopló el flequillo y continuó con la curación de la espalda de su hermano. Mejor dejaba que él explicara como se había metido en ese lío. Louis bajó la cabeza, un poco taimado, pero asumiendo que no se iba a librar de esto ni de chiste. Plagg meneó la cabeza.

-La Strega cree que Wayhem es Chat Noir. -Dijo el kwami con mucha simpleza. -Lila nunca se enteró sobre las verdaderas identidades de Ladybug y Chat Noir y bueno… ese muchacho le hizo creer que él era mi portador para proteger ese secreto.

-¿Por qué hizo eso? -Preguntó Chat Noir alarmado. -¡Qué locura!

-Para proteger sus identidades. A medida que crecieron, se hizo buen amigo de ustedes dos, al punto que le confiaron sus identidades. Wayhem siempre fue muy discreto con ello y también un gran apoyo logístico. -Explicó Plagg. -Cuando ustedes murieron, se hizo pasar por Chat Noir un tiempo para alejar las sospechas sobre sus identidades cuando la muy maldita comenzó a destruir París. Era doble de acción, así que se le hizo fácil: convenció a la Strega y ella cayó redonda en el ardid.

-No entiendo por qué hizo eso. -Chat frunció el ceño. Dejó la toalla a un lado y se asomó para ver como Emma curaba a Louis. Un escalofrío le recorrió el espinazo y sus orejas de gato se pegaron contra su cabeza. Retrocedió y tras intercambiar una tierna mirada con Ladybug, bufó impaciente. -¿Qué más hubiera dado que Lila descubriese nuestras identidades una vez que nos mató?

-Habría buscado sus cuerpos en busca de los miraculous y habría dado con nosotros siendo niños: nos hubiera matado. La Resistance nunca hubiera comenzado. -Añadió Louis.

-¿Y cómo se explicó la ausencia de miraculous? -Preguntó Chat Noir. -O la ausencia de Ladybug.

-Wayhem le dijo que Ladybug había muerto en el derrumbe de una de las torres de la Défense que la Strega acababa de destruir por esos días, pero que el miraculous había desaparecido algunos días antes. Que al momento de morir, de hecho, lo estaba buscando. Luego le inventó un drama de que él ya no podía vivir sin su lady y que en un esfuerzo por proteger su miraculous, lo había lanzado al Sena, que ya no le importaba nada y que la destruiría, aunque la vida se le fuera en ello.

-¡Pffff! ¡Tremendo drama que se inventó! Ese no debió ser doble de acción, sino escritor de romances ñoños. -Comentó Emma encogiéndose de hombros.

-Eso me causa más dudas que respuestas. -Gruñó Ladybug, arrugando la nariz, muy pensativa. -Entiendo que me inventó esa muerte a Ladybug para engañarla, pero ¿cómo la convenció que él era Chat Noir?

-Se tiñó el pelo y aprovechó mucha información que ustedes mismos le dieron a lo largo de los años. -Añadió Plagg. -Fue muy convincente. Pero su duelo fue muy real: sintió mucho la muerte de ustedes dos.

-Lila es una tonta que se cree astuta. -Siseó Chat Noir. -Sigo sin entender por qué Wayhem hizo eso. ¡No debió arriesgarse!

-Wayhem está en peligro. -Afirmó Ladybug. -Si Lila cree que él tiene el miraculous del gato, entonces…

-Ya me encargué de eso. Dijo Louis con tono cansado.

-¿Cómo? ¿Acaso destruiste a la Strega? -Preguntó Ladybug. La chica se mordió un pulgar mientras veía como Emma terminaba de curar a su hermano. -¡Mira cómo te dejó la espalda! -Lloriqueó.

-¡Ojalá la hubiera destruido! Tuvimos una buena pelea nada más… y se escapó. -Gruñó Louis entre dientes, golpeando el borde de la tina con un puño.

-Esa p**a loca de m**rda es una crédula. -Comentó Emma mientras guardaba sus cosas. -Louis le dijo a la Strega que Wayhem todavía no era el portador del miraculous todavía, sino que se convirtió en Chat Noir en el año 2019, cuando su anterior usuario fue asesinado por Papillón.

