Este relato participa en la Tabla: Tóxicos y despechados de TanitBenNajash de la casa Zabini, los reyes del ponche de huevo.

DISCLAIMER: Los personajes de She-Ra y las princesas del poder no me pertenecen

Canción: Let u know – Plastilina Mosh

Adora estaba recostada en su habitación, aunque viera el techo sabía que no estaba en The Fright Zone.

No hablaba sobre lo mucho que le había costado acostumbrarse a Bright Moon, era todo lo contrario a lo que consideraba todavía su hogar, los colores rosas, lilas y blancos que decoraban los pasillos, la luz que siempre conseguía entrar y era bienvenida.

Odiaba admitirlo, pero extrañaba a Catra. Si bien los amigos que había conocido eran muy agradables solo conocían la parte que brilla, a la poderosa She-Ra peleando por un mundo mejor, pero de cierta forma ella creció en la oscuridad, en la humedad de las cañerías y el aire industrial que se respiraba en la azotea.

Si Catra estuviera ahí todavía tendría un pedazo de lo que era. Se burlarían de la elegancia de los guardias y ponerse como reto provocarlas. Probablemente se echarían en la habitación después de haber comido los banquetes que daban ahí.

Sabía que era demasiado pedir en una fantasía, pero en verdad le encantaría ver a Catra ahí, con ella, a su lado aprovechando el terreno se permitiría hasta entablar amistad con Bow y Glitter. Quería que creyera que había más vida que la que habían vivido todos esos años en ese horrible lugar.

Se sentía bien en ese lugar, aunque tenía que pensar en muchas cosas como salvar Etheria, descubrir los secretos de She-Ra, la rebelión no tenía que preocuparse por otras cosas como obedecer a Shadow Weaver sin embargo su mente seguía en The Fright Zone, reviviendo recuerdos de Catra, cuando la vida aún complicada con ella la sentía más sencilla.