Ladybug ha causado toda un tsunami de emociones en el 2052 y con justa razón, que en ese año lleva 13 años muerta… y encima reaparece como adolescente. No tarda en poner en práctica su plan, mientras en el 2015, Chat Noir consigue la complicidad de sus gatitos. ¡GRACIAS POR LEER!
¡HOLA A TODOS! No mucho que decir, excepto que espero tener todo subido antes del domingo 22, pues si no se me hará muy complicado hacerlo. Creo… que tendré que tomar algunos resguardos. ¡Ahora a lo que nos convoca!
Agradezco la ayuda de Seika, quien fue lectora de pruebas de este fic. ¡Vaya a ella mi enorme cariño y agradecimiento!
Para todo lo demás, Abby Lockhart es la culpable. ¡Este fic se lo dedico con enorme cariño! Gracias por mostrarme la serie y animarme a escribir esto.
DISCLAIMER: Los personajes son propiedad de Thomas Astruc, Zag Heroes y quienes hayan comprado las respectivas licencias. No estoy ganando dinero con esta historia, sin mencionar que no tengo ni donde caerme muerta: si me demandan, no van a sacar nada.
ADVERTENCIA
Podría contener spoilers de la tercera temporada y de este mismo fic. Sugiero una pelotita antiestrés o una bolsa de papel en su defecto.
Y si vuestras madres son como la mía, sugiero que no imiten el lenguaje soez que se lee de tanto en tanto. También deben evitar las peleas.
"TEMPUS FUGIT"
("El Tiempo Vuela")
Capítulo 31: Impacto en 2052
Calles de París. 2052.
En esos momentos.
-¡ATENCIÓN!
El akuma les estaba dando una paliza de antología. Minador tenía como único propósito destruir las calles hasta llegar a las catacumbas, sin importar nada. No era la primera vez que akumatizaban a esta persona en específico, sino la tercera o cuarta, y en esta ocasión estaba decidido a no dejar que rompieran el vector de su akuma. Barbazul figuraba en lo alto de las ruinas de un edificio.
-¡VAMOS, MINADOR! ¡QUÉ NO TE DÉ PENA! ¡SOLO SON RATAS QUE HUYEN!
-¡Estas ratas muerden, Chris! Lo sabes. -Dijo una voz peligrosa a las espaldas de Barbazul. Ni bien este se giró para ver quién era, un grueso escudo le pegó en toda la cara.
-¡ARGH!
Carapace se abalanzó sobre su hermano, dispuesto a arrancarle el akuma de una vez por todas, tarea inútil, porque en todos esos años, nunca habían logrado encontrar en qué objeto de los que llevaba Barbazul se había posado la mariposa de Schmetterling. Ambos hermanos se trenzaron en un combate horrible, que rápidamente resonaba por doquier. Mientras eso ocurría, abajo en la calle Rena Rouge esquivó la pared que amenazó con aplastarla y embistió contra Minador, tratando de distraerlo.
-¡INFELIZ! YA DETENTE.
El objetivo de Rena era destruir el casco de Minador, en el cuál, tal como las veces anterior, había sido el vector de su akuma. Pero su enemigo se dio cuenta de la treta y se giró de pronto, y con el revés de su mano, golpeó y botó a Rena al suelo, y levantando su mazo en el aire, se dispuso a aplastarla… y así lo hizo.
-¡Segunda Oportunidad!
-¡INFELIZ, YA DETENTE!
El objetivo de Rena era destruir el casco de Minador, en el cuál, tal como las veces anterior, había sido el vector del akuma. Pero su enemigo se dio cuenta de la treta y se giró de pronto, pero en esta ocasión recibió de lleno el golpe de la katana de Ryuuko, lo que salvó a Rena de ser aplastada por Minador. La dragona cubrió el escape de Rena, asumiendo una posición defensiva. La ilusionista rodó fuera de alcance y se puso de pie. Miró de reojo a Viperion y asintió: algo le decía que había intervenido. Le dio las gracias.
-¡Más juguetes con los cuáles jugar! ¡VAN A MORIR TODOS! -Vociferó Minador. Rena gruñó entre dientes y se armó de valor una vez más. Ryuuko se alistó para pelear.
-¡NO BAJO MI GUARDIA!