-¡Y se lo creyó! -Exclamó Louis con un dejo de orgullo.

-Cuesta creer que una villana que ha puesto París de cabeza en el 2052 caiga por algo tan simple. -Comentó Ladybug. -¡Algo trama!

Emma terminó la curación en ese momento y vendó la herida de su hermano, antes de ponerse a ordenar los vendajes. Chat Noir tomó a su hijo de la mano y lo sacó justo fuera del baño, en donde lo ayudó a ponerse una camiseta. El gato no pudo evitar fijarse mejor en las cicatrices que Louis tenía en la palma derecha: parecían ser como de quemaduras. Emma guardó rápidamente sus cosas y entre todos, excepto Louis, que era más estorbo que ayuda, limpiaron el desastre de vendajes y mugre que quedó en el baño y la cocina. No tardaron mucho, por lo que más temprano que tarde, la familia terminó en la salita.

-No les he preguntado. ¿Cómo les fue hoy? -Preguntó Louis dejándose caer en el sofá. -¡AAAAUCH!

-¡Serás idiota! -Reclamó Emma. -¡Trata de no pasar a llevar tu vendaje! ¿Quieres? ¡Me costó ponerlo!

-¡Perdón!

-Ah, nos fue bien. -Chat Noir se sentó cruzado de piernas sobre una mesita cercana. Bien se podía sentar en algún sillón o silla, pero prefirió la mesita. -Alya fangirleó hasta el desmayo, mi Bro sabe que estoy saliendo con Marinette, friendzoneé a Chloé y Emma casi se fue a los golpes con Lila.

El silencio de Louis fue más que elocuente.

-¡Emma causó una gran impresión! -Añadió Ladybug con orgullo. -Pero al final no se fue a los golpes. ¡Menos mal! Como que no me está gustando que mi familia se meta en problemas así.

-Bah. Lila es una cobarde. -Gruñó Emma cruzándose de brazos. -Huyó antes de responderme, la muy zorra. Igual liarme a golpes con un vestido hubiera sido incómodo…

-¿Estás usando vestido? -Preguntó Louis extrañado. Emma se calló en el acto y bajó la cabeza, avergonzada.

-¡Sí! Es uno de mis conjuntos. Falda, camiseta, sandalias y un sweater. - Dijo Ladybug emocionada. -Se lo probé el otro día y le quedaba increíble.

Louis tragó saliva, y reprimió un puchero. Hubiera mirado a Emma de reojo de haber podido. Recordó que medida que crecían, toda la ropa que usaron él y sus hermanos la había hecho Marinette. Incluso le cosía prendas a Adrien.

Y hablando del rey de Roma, y ajeno a los recuerdos de Louis, Chat Noir asintió lleno de orgullo, su cola se movía de un lado a otro igual que la de un gato. Emma se rascó la cabeza: al principio no estaba muy convencida de usar vestido, pero le había gustado lo que vio en el espejo y quiso darle una oportunidad, sin que aquello tuviera nada que ver con la emoción de Marinette cuando le pasó las prendas.

-Creí que no usabas vestidos. -Tentó Louis.

-Ahora los uso. ¡Punto!

-Primera vez que oigo que usas vestido.

-¡No es la primera vez! Maeve me regaló una de sus faldas y la uso bastante.

-Los kilt son de hombre.

-¡No es un kilt! Es una falda. ¡Qué mañoso te pones! ¿Acaso quieres una falda para ti?

-Maeve me regaló un kilt.

-¿Quién es exactamente Maeve? No es la primera vez que la mencionan. -Preguntó Ladybug, mientras imaginaba a su hijo usando uno. Hmmm. Interesante concepto. ¡Hmmm! ¡Adrien en kilt!

-Por lo que dicen de ella, apostaría que es La Lady de Louis. -Respondió Chat Noir con orgullo. -¿Me equivoco?

-¡No es mi lady! -Reclamó Louis indignado… pero pronto puso una sonrisa tierna. -Es mi Bonnie.

-No por mucho tiempo, si siguen peleados. -Recalcó Emma, arruinando el momento.

