Hey buenas distarches a todos mis queridos lectores, aquí Suin renaciendo desde los muertos trayéndoles el reescrito de esta grandiosa historia que le dedique mucho tiempo y que por azares del destino termine olvidando. Bueno, tengo una excelente excusa, pero esos solo sería añadir leña al fuego de odio de ustedes hacia a mí, lo que no quiero, así que no diré nada más y disfruten del capítulo, al final estaré dando más explicaciones.

Leyenda.

—Blah, Blah, Blah— personaje hablando.

Blah, Blah, Blah— personaje pensando.

Blah, Blah, Blah— Entidad sobre-natural hablando.

Blah, Blah, Blah— Entidad sobre-natural pensando.

—Katon: Gōkakyū no Jutsu (Elemento fuego: Jutsu gran bola de fuego)técnica y traducción.

—… (Blah, Blah, Blah)… — Comentario de la narrativa.

—… (Blah, Blah, Blah)… — Comentario del Autor.

Disclamer: Naruto pertenece a Masashi Kishimoto-sensei, solo los posibles Oc's son míos.

Capítulo 1: La Diosa Conejo.

El continente se había mantenido muy pacifico bajo el mandato de mano de hierro de Kaguya Ōtsutsuki gracias al poder que había obtenido, sin embargo no duro por mucho tiempo. Los humanos por naturaleza no les gustan ser oprimidos, por lo que un levantamiento no tardo en suceder. Las personas a pesar de saber que no podían hacerle frente a los poderes de Kaguya, aun así decidieron oponerse a su mandato; está claro que ella no estaba para nada feliz con eso, por lo que se volvió a iniciar otra guerra, o más bien masacre por la enorme diferencia entre los poderes de ambos grupos.

Para los planes de Kaguya, sin embargo, no quería esto, ya que a este paso terminaría masacrando a todos sus súbditos, por lo que ideo un gran plan para tener el control de todos en el continente y por fin obtener la paz que siempre quiso mantener bajo su mandato. Sus dos hijos no simpatizaron ni con su madre ni con los insurgentes, así que se habían mantenido al margen de todo para su dolor, pero todo cambio cuando se enteraron del plan maligno y loco de su madre.

Kaguya por otro lado no tomo muy bien que sus dos y únicos hijos se opusieran a ella, y en la creación de lo que sería su mundo perfecto; ella aun tenia sentimiento por ambos, pero a pesar de que ellos seguían siendo sus hijos, sus planes eran más importantes y no podía dejar que ellos dos interfirieran, y si los llegaba a completar, ya no tendrían que luchar nunca más; el mundo se convertiría en su hermoso y lindo jardín donde todo puede estar en paz.

La batalla entre los tres fue titánica, la diferencia de poder aunque no era mucha, poco a poco la balanza se inclinaba hacia el lado de los hermanos. Kaguya no tuvo más opción que terminar de absorber los restos del Dios Árbol terminando convirtiéndose en una bestia tan grande que los humanos no era más que hormigas a sus pies, los cuales con uno de sus movimientos podría matar a decenas de estos.

La anteriormente batalla que poco a poco se inclinaba hacia el lado de los hermanos Ōtsutsuki dio un giro totalmente brusco hacia el lado de su madre, la cual tomo la ventaja de la batalla. Ambos hermanos se dieron cuenta de inmediato que de continuar la batalla, perderían sin lugar a duda, por lo que tuvieron que tomar medidas desesperadas para poder ganar la batalla y detener los planes de su madre en contra la humanidad.

— ¡Shira tensei!— alzo ambas manos y una energía misteriosa salió de ellas, esta energía fue tan poderosa que hizo retroceder a la bestia un par de pasos y la dejo aturdida por unos momentos.

— ¿Estás listo hermano?— con evidentes signos de cansancio miro con lastima lo que se había convertido su madre.

—No nos queda de otra, es esto o dejar que nuestra madre destruya el mundo— un sentimiento de pesar nació en su interior, pero eso no impidió que empezara a hacer sellos de mano a una velocidad tal que ni su hermano con su Byakugan podía seguirle el paso.

—Estoy contigo ¡Vamos! — también empezó a trazar sellos de manos pero a una velocidad relativamente menor que la de Hagoromo.

Fūin—ambos hermanos juntaron las palmas de sus manos haciendo que el Rinnegan de Hagoromo girara rápidamente y el Byakugan de Hamura brillara con intensidad.

