"Este fic participa en el minirreto de febrero para La Copa de la Casa 19/20 del foro La Noble y Ancestral Casa de los Black".

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—Potter, James Sirius.

Teddy observó a James subir y recibir su diploma de manos de la directora McGonagall, escuchó las risas de las personas a su alrededor cuando James se giró hacia el público y daba un grito de victoria alzando los brazos.

Teddy había sido todo un conflicto de emociones cuando comenzó a tener ciertos sentimientos hacia James, el chico al cual consideraba un hermano. Lo había visto convertirse en un joven apuesto y carismático; había tratado con todas sus fuerzas de dejar esas emociones de lado puesto que lo sentía como una traición hacia su padrino, hacia James, hacia la familia que lo había acogido con tanto amor.

"No esta bien, no debo sentir esto por él, no debo."

Era lo que se repetía una y otra vez al verle. Y como ese enamoramiento no desaparecía decidió alejarse, centrarse en el trabajo. Pero de nada sirvió porque durante las vacaciones James lo acorraló durante una de sus ya escasas visitas y lo besó.

—Te amo, Teddy.

Su corazón casi sale de su pecho cuando James le dijo esas palabras y supo que estaba perdido. Ya no podía estar lejos de él, ya no quería estar lejos de James.

Comenzaron a salir en secreto, aunque en un par de meses fueron descubiertos por Lily, quien en vez de delatarlos los cubría constantemente.

Un año y medio juntos, lo habían hablado y acordaron que, ahora que James era mayor de edad, le dirían a toda la familia sobre su relación al terminar la ceremonia de graduación.

Teddy estaba seguro de sus sentimientos por James, pero lo que le aterraba era decepcionar a Harry, su padrino, el hombre al que más admiraba y respetaba en su vida.

La ceremonia concluyó y los graduados se reunieron con sus familiares. Pudo ver a James caminar directamente a ellos, su mirada fija en él y un escalofrío le recorrió el cuerpo al adivinar las intenciones de su novio.

No tuvo tiempo de reaccionar cuando James le había abrazado y besado frente a toda la familia. Un silencio los rodeo y por un momento Teddy esperó escuchar los gritos y reclamos.

—Me estaba preguntando cuando nos lo dirían.

Teddy vio a su padrino y la sonrisa en su rostro, la risa de James y los demás los rodeó. Al parecer, todas sus mortificaciones fueron por nada.