-Argh.

Taimado, Louis tomó su bastón y se levantó. Sin despedirse ni nada, caminó hacia una de las habitaciones y se encerró de un portazo. Los héroes de París observaron perplejos, mientras que Emma se pasó la mano por la cara, sobre todo cuando se escucharon algunas cosas cayendo al suelo.

-¡Este parece que anda con la regla! -Rezongó entre dientes, antes de soplarse el flequillo. -Ya debería asumir su culpa en ese entuerto.

-¿Qué entuerto?

-¡Pues…!

-¡PRIVACIDAD, EMMA! -Se oyó del otro lado de la puerta.

-¡BIEN ATENTO QUE ESTÁS, CONNARD! -Retrucó Emma, pero no le siguió gritando. Se volvió hacia sus padres y reconsideró sus siguientes frases. -Maeve es su novia, pero andan peleados. -Explicó con simpleza. -La culpa es de ambos… primero de Louis que no asume sus errores, y de Maeve porque no lo quiere escuchar a menos que él le dé explicaciones y se disculpe con ella. Más no puedo decir.

Chat Noir dio un salto al sofá y se sentó en el respaldo, como si fuera un gato, sin dejar de mirar hacia la puerta. Ladybug se quedó muy pensativa, al igual que Emma (de hecho, pusieron la misma expresión), pero a diferencia de su madre, Emma no se hizo mucho problema.

-¿Chat Noir? ¿Papa?

Adrien no se iba a acostumbrar nunca a que le dijeran así. Se puso algo rojo, pero sonrió e hinchó el pecho. Ladybug ocultó una risita tras su mano, enternecida con la situación.

-Dime Emma.

-Necesito orientación con la tarea. -Emma se encogió de hombros. -Ya la hice y fue fácil, pero creo que exageré y necesito bajarle el nivel. ¿Me ayudas?

Chat Noir aceptó de buena gana y de un saltó siguió a Emma quien fue en busca de su cuaderno a la habitación que estaba usando. Ladybug arrugó la nariz con decisión. Tuvo la impresión de que Louis no iba a estar muy contento con ella, pero eso le importaba un comino. Caminó hasta la puerta, quizás siendo observada por Chat Noir y Emma, y golpeó dos veces antes de entrar sin dar siquiera una advertencia.

-¡Quiero estar solo!

-Bien. Me vine a despedir. -Gruñó Ladybug. -Mañana no puedo venir, así que no nos veremos.

Louis se incorporó: había estado echado de espaldas en la cama y no se esperaba que fuera Ladybug la que entrase. La chica cerró la puerta tras ella y se cruzó de brazos, manteniéndose en silencio. Era una escena muy rara, de una adolescente mirando así a un muchacho ya prácticamente adulto.

-¿Ah no?

-No. -Ladybug se sopló el flequillo. -También quería decirte que no tengo la culpa de tu malgenio.

-¡No me vengas con eso! Tienes 14, ¡no me digas que no has hecho lo mismo!

-¡Y vieras el chanclazo que me llegó por eso! A maman no le gustó nada y me castigó bien feo por faltarle el respeto. -Exclamó Ladybug muy seria. -La diferencia es que yo tengo 14 y tu más de 20.

-¿Me estás regañando?

-¡Nooooooo! ¡Solo comento del clima, nada más! ¿Cómo podría yo regañarte si ni siquiera soy mayor de edad? -Le dijo Ladybug con una buena dosis de sarcasmo. -¿Qué podría saber yo de la vida? -Entonces la chica suspiró al ver que Louis la observaba muy a la defensiva, pero en silencio. -Escucha… no sé quién es Maeve, quise preguntar, eso es todo. Si tienes algún problema, debes solucionarlo con ella, no descargarte con nosotros.

-Difícil si está en el futuro y yo aquí. Además ¿qué te importa?

-No es la primera vez que mencionan a Maeve y siempre pones carita cuando lo hacen.

-¡¿Carita yo?!

-¡Sí! ¡Pones cara de gato enamorado! La misma que me pone Chat Noir. De hecho, me di cuenta de que Chat Noir me ponía esa cara porque tú pones la misma. ¡Ustedes dos son dos gotas de agua!