Del suelo bajo ambos hermanos salieron disparadas 2 pares de cadenas hechas de Chakra con el objetivo de aprisionar a la enorme bestia, envolviéndola de modo que esta no tuviera ni la más mínima oportunidad de escapar, más no el objetivo de estas cadenas eran contener por siempre a la enorme bestia, el objetivo de estas eran de proveer el suficiente tiempo para que Hagoromo comenzara con una nueva secuencia de sellos bajo los incesantes rugidos de la bestia que antes era su madre.

—Onmyōton: ten to ji no bunri (Elemento Yin-yang: Separación de cielo y tierra) — Las cadenas que envolvían a la bestia empezaron a brillar como signo de que el Chakra de esta estaba siendo transferido al Ōtsutsuki mayor.

La enorme bestia rugió, se movió con intensidad y hasta trato de usar sus poderes para poder liberarse de las cadenas que la aprisionaban y quitaban su preciosos Chakra. En lo que pareció un último intento desesperado de la bestia en tratar de recuperar su libertad, formo una enorme bola de Chakra en su hocico con propósito de lanzarla contra su agresor, pero inmediatamente la enorme bola fue absorbida por las cadenas de Chakra causando que la bestia se enojara aún más, lástima que su enojo no ayudo en nada a que saliera de esa situación.

Hagoromo ignorante de los intentos de la bestia en liberarse, se concentró en absorber completamente el Chakra de la bestia sin desperdiciar un poco. Sintió como poco a poco la enorme bestia se quedaba sin Chakra, ya que a pesar de que las reservas de Chakra de la bestia eran enormes, el esfuerzo combinado de Hamura y de él sirvieron para que el tiempo de drenado de Chakra se simplificara en unos cuantos segundos, además que gracias a su hermano, no tuvo que separar sus pensamientos para controlar el Jutsu.

La velocidad con la que la bestia perdía Chakra era tal, que Hamura abrió los ojos con sorpresa, vio como a simple vista, la bestia perdía rápidamente su Chakra y poco a poco también la vida, ya que como la bestia estaba hecha de Chakra, y al ser privado de este se traducía a privarle de su vida. La anteriormente aterradora bestia se transformó en un cascaron muerto, cuya contextura era muy parecida a la piedra; Hamura podría jurar que si viera lo que quedaba de la bestia por primera vez, creería que eso era una estatua muy bien construida.

— ¿Todo termino hermano? ¿Pudiste privar a la bestia de su Chakra?— se acercó a su hermano apenas percibió que termino de absorber el Chakra.

—Definitivamente la bestia se quedó sin su Chakra, pero aun lo siento en mi interior…— vio, como en su estómago se había formado una serie de símbolos extraños —Su Chakra quiere volver a su cuerpo, y no podemos permitir que eso ocurra— la mirada de ambos hermanos se oscureció de golpe.

—Entonces… ¿Qué hacemos?— su pregunta no fue más que una forma de confirmar lo que su hermano quería hacer.

—Solo nos queda sellar el cuerpo en un lugar lo suficientemente lejano como para que el Chakra nunca vuelva a su cuerpo— se envolvió con el poco Chakra propio que le quedaba y se aproximó a la estatua. Podía percibir como el Chakra que le había quitado a la bestia se revolvía en su interior, pero lo ignoro, ya no podía hacer nada mientras él estuviera vivo.

— ¡Espera hermano, percibo algo…!—al tener un poco más sus sentidos desarrollados que su hermano, el cambio en el ambiente fue fácilmente captado por Hamura.

– ¿Qué dices…?— no termino de decir cuando escucho algo quebrándose.

Uno de los pies del antiguo cuerpo de la gran bestia se empezó a desquebrajar y tal como si fuera un ave saliendo de un huevo, del hueco que se había formado salió una infante de no más de 5 años de edad con un muy reconocible cabello blanco. Ambos hermanos se acercaron con cuidado aun preocupados de que la estatua les pudiera hacer daño y levantaron al infante que había salido de la estatua.

Los dos se sorprendieron apenas vieron el rostro de la infante. Era la viva imagen de su madre solo que más joven claro esta; además que no contaba con los cuernos característicos de ella y su piel era un poco más oscura en comparación a la de su madre. Pero los hermanos lo comprendieron, esa infante era su madre rejuvenecida, tenía su firma de Chakra, lo cual nadie más podría replicar al ser tan única.

— ¿Qué hacemos hermano? Esto parece ser un remanente del Chakra de nuestra madre— vio con duda a la infante que no mostraba signos de despertar.

