Creo que quedo un poco corte, pero wueeeeno, espero que les guste.
Él, yo, ellos.
Mi hermano es mi héroe.
Así de simple, no hay nada más genial que mi hermano, se ha vuelto un piloto muy joven pese a tener solo 18 años y tras recién haber salido de la escuela, mi hermano presenta las mismas habilidades al volante que mi padre, compitiendo este año en el Rally Hokkaido en donde quedo en los primeros lugares.
Desde que mi hermano salió de la escuela continúo con la tradición familiar de estudiar mecánica, volviéndose uno de los mejores de su clase, y no bastando con ello, en sus tiempos libres se dedicó a practicar sus destrezas al volante volviéndose uno de los mejores.
Yo pese a ser mucho menor que él ya tengo claro que deseo ser como mi hermano, y de eso no hay duda.
Y hoy, él cumple 19 años así que estoy decidido a darle un regalo hecho por mis propias manos para así demostrar que al igual que él tengo un don para la mecánica y que poseo una gran habilidad motriz que algún día me servirán para estar tras el volante.
─Ten-chan, esa no es la actividad de hoy ─Me sobresalto al escuchar una voz por sobre mi hombro y miro algo serio a mi maestro de ojos verdes que mira con curiosidad mi pequeña actividad manual─ ¿Eso es un auto?
─Es un Mitsubishi Lancer Evolution de grupo R, modelo IX MR con transmisión manual de 6 velocidades, faros de xenón HID, faros antiniebla y techo de aluminio, volante MOMO, asiento Recaro y frenos Bremo─ Me le quede mirando unos segundos acomodando mis lentes su mirada estaba en dirigida hacia mí y una leve sonrisa se formó en sus labios─¸ es un auto de carreras.
─Y-Ya veo ─me dice sentándose a mi lado para mirar más de cerca mi pequeña maqueta─, no sabía que supieras tanto de autos.
─Mi familia es mecánica, Midoriya-sensei─ dije con tranquilidad, sonreí levemente─ ¿Ah escuchado de Ingenium el piloto? ─ pregunté un tanto curioso.
─¡Ah! Si, lo vi en las noticias hace unas semanas, es un piloto joven de 18 años.
─¡Él es mi hermano! ─ dije orgulloso inflando el pecho.
─¡Ah! No lo sabía, para la próxima que venga a dejarte le pediré un autógrafo─ dijo emocionado mientras le brillaban los ojos, yo solo me mantuve orgulloso de que mi hermano causara tal impresión.
Mi hermano es genial.
Le explique con cuidado mi objetivo, le dije que deseaba realizar un modelo a escala del auto que utilizo mi hermano en su primera competencia ya que era su cumpleaños, Midoriya-sensei pareció encantado con la idea y tras explicarle el cómo eran las partes del auto y me dijo que me ayudaría con gusto.
─Ten-chan─ me llamo mientras pinto con sumo cuidado con azul mecánico del capo del auto, le miro de reojo, y me quedo unos segundos observando y apreciando los ojos verdes de mi maestro─. Estoy feliz por ti, amas mucho a tu hermano.
─Si─ dije con una sonrisa, para después pegar la última parte de mi modelo a escala, le mire con una enorme sonrisa sintiéndome alegre y emocionado de que al fin mi regalo estuviese listo─ ¡Él es mi héroe Midoriya-sensei!
Midoriya-sensei me sonrió de vuelta para después acariciar mis cabellos, yo solo me mantuve en mi lugar, gracias a su ayuda, mi hermano tendrá un regalo muy bonito de mi parte.
Espero que le guste.
Capítulo 10: Ten-chan
Me adentro en el hospital con tranquilidad como cada sábado en la mañana, el olor a desinfectante invade cada sentido y el blanco de las paredes me revuelve el estómago incomodándome.
No me gustan los hospitales.
Me acerco hacia la recepcionista que parece taclear con gran velocidad en la computadora, marcando un ritmo que retumba en mis oídos como si tratase de algún piano. La muchacha detuvo su trabajo y dirigió una mirada agotada hacia mí.
