" LA ÚLTIMA VEZ QUE ME SENTÍ ASÍ ... "

Por Mallory Quinn

Traducción de Gladys Flemm

Capítulo 6
"La visita al Hogar de Pony"

Candy y Terry regresaron de sus reuniones a tiempo para el almuerzo, el cual tomaron en su suite. Después de comer Candy se cambió de ropa, vestía unos jeans y blusa verde. Terry también vestía jeans con una camisa tipo polo en color azul.

- ¿Terrence, está seguro de que quiere venir conmigo? Si tiene más cosas que hacer ...

- No. Yo voy con usted. Me gustaría ver qué inspiró su historia ...

- Está bien entonces, vamos ...

Se dirigieron a la estación para tomar un tren en dirección a Lakewood.

Una vez allí, tomaron un taxi hasta el Hogar de Pony.

A Candy le asaltó una rara sensación cuando llegó al lugar. Había una colina, la cual había dibujado, pero el Hogar se veía mucho más grande. La hierba era verde y un gran árbol también estaba ahí. Todo era muy extraño ...

- De verdad que usted dibujó muy bien este lugar, aparte de la casa ... Pero su historia está ambientada a principios de siglo, por lo que es normal que el edificio se vea diferente ... observó Terrence.

Candy no respondió. ¡Por supuesto! Su historia estaba centrada en los principios de siglo, por eso dibujó el Hogar un poco menos moderno y más pequeño ... ¿pero era esa la verdadera razón?

- Candice-Blanche, ¿se encuentra bien?

- Eh, si ... respondió un poco distraída.

Se sentía un poco agitada estando en ese lugar, donde nunca antes había puesto un pie; pero en donde se sentía tan bien, donde todo le parecía tan familiar ... Ese árbol, ese gran árbol, no sabía por qué, ella sintió deseos de subirlo y eso fue lo que exactamente hizo!

- ¿Candice-Blanche? ¿Pero qué es lo que hace ... ?

- Estoy subiendo ...

- ¡Por Dios! ¿Sabe lo que está haciendo? Espere! Voy a subir yo también ... dijo Terry con una sonrisa en su rostro.

Él comenzó a trepar el gran árbol también. Candy se sentó en una rama y él se sentó a su lado y juntos admiraron el paisaje ...

- ¡Qué hermoso! ... exclamó Candy.

- Así es ... asintió Terrence.

Aunque curiosamente ellos veían otra imagen del paisaje ... una visión del pasado se les cruzó:

- Me encanta este lugar, el cielo, el lago e incluso el bosque es hermoso ... dijo Candy.

- Por supuesto, eso es porque estoy a tu lado ... dijo Terry.

- No ... dijo Candy.

Sin embargo…

La visión se detuvo. Y se miraron el uno al otro sin decir una sola palabra.

Porque la última vez que me sentí así, me estaba enamorando

Cayendo y sintiendo que nunca volvería a enamorarme.

Sí, la última vez que me sentí así,

Pasó mucho antes de que supiera

Lo que estoy sintiendo ahora contigo.

- Ehh, creo que tenemos que bajar del árbol si queremos darle ese gran cheque al orfanato ... dijo Candy en voz baja.

- Así es, efectivamente ... acordó Terry ... Bajemos ...

Él bajó primero y ella lo siguió, pero resbaló dando un gritó y él la atrapó. Terry reía.

- Ahh! Gracias Terrence ... dijo Candy riendo también.

La actividad y el ruido alertaron a la gente dentro del Hogar. Una monja y una mujer de unos cincuenta años salieron y unos niños pequeños también llegaron a ver lo que sucedía. Candy los vio y les sonrió.

- Creo que tenemos audiencia ... le dijo a Terry.

- Oh! ... dijo Terry, dándose la vuelta para ver y poniéndola de pie ...

La monja se les acercó.

- ¿Puedo ayudarles en algo? ... preguntó ella.

- Ah si. Lamentamos haber subido "El padre árbol" ... pero es que fue irresistible ...

- ¿Cómo sabe que llamamos a este árbol "El padre árbol"? ... preguntó la monja sorprendida ...