—Aún no sabemos los alcances de nuestra raza Hamura, pero por precaución también la sellaremos, nuestra madre no es que sea muy amada en estos momentos, y ella al tener prácticamente su aspecto causaría un alboroto— dejo a la infante en manos de Hamura y empezó a hacer unos sellos de mano —Gedō: Koete yobidashimasu (Camino Exterior: Llamada del más allá) — aplaudió y su Rinnegan empezó a girar con furia.

El espacio se deformo a sus espaldas y se rasgó como si una fuerza superior lo hubiera provocado, y no era menos, ya que de esa rasgadura apareció un ser completamente cubierto con una túnica negra, su única parte del cuerpo a la vista era su mano izquierda, la cual tenía una palidez enfermiza, esta a su vez sostenía lo que parecía ser una guadaña muy vieja pero su hoja se veía anormalmente filosa. El ser "Vio" a los hermanos, dio un vistazo a la infante sorprendiéndose internamente, pero no lo demostró; se centró en Hagoromo y hablo con una voz tétrica.

¿Qué puedo hacer por ustedes hijos de los Ōtsutsuki?— se escuchó una voz que le helaría la piel hasta al más valiente.

—Shinigami-sama, quiero que por favor selle tanto el alma como el cuerpo de esta niña— le mostro a la infante al Shinigami, a lo cual este solo bufo, —Sé que es algo muy bajo para usted, pero por favor, ella no podrá vivir en este tiempo, no con todo lo que ha hecho— tanto él como Hamura miraron al Shinigami con temor de que los rechazara.

Está bien hijo del Ōtsutsuki, me llevare a la Usagi no Megami conmigo, sus acciones llegaron a oídos de Kami-sama y no está muy feliz que digamos— la infante floto hasta llegar a donde estaba el Shinigami, mas este no la agarro, — ¿Algo más que requiera de mi presencia?— aunque lanzo esa pregunta, porte decía que la respuesta fuera un "No".

—No, muchas gracias Shinigami-sama, nos encargaremos del resto— sintió como si un peso se quitara de sus hombros.

Bien…— "Miro" a la estatua y bufando dijo, —Tengan cuidado con esa cosa, el poder de un dios, aunque incompleto, no es para que mortales como ustedes puedan manejar, así sean hijos del Ōtsutsuki— no dejo que los hermanos le respondieran y se giró.

El fenómeno se volvió a repetir, el espacio se distorsiono y se rasgó formando una grieta, el Shinigami paso a través de ella llevando a una inconsciente niña de cabello blanco ante la atenta mirada de Hagoromo y Hamura. Cuando el espacio volvió a la normalidad, ambos hermanos volvieron a respirar con normalidad, el ambiente que generaba el Shinigami no era algo soportable para mortales como ellos, era sumamente aterrador.

—Hamura, será mejor que te lleves el cuerpo de la bestia lejos de aquí, no podemos permitir que el Chakra y el contenedor estén cerca— miro con seriedad a su hermano.

—Como digas hermano, me llevare el cuerpo al espacio y lo sellare lejos de todo, ahí nadie lo podrá alcanzar, de todas maneras lo podrás invocar si lo quieres comprobar usando tu Rinnegan— le dedico una sonrisa a su hermano, sabía que esta era la última vez que lo vería.

—Cuídate entonces, te lo dejo a tu cargo— asintió comprendiendo los sentimientos de su hermano.

Hamura se acercó al cascaron vacío de Chakra y puso una mano en el, usando Chakra lo envolvió tanto a él como al cascaron y dedicándole una última mirada a su hermano se despido. Sabia de la importante tarea que le había dejado su hermano, dependía de él mantener a salvo el cascaron vacío de la bestia de modo que esta no volviera de nuevo y se fusionara con su Chakra, el solo hecho de pensar eso hacía que Hamura temblara del miedo.

Lo que ninguno de los dos hermanos se dio de cuenta, fue de una masa negra que salió del mismo agujero que de donde había salido la versión infantil de Kaguya. Esta masa negra como si tuviera vida se deslizo fuera de la vista de los dos hermanos y se fundió con el suelo, nadie reparo en su existencia, nadie sabía lo que era, ni siquiera si era peligroso o no; los hermanos Ōtsutsuki estaban muy ocupados despidiéndose como para notar ese pequeño detalle.

—Cuídate hermano— sin más miramientos, desapareció junto al cascaron vacío de la gran bestia.

—Cuídate tú también Hamura, espero que nos volvamos a ver pronto— miro hacia el cielo, como si supiera hacia donde había ido su hermano.

