" LA ÚLTIMA VEZ QUE ME SENTÍ ASÍ ... "
Traducción de Gladys Flemm
Capítulo 23
" En vida, después de la vida, a través del tiempo, para siempre ... "
La familia de Candy comenzó a llegar una semana antes de la boda. Los hermanos y hermanas de Candy se quedarían en su apartamento. Candy se sentía muy feliz de tener a toda su familia con ella. Sus padres, Ronnie y su esposo, reservaron unas habitación en un lujoso hotel.
Mientras tanto, Candy y Terry continuaron trabajando, a pesar de las protestas de sus familias. Una mañana Ronnie llegó a ver a su hermana a la oficina.
- Tienes que tomarte unos días libres ... le decía Ronnie.
- ¿Y por qué? ... preguntó Candy ... Estamos pagando para que gente organice nuestra boda.
- ¿Y por qué querríamos estar separados el uno del otro? ... dijo Terrence entrando a la oficina.
- Pero ... protestó Ronnie.
- Ronnie, cálmate. Todo va a estar bien. Todo lo que Terrence y yo tenemos que hacer es aparecer el día de la ceremonia y ya ... No necesito ningún estrés con la organización ... dijo Candy.
- ¡Está bien! ... aceptó su hermana sosteniendo su ya abultado vientre ... ¡Como ustedes deseen! Tengo que ir a comer algo picante ... hasta luego ...
- Hasta luego ... dijo Candy riendo.
- Adiós ... le dijo Terry.
Cuando se encontraron solos en la oficina de nuevo, Terrence preguntó a Candy:
- ¿Y de verdad no estás estresada por la boda?
- Ehh, solo un poco ... respondió Candy ... Es la última parte de la historia, "Candy y Terry" también tienen que casarse.
- Bueno, estamos juntos, lo cual ya es algo muy importante ... agregó Terry.
- Su amor y nuestro amor, es tan fuerte que ha luchado a través de las barreras del tiempo para que ellos y nosotros podamos estar juntos ... dijo Candy.
- Así es. Su primera separación fue un crimen ... dijo Terrence lamentando lo sucedido.
- Pero esta vez, contra viento y marea, nos vamos a casar ... por cierto, ¿qué dicen los miembros de la junta? ... preguntó Candy a Terrence.
- Bueno, están felices de saber que nos vamos a casar ... respondió él.
- ¿Temieron que estuvieran frente a un caso de acoso sexual? Incluso si realmente fueras un patán, no lo habría yo hecho ... decía Candy ... Creo que es ridículo ... Nadie puede forzarte a hacer lo que no quieres. Acoso o no, si consientes, eres responsable ... pero si me despidieran porque me negué a acostarme con mi jefe ... Esa sería entonces otra historia.
- Pero mañana, estaremos juntos para bien o para mal ... dijo Terry con ternura.
Candy lo abrazó cerrando los ojos y rezó para que el día de mañana sucediera sin ningún contratiempo.
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La noche anterior a la boda, las amigas de Ronnie y Candy, organizaron una despedida de soltera a la feliz novia. Asistieron algunas chicas de la oficina, amigas de Candy. También llegaron Dora, Fifi y Francesca ... Esta última se llevaba mejor con Candy y especialmente después de saber que ella se iba a casar. Eso la había tranquilizado.
- ¿Francesca? ... se le acercó Candy ... Gracias por venir, ¿Cómo estas?
- Estoy bien Candice-Blanche. Gracias por tu apoyo después de la muerte de mi padre ... y lamento mi hostilidad por Michael.
- No te preocupes por eso ... le dijo Candy ... Estabas preocupada por el hombre que amas. Pero yo he encontrado a mi alma gemela ...
- Por cierto, vi el artículo de Annabelle, ¿es cierto que encontraste pruebas de que tuvieron una vida pasada juntos? ... preguntó Francesca.
- Si. Y estar con él, es lo más maravilloso y natural del mundo para mí ... La primera vez que lo vi, sentí que ya lo había visto antes y de inmediato sentí algo por él. Fue un poco raro ... pero hermoso.
