" LA ÚLTIMA VEZ QUE ME SENTÍ ASÍ ... "

Por Mallory Quinn

Traducción de Gladys Flemm

Capítulo 10
"El vals de la esperanza"

Candy se encontraba con sus amigas en su apartamento arreglándose para asistir al gran baile. Ella le había obsequiado invitaciones a sus dos mejores amigas: Annabelle y Tricia asistirían con sus respectivos novios.

- Candy, ¿no vas con nadie? ... preguntó Annabelle.

- Tú sabes que no voy a estar sola en la fiesta, ya verás ...

- Pero podrías ir con alguno de tus amigos.

- Yo solo quería ir con Terrence ...

- Entonces, ¿por qué no se lo pediste?

- Porque ... era demasiado ... personal. No quería cruzar la línea entre ser profesional y mi vida privada ...

- ¡Pero si es lo que quieres! ... aseguró Annabelle.

- Lo sé ... y lamenté no haberlo invitado ... él ya va ir con Liza Reed.

- ¿Liza Reed? ¿La adorable hermana de Daniel? ¿Pero que puede ver él en ella?

- Aparentemente, él le debía un favor y ella vino a cobrárselo pidiéndole que la acompañara al baile ... dijo Candy en un tono de disgusto.

En ese momento pensó en la visión que tuvo en la oficina cuando Liza estuvo ahí.

- Por cierto Annabelle, tuve otro flash en la oficina ese día después de que Liza se fue ...

- Ahh ¿y me estás diciendo eso ahora?

- Te lo voy a enviar por correo electrónico ...

Tricia las escuchaba sorprendida al ver que las dos amigas se habían tomado esa historia en serio ...

- ¿En serio? ... preguntó Tricia ... Pensé que no creías en eso Candy ...

- Tricia, sinceramente no sé qué creer. Pero veremos a dónde nos lleva esta historia.

- Va a ser fascinante ... afirmó Tricia ... Anabelle, creo que deberías escribir un libro sobre ello.

- Ya estoy un paso adelante de ti, Tricia ...

- Dios! ¿Hablas en serio? Y si es un éxito de ventas ¿nos haremos millonarias?

- Despacio! ... dijo Candy ... Antes de comenzar a contar el dinero que no tenemos, primero tengo que resolver mi problema ...

- Por supuesto! ... dijo Annabelle ... Eso no hace falta decirlo. Tú eres la estrella ...

- ¿Están listas? ¿Podemos irnos? ... preguntó Candy.

- Sí, los chicos están esperándonos abajo ... contestó Tricia.

Todas ellas llevaban bellísimos vestidos blancos, amplios en las faldas para que pudieran moverse fácilmente al bailar. La recepción se llevaría a cabo en uno de los salones del edificio de las Naciones Unidas. Los novios de Annabelle y Tricia las esperaban abajo en una moderna limusina blanca.

- Se ven maravillosas! ... dijo Vincent viendo a las 3 chicas.

- Espectaculares! ... exclamó Sterling el novio de Tricia.

- ¡Gracias caballeros! ... dijeron las damas al mismo tiempo.

- Vamos! ... dijo Vincent ... La velada está comenzando muy bien.

Y se pusieron en marcha al baile hablando animadamente de muchas cosas en el trayecto.

- ¿Candy-B, acaso no tienes acompañante?

- Oh, no te preocupes por mí, voy a pasar la noche bailando, ya lo verás ... contestó Candy sonriendo.

- No lo dudo ... pero me tienes que reservar un baile para mí.

- Si Annabelle no tiene ninguna objeción ... dijo Candy.

- ¡Por supuesto que no, Candy! ¡Por favor! ... contestó Annabelle.

- Y uno para mí! ... intervino Sterling.

- Por supuesto! ... le afirmó Candy.

- Tendrán suerte chicos si pueden bailar con ella por un minuto ... les dijo Annabelle ... Nunca han visto a Candy en una recepción, especialmente de las Naciones Unidas. En un mundo donde conoce prácticamente a todos ...

- No puedo esperar a verlo ... dijo Vincent.

- Annabelle está exagerando, no conozco a tanta gente ...