-_Aposentos de los Dioses Principales_-

En algún lugar en el mismo universo descansaba un plano cuasi-independiente, en el cual los regentes del mismo velaban por su seguridad. Este plano no era accesible por ningún otro medio si no era por medio de los poderes divinos que caracterizaban a los dioses, ningún mortal o ente ajeno a ellos podía acceder por ningún medio que no fuera por voluntad de uno de estos entes divinos; aunque si por algún motivo sumamente extraño, algún ente no-divino llegase a entrar a este plano, lo que le esperaría era la muerte.

Dentro de este plano, de manera permanente siempre estaban 2 entes, específicamente Izanagi, padre de los dioses, y su amada esposa: Izanami. Ambos creadores de este universo y por lo tanto dueños de este Vivian todo el tiempo en este plano sin tener la necesidad de dejarlo, puesto que tenían a sus respectivos hijos y sirvientes que atendían a cualquier peligro que el universo tuviera, solo casos muy extremos hacían que estos se movieran, aunque desde la 4ta Era no habían tenido necesidad de abandonar sus aposentos.

El espacio se agrieto en un punto y con mucho esfuerzo se formó una grieta que de la cual salió Shinigami con una aun dormida Kaguya infante. Ambos dioses mayores vieron con sorpresa la aparición del Shinigami, habían pasado centenares de años desde que se habían visto, y las obligaciones del Shinigami no dictaban que se tuviera que presentar ante ellos, así que era extraño que el Shinigami apareciera en este plano.

Shinigami-kun… ¿Qué te trae por acá?— la gruesa voz de Izanagi resonó por todo el plano.

Izanagi-sama, Izanami-sama, vengo ante ustedes para pedirles su guía— con una actitud sumisa, se inclinó y presento el cuerpo de la Kaguya infante.

Usagi no Megami…— el rostro de Izanagi se contorsiono al identificarla.

Pobrecita, pero eso es lo que pasa cuando un mortal absorbe de golpe el Chōetsu y no tiene tiempo de asimilarlo… Una lástima— al igual que su esposo, Izanami también se sintió triste del destino de la pequeña.

Aún hay oportunidad de que cumpla con su papel, no podemos descartar un nexo entre nosotros y los mortales, y hasta cierto punto es un alivio que no pudiera controlar su Chōetsu— las palabras de Izanagi parecieron surtir efecto en su esposa.

Tienes razón, Usagi no Megami en si aún es una mortal, y por lo tanto aún puede sernos útil para lo que viene— una sonrisa adorno el hermoso rostro de Izanami.

Entonces Izanagi-sama, Izanami-sama… ¿Qué haremos con ella?— de golpe sintió como el aura de Izanami lo cubría arrebatándole el control de Kaguya.

Usagi no Megami, Tsuki no Megami y él…Omikuyi-chan (Oráculo) vio el futuro… Ellos serán parte crucial de que todo no se vaya a la mierda— usando sus poderes, hizo flotar a Kaguya hasta quedar a su lado, —La induciré a un sueño profundo, despertara cuando dos de las variables estén en existencia al mismo tiempo— una burbuja semi-transparente rodeo a Kaguya.

Apoyo tu noción Izanami, "Ella" estará feliz aunque no lo demuestre— esa sola mención hico que tanto Izanami como Shinigami temblaran del miedo.

No la nombres por favor querido— vio a su esposo con ojos lastimosos.

Bien, bien, no la nombrare…— si no fuera por la situación, Izanagi se hubiera echado a reír por la expresión de Izanami.

Shinigami-kun, avísale a Amaterasu-chan y a Tsukuyomi-kun de nuestra decisión, y cuando Susanoo vuelva al universo también hazle saber— la dulce voz de Izanami saco a Shinigami de su estupor.

Como usted diga Izanami-sama, ahora me retiro— dio unas reverencia y tal como había venido se fue.

¿Por qué ese infeliz tuvo que elegir este universo?— una vez Shinigami se fue, Izanagi se llevó una de sus manos al rostro y se masajeo el puente de la nariz.

Sabes que no lo hizo apropósito, luego de la Guerra todo podría pasar— la voz melodiosa de su esposa lo calmo.

Tienes razón, solo queda confiar en el Descendiente de los Kitsune… ¿Cómo fue que lo nombro Omikuyi?— miro a su esposa de reojo.

Descendiente Primordial cariño… Ese fue el nombre que le dio Omikuyi-chan— Izanagi solo asintió, no podían hacer nada más que esperar.

