¡Hey muy buenas a todos amigos! Aquí Suin después de mucho tiempo trayéndoles una nueva edición de esta historia.

¡Idiota! Justo cuando regreso tardas tanto en actualizar…— vio al autor con ojos asesinos.

Venga, que después de tanto tiempo lo menos que quieren los lectores es leerte y…— pero un fuerte portazo lo hizo callar.

Bueno, mi retraso… He estado muy ocupado en estos días (Los que leen TG deben de estar un poco al tanto del tema), mañanas perdidas, tardes ocupadas y noches cansadas… Si les digo que ni siquiera he escrito una palabra del sig cap de TG… Pero bueno, ya inicio clases y tratare de mantener todo balanceado, la siguiente edición y el cap de TG voy a ver si lo traigo en el transcurso de la semana :D.

Pasando a otro tema, ya para el siguiente capítulo se vienen cosas interesantes y que merecen la pena editar, además que tal vez añada una que otra escena que antes no estaba (No simplemente editar, en su lugar añadir), por otro lado, ya nos acercamos al punto en que la historia tomara el rumbo normal, eso significa que no habrá tantos cambios, solo tendré que editar las narrativas y uno que otro dialogo. Pero no los entretengo más y disfruten del capítulo.

Agradecimientos especiales a: CCSakuraforever y al Guest por dejar sus reviews (Ya te respondo Guest); e insto a todo aquel que quiera dejar su opinión que la deje en los comentarios.

Review:

Guest: ¡Hey! Tus review fueron un poco raro pero aun así los responderé ya que el motivo del porque fueron raros esta entre las respuestas. Bueno, eso es un punto para ti, cuando lei el artículo sobre los sellos de mano claramente leí esa parte, pero creo que se me olvido a la hora de hacer el cap, ya que bueno, me base en el original para hacer el nuevo (Esta parte se repetirá en la prox respuesta) y claramente fue un error mío. Bien, te tengo una respuesta para eso, y esta vez creo que solo te doy medio punto ya que no fui tan explícito; ahí me base en el hecho que Hamura tenía el Byakugan activado, y claramente él sería el primero en notar los cambios de Chakra puesto que no le quitaba un ojo de encima, en un escenario normal Hagoromo si los percibiría antes, pero en ese caso primero fue Hamura, pero repito, me base en el original para hacer el nuevo y aun así no logre ser tan implícito ahí, perdón si cause dudas. Bueno, si hubieran sido un review por cap no me quejo, pero… Ya retomando, ahí me refería a que Kurama volvía a sentir lo que era tener alguna especie de afecto hacia alguien. Bueno, tomando en cuenta que en esta versión Hiruzen trata un poco mejor a Naruto, pues una gran diferencia (xD); y viste así por gusto… No se me ocurre otra explicación (Nada profundo xD). (¡ALERTA DE SPOILER!) Bien, bien, bien, aquí ya me huele a "Están muy chetos, adiós historia", y bueno, te doy la razón que el enemigo final es bien cheto a tal medida que no te imaginaras (Ya que ni siquiera explique sus orígenes en el original) y que Naruto y compañía sin duda se harán tan fuertes como para matarlo, y que también cometí el error de hacerlos tan fuertes en el original que casi les pierdo el hilo, pero aquí, en esta nueva versión no sucederá ese power up tan bestial ni todo se hará como tú piensas; primeramente, el nivel actual de los tres es de un Chūnin, y evolucionaran hasta el nivel máximo de un Jōnin hasta "Shippuden", de eso me asegurare; los poderes de Kaguya, si, son fuertes pero eso es ya a partir del número 50-60 (En el original creo que puse ese límite), y sobre el aumento de poderes, cada quien se hará fuerte cuando la situación lo amerite, cuando se enfrenten de una vez a akatsuki, se harán fuertes; a los generales, se harán fuertes; a Maou, se harán fuertes; además, bostee a los miembros de akatsuki para que estén a la altura. Solo no te pienses que porque se enfrentan contra un dios, ellos mismos serán dioses, claro que lo serán, pero ya a la final cuando ya no haya nadie más con quien enfrentarse, y tampoco es que en early o mid-stage de la historia ya se follaran a todos ni mucho menos, he leído muchas novelas y ya sé cómo más o menos llevarlo a cabo. Creo que con eso respondo todo (Cacho de respuesta me marque, la más larga hasta los momentos xD), espero que sigas leyendo al historia.

Leyenda:

—Blah, Blah, Blah— personaje hablando.

Blah, Blah, Blah— personaje pensando.

Blah, Blah, Blah— Entidad sobre-natural hablando.

Blah, Blah, Blah— Entidad sobre-natural pensando.

—Katon: Gōkakyū no Jutsu (Elemento fuego: Jutsu gran bola de fuego)técnica y traducción.

—… (Blah, Blah, Blah)… — Comentario de la narrativa.

—… (Blah, Blah, Blah)… — Comentario del Autor.

Capítulo 5: Recuerdos inaccesibles.

— ¡Arg! ¿Por qué el sol siempre me pega de frente? Hace unos días les pedí a las sirvientas que arreglaran eso— agarro la sabana y se la subió tapándose la cara con un evidente enojo, —Ya es de día ¿Eh? — mantuvo los ojos abiertos aún bajo las sabanas aun con pensamientos de seguir durmiendo, pero un sonido estruendoso le interrumpió sus pensamientos e indirectamente impidió que siguiera durmiendo.

— ¡Onii-chan! — el sonido de la puerta abriéndose de golpe y chocando contra la pared lo termino de despertar sin posibilidad de reconsiderar la idea de volver a dormir.

¿Onii-chan? ¿Tengo hermana? — Negó rápidamente desechando la idea inmediatamente, — ¿En qué estoy pensando? Claro que tengo hermana— sonrió un poco.

— ¡Onii-chan arriba! — Sintió que se le subían justo en su estómago y le empezaban a saltar, —Okā-chan y Otō-sama te están esperando para desayunar— se destapo para ver al responsable de que de repente se requiera que cambien la puerta… de nuevo.

—Kao-chan, espero que no destrozaras mi puerta otra vez— miro su hermana con reproche, la cual se puso pálida de golpe y lentamente volteo a donde estaba su puerta.

—Etto… Onii-chan, ese diseño no me gusto, prefiero el que tenía tu 9na puerta— la niña le sonrió con ternura.

Su hermosa y tierna hermana, que a los cinco años era ya digna hija de uno de los clanes más fuerte de su pueblo, eso sí, él no se quedaba atrás. Su cabello de un hermoso rojo carmesí que hacia quedar a su cabello como un rojo pálido ante su presencia, los ojos si puede decir que ninguno de los dos se quedan atrás, y como casi toda su raza, un perfecto tono amarillo casi tirando a naranja, aunque claro, los de él son más oscuros y por no hablar de su tono de piel, el cual no es ni muy pálida ni muy bronceada, simplemente un tono perfecto.

Sus lindas orejitas que se encontraban gachas debido a la reprimenda que le había echado son de un color un poco más pálido que él su cabello, y claro, como todas las hembras de su pueblo se le ven más bonitas a ella que a él. Y finalmente el orgullo de todo Kitsune, la esponjosa cola de su hermana se movía a un lento movimiento, y no podía estar más orgulloso de ella, a la edad de cuatro había obtenido su segunda cola, una autentica prodigio y más cuando el apenas consiguió su segunda cola en su cumpleaños número cinco.

—Sabes que no me gusta que destroces cosas, luego Otō-sama nos regaña— le acaricio la cabeza a su hermana haciendo que su cola se meciera con alegría, —Como castigo le dirás a las sirvientas que cambien la puerta— la niña lo vio con ojos esperanzados ante tan leve castigo, el cual siempre es el mismo cuando pasan estas cosas.

—Hai— la pequeña asintió alegre y de un salto se bajó del estómago de su hermano.

—Te espero abajo— se pasó una mano por su cabello "Peinándolo" viendo como su hermana agarro la puerta con suma facilidad y se la llevó consigo hasta la entrada.

—Está bien Onii-chan, ya aviso a Okā-chan y a Otō-sama— su hermana se dispuso a salir de su habitación no sin antes colocar la puerta en su lugar buscando cerrarla, aunque al cerrarla, esta se cayó. Su hermana lo vio con un rostro pálido y como alma que lleva el diablo se fue.

—Muy bien, no debo de llegar tarde al desayuno— suspiro resignado de la conducta de su hermana y se mentalizo para levantarse y cambiarse el pijama.

Y tal como se lo ordeno a su hermana, algunos sirvientes no tardaron en venir trayendo una de las puertas que tienen en repuestos y la instalaron, aunque conociendo bien a su hermana Kaori, ya para mañana los sirvientes le deberán de traer una puerta nueva, y estos sabiéndolo no se molestaron mucho en reforzarla, digamos que la fuerza de la pequeña de la casa es superior a cualquier material casero por decirlo de una manera. Vio con satisfacción como los sirvientes terminaron de instalar la nueva puerta y bajo al comedor familiar mientras saludaba a todos los miembros de la servidumbre que encontró en su camino.

Al contrario de todos sus conocidos y de la gran mayoría de nobles Yōkai, Ichirō a sus nueve años nunca y consideraba jamás despreciar a ninguna persona de una casta inferior a la suya, y a pesar que su familia ocupa uno de los lugares más privilegiados de su pueblo y aunque se siempre se gana el reproche de parte de su pequeño círculo de amigos, el considera que todos merecen un trato igualitario. La única ajena a su familia que apoya su ideología es su prometida, y sin duda se lo agradecía mucho.

—Llegas tarde Ichirō— la voz de su padre sonó apenas entro al comedor con reproche.

—Recuerda de que hoy tienes que ir a la casa de Akemi-chan a tomar el té— la voz de su madre siempre tan suave.

Ellos habían sacado el color de pelo de su padre, aunque el de él era un poco más tirando a como vino tinto a diferencia del de su padre que es más como el de Kaori. Su cola signo de su poder se mecía afuera de la silla y sus orejas siempre alerta se movían en todas las direcciones. Su madre al contrario, el color de su pelo es tirando al amarillo; con su esponjosa cola tan liza y sus pechos copa D era la envidia de las otras matriarcas de las demás familias, sus orejas en cambio de las de su padre, están "Mirando" hacia adelante manteniendo unos hermosos modales en la mesa.

— ¿Cuándo Akemi-tan vendrá a jugar Onii-chan? — su hermana se subió a la mesa y le pregunto entusiasmada.

—Kaori— su padre la reprendió con un visible enojo por la actitud de su hija.

—Si Otō-sama— bajo sus orejas y se sentó de nuevo en la silla buscando su aceptación.

—Ake-chan está ocupada con los asuntos de su familia Kao-chan, tuve suerte en poder apartarle un tiempo para tomar el té— se sentó en la mesa y empezó a comer junto a su familia, siempre cuidando los modales bajo la atenta mirada de su madre.

—Akemi-dono es tu prometida, puedes ir a verla cuando se te entre en gana— su padre le notifico sin dirigirle la mirada, le agradecía el gesto pero no todo es como él piensa.

—Akemi-chan está en periodo de aprender a ser una buena esposa cariño, y además que debido a su posición social su padre cree que debe estar muy bien adiestrada, no quisiera que por algún error por parte de ella su familia quedara en deshonra— la mujer de la familia le sonrió con cariño a su marido tratando de calmar su evidente enojo.

—Ake-chan se está esforzando mucho, en nuestra última reunión me mostro todo lo que ha aprendido— trato de excusar a su prometida.

—Todo lo que debe saber una buena esposa es mantener el nombre de la familia en alto, sabes que nunca he sido partidario de que las mujeres se queden en casa a tejer o cosas parecidas— el hombre había cerrado los ojos un momento y suspiro.