- No me crean, ya lo verán ... les aseguró Annabelle sonriendo.

Annabelle, como periodista que era, había estado en muchas recepciones y había visto a Candy en acción ...

Candy sonrió y Tricia le tomó la mano.

- Antes de que termine la noche, los hombres van a estar peleando por bailar contigo ... dijo Tricia.

Los chicos llegaron al edificio de las Naciones Unidas. El lugar se encontraba repleto de autos, por eso era mejor llegar con chofer, al menos él se encargaría del estacionamiento.

- Y aquí estamos! ... dijo Annabelle emocionada.

- Wow! ... dijo Tricia ... Ya vi a tres celebridades allí! ... ¡Ay gracias Candy! Eres lo máximo!

- De nada Tricia, diviértete ...

- Eso pienso hacer …

La entrada estaba llena de reporteros, fotógrafos y camarógrafos. Candy y sus amigos quedaron cegados por los flashes de los fotógrafos. En el interior, el salón era gigantesco, separado en dos. Una parte para el buffet y las bebidas, la otra parte albergaba la Orquesta Filarmónica que tocaba música suave, esperando a que la hora llegara para que empezara el gran baile. De hecho, Candy si conocía a mucha gente y presentaba a sus amigos. Se encontró a un joven, agregado militar llamado Michel Gallant. Ellos se conocieron en Budapest, cuando el padre de Candy se encontraba trabajando allí.

- Michel! ... exclamó Candy sonriéndole.

- Candice-Blanche! ... la saludó Michel abrazándola brevemente en sus brazos ... Tú siempre tan bonita.

- Y tú también te ves muy bien. El esmoquin te queda tan bien como tu uniforme ... pero me gusta el uniforme mucho más ...

- ¿Y cómo están tus padres?

- Están bien, todavía en Bangkok ...

- Sí, lo sé. Tailandia debe ser muy interesante ... espero que me envíen a Asia en mi próxima asignación.

- Asia es fascinante ... ¿Dónde está tu otra mitad?

- Francesca? Ella no vino. No se siente bien ...

- Supe lo de su padre, lo siento mucho ...

- Gracias. Como su madre es estadounidense, ella está pasando aquí unos meses ...

- Iré a verla para presentarle mis condolencias ¿Crees que le gustará verme?

- Por supuesto. Su rivalidad es historia antigua ... incluso si quisiera yo estar contigo al día de hoy, en caso que tú me aceptaras ...

- Michel, tú te mereces una mujer que esté enamorada de ti y esa mujer es Francesca, no yo ...

- ¿Y finalmente te has enamorado de alguien? Estamos apostando ...

- ¿En mi vida amorosa?

- Si. Nos preguntamos cuánto tiempo te llevará ...

- ¿De verdad? ¿Acaso no tienen nada más que hacer con su tiempo?

- Cuando la hija del Embajador Británico, quien es también la más bella y la más generosa, se niega a todos los solteros elegibles de las embajadas, empezamos a preguntarnos ...

- Deja de hacerme sonrojar ... ¿Te veo más tarde, Michel? Voy a ir a ver a mis amigos.

Candy se retiró para poner fin a esa conversación.

Entre los invitados se encontró a Dora y Thomas.

- ¡Candice-Bianca! ... la saludó Dora ... ¿Veniste sola?

- Sola como una niña grande ... le respondió Candy saludándolos con un beso.

- ¿Podrías reservarme un baile, entonces? ... le preguntó Thomas.

- Por supuesto Thomas, tu siempre estás anotado en mi libreta de baile ... le aseguró Candy sonriendo.

- ¿Y dónde está tu apuesto jefe? ... le preguntó Dora a Candy.

- No sé, él no vino conmigo y no sé si está aquí o no ...

- ¿Y por qué no lo invitaste?

- Porque es mi jefe, Dora!

- Candice-Bianca, te conozco ... Tú sientes algo por él!

- Dorita ... !

- Y esto es un evento público ... no dejes que se escabulla entre tus dedos por una vez. Tú estás enamorada!

- Pero es mi jefe! ... le repitió Candy ... Y no va a pasar nada ... bueno, los veré luego ...