─Vengo a ver Iida Tensei─ dije con calma, la joven asintió y comenzó a teclear una vez más, miré de lado a lado, hoy a menos gente de lo normal.
Pero eso es bueno ¿No? Es decir, significa que hay menos heridos.
─Muy bien, necesito su nombre.
─Iida Tenya, soy su hermano─ dije en un tono firme, la muchacha asintió y me indico la ubicación de mi hermano que sé de memoria.
Fingiendo agradecimiento me marche hacia el ascensor, siempre que vengo al hospital mi mente esta vacía, es como si actuara de forma automática, nada de este lugar capta mi atención.
Todo me es indiferente.
Me detengo en el ascensor y noté de mala gana que dice: "fuera de servicio, ascensor área este"
Eso está mal, se supone que por ser un hospital que sigue las normas debería tener uno ascensor para aquellos que estén incapacitados. Ir hasta el área este del hospital es recorrer casi todas las instalaciones y mi hermano esta tres piso justo sobre mí.
Las escaleras son la mejor opción.
Dejando escapar un suspiro, me encamino hacia las escaleras. Atravieso los blancos pasillos encontrándome con gente que parece estar esperando, otros simplemente miran a la nada sin ver a un punto definido, me detengo a escuchar un grito desgarrador que me paraliza el corazón. Observo pálido dentro de una las habitación a una mujer que grita sobre el pecho de un joven, los doctores intentan apartarla pero es inútil, ella se aferra con fuerza mientras grita de una forma aterradora el cómo han matado a su único hijo.
Trago en seco, mis piernas no me responden, y siento mi respiración más agitada.
Mi mente solo recuerda la sonrisa de mi hermano y su risa divertida.
No me percato el momento en que torpemente mis piernas han comenzado a moverse en un movimiento torpe y descontrolado, logré alejarme de aquellos gritos que me atormentan, logro al fin llegar a la escalera e intento subir los peldaños. Me siento mareado y aterrado, tras un par de movimientos torpes colapso sobre el primer descanso.
Siento el sudor recorrer mi frente mi respiración agitada, el miedo recorrer cada fibra de mi cuerpo.
Mi hermano, no morirá, él no morirá, él no─
─¿Se encuentras bien? ─me sobresalto ante la pregunta y levanto la mirada a una persona que me ve desde el inicio de la escalera, no logro analizar su rostro me encuentro completamente fuera de mí.
─S-Si─ dije forzando mi laguna a hablar.
─¡Ten-chan! ─ al fin entre en conciencia y volví a mirar a la persona que me miraba sorprendido, era Midoriya-sensei debido a mi estado acelerado no logre identificarle por un momento─¿Estas bien? ¿Qué paso? ¿Qué haces aquí?
─Mi-Midoriya-sensei─ hablé sin pensar al notar como las manos de mi maestro iban hacia uno de mis brazos ayudándome a ponerme de pie, sentándome en uno de los escalones, aun me siento agitado y la cabeza echa un lio, pero ver a mi maestro me ha sacado del trance tan perturbado que ha generado aquella escena desgarradora. Me ofreció una botella con agua cerrada, me sorprendí pero acepte bebiendo el contenido para después respirar y exhalar intentando calmarme. Le sonreí agradecido─ Ya me siento mejor.
─¿Qué ocurrió? ─ me pregunto angustiado mirándome aun de pie, mi sonrisa se borró y mire mis pies.
─Nada es solo… ─levanté mi mirada a la parte más profunda del pacillo y Midoriya-sensei me siguió la vista viendo como desde una de las habitaciones en una camilla estaba siendo sacada de una de las habitaciones con un cuerpo cubierto por una sabana en dirección a la morgue─. F-Fue algo fuerte.
─También escuche los gritos desde la cafetería─ dijo algo apagado.