—Y no deberías cariño— cambio su expresión cariñosa a una más sádica, — ¿Recuerdas quien siempre te ganaba en los duelos? — aun manteniendo su expresión se llevó una mano a la boca para contener su risa.

— ¡Eso fue hace más de doscientos años! Aún no había obtenido mi sexta cola, es obvio que con tu sexta cola me ganaras— son pocas las veces en las que el par de hermanos podían ver a su padre con un sonrojo, —Además, te recuerdo que tú eres mayor…— pero su intento de burla fue detenido al sentir un aumento de Yōki de parte de su esposa.

— ¿Yo soy que anata? — siguió viendo a su esposo con su expresión sádica, solo que el aura rojiza que la rodeo la hizo ver más aterradora.

— ¡Nada cari…!— pero fue interrumpido por el sonido de la puerta abrirse.

—Yakumo-sama, Miyu-sama; los líderes de la familia Ichama están esperándolos en la sala de congreso— uno de los sirvientes se asomó al comedor.

— ¡¿Por qué no se me fue notificado con antelación esta visita?! — el hombre dio un golpe en la mesa y su cola se dividió hasta mostrar un total de ocho colas que se movieron furiosas.

—Calma cariño, vayamos a verlos. Siempre son bienvenidos— su esposa lo tranquilizo con solo tocarle el hombro, aunque el hombre se calmó debido a que su esposa lo miro con su siempre fríos ojos cuando él se salía de sus cabales además que aún mantenía su aura intimidante.

—Díganle que voy enseguida— y el sirviente asintió asustado y se fue, —Acaba de comer y ve a cumplir con tus deberes Kaori— vio con reproche a su hija, —Y tú Ichirō, no dejes que la familia Kyūme caiga en vergüenza— le dirigió una sonrisa a su hijo y junto a su esposa salieron del comedor.

—Ya escuchaste a Otō-sama, compórtate bien con Akemi-tan— le dirigió una mirada sugerente a su hermano.

—Me voy Kao-chan— se levantó de la mesa apenas acabo su desayuno decidido a ignorarla.

— ¡Que te vaya bien con Akemi-tan! — con su siempre energía de infante lo despidió.

Subió al cuarto a ponerse algo más apropiado para salir a visitar a su prometida, decidiéndose al final en ponerse un Kimono de color blanco con el obi rojo, que en la parte de atrás tenia plasmado el emblema familiar, el cual es un zorro con nueve ojos totalmente negros. Ya satisfecho con su vestimenta decidió salir despidiéndose de su hermana en el camino; sintió a sus guardaespaldas personales siguiéndolo de cerca pero manteniéndose ocultos, simplemente suspiro y siguió caminando mientras saludaba a todas las personas que se encontraba en el camino.

En el pueblo donde viven los Kitsune, él es muy conocido no solo por ser el primogénito del Jefe de los Kitsune, sino también por su extrema amabilidad con los plebeyos. Todo el pueblo lo amaba y hasta eso es reconocido en "El Templo", lugar al cual muy pocas veces visitaba pero aun así dejo una profunda impresión en su mente. Como futuro líder del Clan tenía que ganarse los corazones de sus futuros súbditos, y eso es algo que ya sin duda lo ha hecho y con creces, dejando solo una preocupación actual, la cual es llegar entero a su boda.

En un entrecruce de camino decidió ir por el camino largo y pasar por el mercado del pueblo, lugar el cual Yōkai de distintos puntos vienen a vender sus productos. Compro algunos aperitivos para ofrecerle a su prometida y siguió su camino; sabía que a pesar de toda su pantalla de dama educada, ella es como toda niña, adoraba mucho los dulces. Ya aproximándose a las salidas del mercado, vio algo extraño suceder, un puesto de ventas siendo asaltado por un par de Yōkai y como heredero de uno de los diez Clanes Principales, no pudo quedarse viendo así sin más.

— ¡Ustedes! Dejen a Taisei-san— se dirigió a los asaltantes haciendo que las orejas de estos voltearan a donde él se encontraba.

— ¿Eh? Pero si es un pequeño heredero— dijo uno de los asaltantes acercándose.

—Y no cualquiera, por el logo de su Kimono es el heredero de la familia Kyūme— otro de sus compañeros se puso a su lado.

—El dinero que nos darían por su rescate sin duda es mejor del que sacaríamos de este lugar— el otro se acercó a él con una sonrisa que le daba mala espina.

—No se atreverían a tocarme un pelo de mis colas— trato de mantener su compostura, pero a pesar de todo aún sigue siendo un niño, y como todo niño sentiría miedo en una situación así.

—Alto— pero sonrió al recordar que siempre es acompañado por sus dos guardaespaldas.

—Tocan al joven amo y sufrirán una muerte dolorosa— su otro guardaespaldas su puso también delante de él.

—Joven amo, vaya a la casa de su prometida, nosotros arreglamos este problema— le sonrió y el joven Ichirō asintió.

—Vale— se dio vuelta y fue por el otro camino que también daba a la salida del mercado.

—Yōkai robando a uno de los suyos, pagaran las consecuencias— fueron las últimas palabras que escucho decir a su guardaespaldas antes de perderse.

Decidió ir por otro camino rodeando el sitio afectado y sin querer tomo el camino largo a la salida, al menos esta vez no se encontró con ningún inconveniente. Al salir del mercado se sintió aliviado cuando entro en los dominios de la casa de su prometida, el cual como el cuarto Clan más grande Kitsune mantenía sus terrenos fuertemente vigilados. Al llegar a la casa principal vio el emblema del Clan en la puerta y abajo su nombre el cual deletreaba "Shigatsu"; toco un par de veces y fue recibido por un sirviente.

—Oh, Ichirō-sama, Akemi-sama lleva un rato esperándolo— el sirviente le dejo entrar y le hizo una reverencia muy pronunciada.

—Tuve algunos inconvenientes al venir— le explico y el sirviente solo se limitó a asentir.

—Espero que esos inconvenientes no lo afectaran— por el tono en que lo dijo parecía que algo fuera de lo común había ocurrido.

—Algo muy extraño sí, pero me gustaría ir a donde esta Akemi-dono— termino restándole importancia al asunto.

—Claro, por aquí por favor— y le empezó a guiar por la mansión.

No es la primera vez que visitaba la mansión, tanto es así que hasta la conoce como la palma de su mano, pero aun así se dejó guiar por el sirviente que a pesar de su conversación inicial lo trato algo distante, pero la verdad es que no lo culpaba, es conocido que los señores del recinto tratan a sus sirvientes como correspondería tratarlos, y aunque él tratara de comportarse demostrando su cortesía, estos no les prestan mucha atención que digamos.

Llegaron hasta una habitación que él conocía muy bien, que es donde él y su prometida siempre se reúnen a tomar el té; el sirviente abrió la puerta corrediza y con una reverencia lo dejo entrar. Dentro se encontró con una niña de su edad vistiendo un hermoso Kimono de color azul que hacia juego con el color de su cabello; esta no tardó mucho en reconocer su llegada, así que se acercó a él y se sentó en Seiza inclinándose. Ichirō solo se limitó a darse un golpe mental ante tal actuación, dejo los aperitivos en la mesa y se volvió a acercar a la chica para darle un buen golpe en la cabeza.

—Itta, eso duele Ichirō-sama— con una hermosa voz, la chica alzo la cabeza y se quejó sobándosela.

— ¿Cuántas veces te he dicho que no me trates tan formal? — la miro serio, ella simplemente trago seco antes de responder.

— ¿Unas cuatro o cinco veces? — respondió tímida evitando el contacto visual.

—Y creo que son suficientes para que sepas que en un futuro voy a ser tu esposo, no tu señor— le sonrió y le acaricio la cabeza.

—Ah, si Ichirō-kun, me gusta cuando haces eso— a la peli-azul se le había salido un hilo de saliva del placer que sentía ante tal tacto.

—Tu boca— aguantándose la risa le apunto a su boca.

— ¿Eh? ¡No mire! — Se giró a una velocidad increíble y se limpió, —Listo— le miro sonriente y su hermosa cola azul se movía energéticamente tras ella.

— ¿Cómo va el té? — vio que la mesita habían dos tazas, pero con nada dentro.

— ¡Que tonta! Siéntate Ichirō-kun— la chica se fue al otro lado de la mesa y se sentó seguida de su prometido.

—Gracias Ake-chan— se sentó en el cojín que estaba en el suelo.

— ¡El té! — La peli-azul aplaudió y dos sirvientas entraron con dos teteras y las dejaron en la mesa antes de irse no sin antes inclinarse como signo de despedida, —Déjame servirte— y con elegancia, tomo una de las tetera y le vertió un poco del contenido en la taza de Ichirō.

—Ayer mi madre me dijo la fecha de la boda— bebió un poco de té al contarle.

— ¿Enserio? — un tinte rojizo se formó en sus mejillas y su cola se empezó a agitar de manera un tanto nerviosa.

—Cuando cumplas los catorce años, ese día nos casaremos— le dirigió una mirada llena de amor a la chica la cual sin duda fue correspondido.

—Me alegra mucho saber eso Ichirō-kun— desvió un poco su mirada sintiéndose avergonzada.

—Aún no he hablado con tus padres sobre la organización, pero se espera que sea en El Templo— tomo otro sorbo mientras veía a su prometida de reojo.

— ¿El Templo? Nunca he estado ahí, me han dicho que es un sitio muy hermoso— sus ojos destellaron con alegría, pero luego cambiaron a un deje de tristeza.

— ¿Pasa algo Ake-chan?— inmediatamente noto el cambio de humor de la chica.

—Perdón por cambiar a un tema un poco deprimente cuando, pero ¿No sabrás algo sobre la guerra? — su cola dejo de moverse y se puso a jugar con sus dedos.

—No te preocupes, no hemos recibido noticias malas del frente, y te aseguro de que tu hermano está bien— le dirigió una mirada compasiva.

—Nii-sama no manda cartas desde hace unas semanas, y eso me preocupa— la expresión de la chica no cambio.

—Hoy los patriarca de la familia Ichama fueron a mi casa, creo que deben de traer noticias sobre la guerra— recordó lo que el sirviente le había dicho a sus padres.

—Por favor, si tus padres mencionan algo sobre Nii-sama házmelo saber— alzo la mirada revelando de que había empezado a llorar.

—No te preocupes, vas a ser la primera en saber— se levantó y rodeo la mesa para después abrazar a la chica dejando que se desahogara en su hombro.

—Gracias Ichirō-kun…— pero un estruendo los dejo un poco aturdidos.

— ¿Qué fue eso? — el peli-rojo abrazo más fuerte a la chica de manera protectora.

Pero las cosas no se calmaron, en su lugar parecían empeorar ya que de golpe se empezaron a escuchar una serie de explosiones de tanto fuera como dentro del recinto, y hasta lo agudos sentidos de Kitsune de ambos amantes captaron el olor de madera quemada y hasta lo que parecía ser sangre. Pero antes de que ambos decidieran salir a ver lo que sucedía, escucharon una serie de sonidos provenientes del pasillo del otro lado de la puerta y se prepararon para lo peor.

— ¡Jóvenes amos, acompáñenme! — uno de los guardias de la familia Shigatsu entro en la habitación todo agitado haciendo que la pareja bajara un poco la guardia.

—Demando saber que pasa— Ichirō cambio a un tono el que su padre le había estado enseñando cuando asumiera el cargo de la familia.

—Están atacando, los humanos nos atacan— fue lo que dijo y los dos niños palidecieron, —no hay tiempo, tenemos que ir por las vías de escape a través de las catacumbas— tomo la mano del peli-rojo y por inercia este tomo la de su prometida.