Mientras caminaba entre la gente se encontró a Daniel Reed solo. Él tenía una gran sonrisa dibujada en su cara.

- Hola preciosa! ...

- Daniel ... que sorpresa tan ... desagradable ...

- Vas a reservar un baile para mí, al menos.

- Ni lo esperes ...

- No veniste con acompañante ... Me encantaría ser tu pareja ...

- Estoy segura de que trajiste a una pobre chica que ya abandonaste ... ve a estar con ella.

- Yo no necesito a ninguna otra chica, eres tú a quien yo quiero ...

- Lástima por ti, porque yo nunca estaría contigo ...

Dinah Grandchester se encontraba junto a su hermano Terrence y Liza Reed, ellos observaban a Candy y Neil.

- ¿Qué está haciendo Daniel con Candy? ... preguntó Liza ... ¿Acaso no se cansó de ella cuando trabajaba para mi padre?

- Ella debe haber sido buena en la cama, porque es como si él no pudiera tener suficiente de ella ... intervino Dinah con amargura.

- Ella era la amante de tu hermano? ... pregunto Terrence.

- Así es. Pero él se cansó de ella y ella renunció tratando de encontrar a otro jefe rico: Tú! ... anunció Liza.

"Quería decirte que Candice White es una antigua criada, una chica que dormía en un establo y una ladrona. No sería bueno que vieran al hijo del Duque con esa ... "

Terry escuchó a una mujer en su mente.

- Solo la contraté cuando el departamento en el que trabajaba fue transferido ... dijo Terrence ... Ella no estaba buscando trabajo en mi departamento, yo fui quien quería a alguien experto en idiomas ...

- Ella no es experta en idiomas solamente ... dijo Liza maliciosamente.

- Liza ... comenzó Terrence ... No estamos aquí para hablar mal de mi asistente, estamos aquí para bailar. Voy a ir por algo de tomar ¿quieres algo?

- Un martini por favor, Terrence ... dijo Liza sonriéndole.

Terrence se fue a buscar las bebidas, pero sobre todo fue para alejarse de Liza y Dinah.

Las dos chicas continuaron hablando cuando se encontraron a solas.

- Liza, tú sabes que en realidad Daniel está detrás de ese hipócrita piadosa ... aseguró Dinah.

- Si. Pero yo no quiero que Terrence se interese en ella ... se quejó Liza.

- Es demasiado tarde para eso, él está interesado ya en ella ... y creo que se está tomando su tiempo para seducirla porque no quiere separarse de ella ... Y a él no le importan tus mentiras de que Candy se haya acostado con tu hermano ...

- Entonces tengo que seducir a Terrence lo más rápido que pueda y hacer como tú: quedar embarazada ...

- En mi caso fue un accidente y no funcionó con tu hermano, él quiere a su querida Candice-Blanche ahora más que nunca ...

- ¿Qué ven todos en ese rubia oxigenada?

- No sé ... dijo Dinah ... Pero su juego rutinario de santa está funcionando, todos los chicos quieren tenerla ...

- ¿Santa? ¿Crees que ella es virgen?

- Según tu hermano, si lo es ...

- ¡Mi hermano no pudo seducirla, eso es todo! ¡Nadie es virgen en estos días!

El baile comenzó y las parejas empezaron a bailar un vals bajo la magnífica música de la Orquesta Filarmónica de Viena. En ese momento Terry se encontró a Candy quien ahora estaba charlando con Michel nuevamente.

- Candice-Blanche, buenas noches ... la saludó Terrence sonriendo.

- Buenas noches Terrence ... contestó Candy sonriendo también.

Se miraron por un momento. Michel había seguido sus miradas. Candy nunca lo había mirado a él de la forma en que ella veía a este hombre, ¿quién era él? Como si ella hubiera leído su mente, Candy dijo:

- Terrence, permítame presentarle a Michel, él es un agregado militar en la Embajada de Francia ... Michel, él es Terrence, mi jefe.

"¡Su jefe! ... pensó Michel"

"¡Candy está enamorada de su jefe!"

