Él, Yo, Ellos.

Grité a todo pulmón mientras seguía con la mirada Natsu que esquivaba a los otros jugadores con una agilidad simplemente sorprendente, Natsu es muy rápido es como un cohete albino que se mueve con suavidad como la de un fantasma ninja.

Natsu da un brinco y de un solo movimiento logra encestar el balón en al aro anotando otro punto.

─¡Eso es Todoroki-kun! ─ grité a todo pulmón mientras que mi albino amigo vuelve a ser acorralado por sus rivales.

Me muevo de lado a lado cual león enjaulado, nervioso por Natsu que se busca una salida para que no le arrebaten el balón. Le grito y le señalo, le doy indicaciones creyendo que me iba a escuchar, pero tras un par de segundos, Natsu logra salir de milagro y aventar el balón a uno de sus compañeros.

─¡ESOO ES! ─ grité eufórico.

Me gustan los juegos, no me importa que sean, solo me gusta gritar y alentar de mil maneras, es divertido.

─¡Corre Natsu! ─ miré de reojo a Fuyumi-san que, al parecer, esta mil veces más nerviosa que yo─, esos chicos son más grandes que Natsu.

─Todoroki-kun estará bien─ dije agitando los brazos emocionado─ Él es el más rápido.

El partido continúa, grito en más de una ocasión emocionado y tras una media hora más, el partido al fin acaba. Mi pecho esta acelerado y mi garganta seca, al punto que al acercarme a felicitar a mi amigo, mi voz suena rasposa, casi ronca. Natsu me dijo que me escucho todo el partido y que mis gritos le alentaron a seguir, cosa que me emociono como su amigo.

Que buen amigo es Natsu.

Todoroki-kun y yo, nos hemos vuelto buenos amigos, hoy conocí a su hermana, un año mayor que él, su nombre es Fuyumi, está en segundo en esta misma escuela. Y al igual que yo, le agradan los niños y quiere ser maestra, una cosa que al parecer tenemos en común lo que se me hace agradable.

Terminado el partido me dirigí a casa, tarareando una canción que Yagi-sensei me mostro que sería el primer opening de la serie. Alguien compro los derechos del libro y lo volverán una serie, coas que ha hecho muy feliz a Yagi-sensei y a mí, pues, soy un gran fan.

En el camino me imagino mi vida como maestro, lo que haré y lo que no haré, algún día prometo no ser tan ogro como maestro, quiero que mis estudiantes confíen en mí, que sientan que pueden contarme lo que sea. Quiero que me vean como alguien de fiar con quien puedan descargarse.

Algún día seré maestro y me preocupare por mis estudiantes, les ayudare y apoyare, y con eso me bastara.

Algún día, seré maestro y haré lo siempre he soñado que me pace en un día de clases.

─Cancelare una clase y no haremos nada.

Mi sueño es tener el poder de cancelar una clase, de poder regalar puntos por montones.

Algún día…

Capítulo 18: Confusión

Sentía los ojos abiertos, podía observar la oscuridad de mi habitación sumado, a esto, aquel silencio sepulcral que rebotaba de pared en pared, aprecio cada detalle, la silla, el escritorio, la luz de la luna entrando por la ventana, la aterciopelada alfombra que compre la primera vez que vine a vivir aquí hace años.

No me puedo mover.

Siento el pánico invadirme, quiero gritar y llorar, quiero poder brincar de mi cama para así escapar de este miedo que me atormenta. Pero no puedo.

Alguien me está mirando, alguien me observa, alguien está a los pies de mi cama y me observa con sus ojos oscuros como los de un demonio, como aquella sonrisa asquerosa disfrutando de mi miedo. Comencé a llorar en silencio, ahogándome con mis lamentos y mis gritos, intenté mover mis extremidades, pero era inútil, nada me respondía.

Mi desesperación empeoro al momento que sentí una caricia en mi pierna, subiendo de apoco a poco hacia mi intimidad.

Me va violar, y no poder hacer nada al respecto.

¿Esto se pudo evitar? ¿Quizás pude hacer algo?

Siento su despreciable mirada sobre mí, su cuerpo esta sobre mi pecho ahogando mi respiración, su oscura silueta cual sombra sonríe como si su boca tuviese luz propia. Lloro ahogado al sentir su lengua acariciar mi mejilla mientras refriega su intimidad sobre la mía.