Fueron guiados por el guardia a través de la mansión donde se puede ver que está en total desorden, los sirvientes corrían buscando refugio y los guardias iban a sus respectivos lugares para combatir la amenaza. Su escolta se dirigió hacia unas escaleras que daban hacia las catacumbas del pueblo, un lugar donde tanto líderes como herederos de los diez clanes mayores iban a buscar refugio en caso de alguna catástrofe.

Cuando llegaron al pasillo relajaron un poco el paso, pero aun así las explosiones se podían escuchar de fondo, el guardia tomo una antorcha mantenida por Yōki y la encendió para iluminar el camino, la leve iluminación hizo que la tensión del grupo bajara solo un poco, pero aun así seguían manteniéndose en alerta en espera de lo peor. Cuando estuvieron a mitad de camino, sintieron como el guardia se detuvo de golpe haciendo que los chicos chocaran contra su espalda, y al tratar de protestar vieron algo que los hizo palidecer.

— ¿Cómo llegaron a este lugar? — escucharon como hizo una pregunta. Ichirō se inclinó para ver mejor lo que pasaba delante y sus temores se confirmaron cuando vio a una tropa humana armados con lanzas y espadas y que los miraban como un depredador mira a su presa antes de saltarle y comérsela.

— ¿Qué hacemos con ellos jefe? — escucho como uno de los humano le pregunto al humano que portaba mejor armadura.

—Acaben con los dos y dejen a la hembra, por su porte debe ser de alta cuna dentro de estas "Bestias" — le repugno la manera en que ese humano miro a su prometida e inconscientemente la puso detrás de él en modo de protección.

—Sobre mi cadáver van a poner una mano sobre los Jóvenes amos— desenfundo una espada y la imbuyo de una energía de color rojizo y su cola se separó en tres pares.

—Según la información, un Kitsune de seis colas es el equivalente a una armada de cien hombres bien entrenados, lastima de ti que somos la elite de la elite— y dicho esto, los ojos del humano líder cambiaron a un rojo sangre con tres tomoe.

—Tsk, perdón por no cumplir con mi deber Akemi-sama, Ichirō-sama— y sin más el Kitsune se lanzó en contra la armada humana que ya estaba preparada.

No duro siquiera un movimiento en su contra, el guardia apenas pudo tocar al líder cuando fue cortado en tres partes producto de otros tres humanos con los mismos ojos que porta su jefe, el humano líder se acercó a los dos jóvenes herederos haciendo que Ichirō protegiera más a Akemi y su cola se dividió en tres en espera de un posible combate, se sorprendió momentáneamente, antes su cola solo se podía dividir en dos, pero esta vez salieron tres. Qué ironía, en el último momento logro algo que solo los Kitsune militares lograban a sus quince años.

—Las bestias como ustedes merecen morir, alégrate de que tu hembra va a servir para algo mas— le miro con una mueca perversa.

—Me tendrás que matar antes— le miro con rabia.

—Hecho— y de un corte lo partió en dos haciendo gritar a la pobre Akemi que se tapó la boca al ver al cuerpo de su prometido cortado en ese estado.

—M-mal-di-tos— conservando aun la tenacidad de su raza, trato de agarrar el pie del humano.

— ¿Sigues vivo? Pues no por mucho—con una voz que denotaba burla, se preparó para clavarle su espada en la cabeza.

—Odio-a-los humanos…— fue todo lo que logro formular antes de que su cabeza fuera partida en dos por la espada del humano.

— ¡ICHIRŌ-KUN…!— antes de que la vida abandonara su cuerpo, logro oír el grito de su prometida.

-_Hospital de Konoha_-

— ¡Ahhh! — Se levantó de golpe para después tomarse la cabeza debido a un intenso dolor, — ¿Dónde estoy? —se detuvo a ver a su alrededor tratando de recordar lo que había pasado, —No puede ser, ¡Kaguya…!— un repentino pensamiento le llego a la mente y se hubiera levantado de la camilla si no fuera por la intromisión de alguien.

— ¿Naru-kun? — la peli-blanca entro en la habitación quedándose un poco desconcertada por el estado de Naruto.

—Kagu-chan— Naruto se alegró de que Kaguya llegara olvidando los pensamientos que tuvo en mente.

— ¡Despertaste! ¡Hina, Naru-kun despertó! — se asomó por la puerta y grito llamando a su amiga.

— ¿Hinata-chan también está por aquí?— se mostró un poco sorprendido por ese descubrimiento.

—Ambas estábamos muy preocupada por tu situación— le dedico una mirada algo triste.

— ¿Cuánto tiempo llevo en el Hospital? Y ¿Por qué estoy aquí? — finalmente decidió aclarar sus dudas, a lo cual su amiga simplemente asintió.

—Bueno, según lo que el Hokage me dijo, nos encontró a los dos desmayados en el medio del bosque— vio como Naruto asintió antes de seguir, —Yo desperté el mismo día, aunque tenía unos dolores en todo el cuerpo, pero el doctor me dijo que me repondría; y ya estoy bien— se señaló a si misma haciendo sonreír al rubio, —En cuanto a ti— cambio a una expresión triste, —Llevas dos semanas inconsciente— esas palabras dieron en la mente de Naruto.

—Dos semanas inconsciente… ¿Qué me abra pasado?— más que decirlas en voz alta, lo dijo en susurro que ni siquiera Kaguya escucho.

—Naruto-kun— saludo la oji-perla al entrar a la habitación.

—Oh, hola Hinata-chan— se recuperó de su monologo y le sonrió.

— ¿Cómo te sientes? — se puso a jugar con sus dedos.

—Ya me encuentro mucho mejor Hinata-chan— levanto una de sus manos como para demostrar sus palabras.

—Me alegra mucho, ambas estábamos muy preocupadas, Shino-kun junto a Shikamaru-kun y Chōji-kun también vinieron a visitarte— algo asombrado miro a Kaguya buscando una confirmación de su parte.

—También vinieron Tenten-san y Lee-san, aunque no se quedaban por mucho tiempo— se limitó a asentir mientras procesaba esa información, nunca nadie además de Kaguya y Hinata se había preocupado por su bienestar. El Hokage no contaba.

—Por cierto Naru-kun— como si recordara algo, empezó a buscar algo entre sus ropas.

— ¿Qué paso Kagu-chan? — miro curioso como la peli-blanca sacaba un par de hojas.

— ¡Cierto! Me olvidaba de eso— un fuerte sonrojo adorno su rostro al recordar su error.

— ¿Qué es eso Kagu-chan? — observo con detenimiento las hojas que parecían que tenían algo escrito.

—Son las notas de las clases que te perdiste— le sonrió y al rubio se le formo una gota estilo anime por detrás de la cabeza.

— ¿Enserio? — la miro con los ojos entre-cerrados.

—Agradece de que Hina fue la que se preocupó por hacer estas notas— con una vena en la sien le tiro las hojas.

—G-gracias Hinata-chan— cambio su tono por uno de agradecimiento.

—D-de nada Na-Naruto-kun— los colores se le subieron más a la cara.

— ¡Eh! Pero yo las guarde, sino capaz es de olvidarlas— inflo el pecho llega de orgullo.

—Oh, entonces gracias a ti también Kagu-chan— le guiño un ojo a Hinata haciendo que esta comprendiera la broma.

—Kaguya-san también ayudo mucho Naruto-kun, una vez la encontré leyéndote una historia— esa revelación si lo sorprendió, pero no desaprovecho para burlarse.

—Si claro, lo recuerdo…— vio con mucha diversión como los colores subían al rostro de Kaguya.

—Y-Yo…— siempre era bueno ver a una Kaguya sonrojada, pero fue salvada por la campana.

*Toc* *Toc* *Toc*

—Pase— dijo al oír que estaban tocando la puerta.

—Me alegro de que estés bien Naruto-kun— reconoció esa voz antes de que entrara.

—Ojii-san— se alegró de tener al Hokage ahí.

—Hokage-sama— la Hyūga se inclinó para saludar al viejo.

—Veo que ya recibió la información Ojii-chan— le sonrió al Hokage pero no le mostro el mismo signo de respeto que Hinata.

—Hola a ustedes también niñas— le sonrió a las dos chicas, sin embargo, su rostro cambio a uno serio recordando el motivo por el que vino y miro al rubio, —Necesito que me contestes algunas preguntas Naruto-kun, niñas, ¿Podrían salir? — sin voltearse le hablo a las amigas de Naruto.

—Hai Hokage-sama/Ojii-chan— asintieron las dos y se fueron de la habitación no sin antes que Kaguya le dirigiera una mirada de preocupación a Naruto.

— ¿Qué quería hablar conmigo Ojii-san? — imito la expresión que había puesto el Hokage.

— ¿Qué paso esa noche? — le soltó de una.

-_Recinto Hyūga, despacho de Hiashi_-

—Hiashi-sama, le traemos noticias— vio como uno de sus Jōnin aparecía y se arrodillaba ante él.

—Dilas rápido, ando ocupado— el hombre alzo la mirada para observar a su subordinado.

—Uzumaki Naruto despertó— ante esa palabra el Hyūga embozo una sonrisa.

—Ese maldito de Danzō no puede hacer algo bien— dejo todo en la mesa y apoyo su mentón en sus manos mientras pensaba.

— ¿Qué deberíamos hacer ahora Hiashi-sama?— el Jōnin lo miro con cautela en espera de una orden.

—Si Danzō no pudo hacer algo con el mocoso, eso significa que tiene algún nivel de sincronización con el Kyūbi… Es mejor aliarnos a tal espécimen— pensó en voz alta sin preocupación de que el Jōnin lo escuchara.

— ¿Hiashi-sama?— ahora lo vio con duda.

—Mándame a llamar a Hanabi— el Jōnin asintió y desapareció en una nube de humo.

Agarro los documentos que momentos antes había estado firmando y los apilo a un lado, sin nada más que hacer se levantó hacia la ventana de su despacho que da al patio de su recinto. Sonrió satisfecho consigo mismo al ver a su sobrino entrenar arduamente con los maestros del Clan, sin duda su sobrino es su orgullo. No pudo evitar quedársele viendo entrenar hasta que su sobrino decidió tomar un descanso, más no se separó de la ventana y en su lugar se cruzó de brazos.

—Ya era hora de que el Uzumaki despertara, el entrenamiento de Hinata se vio afectado por ese hecho y no quiero que se atrase— fue nuevamente a su escritorio y se quedó viendo las fotografías que habían enmarcadas, —Me tiene que ser útil de alguna manera esa decepción ¿No…? ¿Misaki? — Levanto la foto de su difunta esposa que se podría decir que era una versión de Hinata pero adulta, —Salió igual a ti: Compasiva, amable y suave, pero la parte buena es que se alió con alguien que la volverá fuerte, y eso beneficiara en gran medida al clan— apretó con fuerza el marco.

El recuerdo de su esposa es persistente en su memoria, y eso solo se afianzaba cada vez que veía a Hinata, la cual es la viva imagen de ella no solo en el físico, sino también en la personalidad. No miente cuando dice que ama a sus hijas, pero por sobre ellas está el Clan, todo lo que él hace es para el beneficio del Clan, y si eso significa sacrificar la felicidad de sus familiares sin duda que lo vale. Pero eso no significa que no estuviera feliz por la gran jugada que su primogénita había hecho, aun así considera que necesita un empujoncito más.

—Con Neji odiándola creyendo que por culpa de ella su padre fue mandado a una misión suicida, eso hará que entrene con más empeño para poder "Alcanzarla" — observo otra foto donde estaba una bebe y frunció el ceño, —Hanabi por otro lado— dejo el marco de su esposa y levanto el de la bebe, —Si sigue por ese camino, me temo que no llegara a ningún lado y tendré que venderla al primer postor que nos brinde beneficio, no puedo dejar que siga así— dejo el marco al sentir que tocaban la puerta.

—Otō-sama, ¿Puedo entrar? — escucho la voz suave de su hija menor del otro lado de la puerta.

