Papillón sigue en sus intentos por conseguir los miraculous, pero elige una víctima para sus akumas muy poco apropiada y puede que haya hecho enojar a una mamá osa. Emma recupera algunos recuerdos, que la dejan muy nerviosa. Ladybug y Chat Noir ya tuvieron suficiente. ¡GRACIAS POR LEER!
¡HOLA A TODOS! No mucho que decir, excepto que espero tener todo subido antes del domingo 22, pues si no se me hará muy complicado hacerlo. Creo… que tendré que tomar algunos resguardos. ¡Ahora a lo que nos convoca!
Agradezco la ayuda de Seika, quien fue lectora de pruebas de este fic. ¡Vaya a ella mi enorme cariño y agradecimiento!
Para todo lo demás, Abby Lockhart es la culpable. ¡Este fic se lo dedico con enorme cariño! Gracias por mostrarme la serie y animarme a escribir esto.
DISCLAIMER: Los personajes son propiedad de Thomas Astruc, Zag Heroes y quienes hayan comprado las respectivas licencias. No estoy ganando dinero con esta historia, sin mencionar que no tengo ni donde caerme muerta: si me demandan, no van a sacar nada.
ADVERTENCIA
Podría contener spoilers de la tercera temporada y de este mismo fic. Sugiero una pelotita antiestrés o una bolsa de papel en su defecto.
Y si vuestras madres son como la mía, sugiero que no imiten el lenguaje soez que se lee de tanto en tanto. También deben evitar las peleas.
"TEMPUS FUGIT"
("El Tiempo Vuela")
Capítulo 29: Akumatización
Mansión Agreste. Guarida de Papillón.
Tres semanas después. Miércoles, 13:37 hrs.
-¡Buen trabajo!
Si había una frase que odiaba con toda su alma, era esa. Papillón hirvió de rabia cuando Ladybug y Chat Noir toparon sus puños en señal de victoria. El akuma había sido derrotado y él dejado en vergüenza.
-¡NOOOOOOOOOOOOOOOOOO! ¡MALDITA SEA! -Bramó de rabia, con los brazos extendidos. -¡Canten victoria ahora que pueden! Pero ya llegará el día en que seré YO quien ría de últimas.
Enfurruñado, se apoyó de su bastón al tiempo que se cerraba su ventanal, sumiéndolo en la oscuridad. Al menos, y eso le constaba, la Strega también estaba enfurecida por el resultado del combate. Al igual que él, ella también había perdido y como ya mostraba una racha de mala suerte, su berrinche estaba siendo épico: ¡Algo bueno que tuviera el día que ya estaba arruinado! Además, tuvo la sensación de que la mujer esa no estaba acostumbrada a perder, tal como evidenciaban sus pataletas post combates.
-¡Necesito que esa mujer se regrese a su año y al agujero del cual salió! Y que no vuelva más. -Murmuró entre dientes, casi escupiendo veneno. Concentró la mirada en la oscuridad en la que estaba sumido tras el cierre del ventanal. -¿Qué sé del combate de hoy?
Papillón cerró los ojos. Había sido una pelea akuma casi rutinaria en la que Schmetterling había intervenido y pese al caos desatado por ambos villanos, ese par de adolescentes insolentes se las había arreglado para ganar. Lo diferente es que en esta ocasión no había intervenido el Chat Noir adulto, sino la muchacha esa de los cuchillos, quien a rostro cubierto, había probado tener una puntería muy precisa y un lenguaje digno de antro de mala muerte. ¡Arrabalera Insolente! Quizás en qué condiciones había crecido. Bufó asqueado: al menos su hijo no decía tantas palabrotas juntas.
¡MALDITOS SEAN ESOS DOS HÉROES!, les habían arruinado los planes no solo a él, sino también a la horrible mujer esa, a juzgar por la pataleta que hacía en esos momentos. Prestó atención en dirección de la Schmetterling: ¡Cómo lloraba esa mujer! Tenía la impresión de que ella no estaba acostumbrada a perder contra ese par de mocosos. ¡AAAAAARGH! Lo más horrible de todo es que si bien LE HABÍAN GANADO DE NUEVO, también les debía el hecho que LE HABÍAN ARRUINADO EL DÍA A SCHMETTERLING. ¡Qué sensación tan agridulce!
