Ichigo Mugetsu, este cap es un regalo para ti, muchos abrazos y arriba el ánimo.

Él, yo, ellos

Muevo el crayón sobre la hoja de papel, dibujando lo que sería mi futuro como doctor, curare a muchas personas tal como lo había hecho con Midoriya-sensei. Quiero ayudar a las personas, quiero que se sienten bien y sanos.

Siento el enorme portazo retumbar por la casa, levanto la mirada para ver como mi hermano cruza el pasillo de mala gana, por suerte no está papá o habría problemas.

Continúo dibujando hasta que siento que alguien me mira.

Separo mi vista para ver a mi pelirrojo hermano mayor mirarme, trae un ojo morado para mi sorpresa, pues extrañamente combina bastante bien con sus ojos azules.

—¿Qué haces? — me pregunta mientras se adentra a mi habitación con tranquilidad.

—¿Qué te paso en el ojo? —pregunté preocupado.

—Nada, un villano—me dijo mientras se sentaba en el suelo para ver con más claridad lo que estaba dibujando— ¿Dibujaste al viejo?

—Soy yo, aun no término— dije con tranquilidad mientras tomaba el lápiz rojo y terminaba de dibujar mi cabello— ¿Vez? Aquí estoy yo curando a las personas.

Touya tomó mi dibujo y lo inspecciono con cuidado. Touya es mi hermano más grande, ya está por cumplir 18, y él y mi padre no se llevan muy bien, pero aun así él es lindo conmigo.

—¿Por qué quieres ser doctor? — me preguntó devolviéndome mi dibujo.

—Porque podrá ayudar a las personas— dije con simpleza

Continúe con mi dibujo ignorando la presencia de mi hermano que aun continuaba mirándome, siento que suspira, y después acaricia mi cabello, le miro unos segundos confundido pues me está sonriendo.

Touya es una persona fuerte, pelea constantemente con gente que no conozco pero siempre me protege a mí y a mis hermanos, es genial, creo que es casi como un superhéroe porque no le importa salir lastimado con tal de ayudar a los demás, él me dice que siempre que vuelve herido es porque ha lastimado a una persona mala, a un villano.

—¿Quieres practicar conmigo? —me sorprendo ante su pregunta y me muestra un raspón en su ante brazo—. Estoy herido doctor.

Mi corazón da un vuelco y es mi oportunidad de demostrar a mi hermano mayor que seré un gran doctor algún día. Me coloco de pie de inmediato y corro hacia al baño. De brincos intento sacar la caja de primeros auxilios y al final es Touya quien me entrega la caja blanca con una cruz roja. Touya se sentó en el suelo y me mostró la zona herida.

—¿Perderé el brazo doctor? — me preguntó tranquilo como siempre.

—Yo diría que podemos salvarle señor— le digo revisando el botequín, sacando algodón y alcohol. — Esto puede doler ¿Lo soportara?

—Lo intentaré— me dijo con una sonrisa, asentí decidido y moje el algodón con mucho alcohol, y con cuidado comencé a limpiar el raspón, Touya cerró los ojos con fuerza, de seguro le duele mucho.

—Doctor, creo que perderé el brazo.

—¡No! ¡No lo permitiré!— Chillé decidido mientras buscaba una venda entre las cosas, comencé a envolverle el brazo cubriendo la zona herida, y como pude la amarre—¡Listo! ¡Está curado!

Touya miró se brazo y lo sacudió en el aire, y al parecer se impresiono de que no se desarmara.

—Nada mal enano— me dijo con una sonrisa burlona.

—Ahora tu ojo— dije buscando más alcohol.

—Creo que no.

—¡Sí! Lo perderás si no me dejas curarte— dije mientras me acercaba con el algodón, Touya intento alejarme pero yo soy el doctor así que tras montarme en su espalda y sujetarle el cuello logre con mucho cuidado limpiar el moretón sin lastimarle.

—Carajo pensé que me quemarías el ojo con eso.

—Soy un profesional señor— dije ofendido de que dudara de mis capacidades.

Procedí con mis curaciones y comencé a envolver su cabeza con las vendas.

Mi trabajo continuo, fue arduo, y Touya como buen paciente que era se dejó curar por mí, a veces reía y me decía: "Mírate enano, eres todo un doctor". Sus palabras me llevan el pecho de orgullo y tras varios minutos al fin quedo completamente sano.

—Shoto— miré por sobre mi hombro a mi hermana que se adentraba a la habitación— ¿Has visto mi- ¡AH! — gritó tan fuerte que mi hermano Natsu apareció detrás de ella. Los dos miraron confundidos al interior.

—¿S-Shoto quien es él? — preguntó Natsu apuntando a mi paciente.

—Mi hermano mayor— dije con simpleza.

Las risas de mis albinos hermanos resonaron por toda la casa, no estoy seguro porque, quizás tenga que ver que mi hermano mayor está completamente cubierto de vendas incluso hasta los ojos.

—Ya está sano— dije con tranquilidad, sin comprender lo gracioso.

Capítulo 15: Plan en acción.

Salí a un trote constante del salón dejando Yaoyorozu con Midoriya-Sensei, tengo que alcanzar a Bakugo.

