¡Hola!
Este relato participa en la Tabla: Tóxicos y despechados de TanitBenNajash" de la casa Zabini, los reyes del ponche de huevo.
DISCLAIMER: Los personajes de She-Ra y las princesas del poder no me pertenecen
Canción: Un vicio caro es el amor de DLD
Espero que lo disfruten.
Ya habían pasado varios de que Adora se había ido
Ahora se convertiría en otra persona, literalmente, había conseguido una espada que la convertía en She-Ra.
Catra seguía ocupando su cama, tal vez era costumbre o el aroma que todavía llegaba a percibir con sus dotes de felina.
No se había llevado absolutamente nada con ella, dejó todas sus cosas todo puesto como si en cualquier momento fuera a regresar por ella, Catra sabía que eso no iba a pasar.
Adora seguramente estaba en un lugar menos lúgubre que The Fright Zone y con mucha razón, ella nunca había pertenecido ahí, era sin duda una soldado ejemplar pero esos ojos azules, el intenso rubio era como un rayo sol contenido en una gran caja de metal.
A Catra le hubiera gustado seguirla, pero tenía mucho miedo, sentía la incertidumbre de moverse de vida ¿No estaban bien ahí? Se supone que debían de ser capitanas de toda la flota y coordinar ataques juntas, se supone que la quería, se suponía que ella podía seguir sin ella entonces ¿Por qué le costaba tanto trabajo?
Por más amigas que eran nunca fueron iguales, Adora siempre estaba dándole vida a todo y ni siquiera lo hacía a propósito simplemente así era, mientras que ella parecía un parásito a su lado, pero tenía que quitarse su nombre por cualquier medio, no quería seguir atada a su ausencia.
El enojo le invadió todo el cuerpo y unas lágrimas se asomaron de sus ojos, comenzó a destruir la habitación, los lugares donde jugaban, la ropa con la que entrenaban, la cobija que tantas noches compartieron. La odiaba. Odiaba tener su nombre tatuado en sus pensamientos, una maldición que ella misma se había lanzado hace años y que ahora solo la hacían débil.
Se preguntaba si alguna vez no podía dormir, si cuando hacía algo le recordaba los viejos tiempos, si no fuera la misión de Catra ¿Todavía pensaría en ella?
Tenía unas ganas descomunales de arrancarse los sentimientos como si fuera una cinta adhesiva pero lo único que podía hacer ese momento era usar toda su energía para ir por ella y destruirla de una vez por todas porque no se podía permitir ser tan débil por su culpa, no podía permitirse fallar de nuevo.
Ya había fallado en traerla de vuelta.
Ya le había fallado a ella.
