" LA ÚLTIMA VEZ QUE ME SENTÍ ASÍ ... "

Por Mallory Quinn

Traducción de Gladys Flemm

Capítulo 7

"Una visita no deseada"

En los días que siguieron, Candy y Terry tenían que ir a un hospital de Chicago para hacer una donación a su clínica gratuita, creada para aquellos que no contaban con seguro médico o que no tenían suficiente dinero para obtener la atención médica necesaria.

Candy se despertó esa mañana con la melodía que le encantaba escuchar en sus sueños. La cual la hizo sentir feliz. Tomó una ducha y se preparó para el día.

Encontró a Terry sentado a la mesa tomando el desayuno.

- Buenos días Terrence. Oh! Estoy tarde? Veo que ya ha ordenado el desayuno ...

- Buenos días Candice-Blanche. No, me desperté en cuanto amaneció ... así que decidí pedir el desayuno ...

- Ah ... muy bien entonces ... dijo muy sonriente.

- Parece estar de muy buen humor ...

- ¿Acaso no estoy siempre de muy buen humor?

- Muy cierto ... dijo Terrence riendo ... Hoy vamos a ir al hospital St. Joan para hacer una donación a su clínica gratuita ... nuestra oficina aquí en Chicago quiere que yo la lleve, ya que estoy aquí ...

- Sí el gran jefe está aquí hay que aprovecharlo ... dijo Candy.

- Un poco de trabajo de caridad es bueno para el alma y no hace daño a nadie ...

- Esa clínica gratuita, va a ayudar a tanta gente ... observó Candy ... Mi madre solía hacer ese tipo de cosas en todos los países a los que íbamos; recolectaba dinero con las esposas de otros embajadores y luego iban a orfanatos y hospitales para hacer las donaciones ... Ahora en día en Tailandia, continúa su trabajo de caridad ...

- Es bueno saber que las esposas de los embajadores no solo son mujeres bonitas con trajes de diseñador ...

- Esa imagen que tiene la gente, es la incorrecta, que los embajadores trabajan y sus esposas están en casa, sin hacer nada. Hay todo tipo de asociaciones para esposas de diplomáticos, ellas organizan fiestas de Navidad, recolectan juguetes para orfanatos, campamentos de verano para niños de diplomáticos, programas de intercambio ...

- Si que se aprende algo nuevo cada día ...

- ¿Está listo para irse? ... preguntó Candy con una bella sonrisa.

Terry la miró. Quería decirle lo que estaba sintiendo en ése momento ... es que ella era tan hermosa con sus pecas. Deseaba casarse con ella ... Candy lo miró y ella sintió que él quería decir algo, pero también percibió que no iba a decir nada. Así que caminó hacia la puerta para salir de la suite y Terry la siguió.

- Sí, vamos ... él solo atinó a decir.

Se pusieron en marcha al hospital St. Joan, el cual era muy grande. Candy tuvo una extraña sensación cuando vio el enorme hospital. Aunque le cruzó por la mente que se veía diferente. Se reunieron con el director de la sucursal de la empresa de Terry en Chicago: Thomas Steele. Un joven guapo y rubio, tan alto como Terry. Él les sonrió al verlos llegar.

- Sr. Grandchester, me complace mucho el verlo ... lo saludó Thomas dándole la mano.

- Yo también Thomas, ella es mi asistente, Candice-Blanche Grey.

- Encantado de conocerla, Srita. Gray ...

- Igualmente ... respondió Candy sonriendo.

De pronto Candy escuchó en su cabeza:

"¡Tom! ¡Tom! ¡Gracias Tom!"

¿Que fue eso? Ah, sí, en su historia hay un niño llamado Tom que fue adoptado por un granjero; pero ¿por qué escuchaba a una niña gritando el nombre de Tom y dándole las gracias?

- Es usted muy bonita, Srita. Grey ... le dijo Thomas.

- Gracias, Sr. Steele ...

- Llámame Thomas ...

- Solo si me llamas Candy ... dijo sonriendo.

Terry miró a Thomas, coqueteando con la mujer de sus sueños. Pero no podía hacer nada, solamente recordarles que estaban allí para una obra de caridad.

- ¿Sr. Steele? Trabajemos ¿de acuerdo? ... interrumpió Terry.