Viperion se unió al combate. Estaba sudado y muy cansado. Llevaba al menos media hora activando sin parar el segunda oportunidad, pero Minador no se cansaba. Atacó de lleno a su enemigo, harto ya de no poder reducirlo como las veces anteriores. Fue cuando entre golpes y patadas, él y su esposa intentaban contener a la criatura, mientras Rena repartía su ayuda entre ellos y Barbazul, quien seguía trenzado en combate con Carapace. Minador logró sujetar a Viperion por la pierna y lo aventó contra una de las pocas estructuras que todavía estaba en pie.
-¡VIPERION!
Ryuuko se limpió la sangre que le brotaba de la nariz. Se lanzó contra Minador para evitar que el akuma decidiera lanzarle algo a su marido mientras estaba atontado en el suelo, cosa de la que era muy capaz. Por lo visto se había llevado un buen golpe. Rena Rouge se distrajo unos instantes viendo como seguía la pelea de Carapace contra Barbazul, solo para ver que seguían liándose a patadas.
-¡ACABA CON ÉL, CARAPACE!
-¡EN ELLO!
Rena se lanzó en ayuda de Ryuuko. No podía ayudar a Carapace en ese momento: su marido se estaba desempeñando bien en su pelea contra su cuñado y eran otros los que necesitaban su asistencia: La dragona estaba herida; estaba de pie y dispuesta a seguir luchando, pero no se la veía bien, y Viperion podría estar fuera de combate. ¡Quizás cuántas veces había utilizado su poder! Tenían que detener a Minador antes de que siguiera destruyendo las calles en busca de las catacumbas. ¡Tenían que pararlo!
-¡DRAGÓN DE AIRE!
Ryuuko se deshizo en fuertes corrientes de aire, atacando personalmente a Minador, quien dando aletazos por donde cayeran, destruía edificios y lanzaba escombros por doquier. Rena aprovechó esto para atacar al akuma con una seguidilla de golpes que poco efecto surtieron. Por el rabillo del ojo vio a Ryuuko aterrizar y rebotar en el suelo unas tres veces, pero en vez de saltar ágilmente y quitarse del camino, sucumbió bajo sus piernas y cayó de bruces, agotada.
-¡Con un demonio! -Exclamó Rena corriendo hacia ella. -¡Le dije que no interviniera! -Reclamó entre dientes.
El Minador por fin, al verse libre de los vientos que lo atacaban, fijó la mirada en Ryuuko y no dudó en aplastarla con su puño.
-¡SEGUNDA OPORTUNIDAD!
…
-¡Con un demonio! -Exclamó Rena corriendo hacia ella. -¡Le dije que no interviniera! -Reclamó entre dientes.
El Minador por fin, al verse libre de los vientos que lo atacaban, fijó la mirada en Ryuuko y no dudó en levantar el puño para así aplastarla. Por fortuna, Viperion fue más rápido y tomando a su esposa en brazos, la apartó del punto de impacto segundos antes que Minador los aplastase a los dos.
-¿Estás bien, Chérie? -Le preguntó cuando estuvieron más o menos a salvo. Ryuuko se sujetó con más fuerza de la necesaria a Viperion. No se sentía bien.
- Lo estaré.
Pero Ryuuko no estaba bien. Tenía náuseas y todo le daba vueltas. Ya no podía seguir con el combate, tenía que retirarse o arriesgaba demasiado, pero ¡no tenían más apoyo! Otros portadores estaban al otro lado de la ciudad repeliendo otro ataque akuma y Carapace estaba empeñado en darle una lección a Barbazul. ¡Ese par de hermanos se atacaba con una saña pocas veces vista!
-¡CUIDADO!
La advertencia de Rena llegó a tiempo y Viperion pudo ponerse a salvo junto con Ryuuko una vez más. Rena volvió a embestir a Minador, quien simplemente no se cansaba.
-¡¿Es Que Eso No Se Cansa?!
-¡LAS PESTES PORTADORAS VAN A MORIR!
Entonces algo se enredó en sus piernas cuando quiso dar un paso hacia adelante, atando sus piernas. El akumatizado cayó de bruces al suelo perplejo, al no esperarse un ataque así. ¡Ni siquiera había visto de donde había venido! Bunnix saltó a su espalda y de un rápido movimiento le quitó el casco, que lanzó lejos. Cuando cayó al suelo, y pese a que Minador trató de ir por él, tras sacudirse a Bunnix de encima, pero trastabilló con sus piernas y volvió a caer de bruces al suelo. Maeve no perdió el tiempo destruyó el casco usando uno de sus puñales.
-¡Ahí va el akuma!