Candy la miró, ¿qué quería decir con eso? La monja la observaba ...

- No entiendo ... dijo Candy confundida.

- ¡El árbol! Usted lo llamó "El padre árbol", así es como lo llaman los niños ...

- Ehh ... No lo sé ... Debo haberlo leído en un artículo por ahí ...

- ¿En un artículo? ... Puede ser posible ... mmh ...

Pero la monja no parecía convencida. Así que Candy decidió cambiar el tema.

- Hermana, venimos a hacer una donación a el orfanato ...

- Ohh! ... exclamó la monja sonriendo ... Vamos, pasen para hablar con la Sra. Godsen, la administradora, ahí va ella entrando, vamos a seguirla. Yo soy la Hermana Genevieve.

- Gracias ... dijo Candy sonriendo ... Yo soy Candice-Blanche y él es Terrence, es un gusto conocerla.

- Mucho gusto ... dijo la hermana Genevieve.

- Encantado de conocerla ... dijo Terrence siguiendo a la monja dentro del Hogar.

Entraron y Candy se sintió tan bien estando adentro. La Hermana Genevieve los llevó a la oficina de la Sra. Godsen, quien los recibió con una gran sonrisa.

- Bienvenidos al Hogar de Pony ... dijo la Sra. Godsen.

La Sra. Godsen era una mujer un poco rellenita y muy cálida. Candy y Terry le estrecharon la mano.

- Por favor, tomen asiento.

- Gracias ... dijeron Candy y Terry al mismo tiempo.

La Hermana Genevieve fue a sentarse junto a la Sra. Godsen.

- ¿Qué puedo hacer por ustedes?

- Mi nombre es Terrence Grandchester y ella es mi asistente, Candice-Blanche Gray y queremos hacer una donación a su orfanato.

- Eso es muy generoso de su parte ... dijo la Sra. Godsen ... Necesitamos toda la ayuda que podamos obtener para estos pobres niños.

Candy observaba la pared de donde colgaban las fotos del antiguo Hogar de Pony, mucho antes de las renovaciones. Así era exactamente como lo había dibujado …. También habían otras fotos de una mujer con lentes y una monja. La hermana Genevieve siguió la mirada de Candy.

- Ese es el edificio antes de las renovaciones y data de finales del siglo XIX. Esas dos maravillosas mujeres fundaron el orfanato "El Hogar de Pony", la Srita. Pony y la Hermana María.

Candy sintió que su cabeza daba vueltas. Todo esto se estaba volviendo demasiado extraño ... Terrence no parecía darse cuenta de que ella no se sentía bien, porque pensaba que Candy había estado allí antes para hacer una investigación sobre su historia ... pero también tuvo una sensación de déjà vu, sin saber por qué.

- Tenemos un cheque de $100.000.00 dólares para ustedes ... anunció Terrence.

- ¿$100.000.00?! ... exclamo la Sra. Godsen ... Qué generoso de su parte!

- Y voy a comenzar a enviar cheques regularmente. Así que esperen muchas donaciones de nuestra empresa ... aseguró Terrence.

- Muchas gracias, Sr. Grandchester ... dijo la hermana Genevieve conmovida.

- De nada. Creo que el trabajo que están haciendo es extraordinario ... estos niños tienen mucha suerte de tenerlas a ustedes.

- Son como sus madres de crianza mientras ellos esperan a ser adoptados o crecen ... añadió Candy.

- ¿Quieres que les demos un recorrido? ... preguntó la Sra. Godsen.

- Por supuesto, si no les molesta ... contestó Terry sonriendo.

- Para nada, es la menor molestia del mundo ... dijo la hermana Genevieve.

E hicieron el recorrido, visitaron los dormitorios, las salas de juego, la salas de estar, la cocina, la lavandería. Conocieron a los niños que estaban felices de recibir visitas. Pensaban que ellos eran una pareja que venía a adoptar a uno de ellos. Candy se agachaba para hablarles sonriendo.

Y habló con una niña:

- ¿Hola, cómo te llamas?

- Aurelia y tengo 4 ...

- Ese es un nombre muy bonito ... dijo Candy sonriendo.