─¡DÉJAME! ─ grité a todo pulmón sentándome en la cama.

Mi cuerpo tiembla aterrorizado, siento el sudor frío recorrer cada fibra de mi cuerpo, mi respiración agitada me quema y mi pecho me duele ante el fuerte pulso. Me cubrí el rostro horrorizado.

¿Por qué esto no se detiene? ¿Cuándo podre ser libre?

Sentí unos ojos una vez más en mí.

─¡Izuku! ─ observo pálido a Hitoshi que ha entrado en mi habitación mirándome preocupado, temblé en mi lugar asustado─ ¿Qué ocurrió? ¿Paso algo?

─¡H-Hay alguien en la casa! ─ grité aterrado colocándome de pie de inmediato.

─¿S-Seguro?

─¡L-Lo vi Hitoshi! ─ grité alterado mientras apuntó a los pies de mi cama─ ¡Estaba ahí! ¡EL MALDITO ESTABA AHÍ!

─Tranquilo─ me dijo mientras sentí sus manos sobre mis hombros─, Izuku, mírame.

─¡Hitoshi! ─ dije angustiado mientras le afirmaba de los brazos─ Estaba ahí…─ mi voz suena suplicante mientras veo como Hitoshi me mira angustiado, me acarició el rostro y asintió.

─Bien, tranquilo─ me dijo mientras miraba de lado a lado en mi habitación.

Miró por sobre su hombro y asintió, y me señalo hacia el pasillo, me hizo unas señas con las manos, de modo militar que logro calmarme un momento. Seguí a Hitoshi que se movía de pared en pared observando de lado a lado, y tras inspeccionar cada rincón de nuestro hogar, abrió la última puerta, la de la cocina.

─¡AJA! ─ gritó Hitoshi logrando que diera un brinco.

─¡¿Q-Qué?! ─ chillé alterado adentrándome en la cocina.

Hitoshi me daba la espalda y después voltea para mostrarme a Canela con mi pan que había dejado listo para el desayuno.

─Encontramos al ladrón─ me dijo, suspiré aliviado─ Shinsou-Midoriya Canela, tienes derecho a un aboga-felino, todos lo que maúlles será usado en tu contra.

Ah… Solo era canela… ¡Un segundo!

─¿Y por qué mi apellido va después?

─Legalmente es Shinsou Canela, lo hice por respeto a ti.

─¡Es Midoriya Canela! ─ reclamé ofendido mientras le sonreía, Hitoshi sonrió burlesco.

─Na, na─ me dijo mientras le quitaba a Canela mi desayuno y lo aventaba a la basura─, ven vamos a dormir, has tenido una noche pesada.

─Gracias…─musité enternecido.

─Le decía a Canela─ me dijo burlesco mientras pasaba a mi lado─, y claro tú también puedes venir.

Reí enternecido, para después seguirle. Cuando Hitoshi y yo comenzamos a vivir juntos años atrás, solía tener pesadillas contantes, desconozco las razones pero solía llorar entre sueños al punto que Hitoshi tenía que convencerme que todo había sido un sueño con argumentos, ese fue un año horrible, pero gracias a él, logre sobre llevarlo.

Nos detuvimos en el pasillo que separaba nuestras habitaciones, Hitoshi me miró serio mientras tenia a Canela entre sus brazos. Nos quedamos así varios segundos hasta que él rompió el silencio.

─Buenas noches compañero de hogar.

─Buenas noches compañero de hogar…─ respondí amable mientras veía como Hitoshi se adentraba a su habitación, cerrando la puerta a su espalda.

Me quede solo en el pasillo, pensando, mordí mi pulgar ansioso, aún tenía miedo, aun no sé qué pensar de aquel sueño.

No le he dicho a Hitoshi sobre aquel desconocido que me acosaba por teléfono ─acoso que se ha detenido gracias a que avente el teléfono por la ventana del taxi─ no puedo, es demasiado vergonzoso que me esté pasando esto, soy un adulto, esto debo superarlo como el adulto que soy.