La mariposa escapó del casco y rápidamente comenzó a alejarse. Esta vez, el plan era no dejarla escapar, considerando que si volvía a akumatizar a su víctima, tal vez no podrían detenerlo de nuevo. Ryuuko hubiera querido ella partir en dos a la mariposa, pero no fue capaz de mantenerse de pie, por lo que Viperion, usando su katana, se dispuso a vengar su honor familiar…
-¡Ya hiciste suficiente mal, pequeño akuma!
Escuchar eso lo dejó helado, al punto que se detuvo en seco, la sangre se le detuvo en las venas y su corazón casi se infartó. ¿Lo había escuchado o el cansancio le estaba jugando una treta?
-¡Te libero del mal!
Por el rabillo del ojo vio a Rena paralizada, como si estuviera viendo un fantasma. Abría y cerraba la boca como si no pudiera respirar…
… El akuma escapaba, Viperion sacudió la cabeza y se dispuso a destruir la mariposa, pero… algo la atrapó. Y cuando siguió con la mirada aquel objeto misterioso hasta su origen, casi cayó de rodillas.
Como que de pronto le faltaba el aire. ¿Esto estaba pasando en serio? ¿Sus ojos lo engañaban?
-¡Te tengo! -Dijo Ladybug tras recuperar el akuma atrapado. La chica entonces abrió su yoyo y dejó escapar a la criaturita, de un color blanco, completamente purificada. -¡Adiós mariposita!
Ahí iba un akuma purificado, faltaban cientos más, pero por algún sitio se empezaba. Satisfecha de lo que había hecho, Ladybug sacó pecho, puso las manos en sus caderas y tomó aire. Lástima que no hubiera alcanzado a usar un lucky charm, o si no habría podido restaurar esa parte de la ciudad al menos.
A propósito… qué silencio. Ladybug se giró sobre sus talones, solo para descubrir que era el centro de la atención. La única que caminaba hacia ella, con el rostro lleno de sangre y los ojos de lágrimas, era Ryuuko. Rena Rouge estaba en el suelo, con los ojos cristalizados, tratando de forzar aire a sus pulmones, pues de la impresión no podía casi respirar y Viperion la miraba como si nunca en la vida la hubiera visto.
-¡TÚ ESTÁS MUERTA!
Barbazul la atacó con ira. Se dejó caer de una gran altura con los ojos desenfocados de rabia, dispuesto a matarla. Ladybug hizo girar su yoyo, dispuesta a defenderse, pero antes de que pudiera hacer nada, Carapace se interpuso y atacó a su hermano con todo. Quizás como lo habrá visto, pero Barbazul retrocedió asustado y al verse superado por la circunstancia, huyó. Ladybug entonces se relajó lo bastante como para dejar de revolear su yoyo.
-¡Hola a todos!
Esa sola frase hizo que Rena se largara a llorar con ganas. Ryuuko por fin la abrazó, llorando. Viperion y Carapace intercambiaron miradas y lentamente se acercaron a su querida amiga. Bunnix y Maeve observaron quietas, vigilando a la víctima del akuma, quien por fin… ¡por fin!... estaba libre de la infección. Confundido, miró a su alrededor sin dar crédito a sus ojos… y vio a Ladybug… y salió corriendo: se perdió entre las ruinas.
-¡De todas las cosas que podrían haber pasado hoy! -Exclamó Ryuuko mientras abrazaba a Ladybug. -No me esperaba verte de nuevo, querida amiga.
-¡Ladybug! -Carapace fue el siguiente en reaccionar. -¡¿Qué significa esto?! ¡QUÉ ALEGRÍA!
-¡LADYBUUUUUUUUUUUUUUUUG!
Rena Rouge se le tiró encima, y la abrazó con fuerza, incluso apartando a Ryuuko, cosa que no fue fácil. ¡Es que era de no creer! Casi no había dado crédito a sus oídos y ojos cuando vio la intervención de su querida amiga, a quien no veía desde hacía tantos años. Trató de controlar sus emociones, pero no pudo hacer más que llorar al punto que le temblaban lasa rodillas. Tanta atención comenzó a abrumar a Ladybug por momentos
-Ya déjenla respirar. -Pidió Ryuuko, a quien Bunnix sujetaba. Entre la emoción y sus heridas, estar de pie le estaba costando bastante.
-Querida Ladybug. -Viperion aprovechó el momento en que Rena soltó a la chica, para abrazarla él mismo. -¡Tienes la misma melodía de siempre!