- Gracias ... sonrío la niña.

- Tengo que irme, pero vendré a verte otra vez ...

- Adiós Señora ...

- Adiós Aurelia ...

Candy salió de la casa con Terry y caminaron hacia la Colina de Pony. La colina que Candy también había dibujado perfectamente. Terry la seguía, pero él veía la colina cubierta de nieve ... ¿Con nieve? ¿Por qué?

- Que bien se siente estar aquí ... dijo Candy.

- Así es ...

Ella sentía una especie de paz mientras soplaba una brisa ligera. Se quedaron allí por un rato, luego fueron a despedirse y finalmente tomaron el tren para regresar a Chicago.

Durante todo el viaje, Candy pensaba en mil y una cosas, se sentía muy confundida. Fue hasta allá para ver el lugar que dibujó sin haberlo visto nunca antes, por lo que se sentía más confundida que nunca.

- Candice-Blanche, ¿se encuentra bien? ... le preguntó Terry.

- Sí, nada más estoy pensando en el Hogar de Pony ...

- Es un lugar muy cálido, esos niños sin padres no tienen familia, pero tienen la suerte de estar allí ...

- Estamos llegando a Chicago ...

- Bien. Así podremos descansar un poco antes de nuestra reunión de la noche ...

Llegaron a la suite y Candy fue a su habitación para llamar a sus amigas. En específico llamó a Annabelle.

- Hola ... ¿Annabelle? ...

- Sí, ¿Candy? ...

- Annabelle ...

- Candy, te escucho rara ... ¿todavía estás en tu viaje de negocios?

- Si. Con mi jefe ...

- Entonces, ¿pasó algo entre ustedes dos?!

- No ... !

- Entonces, ¿por qué te escuchas tan extraña?

- Estaba pensando en lo que una vez dijiste sobre ese episodio de "Charmed" ...

- ¿El del recuerdo de una vida pasada?

- Si ...

- Pensé que habías dicho que era estúpido ...

- Annabelle, algo extraño me está sucediendo o es que siempre ha estado ahí y no le he prestado atención ... ?

- ¿Qué? ...

- Bueno, para empezar. La historia sobre las dos pequeñas huérfanas que escribí, la del Hogar de Pony ... y que incluso tengo dibujos ...

- Sí, si, me los mostraste ...

- No lo sé, pero creo que es un recuerdo de una vida pasada, como decías ...

- Candy, mucha gente escribe historias usando su propio nombre y los nombres de sus amigos ...

- Lo sé, pero Annabelle, el Hogar de Pony, es real ...

- ¿Qué quieres decir con que es real?

- Lo busqué en internet ... Lakewood, el Hogar de Pony ... es un orfanato ... !

- ¡¿QUE?!

- Y eso no es todo, el Hogar de Pony fue fundado a finales del siglo XIX por una Srita. Pony que cuidaba de este junto con una Hermana llamada María.

- ¡Imposible! ... exclamó Annabelle.

- Había fotos del edificio antes de la renovación, que son exactamente como mis dibujos, la colina también y el árbol, un árbol muy grande que los niños llaman "El Padre Árbol" ...

- Candy, me estás asustando ... ! ¿Habrás vivido a principios del siglo XX como una huérfana?

- No lo sé Annie, pero todo me parecía demasiado extraño ... muy de ciencia ficción ...

- Sucede más frecuente de lo que piensas. Después de nuestra discusión, encontré algunas historias con personas que tenían recuerdos de vidas pasadas. Por ejemplo, una niña en Francia, que nunca le enseñaron a hablar en inglés, pero estaba respondiendo a su madre en inglés y cuando finalmente aprendió el idioma en la escuela, fue un gran suceso: ¡Hablaba perfectamente en cuestión de días! Ella hizo una investigación y descubrió que había vivido en Inglaterra en el siglo XIX ... Se fue a vivir a Inglaterra, se sintió como en casa y regresó a Francia cuando perdió al hombre que amaba, quien también le parecía muy familiar ...

Candy no respondió. Terrence le parecía muy familiar ... no ... eso serían demasiadas coincidencias ...