- Encantado de conocerle ... dijeron los dos hombres al mismo tiempo que estrechaban sus manos.

- ¿Viene solo? ... preguntó Terry a Michel.

- Si. Mi prometida no se sentía bien, acaba de perder a su padre no hace mucho, el Embajador Italiano, debido a cáncer de páncreas ...

- Lo siento ...

- Gracias.

- Candice-Blanche, sus amigas, las hijas de los embajadores como usted parecen haber encontrado diplomáticos para casarse con ellas ... Me sorprende que esté soltera ... dijo Terrence.

- Bueno, no es por falta de propuestas de matrimonio, puedo asegurarle ... dijo Michel sonriendo ... Incluso estamos haciendo apuestas tratando de adivinar cuándo finalmente será flechada por Cupido ...

- Eso es muy gracioso ... dijo Terry sonriendo.

- Yo no creo que sea gracioso ... dijo Candy un tanto seria ... Apostando en mi como si yo fuera un caballo ...

- Bueno entonces apúrate y enamórate, así todo esto va a parar ... dijo Michel divertido.

- Yo no voy a saltar sobre el primer chico que vea para que dejes de apostar ... dijo Candy.

- Pero yo si lo hubiera querido ... aseguró Michel ... Porque yo hubiera querido ser ese primer chico ...

- Michel ... !

- ¿Me harías el honor de bailar conmigo Candice-Blanche? ... le pidió Michel.

- Por supuesto. Disculpe Terrence ... dijo ella retirándose del brazo de Michel.

Terrence la observaba dirigirse a la pista de baile con Michel. Él quería bailar con ella e iba a bailar con ella. Pero lo que de verdad deseaba era bailar con ella toda la noche.

Regresó a donde se encontraban su hermana y Liza, quienes todavía estaban hablando de Candy.

- Por fin ... dijo Dinah ... ¿has terminado ya de hablar con tu secretaria?

- Dinah ... ¿En dónde está tu acompañante por cierto? ¿No te está invitando a bailar? ... preguntó Terry un tanto molesto.

Dinah se puso entonces de muy mal humor. Terry aprovechó ese instante para invitar a Liza a bailar y al mismo tiempo poner fin a la conversación con su hermana, que estaba tomando un extraño giro. Dinah se estaba impacientando, se podía que decir que el estúpido de Daniel Reed no estaba haciendo nada para ocuparse de la situación de su hermana.

En la pista de baile, Terry buscaba a Candy con su mirada. Ella todavía bailaba con Michel y sonreía, se veía tan hermosa.

- Terry? ... lo interrumpió Liza ...¿Acaso estás viendo a otras mujeres mientras bailas conmigo?

- Estoy bailando contigo Liza, ¿no puedes pensar en otra cosa?

- Parece que no puedes dejar de ver a tu secretaria ... ! Ella te gusta ¿verdad? Me pregunto qué estás esperando para seducirla y deshacerte de ella ... !

- Vas a dejar de hablar de ella de esa manera y podrías decirle a tu hermano que asuma sus responsabilidades ...

- Lo intenté, créeme, pero no moverá ni un dedo. No sé qué le hizo esa rubia oxigenada, porque él tiene la misma mirada que tú cuando la ven ...

Terry no respondió. Odiaba estar en medio de esa historia, pero le había hecho una promesa a su hermana ... o algo así ... Lo que lamentaba ahora. El asunto era que no quería seducir a Candy para deshacerse de ella. Quería casarse y vivir con ella hasta el final de los tiempos, porque se sentía bien a su lado. Tendrá que decirle a Candy toda la verdad, pero tenía que elegir el momento adecuado, porque no quería perderla.

Un tanto más tarde Candy charlaba con sus amigos.

- Annabelle tenía razón CB ... dijo Vincent ... Conoces a mucha gente ...

- Es que también he viajado mucho ... dijo Candy sonriendo.

- Y todos estos idiomas que hablas ... observó Sterling ... ¡Eres increíble!

Candy se echó a reír.

En eso un hombre mayor, muy elegante con acento británico, se acercó a saludarla.

- Candice-Blanche? Buenas noches.

- Tío Oliver! ... exclamó Candy abrazándolo efusivamente.