-Y mucho que explicar. ¿Qué pasó Bunnix? ¿Por qué la trajiste? -Preguntó Carapace, tratando de contener a Rena.
Bunnix solo arrugó la cara.
-No es algo que debamos discutir aquí. -Recordó Maeve. -Estamos todos muy expuestos.
Viperion soltó a Ladybug y miró al cielo. Todavía había otra pelea akuma que controlar y no podían dejar eso a medias. Además, con la huida de Barbazul se arriesgaban a atraer más akumas que nunca a su posición. ¡Debían preparar las defensas!
-Vamos. Minador está acabado… pero otros akumas ya vendrán ni bien Barbazul dé la alarma. -Viperion miró muy grave a Ladybug, quien le sonrió con inocencia. -Y tú tienes mucho que explicar.
-Ah sí, lo sé. -Ladybug asintió con cautela. -Pero no vine a dar explicaciones, conste.
-Ryuuko necesita ayuda. -Dijo Maeve, revisando a la dragona.
Una serie de explosiones se dejaron sentir a la distancia, que hizo que todos se pusieran en guardia. Otro akuma venía en su dirección y no parecía estarse con rodeos.
-¡Puede esperar! -Ryuuko se obligó a levantarse, apretando los dientes de dolor. -Todavía tengo mucho que decir… ¡Aish!
Una lluvia de escombros obligó al grupo a dispersarse. Ladybug tuvo la impresión de que Viperion usó segunda oportunidad otra vez, pero no podía estar segura. Hizo girar su yoyo a toda velocidad y fijó su mirada en el akuma recién llegado: Era una suerte de alfombra voladora con cara de enormes proporciones.
-¡Parece que hace falta alfombrar esta parte de la ciudad! ¡MUERAN MALDITOS!
Esto apenas comenzaba.
Horas después…
-¿Alguien anotó las placas?
Ladybug se apoyó en una pared exhausta, pero nada que no pudiera manejar. Tres akumas diferentes les dieron bastante trabajo, pero gracias a un buen trabajo en equipo lograron neutralizarlos a todos. ¿Lo mejor? Hasta había podido purificarlos a los tres y con el último tuvo la oportunidad de utilizar el Lucky Charm, lo que les dio la opción de restaurar parte del daño.
-¡JA! Si eso no llamó la atención de todo París, ¡Nada lo hará! -Exclamó Chloé muy emocionada. -¡¿Vieron eso?! ¡Reparó toda la calle como si nada! -Estaba tan contenta de que hasta parecía curada.
-Y no solo eso. -Viperion deshizo su transformación. -Diste con la nota perfecta: Nos aliviaste a todos de…
-¡Hazte A Un Lado y Déjate de Discursos!
Alya se abrió paso entre Luka, Chloé y Bunnix. Sin pensarlo dos veces se abalanzó sobre Ladybug y la abrazó con fuerza. Nino no se hizo de rogar y se unió al abrazo.
-¡¿Cómo nos haces esto, Ladybug?! ¡Hubieras dado al menos un aviso de que venías! -Le reclamó Alya llorando de felicidad. -¡Casi me infarté! ¡BUNNIX! -La mujer soltó a Ladybug y caminó hacia la portadora del conejo con los puños apretados. -¡¿Cómo se te ocurre traerla?!
-¡Créanme que no la traje! Ella me saltó encima.
-¡Eso ya no importa! -Exclamó Nino con una triste sonrisa. -Amiga mía, lo importante es que estás aquí.
-Y si sabes lo que te conviene, desharías la transformación. -Le sugirió Chloé. -Creo que viene el doctor… Y no le gusta ver a los portadores usando los miraculous. La transformación disimula mucho las heridas.
Ladybug apenas había tenido oportunidad de responder entre tanta gente que le hablaba. Estaba abrumada y con justa razón. Observaba todo con ojos grandes: todos sus compañeros rondaban los 50 años y todos arrastraban historias, alegrías y dolores. La inocencia del instituto había quedado atrás.
-¿Deshacer la transformación?
-Tu alarma ya ha sonado tres veces. ¡Dale un respiro a Tikki! -Le dijo Kagami, apoyándose en Luka. Longg flotaba preocupado alrededor de ella: en verdad su portadora no se veía bien. -Aquí estás segura.
-Aquí solo pueden entrar portadores. -Le explicó Chloé. -No dejaremos que te pase nada.
Ladybug no estaba muy segura, pero decidió confiar en sus amigos. Tomó aire y sonrió.