- ¡Y es tan romántico! ... dijo Francesca ... No puedo esperar para leer el libro ... !
En ese momento Fifi se unió a la conversación.
- Candice-Blanche, tu historia es ¡increíble! ... dijo ella.
- ¿Verdad que si? ... dijo Candy ... Encontré al amor de mi vida.
- ¿Lo reconociste de inmediato?
- Mi corazón si ... Mi cabeza ... tardó un poco más en comprender de dónde provenían todas esas imágenes que estaba teniendo ... dijo Candy.
- Y finalmente te acostaste con un hombre ... dijo Fifi sonriendo ... Y te casas con el único hombre que tuvo éxito donde todos los demás fallaron.
- ¿Qué? ¿Acaso era yo la última virgen de mi generación? ... preguntó Candy.
- Ehh ... ¡Si! ... dijeron todas sus amigas, al mismo tiempo, que estaban escuchando la conversación.
Todas las chicas comenzaron a reír.
- ¿Eres realmente feliz Candy? ... le pregunto Fifi.
- Fifi, me caso con el hombre que amo, mi alma gemela, el hombre que amaba antes de conocerlo, el hombre que amo desde principios del siglo XX ... claro que si.
- ¡Hey chicas! ... les gritó Annabelle ¿Van a venir o qué? ¡Candy, es tu fiesta!
El par de chicas entonces caminaron hacia la sala. Se divirtieron de lo lindo abriendo muchos regalos. Annabelle contrató a un stripper que llegó vestido como un oficial de policía. Las chicas si que se iban a divertir.
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Terrence por su lado fue con su hermano a un bar para su despedida de soltero. Todos sus amigos se encontraban allí, con una infinidad de bebidas diferentes y aperitivos. También los chicos se la estaban pasando muy bien.
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Y el día de la ceremonia de la tan esperada boda llegó. Candice-Blanche Grey y Terrence Philippe Richard Grandchester iban a contraer matrimonio en la casa de Connecticut de los Grandchester. El jardín se encontraba decorado con flores blancas por todas partes. Resaltaban unas rosas blancas muy especiales llamadas "Dulce Candy", las cuales fueron traídas expresamente de Lakewood.
Candy y su familia llegaron a la villa de Connecticut muy temprano en ese día. Terry había logrado localizar y enviar un mensaje a su hermana Cassandra. Ella hizo todo lo posible por estar allí. Terry se encontraba ya con su familia en la puerta para recibir a la familia de Candy.
- Su Excelencia, Señora Embajadora ... comenzó a decir el padre de Terry recibiendo a los padres de la feliz novia ... Bienvenidos a mi humilde hogar.
- Gracias ... contestaron los señores Grey.
Todos se saludaban felizmente y Terrence se acercó a Candy con su hermana pequeña Cassandra para presentarlas.
- Mi amor ella es Cassandra. ¿Cassie? Ella es ...
- ¡La chica de tus sueños! ... exclamó Cassandra muy emocionada ... ¡Dios mío, Terry! ¡Incluso sus pecas son exactas! ¡No puedo creer lo mucho que ella se parece a tus dibujos! ¡Me alegra ver que te gustó mi regalo!
Y Cassandra abrazó a Candy riendo, muy feliz. Los demás la escucharon y se preguntaban qué era lo que estaba pasando.
- ¿Tu regalo? ... preguntó la madre de Terry ... Candice-Blanche, ¿es el regalo que le diste a Terrence?
Terry les explicó entonces todo lo que sucedió en Londres. Los padres de Terry no podían creer lo que escuchaban. Bueno, ahora todos tenían prisa por leer el libro de Annabelle.
En ese momento Dinah se acercó a Candy.
- Candice-Blanche, quería disculparme por lo que sucedió en Londres. Siento mucho haberte lastimado y haber lastimado a Terrence también.
- Todo está bien, Dinah. En ese momento pensaste que estabas haciendo lo correcto para ti ... dijo Candy.