-¡MALDITOS MOCOSOS! -Bramó Gabriel en la oscuridad de su oficina. Ganas de destrozarlo todo no le faltaban.
-Recuerde su presión, Señor. -Le recordó Nathalie con profesionalismo.
-¿Qué averiguaste?
-Nada que no sepamos. El Chat Noir adulto no intervino.
-Evidente. ¡No dejó ver ni las orejas! ¡Dime algo más interesante!
-Sí mostró las orejas. No intervino en el combate, pero… Observe.
Nathalie le mostró el Tablet. Papillón pudo ver en la pantalla un video proveniente de una cámara de seguridad. Ahí se mostraba a Emma entrando a un callejón, mientras se alejaba del lugar del combate una vez que éste hubo finalizado. Fue cuando Matagot la interceptó y la llevó a un rincón, procediendo, a juzgar por los aspavientos que hacía con los brazos, a regañarla. Lamentablemente la muchacha ni se quitó la capucha ni su rostro se podía ver desde el ángulo de la cámara, pero por su lenguaje corporal pudo saber que estaba quizás un poco molesta.
-Esos dos son hermanos, podría apostar por ello. -Le explicó Nathalie. -Da la impresión de que son muy unidos, pero al mismo tiempo, son hermanos normales y puede que haya algunos roces.
-Eso es normal entre hermanos. ¿Y la nueva mujer? ¿La que pone música de gaitas durante los combates?
-No aparece en ninguna base de datos, no he logrado identificarla. A juzgar por cómo actúa cerca de Chat Noir adulto y la muchacha de los cuchillos, también podría venir del futuro. ¿Señor?
-Tiendo a pensar que esos tres vinieron a buscar a Schmetterling para llevársela de regreso, antes que altere el curso de la historia. -Meditó Papillón. -Tiene sentido…
-Creo que podría considerar akumatizar a la muchacha de los cuchillos.
-Explícate.
-Eso alteraría el equilibrio del grupo de Labybug y Chat Noir. La carga emocional que eso va a significar los llevará a cometer errores. Sobre todo con Chat Noir adulto, quien muestra un alto grado de hostilidad a todos los akumatizados. -Nathalie tomó aire. -Y podría averiguar más sobre qué vinieron a hacer a este año, si logra leerle la mente.
-¿Eso no la dejaría vulnerable ante Schmetterling? Disfruta quitándome el control de los akumas, además… he notado el cuidado que han puesto en que esa bruja no note a la muchacha.
-Puede diseñar un akuma especialmente para ella, para hacerla inmune al control de Schmetterling. Y Mayura podría darle un sentimonstruo para apoyar sus esfuerzos.
Papillón se llevó las manos detrás de la espalda y sonrió con malicia.
-Me gusta la idea.
Departamento de Emilie.
Al día siguiente. Jueves, 17:35 hrs.
-¡LO CONSEGUÍ POR FIN!
Emma puso su Tablet sobre la mesita de centro con energía. Maeve, quien tras esas semanas de tratamiento estaba mucho mejor, su herida estaba sanando a buen ritmo, dejó el puñal que estaba afilando a un lado y se incorporó mejor, irguiendo la espalda y mirando con ansias a Emma. Louis, quien estaba en el mesón de la cocina amasando pan, prestó atención.
-¡¿Terminaste las planimetrías?!
-¡SÍ, POR FIN LAS AJUSTÉ! Ya tengo toda la información en digital, y debidamente organizada. ¡Mira!
-¡Claro, excluyan al ciego! -Se quejó Louis muy burlón.
Emma lo ignoró. Encendió el Tablet e hizo algunos movimientos sobre la pantalla, activando una aplicación que hizo el resto.
-Activar modelo Les Invalides 3D en escala 1:50.000. -Ordenó Emma.
De pronto, un modelo en tres dimensiones del complejo de Les Invalides apareció sobre la mesita de centro. Era un holograma muy bien logrado, que parecía casi como una maqueta real del edificio, más que luces organizadas. Emma manipuló partes de la imagen, dejando ver lo que había dentro, revelando un gran nivel de detalle.
-Creo haber purgado todos los errores. Cuando activemos esto en el terreno real en 2052, este modelo será de escala 1:1 y podremos pasear por su interior como si fuera el edificio real. Se adaptará a la orientación geográfica exacta y a las ruinas existentes. ¡Será INCREÍBLE!