-_Cientos de años en el futuro_-

Un diez de Octubre en Hi no kuni precisamente en Konoha, se encontraba la esposa del Yondaime Hokage Minato Namikaze en pleno proceso de parto, todo hubiera sido normal si no fuera que la esposa del Hokage Kushina Uzumaki era en realidad la Jinchūriki del Kyūbi no Yoko y debido al encontrase en proceso de parto, el sello se debilitaba por lo que tuvieron que ir a una parte alejada de la aldea para que la mujer pudiera dar a luz.

Pero aun así siendo vigilados por un escuadrón de élite de ANBU, un desconocido portando una máscara en espiral interrumpió el parto matando a los ANBU y a las enfermeras entre ellas la esposa del Sandaime Hokage. Minato intento enfrentar al enmascarado pero este poseía una técnica que lo volvía intangible, en un ligero descuido por parte del Hokage, el enmascarado se acercó a Kushina que milagrosamente ya había dado a luz y deshabilito el sello liberando la Bijū de nueve colas en las cercanías de la aldea.

Antes de que el enmascarado se fuera, Minato se Tele-transporto a él usando su Jutsu huella Hiraishin no Jutsu y se volvió a enfrascar en una batalla mientras confiaba que las fuerzas de su aldea fueran suficiente como para contener al Bijū hasta que él llegara. De alguna manera Minato logró ver a través de la técnica extraña del enmascarado y le asesto un Rasengan en la espalda y sin más el enmascarado escapo diciendo que en un futuro el Kyūbi seria de él.

Minato vio con horror como el Bijū destruía la aldea sin que esta se supiera defender adecuadamente, y más cuando vio que el zorro estaba preparando el ataque característico de los Bijū: La Bijūdama. En un intento desesperado uso el Hiraishin shōkyori no Jutsu (Jutsu dios del trueno volador de largo alcance) y se Tele-transporto junto con el zorro lejos de la aldea haciendo que la bola de Chakra fuera lanzada hacia unas montañas siendo reducidas a nada.

Minato sabia mejor que nadie que derrotar al Bijū era imposible, por lo que la única opción que quedaba era sellarlo, pero la cuestión era ¿En quién?, su esposa estaba fuera de la ecuación ya que por su estado lo más seguro es que moriría sin siquiera terminar el sellado y él tampoco ya que su Chakra era incompatible con el del rey de los Bijū. El único que podría aguantar el inmenso Chakra del zorro era su hijo recién nacido; por lo que regreso y tomo su hijo junto a su esposa para que lo ayudara con el proceso de sellado.

Kushina uso su Kongō fūsa para mantener al Bijū quieto mientras su esposo preparaba el altar. Al tenerlo listo Convoco al Shinigami para realizar el Hakke no Fūin Shiki, la entidad al ver a su invocador le exigió la razón por la cual había sido llamado, Minato le explico que separara el Chakra del Kyūbi para que sellara la parte Yang en su hijo y él se quedara con la parte Yin. El Shinigami obedeció la orden del mortal con la condición que su alma seria sellada en el estómago del Shinigami, pero antes de introducir la mitad Yang en Naruto y la mita Yin en Minato, este se detuvo admirando al niño.

Me temo que habrá un cambio de planes Ningen— el solo pronunciar esas palabras hizo que Minato tuviera un escalofrió.

— ¿D-De que hablas?— la mueca de cansancio de Minato cambio a una de confusión.

El Shinigami no dijo nada, solo hizo un ademan de manos y las esferas que representaban al Kyūbi se unieron y sin más se internaron en el interior del infante. Minato vio todo el proceso horrorizado, tanto Chakra dentro de un bebe sin duda no daría un buen resultado, pero el Shinigami ignoro las quejas internas del Yondaime. El Shinigami asintió satisfecho con el trabajo que había hecho, todo había salido a pedir de boca, ahora solo quedaba una cosa antes de irse.

Ahora, es tiempo de que me des mi pago…— los esqueléticos dedos del Shinigami se acercaron a un horrorizado Minato. Introdujo su mano en el pecho del Yondaime y de ahí saco una esfera celeste, y sin más se la "Trago", —No tienes por qué preocuparte, no tomare mi cuota completa, por lo que tu esposa vivirá— fue lo que Minato logro escuchar antes de que la vida escapara de su pecho, — ¿Descendiente Primordial? Espero que estén en lo cierto— y sin decir más, desapareció.

No mucho tiempo después llegaron los refuerzos ANBU junto al único Hokage con vida que le quedaba a Konoha, Hiruzen Sarutobi. Estos vieron con horror el cuerpo sin vida de su actual Hokage y de su esposa Kushina; a su lado vieron al que suponían tenía que ser el hijo de ambos en un altar. Hiruzen lo comprendió sin que nadie se lo explicara, el Bijū más poderoso de todos no moriría así sin más, pero no hizo comentario alguno, había algunas cosas que eran mejor mantenerlas en secreto, y esta era una de esas cosas.