- Por supuesto, Sr. Grandchester ... decía Thomas, sin dejar de mirar a Candy a los ojos ... Vamos ...

Entraron al edificio y fueron recibidos por el jefe de personal del hospital, quien los llevó a la clínica gratuita. Candy caminaba y el olor, el ambiente, todo le parecía muy familiar ... Terminaron el recorrido de la clínica y fueron a una sala de juntas en donde había algunas bebidas para el personal y los donadores. Thomas no parecía querer dejar a Candy sola, lo que irritaba a Terry. Candy continuaba hablando con él en un rincón de la sala.

- No sé qué es, pero me siento ... muy bien con tu presencia ... le decía Thomas.

- Eres muy persuasivo con las chicas ... observó Candy.

- Tal vez lo sea, pero es que eres absolutamente encantadora ... insistía Thomas ... ¿Quieres cenar conmigo esta noche?

- No se, tengo que trabajar esta tarde, pero dame tu tarjeta de presentación y si tengo un momento libre, te llamo.

- Puedo ir a verte a tu hotel y podemos tomar una copa entre tus citas ... dijo Thomas entregándole su tarjeta.

- Yo te llamo ... dijo Candy.

- Candice-Blanche ... llegó Terry diciendo un tanto frío ... ¿Podemos irnos ahora? ¿Ha terminado? Tenemos otras citas ...

- Sí, por supuesto Terrence ...

- Adiós, Sr. Grandchester ... dijo Thomas.

- Adiós Thomas ... le contestó Terry un tanto serio.

- Nos vemos Candy ... le aseguro Thomas ... Ése nombre es muy bonito ...

- Adiós Thomas ... le decía Candy sonriendo ... Gracias.

Candy y Terry salieron del hospital después de recibir miles de agradecimientos por parte del personal del hospital. En el auto, Terry permanecía en silencio y Candy se preguntaba el por qué. ¿Será porque ella estuvo conversando con Thomas? Pero ... ella no era su novia, ella era su asistente.

- Terrence, ¿está todo bien? ... se atrevió a preguntarle.

- Si. Se notaba que usted y Thomas parecían llevarse muy bien ... contestó secamente.

- Pero no se preocupe, él no estaba tratando de contratarme. Aunque hubiera sido ridículo, ya que de todos modos es la misma compañía ... y yo prefiero trabajar para el gran jefe ...

Terry volteó a verla y le sonrió. Candy estaba tratando de hacerlo sentir mejor o de tranquilizarlo, porque ella sentía que estaba un poco molesto. Aunque oficialmente, ella era su asistente ... extraoficialmente, Candy era la mujer de sus sueños, pero como él no le había declarado nada, no podía decir nada. Terry pudo percibir que Candy notó que el estaba celoso. Se entendían muy bien sin tener que decir nada ...

- Me alegra saber que le guste trabajar conmigo ... le dijo Terry con una gran sonrisa.

Se veían el uno al otro intercambiando sonrisas. En eso el teléfono celular de Terry sonó y él tuvo que contestarlo.

- ¿Hola? ... dijo un poco molesto.

- ¿Terry? ... se escuchó una voz de mujer.

- Susanna ... ?

- Terry, ¿a dónde estás?!

- Todavía estoy en Chicago ...

- ¡Si ya sé! Pero no estás en tu suite ... !

- Estoy aquí trabajando, pero ¿cómo sabes que no estoy en mi habitación?

- Porque estoy en el lobby de tu hotel ... !

- ¡¿QUE?!

- Vine para estar contigo ... Terry, te extraño ...

- Podrías haberme hablado antes ...

- Nunca estuviste disponible ...

- Hay una razón para ello. Yo estoy trabajando ...

- Vuelve rápido, cariño ...

- Te veo en un momento ...

El colgó el teléfono.

- Tenemos compañía ... dijo Terry.

- Eso he oído ...

- Lo siento ...

- No se disculpe ... le dijo Candy con una sonrisa ... No es que sea su culpa ...

- Sí lo es. Debería haberle dicho que ya no quería verla más ... pensé que ella lo supondría cuando deje de llamarla ...