Pase aún lado de Kirishima que gritaba de lado a lado en busca de su mejor amigo que era más que obvio que debe estar ya en la entrada. Tomé un atajo, y tras un par de minutos al fin ya estaba en la salida principal, su silueta era bañada por el sol del atardecer y tras un tenue llamado el cenizo se detuvo mirándome con desagrado y clara molestia.

Me acerqué con lentitud hacia él, marcando mi paso y controlando el enorme deseo de golpearlo por lo que ha hecho. Quedamos de frente, somos de la misma altura, en un punto Bakugo me ha alcanzado y no lo he notado, desde que recuerdo siempre he sido más alto que él y ahora es como si estuviésemos en el mismo nivel.

—Habla— me ordenó con voz ronca mientras sus ojos me dejan claro que tenía un enorme deseo de arrancarme la garganta.

Bakugo ha cambiado bastante, no niego que es un alivio verle más relajado, sus ojos carmín pasaron de ser bestiales a indiferentes con deje superior, ha dejado crecer su cabello desapareciendo aquel horrible rapado que traía en la parte superior de la nuca, aún continúa con aquellas dos perforaciones sobre el lóbulo y una en el cartílago.

—Seré breve— dije con simpleza, fruncí el ceño—, vuelve a tocar a Yaoyorozu y te arrancaré esa mano.

Me miró impresionado, su vida y sus acciones siempre me han sido indiferente, siempre me ha importado bastante poco si Bakugo destruía su vida o si se volvía el hombre más famoso de Japón. Pero ahora ha pasado el límite.

—¿Me estas amenazando pequeña mierda?— me preguntó irritado.

—Es una advertencia, no una amenaza— dije con voz profunda mientras siento como la respiración errática de Bakugo se acerca a mí—, pero si tu pequeña mente no nota la diferencia, tómalo como quieras.

—Hijo de perra—me gruñó enfurecido mientras me agarraba de solapa de mi uniforme.

No desvíe mi mirada, Bakugo no me intimida, desde hace años que ya no lo hace, si quiere pelea se la daré, ya no soy un niño y eso debería entenderlo. Ahora perfectamente puedo ser un gran obstáculo para una victoria en puño limpio.

Pero para mi sorpresa, solo me empujo para después mírame con asco.

—Tienes suerte que tengo prisa— me escupió para después tomar distancia y marcharse.

Suspiré relajado, no porque le tuviese miedo, todo lo contrario, Bakugo es alguien muy molesto cuando se enoja me he ahorrado un par de gritos y agradezco haberlo hecho.

Me encamino a uno de los peldaños de la entrada y me siento cansado, noto de reojo como Kirishima pasa corriendo a una gran velocidad de seguro con intenciones de alcanzar al cenizo. Me dedico a ver el cielo, su color es relajante, son tonalidades cálidas que generan un revoltijo de colores.

¿Yaoyorozu ya vendrá?

Mi teléfono vibra para mi sorpresa y rebusco en mi bolsillo pensando que puede ser Yaoyorozu. Mi corazón da un vuelco.

Fuyumi.

Comienzo a correr acelerado, aterrado y angustiado de lo que puede pasar al leer aquel mensaje.

"Shoto, mi hermano mayor viene a cenar"

¿Qué hace él viniendo a casa?

La idea de que esté mi hermana sola en casa con mi hermano y mi padre me aterra, Fuyumi es de las personas que se metería entre sus peleas con tal de detenerlos y mi viejo no es exactamente sutil con sus golpes, ni hablar Touya.

Angustiado, tomo un taxi y le marco a Natsu para saber si ya ha cerrado la panadería, pero el tono suena ocupado, marcó una y otra vez, pero tengo el mismo resultado.

—Maldición— mustio con mi pulso acelerado.

Yaoyorozu.

Me sentí una basura, le había prometido esperar, pero tampoco puedo ignorar el hecho que Fuyumi está sola en casa con esos dos simios con problemas cerebrales a los que llamo familia.

—Le enviaré un mensaje— me dije a mi mismo mientras tecleaba.

"Yaoyorozu tuve que irme, mi hermano mayor está en casa lo lamento"

Espero que lea el mensaje y entienda, después de todo creo que Yaoyorozu conoce un poco de lo complejo que es mi hermano.

El taxi me dejó fuera de casa, pague con el dinero que traía y no recibí el cambio. Me adentre con rapidez en el interior, deje mis zapatos en la entrada y avise mi llegada. Se asomó como una sombra, cual fantasma salió del umbral de la cocina aquel azabache con múltiples tatuajes en su cuello, me sonrió divertido y con aquellos ojos azules repletos de frialdad me observó de pies a cabeza.

—Hermano— mustié con tosquedad y cierto tono de asco, él solo me sonrió de lado.

—¿No saludas?—Me preguntó con indiferencia y un leve deje de burla.

—Mi padre te—

—No soy estúpido— me dijo para después entrar a la zona de la casa que era la sala de estar, le seguí sin perder de vista su andar—, hoy trabaja turno completo en el hospital, no vuelve hasta la mañana ¿Lo olvidaste?

Claro, hoy es lunes.