Para su mayor pesar, Kushina había caído en coma por todos los sucesos que habían ocurrido, el que le hayan sacado al Bijū que contenía a la vez que tenía a su bebe y que además tener que sufrir el estrés que tuvo no ayudo en nada. El Sandaime acordó llevarla en sumo secreto al hospital de Konoha, el cual milagrosamente aún se había mantenido en pie, con orden de llevarla al cuarto especial al cual solo los Kages tenían acceso.

En cuanto al hijo de ambos, para su pesar y evitar de sospechas de los aldeanos, tenían que llevarlo a un orfanato, solo esperaba que el niño pudiera crecer sin ningún obstáculo y que pudiera vivir su infancia son plenitud, no podía arriesgarse a que cualquier otro tuviera planes contra él, o peor, que los antiguos enemigos de su padre vinieran a por él, no, lo mejor era que viviera en la ignorancia, si se daba la oportunidad o si Kushina despertara, le contarían la verdad, pero por ahora solo podía suspirar y retomar el cargo que había delegado ya hacía años.

-_Mente de Naruto_-

La mente de Naruto estaba simplemente vacía, y era decir de más, con apenas unas horas de nacido el pobre ni siquiera sabía de qué color era el cielo. En toda esa blancura se encontraba una enorme entidad que no cuadraba en ese espacio inmaculado. En medio de todo se encontraba una enorme jaula que aprisionaba al grande y poderoso Kyūbi no Yoko, el cual se encontraba refunfuñando y maldiciendo a cierto rubio por haberlo metido dentro.

Y se preguntaran ¿Por qué no solo rompe la jaula y huye? Pues es sencillo, esa jaula era el resultado del sello que el Yondaime había impuesto sobre el con ayuda del mismísimo Shinigami, lo que significaba que no importara que tan fuerte fuera, no podría escapar de su encarcelamiento, más mala suerte para él. Pero eso no era todo en la larga vida del Kyūbi, frente a él el espacio se deformo y se materializo una mujer tan hermosa que podría causar la caída de múltiples imperios y dinastías.

Kurama, tiempo sin vernos— sonrió con dulzura conmocionando al Bijū.

¡Izanami-sama! ¡¿Q-Que ha-hace usted a-aquí?!— no se podía permitir ni la más mínima muestra de falta de respeto frente a esta entidad que podía matarlo con solo un pensamiento.

Vengo a dejarte un pequeño encargo Kurama— a su lado se materializo una esfera trasparente, la cual poco a poco empezó a tomar forma humana hasta que finalmente se transformó en una niña de cabello blanco.

¿E-Esa es…?— en su mente ya tenía una idea de la identidad de la infante, pero aún no podía creérselo.

Kaguya Ōtsutsuki— fueron sus simples y llanas palabras.

¡¿C-Co-Como e-es po-posible?!— en sus tantos años de existencia nunca se imaginó encontrarse con la madre del Chakra.

No quiero entrar en detalle, pero ella tiene los recuerdos de su vida anterior borrados. Además de que permanecerá aquí durante un tiempo definido— todo el tiempo le dedico una mirada neutra a la infante antes de dirigirse de nuevo a Kurama.

¿Por cuánto tiempo?— Sintió como su cabeza le dolía, aunque era imposible, él no tenía un cerebro como tal.

Hasta que tu Jinchūriki esté listo para conocerla— espero alguna reacción de desagrado del zorro, lo entendía, pero no podía permitirse que él se negara a aceptarla.

Pero...— como lo supuso, pero no podía esperar a que el zorro terminara de dar su excusa.

Es crucial para el futuro Kurama, no por nada me arriesgue a manifestar un hilo de mi conciencia para hablarte— en ese momento Kurama entendió lo que significaba que la diosa este hablando con él, —Y trata de llevarte bien con el niño, sé de tu odio por la humanidad, pero es necesario que se ayuden mutuamente— el zorro cerro los ojos meditando lo que la diosa le había dicho.

Hare todo lo posible Izanami-sama— terminó asintiendo ante el recado de la diosa.

Antes de que me vaya, no le reveles a nadie la verdadera identidad de Kaguya, no por ahora, tiempos oscuros se acercan y no queremos que ella se vea afectada por eso— no le dejo oportunidad al zorro de responderle y desapareció tal cual apareció dejando a Kaguya junto a la jaula de Kurama.