Pero el miedo puede más…

Abrí la puerta con suavidad encontrándome a Hitoshi tal como en mis recuerdos, durmiendo sin playera a la orilla de la cama con los brazos cruzados detrás de su nuca, me miró con los ojos entre abiertos con un aire somnoliento muy característico de él. Dudé si pasar, pero fue cuando Hitoshi me hizo un lado en su cama, que me adentre, aun avergonzado de actuar como un niño pequeño.

Me acomodé a su lado, mirándole, y él a mí. Se volteó para verme directo a los ojos y apegó su cuerpo al mío.

─Jamás dejaría que te pasara algo Izuku─ me dijo mientras me abrazaba con fuerza apegándome a su desnudo pecho.

Me sonrojé.

Esto es como cuando estábamos juntos, cuando solía tener pesadillas y Hitoshi me solía reconfortarme a pesar de haberle despertado a mitad de la noche, justo como ahora.

─Gracias…─ musité mientras siento su embriagador aroma, sonrió de lado levemente, me siento perdido en un mar de recuerdos hermosos que me comienzan a excitar.

Levanto la mirada encontrándome con aquellos ojos hermosos de tonalidad violeta. Siento como su mano acaricia mi rostro, acariciando mis pecas con amor, y tras unos segundos, le beso. Su exquisito sabor me recuerda lo adictivo que Hitoshi es, siento sus labios moverse a un ritmo lento y suave, mis manos se aferran a su pecho sintiendo su calor en mis palmas, nuestro beso se profundidad comenzando a acariciar nuestras lenguas. Nos besamos por largo tiempo, Hitoshi se endereza, colocándose de rodillas en el colchón, obligándome a seguirle con tal de no cortar el beso; siento sus manos acariciar mi abdomen debajo de mi pijama, y una viaja a mi pantalón acariciando mi trasero, mientras mi pierna izquierda. se acomoda en su entrepierna acariciándola sobre la ropa.

─Izuku…─ musitó en mis labios sacándome un jadeo excitado.

Continúa besándome, esta vez, con más brusquedad. Su mano acaricia mi trasero, ya por debajo de la tela, una y otra vez, atrayéndome hacia él, disminuyendo la distancia entre nosotros, comenzando un roce de nuestras intimidades.

─Izuku…─ vuelve a decir en mis labios sacando un gemido de mi parte. ─Deku…─ frunzo el ceño, debí escuchar mal─ Midoriya…

Hitoshi muerde mi labio desatando miles de sensaciones que son mi detonante, y al abrir mis ojos, veo aquellos ojos heterocromaticos lujuriosos que están sobre mí.

Mis manos se movieron por instinto, empujé de una forma tan fuerte a Hitoshi que le bote de la cama. Me cubrí la boca horrorizado ¿Qué había sido eso? ¿Shoto? Pero también había escuchado la voz de Katsuki ¿O había sido Eijiro?

Veo que Hitoshi me mira desde el suelo divertido.

─Si querías jugar rudo solo tenías que pedirlo─ me dijo burlesco, claramente burlándose de mi reacción tan anticipada.

─¡L-Lo siento Hitoshi! ¡Y-Yo… N-No sé! Y-Yo-─

─Calma, calma─ habló mientras se colocaba de pie acercándose a mi─, entiendo, muy rápido, podemos ir más lento, tomate el tiempo que necesites─ me dice mientras me acaricia el rostro y me vuelve a besar esta vez con amor y no con lujuria.

─G-Gracias…─ musito confundido para después sonreír.

Nos acomodamos una vez más juntos, sintiendo como los brazos de Hitoshi se acomodan alrededor de mi cuerpo abrazándome con cariño. Respiro su perfume natural, mientras acaricio su pecho, cierro los ojos con lentitud, agradecido de que Hitoshi esté aquí para mí.

Finalmente sucumbo al sueño teniendo una de las mejores noches desde hace mucho tiempo.

Desperté y me encontraba solo, Hitoshi se había ido a la escuela y tras estar varios minutos acomodándome entre sus sabanas, comencé a embragarme con el aroma tan propio de Hitoshi, sin poder evitar sonreír como idiota, recordando cómo sus manos acariciaron mi cuerpo y sus labios se apoderaban de mi boca.

Sonreí como bobo.

Tras una ducha, y un delicioso desayuno, partí a mi única clase. Me siento feliz y pleno.