-¡ASOMBROSO! Esto nos va a ayudar un montón. No más espero que hayamos estado cavando donde correspondía. -Maeve tocó una parte de la maqueta con sus dedos para curiosear en el interior. -Se ve todo pixelado.
-Claro que sí, cuando esté en tamaño real, todo se verá en HD.
-¿Cómo se supone que vamos a ocultar esto a la vista? El complejo de Les Invalides es enorme. Si eso aparece de pronto en la ciudad, va a atraer una notable cantidad de akumas. ¡Llamará la atención! -Preguntó Louis muy pensativo. El gato entrecerró los ojos. -¿Por qué no dejamos que Rena Rouge hiciera una ilusión?
-Las ilusiones del zorro son casi perfectas, pero nos habrían dado una visión incompleta. -Explicó Maeve. -Dependen mucho de la memoria de Rena Rouge y ella no conocía bien el edificio. -Maeve se sopló el flequillo. -¡Pero es una buena pregunta! ¿Cómo vamos a ocultar tamaño pedazo de edificio?
-Cuando activemos el modelo a escala real, este solo será visible en realidad aumentada. Necesitas un Tablet o un celular para ver la estructura, como cuando juegas Pokemon GO. -Emma sacó pecho llena de orgullo. -También se ajustó a la frecuencia que emiten solo determinados portadores de miraculous, así que ellos también podrán ver el edificio, mientras estén transformados. El resto de los mortales, pues con Tablet o gafas especiales.
-Max pensó en todo cuando diseñó esa aplicación. -Comentó Maeve. -¡Ese hombre es un genio!
-Markov fue el de la idea de compatibilizar las frecuencias de los miraculous.
-¿Incluyendo el del miraculous que te mostré? -Preguntó Maeve con una sonrisa cómplice.
Emma se cohibió en el acto. Se cruzó de brazos y enfurruñó la cara. Asintió rápidamente sintiendo las manos heladas y un golpe de adrenalina brotarle del pecho. Louis le dio algunas palmaditas en la cabeza. Maeve se sopló el flequillo.
-¿Sigues sin querer usar tu miraculous, hermanita?
-¡No he aceptado ese miraculous! Así que no es mío.
-Mejor, así no te arriesgas en combate.
-¿Insinúas que no sé combatir, connard?
-No, insinúo que no quiero que te expongas. ¡Suficiente conmigo!
-¿Y acaso Maeve no se expone?
-Fue su elección, no puedo hacer nada contra eso. -Le dijo Louis con calma. -Tú no quieres elegir ese camino.
Maeve se mordió la lengua para no decir nada. Sabía que Emma ansiaba poder ser parte de la lucha, y bien capaz que era de mantener un combate cuando estaba decidida, tal como habían demostrado las últimas peleas contra los akumas. Pero tenía terror al uso de los miraculous: prefería que otros lo usaran, no ella. Sentía la presión de las expectativas y le costaba manejar eso.
-¡No sabes si quiero elegirlo o no! A lo mejor quiero elegirlo, pero no como portadora. ¡No quiero ningún miraculous!
-Marsellesa no te va a obligar a usarlo: quiere que sea tu elección, pero… ¡trata al menos de considerarlo!
-¡Dejen a mi Minette en paz! -Exclamó de pronto Plagg, saliendo de su escondite en el bolsillo de Louis. Flotó hasta el rostro de Emma y le puso las manitas encima de la nariz, mirándola con ternura. -Te he dicho mil veces que sigas tu corazón: si no quieres, ¡no quieres!
-¡Pero que al menos se abra a la posibilidad!
- ¡P**as Louis! ¡Decídete! Primero me sales con que no quieres que entre a los combates, luego que use el miraculous, luego que no lo use. ¡¿Quieres ser más claro?! Además está todo el rollo ese que no quieren que la Strega me vea. ¡Quién m**rda los entiende!
-¡No quiero que entres de civil a un combate! Con un miraculous estarías más protegida. ¡Eres tú la que no se abre a la posibilidad!
-¡Louis!
-¡Me largo! -Emma se levantó de golpe. No quería seguir con la conversación y se dirigió hacia la puerta. -¡Iré a tomar un poco de aire!