Bueno, quedamos entonces tu y yo— miro con ironía a la infante que dormía plácidamente; uso una de sus colas y la acomodo para que no pasara frio, —Me esforzare en ayudarte en lo más que pueda… Naruto— vio a través de una "Pantalla" el punto de vista del bebe y sintió por primera vez en muchos años lo que era la calidez.

-_Cinco años más tarde_-

Cinco años habían pasado después del fatídico día en que el Kyūbi ataco la aldea y de la muerte del Hokage y de su esposa, la aldea había pasado por un duro proceso de recuperación del poder militar perdido en la batalla contra el Kyūbi, y en cuanto a la recuperación de la aldea, Konoha ya estaba en sus días antiguos, cada edificio fue restaurado y hasta agregaron otros nuevos, pero aun los recuerdos de los seres queridos perdidos en ese día quedaba en las mentes de las personas.

Nos centramos concretamente en unos de los barrios pobres de la aldea, en unos de os callejones podemos deslumbrar a un niño de unos cinco años vistiendo una desgastada sudadera negra con capucha naranja y unos pantalones igualmente desgastados y del mismo color que la sudadera. El niño se encontraba rebuscando entre la basura algo que pudiera serle útil para comer, puesto que ya habían pasado algunos meses desde que fue echado del orfanato en el que estaba después de que este cerrara.

Inmediatamente después de ser echado del orfanato se precipito hacia los barrios pobres de la aldea, esquivando las miradas de desprecio de los aldeanos, ya que al ser un huérfano fue tachado, al igual que el resto de huérfanos, como ladrón puesto que había algunos que se la pasaban robándoles mercancía a los comerciantes, y esto sumando al mal estado de sus ropas, solo se ganaba aún más desconfianza por parte de los aldeanos.

Pss, Chico, escóndete, siento la presencia de un ANBU acercándose a tu posición— una voz en su mente lo alerto y de inmediato se puso en alerta.

—Gracias por avisarme Kurama-nii— no lo pensó dos veces y se metió en el contenedor de basura que previamente estaba revisando.

El chico destapo uno de los botes de basura cercanos y se metió dentro dejando a la vista por unos momentos unos cabellos tan brillantes como el sol. Espero hasta que el ANBU pasara y salió a seguir en su tarea de buscar comida. El rubio desde que tenía 2 años de edad conoció a su inquilino, aunque al comienzo tuvo desconfianza ante el zorro, después lo empezó a tratar como un hermano cuando este lo enseño a leer y a escribir, además de instruirle en la vida diaria y a darle consejos para hacer las cosas.

Ya llevaba unas cuantas semanas escapando de los ANBU que hacían sus rondas por orden de Kurama, Naruto no sabía por qué escapaba, Kurama solo se había limitado a decirle que no confiaba en ellos, y él no ponía en duda las instrucciones de su "Hermano", así que se la pasaba ocultándose cada vez que un escuadrón ANBU aparecía en sus proximidades, Kurama debía de tener sus razones para no confiar en ellos, el solo se limitaría a obedecerlo.

Naruto, mira allá, a tu derecha—asomo su cabeza y vio hacia donde Kurama le había dicho que viera.

— ¿Qué quieres que vea Kurama…?— se acercó hacia una bolsa de basura y noto algo que no cuadraba.

Guiado por la curiosidad, Naruto destapo la bolsa y vio a alguien que lo hizo sonrojar un poco, se trataba de una niña de su misma edad, de pelo blanco que al parecer le llegaba a la mitad de la espalda, su color de piel era tan blanco que parecía que nunca hubiera tomado luz solar. Su vestimenta consistía en un vestido el cual no parecía que la niña fuera de la calle, ya que el vestido estaba muy bien cuidado. La joven al parecer se encontraba dormida plácidamente ajena a todo lo demás que pasaba en el mundo exterior.

—Oye tú, chica, despierta— la movió un poco con la esperanza de despertarla.

Poco a poco la niña abrió los ojos, los cuales poseían un blanco tan puro que hasta parecía perlas, lo cual dejo asombrado a Naruto. La niña empezó mirar a sus alrededores no notando a Naruto a su primera vista, no recordaba nada y le dolía mucho la cabeza. En ese momento noto a un rubio de ojos azules que la miraba con asombro, ella también lo miro un tanto confundida, no recordaba a ese rubio, y no le sonaba haberlo conocido alguna vez.

—Hola, ¿Quién diablos eres? ¿Dónde estoy?— logro articular por fin unas palabras con desconcierto.