- ¿Cómo estás? Tu padre me dijo que estabas aquí en Nueva York, ¿y ni siquiera has venido a verme?

- Lo siento, he estado muy ocupada con mi trabajo ...

- Sí, tu padre me dijo que estabas trabajando, pero podrías haber venido a verme para eso ...

- También me hubiera podido quedar con mi padre. Pero Tío Oliver ... déjame presentarte a mis amigos: Annabelle, Tricia, Vincent y Sterling ... chicos él es mi Tío Oliver Lightfellow, Embajador Británico en las Naciones Unidas ...

- Su Excelencia ... dijeron Vincent y Sterling.

- Encantado de conocerle Su Excelencia ... saludaron Annabelle y Tricia.

- Damas, caballeros ... dijo el embajador ... Estoy encantado de conocerles ...

- ¿Y dónde está Tía Mirna? ... preguntó Candy.

- Bailando por supuesto ¿Me harías el honor de bailar conmigo?

- Por supuesto, Su Excelencia ... dijo Candy riendo.

Y Candy se retiró a bailar con el Embajador Británico, bajo la mirada fascinada de sus amigos.

- Nunca sabrías, al verla, que ella conoce a todas estas personas tan importantes, es tan sencilla ... observó Vincent ... Y mucho menos que habla todos esos idiomas ...

- Ella es realmente fascinante ... dijo Sterling embobado.

- Chicos? Ella solo tiene ojos para su jefe ... dijo Annabelle riéndose ... ¿Nos van a invitar a bailar? O van a seguir cantando las virtudes de Candy toda la noche ...

- Por supuesto ... dijo Vincent ...¿Quieres bailar cariño?

- Será un placer ... contestó Annabelle riendo.

- Patricia? ... dijo Sterling.

- Vamos! ... dijo Tricia riendo también.

La gente bailaba y se divertía mucho. La noche estaba siendo perfecta.

Candy vio a Terry en la pista de baile mientras bailaba con el embajador. Sus ojos se encontraron brevemente. Al final del baile, mientras caminaba con el embajador, lo encontró con Dinah, su hermana.

- Terrence, ¿cómo está? ... lo saludó Candy sonriendo.

- Muy bien, Candice-Blanche ... contestó Terry.

- Permítame presentarle al Embajador Británico en la ONU, Su Excelencia Oliver Lightfellow ... Tío Oliver, él es Terrence Grandchester, mi jefe y ella su hermana Dinah ...

- Encantado de conocerle Su Excelencia ... saludó Terrence sonriendo cortésmente.

- Encantada ... saludó Dinah tambien sonriendo ... ¿Se conocen ustedes desde hace mucho tiempo?

- El padre de Candice-Blanche y yo fuimos enviados a la misma embajada años antes de que ambos nos convirtiéramos en Embajadores, fue en Bruselas.

- Así es ... añadió Candy ... Ahora ambos son embajadores ...

- Eso es magnífico ... dijo Terry.

- Veo gente que conozco ... dijo el embajador ... Candy ¿vienes conmigo ... ?

- Si, vamos. Hasta luego Terrence. Dinah ...

Y Candy se retiró con el embajador mientras Dinah hacía muecas de mal humor.

- Quiero estrangular a tu insignificante secretaria ... dijo Dinah ... ¿Cuándo vas a deshacerte de ella?

- No tengo ninguna intención de deshacerme de la mejor asistente que he tenido ... dijo Terrence firmemente.

- Terrence mi vientre va a comenzar a verse!

- Dije que iba a ayudarte, pero no puedo garantizarte que tu perdedor vuelva contigo ...

- Terry deja de llamarlo así!

- Es un perdedor Dinah y lo sabes. Podrías haberlo hecho mucho mejor ... pero querías al heredero de Reed Enterprises.

- Terry ...

- Vamos a bailar, antes de que Liza llegue.

- Me preguntaba qué estás haciendo con ella si no puedes soportarla ...

- Estoy devolviéndole un favor ... y en el futuro, voy a evitar este tipo de favores ... ¡estar con Liza Reed es un fastidio!