Me adentre en la escuela y me dirigí hacia la sala de maestro avanzando casi como si cada paso era pisar una nube, no puedo creer que me sienta tan bien.

─¡Buenos días a todos! ─ grité a todo pulmón ganándome una gran cantidad de miradas por parte de mis compañeros.

─Estas en una escuela, no en un carnaval─ me encogí un poco ante el regaño de Aizawa, y me disculpe con una leve reverencia para después acercarme hacia mi puesto.

Dejé mi bolso y mi abrigo, rebusco en mi maletín el plan de la clase de hoy. Se supone que hoy deben entregar sus monografías, espero que hayan recordado el temario que pase en clases.

─¿Cómo está el compañero más ardiente de esta escuela?─ me sonrojé de golpe al sentir aquel susurro en mi oído y una mano en mi cadera. Volteé de reojo para ver aquellos ojos violáceos que parecían ser pertenecientes a los de un lobo voraz.

─H-Hola Hitoshi─ musité en voz baja sintiendo su aliento en mi cabeza, Hitoshi posó su labios entre mis hebras, abrazando mi cintura─ Hi-Hitoshi aquí no…

─Olvídalos…─ me dijo en voz baja haciendo referencia a los maestros que se encontraban en la misma habitación ─ ¿Cómo dormiste? Tus ronquidos me dicen que muy bien─ Me separé para mirarle fingidamente molesto.

─Yo no ronco.

─Oh si, y como oso.

─Eso no es verdad.

─Si─ me dijo mientras volvía a posar sus manos en mis caderas acercándome a su cuerpo sacando una risa por mi parte mientras siento la boca de Hitoshi acercarse a mi rostro─, eres un osito dulce y encantador…─ musitó cerca de mi boca─, mi osito dulce y encantador…

Sentí una enorme mano posarse en mi rostro empujándome con brusquedad dejándome caer en una silla. Abrí los ojos para ver aquellos ojos rojos perteneciente a un hombre de brillante cabello plateado, que poseía el ceño fruncido con clara molestia.

Kan

─¡¿Y A TI QUÉ TE PASA?! ─ la voz de mi antigua pareja me saco de mi trance.

─Si quieren expresar sus homosexualidades, que sea en un motel─ gruñó el hombre mientras se hacía paso a la salida.

─¡Maldito enfermo! ─ gritó Hitoshi desde el suelo mientras se colocaba de pie.

─Esta vez─ ambos volteamos para ver a Aizawa que nos miraba reprobador─, estoy de acuerdo con Kan, están en una escuela, no en motel, así que compórtense como profesionales.

Bajé la mirada avergonzado, era verdad, estamos actuando como adolecentes y en nuestra área de trabajo, si algún estudiante nos hubiera visto hubiéramos estado en problemas.

─Lo lamento Aizawa─ musité en voz baja, golpeé con mi codo a Hitoshi que se había ubicado a mi lado, rodó los ojos.

─Lo mismo.

─Bien, a trabajar se ha dicho, el receso termino─ gruñó el profesor de matemáticas saliendo de la sala de maestros.

Nos quedamos mirando la puerta, y la risa de Kayami-sensei quien nos miraba con picardía desde un rincón, sacó un sonrojo por mi parte y una sonrisa divertida por parte de Hitoshi.

─¿Entonces es oficial? ¿Puedo continuar Shippeandolos? ─ preguntó curiosa a Hitoshi quien sonrió de lado.

─No lo sé─ musitó para después verme─ ¿Puede?

Sonrío como idiota ante los ojos sensuales de Hitoshi, sonrisa que al parecer fue respuesta suficiente para Nerumi, pues chilla y nos abraza alegre.

─Ustedes siempre han hecho una bonita pareja─ nos dice mientras nos abraza para después mirar seria a Hitoshi─. No lo arruines.

Y tras esto, Kayami-sensei se marcha moviendo sus caderas de lado a lado de un modo sensual. Suspiro aliviado para mirar a Hitoshi, tengo que irme a clases, pero nos quedamos mirando una vez más, me siento feliz, beso fugazmente la mejilla de Hitoshi para después huir despavorido por mi acción.

Soy como un niño.

