Pov. Menma
Hay errores que te persiguen hasta después de la muerte y nunca te dejaran descansar en paz.
¿Quieres saber cuál fue el mío?
Si tuviese un poco más de tiempo tal vez podría contarte todo lo que no pude, decirte todo lo que quería, en este momento todo es tan irreal. Aun no puedo creer que no volveré a ver tu rostro, no podré seguir contemplado tus ojos y perderme en ellos, mis oídos no podrán a volver a deleitarse con tu voz.
Aun cuando mi sangre se escapa con mi vida en ella sobre el frío y húmedo pavimento, solo puedo pensar en todas las cosas que dejé incompletas, amarte es la que más me duele.
Perdona que te deje así, debí escuchar tus advertencias y consejos. En este momento que doy mi último aliento solo puedo decir que te cuidaré desde el otro lado.
.
.
.
.
Continuará...