Ambos nos dedicamos a ver a la mujer que yacía llorando en el pasillo, afirmándose el rostro mientras uno de los doctores intentaba hablarle y calmare sin resultado alguno.
─¿Qué haces aquí Ten-chan? ─ me pregunto sentándose a mi lado. Guarde silencio ante su pregunta, no es un tema que me gusta hablar en verdad.
─Vengo a ver a mi hermano.
Hubo un silencio entre nosotros, Midoriya-sensei me miró dolido y asintió para después pasar una mano hacia mi espalda en señal de apoyo. No me sorprende que él lo sepa, el accidente en la última carrera del Rally de Sapporo fue nacional.
─Lo vi en las noticias, lo lamento─ musitó con una mirada angustiada, yo solo asentí─ ¿Cómo está?
─Según los doctores parece mejorar, pero aun no despierta─ dije en voz baja─, sus piernas no…Él no volverá a─
─Entiendo─ me dijo tomando mi brazo, de seguro noto lo difícil que es para mí decirlo.
Mi hermano volcó debido a una mala maniobra de otro pilo, quien falleció tras el impacto, el accidente causo que el auto de mi hermano rodara sin control sobre la pista y posteriormente se incendiara ante los ojos de los espectadores. Fue un caos, los paramédicos y otros pilotos lograron sacarle a tiempo sufriendo profundas quemaduras en sus piernas y fractura en zona lumbar. Mi hermano lleva en coma 3 meses, los doctores dijeron que si logra despertar nunca más podrá conducir.
Ni menos caminar.
─¿Y que hace ustedes aquí Midoriya-sensei? ─ pregunte intentado desviar el tema que me incómoda de sobre manera.
─Ah pues mi padre se encuentra internado en este hospital─ me dijo con una leve sonrisa─, hoy nos darán los últimos exámenes y nos dirán si podrán darle el alta.
─Perdone la intromisión pero ¿Qué fue lo que le ocurrió a su padre? ─ pregunte curioso, Midoriya-sensei medito un poco, debe estar pensando si decirme o no, después de todo soy un alumno no tengo porque saber de su vida privada.
Me sonrió amable.
─Tuvo un accidente cerebrovascular─ dijo con tranquilidad, me quede helado eso suena grave después de todo Yagi-sensei había sufrido lo mismo y no había vuelto a clases por meses─, estábamos en casa y de lanada sus piernas colapsaron cayendo por las escaleras, lo llevamos directamente al hospital y nos dijeron que presentaba un derrame en la zona frontal del cerebro, nos explicaron que tendría que estar internado, y todo se debía a su edad, al historial familiar y─ suspiro pesado y algo molesto─, al cigarro.
─¿Su padre fuma? ─ dije como un idiota, él me miro divertido─. Lo siento.
─Está bien, fumaba a escondidas ya que mi madre también odia el olor a cigarro además de que soy alérgico al tabaco─ dijo con tranquilidad, yo le mire sorprendido, nunca había conocido a alguien alérgico al tabaco, Midoriya-sensei se tocó la garganta─, el humo me genera problemas para respirar otras veces solo me provoca picazón.
─Eso es problemático ya que más de la mitad de la población fuma─ le dije sorprendido mientras acomodaba mis lentes, él me miro algo agobiado.
─Dímelo a mí, cada vez que huelo el olor a trabajo huyo como un venado─ dijo mientras movía sus manos a gran velocidad, sonreí levemente─, pero bueno, espero que le den el alta─ realizo un pechero─, es un viejo testarudo ya que antes de conocer a mi madre vivía solo por lo tanto no capta nuestras advertencias─ suspiró, colocándose de pie─, pero bueno, así es la familia ¿A qué piso vas?
─Al tres.
─Yo al dos ¿subimos juntos? ─ asentí de acuerdo.