Avanzaba tarareando la canción nueva del opening de Boku no hero, Toshinori, por contrato tenía derecho a supervisar la serie paso a paso, incluso tenia los capítulos antes que cualquiera, ventaja de ser el hijo del creador de la saga de libros. Miré con una leve sonrisa mis pies mientras avanzaba, hoy todo va de bien a mejor, me siento demasiado feliz.

Quizás lo nuestro pueda funcionar.

Es obvio que Hitoshi lo está intentando.

¿Qué puede salir mal hoy?

─¡Buenos días a todos! ─ grito al momento que corro la puerta de la 1-A.

No puedo evitar sorprenderme al notar un aura horriblemente tensa en la clase, siento que la tensión es táctil, veo miradas repletas de odio y una gran cantidad de miedo en algunas ¿Qué paso aquí?

Me adentro ciertamente intimidado, como si hubiera adentrado al peor barrio de la ciudad.

Nadie me ha saludado.

Que miedo.

Miro el lugar de Kacchan, está vacío, Eijiro-chan parece desanimado, Kyo-chan parece molesta y ¿Acaso Kaminari tiene la mejilla inflamada?

No sé qué decir para captar la atención, pero creo que necesito hacer algo.

─¡SE QUEMA LA ESCUELA! ─ los jóvenes se alteraron ante comentario desapareciendo la tensión volviéndose un aire más relajado─ ¡ES BROMA! ¡BROMA!

─Midoriya-sensei─ sonreí al ver a Ten-cha levantarse de la silla─¡No puede jugar con algo así!

─Lo lamento, es que salude y nadie me respondió─ dije divertido al ver que algunos reían ante mi argumento─ ¿Qué tal si hacemos la clase fuera?

─¿Lo dice enserio? ─ preguntó Eijiro-chan mientras me miraba sorprendido, yo solo asentí sacando una sonrisa de emoción por parte de este.

Mis estudiantes comenzaron a colocarse de pie emocionados, y aprovechando el bullicio, me acerque a Eijiro-chan a consultar que ocurría. Me preocupe al escuchar que Kacchan y Sho-chan tienen un conflicto entre ellos, al parecer algo ha ocurrido entre ellos desatando un problema que ha generado cierta tensión entre la clas-─

Deku, ese bastardo te beso

Oh no.

Me cubro la boca encontrando de inmediato la razón del porque dos de mis estudiantes se han agarro a golpes.

Es mi culpa.

─Shoto─ llamo al momento de que veo que mi único estudiante heterocromatico caminar junto a Momo-chan─, necesito un momento contigo. Los demás, por favor, reúnanse en el patio trasero junto a cerezo.

El salón se vació con rapidez, noto que Sho-chan me mira con cierta indiferencia, al parecer, debe seguir molesto por el encuentro con Kacchan. Le miro firme, necesito mantenerme firme, Shoto es un adulto ahora, uno confundido y debo establecer mi poder como maestro.

─Debo hablar contigo─ le señalo el lugar de Eijro-chan, Shoto duda, pero acepta sentándose en el lugar perteneciente a mi estudiante pelirrojo. Por lo menos eh dejado una diferencia de estatura que me da cierta autoridad─. Shoto yo─

─Lo lamento Midoriya-sensei─ me encojo incomodo al verme interrumpido encontrándome con una mirada repleta de arrepentimiento que me atrapa… Otra vez.

─Es mi culpa ─ me dice mientras se afirma el rostro desatando mi lado más débil, mi lado empático─, todo esto es mi culpa─ musita en un tono cortado que acaba conmigo terminando abrazando de una forma paternal a mi pequeño Sho-chan─ Midoriya-sensei, no merezco su perdón.

─No, no, no, no─ repito ciertamente culpable por causar que Sho-chan este triste─, no digas eso, tú eres un buen chico, solo estas confundido.

─Midoriya-sensei─ siento como Shoto comienza a colocarse de pie dejando en evidencia su altura superior a la mía─, usted me confunde.

Siento su mano acariciar mi mejilla, los papeles una vez más han cambiado, Sho-chan ya no está, y ahora solo veo a un hombre de ojos heterocromaticos de brillante mirada, que parece ambiento de mi ser.

¡¿Cómo le hace para cambiar el ambiente tan rápido?!