—Adelante— respondió con voz tosca.

— ¿Me mando a llamar? — la joven entro y se inclinó ante su padre.

—Al principio has hecho que me sienta orgulloso de ti— la niña no pudo evitar sonreír ante tales palabras, —Pero recientemente lo he considerado más y eso no vale…— se sentó en el escritorio y la vio con una expresión seria.

— ¿Q-Que significa eso Otō-sama?— la tez de la niña palideció pensando lo peor.

—Es hora de que socialices más con tu hermana mayor— no cambio su expresión, aunque por dentro tenía una sonrisa maliciosa.

-_Base Raíz_-

Danzō se encontraba dando un pequeño paseo en las cárceles de su base en busca de alguien en especial, hacía falta un pequeño cambio en sus planes, y esa persona sin duda es un componente esencial en su plan. La pérdida de una de sus bases de tortura fue un duro golpe en su organización y planes a largo plazo, nunca pensó que el niño dominara el poder del Kyūbi hasta tal medida, solo se había preparado para una liberación parcial por causa de la desestabilización de los sellos, pero lo que paso se salió de sus pronósticos.

¿Quién iba a pensar que el niño fuera tan poderoso usando los poderes del Kyūbi? Sin esfuerzo alguno había acabado con un escuadrón de ANBU raíz como si fueran simples moscas, aunque esos ANBU solo eran un escuadrón de sellado y su capacidad de combate en general era mucho más débil, pero seguían siendo ninjas experimentados casi al nivel de un Jōnin. Lástima que el escandalo fue tal que los ANBU del Hokage llegaron al sitio antes que los suyos para arreglar el problema. Pero a pesar de todo, aún mantenía un margen de maniobra, y el encontrar a esa persona añadía más al juego.

—Llego tu momento Sai— vio la silueta de un chico en la espesa oscuridad en la que estaba sumergida todas las celdas.

—Hai, Danzō-sama— le respondió con una voz sin ninguna muestra de emoción.

-_Calles de Konoha, horas más tarde_-

Luego de la conversación con el Hokage y por pedido de este fue dado de alta por los médicos, resulto que todas sus heridas por algún motivo sanaron por completo pero aun así le recomendaron una semana de reposo absoluto, aunque tanto él como Kaguya y Hinata sabían que no cumpliría por lo recetado por el doctor ya que él no es precisamente alguien de quedarse acostado en cama y que además sabía que Kurama se encarga de curarle cualquier herida que él se hiciera.

Los tres amigos salieron del hospital con solo una idea en mente, la cual es celebrar la dada de alta de Naruto a lo grande, y eso significaba ir al puesto de Ramen Ichiraku y comer tanto como sus almas querían, aunque Hinata no estuvo muy de acuerdo con la idea, aún mantenía el recuerdo desagradable de la última vez. Mientras Kaguya discutía con Hinata para que esta por lo menos comiera un tazón de Ramen, Naruto no pudo evitar recordar la conversación que había tenido con el Hokage hace apenas unos momentos.

-_Flash Back_-

— ¿Qué paso esa noche? — soltó el Hokage.

—No se Ojii-san, no recuerdo nada sobre esa noche— el chico se tocó la cabeza como queriendo recordar.

—Mmm, ya veo— se acercó a una de las ventanas y se puso a observar el exterior.

— ¿Cómo nos encontró en ese bosque? — esa pregunta corto los pensamientos del viejo.

—Estaba en la oficina cuando escuche un gran rugido y a lo lejos vi una gran columna de humo, un ANBU me informo de la situación y me prepare para un posible ataque enemigo— se aproximó a la cama donde se encontraba Naruto, —Cuando llegamos sentí como un Chakra se apagaba y en lo que nos acercamos los encontré a los dos desmayados—

—No recuerdo haber ido a ningún bosque— se volvió a agarrar la cabeza con ambas manos antes de preguntar, — ¿Qué era la columna de humo que había visto Ojii-san? — levanto la vista para ver al Hokage.

—Una especie de base secreta donde aplicaban tortura— respondió sin tacto en espera de la reacción de Naruto.

—Aplicaban… Tortura… Base… Grilletes… ¡Ah! — ya no soporto el dolor de cabeza que le daba al tratar de recordar los acontecimientos de esa noche y libero un pequeño grito de dolor.

Como lo imagine, tendré que ver el sello cuando Jiraiya llegue— se acercó preocupado a su "Nieto", — ¿Estás bien Naruto? — le acaricio la cabeza y los gritos del rubio se calmaron, menos mal que había colocado una barrera anti-sonido antes de entrar.

—Creo… que… Ya estoy mejor— suspiro y cerró los ojos para relajarse.

—Me voy entonces, tengo que volver a seguir con mis deberes de Hokage— el viejo le sonrió y fue hacia la puerta.

—Adiós Ojii-san— le despidió alzando la mano.

-_End Flash Back_-

La conversación con el Hokage no hizo más que despertarle más dudas al respecto de sus actos en esa noche, todo lo que recordaba era salir del recinto Hyūga y caminar junto a Kaguya en dirección al apartamento, luego una advertencia por parte de Kurama pero después todo se volvió negro, como si un gran hueco se hubiera formado en su memoria e hiciera imposible acceder a ella sin importar cuanto lo intentara, pero algún que otro pedazo de información se lograba filtrar en esa brecha, más solo veía sangre y rojo, nada que delatara lo que había pasado.

Pero por algún motivo sentía una preocupación por Kaguya muy diferente a la usual, cada vez que la veía no podía evitar sentir culpa, como si él fuera el causante de algo que la perjudicara a ella, y no tenía que ser un genio para vincular ese sentimiento con el hueco que hay en su memoria. Él se culpaba de algo, algo que no lo tenía muy bien en claro, pero ahora lo que importa es el presente, y en este tanto Kaguya como Hinata, el único par de personas que de verdad le importan, se encuentran sanas y salvas. Lamentablemente sus pensamientos se vieron interrumpidos por un fuerte golpe en la cabeza.

— ¡Naru-baka! Te estoy hablando— no tuvo que adivinar por mucho tiempo la identidad del causante.

—Kaguya-san, va a hacer que los recuerdos de Naruto-kun no vuelvan— la chica Hyūga miraba nerviosa la acción de la Uzumaki.

—Me importa un bledo, atiende cuando te hable— con una venita en la sien regaño al rubio.

—Ya, ya ¿Qué paso Kagu-chan? — se sobo la cabeza y miro a su compañera.

—Te estaba diciendo que aún podemos ir a la academia, tenemos tiempo para entrar a las clases de la tarde— tomo la mano de su amigo y lo arrastro bajo la mirada nerviosa de Hinata.

— ¿Estas segura que puedes hacer eso Kaguya-san?— siguió a su amiga temerosa de que maltratara de más a Naruto.

—No te preocupes Hina, este idiota soporta esto y más— simplemente le sonrió a Hinata restándole importancia al tema.

— ¿Dónde queda mi opinión en esto? — le empezaron a salir lagrimas estilo anime en los ojos mientras era arrastrado.

—Quedo en Kumo— ignoro en parte la pregunta hecha por su amigo rubio y siguió camino a la academia.

Llegaron justo a la mitad de la hora del almuerzo y con sus Bentō en mano fueron al salón donde se encontraron al siempre serio Shino, que ahora estaba rodeado de los amigos que ellos habían hecho. Aparentemente nadie quiso saber de lo que le había pasado al rubio o ya lo sabían y no querían hacer comentarios ya que nadie le pregunto acerca de su ausencia, y ese detalle fue agradecido mentalmente por Naruto, en su lugar empezaron a ponerse al día y a jugarse un par de bromas.

Si dejamos fuera las palabras de Lee acerca de las llamas de la juventud y las palabras de aburrimiento de Shikamaru, el almuerzo fue normal. Los dos chicos de grados superiores se retiraron cuando Iruka entro al salón, el profesor le dirigió una mirada alegre a Naruto pero al igual que sus amigos, no hizo ninguna pregunta al respecto, tal vez el Hokage ya le informo y sin perder el tiempo, se dispuso a dar su clase sobre los Hokage de la aldea.

Después de la clase los tres se dispusieron a ir al campo de entrenamiento, ya Naruto había desperdiciado un par de días de entrenamiento, y por las conversaciones que tuvo con Kaguya y Hinata pudo suponer que ninguna de las dos tampoco había entrenado. Pero antes que todo, los tres tuvieron una pequeña parada en Ichiraku Ramen para celebrar la recuperación de Naruto, y falta decir que el viejo dueño del puesto junto a su hija ayudante se alegraron en tener nuevamente a Naruto y compañía comiendo ahí luego de esos días de ausencia.

Solo que esta vez Hinata no se quiso arriesgar y comió solo dos raciones de Ramen bajo las incesantes protestas de Naruto y Kaguya instándola a comer más, pero sus quejas cayeron en oídos sordos, la pobre Hyūga no se quiso arriesgar al lamentable suceso que tuvo en el pasado, no quería pasar casi toda una noche vomitando, simplemente no tiene los estómagos de acero del par Uzumaki. Lamentablemente, su celebración se vio interrumpida por un pequeño mareo que ataco de golpe a Naruto, este solo se limitó a agarrarse la cabeza y buscar ayuda en sus amigas.

—Kurama-sensei te poseyó durante unos momentos y creo cincuenta clones diciendo que el entrenamiento no se podía abandonar, después no supimos más de el— la explicación de su compañera peli-blanca preocupo un poco al nuestro rubio protagonista.

—Dijo algo sobre no descuidar el entrenamiento y que no tardarías mucho en despertar— solo se limitó a asentir ante las palabras de Hinata.

Pagaron lo consumido y salieron del local para ir al campo de entrenamiento; durante el camino trato de contactar con Kurama mediante el medio de comunicación que ellos siempre usan, pero ninguno de sus intentos funcionaros así que dejo el tema para tratarlo con más calma en la noche, tal vez deba hacerle una pequeña visita a Kurama en su mundo interno en busca de respuestas. Salió de sus pensamientos al ver que durante el tiempo en que estuvo fuera ya llegaron al campo de entrenamiento, quedando levemente impresionado por las vistas que este le dio.

Llenando el campo pudo ver una gran cantidad de clones de sombra, cada uno entrenando en un tema en específico. Conto diez clones de Hinata entrenando lo que era control de Chakra usando una hoja de árbol, otros cincuenta clones de Kaguya divididos a la mitad quedando parte de ellos haciendo el mismo ejercicio que Hinata y los demás sentados en posición de loto meditando, finalmente logro ver unos veinte clones suyos en la misma posición que los clones de su amiga peli-blanca meditando, algo sumamente raro en él.

—Están entrenando la concentración, y los míos meditando para poder despertar mi Byakugan— respondió a la inexistente pregunta del rubio.

—Y los demás hacen un ejercicio de control de Chakra que Kurama-sensei nos sugirió, ya que no pudimos con el ejercicio de la cascada—la Hyūga señalo a los clones que estaban tratando de usar el Chakra para hacerle un corte limpio a la hoja.

—Y al parecer los clones tuyos encargados de esa tarea lo dominaron, ya que desaparecieron— la peli-blanca se puso a buscar a los clones del rubio.

—Déjame ver si puedo hacer el ejercicio— agarro una hoja cualquiera y valiéndose del conocimiento que los clones le había dejado; le hizo un corte limpio a la hoja.

— ¡Sí! —

— ¡Lo logre! —

— ¡Viva! —

— ¡Chócalas! —

— ¡Poder femenino!—

— ¿Eh? — Kaguya pudo ver como sus clones se iban disipando a medida que cumplían con la tarea, —Que extraño, hasta esta mañana no habían podido ni manifestar el Chakra en la mano— se puso a analizar los recuerdos de los clones y se sorprendió al notar que súbitamente y de una manera extraña habían podido aprender a hacer el ejercicio correctamente.