- Hay otra historia ... comenzó Annabelle ... La de una mujer aquí en los Estados Unidos que solía soñar con una ciudad en Irlanda o Escocia, no recuerdo bien ... y ella comenzó a dibujar lo que soñaba y descubrió exactamente dónde estaba el pueblo. Ella fue allí con su esposo y sus hijos y reconoció la ciudad que veía en sus sueños ... después de algunas investigaciones, descubrió que había vivido en esa ciudad y que murió muy joven y que sus hijos habían sido separados. Entonces se las arregló para reunir a los niños que eran ya unos adultos y todos terminaron muy felices de estar juntos de nuevo ...

- ¿Y todo eso realmente sucedió?

- Sí, puedes buscarlo en internet, hay un montón de historias como esa ...

- Entonces, ¿no estoy loca? ... preguntó Candy.

- No querida, no estás loca, puedo ayudarte y hacer la investigación si quieres, ya que siempre estás ocupada trabajando y viajando ...

- ¿Harías eso por mí?

- ¡Pero por supuesto! Será un placer y muy interesante. Tenemos internet y será más fácil mantenernos en contacto cuando viajes ...

- ¿Pero por qué suceden cosas así?

- La mayoría de las veces, es porque esas personas no terminaron lo que debían hacer en su vida anterior o porque el destino no cumplió su curso como debería haber sido o simplemente porque Dios ¡está reciclando nuestras almas!

- ¿Reciclando nuestras almas? ... Candy comenzó a reír.

- Sí, incluso el gran jefe no puede seguir haciendo malas almas; él podría muy bien reciclarlas y ver si les iría mejor la segunda vez ... o la tercera ...

- ¡Annabelle, que divertida eres! ... dijo Candy entre risas.

- Envíame todo lo que te resulte familiar, incluso cosas sin sentido, como música ...

- Es curioso que digas eso, porque hay una melodía que tengo en mi cabeza y en mis sueños y que adoro, pero nunca la he escuchado en ninguna otra parte, más que en mi cabeza. Incluso la toco en el piano, de vez en cuando, sin saber las notas ...

- Puedes tocarla y grabarla en tu celular y mandármela? Si existe esa melodía, la encontraremos ... De lo contrario, es probable que sea una pieza musical de tu vida anterior, que nunca haya estado oficialmente en una partitura.

- Muy bien, Annabelle. Tan pronto como vuelva a Nueva York, la grabaré y te la enviaré.

- ¡Todo esto es tan emocionante! Gracias por pensar en mi, Candy ... decía Annabelle riendo.

- Annabelle, tal vez no encontremos nada ...

- ¡Candy, ya encontraste algo! ... y voy a encontrar más, estoy segura de ello ...

- De tu boca a los oídos de Dios ...

- Por cierto, ¿no me dijiste que sentías que conocías a tu jefe desde siempre?

- Tal vez fue amor a primera vista ...

- Tal vez fue amor a segunda vista ... envíame todo lo que sepas sobre él también ...

- Está bien, Annabelle, pero me siento un poco rara haciendo todo esto ...

- ¿Quieres estar segura o no?

- Está bien, está bien …

- ¿Qué vas a hacer si descubres que se conocieron en una vida pasada? ¿Vas a decirle?

- Él va a pensar que estoy loca ... pero no quiero ocultarle nada, si resulta que ambos tuvimos una vida pasada juntos ... voy a decírselo ... tengo que decírselo ...

Candy continuó hablando con Annabelle y se reían alegremente. Terrence la escuchó reír y se sintió aliviado. Se dió cuenta de que ella estaba un poco triste cuando regresaban de Lakewood y no sabía por qué.

Candy terminó de hablar con Annabelle y se arregló para la noche. Salió de la habitación, vestida con un hermoso vestido negro.

- ¿Se siente mejor?

- Estoy bien, Terrence.

- Pero se veía un poco triste cuando volvíamos de Lakewood ...

- Oh ... me siento mejor, ahora. Hablé con mis amigos y mi familia y me siento mucho mejor.

- Eso es bueno, entonces ... ¿está lista para enfrentarse a un ejército de hombres de negocios?