─Es usted tan bueno, no comprendo cómo alguien como usted puede actuar de esta forma ante mí.

─S-Shoto─ musito nervioso.

Mi corazón da un vuelco al sentir sus brazos rodearme con un fuerte abrazo, que termina son Shoto posando su cabeza en mi hombro, busca consuelo, consuelo que nunca me negaría a dar. Le correspondo y sonrió de lado al notar que esta curvado, he crecido mucho.

Siento un aroma a jengibre muy tenue y encantador, es un aroma propio para alguien tan sofisticado como Sho-chan, es un chico muy listo y cálido que es obvio que no sabe tratar con las personas. Pero yo estoy aquí para él, siempre lo estaré, si el necesita apoyo, se lo daré.

Mi corazón comienza a latir con fuerza al momento que recuerdo lo ocurrido en la noche con Hitoshi, el momento en que sentí aquellos ojos sobre mí. Trago grueso ciertamente nervioso.

—Shoto— llamó logrando que él se distanciara de mí, le observó algo intimidado por aquella mirada tan voraz propia de un hombre. Intento mantenerme firme, soy el maestro—, tenemos que hablar de lo que está pasando entre tú y Kacchan.

Aquella mirada fría y cortante ha vuelto, al parecer el tema no es de su agrado, quizás aquella rivalidad infantil de hace años ha vuelto a emerger. Me sorprendo al notar un brillo diferente en los ojos de Shoto, un brillo repleto de ingenio y un picardía que picó mi curiosidad.

—Bakugo al parecer no entiende que no siento atracción por Uraraka— miró hacia arriba pensando—, creo que los celos no le dejan pensar.

Me quedó analizando sus palabras un momento y tras un par de segundos me cubro la boca sorprendido.

—¡A Kacchan le gusta Uraraka-san!— chillé impresionado, Shoto sonrió levemente y me asintió—¡Ah qué despistado soy! No me di cuenta— me regañé mentalmente.

—No diga nada— me dijo Shoto en un susurro casi cómplice—, creo que Bakugo y Uraraka lo guardan como secreto.

Asiento de acuerdo y no puedo evitar emocionarme ¡Kacchan es todo un galán! ¡Quién lo diría!

—Supongo que en el fondo es algo inseguro— el comentario de Todoroki me saca de mis pensamientos—, no es como Kirishima y Mina que al parecer están probando.

—¡Eijiro-Chan tiene novia!—exclamé—¡Qué emoción!

Mis estudiantes están tan grandes, me alegro mucho por ellos.

¡Oh mi clase!

—Hay que ir al patio Sho-Chan.

Shoto no puso objeciones, y ambos decidimos salir. En el camino comenzamos hablar de los problemas que Shoto tenía en casa, me sorprendí al escuchar que Touya había vuelto de su viaje por América, más de que intentase establecer el lazo familiar que se había roto hace años atrás.

De hablar de Shoto, pasamos a los libros, me dio gusto saber que Shoto era un lector empedernido, mi corazón bombeo de felicidad al darme cuenta que teníamos gustos muy similares.

—¡Yo también soy fan de Boku no hero!—grité animado.

—Me he leído todos los libros y tengo la colección ilustrada— me dijo sacando una pizca de envidia de mi parte.

—Yo no tengo la ilustrada— declare desanimado—, no tengo dinero para esas cosas. Pero tengo todos los cómics.

Todoroki iba a decir algo pero antes de que pudiera hablar llegamos al patio.

—Deku— aquella voz sonó exactamente igual que anoche, igual de ronca y potente, miro algo cohibido al cenizo que se encontraba aun lado de Kirishima ambos sentados en el césped junto a mis demás estudiantes. Me alegra que haya vuelto, significa que su enojo quizás se haya disipado—. Dos caras.

O quizás no…

—Bakugo—Saludó Sho-Chan a mis espaldas.

—¡Muy bien chicos!— hablé interrumpido aquel aire tan tenso—Los he notado ciertamente estresados así que cancelaré la clase de hoy y—

—¡VIVA MIDORIYA-SENSEI!— gritó Sero a todo pulmón siendo apoyado por sus compañeros con aplausos y silbidos, me sonroje ante los halagos pero intenté continuar.