—Lástima que los míos no lo hayan logrado— la peli-azul suspiro.

—No te decepciones Hinata-chan, ya verás que lo lograras— le dio animo a la oji-perla.

—Tiene razón Hina, de los tres eres la que mejor control de Chakra tienes, lástima que no puedas hacer muchos clones— también trato de reconfortar a su amiga.

—Tal vez tengas razón— sonrió ante las palabras de ánimo de sus amigos.

—Tengo una idea chicos— a la Uzumaki sintió que se le prendía el foco.

— ¿Qué sugieres Kagu-chan? — miro con curiosidad a su amiga.

— ¡Vayamos al rio! — la peli-blanca se mostró emocionada.

—Pero si ya logramos dominar ese ejercicio— Hinata la vio desconcertada.

—Dilo por ti— murmuro el Uzumaki.

—Y-Yo…— empezó a jugar con sus dedos avergonzada por la insinuación.

—No es para eso— negó con la cabeza, —Tenemos tiempo de que no nos bañamos al aire libre— inmediatamente al decir eso, a Hinata se le subieron los colores del tirón.

— ¡Buena idea Kagu-chan! — vio con ojos estrellados (?) a su compañera.

— ¿E-eh? ¿P-e-pero q-que di-di-dices Ka-Kagu-ya-s-san? — la pobre Hinata no paraba de tartamudear.

— ¿Qué dijo Kurama sobre tu tartamudeo H-i-n-a-t-a-chan? — con una mirada diabólica deletreo el nombre de la oji-perla.

—Vamos Hinata-chan, di que sí ¿Siii? — miro con los mismos ojos a la Hyūga.

—Está bien— murmuro en un tono tan bajo que ninguno de los dos escucho.

— ¿Qué dijiste? —el rubio puso su mano detrás de la oreja para escuchar mejor.

— ¡Que si acepto bañarme al aire libre! — soltó de pronto sorprendiendo a los dos chicos, aunque inmediatamente cuando se dio cuenta de lo que dijo se cubrió la boca.

— ¡Vamos allá! — la Uzumaki agarro a los dos chicos por los brazos e ignorando a los clones restantes que los miraban como bichos raros, fueron al rio.

Al llegar al rio se les presento un pequeño problema, y es que ninguno trajo un traje de baño, pero ese problema fue fácilmente resuelto al quedarse los tres solo con la ropa interior, la cual en el caso de Naruto y Kaguya cumplían parcialmente como traje de baño, en cuanto a la de Hinata, la pobre estaba que casi echo humo por las orejas por verse a sí misma solo llevando una ropa interior típica de una niña, con dibujos infantiles. Pero para su alivio Naruto no le dio tiempo para notar tal detalle, en su lugar él junto a Kaguya se subieron a un árbol cercano y lo usaron como trampolín para lanzarse al agua.

A la final decidieron salir del agua ya cuando estaba anocheciendo para no agarrar un resfriado. Secaron las prendas mojadas usando un Jutsu Fūton de bajo nivel por parte de Naruto y se vistieron con el resto de sus ropas. Disiparon los clones que aún se mantenían entrenando aprovechando que solo quedaban algunos pocos y después de recuperarse del pequeño shock mental se fueron del campo de entrenamiento encaminándose a sus respectivas casas.

Llegaron al apartamento sin ningún problema luego de despedirse de su amiga Hyūga en el cruce de siempre. Kaguya preparo una cena ligera puesto que aún se sentían llenos luego de comer tal cantidad de ramen y luego se fueron a dormir, aunque solo ella se durmió. Naruto por su parte espero a que su compañera se durmiera y volvió a intentar contactar con su inquilino interno, pero al no encontrar respuesta se dispuso a poner en práctica el método que este le enseño para entrar a su subconsciente y ver qué era lo que pasaba.

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Lo cierto que es no le gustaba mucho su subconsciente, el lugar es muy lúgubre para su gusto, su apariencia le hacía recordar a las cloacas de Konoha y por el olor no creía que estuviera muy lejos de la realidad. Siguiendo sus recuerdos camino un buen tramo hasta que llego a la entrada a donde se encuentra su inquilino encerrado y se detuvo a pensar un momento, ¿Cuánto hacia que no venía a este lugar? ¿Unos 2 años quizás? Negó rechazando eso pensamiento y abrió la puerta con cuidado, pero eso no evito que esta rechinara.

—… Esa es tu tarea Kō-kun— escucho la voz de su inquilino ordenarle algo a alguien.

Está bien Kurama-sama— después escucho un "Puff".

— ¿Kurama-nii? — se acercó a la gran jaula que como siempre estaba en total oscuridad.

¿Eh? ¿Naruto? ¿Qué haces aquí? — la voz de su compañero se escuchó un poco más baja que de costumbre como si estuviera asombrado por su aparición.

—No te escuche en todo el día y me preocupe— se detuvo una vez estuvo frente a la gran reja.

No te preocupes, he estado bajo de Chakra durante este tiempo— su voz sonaba nerviosa pero lo supo ocultar muy bien, —Me alegro de que despertaras— intento sonar normal logrando su cometido al ver el rostro de Naruto relajarse.

—Un poco confundido, no recuerdo nada de lo que paso esa noche— se tomó la cabeza como para reforzar sus palabras.

Lo siento si no te soy de ayuda, mi conexión contigo se vio cortada— dijo una pequeña mentira, aun no podía responderle con la verdad a Naruto, aun no al menos.

—Oh, pensé que tú podrías ayudarme— bajo la cabeza un poco desilusionado.

Yo estoy igual de confundido que tu Naruto— esta vez sí dijo la verdad, aunque parcialmente.

—Y por cierto, ¿Con quién hablabas Kurama-nii? Escuche la voz de alguien más— eso puso nervioso al Kitsune.

Espero que el entrenamiento les vaya bien, ya tuviste unas pequeñas vacaciones— trato de cambiar su tono de voz a uno serio.

—Oh, ya puedo cortar la hoja con mi Chakra— suspiro mentalmente al ver que su compañero no se percató por tal abrupto cambio de tema.

Me alegro por ti, para mañana seguirán con el entrenamiento de la cascada, así que anda a dormir— el rubio aun no pudo ver movimiento dentro de la jaula.

—Está bien Kurama-nii, descansa— cerro los ojos y se desvaneció del lugar.

Aun no es tiempo Naruto— el Kitsune se acercó a la reja en su forma humana y sonrió irónicamente.

-_En algún lugar cerca de Kirigakure_-

En esa misma noche, la lluvia caía sin contemplación en el lugar, aunque eso es normal en el país de la lluvia eterna. Pero en medio de toda esa tormenta se pueden ver un par de figuras corriendo bajo la lluvia ignorando tanto el frio como la fricción de las gotas al chocar contra la hermosa piel de ambas figuras. Pero luego de un rato tuvieron que parar, ni siquiera ellas podían soportar estar bajo esa lluvia durante mucho tiempo, así que se refugiaron en un árbol hueco y de golpe una centella cayó en un lugar cercano a ellas iluminándolas.

Una tiene el cabello de un color tan negro como la noche, ojos color morados y una piel increíblemente pálida que hasta la hace ver hermosa por el contraste con su cabello, su edad parece rondar los 5 años. La otra parecía tener la misma edad que la primera, su cabello en cambio era de un color tan blanco como la nieve y sus ojos que a pesar de estar apagados, en otra instancia su color rivalizaría con el azul del cielo, su tono de piel era igual al de la primera haciendo una gran combinación con el color de su cabello.

Ambas se abrazaron asustadas por el estruendoso sonido del trueno que le siguió a la centella, pero el sentimiento empeoro al escuchar que alguien se acercaba. Desearon que ese sentimiento solo fuese una mera ilusión, pero una leve explosión cercana y el sonido de alguien maldiciendo hizo que sus esperanzas se apagaran un poco. Las voces no tardaron en escucharse lo suficientemente cercas como para distinguir una conversación, solo pidieron al cielo que no fueran descubiertas.

— ¿Dónde se habrán metido esas demonios? — reconocieron la primera voz como uno de sus perseguidores.

—Hay que buscarlas, el Mizukage-sama nos recompensara muy bien si le llevamos sus cabezas— eso causo que les subiera un escalofrío.

—Tú solo piensas en el dinero, mejor nos divertimos con ellas antes de entregarlas— con una voz lujuriosa solo logro aterrarlas más.

—Si eres un enfermo, según la información apenas tienen cinco años las dos— se escuchó como una especie de reproche, pero claramente no tenía esa intención.

—Romper niñas sin duda es un placer que deberías probar— su tono de voz no hizo más que aterrarlas.

—Dejen de hablar y sigan buscando— escucharon la voz de un tercero y los otros dos le respondieron con un "Hai".

—Shiron-nee— murmuro la peli-negra con la voz quebrada.

—Hai, Hiton: Hansha (Elemento Luz: Reflexión) — al terminar unos breves sellos de mano, frente a ellas se generó una especie de muro que desde la parte de afuera hacía creer que no hay nadie dentro, —No te preocupes Kurone-chan, vamos a salir de esta— abrazo a su hermana.

—Eso quiero creer yo Shiron-nee— correspondió el abrazo de su hermana mayor sin dudarlo mientras que pequeñas lagrimas empezaron a aparecer en sus ojos.

-_Un año y medio más tarde, 8 de octubre, sala del consejo _-

— ¿Cuál es el tema a tratar hoy? — el líder del clan Nara dio como iniciada la junta con voz perezosa.

—Siempre tan flojo ¿Eh Shikaku? — la matriarca del clan Inuzuka le hablo con sarcasmo.

—Calma Tsume, deja al pobre de Shikaku en paz— dijo el líder del clan Akimichi con voz estoica.

— ¿Qué no vez que su esposa le pega? Ya contigo es pasarse— el líder del clan Yamanaka reprimió una risa.

—Silencio— sentencio el patriarca Hyūga, —Deja tus jugarretas Inoichi— le dirigió una mirada dura.

—Hmpt— fue todo lo que dijo el líder del clan Aburame.

—Y hablo el señor-tengo-un-palo-clavado-en-el-trasero versión 2.0— la matriarca Inuzuka se rio a todo pulmón, —Vamos Shibi, es malo ser tan serio— le dio un golpecito en el hombro.

—Por favor Tsume, deja al Hokage hablar— el Aburame señalo al viejo Hokage que ya había tomado asiento junto a sus consejeros.

—Muy bien, doy por iniciada la junta del día de hoy por motivo del presupuesto para el festival del 10 de octubre— Hiruzen con voz sin emoción inicio la junta.

—Como representante del consejo civil— una mujer de cabello rosa pidió la palabra, —Requiero que el presupuesto suba un 20% además de proveer un 40% de tiendas para los puestos comerciales— término de leer una hoja que tenía en mano.

—Aprobado— pidió la hoja que tenía y la firmo.

—Requiero que se nos reasignen las zonas de patrullaje a los ninja de mi clan, los perros pueden verse afectados por el olor a carne— Tsume hablo un poco preocupada.

—Nosotros también pedimos lo mismo, nuestra área de patrullaje incluye las atracciones y el ruido pondrá nervioso a los insectos— siguiendo las palabras de Tsume, el siempre callado Shibi también hablo con voz seria.

—Veremos lo que hacemos con eso— Hiruzen asintió.

—Yo, quiero que se nos asignen unas tiendas a los de mi clan— por parecer imposible, Shikaku pidió la palabra, —Tenemos una buena colección de hiervas medicinales raras y requerimos venderlas— tan pronto termino se volvió a sentar.

—Nosotros igual Hokage-sama— Chōza levanto la mano, —Nuestro inventario de píldoras de soldado están llenas y necesitamos venderlas— bajo la mano y le paso un documento al Hokage.