El padre de Midoriya-sensei es más bien su padrastro, su madre le conoció cuando Midoriya-sensei estaba en secundaria, dijo que fue sufrió un mini infarto cuando se enteró de su relación, ya que para él, su padre era un gran amigo de la familia. Lo peor de todo es que Midoriya-sensei inocentemente creía que él y su madre solo eran muy, pero muy, buenos amigos debido a que pasaba gran parte de su tiempo libre en su casa.
Grande fue su sorpresa cuando un amigo le quito la venda de sus ojos dando a entender la obviedad del asunto con: "Viejo, él se está cogiendo a tu madre"
No pude evitar reír ante la historia, que tuvo que acabar al momento en que Midoriya-sensei se adentró en el piso dos, dejándome solo con una sensación más tranquila en el pecho.
Midoriya-sensei me ha alegrado la mañana.
Continúe mi camino hasta la habitación de mi hermano, me adentré, encontrándome con una enfermera que estaba acomodando su almohada, le saludé lo más cordial posible y atraje una silla al costado de la camilla donde él reposaba tranquilamente.
Respiro hondo, y noto lo apacible y silenciosa que es la habitación, la enfermera antes de irse abrió la ventana dejando que las corinas dancen de una forma pacífica que me recuerda de alguna forma a una tarde de verano donde estas bajo el ardiente sol disfrutando las cálidas brisas de la playa.
Pero esto no es una playa, es el hospital.
Volteo a ver a mi hermano que presenta ahora su cabello largo, su tez ha perdido color debido a que ha estado demasiado tiempo encerrado, la mascarilla de vez en cuando se empaña debido a su respiración. Esta más delgado, en mis recuerdos mi hermano siempre ha sido alguien grande de gran condición física, ahora ha perdido musculo. Sus manos se encuentran a un costado de su cuerpo y con sumo cuido casi temiendo lastimarlo, tomo sus dedos acariciando su seca piel.
─Hola─ musito en voz baja─, hermano he vuelto, como siempre─ digo algo lastimado porque él no me responde.
Mi vista viaja hacia el mesón que se encuentra frente a la camilla de mi hermano, mi madre en la semana ha traído flores, algunas fotos y entre ellas se encuentra un pequeño auto a escala de azul metálico.
Ha pasado mucho.
─Hermano, no creerás quien está haciéndome clases de literatura─ le dije mientras miraba su apacible rostro─, Midoriya-sensei ¿Lo recuerdas? Mi profesor de la guardería, y es más, me lo encontré aquí mismo, viene a ver a su padre─ le conté mientras miraba el techo─ ¿Recuerdas cuando te pidió tu autógrafo? ─ pregunté divertido, casi imaginándome un "Si" combinado con una risa de su parte─. Recuerdo cuando llegamos tarde y él te regañó.
Respiro hondo y algo pesado mirando con agotamiento a mi hermano, que al igual que cada sábado, no responde a mis palabras ni a mi tacto.
Duele, duele no poder hacer que despierte, duele no poder contarle cada cosa que he hecho en las escuela sin poder recibir un "¡Eso es genial Tenya!" tan propio de él.
Una lágrima escapa de mis ojos sin permiso, me quito los lentes y me limpio intentando evitar el llorar. Ya deberías aceptarlo Tenya, ya eres grande, tu hermano despertara, solo debes ser paciente.
Continúe acariciando su mano unos minutos más, tras eso, regué las flores que trajo mi madre y recorte el cabello de mi hermano acomodándolo como a él le gusta, ya que si despierta y se ve tan descuidado se va a enojar.
Tras una hora, decido que es hora de irme. Me despido con fuerte apretón en su mano, y tras llegar al umbral─
─Adiós, Tenya─ me volteo con brusquedad pero nada, mi hermano continua durmiendo.
Fue mi mente jugándome una mala broma.
Salí de inmediato al pasillo, mi mente debe estar triste, debe extrañar escuchar la voz de mi hermano al punto que le imagino hablándome.
Me encamine a la escalera sin poder dejar de pensar en mi hermano, en como sonreía, en cómo me animaba a seguir adelante. Ya no quiero estudiar mecánica tras esto, los autos para mí son aquellas maquinas que acabaron con mi hermano al punto de tenerlo ingresado en un hospital, no me interesa seguir una vida de aceite y motores.