Terry se sintió un poco avergonzado, acababa de hacer una escena de celos por Thomas y ahora él mismo tenía compañía no deseada ... a los ojos de Candy él se veía encantador. A leguas se podía ver que no quería la compañía de Susanna ...

Llegaron al hotel y Susanna corrió hacia Terry y se le abrazó a su cuello. Candy pasó de largo y fue por la llave de la suite y caminó hacia el ascensor. Estar ante la presencia de Susanna la estaba haciendo sentir muy mal ...

"Tú debes ser una fanática. Terrence está dormido ahora y él no puede ser molestado ... " Candy escuchó en su cabeza repentinamente.

¿Que significaba eso? Era la voz de Susanna ... ¿por qué estaba hablando de una fan? Bueno, lo vería más tarde. Tomó el ascensor hacia el piso de la suite. Inmediatamente se dirigió a su habitación para llamar a su amiga Annabelle.

- ¡Candy! ¿Cómo estás? ... le preguntó Annabelle.

- ¿Bien y tú? ... respondió Candy.

- Haciendo mi investigación ¿Has tenido algun otro recuerdo?

- No sé si fue un recuerdo ... pero fue raro ...

- ¿Qué?

- Bueno, mi jefe está saliendo con una actriz ... con Susanna Mann ...

- Ajá ...

- Y ella llegó aquí sin ser invitada, para estar con él ...

- ¿Estás celosa?!

- Ese no es el problema ... es que escuché como una voz en mi cabeza que me decía que yo era una fanática y que Terrence estaba descansando y que no podía ser molestado ...

- ¿Qué? ¡Eso no tiene ningún sentido!

- Lo sé ...

- Debe ser algo de tu vida anterior ...

- Mi vida anterior ... dijo Candy como en un sueño ... No puedo creer que dejé que me arrastraras con eso de la teoría de "Charmed" ...

- Bueno, es que esa es la única explicación que tiene sentido ...

- ¿Y si no encontramos nada?

- Candice-Blanche, si realmente eso fue un recuerdo de una vida anterior que viviste, entonces debe haber algunos rastros de eso mismo por ahí en algún lugar, créeme ... y yo voy a encontrar todas las pruebas ... pero me ayudará mucho si también tengo un nombre…

- Si escucho un nombre, lo escribiré y te lo enviaré de inmediato ... es algo a lo que no he estado prestando atención ...

- Pero tu historia! ... Envíame tu historia ...

- Pero si la sabes de memoria ...

- Sí, pero antes no estaba prestando atención a los detalles ...

- De acuerdo, debo tener una copia en esta computadora ... Te la enviaré cuando cuelgue. Tengo que irme, el jefe está aquí con su ...

- ¿Zorra?

- ¡Adiós Annabelle! ...dijo Candy riendo a carcajadas.

Candy colgó el teléfono y se dirigió a la sala. Susanna se sorprendió muchísimo al ver a Candy en la suite.

- ¡¿Pero qué está haciendo ella aquí?! ... pregunto Susanna a Terry.

- Ella trabaja conmigo ...

- ¡¿Se queda aquí contigo en la suite?!

- Sí, es más fácil para nosotros trabajar así ...

- Pero podrías haberle pagado otra habitación ... no es que no tengas dinero ...

- ¿Por qué? Hay mucho lugar en mi suite ...

Terry fue a cambiarse a su habitación mientras Susanna veía a Candy con desdén.

- ¡A mí no me engañas ni por un segundo! ... le dijo Susanna a Candy.

- No sé de qué está hablando Srita ...

- No pongas carita de inocente ... no lo tendrás, ¡él es mío! ...

"Solo soy una carga, quiero acabar con esto. Terry está enamorado de ti ..." Candy volvió a escuchar a Susanna en su cabeza.

- Srita. Mann, yo solo estoy aquí para trabajar ... le habló Candy calmadamente.

- ¡Por favor! Estamos entre mujeres ¿No me digas que nunca has pensado en llevarlo a tu cama ... ?

- No soy ese tipo de asistente. Yo solo hago mi trabajo, eso es todo ...

- ¿Tienes cerca a uno de los solteros más codiciados del mundo y ni siquiera has caído en tentación? ¡POR FAVOR!