-Tikki, transformación fuera. -Marinette alcanzó a estirar una de sus manos para recibir a Tikki, quien agotada tomó varios respiros. Alguien le pasó una galleta que rápidamente llegó a manos de la Kwami. -¿Estás bien, amiguita?
-¡Eso fue intenso! -Exclamó Tikki dándole algunas mordidas a su galleta. -Los akumas aquí son muy ácidos.
-¡TIKKI!
Todos los kwamis que flotaban cerca, escondidos o no, se abalanzaron sobre Tikki, quien pese a la sorpresa inicial, se dejó querer y saludar por sus queridos amiguitos. Sus portadores observaban ensimismados, aunque Alya, Kagami y el mismo Luka volvieron sus miradas hacia Marinette, quien con su juvenil sonrisa, disfrutaba el espectáculo de los kwamis.
-¡Ya basta, basta! No soy la Tikki que buscan. ¡Dejen que respire! -Rió la kwami de bien humor.
-¡No te hagas de rogar Tikki!
-Haremos lo mismo cuando te encontremos en esta línea temporal.
-¡Voy a llorar! Plagg te ha extrañado horrores.
-¡Ay sí! ¡por favor! ¡Saca a ese pesado de su miseria y dale un abrazo! Se lo merece.
-¡Longg!
-Tal como te recuerdo del instituto. -Dijo de pronto Kagami, dirigiéndose a Marinette. Todos prestaron atención. -¿Qué haces aquí?
Marinette se fijó en Kagami y le sonrió de oreja a oreja, como queriéndole transmitir todo el agradecimiento que sentía por la japonesa que cuidó y crió a sus hijos por ella. Se emocionó bastante, sin saber qué decir. Sin quererlo, avanzó dispuesta a darle un abrazo a ella y a Luka, uno gentil, pues los dos estaban heridos, pero abrazo a fin de cuentas.
Claro que se detuvo a mitad de camino como ciervo encandilado por luces de estadio.
-¡¿CÓMO QUE HAY UN NUEVO PORTADOR?! ¡¿PORQUÉ NO SE ME AVISÓ ANTES?! ¡¿ACASO SOY ADIVINO O UN HACEDOR DE MILAGROS?! -Bramó una voz no lejos de ahí. Todos dieron un brinco del susto. -¡WAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAARGH!
La gruesa tela que hacía las veces de puerta de entrada se abrió de golpe y un gigante entró a la habitación. Marinette dio un brinco de la sorpresa: quien había entrado estaba mayor, quizás rondando los sesenta años, poco más, pero no solo rebosaba vitalidad, sino que se notaba un veterano lleno de experiencia, cicatrices, mal genio y gentileza.
-¿Remy Deschamps? -Preguntó Marinette con la boca abierta.
La mirada del veterano médica se enfocó en ella. Se tragó el grito que iba a pegar, evidenciando su sorpresa. Le sonrió por una fracción de segundo, pero en seguida se fijó en Kagami.
-Ud, madame Couffaine, hará que la maten cualquier día de estos. ¡Y tú, musicucho de cuarta, te morirás con ella si no tienen cuidado! -Remy avanzó decidido y, tomando a Kagami del brazo, pero con delicadeza, la llevó a una de las camillas cercanas. -Aquí: no haga que la amarre como la última vez. ¡LOS DEMÁS A SUS CAMILLAS SI SABEN LO QUE LES CONVIENE!
Marinette no pudo evitar reír entre dientes al ver como todos los demás portadores corrían a sus respectivas camillas sin chistar. ¡Notable el cambio de Remy! Si en su tiempo era un escuálido semestroso al que le hacían bullying, ¡Mírenlo no más ahora! Sembrando el pánico como todo un profesional. El médico se acercó entonces a ella, con gentileza, y tomó su mano.
-Mademoiselle Dupain–Cheng. ¡Es un honor! Aunque supongo que ya nos conocemos, por lo que Maeve acaba de contarme. -La saludó con mucha pompa… Para encenderle en la cara una linterna que parecía tener una mini luz de estadio, con la que le revisó los ojos, encandilándola en el proceso. -¿Molestias? ¿Dolores? ¿Algún golpe que quiera reportar? -El médico la tomó por el brazo derecho, revisándoselo a fondo. -¿La epicondilitis molesta?
-¿Epicondi – qué – cosa?