-¡Emma! -Louis intentó detenerla, pero Maeve lo detuvo. -¿Bonnie?
-Deja que salga a despejarse un poco. -Maeve levantó su celular en el acto, justo cuando notó que su novio iba a abrir la boca para reclamar. -Es menor de edad: todavía está en la aplicación de rastreo que implementó Markov hace años para los niños. Sabremos donde está si se tarda mucho.
-¿Ese programa sigue activo? Oh la lá…
Emma salió al pasillo y se dirigió a los ascensores, pero en vez de bajar, subió hasta el último piso. Desde allí, se coló hacia la azotea y se las arregló para salir. NI bien sintió el aire en la cara, tomó aire varias veces para calmarse. ¡No podía perder el control! Tenía que mantenerse serena, ¡pero era tan difícil!
Todo esto del viaje ya comenzaba a abrumarla por momentos. Sabía que ésta no era su época, su año, que estar así de cerca con sus padres no sería algo permanente. Eso dolía. Ella misma sentía que estaba creciendo, que cuando volviera a su mundo, ya no sería la misma persona, que todo había cambiado de golpe, que eso le dolía. Le dolía también… saber que era muy capaz de enfrentar un combate, que podía mantener sus miedos bajo control, y que ya había mirado a la Strega a la cara y sobrevivido, pero…
-¡¿Por qué le tengo miedo a un miraculous?!
-Aaah. ¡Miedo! Esa emoción tan humana y que nos puede conducir a la locura…
Emma se sobó los brazos. Se puso la capucha como para protegerse del mundo. Dio varias vueltas por esa azotea, tratando de calmarse, hasta que por fin se sentó junto a un ducto de ventilación, abrazando sus rodillas. Estaba asustada: la noción de usar un miraculous le descomponía los nervios y hasta la hacía sentir ahogada. ¡Ella no daba el corte! Usar un miraculous era otro nivel, otro lenguaje, otra guerra. ¡Lo arruinaría todo! Estaría sola y expuesta, ¿y sí hacía las cosas mal? ¿Si lo arruinaba todo? ¿Qué pasaba si por su culpa alguien moría o usaba mal sus poderes? ¿Si no podía cumplir con la misión? Siempre que veía a los portadores, éstos estaban muy seguros de sí mismos, parecía que sabían qué hacer solo por el hecho de estar transformados.
-¡Ve querido akuma y hazla malvada!
Ella no era así. Sobre pensaba las cosas, no era rápida y fallaría miserablemente.
-… tengo mucho miedo…
… no iba a cumplir las expectativas. No tenía la rapidez mental de su madre, o la valentía de su padre. ¿La experiencia de su hermano? Tampoco. ¿La fuerza necesaria? ¡Menos! Solo tenía su sarcasmo y puntería con los cuchillos, pero eso no sería suficiente. ¿Cómo lo hacía Pascal para usar el miraculous de la abeja y seguir tan campante por la vida?
-No voy a dar el ancho…
BIP. BIP.
Emma levantó la mirada de golpe. La alerta de proximidad de su reloj indicó la cercanía de un akuma. Con horror vio por el rabillo del ojo como una de las mariposas de Papillón estaba peligrosamente cerca y como un resorte dio un brinco y se alejó.
-¡M**DA!
A trastabillones se puso de pie, y a tropezones se echó a correr. Como perdiese de vista al akuma, se giró varias veces para ver por dónde estaba, sin éxito, y con la horrible urgencia de huir. ¡NO quería ser una infectada! Se agachó justo a tiempo para esquivar la mariposa que hacía esfuerzos por posarse sobre ella, considerando que no tenía ningún objeto en las manos. Intentó buscar la puerta de acceso al edificio pero con los nervios no podía dar con ella.
-¡M**rda, m**rda, m**rda!
-¡No te resistas! La akumatización es inevitable…
La voz de Papillón le resonó por la cabeza, lo que la hizo pegar un grito de susto. ¿Acaso el akuma ya se había posado sobre ella? Se revoleó varias veces mientras corría por el techo de aquel edificio. En un momento de desesperación intentó quitarse la sudadera que tenía puesta, pero en el proceso cayó de bruces al suelo. Al girarse… Casi se muere del susto: si se levantaba, el akuma se posaría sobre ella y luego ya no sería responsable de sus actos… comenzó a arrastrarse como si con eso pudiera impedir lo inevitable, pero todo esfuerzo era inútil. ¡La iban a akumatizar!