- Pero, yo no tenía derecho a contarte las cosas de esa manera. Debí haber dejado que Terrence te contara a su manera ...
- Olvidémoslo ya ... dijo Candy abrazándola.
- Ehh ... Daniel va a venir. Él me ha rogado que lo perdonara ... dijo Dinah ... Espero que no te moleste ...
- Para nada ... dijo Candy sonriéndole sinceramente.
- ¡Candy, vamos a arreglarte ahora! ... dijo Ronnie tomando a Candy de la mano y llevándosela de ahí.
Las amigas de Candy llegaron un poco después y de inmediato se dirigieron a la habitación que se había dispuesto para que todas las chicas se arreglaran. Había un estilista de cabello, una manicurista y una costurera para ajustar los vestidos. Minutos después María llegó con su familia y a sus gemelas les fueron colocados pequeños hermosos vestidos blancos. Ellas iban a ser las niñas de las flores. Su hijo ya tenía su traje puesto, todo lo que se tenía que hacer era darle la almohada pequeña en forma de corazón con los anillos en ella.
Thomas llegó invitado también y se sorprendió mucho al ver que María y su familia se encontraba ahí.
- ¿Maria? ... No sabía que habían sido invitados a la boda de mi jefe ... ¿Cómo es que lo conoces?
- Bueno, vine a verlos cuando leí el artículo en la revista People ... respondió María.
- Acabo de regresar de un viaje de negocios en Japón, así que explícame por favor que no entiendo nada ... dijo Thomas desconcertado.
Entonces María relató a Thomas lo que sucedió con Candice y Terrence y cómo es que ellos se parecen a la vieja foto de los otros Candy y Terry.
- Wow … Con razón cuando conocí a Candy, sentí que ya la conocía ... dijo Thomas ... Todo esto es tan extraño.
- ¡Así es!
- ¿Entonces Candy sería la reencarnación de nuestra bisabuela? ¡Wow! ¡Y pensar que yo me sentía atraído hacia ella! ... exclamó Thomas.
- Bueno, ahora ella se va a casar con tu jefe. Así que puedes irte olvidando de ella ... le dijo María.
- ¡Obviamente! Sabes ... ? Sentí que había algo entre ellos en Chicago ... pero tú, hermana, fuiste más observadora que yo ... dijo Thomas a María.
- Te enamoraste de la reencarnación de nuestra bisabuela ... ! dijo María.
- ¡Basta! ... dijo Thomas ... ¡Es suficiente!
María se echó a reír junto con su esposo.
Mientras tanto en la habitación de la novia ... Candy se seguía preparando con sus amigas para su gran día. Las chicas hablaban y reían. Candy se encontraba de pie colocándose ya el precioso vestido blanco cuando de repente se sintió un poco mareada.
- Me siento mareada ... dijo Candy.
- Es que no has comido nada ... observó Annabelle.
- O es que estás embarazada ... dijo Ronnie tranquilamente.
- ¿Embarazada? ... repitió una Candy muy sorprendida.
- Candice-Blanche, por favor, no tienes 15 años ... comenzó a decir Ronnie ... Hasta las chicas de 15 años saben que tienen que usar ...
Candy no respondió. Ronnie miró a su hermana. Entonces ella le susurró al oído.
- Candy, usaste protección antes de ... ?
- No ... susurraba Candy ... Todo ha sido algo espontáneo ...
- ¡Candy, eres imposible! ¿Cuándo fue tu último periodo? ... preguntó Ronnie en voz baja.
- Bueno ... ¡Ay Dios mío! ... Pero podría ser que estuviera un poco estresada con el viaje a Tailandia ... o quizás ...
- Bueno ... dijo Ronnie ... Qué bueno que te casas en los próximos 10 minutos ...
Y las dos hermanas comenzaron a reír sin preocupación alguna.
- ¡Y ahora la tradición! ... anunció Ronnie llamando la atención de todas ... Para algo nuevo: yo te estoy dando esta pulsera de diamantes.
- Gracias Ronnie ... dijo Candy con una gran sonrisa.