—Mi nombre es Naruto Uzumaki y estas en los barrios pobres de Konoha, por cierto ¿Cómo llegaste al interior de esa bolsa de basura?— su curiosidad sobre el paradero actual de la niña supero el saber de su identidad.

—Creo recordar que mi nombre es Kaguya, no sé exactamente el cómo llegue aquí…— hizo el ademan de recordar, logrando solo que el dolor de cabeza le atacara con más fuerza.

—Ya veo…— asintió desilusionado al no tener respuesta a su pregunta, — ¡Ya se! ¿Quieres ser mi amiga?— sus ojos brillaron con ilusión.

— ¿Amigos?— esa palabra era totalmente nueva para ella, no sabía lo que significaba eso.

—Sí, amigos, o sea, hacer cosas juntos como jugar— tomo las manos de la niña con mucha emoción en espera de su respuesta.

—C-Claro, ¿Por qué no?— Naruto empezó a dar pequeños saltos con emoción logrando que Kaguya se mareara con solo verlo.

—Ves Kurama-nii, tengo una amiga— sentía que no podía contener la emoción que sentía dentro de sí.

— ¿Quién es "Kurama-nii"?— ese nombre hizo que la niña se confundiera más.

—Es alguien muy especial y que le tengo mucho respeto, algún día te lo presentare— ayudo a Kaguya a levantarse del suelo mientras le contestaba.

—Bien Naruto-kun… ¿Ahora…?— el estado de animo de Naruto pareció contagiarla, ya que entro un poco más en confianza.

—Ven Kagu-chan, a mi guarida, ahí tengo comida y muchas cosas para los dos, te aseguro que te vas a divertir— con entusiasmo empezó a jalar a Naruto.

—Ta-Tampoco es preciso que me jales, puedo caminar sola…— se resistió un poco al ser jalada, en vano.

Espero que Izanami-sama este en lo correcto, no quisiera tener a una Kaguya loca de enemiga— vio con felicidad el como Naruto se relacionaba con Kaguya desde el punto de vista de Naruto.

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Bueno, aquí estamos de nuevo, creo que unas de los recordatorios que deje en capítulos de Descendiente Primordial se hicieron realidad, y no, no me quede sin computadora, sucedieron varias cosas que me impidieron actualizar (El capítulo numero 32 estaba (Esta) un 20% escrito). Tuve algunos problemas personales (Me mude para poder ir con mayor comodidad a mi universidad) y algunos familiares (Peleas entre la familia) y todo eso no me ánimos de actualizar ninguna historia, y después simplemente lo olvide.

Alrededor del 18 de enero del año pasado pensé en volver a FF por motivo de mi cumpleaños, pero por un motivo u otro termine olvidándolo a la final, pero gracias a un lector que se tomó la molestia de mandarme un PM preguntando sobre la historia (Y otro que me hizo una proposición con respecto a la misma que me hizo sonrojar) decidí que como meta de año nuevo, retomaría definitivamente a FF. No daré promesas sobre actualizar ni nada, ya que de un momento a otro podría perderme otra vez (Mi situación actual es muy inestable, tanto familiar, económica y personal, vivo en Venezuela y no sé si el día de mañana tenga que ir a hacer noseque, o hasta irme del país), así que solo les pido: Disfruten lo que les traigo.

Por algunos motivos decidí hacer un re-escrito en vez de volver a escribir la historia, y aquí tienen el resultado, este capítulo prácticamente lo reescribí desde 0, solo tome algunos párrafos del original. Este reescrito de la historia tiene como motivo tratar de tapar las lagunas argumentales de la original, ya que al tener la idea del rumbo de la misma, podre resolver algunas cosas, solo pido paciencia, ya que no tengo las mismas ideas de las que tenía hace 1 año y medio, pero les prometo que la esencia de la historia no cambiara, solo tendrá algunos cambios menores.

No me alargo más que después no me leen (xD), espero que aun tenga lectores fieles que a pesar de haberlos abandonados aún siguen al pendiente de la historia, y no se preocupen por los extras, intermisiones, y cosas así, que los meteré cuando los vea oportuno y encajen. No explicare términos tan temprano, algunos recordaran algunos, pero para los que no recuerden no se preocupen, cuando llegue el momento se explicaran. Cualquier duda no tengan miedo en dejármelas en los Review o en PM, ya saben que a mí me mueve mucho el ver que comentan. El siguiente capítulo lo empezare a replantear en breves y ya veré cuando lo suba. Sin más que decir, bye.