Mis hombros al fin se relajaron, Touya pareció notarlo porque posó su mano en mi cabello y lo revolvió con total confianza.

—Me alcanzaste— dijo mientras yo continúo mirando mis pies.

¿Cuánto a ha pasado? ¿Tres? No, creo que cuatro años.

—Shoto llegaste temprano— la mano de mi hermano mayor abandono mi albino cabello y miré de reojo a Fuyumi que trae una bandeja con pastelillos.

Touya esta viviendo en la ciudad desde hace tres meses, no había tenido oportunidad de venir a vernos debido a que intentaba de todas las formas posibles evitar ver a mi viejo, cosa que se comprende totalmente. Mi hermano mayor y mi padre se detestan, cuando era niño solía ver como mi padre golpeaba a Touya dejándole múltiples marcas en la espalda por desobediencia, por defender a Fuyumi, por defenderme a mí. Touya no es mala persona, solo es un poco llevado a sus ideas y sumado al maltrato de mi viejo le ha llevado a ser una persona fría y un tanto sádica.

Fuyumi dice que me parezco a Touya en cierto sentido.

—¿Por trabajo? — preguntó Fuyumi impresionada mientras serbia un poco de sake a mi hermano que agradeció el gesto con un leve movimiento de la cabeza.

Nos sorprende ciertamente verle, había estado muy ausente de nuestras vidas y el que apareciera de un momento a otro es extraño. Pero todo tiene una explicación.

Tras recorrer América con múltiples trabajo, al fin ha vuelto al país para establecerse en la ciudad, ha conseguido un trabajo y eso le genera el dinero suficiente para poder vivir en un departamento con un compañero.

—Si, estoy trabajando en un laboratorio farmacéutico— dijo mientras bebía.

Touya se ha vuelto un experto de la mentira, ya no logro reconocer si esta mintiendo o no, pero su semblante tranquilo me da la sensación que es une verdad a medias.

—Natsu me llamo que saldría temprano para verte—dijo Fuyumi con una sonrisa—, está muy feliz que estés de vuelta y yo también— habló alegre mi hermana mientras le sonreía.

No lo niego, también me siento feliz de verle vivo. Se ve igual es como si los años no hubieran hecho nada con su cuerpo, exceptuando aquellos múltiples tatuajes en su cuello y brazos, todos le dan un aire de delincuente que a cualquiera generaría escalofríos.

—Yo pensé que al llegar ya no estarías aquí— comentó mi hermano mientras volvía a beber, mi hermana le miro confundida al igual que yo—, te hacia casada y con hijos, si sigues esperando quedaras solterona y con muchos gatos.

—Te vas tres años y solo vuelves para molestarme—recrimino mi hermana roja de vergüenza.

—Solo digo— comentó odioso como siempre.

Touya siempre ha sido bastante molestoso con todos nosotros, pero en el fondo siempre nos ha dado el gusto de disfrutar con él. Cuando era más pequeño él y yo solíamos dormir juntos o jugar juntos, a veces me contaba cuentos y otras veces me hablaba de cómo le partía la madre a aquellos que solía llamar villanos que en el fondo eran pandilleros que buscaban peleas.

Sus ojos se posaron en mí.

Oh no.

—¿Y tú?

—¿Y yo que? — pregunté a la defensiva, se para dónde va la conversación.

—¿Alguna chica?

—No.

—Oh vamos— se quejó molesto— ¿Dónde están mis genes aquí? A tu edad ya tenía cuatro novias— me recrimino moviendo el vaso hacia mí—, y bien folladas las tenía.

—¡Touya! — chilló molesta mi hermana.

—Somos todos adultos, Shoto ya está bastante grande y peludo, sabe lo que es sexo.

Esta conversación se torna incomoda, debo huir.

—Tengo tarea que hacer—dije colocándome de pie con intenciones de irme a mi habitación.

—Te acompaño.

Mierda, pensé al sentir el brazo de mi hermano mayor alrededor de mis hombros. Mi hermano me siguió a la que alguna vez fue su habitación, se adentró paseándose de lado a lado, mi cuarto ahora tiene un color distinto, quité repisas y moví los muebles.

—Se ve más grande así— me comento mirando de lado a lado, yo solo le seguía con la mirada, se lanzó sobre mi cama con descaro, suspire pesado.

—Oye—

—Respétame, fue mi cuarto primero— me dijo con una sonrisa burlona mientras miraba el techo, se corrió hacia la pared y palmeo la cama invitándome a recostarme con él—, ven bombón no muerdo.

Tengo un pésimo presentimiento, sé que terminare incomodo o avergonzado pero lamentablemente tengo recuerdos en que solía llorar y Touya se acomodaba junto a mi hasta que dejara de sentirme mal ¿Es algo parecido?

Obedecí y me recosté a su lado, ambos mirando el techo, sin hablar sin decir nada, es extraño no ver a tu hermano tres años y de la nada aparece y quiere que compartas con él como si nada hubiese pasado.

—Ves esos agujeros— me dijo mientras apuntaba unos diminutos agujeros que formaban un rectángulo enorme y perfecto—, tenía el afiche de una chica en bikini ahí.

—Oh—dije sin decir nada en específico.