- Para algo viejo ... dijo María ... Yo quiero darte este crucifijo que perteneció a mi bisabuela, aunque técnicamente es tuyo.
A Candy le aparecieron lágrimas en sus bellos ojos verdes ... ¡El crucifijo de Candice White Andrew!
- Muchas gracias Maria ... eso es muy generoso de tu parte ... dijo ella muy conmovida.
- Ahora algo prestado ... dijo Tricia ... Yo te estoy prestando este collar de perlas que perteneció a mi tatarabuela Martha.
- ¡Gracias Tricia!
Y Tricia enredó el collar de perlas alrededor de la muñeca de Candy, ya que tenía el crucifijo alrededor de su cuello.
- ¡Ahora algo azul! ... anunció Annabelle ... Levántate el vestido Candy ... Tengo una liga muy bonita para ti.
Candy obedeció y Annabelle le puso la liga en la pierna.
- Gracias a todas ... dijo Candy llorando.
- Cariño ... dijo Georgie que estaba ahí presente ... Vas a arruinar tu maquillaje, déjame arreglártelo ...
Georgie arregló el maquillaje de su hija, tratando de contener sus propias lágrimas. Todas las bellas damas se encontraban listas por fin y comenzaron a bajar al jardín. Los invitados estaban ya sentados, esperando a que comenzara la ceremonia. Había una banda cerca del altar lista para tocar el "Canon de Pachelbel" y la "Marcha nupcial de Wagner". Terrence se encontraba ya de pie junto al altar, esperando a su amada.
Las primeras notas del "Canon de Pachelbel" se comenzaron a escuchar. Las pequeñas niñas fueron las primeras en caminar, arrojando flores sobre la blanca alfombra que conducía al altar. El pequeño paje portador de los anillos las siguió. Luego comenzaron a pasar las bellas damas de honor, llevaban luciendo unos hermosos vestidos rosados. Todas se veían flamantes con sus bellas sonrisas. Por fin el turno de la tan esperada novia llegó. Ella caminó radiante del brazo de su padre. Su magnífico vestido había sido confeccionado en satén blanco, con unas finas rayas. El busto del vestido era un poco ajustado, lo cual hacía resaltar sus encantos. El corte del vestido era recto y llevaba en sus manos un precioso ramo de rosas blancas. Rosas "Dulce Candy". Candy posó sus bellos ojos en su apuesto Terrence, notó que llevaba un elegante traje negro con una impecable camisa blanca. Al llegar al altar el embajador le dio la mano de su hija a Terrence y se dirigió a su asiento. La ceremonia comenzó.
Al llegar el momento de los votos matrimoniales, el sacerdote preguntó:
- ¿Prepararon sus propios votos?
- Sí ... respondieron los futuros cónyuges.
- Entonces adelante. Terrence, puede comenzar ...
Candice-Blanche y Terrence se vieron a los ojos. Estaban a punto de casarse y de pronto ellos se vieron el uno al otro como se veían a principios del siglo XX. Para los originales "Candy y Terry" y para ellos al fin se iban a unir de por vida. Terry comenzó a hablar desde el fondo de su corazón.
Un momento mágico que recuerdo, en una noche fresca y brumosa.
Con mis ojos húmedos de tristeza, volteo a ver y tu estabas allí.
Una visión fugaz, la quintaesencia de todo lo que es hermoso y raro.
Aprendí a amarte y a conocerte.
Eres por quien yo estaba esperando, quería estar contigo para siempre.
Pero la vana búsqueda de la estima del mundo, nos hizo separarnos con el corazón roto.
Los ensueños que alguna vez fueron míos, fueron olvidados en el camino.
En los días oscuros que viví sin ti, contemplé los cielos grises, sin ideales que me inspiraran, sin nadie por quien llorar, sin nadie por quien vivir, sin nadie por quien amar.
Pero el tiempo pasó, la vida pasó y un momento de renacimiento llegó.
Otra noche fresca y brumosa, vi hacia arriba y tú estabas allí, de nuevo.