Louis tuvo un tic en la zona cercana a su ojo derecho. No tenía argumento contra eso, lo que no quería decir que se sintiera menos amargado. Se cruzó de brazos y resopló, igual que un gato. Ladybug resopló, se acercó a Louis, le besó la frente y se dispuso a salir de ahí.

-Maeve… es mi Bonnie. Creo que voy a terminar casándome con ella en algún momento. -Dijo de pronto Louis. Ladybug se detuvo y le sonrió mientras lo escuchaba. -… Aunque ahora estamos… en un desacuerdo bastante grande.

-¿Y no son capaces de hablarlo?

-No. Ella no quiere estar de acuerdo conmigo. Y yo no quiero estar de acuerdo con ella.

-¿Es en serio? ¡Par de inmaduros! ¿Por qué tendría que estar ella de acuerdo contigo o tú con ella? ¡Lleguen a un punto en común!

-¡No podemos!

-¡Sí se puede!

-¡Que no!

-¡Que sí!

-¡NO DIJE!

-¡Están siendo intransigentes! Den el brazo a torcer y ya. ¿Qué tan malo puede ser ceder orgullo si eso significa algo mejor?

-¡Es que no veo como podría ser algo mejor!

-¿Te has detenido a pensarlo? -Ladybug rodó los ojos. -¡Aish! ¿Y yo qué me meto! Solo tengo catorce… ¡Me voy!

Ladybug abrió la puerta del cuarto y rápidamente Chat Noir y Emma se quitaron del medio, apegándose contra la pared, tratando de fingir que no habían estado escuchando. La chica ni siquiera comentó al respecto: tan solo besó la frente de Emma a modo de despedida y le sonrió antes de volverse hacia Chat Noir.

-Regreso a casa, Chaton. Te veo mañana.

-¡Claro, ma lady! ¿Quieres que pase por ti?

-Naaaah, puedo sola. Alya irá de todos modos. -Ladybug le dio un breve beso en los labios a Chat Noir y se alejó. -¡Hasta mañana, mon amour! -Se despidió antes de dar un salto de regreso a casa.

Emma tragó saliva al cabo de unos minutos. Chat Miró hacia su costado, solo para ver a Louis en el umbral de su habitación, sosteniendo su bastón y con Plagg flotando junto a él. Frunció el ceño, pero no dijo nada: opinaba lo mismo que Ladybug en todo caso.

-Nunca creí que una chiquilla de catorce regañaría a Louis. -Comentó a Emma. -Creo que no quiero que me regañe.

-Hmpf.

-Increíble. -Comentó Plagg. -¡Tal como la recuerdo! -El kwami tomó un mechón de cabello de Louis y le dio un tirón a modo de regaño. -Deberías escucharla.

-Me regañó una niña de 14…

-¡Y nunca dejaré que lo olvides, Minet!

-Supongo que yo tampoco dejaré que lo olvides, Louis. -Chat Noir se cruzó los brazos detrás de la nuca. -También me voy. Ya es tarde y soy un gato de casa: no puedo ausentarme tanto.

Chat Noir le dio algunas palmaditas a Emma en la cabeza y chocó puños con Louis, momentos antes de rascarle la cabeza a Plagg. Siguió el mismo camino que Ladybug momentos antes, pero en vez de seguirla, tomó otra dirección una vez que saltó del balcón. Los hermanos se quedaron en sus sitios un largo rato antes de moverse.

-Siento que debería sentirme angustiada por esto, pero… me siento tranquila. -Confesó Emma. -¿Habrán sido así con nosotros de haber sobrevivido?

-Creo que sí. -Louis suspiró y se dio la vuelta. -Noches Emma. Te veo mañana.

-Buenas noches, Gargamel. -Se burló la chica antes de encaminar a su habitación.


Arco del Triunfo. París.

Madrugada del martes. 3.45 am.