—Me ocupare de que se le asignen tiendas— vio el contenido del papel, — ¿Y el tuyo Shikaku? — se dio cuenta que el Nara no le había dado un documento.

—Problemático. Aquí esta— saco de quien-sabe-donde un portafolio de documentos.

—Muy bien, zanjado este tema— apilo los documentos que había recibido.

—Pasemos a los respecto con "La clase especial" — la consejera Koharu tomo la palabra.

—Recibimos un informe de Iruka de que tiene planeado hacerle una prueba de supervivencia, además de que a partir de esta semana se le van a empezar a impartir las clases para Kunoichi— el consejero Homura leyó el informe.

— ¿Tan pronto? — Tsume parecía sorprendida.

—Pensé que ese tipo de prueba se la iban a aplicar en su último año— Inoichi se cruzó de brazos frunciendo el ceño al respecto.

—Por eso decimos que esta es una clase "Especial" — Koharu recalco las últimas palabras.

—Sigo pensando que aun esas niñas están muy jóvenes como para empezar a recibir tales entrenamientos— teniendo en cuenta que su hija cursa esa clase, la idea de que ella reciba tales clases dudosas no le daba buena espina.

—Entendemos tus preocupaciones Inoichi, pero es necesario— el otro concejero del Hokage trato de calmar la situación.

—Y hablando de esta clase... — por primera vez Danzō hablo llamando la atención de todos.

No puede ser— el Hokage maldijo en su mente.

—… La otra vez uno de mis ANBU vio que la mocosa Uzumaki Kaguya no tiene problemas oculares ni nada parecido. Solo puedo llegar a suponer que tiene el Byakugan— más de uno se le quedo viendo a Hiashi en espera de su respuesta visiblemente sorprendidos.

Maldito Danzō, acabas de robarme una carta importante, no me queda de otra que descartarla parcialmente— por dentro estaba hecho una furia porque un bien estratégico fuese estropeado sin usarlo, —Imposible, no hay nadie que tenga el Byakugan fuera del clan— actuó con normalidad y cruzo los brazos.

—Oh, pero aquí se ve claramente el Byakugan— saco un papel de entre sus ropas, lo más seguro una foto y se lo dio al patriarca Hyūga.

¿Qué planeas Danzō? — pensaron tanto el Hokage como Hiashi sin entender muy bien a lo que quiso llegar.

—Tsk, ¿Qué significa esto Danzō? — vio visiblemente molesto al tuerto.

—No, solo que me pareció curioso encontrar a alguien con los mismos rasgos oculares que los Hyūga— el hombre solo alzo los hombros.

—Me encargare seriamente de investigar sobre esto— se guardó el papel entre sus ropas, —Adiós a unas de mis opciones de respaldo, tendré que cambiar de planes— cambio a su rostro serio de siempre.

— ¿Solo dirás eso Hiashi?— la Matriarca Inuzuka lo vio con burla, —Creo que es un tema importante que el Byakugan se filtrara— se llevó un dedo a la boca simulando inocencia, más no la logro.

—Creo que este tema lo debería de tratar con el concejo de mi clan Inuzuka-dono— simplemente se cruzó de brazos y cerró los ojos para no mirar más a esa mujer.

— ¿Otro tema de que hablar? — hablo rápidamente antes de que Danzō sacara un tema que pondría en peligro sus secretos que tanto trata de esconder. Nadie respondió y para alegría del Hokage Danzō se mostró sereno con una sonrisa autosuficiente en el rostro, —Declaro finalizada esta junta— y dicho esto, todos se levantaron.

—Hiruzen— le llamo Danzō antes de que saliera.

— ¿Qué quieres ahora Danzō? — el Hokage ya estaba en su límite.

—Dos palabras: Naruto Uzumaki— eso alarmo al viejo

— ¿Qué quieres con un huérfano? — tomo su papel de actor y fingió confusión.

—Sé sobre él Hiruzen, también sobre la identidad de sus padres y de lo que guarda en su interior— mantuvo esa sonrisa de autosuficiencia.

— ¿Y que con eso? — mantuvo su papel hasta el final.

—Voy a decirlo de esta manera Hiruzen; lo quiero en Raíz, el Jinchūriki del Kyūbi puede sernos útil— el Hokage se mordió la lengua para evitar contestarle de mala manera.

—No voy a consentir esto Danzō— le negó aguantándose la rabia.

—Oh, que va entonces. Siendo tú le digo que se busque otro lugar donde vivir— su expresión cambio a una maliciosa que le causo un escalofríos a Hiruzen.

— ¿Por qué lo dices? — ahora no se ahorró su rabia y la expreso mediante esas palabras cargadas de odio.

—Mira que dejar que un espía escuche una conversación importante— le señalo a sus espaldas.

— ¿Pero qué? — Se giró justo a tiempo para ver a alguien cubierto totalmente de negro desaparecer en una nube de humo, — ¡ANBU! — Llamo a sus guardianes personales y uno de ellos apareció frente a él, — ¡Atrapen al que se acaba de escapar!— le ordeno inmediatamente y el ANBU se fue sin siquiera articular palabras.

—Bueno, yo me voy—el tuerto dio media vuelta dispuesto a irse.

— ¿Sabes que te puedo asesinar aquí mismo por traición? — detuvo al Shimura con esas palabras.

— ¿Con que pruebas me culpas de traición? Hiruzen— aunque no lo viera, sonrió con burla.

—Tu cabeza va a estar sobre mi escritorio cuando menos te los esperes— le dijo con un odio absoluto.

—Buena suerte encontrando pruebas— y sin más, se fue de la sala.

— ¡ANBU! — delante de él apareció otro ANBU.

— ¡Hai Hokage-sama! — obedientemente se inclinó.

—Quiero que protejan a Uzumaki Naruto y a Uzumaki Kaguya con dos escuadrones ANBU— y dicho esto, el ANBU desapareció a cumplir sus órdenes, —Maldito Danzō— salió mascullando y orando a Kami que esa información no se propague.

-_Academia, en ese mismo momento_-

—Y como vemos en esta gráfica, esta es la distancia y el ángulo del Kunai A y el Kunai B que recorren en un tiempo de…— Iruka se mostraba muy entretenido dando su clase.

—Hinata-chan— llamo la atención de la peli-azul susurrándole.

— ¿Qué paso Naruto-kun? — le contesto de igual manera.

—Pásame el ejercicio B que…— pero una presencia aterradora le hizo que se le pusiera la piel de gallina.

—Naru-kun, ¿Hiciste los tres ejercicios que dejo Iruka-sensei? — le pregunto con una voz extremadamente dulce.

—Etto… Claro Kagu-chan, solo que tengo una confusión en ese— se rasco la cabeza nervioso.

—Déjame ver a mí, te la puedo aclarar— trato de agarrar el cuaderno de su amigo rubio.

— ¿Sabes qué? Ya creo saber en qué me confundí— puso fuera de alcance su libreta de las manos de la Uzumaki.

— ¡Los de atrás! ¡Presten atención! — la voz de Iruka calmo la inminente pelea.

— ¡Hai! — se pusieron rígidos y siguieron prestando atención a la clase.

Alguna que otra cosa cambia luego de haber pasado cerca de un año y medio. Naruto y compañía avanzaron sin ningún problema al siguiente grado en la academia y vaya su sorpresa al enterarse que les toco el mismo sensei, aunque si hacían memoria, recordaban que este en el primer día de clases claramente les había dicho que él mismo les daría clases hasta que se graduaran como Shinobi. Para muchos esa fue una gran noticia, el método de enseñanza de Iruka les parece muy flexible y amable para muchos (Más para cierto Nara).

Ya pasando a temas más interesantes y útiles. Durante todo ese tiempo el grupo de tres no había hecho más que avanzar mucho en sus entrenamientos, además que habían tenido la grata adición del heredero Aburame a dichos entrenamientos, aunque desgraciadamente, Shino solo se les podía unir dos días a la semana por asuntos de su Clan que debía atender como heredero. Durante esos dos días no contaban con la presencia física de Kurama para vigilarlos temiendo que Shino reaccionara mal, en su lugar se mantenía oculto o en el espacio mental de Naruto o en algún lugar alejado cuidándolos.

Después de tanto esfuerzo y dedicación al fin los tres habían podido ser capaces de escalar la cascada con total facilidad, aunque ahora les tocaban hacer un entrenamiento de control de Chakra aún más exigente. El cual consiste en separar arena de colores solo usando sus respectivos Chakra en el menor tiempo posible, y el entrenamiento se podría considerar dominado si el tiempo empleado es de tres segundos o menos. Hasta ahora ninguno de los tres ha roto la barrera de los diez segundos, excepto la Hyūga que su tiempo es de casi nueve segundos.

Aunque todo no fue solo mejoras, ya que en el Taijutsu no mejoraron como esperaron, solo, como es obvio, mejoraron lo que es su velocidad física y agudeza mental a un muy buen nivel, ahora sí podrían considerarse estar al nivel de un Chūnin a pensar de no poseer un estilo de Taijutsu propiamente dicho. Aunque Hinata no posee ese tipo de problemas, ella posee el Taijutsu de su Clan, y aunque tampoco es que ha avanzado mucho si podría decirse que se sabe defender; durante un tiempo trato de enseñarle el estilo a Kaguya, pero lamentablemente hasta que ella no despierte el Byakugan no podrá siquiera usarlo.

Y hablando de su Clan, Hinata tuvo una muy grata sorpresa al ver que su hermana pequeña había tomado la iniciativa de entablar una conversación con ella luego de tres años de no hablarse la una a la otra. Aunque Hinata sospecha que su padre tiene mucho que ver en eso, no puede negar que recuperar la relación de ella con Hanabi sin duda ha sido uno de sus mayores deseos en lo profundo de su corazón, y tanto Naruto como Kaguya la apoyan en su decisión de mantener relación con su hermana menor.

Por otro lado, a pesar de sus esfuerzos aún no han podido conseguir las maneras de obtener los Papeles de Chakra, lo que llevo a que el entrenamiento elemental se quedara fuera por algún tiempo, aunque cada uno tuvo rastros de demostrar sus afinidades elementales. Naruto demostró tener afinidad al Aire, así que Kurama le enseño los pocos Jutsu que tiene en su arsenal y que Naruto puede aprender y en cuanto a Kaguya, ella seguía trabajando en esas extrañas técnicas que en el pasado uso pero que no encontró explicación alguna de donde las aprendió, aunque estaba segura que esas técnicas no eran más que la punta del iceberg.

Kurama también tuvo algún que otro cambio, el clon que él siempre posee empezó a experimentar cambios físicos con cada día que pasaba, el cabello se tono completamente rojo y su estatura experimento un cambio a mejor. Aunque claro, al igual a lo que paso con su ausencia luego del accidente con Naruto, él no dio ninguna explicación sobre eso cambios tan extraños. Los tres sabían que no sacarían nada sin importar por donde lo abordaran, así que se dieron por vencidos en tratar de saber lo que pasaba.

El circulo de amigo de los tres aunque no había aumentado, la amistad de los que lo conforman sin duda que ha crecido, llegando a tal punto que algunos días el grupo acordaban lugares en donde reunirse, siendo los más populares el Restaurante del Clan de Chōji y el puesto de Ramen Ichiraku, aunque no faltaban las quejas del Nara cuando se enteraba que planeaban una salida, pero a pesar de todo a la final terminaba por asistir. No hay nada notable en cuanto a sus migas con el Inuzuka y el Uchiha, y en cuanto a la Haruno y Yamanaka, estas siquiera les dirigían la mirada.