Esta vez estaré contigo, nunca te dejaré ir.
Te amé desde la primera vez, más bien nunca dejé de amarte.
Te amo ahora y te amaré por siempre.
Candice-Blanche tenía lágrimas en los ojos cuando escuchó esos votos. Tuvo que tomarse unos minutos para poder tranquilizarse, se encontraba muy emocionada. En ese momento Georgie le dio un pañuelo para que pudiera limpiarse las lágrimas. La madre lloraba con su hija y con todas las mujeres allí reunidas.
- ¿Se encuentra bien, Candice-Blanche? ... le preguntó el sacerdote.
- Sí ... respondió ella.
- ¿Podemos continuar o necesita unos minutos más?
- Podemos continuar ... dijo ella en voz baja.
- Es su turno entonces ... dijo el sacerdote.
Candice-Blanche miró a Terrence a los ojos y comenzó a decir:
Parece que te he amado innumerables veces en la vida, después de la vida, en era tras era, por siempre.
Te vi entre la niebla, estabas llorando y quería ahuyentar tus miedos.
Mi corazón era tuyo entonces.
Teníamos planes de quedarnos juntos, pensamos que teníamos todo un futuro por delante ...
Pero gracias a las sorpresas desagradables de la vida, las circunstancias lo hicieron imposible.
Para que ahora estemos juntos, hemos vivido en dolor y tristeza.
Con el corazón roto en un millón de pedazos, con los sueños rotos, irreparables.
Obligados a conformarnos con lo que teníamos.
Cuando escucho viejas historias de amor, siento ese dolor otra vez.
Es una antigua historia de estar separados o de estar juntos.
Mientras veo el agua en movimiento, entre en la niebla.
Volteo a ver con lágrimas en mis ojos y apareciste allí, como un sueño.
Vestido de la luz de una estrella polar que atraviesa la oscuridad del tiempo.
Te convertiste en una imagen de lo que se recuerda para siempre.
En el corazón del tiempo de amor.
Tímida dulzura del reencuentro, la misma noche de niebla.
Viejo amor, pero en forma que se renuevan y se renuevan para siempre.
Hoy es el día más feliz de mi vida.
El amor del pasado, el amor del presente, el amor de siempre.
Los recuerdos de todos los amores se fusionan con este, mientras estoy uniendo mi vida a la tuya.
Te amo con todas las fibras de mi ser, te amé entonces, te amo ahora y te amaré por siempre.
Parece que te he amado innumerables veces.
En la vida, después de la vida, en era tras era, para siempre.
Terrence lloraba mientras escuchaba los votos de Candy. Ella lloraba mientras los decía y por supuesto, que todos lloraban también.
La ceremonia continuó y al final se escuchó al sacerdote decir:
- Ahora los declaro marido y mujer. Terrence, puede besar a la novia.
Los recién casados dieron un suspiro de alivio. Mientras ellos decían sus votos, tuvieron la sensación de que "Candy y Terry" los estaban pronunciando al mismo tiempo con ellos. Finalmente habían tenido éxito, se habían casado. "Candy y Terry" se habían reunido a través de ellos. Esta vez, tenían toda su vida por delante y nada y nadie iba a venir a separarlos.
En ese momento, Terrence se inclinó y tomó los labios de su esposa, lentamente, con ternura y sin prisa. Sintieron una descarga eléctrica atravesar sus cuerpos ... ella le rodeó el cuello con los brazos y respondió al beso que le dio escalofríos de pies a cabeza, temblando de emoción. Cuatro seres se habían reunido: Candice-Blanche y Terrence, Candy y Terry.
- ¿Sentiste eso? ... le preguntó Terrence a Candice cuando se separaron.
- Sí ... respondió ella ... Fue increíble.
- Pude sentir su presencia aquí con nosotros ... dijo Terrence.
- En nosotros ... lo corrigió ella.
- Lo logramos ... dijo él.
- Sí, finalmente lo logramos ... se pertenecen como nosotros nos pertenecemos ... dijo ella.