—Ya eres grande, de seguro también tienes necesidades.

Oh no.

—De seguro en esta cama tu—

—Suficiente— dije sentándome con mi rostro ardiendo, siento la sonrisa burlona de Touya no es necesario verle para saber que se burla de mí.

—O perdón ¿Acaso lo haces en la ducha? No juzgo, es cosa de gustos y comodidad, pero debo decir que el porno es más fácil de ver en la cama.

Siento mi rostro completamente rojo, tengo el ceño fruncido y me siento molesto y avergonzado, de todos los temas tenía que tocar ese. Es un tema privado y lo haga o no, no tiene por qué saber.

—Vamos recuéstate estamos hablando— me dijo mientras me agarraba el hombro y me obligaba a recostarme. Siento mi cara arder pero le obedezco y continuamos mirando el techo— ¿Te gusta alguien?

—¿Por qué quieres saber eso? — le pregunte continuando mirando aquellos puntos.

—No lo sé, me preocupa que termines igual de solo que Fuyumi— me dijo un tono burlón que identifique—, supongo que es porque de seguro sigues siendo virgen.

—¿Y?

—Me preocupa que mi hermano sea virgen, yo deje de ser virgen a los 16 y tú aquí con 25- —

—18.

—con 22, sigues siendo virgen.

Me quedo en silencio esperando que continúe ya que considero una estupidez contra argumentar los pensamientos sin sentido de mi hermano.

— Yo a tu edad ya había follado con cuatro chicas, maestras y compañeras— arqueé la ceja ante la primera—, así que si quieres consejos te puedo dar los mejores. —me quedo en silencio, siento curiosidad, no por como las haya follado más bien como- — ¿Quieres un consejo?

—Natsu me dio un consejo.

—¡Ah! ¡Entonces si te gusta alguien! — Mierda—. Bien, primero quiero saber si es sexy, si tiene las tetas grandes, pequeñas, como tiene el culo, sus labios si—

—Es un chico.

Silencio una vez más, no se lo he dicho ni a Natsu ni a Fuyumi, mis sentimientos siguen confusos, solo sé que Midoriya-sensei es una persona encantadora y muy linda ante mis ojos, y me gustaría poder hablar más con él, verle reír, que sus sonrisa y su atención sea solo para mí.

—Con más razón deberías escucharme— mi corazón dio un vuelco y le mire sorprendido para ver como él me sonreía levemente— ¿Qué? ¿Esperabas que te golpeara o algo así? ¿En qué mundo vives Shoto?

Me siento más tranquilo, nunca pensé que Touya fuera a reaccionar así.

—¿Y? ¿Cómo es? ¿Lindo? ¿Es sensual? — siento que mi rostro comienza a sonrojarse, hablar así de Midoriya-sensei siento que es demasiado obsceno— Bien, que infantil ¿Es mar bajo o más grande que tú?

—Más bajo, como por 10 centímetros— dije recordando cuando Midoriya.-sensei se paraba a mi lado.

—¿Mayor o menor?

—Mayor…

—¿Cuan mayor? — dudo si decirle, pero supongo que sí quiero un consejo necesito ser sincero.

—D-Diez años— musité algo incómodo.

—¿Tu maestro? Carajo no te vas con rodeos hermanito— esto es vergonzoso— ¿Y cómo es?

—Es algo bajo como de 1,75 más o menos, de cabello azabache con leves risos verdosos— sonreí levemente imaginándome a Midoriya-sensei sonriendo—, tiene pecas y su piel es blanca y se ve suave, tiene los ojos verdes como esmeralda…

—Me suena familiar.

—Pero es maestro— dije volviendo a la realidad.

—Me he cogido maestras, es la misma mierda— me dijo mientras cruzaba sus brazos tras su nuca—, mira, el secreto para conquistar un maestro es captar su atención, que no te vea como un niño, que te vea como hombre.

—¿Cómo hago eso? — pregunté curioso mientras me sentaba y le miraba serio.

—Para eso debes comenzar captando su atención viéndote vulnerable, que necesitas ayuda, de mujer a hombre es más sencillo porque dices cosas como que te cuesta entender o estoy triste porque mi novio me dejo y no sabes a quien recurrir, pero en este caso es más complejo— se quedó mirando el techo y sonrió de lado—, lo que yo hacía era pórtame mal, de esa forma captaba su atención.

—¿Mal?

—Sí ¿No has notado que los maestros se aprenden más rápido los nombres de los estudiantes que se comportan mal en clases? — me sorprendí, era cierto. —bien, compórtate mal, no seas un pelmazo tampoco, no digo vayas por la escuela golpeando a los niños, eso no va contigo sería demasiado llamativo y extraño, solo insulta algunos maestro o cosas por el estilo.

—Me meteré en problemas.

—Ese es el punto cerebrito, esa es la forma de captar su atención, cuando él se entere te doy por seguro que se preocupara e intentará aconsejarte y tú en ese momento debes decir que tienes problemas en casa o mierdas por el estilo, ocupa al viejo como excusa, es para única mierda que sirve. —me quede analizando sus palabras, meterme en problemas no es algo que suelo hacer a propósito siempre que me enviaban donde el director era por el hecho de que solía hablar antes de pensar. — Tienes que mostrarte vulnerable, se retraído y cuando estén en una zona en donde los sentimientos estén a flor de piel le besas.