Candy se sentía muy mal en presencia de Susanna, sin saber por qué. Pero no contestó. En eso Terry volvió a la sala para buscar a Candy.

- Candice-Blanche, tenemos una llamada de conferencia, ¿puede venir a mi habitación? Discúlpanos Susanna ...

Esta última no podía hacer nada más que ver televisión y enojarse.

Candy y Terry pasaron horas en la habitación trabajando.

- Terrence, podemos tomar un descanso? ... dijo Candy ... La Srita. Mann debe estar impacientándose ...

- Bueno eso es lo que se obtiene cuando vienen y me molestan cuando estoy trabajando ... no tengo tiempo para distracciones ...

- ¿Incluso más tarde, antes de ir a dormir y durante la noche? Lo siento si suena inapropiado ...

- No, está bien ... trabajamos juntos todos los días. Puede decirme lo que sea y lo que quiera. No me voy a enojar ...

Se miraron por unos momentos. Cada vez que se veían el uno al otro, todo parecía tan hermoso ...

De pronto ...

- ¡Terry! ... gritó Susanna ... ¿Puedes venir y hacerme compañía a mi también?!

Terry suspiró y dejó de mirar a Candy con pesar.

- ¡Voy Susanna! ... Me voy a tomar un pequeño descanso ... susurró Terry.

- Bien. Voy a ordenar entonces algo de comida para ustedes dos ... dijo Candy.

- ¿No va a comer con nosotros?

- Tengo hambre Terrence y no quiero perder el apetito ... dijo Candy sonriendo.

Terry se echó a reír.

- Está bien, vuelva dentro de una hora ...

- Muy bien, Sr. Grandchester ... dijo Candy sonriéndole.

Fue a buscar su bolso y salió de la suite, después de ordenar un servicio para dos.

Bajó al restaurante del hotel y se encontró con Thomas Steele, quien había venido a reunirse con un cliente.

- ¡Candy! ... exclamó Thomas sonriendo.

- Thomas ...

- ¿Quieres comer algo conmigo?

- Sí, he venido precisamente a comer ...

- ¿Sin el gran jefe? Me sorprende que él te haya perdido de vista ...

- ¿Qué quieres decir?

- Quiero decir que tu jefe es realmente posesivo cuando se trata de ti ...

Caminaron hasta el restaurante y tomaron una mesa.

- Solo soy su asistente ... le aseguró Candy.

- Muchas asistentes se acuestan con sus jefes.

- Pero yo no soy ese tipo de persona ... aclaró Candy tranquilamente.

- ¿No crees que él sea atractivo?

- Thomas, no estamos aquí para hablar sobre el Sr. Grandchester, estamos aquí para comer.

- Lo siento si te ofendí…

- Está bien ...

- No te gusta hablar mal de tu jefe ...

- No tengo nada malo que decir sobre él, él es perfecto ...

- ¿Perfecto? Él nunca ha tratado de ...

- No, él es muy profesional ... ¿Podemos ahora si hablar de otra cosa?

- Está bien ... dijo Thomas riendo ... Veo que te gusta ...

- Tengo que decir que es el mejor jefe que he tenido ... habla casi tanto idiomas como yo, pero yo hablo un poco más. Tengo una ventaja sobre él, mi padre era diplomático, así que cambié mucho de países y aprendí nuevos idiomas.

- ¿Diplomático?

- Embajador de Gran Bretaña ...

- Ahh, pero tu acento ...

- Bueno, yo uso el acento americano, cuando estoy aquí, eso es todo.

- ¿Por qué? El acento británico es muy bonito ...

- Así es, pero siempre tengo chicos que no me dejan ir por mi acento ... así que cuando hago el acento americano ...

- ¿Creen que eres menos atractiva? Me parece difícil de creerlo …

- Bueno, digamos que algunas personas aman todo lo que es extranjero ... si me escuchas hablar con mis padres, tengo el acento británico ...

- Me encantaría escuchar tu acento británico ... le dijo Thomas cálidamente.

- Entonces voy a hablar contigo con acento británico ... dijo Candy riendo.

Ella terminó de comer con Thomas y tuvo que cortarlo amablemente. Él quería cenar con ella más tarde esa noche, pero Candy pensó en Susanna y no quería dejar a Terry a solas con ella; especialmente después de escuchar esas palabras en su cabeza en la voz de Susanna.