¡PAH!
Ladybug atrapó al akuma con una de sus manos y la miró con furia. Papillón, en su guarida, dio un brinco de sorpresa: toda la voluntad de Ladybug se oponía a la suya.
-¡Akumatízame, hijo de p**a, por favor! ¡Porque la primera persona por la que voy a ir serás tú y haré que te arrepientas de atacar a mi hija! ¡HAZLO, CONNARD, PORQUE TE VOY A MATAR!
-¡¿LADYBUG?!
Papillón no podía creer su suerte. O la falta de esta. El akuma intentaba infectar el miraculous de Ladybug, pero preso como estaba en la mano de la heroína no podía hacer tal cosa, tampoco huir. Algo en la mocosa impedía además que accediera a sus pensamientos: estaba enfurecida sin duda, pero su voluntad se había convertido en algo poderoso que la protegía. Papillón sabía que el instinto maternal era una fuerza muy voluble y que se podía manipular bajo ciertas circunstancias, pero si una madre estaba empeñada en proteger a su descendencia del peligro inminente, ella se convertía en algo demasiado peligroso.
-¡Solo eres una chiquilla! ¡¿Qué sabes tú de maternidad?!
-¡PRUÉBAME!: Haré que te arrepientas.
Un pulso de energía pareció sacudir el edificio y al mismo Papillón, quien sintió como si le hubieran dado con un palo en la cabeza. La Catarina estaba enfurecida y lo hizo notar. Abrió la mano y el akuma intentó huir, desistiendo de sus esfuerzos por akumatizar a nadie. Pero en ese momento…
-¡Cataclismo!
Chat Noir atajó la mariposa y la destruyó. Cuando abrió la mano, se deshizo en ceniza inofensiva… aun así el gato negro pisoteó los restos cuando cayeron al suelo como quien aplasta un cigarro. El mismo instinto que había motivado a Ladybug a reaccionar, sumado a la necesidad de proteger a los cachorros, motivaba al gato negro. También estaba enfurecido. El ventanal de la guarida de Papillón se cerró… el hombre desistió de sus intentos.
-¡Emmie!
Ladybug se arrojó sobre Emma, quien estaba hecha una bola y temblaba sin control. La obligó a mirarla, pero se encontró que la muchacha tenía los ojos muy apretados. Temblaba de miedo y sentía que el corazón se le iba a escapar del pecho. En 2052 el trato que se les daba a los infectados no era el mejor del mundo, y ella casi había sido akumatizada. No paraba de temblar, sudaba frío y tenía la respiración entrecortada. Chat Noir también se arrojó sobre la muchacha, quien no reaccionaba, pero cuando la llamó…
-¿Ma souris? -Chat Noir la tomó por las mejillas. -Abre los ojos, ma souris...
Flashback.
-¡Papa! ¡Hugo me empujó! ¡Y me encerró!
La niña todavía se estaba aferrando al picaporte de su puerta, tratando de salir, cuando vio a Chat Noir, su padre, entrar de un salto a su habitación. Gritos horribles se dejaron oír de pronto y Emma retrocedió, tapándose las orejas. ¿Qué estaba pasando? Primero su hermano la empujaba hacia el interior de su cuarto, luego su papá entraba por la ventana y ahora… ¿Esto? No eran gritos de alegría, había algo en ellos que le helaba la sangre y su corazoncito se le revolvió temeroso. Giró sobre sus talones dispuesta a buscar la protección de su papá, cuando este la levantó en brazos y la abrazó con toda su fuerza.
-Ma souris. Cierra los ojos. ¡No los abras hasta que yo te diga! -Le dijo lleno de ternura, pese a la urgencia que lo movía.
-¿Papá? -Emma hizo varios pucheros. Se refugió en el pecho de su papá. No sabía lo que estaba pasando, pero sin duda que estaba segura y a salvo con él.
-Cierra los ojitos, ma souris, ¡Hasta que yo te diga!
Fin del Flashback.
-Ma souris… abre los ojos.