—¿Tan pronto? — pregunto ciertamente intrigado.

—Sí, obviamente se horrorizara y quizás comience a evitarte, debes decirle que te sientes confundido porque él hace una diferencia en tu vida y te está cambiando con su afecto y preocupación— dijo divertido—, y es ahí cuando todo se enciende, las miradas fogosas, aquellas sonrisas bobas, solo debes besarle y estarás en su cabeza 24x7

Es un plan atrevido…

Siento su mano caer en mi hombro y noto que Touya me mira divertido.

—No pienses con esta— me dice mientras me entierra un dedo en la frente—, piensa con la de abajo y todo saldrá bien. Alágale, se leal si algún alumno o maestro duda de su profesión tu defiéndelo con tu alma, él apreciara eso.

¿Por qué siento que me demandaran por acoso sexual?

Pero no tengo nada que perder.

—Oh por cierto— me dice mientas se sienta a mi lado, le miro de reojo atento— ¿Tienes competencia?

¿Competencia? Mi mente divagaba, competencia, la idea no se me había cruzado en ningún momento.

—No lo sé…

Kirishima.

—Kirishima— dije de la nada recordando el momento en que intenté revisar mi examen intentado pasar más tiempo con Midoriya-sensei— y Uraraka.

—Oh un chico y una chica, me dan ganas de conocer a ese profesor tuyo— me dice acariciando su barbilla—, todo un harem.

—¿Qué hago?

—Mátalos— me dijo risueño, frunzo el ceño— Ok, ok, mira a la chica solo debes dejarla mal así como puta o zorra.

—No quiero hacer eso— dije molesto—, ella es una amiga.

—Puff bien— miró el techo pensando—. Haz que el maestro piense que tiene pareja. — Difícil ¿Iida quizás? O- —

—Bakugo— dije recordando los rumores que me había hecho llegar Denki hace unos días, al parecer Bakugo había hecho una escena de celos en la biblioteca.

—Bien, un pájaro menos, ahora el chico. Tienes que neutralizar sus encantos, siempre que intenta algo ocupa a sus amigos o alguien para bloquear sus movimientos. — se me quedo mirando serio unos segundos— ¿No es cliché de chico malo? ¿O Sí?

—No, Kirishima es tan bueno que deja mal al azúcar— dije con tranquilidad recordando la sonrisa del pelirrojo.

—Ah bien, no tiene oportunidad entonces.

—¿Qué hubiera pasado si se trataba de un chico malo? — pregunté confundido.

—Los chicos malos son los más problemáticos— me dijo algo cansado, pero me sonrió—, yo fui uno y cogí como dios en esos años de preparatoria, los chicos malos son algo así como el fruto prohibido, pueden coger con quien quieras y no sentir culpa, pero en el caso de los maestros estos se sienten atraídos debido a que sienten la necesidad de ayudarles y eso los hace vulnerable.

Bakugo, me frustro ante la idea, pero Bakugo no está interesado en Midoriya-sensei ¿O sí?

—¡Hermano mayor! — ambos volteamos y lo único que vi fue una mancha blanca lanzarse sobre nosotros cayendo como un enorme saco de papas impidiéndome respirar.

—¡MALDITA SEA NATSU SAL DE ENCIMA! — escuche que Touya gritaba, mientras veía de reojo como Fuyumi reía y nos sacaba fotos.

Odio las reuniones familiares, son tan humillantes.

El martes llego, e intente realizar el consejo de Touya, pero la primera clase era con Mic y me agrada Mic, no quise que él me odiara o algo por el estilo, así que evite tratarle mal solo porque me gusta la clase de inglés.

La siguiente era matemáticas, con Aizawa, y ahí inicie mi plan

—Todoroki— me habló el azabache a mi lado mientras leo mi libro con tranquilidad—, Todoroki te estoy hablando.

—¿Es muy importante? Estoy en el clímax de mi libro— dije sin apartar la vista de las paginas, mi maestro me arrebato el libro mirándome molesto, pero más cansado que enojado.

—Anota las cosas del pizarrón— me ordenó marchando en dirección al frente.

No salió como esperaba, quería un grito y que me mandara a la oficina del director, lo peor es que me quito mi libro. Meterse en problemas es más difícil de lo que creí.

Tendré que pensar en algo más. Busqué en mi mochila y saqué un paquete de patatas fritas y comencé a hacer el mayor ruido posible abriendo la bolsa sacando patatas lentamente mordiendo fuerte. Noté que Iida intentaba decirme en voz baja que no se podía comer en clases y Momo estaba mirándome sorprendida de que yo hiciera tal cosa. Pero les ignore, mientras hacía esto, saque mi celular y comencé a ver los comics que Natsu me había recomendado.

—Todoroki— deje de masticar para ver que Aizawa me estaba mirando.

—¿Qué?

—¿Te interrumpo?

—No—dije tranquilo, le acerque las papitas a mi maestro— ¿Quiere?