- Thomas, tenemos que cenar esta noche con hombres de negocios ...

- Lástima, quería verte de nuevo ...

- Pero estoy aquí para trabajar. Podría volver a Chicago por diversión y te llamaré entonces ...

- Qué amable manera de cortarme ... dijo Thomas sonriendo.

- Prometo que te llamaré y cenaremos juntos.

- Está bien entonces, me debes una cena ...

- Tengo que irme ... dijo Candy poniéndose de pie ... Mi hora de la comida ha terminado.

- ¿El tirano es malo?

- No seas ridículo. Él no es un tirano ...

- Eres la primera en decir eso ... todos le tienen miedo.

- Eso es porque no lo conocen, eso es todo ...

- Y tú lo conoces muy bien, ¿verdad? ... dijo Thomas un poco molesto.

- Es mi jefe, Thomas. Eso es todo.

Thomas no dijo nada. Había percibido un lazo entre Candy y Terry, su química era palpable. O había algo entre esos dos o algo iba a suceder en un futuro muy cercano.

- Adiós Thomas, gracias por la comida ... dijo Candy sonriendo.

- Adiós Candy ... le dijo Thomas también sonriendo.

Candy volvió a la suite y encontró a Susanna usando una cómoda bata, mientras esta última la veía con una sonrisa triunfante. Candy vio a Terry sin camisa pero no dijo nada. Se miraron brevemente y ella se retiró a su habitación, un poco molesta. ¿Pero cómo podía él tener intimidad con una mujer cuando ellos compartían la misma suite? Bueno, él era libre de hacer lo que quisiera y por los mismos motivos ella también. ¿Pero por qué se sentía traicionada? Nunca ha habido nada entre ellos ... ¿entonces cuál era la verdadera razón? Ella sabía que se sentía atraída por él, pero era como si hubiera algo más. ¿Pero qué?

De pronto Candy tuvo una visión:

Vio a Terry y a Susanna subirse a un carruaje y Candy gritaba el nombre de Terry con todas sus fuerzas, pero él no podía escucharla y él se alejó en el carruaje con Susanna.

Candy se sintió aún peor después de esa imagen. Susanna, a Candy no le gustaba ella para nada ...

Terry por su lado en su habitación, mientras se colocaba una camisa, se comenzó a sentir mal por haber lastimado de alguna manera a Candy. Ellos nunca habían declarado su amor el uno por el otro ... pero tenían un acuerdo silencioso.

Se vio a sí mismo en la nieve, llevando a Susanna en sus brazos y sobre él la mirada herida de Candy.

Terry se sintió mucho peor, tenía que verla. Se terminó de poner la camisa y salió de su habitación para ir a la de Candy. Susanna en la sala, todavía llevaba la bata.

- Terry! ¿A dónde vas? ... preguntó.

- Tengo que hablar con Candice-Blanche ...

- ¿Pero en su habitación? ¿Acaso tienes que decirle algún secreto?

- Susanna por favor, déjame en paz ...

- Pero Terry, yo vine aquí para estar contigo ... !

- Y yo estoy aquí por trabajo Susanna, no para divertirme ...

- ¡Parece que te diviertes más cuando trabajas con tu insignificante asistente de varias lenguas!

Terry no respondió y se dirigió a la habitación de Candy. Susanna tenía razón, trabajar con Candy era todo un placer que no conocía antes. ¡La presencia de una persona puede hacer toda la diferencia!

Llamó a la puerta de Candy.

- ¡Adelante! ...

Entró al dormitorio y cerró la puerta detrás de él. Se miraron el uno al otro. Había un vínculo entre ellos que no había que explicar, pero que estaba allí.

- Terrence ... dijo Candy finalmente ... ¿Qué puedo hacer por usted?

- Candice-Blanche ... es sobre lo que acaba de ver ...

- Eso no es asunto mío ... acertó a decir mirando hacia abajo.

- Quería decirle que las cosas no son lo que parecen. No pasó nada. Susanna derramó un poco de vino en su vestido, por eso es que ella lleva una bata ...

Quería tranquilizarla y ella se puso feliz.