Su rostro se encontraba arrugado en una mueca de mal humor. Tenía la mandíbula y los puños bien apretados, la Strega no estaba feliz y su descontento aumentaba a medida que pasaban los segundos. ¡Malparido hijo de su perra madre! Matagot tenía un descaro que no lograba comparar con el de nadie. ¿Quién era el muy maldito? ¿Porqué sentía que debía conocerlo?

-¡¿Y por qué tienes razón?!

No había tenido un buen día. Lila irguió el cuello y miró a la calle, la rotonda que había a los pies del Arco del Triunfo y lentamente caminó por el techo del monumento observando todas las avenidas que convergían en aquel punto. París dormía, aunque se veían autos circulando y la ciudad de las luces sin duda no dormía.

-Tengo que cambiar de estrategia.

No le estaban resultando sus planes. No había podido atraer a Chat Noir y solo lograba cruzar caminos con Matagot, quien la había seguido del futuro. Aquella tarde tuvieron un feo encontrón que la pilló con la guardia y energía baja. Aun así, fue capaz de defenderse y atacar. Incluso logró asestarle un buen golpe que hasta rasgó su traje (¡OJALÁ que le hubiera dolido!), pero no pudo quedarse a terminar el trabajo, pues los síntomas del agotamiento de pronto la abrumaron. La magia se le agotaba demasiado rápido en este tiempo y los miraculous que tenía con ella, los tres, apenas la ayudaban a mantenerse en el 2015 y no volver al 2052.

En este tiempo no podía usar la magia del mismo modo que lo hacía en el suyo propio.

Su viejo grimorio, el que le había entregado a su versión más joven, le había enseñado todo lo que sabía sobre las artes oscuras, pero el precio a pagar era que, si quería mantener el control de sus hechizos, o usarlos durante más tiempo, para ello necesitaba usar más energía. Al principio vivía desmayándose, lo que justamente le estaba ocurriendo a la Lila del 2015, pero a medida que tomaba práctica y ella misma maduraba tanto en mente como en cuerpo, se cansaba cada vez menos.

Aun así necesitaba ayuda para no agotarse.

De los tres miraculous que tenía, solo usaba el de la mariposa, que la convertía en Schmetterling. Los otros dos, el del mono y del cerdo, que no utilizaba sino como reservorios de poder, cargas extras, que desde que había llegado al 2015 los dedicaba única y exclusivamente para mantenerse en este presente y no volver a su futuro.

Hacía años que no veía a Daizzi ni a Xuppu. ¿Seguirían vivos? Pff. No tenía tiempo para ellos.

-Bien Matagot. Te creo. Wayhem aun no es el portador del gato. ¡Explica muchas cosas! -Lila entrecerró los ojos. -¿En qué momento se habrá muerto su predecesor? Debí preguntarle al anciano… ¿Quién era el maldito? Más de 14 no debió haber tenido en este año.

La Strega había ido varias veces a la casa de Wayhem y lo había seguido a lo lejos, esperando que se convirtiera en Chat Noir y así poder atacarlo, pero no solo eso no había ocurrido, sino que había comenzado a dudar de que el muchacho fuera especial. Ya había tenido un encuentro con el Chat Noir de esta época y sus personalidades no habían cuadrado en lo absoluto. Aún así…

-Tengo la impresión de que me mintieron. ¡Alguien me mintió!

¡Es que recordaba tan bien el momento en que ahorcó y mató a Wayhem! Todo lo que le había dicho de su identidad como Chat Noir calzaba a la perfección con lo que sabía hasta ese momento. ¡Todo! Incluso le dijo cosas que solo el propio Chat Noir podría haber sabido. ¿Y ahora? No solo veía que Wayhem era un parisino aburrido con una obsesión por Adrien Agreste, sino que se enteraba que había otro Chat Noir. ¡Otro! ¡¿Cómo era eso posible?! ¿Cómo no se dio cuenta antes?

-Me ven la cara. -Algunas lágrimas comenzaron a caer por sus mejillas… Lila lloraba, pero de frustración. Se mordió la punta de su manga. -Tengo que volver a casa, al 2052… ¡Necesito información! ¡TENGO QUE SABER!

-Ama… ¿ya no volverá al pasado?