- Te amo mucho Candice-Blanche.
- Te amo, Terrence Philippe Richard.
Y ellos felices comenzaron a reír. Todo mundo los felicitaba, todos se encontraban muy felices.
La recepción comenzó. Los recién casados abrieron la pista de baile. Su primer baile era un vals, el vals que los había hipnotizado en aquel baile con la filarmónica ... Sentían que flotaban en el aire y los maravillosos recuerdos de sus vidas pasadas comenzaron a pasar por sus cabezas. Después los demás invitados se unieron a ellos en la pista de baile. Cambiaron de pareja para así bailar con todos. Candy bailó con su padre, su suegro, su cuñado, sus hermanos ... Terry bailó con su madre, su madrastra, la madre de Candy, sus hermanas, sus cuñadas ...
En eso Annabelle se acercó a los recién casados.
- Candy, tengo una canción especial para ustedes.
- ¿Una cancion especial? ... preguntó Candy.
- Sí, para celebrar su boda, que también es la boda de los otros Candy y Terry ... observó Annabelle.
- ¿Está bien, cariño? ... dijo Candy preguntando a Terrence.
- Yo no tengo ningún problema en bailar una hermosa canción con mi hermosa novia ... dijo Terrence.
Entonces Annabelle tomó el micrófono, caminó y se detuvo a la mitad de la pista de baile para decir unas palabras.
- Damas y caballeros, queridos invitados, ¿Puedo tener su atención, por favor? ... Queridos recién casados. Tengo una canción especial para ustedes y me gustaría que la bailaran mientras escuchan la letra. Sé que los va a sorprender ...
Anabelle hizo una señal al encargado de la música y comenzó la canción. Candy y Terry se dirigieron a la pista de baile ... la canción que comenzó se llamaba "La última vez que me sentí así ..."
?Hola, ni siquiera sé tu nombre, pero sé que te pasa lo mismo.
Esto es más que un simple Hola.
Hola, ¿sonrío y miro hacia otro lado? No, creo que sonreiré y me quedaré para ver a dónde podría llegar todo esto.
Porque la última vez que me sentí así, me estaba enamorando, enamorando y sintiendo que nunca volvería a enamorarme otra vez.
Sí, la última vez que me sentí así, fue mucho antes de saber lo que siento ahora contigo.
Hola, no puedo esperar hasta que estemos solos, en algún lugar tranquilo por nuestra cuenta, para que podamos enamorarnos el resto del camino.
Sé que antes de que termine la noche, te hablaré de amor, sintiendo cada palabra que digo.
Porque la última vez que me sentí así me estaba enamorando, enamorando y sintiendo que nunca volvería a enamorarme otra vez.
Sí, la última vez que me sentí así, fue mucho antes de saber lo que siento ahora contigo.
Oh, la última vez que me sentí así me estaba enamorando, enamorando y sintiendo que nunca volvería a enamorarme otra vez.
Sí, la última vez que me sentí así, fue mucho antes de saber lo que siento ahora contigo.
Por las mejillas de Candy comenzaron a deslizarse sus lágrimas, en cuanto escuchó la canción. Le parecía tan hermosa y tan apropiada para lo que les había sucedido ... Terence aguantaba para no dejar que las lágrimas asomaran a sus ojos también.
- Dios mío ... dijo Candy ... Qué canción tan maravillosa ...
- Siento que fue escrita especialmente para nosotros ... decía Terrence.
- Es impresionante.
- Nunca pensé que me pondría tan sentimental el día de mi boda ... decía Terry.
- Me encanta que seas tan sensible, cariño, deja que tus lágrimas fluyan ... le dijo ella con amor.
Él le sonrió. Ella tomó su pañuelo y le secó sus lágrimas. Terrence besó tiernamente a su esposa y cuando la canción terminó, todos los invitados se levantaron a aplaudir. Como la mayoría de ellos conocía su historia, todos estaban muy conmovidos.
Georgie se acercó a su hija, llorando.
- Ay Candy, eso fue tan hermoso, la boda, los votos, esta canción ... ¡todo!