- Nunca le faltaría el respeto a usted trayendo a una mujer aquí y teniendo intimidad con ella, mientras usted está en la misma suite ...

- Pero en realidad yo no estaba aquí ...

- Es lo mismo para mí ... no quiero que se sienta incómoda ...

- Sé que ella vino aquí sin invitación, Terrence, pero yo ...

- Tiene que saber que nadie me fuerza a nada. Yo no la invité así que ella no es requerida y no obtendrá nada de mí ...

- No necesita decirme todo esto ...

- Sí necesito ... y usted lo sabe ... dijo Terry dulce y delicadamente.

Candy lo vio a los ojos y le regaló la mejor de sus sonrisas. Ellos acababan de acercarse.

- Gracias Terrence ... Candy sonreía ... Muchas gracias.

- Voy a deshacerme de Susanna y usted y yo vamos a pasar una agradable noche juntos ...

- ¿Prefiere trabajar que tener la compañía de una mujer hermosa?

- Bueno ... tengo la compañía de una mujer hermosa mientras trabajo ...

Candy se sonrojó cuando escuchó el cumplido. Él la miró por unos interminables momentos y luego salió de la habitación.

Candy no sabía lo que le decían a Susanna, pero escuchó gritos y ruidos. Luego sin siquiera tocar Susanna entró como un remolino en su habitación.

- ¡Buen trabajo! ¡Me dijo que me fuera porque preferiría quedarse y trabajar contigo! ¡Sí claro! ¡Probablemente he arruinado tus planes para la noche y esta pequeña comedia de las habitaciones separadas no me engaña ni un segundo! Eres su nueva p$& , ¡y te escondes así, detrás de tu llamado "trabajo"! ... Susanna gritaba sin parar.

Susanna salió de la habitación y de la suite, azotando puertas. Candy salió de la habitación y vio que Terry tenía cara de alivio. Candy no pudo evitar sonreír. Ellos no tenían ninguna cita esa noche. Candy había rechazado la invitación de Thomas, diciendo que tenían una reunión de negocios, pero ella sabía que Terry estaba con Susanna. Pero no sabía que él iba a deshacerse de ella. Ella estaba feliz de ver cómo se habían resuelto las cosas.

- Uno de nuestros asociados me dio dos entradas para un partido de baloncesto esta noche, los Chicago Bulls ... ¿le gustaría ir? Es en primera fila ... dijo Terry sonriendo.

- Acepto, con mucho gusto ... respondió Candy ... ¿contra quién juegan?

- Contra los LA Lakers ...

- ¡Excelente! Voy a ponerme algo más apropiado para un juego de baloncesto ...

- Muy bien ... yo también ...

Se retiraron a sus habitaciones a cambiarse y cuando regresaron a la sala ambos llevaban pantalones negros con camisas rojas y blancas, los colores de los Chicago Bulls. Estaban en la misma página! Sonrieron cuando vieron que usaban los mismos colores.

En seguida se pusieron en marcha al United Center donde se llevaría a cabo el juego. Se divirtieron en grande, parecían adolescentes gritando y riendo. Compraron recuerdos, playeras, camisetas del equipo, gorras ... Hasta pudieron obtener autógrafos de los jugadores. Candy se encontraba más que feliz. Terry podría haber ido al juego con Susanna, pero él prefirió deshacerse ella e ir con Candy.

oOoOoOoOoOo

Una vez en la suite, se veían el uno al otro sin saber que decir. Todo lo que tenía que hacer Terry era tomar a Candy entre sus brazos y besarla ... pero no lo hizo. Sabía perfectamente que ella no se negaría, pero antes quería saber por qué ella le parecía tan familiar. El por qué había estado en su cabeza desde que era un niño, hasta el punto en que la dibujaba y cada vez lo hacía mejor, tanto que a lo largo de los años los dibujos habían terminado por ser perfectos.

Ella tampoco hizo ningún movimiento por las mismas razones. Annabelle con sus historias de reencarnación y vidas pasadas habían confundido su mente y ahora, ella quería asegurarse de todo.

- Gracias Terrence por esta maravillosa noche ... por fin ella logró decir.

- De nada Candice-Blanche ... buenas noches.

- Sí ... buenas noches ... tengo que llamar a mis padres ...