-¡Calla Nooroo! -Chistó Lila con fiereza. -¡Voy y vuelvo! ¡Por supuesto que vuelvo! Necesito mis miraculous. -La Strega vibró de rabia. -Solo tengo que buscar alguna información en el 2052 que me explique qué está pasando en este tiempo.

-¡Pero eso es peligroso para usted, ama! Se puede…

-Callado dije, no discutas. Nooroo: ¡Transfórmame!

El kwami ni siquiera se resistió. Se dejó absorber por el miraculous y Lila se convirtió una vez más en Schmetterling, quien sin dudar un solo momento, levantó en alto su báculo mientras vocalizaba palabras dichas en algún dialecto del italiano, aprendidas de su grimorio.

A lo lejos, pudo verse un gran destello de luz encima del Arco del Triunfo… y luego la oscuridad usual de aquella hora. Lila Rossi había regresado al futuro.

De momento al menos.

Continuará

Por

Misao–CG


Próximo capítulo: Lo que sucede en el futuro.

"… Marinette tragó saliva. Ella tenía muy claro a donde quería ir a parar, y se estaba esforzando en serio para conseguir ese objetivo. Sin embargo, el tono en que Gabriel Agreste había hecho esa pregunta la había llenado de miedo. ¡Era como si se jugara su vida y su credibilidad profesional todo en una respuesta y antes incluso de haber entrado a la educación superior!

-En el Institut Français de la Mode. -Respondió toda tensa…"


Notas finales: Les debo mil disculpas por no haber podido actualizar antes. Primera vez que me pasa, y escapó a mi control. Los últimos días estuvieron muy, muy ajetreados y mi trabajo absorbió toda mi atención. Para peor, arreglar y retocar este capítulo estuvo muy complicado, no solo porque no lograba encontrar tiempo para sentarme y hacer los retoques, sino porque la vida normal tampoco quería que me concentrara. ¡Pero aquí está! Y espero que les haya gustado. En fin. Me encuentro en proceso de cambiar el formato de los diálogos, así que puede que se me hayan escapado algunas comillas. Del mismo modo, estoy aprendiendo a usar los guiones, así que ténganme paciencia en lo que aprendo a usarlos. Por favor, cualquier error, gramatical o de ortografía, me lo dicen para poder arreglarlo si corresponde. Del mismo modo, info sobre la próxima actualización la pueden encontrar en mi perfil y si gustan que añada algún dato a la brújula cultural, me dicen y veré que hago. ¡MUCHAS GRACIAS POR LEER!


Pues… tal como dice Abby, CuentaOlvidada, soy cruel y malvada cuando me lo propongo. Alya estuvo en su salsa, y casi explotó de tanto fangirleo. Ahora estará muy contenta por su amiga… y puede que busque otros ships en los que concentrarse. Quizás en ver qué puede hacer por Ladybug y Chat Noir. ¡nunca se sabe! Todvía tengo algunas sorpresas reservadas para este fic, espero no te decepcionen. Ten, un muffin, y ¡GRACIAS POR LEER!

Adrien necesita salir de esa casa, Newfan, el pobre es demasiado buen hijo y muchacho como para aguantar tanto abuso. Gabriel no lo merece. Al menos en este mundo tiene a Gustave y a su personal, mira que son los tres muy malditos, pero buenas personas. Emma… tiene un sentido del humor muy especial. Supongo que se debe a pasar tanto tiempo bajo tierra. Ten, un muffin, y ¡GRACIAS POR LEER!


BRÚJULA CULTURAL:

Traída gracias a la magia de internet y Wikipedia. Otros sitios serán debidamente indicados cuando corresponda.

La Défense: Es un barrio de negocios situado al oeste de París, como prolongación del "axe historique" (eje histórico) que comienza en el Louvre y prosigue por la Plaza de la Concordia, la avenida de los Campos Elíseos, el Arco de Triunfo, y hasta el puente de Neuilly y el Arco de La Défense o Grande Arche. Se extiende sobre los municipios de Puteaux, Courbevoie y Nanterre (todos en el departamento de Hauts-de-Seine). Este distrito se compone esencialmente de rascacielos de oficinas, conectados por una inmensa explanada peatonal (Le Parvis) de 31 hectáreas. Los jardines colgantes y sesenta obras de arte hacen de él un verdadero museo al aire libre y un paseo muy apreciado por las personas que viven o trabajan allí. Junto con la City de Londres, son los dos distritos de negocios más importante de Europa. Los habitantes de La Défense y los que trabajan allí se llaman Défensois.