Se comenzaron a reír juntos y así continuaron bailando.

Más tarde, Candy se encontraba con sus amigas hablando, mientras comían y bebían.

- Entonces ... ¿se están divirtiendo?

- Esto es maravilloso ... aseguró Tricia ... ¿Así es como te diviertes en las recepciones?

- Esto es rutina para mí ... dijo Candy ... Yo solía ir con mis padres desde que era pequeña.

- Estás acostumbrada a conversar con tanta gente, eso es genial! ... aseguró Annabelle ... Mi artículo va a ser grandioso, voy a pasar gran parte de la noche escribiéndolo ...

- Bien por ti ... dijo Candy ... Porque yo voy a dormir como bebé.

- No estás cansada de bailar, Candy? ... dijo Tricia ... Siempre estás en la pista de baile.

- No del todo ... dijo Candy ... Me es muy divertido bailar ...

Mientras tanto, Terry intentaba evitar bailar con Liza, lo cual no era una tarea fácil, porque ella se pegaba a él como una segunda piel.

- Terrence, no has bailado conmigo lo suficiente ...

- Liza ... ?

- Por favor, tienes que bailar conmigo el próximo vals ... !

- Así es ... dijo interviniendo Dinah ... Terrence, han sido al menos 5 bailes que te has perdido.

- Dinah, en lugar de contar la cantidad de bailes que me he perdido ¿por qué no buscas a Daniel? ... contestó Terry.

- No sé dónde está ... dijo ella con tono cansado.

- Bueno, por eso búscalo ...

Pero de pronto, en ese preciso instante comenzó otro vals, la melodía era hermosa y muy familiar para Terry. Él dejó de hablar y quedó ahí, congelado en su lugar.

- Terrence ... dijo Liza ... ¿Vamos a bailar?

- No! ... dijo Terry buscando a alguien con la mirada.

Candy tenía a alguien que quería bailar con ella, era Michel nuevamente. Ella escuchó el vals que estaba empezando ...

- ¿Quieres bailar conmigo Candy?

- No! ... dijo ella buscando a alguien con sus ojos.

Sus amigos la miraron sorprendida. ¿Que está pasando? Candy no rechazaba a nadie, excepto a Daniel Reed. Candy continuó buscando con su mirada, hasta que sus ojos se encontraron con los de Terrence. Se vieron y caminaron el uno hacia el otro. Eran como dos imanes atraídos entre sí. La música de este vals los había hipnotizado, en cierto modo. Caminaron al centro del gran salón, hicieron una reverencia y comenzaron a bailar. Sin decir ni una sola palabra, se miraban mientras bailaban. Se sentían tan bien el uno con el otro que no tenían intención alguna de separarse. El bailar juntos era algo indescriptible, la sensación de vértigo era increíble. Desde el comienzo de la noche, ambos soñaban con una cosa: bailar juntos. Esa noche cada vez que Terry quería bailar con Candy, ella ya estaba con alguien más. Pero esta vez, cuando escucharon la música de este vals en particular, supieron instintivamente que tenían que bailar juntos y con nadie más.

Los amigos de Candy, la hermana de Terry y Liza Reed, observaban la escena atónitos, no entendían lo que acababa de suceder. Annabelle y su imaginación hiperactiva, comenzaron a trabajar, se dijo a sí misma que probablemente esto que estaban presenciando tenía algo que ver con la vida pasada de Candy y todo ello le pareció fascinante. Candy había bailado con muchos compañeros, pero nunca había visto la química que existía ahora, justamente cuando bailaba con Terrence Grandchester, su jefe, que podría haber conocido en una vida anterior. ¿"Será posible"? Annabelle estaba completamente segura de que su mejor amiga y su jefe se conocieron a principios del siglo XX y que tuvieron que separarse por alguna misteriosa razón ... Era la primera vez que de verdad veía la conexión que existía entre Candy y Terrence y no había ninguna duda en su mente de que esos dos estaban hechos para estar juntos.

En la pista de baile, Candy y Terry siguieron bailando como si se encontraran en una nube. Escuchando la música de fondo, Candy pensaba:

"Esta es la melodía que bailé con Anthony"

"Cierra sus ojos y se ve bailando con Anthony. Terry se pone de pie."