- ¿Los llama todos los días, desde donde sea que esté?

- Sí ... pero no se preocupe por la cuenta, tengo una tarjeta telefónica.

- No estoy preocupado ... hasta mañana ...

- Hasta mañana Terrence ... y gracias de nuevo, buenas noches.

- Ah! Por cierto, quería preguntarle ... usted es británica ¿verdad?

- Si ...

- ¿Y porqué el acento americano entonces?

- Ah, es solo un hábito que desarrollé aquí en Estados Unidos ... dijo Candy ahora con su acento británico.

- Ohh ... bueno, creo que ambos acentos suenan bien viniendo de usted.

- Gracias jefe ...

Candy se retiró a su habitación y se colocó su pijama, bueno, eran más unos shorts y playera. En seguida llamó a sus padres en Tailandia.

- Mamá ... !

- ¡Candy! Pareces feliz ... observó su madre.

- ¿Notaste eso solo con decir "Mamá"?

- Soy tu madre, Candy, te conozco por dentro y por fuera ...

- Ahh! ... Acabo de pasar una noche increíble ...

- ¿Con quien?

- Con mi jefe…

- Ohh ... ¿te estás enamorando de tu jefe?

- Me siento muy bien con él ... por decir así.

- ¡¿Estás enamorada de él?!

- Que te puedo decir mamá ... ¡SI! ¡Estoy locamente enamorada de él!

- ¡Oh Candy! ¡Finalmente! ¿Y que hay de él?

- Él es mi jefe, no puedo hacer nada con él ... si no funciona, arruinaré un ambiente de trabajo agradable ...

- Candy ¿de qué diablos estás hablando? ¿Cuál es realmente la razón?

Candy sabía que no podía engañar a su madre, ella en verdad la conocía, por adentro y por fuera. Sería lo mejor si Candy le dijera la verdad.

- De acuerdo mamá, nunca he podido ocultarte nada de todos modos ... pero va a sonar algo raro ...

- ¿Raro? ¿Qué quieres decir?

Entonces le contó todo a su madre, los déjà vus, lo del Hogar de Pony ...

- ¿De verdad crees que se conocían en una vida anterior? ... le preguntó su madre.

- Raro, ¿no es así?

- Candy, después de todos los viajes que hemos hecho, todos los diferentes países que hemos visitado, las diferentes culturas y creencias que hemos visto ... la reencarnación no es imposible.

- ¿Entonces no crees que estoy loca?

- La primera vez que vi a tu padre, supe que él era el hombre con el que quería pasar el resto de mi vida ...

- ¿Así nada más?

- Sí ... No dejé que nada nos separara y lo amo como la primera vez que lo vi, si no es que más ... ¿qué sentiste la primera vez que lo viste ... ?

De pronto le llegaron unas imágenes a su cabeza: la niebla, Terry llorando, luego su encuentro en la noche de Año Nuevo, no podía apartar los ojos de él ...

- Sentí como un rayo en mi corazón ... dijo Candy finalmente.

- Entonces, ¿por qué no se lo dices?

- No sé ... tal vez porque quiero que él haga el primer movimiento? ... Pero antes quiero resolver estos recuerdos de vidas pasadas y ya veremos ...

- ¿Quieres estar segura de haberlo conocido antes, antes de decirle que lo amas?

- Algo así. Si la investigación no da resultados, voy a decirle lo que estoy sintiendo ...

- ¿Por qué no le dices lo que estás haciendo ahora? Si crees que lo has conocido antes en una vida anterior, tal vez él esté teniendo las mismas sensaciones que tú ...

- ¿Y si no es el caso? Entonces él va a pensar que estoy loca ... y no quiero correr ese riesgo ...

- Si está enamorado de ti, nada de lo que vayas a decirle lo hará correr ... ¿crees que él comparte tus sentimientos?

- Sé que cuando lo miro, veo algo en él, muy tierno y profundo ... pero no sé si es amor ...

Mientras tanto, Terry también llamaba a su madre para contarle sobre la maravillosa velada.

- Mamá, cada vez es más difícil no tocarla ... dijo.

- Entonces dile cómo te sientes y bésala ... le aconsejó su madre.