De golpe, Emma abrió los ojos. Fijó la mirada en sus padres y por segundos fue presa del pánico. Sus pupilas se fijaron en Chat Noir, como afilándose. Ladybug se angustió al ver esa mirada aterrada y perdida en el rostro de su hija. Emma tomó aire y ahogó un grito de terror cuando un sinfín de memorias reprimidas le golpearon la cabeza como montaña de ladrillos, asustando de paso a los héroes de París. La muchacha pareció derrumbarse y los ojos se le derramaron en lágrimas, pero lloró sin emitir ni un solo sonido. Se aferró con fuerza de Ladybug, quien no dudó en abrazarla, sintiéndose a momentos abrumada por la cantidad de emociones que le estaban dando vueltas en la cabeza. Chat Noir se unió al abrazo, no sin intercambiar una mirada muy seria con su lady, como si estuviera ideando algo al mismo tiempo y de manera parecida. Ninguno tenía intenciones de soltar a Emma, quien seguía temblando.
-Vamos. Hay que ir a casa. -Dijo Ladybug al cabo de un rato cuando notó que Emma dejaba de temblar un poco.
Emma asintió con la cabeza, pero no dijo nada. Se dejó llevar por sus padres, quienes sin soltarla la sacaron del techo y juntos bajaron hacia el departamento de Emilie, rogando para que nadie se les cruzara en el intertanto. Por fortuna así fue, llegaron sin ser vistos hasta la casa y tras entrar en la unidad, cerraron las puertas tras de sí. Maeve estaba ayudando a Louis con el horno cuando el grupo llegó, y en seguida ambos erizaron la espalda al ver en qué estado habían llegado.
-¿Qué pasó? -Preguntó Maeve toda seria.
Emma se abalanzó sobre Louis y lo abrazó con fuerza, llorando por primera vez con ruidos. Louis, tomado por sorpresa, atinó a abrazarla para tratar de consolarla en algo, prestándole atención únicamente a ella, sin pedirle respuestas. Ese llanto rompía el alma y Ladybug tuvo que aguantarse ella misma las lágrimas. Chat Noir le tomó la mano, se sentía exactamente igual que ella. Maeve parecía conocer muy bien ese tipo de llanto: acarició los cabellos de Emma mientras le decía alguna cosa o dos en gaélico.
-¿Qué pasó? -Preguntó Maeve de pronto, en vista que Louis no lo iba a hacer.
-Veníamos por los techos hacia aquí. -Comenzó Ladybug, sacudiéndose las lágrimas. -Sentimos gritos cuando estábamos a un techo de distancia… un akuma perseguía a Emma.
Ladybug apretó los labios y los puños. ¡Es que había visto en rojo! Al ver a su hija acosada así por un akuma sintió como le hirvió la sangre y sus acciones fueron presa de una sensación que no pudo identificar, pero que hasta pareció darle más fuerza. ¡Bien podría haberse llevado el mundo por delante! Tuvo visión de túnel y no paró hasta que agarró al akuma con sus manos, aun sabiendo los peligros que eso implicaba, y amenazaba de muerte a Papillón en el proceso. ¿Lo peor? ¡Es que en serio lo iba a cumplir! Tenía todas las intenciones.
Louis levantó la cabeza y la orientó hacia su madre, pálido, pero no soltó a su hermana, quien no paraba de llorar. Maeve se tapó la boca con la mano. ¿Cómo no se habían dado cuenta?
-¡¿Un akuma?!
-Lo destruí. No molestará más. Papillón no volverá a molestar a Emma… porque si ma Lady no lo mata: ¡Lo haré yo! -Gruñó Chat Noir muy decidido. -¿Ma souris?
Emma se separó de Louis y se limpió las lágrimas. Su hermano atinó a pasarle el paño de cocina lleno de harina para que se secara la cara, que su hermana aceptó solo para ponerlo a un lado y tomar las servilletas de papel que le pasaba Maeve, que al menos estaban limpias. Parecía estar más tranquila.
-¿Minette? -La llamó Louis con ternura, tratando de disimular el tremendo susto que se estaba llevando. -¿Te hizo daño?
-Perdón, Louis. ¡No me di cuenta! No sabía que estaba llamando la atención. ¡NO quise…!
-Ni siquiera empieces. ¡No te preocupes! Eres mi hermanita.