Sentí la puerta cerrarse a mis espaldas, Aizawa no hizo mayor escándalo solo me saco del salón ¿Y ahora qué?

Las siguientes clases intente hacer cosas similares, pero no logré resultados sobresalientes solo me sacaron del salón.

Tendré que usar la artillería pesada.

La primera clase del miércoles fue gimnasia, Kan era muy temperamental así que esto no será complejo, solo debo mirar a menos su clase y lograré un resultado. Y tal como lo planee, me senté en medio de la cancha a leer mientras mis compañeros trotaban, y tras unos 15 minutos apareció kan gritándome.

—Mueve el culo o de una patada te pondré de pie— me gruño molesto, le miré indiferente.

—¿Está molesto por qué no ha logrado nada en su vida? — Pregunté sin mucha importancia—, es decir de conseguir una medalla olímpica a pasar a una escuela debe ser frustrante para usted.

—¡A LA OFICIAN DEL DIRECTOR MOCOSO MALCRIADO! — le miré tranquilo, coloqué el separador entre las páginas y le obedecí. De camino no pude evitar sonreír, había salido mejor de lo que creí.

Nedzu solo me dijo que no llamaría a mi padre ni a mi hermana, y que comprendía que no me agradara Kan pero no era razón para denigrarlo, me dejo ir con una advertencia que obviamente ignore en la siguiente clase.

Fui el primero en presentarme en la exposición de psicología, Yaomomo y yo terminamos rápido y tras eso volví a mi puesto. Me senté y de mi mochila saque una almohada aprovechando la oscuridad de mi salón, cerré los ojos y comencé a relajarme esperando que mi plan diera resultado no esperaba conciliar el sueño o algo parecido solo quería que Shinsou-sensei se molestara conmigo. Grande fue mi sorpresa pues me dormí de verdad, supongo que el silencio y la calidez del salón me relajo.

Una mano amable movió mi cabeza sacándome de mi sueño, abrí los ojos con pereza para ver a Shinsou-sensei mirarme serio.

—¿Las exposiciones interrumpen tus sueños? Todoroki— preguntó en un tono irónico que identifico de inmediato.

—Un poco, me gustaría que hablaran un poco más bajo si no es mucha molestia.

Me adentre con tranquilidad y me senté en la única silla que Nedzu tiene en la oficina.

—Me estas poniendo nervioso Todoroki, estoy comenzando a pensar que vienes por los dulces que tengo en mi oficina— dijo mientras me veía sacar unos bombones que tenía en un pequeño canasto.

—No, esto es un bonus— le digo mientras desenvuelvo uno y lo devoro.

—Pues no saco nada con llamar a tu padre ya que nunca está al tanto del teléfono así que te diré que estaremos al tanto de tu comportamiento— arqueé una ceja mientras saboreaba el chocolate en mi boca— ¿Deseas hablar con alguien?

—No está bien— le digo dando poca importancia al asunto.

—Bien, pero si deseas hablar con alguien puedes decirme, podemos encontrarte ayuda psicológica.

—Estoy bien. — dije tranquilo— ¿Me puedo ir? No quiero perderme la siguiente clase.

—Si está bien.

Me retire sin tomarle importancia al asunto, ahora toca literatura, no quiero meterme en problemas con Midoriya-sensei así que debo pensar en alguna forma de como molestar a Ishiyama-sensei. Me adentro en el salón, todo parece normal, nada resalta nada fuera de lugar.

Creo que mi plan no está funcionando, no estoy llamando la atención de nadie y eso comienza a frustrarme ¿Cómo podrá hacer que Midoriya-sensei me note si nadie hace escándalo?

—Buenos días chicos— Salí de mis pensamientos y sonreí levemente al ver como Midoriya-sensei se adentraba en el salón, pero mi sonrisa se borró al ver su rostro, se ve preocupado, cansado ¿Qué ocurrió?

Midoriya-sensei desde que entro se ha mantenido en silencio, lo que me inquieta y me preocupa, espero que no tenga un problema, sé que hoy debemos terminar nuestras monografías pero aun así está muy callado.

—Les haré una pregunta— dijo captando la atención de todos, Midoriya-sensei se colocó frente al salón apoyando su humanidad en el pizarrón mientras miraba el techo y tras un suspiro hablo—. No es una pregunta en realidad, hagamos una cosa, recitare algo, y si alguno de ustedes me dice que es les daré un punto base para siguiente prueba.

¿Punto base? Creo que es la primera vez que alguien hace eso.

—¿Qué quiere decir? —preguntó Kaminari.

—Es decir que digamos si en la prueba tienen un 6, sube a un 7, si tienen un 9 lo suben a un 10, y si se sacan un 10 ese punto puede ser reservado para la siguiente prueba.

Los múltiples susurros invadieron el silencio del salón, era una forma de darle una oportunidad a aquellos que literatura le era difícil.

—¿Listos? Lo diré una sola vez—Midoriya-sensei miró el techo y sonrió con dulzura casi como si estuviese imaginándose algo que le embelesada, parece preocupado— Muy bien:

"Sigo pensando en ese frío, como el agua moviéndose muy rápido y esas dos personas en el agua, tratando de agarrarse la una a la otra. Aferrándose tan fuerte como pueden pero simplemente es demasiado. La corriente es demasiado fuerte y tienen que separarse.