- Quiero saber primero por qué la dibujaba, Mamá. Voy a ir a Londres a buscar entre mis cosas de mi antigua escuela para encontrar esos dibujos ... Dejé de dibujar cuando me hice cargo del negocio familiar después del infarto de papá. Pero dejé mis dibujos en Londres ... en el castillo ... los que me enviaste fueron los que hacía yo cuando era niño. Pero seguí dibujándola y mejoré con los años ...

- Ojalá los hubiera visto ... ¿vas a mostrarle a ella tus dibujos?

- Sí, voy a intentar convencerla de que ella es la chica de mis sueños, literalmente, que he estado soñando con ella antes de conocerla ...

- ¿No tienes miedo de hacerla correr?

- Prefiero ser honesto con ella ...

- Pero ya le mentiste ... contratándola para mantenerla alejada del perdedor que embarazó a la ramera de tu hermana ... !

- Tienes que recordármelo todo el tiempo, ¿verdad mamá? ...

- Terrence Philippe Richard, alguien tiene que recordártelo ... ! ¿Crees que tu hermana se lo va a callar cuando la vea? Ella ya está celosa porque su amante está enamorado de tu asistente ... !

- Ya se encontraron una vez en la oficina e intercambiaron palabras ... y tuve que intervenir ...

- Será mejor entonces que encuentres una solución rápidamente, porque el vientre de tu hermana no se está haciendo cada vez más pequeño y tu padre va a tener otro ataque al corazón.

- Esta situación me está molestando como no tienes idea ...

- Hay una razón para todo Terrence ... tu hermana y su problema fueron un camino para que tú estés con la mujer de tus sueños ...

- Solo espero que ella entienda que ya la amaba antes de conocerla ...

- ¿Incluso si no tiene ningún sentido? Si ella te ama tanto como tú a ella, ella entenderá ... van a estar en la misma sintonía, ya verás ... pero apúrate para decirle la verdad antes de que tu hermana se lo diga de una manera muy fea ...

- De acuerdo Mamá, haré un esfuerzo para decírselo a ella lo antes posible ... gracias Mamá. Buenas noches Mamá ...

- Buenas noches cariño ...

Colgó el teléfono y cerró los ojos. Candy terminó de hablar con sus padres y cerró sus ojos también acostada en su cama.

Candy llega a la Segunda Colina de Pony. Terry está tendido en el suelo fumando.

- ¿Qué estás haciendo aquí? Terrence Grandchester?! ... dice ella imitando a la reverenda madre.

Terry se sobresalta y se da la vuelta sobresaltado de ver a Candy riendo.

- Ahh! Eres tu. Me sorprendiste, por un segundo pensé que era la reverenda madre. Quieres una fumada? ... dice ofreciéndole su cigarrillo.

- Pensé que te había prohibido estrictamente que contaminaras el aire que mi árbol respira. Mocoso malcriado!

Mientras ella dice eso, tira el cigarrillo al suelo y lo pisa con el zapato. Terry se sorprende mientras la observa.

- Y te traje algo ... dice ella dándole un regalo que saca de su bolsillo.

- ¿Una armónica? ... pregunta Terry.

- Sí, es mi instrumento favorito.

- Sí, creo que entiendo ... ¿será una posibilidad que pruebes así el sabor de mis labios?

- ¿Pero cómo te atreves?!

- ¿Desde cuándo ya no podemos bromear? Jajaja ... Gracias. Acepto tu regalo.

- Nunca se sabe qué esperar de ti. ¡Eres imposible!

Terry comienza a tocar la armónica y Candy se sienta a su lado y lo escucha tocar atentamente.

Candy y Terry se despertaron repentinamente en sus respectivas camas. Afuera todavía la mañana estaba oscura. Candy decidió darse una ducha, pensando en su sueño. Luego tomó su computadora y comenzó a escribir el sueño para enviarlo a Annabelle. Decidió hacerlo mientras todos los detalles aún estaban frescos en su mente.

Terry se quedó en la cama pensando. ¿Qué significaban todos esos sueños? Se sentía tan bien en ellos que no tenía ganas de despertarse. Deseaba quedarse con ella en ellos para siempre. Ella se encontraba en la otra habitación ... Todo sería tan simple si tan solo él pudiera decirle lo que estaba sintiendo.

•••