-Hazle caso al cachorro. -Papá Plagg se posó sobre la cabeza de Emma, comenzando a hacerle caricias en el cabello. -Estás bien. Es lo que importa. ¡Minette! Estás a salvo…
Emma se llevó la mano a su cabeza y correspondió las caricias de Plagg. Respiró profundo algunas veces, notando en el proceso que Maeve había puesto a calentar leche y que Ladybug la abrazó por la espalda. Chat Noir también se había acercado… le temblaron los labios otra vez y casi se pone a llorar de nuevo.
-Cataclismeaste mi habitación, papa. -Confesó con la voz en un hilo. -Ese día… me dijiste que cerrara los ojos.
Esa confesión de pronto los dejó helados a todos, sobre a Louis que erizó todo el espinazo. Chat Noir se acercó a propósito y la tomó del brazo.
-¿Qué dices, minette? -Le preguntó Plagg asustado.
-¡Que mi papa cataclismeó mi habitación! -Emma entrecerró los ojos, como recordando. -No recuerdo bien, creo que estaba jugando con algo… escuché gritos, un escándalo horrible y me asusté. Salí a mirar. -Emma se detuvo y miró a Louis. -¿Era una casa de dos pisos?
-Sí, lo era.
-… Hugo pasó corriendo… me empujó dentro de la habitación y me encerró. No pude abrir la puerta. -Emma miró a Chat Noir con los ojos deshechos… -Entraste por la ventana. Me tomaste en brazos y me aferraste contra tu pecho… cataclismeaste toda mi habitación. ¡Toda! Y saltamos fuera… a la calle. -Emma se tragó un enorme nudo que se le había formado en la garganta, mirando a Chat Noir con los ojos deshechos. -Me escondiste entre unos arbustos y deshiciste tu transformación. ¡Venían unos gritos horribles de la casa!… me pasaste el anillo y me dijiste que corriera… ¡Tenías la camisa llena de sangre!
-Y a mí me dijo que te cuidara. -Recordó Papá Plagg con las orejas caídas, sin dejar de acariciar los cabellos de Emma. El kwami se quedó mirando a Chat Noir. -Luego regresaste a la casa y yo me llevé a minette de ahí. Fue la última vez que te vi vivo.
Ladybug solo abrazó con más fuerza a Emma, incluso sirviéndole de apoyo, porque de a momentos le flaqueaban las fuerzas. No le cabía duda de que su hija había recordado eso de golpe, debido al incidente con el akuma. Todos estaban impactados y asustados. Louis lloraba de un solo lado. Maeve tenía la mandíbula apretada, empatizando muchísimo con Emma y Louis.
-Papa mató a uno de los atacantes, el que se metió a su despacho y lo apuñaló. Hugo y yo intentamos ganar tiempo en lo que él te ponía a salvo, pero lo mataron y la Strega… le ordenó a Barbazul que me arrancara los ojos. Papa los atacó de frente, pero yo ya había perdido la conciencia. Desperté en el hospital, pero estaba ciego… tío Luka ya estaba ahí conmigo.
Emma se largó a llorar de nuevo. Ladybug seguía sin soltarla, pero se sorprendió a sí misma estirando su mano hacia Louis, como si quisiera abrazarlo también. Chat Noir se dio cuenta y tomó a su hijo del brazo y lo acercó al roce de su madre, quien le aferró la mano. Louis estaba muy emocional… no tardó en sentir el abrazo de Emma, el de Ladybug o como Chat Noir los rodeó a todos con los brazos como mejor pudo. Maeve revisó la leche, le puso un poco de azúcar y una rama de canela, revolvió un poco y apagó el fuego. También revisó el horno, pero al pan le quedaba un buen rato: de buena gana se hubiera unido al abrazo, pero no era su momento.
-La Strega ya ha destruido muchas familias. ¡Debe ser juzgada! -Dijo Maeve en gaélico.
-¿No que la querías matar para vengar a tus padres, mi Bonnie lass? -Preguntó Louis en el mismo idioma, estirando su mano hacia ella. Toda la pequeña familia se separó y la quedó viendo.
-Por como lo veo, esa bruja ha causado tanto dolor, que matarla sería demasiado poco. -Maeve levantó las manos en señal de abstención. -Oh no, este momento es de ustedes, no mío. ¡No podría!
-¡Abrazo de grupo a mi Bonnie!