- Siempre … respondió Candy sonriendo.

Se dirigieron a su cena de negocios en la cual cerraron algunos tratos y contratos rentables. Los nuevos asociados se marcharon y Candy y Terry permanecieron en la mesa charlando, antes de volver a su suite.

El teléfono celular de Terry sonó.

- ¿Hola? ...

- Dinah ...

- ¡Terry! ¿Dónde estás?

- En Chicago ...

- ¿Con tu asistente?

- Si ...

- ¿Ya la llevaste a tu cama?

- Dinah, este no es el momento para hablar de eso ...

- Pero me estoy quedando sin tiempo ...

- Tenemos tiempo ... dijo Terry algo incómodo.

Candy se dio cuenta de que él quería hablar a solas con su hermana, así que se levantó y fue al tocador. Terry le dio las gracias con su mirada.

- Dinah, tienes que dejar de llamarme así, te dije que me iba a encargar de tu chico mocoso ... !

- No lo llames así ... !

- Dinah, él es un mocoso mimado, que quería a la secretaria de su padre, pero cuando esta lo rechazó, se obsesionó con ella ...

- Esa es la versión de tu asistente!

- Ella no está mintiendo, Dinah, ella no quiere a tu Daniel.

- No necesitas decírmelo, sé todo eso, pero es que me estoy quedando sin tiempo ... !

- Tu embarazo no se va a ver durante unos meses ... mantén la calma y después te llamo, ¿te parece?

- Está bien. Te voy a dejar entonces. Adios Terry ...

- Adiós Dinah ...

Candy volvió a sentarse con él cuando vio de lejos que ya había terminado de hablar con su hermana. Terry la miraba. La situación con su hermana lo estaba enfermando. Le encantaba estar con Candy y cuanto más pasaba tiempo con ella, más estaba convencido de que ella era la mujer de sus sueños. Pero su hermana con su problema ...

- ¿Está bien? ... preguntó Candy con una sonrisa.

- Sí, problemas familiares ...

- Ah ... se de que habla ... ¿quiere que volvamos a la suite?

- Si ... vamos ... Señorita Pecosa ...

Sí, lo prometo solemnemente, si ese animal termina la carrera entre los tres primeros, no volveré a llamarte "Tarzán Pecosa", sino a saludarte bien, llamándote Srita. Candy White Andrew ...

Candy sintió que su cabeza giraba y tuvo un mareo, Terrence la sostuvo rápidamente.

- ¿Candice-Blanche? ¿Se siente bien?

- Solo un poco mareada ...

- Cuando lleguemos a la suite, se va a acostar de inmediato.

- Estoy bien Terrence ...

- No quiero que la mejor asistente que he tenido se enferme ...

- ¿Soy el mejor asistente que ha tenido? ... le preguntó Candy en un susurro.

- Yo sólo digo la verdad ...

- Gracias Terrence, es un placer trabajar con usted ... dijo Candy con una sonrisa.

Llegaron a sus habitaciones y ella se fue directamente a la cama. Candy sentía que algo los estaba acercando pero como no tenía una idea clara de lo que estaba sucediendo, preferiría evitarlo por el momento.

Mientras Terrence se encontraba en la sala frente a su computadora portátil. Observando los dibujos que su madre le había enviado, incluso puso uno como fondo de pantalla. En uno de ellos, él estaba sobre un caballo con una chica de pelo rubio y pecas. Los otros dibujos los usaría como salvapantallas. Había uno en el que estaba con ella en un árbol ... como había ocurrido hoy en el Hogar de Pony ...

"¿Pecosa? ¿Eres tú quien ha estado en mis pensamientos desde mi infancia? Sólo puedes ser tú, porque desde que te vi en la cubierta de ese barco, no ha habido otra mujer para mí ... eres la única que quiero ... y Dinah y su estúpido problema tengo que arreglarlo ... Voy a aclarar la situación y espero que me perdones ... porque te he amado desde el principio de los tiempos, te he amado desde antes del amanecer de los tiempos ... "

Comenzó a escuchar una melodía, una melodía que tocaba de vez en cuando en el piano ... se sintió adormecido y se fue a la cama.

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