-Oh. Todavía no se te manifiesta. -Dijo Remy como si nada. Le señaló una camilla. -Sentada ahí y no se levanta hasta que termine con esta panda de…
Max entró corriendo a ese sector de la enfermería como si algo se quemara. Lo seguían Markov y Juleka. Iván, Mylene, Nathaniel y Marc se quedaron en la entrada, expectantes: no eran portadores, por lo que no los dejaban entrar . Juleka se detuvo unos instantes, sin saber si ver como estaban su hermano y cuñada, o saludar a Marinette. Max resolvió por ella, lanzándose sobre su amiga para saludarla. Kaalki y Roarr volaron hasta Tikki.
-¡Casi no doy crédito a mis ojos! Creí que era una mentira, pero ¡Vi los videos! -Exclamó Max abrazando a Marinette, al borde de las lágrimas. -¡Qué alivio verte, Marinette!
-¡Sabía que vendrías! -Exclamó Markov. -Mis proyecciones así lo indicaban. ¡Estaba en lo correcto! Pero aun así sorprende.
-¡Markov! ¡Qué lindo estás! ¡Max! ¿Qué te pasó en la cara? -Les dijo preocupada.
-¡Eres la onda, Marinette! Bastó el rumor de que Ladybug había vuelto y tienes a las catacumbas y todo París en ascuas. -Dijo Juleka con alegría, tras abrazarla. -Todos están muy revolucionados.
-¡Hey! ¡Di órdenes que se mantuviera el secreto! -Exclamó Luka divertido, como si hubiera sabido que no le iban a hacer caso ni por error.
-Por lo que lógicamente se viralizó en segundos.
Marinette se volvió hacia la nueva voz. Era una portadora que no conocía y que estaba bastante mayor, o esa impresión tuvo. Debía rondar los setenta años o algo así, pero se la veía en buena forma y muy jovial. Sin embargo, ella parecía conocerla bastante bien, a juzgar por cómo le sonreía. Su traje le recordó al plumaje de alguna raza de gallinas. Su llegada causó silencio educado…
-Marinette. Soy Marsellesa, la portadora del gallo, la guardiana de los miraculous.
-Un gusto madame. -Saludó con educación. -Me han hablado mucho de usted.
-Jeje, espero que cosas buenas. -La mujer le causó confianza. Tenía un aire al maestro Fu que la hizo sentir muy tranquila. Sin mencionar que se le hacía muy conocida. Sin embargo, Marsellesa frunció el ceño. -¿A qué has venido a 2052?
-Bueno… ustedes mandaron a mis hijos al pasado con una tremenda historia a cuestas. ¡Casi me infarté! Sin mencionar que pusieron toda mi vida y la de mi Chaton patas arriba. -Marinette puso las manos en sus caderas. -Creo que ya vimos suficiente con Chat Noir. ¡Si creían que no íbamos a hacer nada, se equivocaron!
-¡Les dije que algo así pasaría! -Exclamó Markov.
-Sin duda la Marinette que recuerdo. -Dijo Kagami. Luka asintió apoyando a su esposa. Si hubiera tenido su guitarra con él, hubiera tocado algunas notas.
-¿Y te lanzaste de cabeza así no más a lo desconocido? -Preguntó Alya. -¡Tienes más ovarios de los que recordaba!
-Creo que sobra preguntar, pero ¿tienes algún plan? -Preguntó Marsellesa con mucha seriedad.
Tikki flotó hasta quedar junto a Marinette, quien se veía más seria que nunca, a manera de apoyo. Sin importar su edad, se plantó ante el grupo de adultos con decisión, hinchando pecho y levantando la cabeza.
-¡Claro que sí! Y ese plan comienza por buscar a la Tikki de este época. ¡Y si puedo purificar akumas en el proceso, que así sea! -Marinette arrugó el ceño. -Confío en que Chat Noir haga su parte en 2015 y logre hacer que la Strega regrese a este año. ¡Y entonces la detendremos de una buena vez por todas!
Marsellesa sonrió, pero no dijo nada. Se quedó mirando a Luka, quien no dejaba el lado de su esposa. El portador de la serpiente se cruzó de brazos y cerró los ojos, como meditando su siguiente curso de acción. Pronto fue el centro de la atención, incluso de Marinette. Sass dejó el lado de Tikki y flotó hasta su portador, presto a ofrecer consejo si se le pedía.
-No creo en las coincidencias. Toda partitura es planeada después de todo y si Marinette está aquí, es por algo. -Luka sonrió peligroso. -También confío en el Agreste, pero podemos ayudar en el intertanto. ¿Alya?