Desarrollado a principios de la década de 1960, La Défense está mayoritariamente constituido por edificios de gran altura destinados principalmente a oficinas, sumando unos 3 millones de metros cuadrados. La Défense aun así es un barrio mixto: posee cerca de 600.000 m² de vivienda y la apertura del centro comercial Les Quatre-temps en 1981 hizo de La Défense un polo comercial en la región de la Isla de Francia. En 2009 el barrio contaba con 2500 empresas, con alrededor de 180.000 empleados y 20.000 habitantes repartidos en 71 torres.

Actualmente su torre más alta es la Torre First.

Kilt: Es la prenda más típica de Escocia e Irlanda. Consiste en una falda, pero tiene la peculiaridad de que la visten los hombres. Es utilizada en la actualidad solo para las grandes ocasiones como bodas, convenciones, etc.

Suele afirmarse que el color del kilt diferencia tradicionalmente a los diferentes clanes provenientes de la región de las Highlands. Sin embargo, en un famoso estudio del historiador Hugh Trevor-Roper, titulado "La invención de la tradición: la tradición de las Highlands en Escocia", se demuestra que el kilt, como la gaita, en cuanto símbolo de la identidad nacional escocesa e irlandesa, fue elaborado muy posteriormente a lo que se da a entender: "Lejos de ser un vestido tradicional highland, fue inventado por un inglés después de la Unión de 1707, y los diferentes "tartanes de los clanes" son incluso una invención más tardía." El ensayo está incluido en el volumen La invención de la tradición (1983), Hobsbawm y Granger (eds, pp. 23-48. Barcelona: Crítica). Al diseño particular de cada tipo de cuadriculado se alude a veces, por extensión en relación con el tejido, con el término tartán.

El origen del kilt está en la prenda llamada feileadh mor, una túnica larga, y sin confeccionar, de unos cinco metros de largo, que se recogía y luego se ataba con cinturón alrededor de la cintura para cubrirse tanto el cuerpo como las piernas. De cintura para abajo, la feileadh mor se parecía a la actual falda (pero más larga), mientras que la tela sobrante se colocaba por encima del hombro y se sujetaba con un broche. La parte de arriba se podía colocar por los hombros de diversas maneras, dependiendo de las exigencias del tiempo, la temperatura o la libertad de movimiento necesaria.}

Tras la derrota de los jacobitas en Culloden en 1746, se prohibieron el kilt y otros elementos de la vestimenta de las Tierras Altas. El kilt no desapareció durante estos años gracias, en gran parte, a su adopción por los regimientos de las Tierras Altas al servicio del ejército británico. Sin embargo, durante los últimos 200 años, la falda escocesa se ha convertido en un símbolo considerable del orgullo escocés e irlandés.

Como curiosidad, en la I Guerra Mundial (la primera guerra moderna en la que se dio importancia al camuflaje de las tropas, rechazando los coloridos y abigarrados uniformes anteriores, que eran demasiado visibles para el enemigo) los regimientos escoceses del ejército británico llevaban un kilt "militar" de color caqui.

Los actuales regimientos de Highlanders aún suelen llevarlo (aunque no en acción), pero ya no constituye una prenda de vestir de diario en Escocia. Se ven hombres con kilts sobre todo en celebraciones como bodas, juegos de las Tierras Altas y otros acontecimientos similares.

Bonnie: Significa bella. Solo en casos muy específicos esta palabra alude a un hombre, como el caso de Bonnie Prince Charlie (Carlos Eduardo Estuardo, 1720 – 1788, pretendiente al trono inglés). Por lo general, es como un hombre se refiere a su novia en Escocia. El término completo es Bonnie Lass, mi niña bonita, o simplemente Bonnie, su bella.

… Louis es malhumorado, pero muy cursi.