Acto seguido, todos abrazaron a Maeve, quien sonrió de gusto y se dejó consentir por todos ellos. Al cabo de unos momentos, cuando se separaron, Emma estaba más tranquila, pero bastante asustada. Ni Ladybug ni Chat Noir la soltaban.
-¿Van a ir por Remy en un rato para que revise mi herida, no?
-Sí, en unos momentos. De hecho, ya nos debería estar esperando. -Comentó Louis.
- Cuando vayan, consíganse calmantes. Emma los va a necesitar…
-Creo que sí me gustarían…
Louis tragó saliva. Si su hermana admitía eso, entonces sí que debía estar conmocionada. Empuñó las manos. ¡¿Qué clase de hermano mayor era que no se daba cuenta que su hermana estuvo a segundos de ser akumatizada?! De no ser por sus padres adolescentes… ¡Quizás en qué estarían ahora! Sacudió la cabeza asustado. ¡NO! ¡Mejor no pensaba así! ¡Pobrecita Emma! Quizás qué se imaginó que haría por su akumatización. ¡Se sintió un asco de persona!
-¡Vamos minette! Te hará bien descansar. Papá Plagg te va a contar un cuento y vigilará que duermas lindo. -Le dijo Plagg dándole unos topecitos en la cabeza. Emma hizo un puchero.
-Vamos, Plagg tiene razón. -Maeve tomó a Emma de la mano y comenzó a llevarla al cuarto de Louis, que era en donde había estado durmiendo las últimas semanas. Louis las siguió.
Chat Noir y Ladybug se retrasaron unos instantes. Ambos tenían los ojos vidriosos y el corazón hecho pedazos. Un dolor horrible les hacía sentir como si en vez de sangre, tuvieran limonada en las venas. Ladybug no sabía si quería llorar de angustia o destruir medio París por la pena. Chat Noir no estaba mucho mejor.
-Debemos detener toda esa locura en el futuro. ¡Si tan solo supiéramos como! -Siseó Chat Noir entre dientes.
-Todo tiene solución, chaton. -Le dijo Ladybug, usando el mismo tono de voz. Ambos se miraron intensamente a los ojos, muy severos y cada vez más decididos.
-¿Estás pensando lo que creo que estás pensando, ma lady?
-Sabes que sí. ¿Me apoyas?
-Hasta el fin del mundo.
Ambos asintieron al mismo tiempo.
Continuará.
Por
Misao–CG
Próximo capítulo: Viaje inesperado
… al sentir como Bunnix, contrario a todo pronóstico, en vez de salir elegantemente del portal, rodaba fuera de él y con compañía. Casi se le salieron los ojos de las órbitas al ver que Ladybug se levantaba tan campante. Bunnix, desenredándose del yoyo, hacía lo mismo, pero no se la veía muy contenta.
-¡¿Se puede saber que…?!
-¡Hola Bunnix!
-¡MINI BUG! -Bunnix casi se quedó calva. -¡¿Pero qué locura has hecho?! ¡¿Te das cuenta de lo que hiciste?!
-Vine al 2052.
Notas finales: Ladybug y Chat Noir perdieron la paciencia y decidieron que la sartén se toma por el mango. Esos dos tienen planes y van a llevarlos a cabo. ¡ya lo verán! Las sorpresas todavía no acaban. Por favor, cualquier error, gramatical o de ortografía, me lo dicen para poder arreglarlo si corresponde. Del mismo modo, info sobre la próxima actualización la pueden encontrar en mi perfil y si gustan que añada algún dato a la brújula cultural, me dicen y veré que hago. ¡MUCHAS GRACIAS POR LEER!
Pues… digamos, Manu, que después del 22 de diciembre actualizar se me hará muy complicado, así que me gustaría tener todo subido antes. Y no, conozco al personaje, pero nunca lo he jugado. Ten, crepes de manzana y ¡GRACIAS POR LEER!
¿Conseguiste la insulina, CuentaOlvidada? Aunque yo recomendaría una bolsa de papel o una pelotita antiestrés, porque las cosas se van a ir por un tobogán. Ya no más calma para esta extraña familia. Al menos ya no están tan peleados… lo que se les viene encima exigía que no lo estuvieran. Y sobre los ingredientes… u.u me da mucha lástima leer eso, pero tienes razón. Además siempre puedo mandarlos digitalmente. Ten, crepes de manzana y ¡GRACIAS POR LEER!