Dejarse ir.

Así es con nosotros. Es una pena, porque nos hemos amado toda la vida. Pero al final, no podemos estar juntos para siempre."

El modo en que lo recito es como si Midoriya-sensei conociera perfectamente lo que significa, como si hubiera vivido en carne propia un desamor. Me molesta, me molesta que alguien hubiera lastimado a Midoriya-sensei ¿Quién sería tan estúpido como para no apreciar a una persona como él?

—¿Qué sintieron? — preguntó con tranquilidad Midoriya-sensei mientras nos miraba de una forma apacible.

—Me siento triste— mustió Mina, mi maestro asintió—, es como si dos personas que se amaban a pesar de luchar tuvieron que acabar con aquel amor.

—Muy bien Ashido-san— dijo con una sonrisa— ¿Alguien sabe que es lo que acabo de recitar?

Reconozco ese extracto, es de un libro que mi hermana me pidió que leyera. Levanto mi mano con lentitud y siento que mi corazón da un vuelco al ver que sus ojos me miran con dulzura.

—¿Si? — mis compañeros voltearon a verme.

—Never let me go—dije, Midoriya-sensei me sonrió y asintió levemente—, es de Kazuo Ishiguto, premio nobel de literatura 2017.

—Correcto— me dijo—, simplemente correcto.

Mis compañeros me aplaudieron agradecidos, algunos me silbaron, la verdad no hice anda que no hubiera hecho alguien que hubiese leído el libro.

—Sho-chan— me llamó mi maestro— ¿Me acompañas afuera un momento?

Analice sus palabras, quiere hablar conmigo ¿Dije algo malo? La idea de que este molesto conmigo me revuelve el estómago, me preocupa y al mismo tiempo me angustia, pero tras meditarlo algunos segundos me coloco de pie y salgo del salón tal como me la pedido el maestro. Escucho que le pide a mis compañeros que continúen con sus monografías y yo le miro desde mis 10 centímetros de ventaja. Su sonrisa se borra y su rostro se torna angustioso.

—¿Todo está bien Sho-chan? — preguntó de la nada, me sorprendí ante su pregunta. —Aizawa me dijo que te estas metiendo en problemas.

Maldición, funciono.

Ya me ha notado, es hora de poner la siguiente fase en acción.

—Si Midoriya-sensei— digo con la mirada baja intentado parecer angustiado y dolido—, es solo que últimamente mi viejo ha estado insoportable.

—Enji, si, tu padre es alguien difícil.

—Mi hermano mayor esta en casa y se la pasan peleando—, me iré al infierno pero que importa, me voy feliz—, los gritos, las peleas, es algo frustrante y no puedo huir de mi propio hogar.

—Sho-chan— mi corazón comienza a latir con rapidez, siento que mi pecho está a punto de explotar al sentir como su mano acariciaba mi mejilla—, puedes hablar conmigo si lo deseas.

—Usted es maravilloso Midoriya-sensei— dije con una sonrisa mientras posaba mi mano sobre la suya disfrutando su tacto, noto que él se sonroja levemente—, no sé qué haría si usted no hubiera notado mi malestar.

—Sho-chan hay mucha gente que se preocupa por ti.

—Pero yo solo confío en usted, Midoriya— dije con descaro, él pareció sorprenderse y de la anda se relajó sonriéndome con dulzura.

—Sho-chan— me llamó, siento el aire dulce y empalagoso, su cuerpo está cerca del mío y noto como sus ojos solo están posados en mí, podría estar todo el día así y no me cansaría— ¿Por qué cambiaste tu cabello?

Entonces regreso a la realidad.

—¿Y tú marca? ¿Por qué la cubriste?

Me le quedo mirando sin saber que decir, la verdad no me esperaba que me preguntara aquello. Miro el suelo afligido ya que no me sentía preparado para una pregunta como tal, no sé qué decir y suelto su mano sintiéndome confundido e ido.

—Sho-chan—siento como su mano acaricia mi cabeza y le miro de reojo para ver que me mira—, tú eran único, tu cabello y tu marca te hacían un niño especial.

—Demasiado especial, era molesto, todos me veían como el hijo del endemoniado Endeavor. —gruñí sin pensar.

—¿En serio? — siento su mano pasar por mi cubierta cicatriz—. Yo veía a Sho-chan, aquel encantador niño que solía dibujar y soñaba con ser doctor. Nuestras marcas son nuestras historias, nos hacen quienes somos, no debes avergonzarte de ellas.

—Es la marca de mi padre.

—Es tuya— Mi corazón se estrujo. Una vez más sus manos, están acariciando mi rostro y mi cabello, me siento tranquilo pero al mismo tiempo frágil, esto no está saliendo como planeaba, sus palabras, su tacto todo es maravilloso, se preocupa por mí—, esto eres tú, y yo estoy orgulloso de ti, no te ocultes.

Es mejor de lo que pensé.

—Midoriya…— musito posando mi cabeza sobre la suya.