"- Acaso no es hermosa? Princesa Julieta me harías el honor de bailar este vals conmigo?"

"Dice Terry inclinándose hacia ella y extendiendo su mano. Candy acepta y comienza a bailar y a sonreír. Ella piensa en Anthony, en la melodía ... pero está bailando con Terry ... La luz del sol se filtra a través de las ramas de los árboles ... todo es muy hermoso ... "

Las imágenes desaparecen de su cabeza. Pero Candy continuó bailando y disfrutando la alegría de estar entre los brazos de Terrence.

- Candice-Blanche ¿en qué sueña?

Candy sintió una sensación de déjà vu cuando escuchó la pregunta de Terrence.

- ... estaba pensando en este vals que me está haciendo flotar en una nube ...

- A mi también. Es un verdadero placer bailar con usted Candice-Blanche.

- Es un placer bailar con usted también Terrence.

- ¿Quisiera bailar conmigo los próximos valses?

- ¿Pero su acompañante no va a estar molesta ... ?

- Mi acompañante es una plaga, de la cual quiero deshacerme ...

- Pero ...

- Yo la ayudé en Chicago con el hombre de negocios africano. Le ruego que ahora me ayude usted ...

- Y yo que pensé que quería bailar conmigo porque era un buena compañera de baile ...

- Candice-Blanche, si fuera por mí, habría bailado con usted desde el principio ... Prefiero bailar con usted por el resto de la noche. Tengo que deshacerme de Liza Reed ...

- Mhm ... por el tango en Chicago ... de acuerdo Terrence. Me quedaré con usted tanto como me necesite ...

- Gracias Candice-Blanche.

Candy se encontraba feliz porque él prefería quedarse con ella y él no podía pedir nada más que pasar el resto de la noche con Candy en sus brazos. El vals familiar terminó y comenzó otro. Candy y Terry continuaron bailando juntos por el resto de la noche sin salir de la pista de baile y asegurándose de estar lejos de Liza Reed. Candy y Terry se sentían en el cielo.

Annabelle vio lo que estaba sucediendo y sonrió por dentro. Se percibía que Candy no podía tener suficiente de su jefe. Si ella realmente lo amó en una vida anterior, esta vez el sentimiento sería tan fuerte, si no es que más, como para tratar de corregir lo que había sucedido antes.

Liza Reed por otro lado estaba furiosa. Terrence había desaparecido de su vista desde que se fue a bailar con su secretaria.

- ¿A dónde está tu hermano?! ... preguntó Liza a Dinah.

- Podría hacerte yo la misma pregunta ... respondió Dinah.

- ¡No puedo creer que nuestros dos hermanos estén enamorados de la misma insípida rubia oxigenada! Ella ha de ser muy buena ...

- Ella no está haciendo nada, eso es todo ... ellos la persiguen como caninos ... lo siento por mi bebé ...

- Sus miradas angelicales no me engañan ni por un segundo, esa es una p**a y ya encontraré la manera de demostrárselo a mi hermano, para que él vea el tipo de mujer que ella es ...

- ¿Aunque ella esté con Terrence?

- Amo a Terrence, pero si acostarse con su secretaria va a poner sentido en la cabeza de mi hermano ... ella probablemente va a estar muy enojada con Terrence por haberla usado y va a renunciar ...

- ¿Y si ella lo demanda por acoso sexual?

- Ella está bastante bien educada para hacer eso ... Odio admitirlo, pero la hija del diplomático está muy bien criada. Ella no lo demandará, aunque así lo quisiera ...

- Sí, pero si se ella se entera de que Terry la contrató para mantenerla alejada de Daniel, ella va a salir muy lastimada ...

- Es un riesgo que habrá que correr. Pero yo estoy segura de que no va a hacer nada, es demasiado buena para hacer algo.

- Espero que estés haciendo lo correcto.

- Tienes que tomar el toro por los cuernos Dinah ...

Miraron hacia la pista de baile mientras observaban a Candy y Terry bailar como si se encontraran solos en el mundo.

•••