Pero tampoco sé que hacer.
Se supone que en este punto ya debería tener claro que estudiar, pero tras lo sucedido mi mente divaga en múltiples posibilidades.
Bajo lento atrapado en mis pensamientos, hasta que tras llegar al segundo piso siento la vibración en mi celular, me detengo y lo saco de mi bolsillo y veo el nombre de Uraraka en la pantalla. Es extraño que ella llame en un sábado ya que ella sabe que suelo venir en las mañanas a ver a mi hermano.
Debe ser urgente, pero estoy en un hospital y está prohibido contestar en estas instalaciones.
Le cuelgo.
Continuo bajando, hasta al fin llegar al primero piso, comienzo atravesar los pasillos donde escuche el desgarrador grito de aquella mujer, para variar, no pienso, solo tengo mi mente en blanco, quiero irme lo más pronto posible.
No me gusta estar aquí.
Me detengo al ingresar a la recepción por que frente al enorme mesón de entrada veo una cabellera de color destacable, sonrío, Midoriya-sensei se ve feliz, quizás le dieron el alta a su padre.
Quiero hablarle y preguntarle, pero antes de que dé un paso en su dirección veo como una mujer con un hombre en silla de ruedas se le acerca. Ella debe ser la madre de Midoriya-sensei, es muy parecida a él y él debe ser el padre de─
Oh… Oh… ¡OHHHHH!
Me paralizo ante mi descubrimiento, en especial cuando veo aquellos revoltosos cabellos rubios que tan conocidos son para mí, entro en pánico al escuchar la voz de Midoriya-sensei y sin saber que hacer me oculto tras un letrero que incentiva el no fumar.
─Y-Yagi-sensei─ dije pálido al ver como mi ex maestro sujeta la mano de mi actual maestro ─E-E-Es el padre de Midoriya-sensei.
Me acerco con sigilo ocultándome en cada letrero y finalmente me oculto en una posición contraria detrás de la recepción. Miro por sobre el mesón y estoy lo suficientemente cerca para escuchar la conversación.
─Entonces una hamburguesa─ dijo el rubio amablemente, mi actual maestro lo miro en un reproche.
─Ye te dije que no Toshinori, no puedes comer nada de esas cosas─ regañó el pecoso mientras tomaba el bolso que tenía a su costado, el hombre suspiro.
─Dile a tu hijo que quiero una hamburguesa─ dijo el rubio a la mujer que se encontraba movimiento ahora la silla, ella rio divertida.
─Toshinori, Izuku tiene razón.
El hombre se cruzó de brazos y mi joven maestro suspiro pesado comenzando a caminar hacia la salida intentado convencer a su padre de que debía cuidar lo comía.
Definitivamente es Yagi-sensei.
Intento seguirle con sigilo, sin ser visto. Se dirigen a la salida, y mi mente es un lio.
¿Por qué Yagi-sensei nunca dijo que tenía un hijo? ¿Por qué Midoriya-sensei no nos dijo que era el hijo de nuestro antiguo maestro de literatura? ¿Por qué esto era un secreto?
¿Por qué me estoy ocultando?
Pese a mis múltiples dudas no dejo de seguirles oculto. Al fin ellos llegan a la entrada y avanzan en dirección a la calle conmigo avanzando entre los arbustos que adornar la entrada del hospital.
Escucho su conversación apenas, no hablan de nada importante solo de la salud del rubio en cuestión.
Se detienen en la avenida, mientras Midoriya-sensei niega en reproche al parecer el rubio insistía que comer una Hamburguesa con doble queso era su deseo más preciado.
Un auto se detiene junto a ellos, un auto negro, un Suzuki Ciaz para ser exacto. Me quedo expectante al ver como el maletero se abre, Midoriya-sensei abre la puerta trasera del vehículo ayudando a su padre a ingresar al vehículo.