Sentí sus manos rodear mi cuerpo envolviéndome en un dulce abrazo, me siento susceptible y maleable a sus palabras, y su tacto está tocando mi corazón. Me dejo llevar y le envuelvo de un modo protector, quiero que sea mío.

—Yo siempre estaré para ti, Sho-chan— es como un sueño, siento su cálida respiración en mi cuello, su aroma es muy similar a la lavanda, su cabello acaricia mi mejilla y es suave como el terciopelo, podría estar horas así y no me hartaría.

Debo seguir con el plan.

Tengo miedo que esto le espante, pero quiero hacerlo. Sé que es muy pronto pero confío en Touya.

Le tomo de los hombros y le alejo un poco dejando nuestro ojos en contacto, Midoriya me mira confundido, y yo siento mi rostro arder de mis propias intenciones. Quiero dejarme llevar pero hay una vocecita en mi cabeza que me grita que esto no es correcto.

—Midoriya-sensei, usted es magnífico— musitó acercándome lentamente, él no parece entender, pero a medida que me acerco su mirada de sorpresa me dan a entender que comprende mi intenciones.

—Sho-chan esp— pero antes de que logre decir algo atrapo su labio inferior chupando con fuerza disfrutando aquella exquisita sensación.

Es dulce, suave y prohibido, jodidamente prohibido, siento como sus manos se posan en mi pecho intentando apartarme pero yo sujeto su rostro con deseos de más. Me estoy calentando y solo porque es él, mi corazón está latiendo a mil por secundo, siento corrientes eléctricas invadir cada centímetro, esto es excitante y por accidente le muerdo con fuerza.

Entro en conciencia de lo que estoy haciendo y me separo con brusquedad de él cubriendo con mí antebrazo mi boca.

—S-Shoto— me dice rojo, sus ojos son de sorpresa de eso no hay duda, creo que he cruzado la línea —¿S-Shoto por qué hiciste eso?

No hay Sho-chan, eso quiere decir, que ya no soy un niño para él.

—L-Lo lamento, me deje llevar— dije con sinceridad.

—E-Eso no esta—

Pero antes de que logre decirme algo, un fuerte sonido acaba con aquel cálido y lujurioso ambiente que he creado, provenía del interior del salón, sonó como vidrio.

Midoriya-sensei alterado con el labio hinchado por mi mordida abre la puerta y yo me asomo por su hombro sin problema.

¿Qué mierda?

—¡¿Qu-Qué paso aquí?! — exclamó Midoriya-sensei atareado, y no es de meno, la escena es confusa. Bakugo estaba semidesnudo, con el torso al aire y además tiene el puño envuelto por su camisa en la cual resaltan pequeños vidrios que de seguro pertenecen a la ventana rota a su lado.

—Ah, volvieron— dijo con tranquilidad el cenizo desenvolviendo su camisa de su puño.

—¡K-KACCHAN! ¡¿POR QUÉ HICISTE ESO?! — chilló alterado mi maestro acercándose a Bakugo mientras este se colocaba la camisa sin abotonarla.

—Tenía calor. — dijo con simpleza.

—¡Ahora mismo iremos a la bodega le dirás al conserje que te de una escoba y limpiaras todo este desastre! — habló mi maestro señalando la puerta.

—Que dramático— Bakugo chasqueo la lengua y comenzó a caminar siguiendo a Midoriya-sensei quien pasaba a mi lado sin mirarme claramente molesto por la situación generada por el cenizo, mientas que Bakugo se detuvo a mi lado.

—¿Crees que te la dejaría así de fácil? — me sorprendo ante su pregunta, mientras que él me mira con aquellos ojos carmesí afilados— tendrás que pasar sobre mi bastardo.

—¡Kacchan! — se escuchó.

—Ya voy, Deku— dijo con una sonrisa de lado.

Me asome por el pasillo enfurecido, impotente para ver como Bakugo caminaba a un lado de Midoriya.

Maldita sea, tango más competencia de la que creí. Y entonces entendí: Kirishima, Uraraka, Bakugo. Maldición esto no es una competencia.

—Esto es una guerra.

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¡Muchas gracias por leer! Espero que este cap les haya gustado, lo publique antes en compensación de la tardanza del cap anterior, espero que les guste x3

Ichigo Mugetsu este cap está dedicado para ti, arriba el ánimo, no te me desanimes, espero que el que publicara un poco antes te anime aunque sea un poquito. Besitos y muchos abrazos.

RESPUESTA A REVIEWS

MasasinMaze

Y el misterio fue resuelto! Shoto solo sigue los retorcidos consejos de su hermano mayor y Bakugo hace de todo para proteger a Deku de las libidinosas intenciones de los demás ¡Bum! ¡Espero que este cap les haya gustado!

dayoku 13

Shinsou se ha mantenido ajeno, pero los chicos pronto comenzaran a sospechar que su relación es más que una fuerte amistad. Chan chan…

Ichigo Mugetsu

Tranquilo soldado, todos tenemos malas semanas, solo tienes que seguir adelante y pensar que los problemas terminan tarde o temprano, sonríe, se feliz, y ¡Plus Ultra! Espero que este cap te haya gustado y te haya alegrado un poco tu día. ¡Muchos saludos y fuerte abrazo!

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¡Se despide Momoleft!