-Aquí, Luka.
-Oficialmente, difunde que los rumores sobre Ladybug han sido exagerados, pero… viraliza su presencia, que la gente se entusiasme y que los rumores lleguen hasta el Hôtel de Ville.
-Barbazul se comunica con la Strega, eso es seguro. -Carapace se cruzó de brazos. -No sabemos qué hechizo usa para viajar al pasado, pero sin duda no pierden contacto. Mientras antes le diga que Ladybug está en esta época, o que encontramos el miraculous de la creación, antes vendrá.
-En el intertanto… ¿Marinette? -Luka le sonrió. -¿Crees que seas capaz de ayudar a Maeve y a sus primos a buscar a Tikki en Les Invalides?
-Por supuesto.
-Los acompañaré al menos parte del trayecto. -Dijo Marsellesa. -Necesito estirar las piernas.
-¡Muy bien! Tenemos mucho que hacer, pero primero…
ZAPE. ZAPE. ¡ZAPE!
-¡Pero Primero Nada! -Ladró Remy repartiendo chanclazos a diestra y siniestra. -¡Primero les doy el pase médico y luego se van a salvar el mundo!
Marinette se subió de un salto a la camilla que le habían señalado con anterioridad y se ocultó tras la almohada. Miró a Nino, quien se sobaba la cabeza.
-¿Remy siempre es así? En 2015 no era tan agresivo…
-Es un buen médico, pero sí… siempre es así. ¡La gente cambia!
Marinette sintió una gota rodarle por la cabeza. ¡Esta iba a ser una aventura muy interesante!
Callejones de París. 2015.
Sábado, 12:23 hrs.
Louis se paseaba por aquél callejón como gato enjaulado. Emma tenía la boca abierta de la sorpresa. Estaban solos y en relativa privacidad, protegidos por las paredes de los edificios contiguos y por el ruido de la ciudad. Ahí nadie los molestaría y eso era justo lo que necesitaban, aunque no digamos que estaban prestando mucha atención a ello. Ninguno de los dos podía creerse que sus padres se hubieran atrevido a llevar adelante semejante plan. ¡Era una locura! Si hubieran sabido antes habrían intentado detenerlos, pero ¡aquí estaban! Sin poder hacer nada más que apoyar a Adrien quien, transformado en Chat Noir, los miraba muy divertido.
-¿En serio creyeron que no íbamos a hacer nada, mes chatons? ¿Qué nos íbamos a quedar de brazos cruzados viendo cómo se esforzaban? No somos damiselas en desgracia.
-¡Pero tienen catorce años! Yo a esa edad ni me dejaban usar el miraculous sin supervisión. -Reclamó Louis.
-Eso era porque eres ciego y tenías esa tendencia a accidentarte. -Apuntó Emma, quien no dejaba de juguetear con el suyo, todavía aprensiva por haberlo aceptado. Mullo estaba sentado sobre su cabeza. -En todo caso, papa… ¡Mis respetos! ¡Este plan de ustedes es épico!
-E imposible de preveer. -Reconoció Louis. -La Strega no se espera un golpe así.
-¡Ah, las pequeñas alegrías de la vida! -Comentó Chat Noir. -Entonces… ¿ayudan? Porque puedo intentar obligar a Lila Rossi a volver al futuro yo solo, pero…
-¿Y perdernos la diversión? Nunca. -Dijo Louis de un extraño buen humor. -Menos ahora que seremos tres portadores en vez de dos. ¿Cierto petite soeur?
-¡Más te vale que la cuides, Mullo! O te haré la vida de a cuadros. -Amenazó Papá Plagg de pronto, sujetándolo por el cuello. -Tu portadora es mi minette consentida.
-¡Epa! ¿Cuándo he fallado en proteger a uno de mis portadores? -Preguntó Mullo fingiendo ofensa. -¿Estás seguro de que quieres echar a rodar esto? Porque yo te apoyo. -Le dijo el kwami a Chat Noir.
-Con ma lady lo pensamos muy bien. Tenemos una buena oportunidad de hacer esto. ¡Así que hagámoslo! Solo tenemos que forzar a Lila Rossi a regresar.
-Es cosa que la acosemos y acosemos hasta que se quede sin energía. ¡Puedo hacerlo! -Louis frunció el ceño, muy decidido. -¡Plagg: transfórmame!
Louis se transformó en cosa de segundos. Una vez listo, intercambió un amistoso golpe en el hombro con su padre antes de que ambos se fijaran en Emma. La chica tomó aire.