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Al finalizar las clases, el grupo conformado por todos sus amigos salieron de la academia y como ya era muy común de ellos cuando Naruto y compañía se querían tomar un día libre de entrenamiento, se reunieron en Ichiraku Ramen a pasar un rato antes de irse cada uno a sus casas. Durante el camino surgió un tema muy interesante, el cual es la fecha próxima del 10 de octubre, aunque ninguno de sus amigos tuvieran conocimiento alguno sobre que ese es el cumpleaños de Naruto y de Kaguya, claro, todos excepto Hinata, la cual mantenía eso en secreto por respeto a sus amigos ya que sabe lo que significa esa fecha para ellos.

Apenas llegaron al establecimiento pidieron una mesa de un tamaño aceptable para que todos se sentaran y retomaron el tema del 10 de octubre hablando sobre los planes que tienen para dicha fecha en espera de sus pedidos. Todos excepto Naruto, el cual al pensar en la fecha próxima a su cumpleaños y el de su amiga se quedó absorto en sus pensamientos, hasta que Kaguya dejo caer con una fuerza algo superior su tazón de ramen para sacarlo de sus pensamientos.

—Aquí tienes— le sonrió al ver que su atención se fijó en ella.

—Mi padre me dijo que le tenía que… ayudar en el negocio— alcanzo a escuchar lo que su amigo de "Huesos grandes" decía mientras comía dos tazones de ramen al mismo tiempo.

—Problemático, mi madre me quiere obligar estar con el clan en el negocio de hierbas— el Nara chasqueo la lengua.

—Ustedes por lo menos van a estar aquí, mi padre tiene que ir a la aldea de la hierba a hacer unos negocio y quiere que vaya con el— Tenten miro triste su tazón de ramen.

—…— Shino comía sin decir nada.

— ¿Qué van a hacer ustedes? — Lee vio a las dos oji-perla y al oji-azul.

—Vamos a estar ocupados ese día— dijo rápidamente la Hyūga poniendo una excusa, aunque no estaba cien por ciento diciendo mentiras.

—Sí, tenemos cosas que hacer— la peli-blanca asintió sin dejar de probar el ramen.

—Ustedes siempre están juntos, y lo peor es que no me invitan a lo que hacen— la castaña hizo un pequeño puchero.

—Mujeres problemáticas— murmuro el peli-piña.

— ¿Dijiste algo Shikamaru-kun? —Kaguya y Tenten le dirigieron una mirada homicida al Nara.

—Nada— negó rápidamente con la cabeza.

—Jajajaja— rieron todos excepto el rubio que seguía metido en sus pensamientos.

Naruto esta vez no se aisló en su mente y participó activamente en las conversaciones con sus amigos, aunque en algún punto de la conversación Tenten le soltó una pregunta un tanto incomoda a Kaguya, la cual fue si ella está enamorada de alguien haciendo que el ambiente se volviese algo tenso. Aunque Rock Lee supo leer el ambiente y soltó una tontería al azar para aligerarlo, aunque a Tenten no se le paso por alto las miradas que la peli-blanca le dirigía a un muy sonriente Naruto.

Ya cuando llego la hora de irse, cada uno se despidió y salieron hacia sus respectivas casas, Hinata se excusó con ellos diciendo que quedo con su hermana para una pequeña sesión de entrenamiento, ambos Uzumaki solo le sonrieron y se despidieron de ella sabiendo lo emocionada que esta Hinata con la idea de recuperar el tiempo perdido con su hermana. Por otra parte, ambos no fueron directamente al apartamento, en su lugar fueron al campo de entrenamiento y se detuvieron bajo un árbol. Se dieron de cuenta que ya el sol se ocultaba por el horizonte, así que subieron a la copa del árbol para admirar el atardecer.

—Ya van cinco años— soltó de pronto el rubio rompiendo el silencio momentáneo.

— ¿Eh? — miro confundida a su amigo.

—Hace casi cinco años que nos conocemos— dijo con voz nostálgica.

—Cierto, cinco años desde que somos amigos— apoyo su cabeza en el hombro del rubio.

—Pasamos por tantas cosas, me alegra de que llegáramos a este punto— le acaricio la cabeza a su amiga.

—A pesar de que no tuvimos padres, supimos salir adelante— una débil sonrisa marco el rostro de la chica.

—En estos días, he sentido un mal presentimiento sobre estos próximos días— esas palabras despertaron un sentimiento de inconformidad en la oji-perla.

— ¿Por qué lo dices Naru-kun? — levanto su rostro y miro a su amigo que había empezado a soltar unas pequeñas lágrimas.

—No lo sé, pero tengo miedo— con la manga se limpió algunas lágrimas.

—Siempre estaré… estaremos a tu lado, Hinata y yo— le limpio ella misma algunas lágrimas con el borde de su chaqueta.

—Tan de pronto ella se nos volvió así de cercana, ella una chica de alta cuna con nosotros, unos huérfanos pobres sin tener en donde caer muerto— por culpa de su auto desprecio sus ánimos bajaron.

—No nos menosprecies—le reprendió algo molesta, —Ella no piensa eso de nosotros Naru-kun, si estuviera aquí te lo diría— volvió a apoyar su cabeza en el hombro del oji-azul acurrucándose más tratando de hacer olvidar a Naruto de esos malos pensamientos.

—Tienes razón, pero cuando su padre se entere le prohibirá que esté con nosotros— la peli-blanca no encontró como debatir esas palabras.

—Puedes tener razón, pero también debes de considerar si ya su padre sabe sobre nuestras reuniones, es un líder de Clan, debe de tener sus contactos, pero aun así no ha dicho nada— cerro los ojos disfrutando de la suave brisa.

—Tienes razón, no he considerado eso y en su lugar he estado pensando en muchas cosas negativas, dentro de dos días será nuestro cumpleaños y debería estar feliz por ello— su tono se empezó a animar, cosa que fue contagiado a Kaguya.

—Hina quería que lo mantuviera en secreto, pero entre ella y yo arreglamos un pastel para celebrar en ese día— sintió que algunas gotas húmedas caían en su cara, levanto la vista y vio que el rubio la miraba feliz.

—Ya no puedo esperar…— sintió como Kaguya volvió a limpiar sus lágrimas y de repente un sentimiento dentro de él despertó de golpe.

Observo atentamente a su amiga que se encontraba acurrucada en su hombro, la cual no tuvo ni la más mínima idea de las acciones de su amigo. El tiempo pareció detenerse a su alrededor, pero su atención solo se centró en ella y solo en ella, a pesar que son detalles mínimo, noto como el cuerpo de la chica se había empezado a desarrollar a pesar de su tierna edad. Si se ponía a hacer un poco de memoria, hace unos días pareció escuchar como ella y Hinata habían ido de compras y entre las bolsas compraron ropa interior que usaría una adolecente.

Sin saberlo se saboreó los labios al ver la pequeña montaña en el pecho de su amiga, si podía hacer unos cálculos rápido, diría que sus pechos rondarían la copa A y eso los hacia un poco grandes para alguien de su edad. Su mirada descendió admirando las curvas que ya se empezaban a marcar en su joven cuerpo y se detuvo en sus hermosas piernas que se encontraban descubiertas, volvió a subir su vista hasta el estómago perfectamente plano que se encuentra al descubierto y tuvo que hacer uso de toda su fuerza de voluntad para no tocarlo, pero al volver a posar su vista en sus labios no lo soporto más y se acercó a ellos.

Este movimiento no fue pasado por inadvertido por parte de Kaguya, lo cual hizo que su corazón empezara a acelerar ante la cercanía de su compañero rubio, involuntariamente cerro los ojos con fuerza y abrió sus labios notando las intenciones que Naruto tenía. No pudo evitar sentirse emocionada por las acciones de Naruto, desde ya hace un tiempo este tipo de tema había surgido entre Hinata y ella, entre ellas charlaban sobre el creciente interés que ambas tienen hacia Naruto, y entre lo que ambas más ansiaban es justo lo que su rubio amigo iba a hacer con ella.

Naruto ignorante de todos los pensamientos que cursaban por la mente de Kaguya, no lo pensó dos veces y reclamo los labios de su amiga, y la empezó a besar como si tuviera hambre. Kaguya al principio tuvo su mente revuelta por los crecientes sentimientos en su interior, pero rápidamente la vacío y disfruto el momento correspondiendo el beso. Noto las acciones de la peli-blanca y de un movimiento la sentó en sus piernas para tener un mejor acceso a sus labio, los cuales sin saberlo tomaron un sabor un tanto peculiar pero que a la vez lo excitaba y cada partícula de su ser le decía que siguiera tomándolos como suyos.

El beso de ambos se podría considerar como uno torpe, digno del primer beso de una pareja de novios inocentes, pero los instintos de Naruto rápidamente tomaron el control de la situación y sin saberlo convirtió ese beso inocente y torpe en uno profesional y cargado de emociones. Tomo el primer paso y choco su lengua contra los dientes de Kaguya como si pidiera permiso, esta al principio se aterro, pero siguiendo la calentura del momento abrió su boca y dio la bienvenida la lengua del rubio en su interior.

Al comienzo ella no supo que hacer, todo esto es nuevo para ella, solo había leído sobre estas ocasiones en los libros de novelas que tanto ella como Hinata leen en sus tiempos libres en la biblioteca, aunque siempre se ha preguntado el cómo se debe de sentir estar en un momento así, nunca se imaginó que lo experimentaría ella misma ni tan pronto. Apenas sintió la lengua de Naruto entrar en su boca dejo que él tomara el mando, pero eso no impidió que ella se dejara tan sumisa, así que una pequeña guerra se desarrolló en la boca de ambos para ver quién de los dos finalmente lograba tomar el control.

Esto no hizo más que encender los instintos de Naruto, ya no se sentía satisfecho con solo tomar la boca de su amiga, algo dentro suyo le decía que tomara cada centímetro de ella, que le arrancara la ropa y que la reclamara de su propiedad. Sus manos exploraron cada centímetro de cuerpo de la chica, tocando y recordando el sentimiento de cada parte por la que sus manos pasaban; primero llego a sus pechos y reclamo uno como suyo empezando a masajearlo haciendo que Kaguya soltara uno que otro gemido que fue fácilmente ahogado en el beso.

Su otra mano no se detuvo en el otro pecho de Kaguya, en su lugar siguió explorando el cuerpo de la chica bajando hasta llegar a su estómago, nuevamente le saco otro gemido al tocar esa área sensible, pero ese no era su objetivo final. Bajo un poco más hasta llegar al borde de los pesqueros de la chica, y sin esperar autorización metió su mano entre ellos tratando de llegar al área más sensible de ella, lamentablemente sus pesqueros le quedan tan ajustado que no tuvo otra opción más que sacar su mano y dirigirla hacia el botón para desabrocharlo.

—Naru-kun…— finalmente ella no lo aguanto más y se liberó momentáneamente del beso y soltó un leve suspiro producto de las caricias que él le hacía.

Justo en ese momento sintió como su cabeza se enfrió y todos los pensamientos morbosos se desvanecieron, todo lo que deseaba hacerle a su amiga peli-blanca se fue con esos pensamientos y fueron reemplazados por unos de arrepentimientos, no deseaba hacerle nada a la chica sin que ella lo pidiera. Se separó lentamente de la oji-perla la cual aún se encontraba en su mundo y sentía como su corazón se saldría de su pecho en cualquier momento, sus mejillas portaban un sonrojo muy seductor y eso sumado a un pequeño hilo de saliva que aun unía a sus bocas después de separarse hizo que Naruto casi volviera a perder el control, pero su mente se volvió a enfriar y evito el contacto visual con Kaguya.

—Y-yo l-lo s-si-siento Ka-Kagu-chan— balbuceo un poco vociferando sus disculpas por ese acto.

—Cre-creo que e-es h-hora de irnos, y-ya se está haciendo de n-noche— aunque tartamudeando un poco menos que el rubio, pudo decir esas palabras.

—E-esta b-bien— asintió y se bajaron del árbol de un salto.