─Déjeme ayudarle Inko-san─ Mi mandíbula cae de un golpe al ver a Shinsou-sensei salir del auto en ayuda de la mujer que intentaba de todas las formas posibles plegar la silla. El hombre de cabellos violáceos y de oscura barba se acerca a la madre de mi maestro y le ayuda recibiendo una dulce y cálida sonrisa por parte de la mujer.
─Nos alegra que vinieras Hitoshi─ dijo con amabilidad la mujer, el hombre de ojos tranquilos cerro el maletero con una sonrisa.
─Es un placer estar aquí─ dijo.
La mujer conforme ingreso al auto junto a su pareja, Midoriya-sensei se subió a la parte del copiloto y fue Shinsou-sensei quien comenzó a conducir marchándose de la escena del crimen.
Me quede helado.
¿Hitoshi? ¿Midoriya-sensei y Shinsou-sensei eran amigos?
La vibración de mi celular una vez más, esta vez contesto algo confundido sin leer quien era.
─¿D-Diga? ─ hablo un tanto perdido
─Iida-kun─ reconozco la voz de inmediato de Uraraka─ Perdona que te moleste, es solo que quería saber si vamos a juntarnos a hacer el trabajo de psicología.
─A-Ah claro─ dije mirando a la nada.
Shinsou-sensei es muy cercano a Midoriya-sensei…
─¿Iida-kun?
─¿S-Si?
─¿Estas bien? ─ me sobresalte ante la pregunta.
─S-Si, Uraraka tengo que decirte algo─ dije algo sobresaltado de querer contarle lo ocurrido.
─¡Uh! Un chisme? ─preguntó emocionada
─Es sobre─
Me quede en silencio, si Midoriya-sensei no nos dijo nada sobre que era el hijo de Yagi-sensei debe tener sus razones. Miré el suelo unos segundos, esto no me corresponde, es un secreto que al parecer Midoriya-sensei quería mantener.
─¿Iida-kun? ¿Sigues ahí?
─Nada, nos vemos en la biblioteca como dijimos─ corte, sin darle tiempo de que me suplicara contarle lo sucedido.
Si fuera yo, no me gustaría que la gente estuviera hablando a mis espaldas.
─Midoriya-sensei─ dije mirando el cielo─, usted es un mar de secretos.
.
¡DIGANME! ¡¿Quién quieren que siga?! Tal vez lo tome en cuenta en el próximo cap… o quizás no… ¿O quizás sí? WUAJAJA SOLO YO LO SABRE. Kajskajsj la verdad tengo algo planeado para próximo cap pero… aun no estoy segura si ponerlo ahora o más adelante… uff quien sabe…
Si lo sé, no es Bakugo, ni Todoroki, ni Shinsou, pero wueno, es nuestro Iida presidente de la clase, tal vez sea un poco de relleno, quizás no. Ustedes júzguenlo.
ATENTOS: Quizás en estos días publique de inmediato el siguiente cap. :3 para que no se lo pierdan
¡Nos vemos en el próximo capítulo jóvenes! Saludos y muchos besos y abrazos para ustedes.
Byee
RESPUESTA A REVIEWS
Ichigo Mugetsu
Ajskajs me encanto tu comentario. La guerra a iniciado, pero le di una pequeña pausa para que se desaten los secretos de Midoriya-sensei, que no son tan secretos para nosotros jajajaja. ¡Saludos!
mooniemouse27
¡Ashido es pura maldad! Ajaskask y será un grave problema para Bakugo y Kirishima te lo doy por seguro ya que defenderá con garras a su amiga y a su amor por su maestro. En la guerra y en el amor todo se vale.
Uff esos secretos, de a poco iran descubriéndose y cuando eso suceda el caos se desatara en la vida de los estudiantes te lo doy por seguro.
¡Muchas gracias aquellos que siempre han estado comentándome y alentándome a seguir!
¡les deseo lo mejor!
Se despide Momoleft :3