Georgie abrazó a su hija mientras le decía:
- Estoy tan feliz de que hayas encontrado a tu alma gemela. Estoy segura de que serás tan feliz como tu padre y yo lo hemos sido.
- Gracias Mamá.
Y la celebración continuó, todos bailaban, comían y bebían.
Un poco más tarde Candy se encontraba hablando con su amiga Fifi. Ella estaba allí con su prometido y ex novio, Franky y el hijo de este también.
- ¡Qué bueno verlos a los dos juntos! ... les dijo Candy al verlos.
- Candy ... dijo Franky ... ¡Felicidades! Tus votos de matrimonio estuvieron maravillosos ... Fifi me contó tu historia y tus votos contaron tu increíble historia ... !
- Ahh y Annabelle escribió un libro ... les anunció Candy.
- No puedo esperar para leerlo ... dijo Fifi.
- Yo también ... dijo Candy entre risas ... Y buena suerte a los dos.
- ¿Sabes? Fifi me dio otra oportunidad ... dijo Franky.
En eso un pequeño niño llegó corriendo con un vaso de jugo.
- Papi, quiero sandwiches ... dijo el pequeño.
- Muy bien Junior, vamos ... dijo Franky.
Candy se agachó para saludarlo con una gran sonrisa.
- Hola pequeño, ¿cómo estás?
- Hola, estoy bien ... respondió Junior sonriendo.
- ¿Te estás divirtiendo?
- Si, gracias.
- Vamos ... dijo su padre sonriendo.
- Si Papi ... ¿Mami Fifi vienes también? ... dijo el pequeño.
- Si, yo voy también ... le respondió Fifi sonriendo al pequeño ... Hasta luego Candy.
Candy los vió irse y Daniel Reed se acercó a ella por detrás.
- Candy ... dijo Daniel dulcemente.
- Daniel ... dijo ella volteando a verlo.
- Yo quería casarme contigo ...
- Pero yo nunca estuve enamorada de ti Daniel ...
- Te amo como loco Candy ... Me voy a casar con Dinah para al menos poder verte en las reuniones familiares ... le dijo Daniel viéndola fijamente.
- Daniel, cásate con ella para asumir tus responsabilidades, no para verme de vez en cuando ... Y disculpa, tengo que ir a ver a mi esposo.
Candy lo dejó ahí de pie y se unió a Terrence su esposo quien estaba hablando con unos amigos.
- ¿Estás bien cariño? ... le susurró Terry en francés para que sus amigos no entendieran.
- Sí ... contestó ella también en francés.
- ¿Tu acosador?
- Si. Me dijo que todavía está enamorado de mí y que se casará con Dinah solo para verme durante las cenas familiares ... susurraba Candy.
- Al menos se va a casar con ella ... solo espero que Dinah lo deje algún día ... decía Terry en voz baja.
- Bueno, nunca se sabe, tal vez un hijo cambie a Daniel y lo haga responsable ... decía Candy.
- Ojalá mi amor, ojalá ... respondió Terry.
Y los dos chicos entonces se unieron a sus amigos dejando de hablar en francés.
La agradable fiesta continuó y llegó el momento en que Terrence deslizara la liga de la pierna de Candy con sus dientes. Él la lanzó a todos los chicos solteros que cantaban, gritaban y reían ... Daniel se encontraba de muy mal humor en una mesa y fue tanta su suerte que le cayó la liga en su regazo ... Él sonrió al tomarla con sus dedos, ahora tenía algo que pertenecía a Candy ...
Llegó el turno de las chicas. Candy arrojó su ramo a las bellas damas solteras. Viajó por el aire siendo recibido por Dinah con gran alegría.
Al terminar la fiesta, los recién casados se dirigieron al Hotel Waldorf Astoria. Allí habían reservado la suite nupcial para pasar lo que quedaba de la noche. Los planes eran de marcharse al día siguiente a su luna de miel. Mientras tanto se estaban preparando para disfrutar de su primer gran noche de bodas.
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