Y-Yo… No quería que esto acabara…— ya abajo se tocó sus labios recordando lo que hasta hace unos momentos estaba haciendo.

El camino a casa sucedió en completo silencio, ninguno de los dos dijo algo al respeto a lo sucedido, ambos aún estaban muy avergonzados como para hablar de lo sucedido. Cuando llegaron, Kaguya preparo como siempre la cena ligera y cenaron en completo silencio aun manteniendo vividas las experiencias previas. Apenas acabaron de comer se dispusieron a dormir, dejando una considerable distancia entre ellos pero aun así ninguno lograba considerar el sueño ni tampoco hablaban, hasta que ya incomodo por el silencio entre ambos, Naruto se dispuso a romperlo.

—Kagu-chan, lo que paso hoy…— empezó a decir, pero la Uzumaki lo corto.

—No tienes por qué disculparte Naru-kun, tomare eso como un regalo de cumpleaños— agradecía de que se encontraran de espalda además de estar a oscuras.

—Es-está bien, pero…— nuevamente fue interrumpido.

—No volvamos a hablar de eso, aún nos queda espacio para crecer, en otro momento tocaremos este tema — recalco esa última palabra mientras su sonrojo crecía más.

—Vale, buenas noches Kagu-chan— se acomodó más las sabanas.

—Buenas noches Naru-kun— se rodó hasta estar justo al lado del rubio, —Te voy ganando Hina— más un pensamiento algo perverso paso por su mente a pesar de todo.

-_Al día siguiente_-

Se comportaron como si lo sucedido el día de ayer nunca hubiera ocurrido, dieron las típicas vueltas a la aldea en total calma y se devolvieron a casa para cambiarse para ir a la academia. Se encontraron como siempre con la Hyūga a mitad de camino y sacaron el tema sobre el entrenamiento con la hermana de la Hyūga. Ella se mostró muy feliz al recordar sobre su tiempo con su hermana, el tiempo en que tuvieron separadas fue un duro golpe para Hinata quien valora mucho las relaciones.

Al llegar a la academia lo primero que hicieron fue reunirse con su grupo de amigos para hablar un poco antes que Iruka llegara a dar clases, aunque sus planes se vinieron abajo al ver a su sensei entrar al salón momentos antes de la hora oficial de la entrada. Iruka se mostró un poco apresurado y empezó a dar clases sin tomar en cuenta que la mitad de los alumnos se mantenían ajenos a sus explicaciones. Y así fue el resto de la clase, el Chūnin se mantenía distraído y casi no prestaba atención por si alguien prestaba atención o no a sus clases mientras explicaba los ejercicios de ayer.

Pero al llegar a la hora del almuerzo, el primero en salir del salón fue él, algo muy extraño ya que siempre era Iruka el que salía de último, y falto decir que todos sus alumnos se extrañaron por el comportamiento de su sensei, todos excepto el club de fans de cierto Uchiha, las cuales ignoraban olímpicamente los cambios de Iruka el día de hoy. Sin embargo eso no impidió que el grupo de amigos salieran al comedor a almorzar encontrándose en el camino a los otros dos miembros faltantes; al comprar todo lo que tenían que comprar fueron al patio trasero y se sentaron en el mismo lugar de siempre.

— ¿No creen que el comportamiento de Iruka-sensei fue extraño? — Hinata fue la que saco el tema de conversación.

—Escuche que tuvo problemas con otros profesores— Tenten le pego un bocado a su pedazo de carne.

— ¿Iruka-sensei peleando con otros profesores? Problemático— como siempre, el Nara dio su opinión problemática.

—Pehgo ehg gerrio egsjuvo muy dihstgaído (Pero en serio estuvo muy distraído) — Naruto hablo con comida en su boca.

—Traga antes de hablar Naru-kun— le reprendió con voz seria.

—Hai—

—Es muy raro que Iruka-sensei este tan distraído en clases— nuevamente expreso su preocupación por su maestro.

—No te preocupes Hina, de seguro que se debe al festival de mañana, apuesto que es uno de los encargados de la seguridad— le coloco una mano en su hombro para .

—Y hablando de mañana, ya no puedo esperar, muchos puestos equivale a mucha comida— el rostro del Akimichi empezó a babear del solo hecho de pensar en la comida que habría mañana.

—Solo piensas en comida— la castaña bufó ante el comentario del Akimichi.

— ¡Yosh, las llamas de la juventud de Chōji-kun arden como mil soles! — Lee se levantó y de sus ojos parecían salir llamas (?).

—Cállate y siéntate—le dio un zape sentando de golpe al peli-negro.

—…— el Aburame como siempre muy hablador.

—Por favor, díganme que no ven lo mismo que yo— Naruto entre-cerro los ojos mientras observaba algo a los lejos.

— ¿Donde? — Shikamaru salió de su letargo y volteo asqueándose por lo que presencio.

—Eso debería de estar prohibido— Kaguya sintió como casi vomitaba su almuerzo.

—Concuerdo contigo— Tenten estaba en la misma situación que la peli-blanca.

—Sus llamas de la juventud se extinguieron— inclusive Lee mostro una cara de asco.

A lo lejos vieron a Kiba haciendo poses de un físico-culturismo sin camisa ante un grupo de chicas que lo veían con total asco y hasta con intenciones de irse del lugar, al poco tiempo un grupo liderado por lo que parecía ser el hermano mayor de una de las chicas llego y le dio una paliza al Inuzuka dejándolo medio muerto en el piso y nuevamente ninguno tuvo las intenciones de llevarlo a la enfermería. El grupo de amigos solo negaron y ante el sonido del timbre se dispusieron regresar a su salón dejando al castaño a su suerte.

—Muy bien chicos— Iruka entro un poco más calmado pero con los mismos documentos que tenía esta mañana.

El Chūnin se sentó en el escritorio y empezó a revisar los papeles que traía ante la atenta mirada de sus estudiantes, ninguno se atrevía a decir nada y ni tampoco querían, lo último que deseaban era que Iruka retornara con esos ejercicios tan complejos y desagradables que les llevaba explicando estos últimos días. Los murmullos callaron cuando el Chūnin se levantó de su escritorio mientras seguía buscando algo entre la pila de papeles.

—Con el asunto de su entrenamiento ninja, tengo dos cosas que decirle— al parecer encontró lo que buscaba, ya que dejo los otros en la mesa, —Las clases especiales para Kunoichi empezaran la semana que viene— eso asombro a las chicas presentes aunque la mayoría no tiene ni la más remota idea de su significado, —Los detalles se los diré a ellas después; pasemos al tema importante— suspiro antes de seguir, —Como esta clase es especial, después del festival en conmemoración de la derrota del Kyūbi, tendremos un campamento de supervivencia— el silencio azoto el salón hasta que uno levanto la mano.

— ¿Cómo que campamento de supervivencia Iruka-sensei? — un alumno al azar pregunto.

—A eso voy— se aclaró la garganta, —Estarán durante cinco días en uno de los bosques de la aldea en grupos de cuatro, los detalles finales se los daré el día en que vayamos, pero por ahora les debo de decir que no podrán llevar ni comida, agua u otro suministro, solo podrán llevar una herramienta por miembro, y sobra decir que pergaminos de almacenamientos quedan prohibidos por si sus padres le dan uno— suspiro para recuperar el aliento.

— ¿Los grupos lo elegiremos nosotros mismos? — pregunto otro estudiante al azar.

—A eso iba. En este momento diré los integrantes de cada equipo así que presten atención…— agarro la lista y empezó a nombrar.

-_Después de nombrar equipos que no nos interesan_-

—… El siguiente equipo estará formado por: Uzumaki Naruto— el corazón de Kaguya y el de Hinata empezaron a latir con más fuerza, —Uzumaki Kaguya— la peli-blanca suspiro aliviada mientras que la Hyūga aun tenia esperanza, — Yakumo Kurama— vieron a la heredera de un clan menor que chasqueo la lengua, —Y Uchiha Sasuke— los dos Uzumaki se sintieron tristes por la Hyūga y la consolaron como era debido, —El siguiente estará conformado por: Hyūga Hinata, Nara Shikamaru, Aburame Shino y Yamanaka Ino— bueno, aunque sea había tocado con dos amigos suyos, —El siguiente…— Iruka siguió nombrando equipos.

—Lastima por ti Hina— Kaguya se entristeció por Hinata.

—Pero confiamos de que estarás bien con Shikamaru y Shino— el rubio con su típica sonrisa la animo.

—Gracias chicos— embozo una sonrisa sincera.

—Y con eso se acaba la selección de equipo, ahora con los detalles…— saco otro papel y lo empezó a leer en voz alta.

-_Lugar desconocido_-

—Maou-sama— su subordinado se arrodillo ante su presencia.

¿Qué quieres? — con una mirada seria le pregunto.

—Reportando a Maou-sama, todos los planes están siguiendo como usted quiere— el susodicho sonrió satisfecho.

Bien, hasta el flojo de Izayoi hace todo al pie de la letra y hay veces en las que Roku puede ser serio— la personalidad individual de cada uno de sus Generales es una pequeña molestia, pero aun así hacen su trabajo bien.

—Pero hay un pequeño problema Maou-sama— sus pensamientos se vieron cortados abruptamente por el "pero" de su subordinado.

¿Ahora qué pasa? Espero que no sea nada grave— poso toda su presión en el pobre subordinado.

—Respondiendo a Maou-sama, el proceso de revivir al Dios Árbol puede tomar mucho tiempo, los que pueden hacer el proceso no se pueden apresurar al respecto y tienen que terminar con los preparativos— vio cómo su amo se daba media vuelta y camino un poco mientras pensaba.

Eso sí que es un problema, los infelices de Izanagi-kun e Izanami-chan se aseguraron que solo se pudiera revivir usando Chakra… Esta energía tan arcaica es demasiada primitiva como para que mis generales la usen— alzo su mano y manifestó una energía azulada, — ¿Qué más queda? Unos años no representan nada frente a todo lo que he vivido— cerro su puño y volvió a mirar a su subordinado.

— ¿Ordenes Maou-sama?— viendo que nuevamente fue foco de mira de su amo, volvió a bajar la mirada.

Que todo siga hasta ahora, no tengo motivos para apresurar los planes— hizo un simple ademan de manos para despedir a su subordinado.

—Como diga Maou-sama— dio una última inclinación y se fue.

Cuando vuelva todos verán de lo que estoy hecho, y sobre todo tú… Serene— sus ojos brillaron en un tono carmesí antes de apagarse.

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Siguiente Capitulo: Cumpleaños de sangre.

Y así es como acaba el capítulo, la verdad es que casi no hubo cambios que recalcar, solo algunas ediciones y hacer algunas narrativas más explicativas y más fáciles de leer. Aunque entre algunos cambios menores tenemos un nerfeo a los ANBU que custodiaban a Naruto como para hacerlo más realista y que mi plan de hacer un Naruto no tan fuerte como en la original siga muy bien, pero bueno, esas cosas se verán en las peleas en el futuro, las cuales entrara en importancia cierta entidad que se mostrara dentro de poco (xD).

Otra cosa importante… ¡Corregí el magno error que tuve en la versión original! En la escena de Naruto y Kaguya mejore significativamente el momento y borre esa intervención mía y de Nami (¡Oye!) que arruino el momento, y claro, para compensarlo lo volví un poco más explícito aunque conservando la esencia del original. Para los lectores old sabrán del porque las acciones de Naruto, pero para los nuevos no se preocupes, no daré muchos spoiler.

Y como ultima cosa, cambie por completo los diálogos finales, pero no se preocupes para los que aun piensen si cambiare eso, aun Maou tendrá su espía con los Yōkai. Bien, no más spoiler y aprovecho para despedirme. Nos leemos en la siguiente edición. Bye.

ATT: Suin y Nami.