-¿Y si lo hago mal? Esto de ser portadora…
-Lo harás bien. -Le dijo Matagot. -La primera vez yo estaba aterrado. -Miró de reojo a su padre. -Tenía zapatos muy grandes que llenar y eso me tenía muy asustado.
-No puedo decir lo mismo. Yo estaba emocionado. -Confesó Adrien con calma. Tomó a Emma por el mentón con mucha ternura. -Hubo otras ocasiones en las que me aterré como no tienes idea… pero salí adelante. A ma lady le pasó lo mismo. El que no se asusta al usar un miraculous, no es un ser humano.
-Hora de ser valiente, ¿verdad? -Emma, aunque aprensiva, sonrió hinchando el pecho. Chat Noir le dio un beso en la frente. Matagot le dio unas palmaditas en la cabeza. -Tengo padres valientes. ¡Tengo un hermano increíble y no pude tener mejores padrinos! Creo… creo que puedo hacerlo.
-Vamos a estar contigo, ma souris. -Le dijo Chat Noir con alegría. Emma lo miró perpleja e hizo un puchero. -¿Dije algo malo?
-No. Me dijiste…
-¿Ma souris?" Preguntó Chat Noir apenado. -¿Te molesta?
-Non…
-Así le decías cuando era pequeña, papa. -Matagot se sopló el flequillo. -Lo que es una suerte de curiosa profecía, considerando que ahora Emma tiene a Mullo.
-¿No es eso genial? -Mullo le dio palmaditas a Emma en la cabeza. -¡Sé que lo harás Increíble! Eso cosa que creas en ti y ya.
-Entonces, si vamos a ir a detener a una bruja… ¿sabes lo que tienes que decir? -Preguntó Chat Noir. Emma sonrió de costado.
-Claro que sí. ¡Mullo: Transfórmame!
Continuará.
Por
Misao–CG
Próximo capítulo: Cazadores de brujas
"… golpeó a Schmetterling en toda la cara, rompiéndole la nariz. Multimouse rodó lejos lo más rápido posible, tosiendo a arcadas. Chat Noir la ayudó a incorporarse y Matagot se puso en guardia delante de ellos, siseando enojado. Schmetterling sangraba profusamente, pero no le quitaba los ojos de encima a su inesperado enemigo.
Mayura estaba de pie no lejos, mirando la escena con desafección, abanicándose con lentitud. Papillón en cambio mantenía su bastón sujeto de ambos extremos en una pose defensiva.
-¿Acaso es una fiesta privada y no puedo jugar también?"
Notas finales: Ooooh, una actualización bien rápida, pero se las debía por lo poco que actualicé el finde. Aquí tienen a los héroes de París, causando estragos por toda la ciudad y en dos años diferentes. Esta fiesta apenas comienza, así que abróchense los cinturones. Por favor, cualquier error, gramatical o de ortografía, me lo dicen para poder arreglarlo si corresponde. Del mismo modo, info sobre la próxima actualización la pueden encontrar en mi perfil y si gustan que añada algún dato a la brújula cultural, me dicen y veré que hago. ¡MUCHAS GRACIAS POR LEER!
Bueno Manu, he escrito bastante en Saint Seiya. La obra de Rumiko Takahashi también llama mucho mi atención. Ten, pie de naranja y ¡GRACIAS POR LEER!
BRÚJULA CULTURAL:
Traída gracias a la magia de internet y Wikipedia. Otros sitios serán debidamente indicados.
Epicondilitis: Conocida también como codo del tenista, es una lesión caracterizada por dolor en la cara externa del codo, en la región del epicóndilo, eminencia ósea que se encuentra en la parte lateral y externa de la epífisis inferior del húmero. Es provocada por movimientos repetitivos de extensión de la muñeca y supinación del antebrazo, lo que ocasiona microrroturas fibrilares y reparación inadecuada de los tendones de los músculos que se originan en la región del epicóndilo, principalmente del tendón del músculo extensor radial corto del carpo.
Aunque es denominada codo del tenista, no se restringe a los jugadores de tenis: cualquier persona que realice trabajos que impliquen movimientos repetidos de supinación del antebrazo y extensión de muñeca es susceptible de sufrir la afección.
La epicondilitis recibe a veces el nombre de epicondilitis lateral, para diferenciarla de la epitrocleitis, también llamada epicondilitis medial o codo de golfista, en la que el dolor se localiza en la porción interna del codo.