—Haremos un ejercicio de relajación— dije algo apenado. Miró de reojo a Sho-Chan y recuerdo nuestra conversación de hace un momento, sonrió cómplice ante una idea malvada—. Será en parejas— veo que Kacchan y Eijiro-Chan comienzan a acercarse— P-Pero yo elegiré las parejas—se escucharon algunas quejas pero las ignoré—. Muy bien, Eijiro-Chan y Mina-san— no pude evitar sonreír al ver como la pelirrosa se aferraba al brazo de mi antiguo estudiante─, Ten-Chan y Momo-Chan, Kyo-Chan y Sero-san, Kaminari-san y Oijiro-san, Asui-san y Aoyama-san…— a medida que los nombraba se formaban las parejas que yo indicaba— y Kacchan y Uraraka-san.

—¡¿AH?!—gritaron los dos.

Soy todo un cupido, después me darán las gracias por dar un pequeño empujóncito, no tienen por qué avergonzarse de lo que sienten.

—Somos un número impar—digo en voz alta, volteo a ver a Shoto que ha permanecido a mi lado—, Sho-Chan ¿Te molesta hacer el ejercicio conmigo?

—Es un honor— musitó elegantemente, sacando una risa boba de mi parte.

Shoto es un caballero.

—Primero quiero que se pongan frente a frente, y respiren y boten— comienzo a realizar mis propias palabras y frente a mi yace Sho-chan que me imita inflando su pecho para después suspirar con lentitud—, continúen, ahora cierren los ojos— cumplo mi propia orden al notar que todos mis estudiante san obedecido incluyendo a Shoto—, ahora quiero que piensen en alguien que les hace feliz, que llena aquella sensaciones en sus corazones, que le genera una sensación de calidez en el estómago. Ahora, volteense y queden de espalda con su pareja, y acérquense lentamente hasta que sus espaldas entren en contracto— sigo mis propios pasos indicados y tras voltearme retrocedo chocando con la espalda de Sho-chan y río con torpeza al notar que es mucho más alto que yo— ¿Listo?

—Si—escucho en general.

—Muy bien, ahora, respiren y boten, quiero que sientan todo, quiero que sientan la respiración de su compañero, sus latidos, su calidez y ahora por un minutos en silencio, iniciaremos una conexión con nuestro compañero, quiero que imagen que la persona que está a su lado es aquella persona que les hace felices— respiro y boto, respiro y boto, y en mi omoplato siento el acelerado pulso de Sho-chan, esta emocionado, alterado o excitado, quien sabe, su temperatura ha aumentado, y rio levemente—Sho-chan— mustio muy bajo para que solo mi compañero me escuche—, cálmate.

—E-Es difícil— me dice muy bajo.

¿Qué estará imaginando?

—Déjense llevar— digo lo suficientemente alto para que mis estudiantes me escuchen— relájense, aquí no existen los problemas, solo ustedes y aquella persona que llena su corazón.

Respiro hondo, profundo cuando y me sobresalto al sentir que alguien me toma de la mano.

—S-Sho-chan— digo nervioso al sentir su cálido tacto en mi mano.

—Me dejo llevar, como dijo— Trago nervioso y acabo con el contacto algo brusco abriendo los ojos, miro por sobre mi hombro y noto que Sho-chan continua apegado a mi espalda mirándome desde su altura por el rabillo del ojo izquierdo, me siento pequeño y a la deriva al ver aquel ojo zafiro sobre mí, como si supiera lo que estoy pensando o sintiendo.

Como si supiera que su tacto me coloca nervioso.

—A-Ahora, abran los ojos, y que uno le de la espalda al otro— mis manos se posan en los hombros de Shoto y le obligo a mantenerse de espaldas a mí, él me mira por sobre su hombro divertido, ha notado mi nerviosismo producto de su tacto y al parecer le divierte. Poso mis manos en su cuello—, ahora comiencen a masajear la zona del cuello y de a poco comiencen a descender hacia los hombros y después a la espaldas—comienzo a majear el cuello de Sho-chan sintiendo la suavidad de su piel, la calidez que emana, escucho un leve jadeo que me crispa los nervios y luego, una vez más noto aquella mirada jugosa.

—¡Eres pésima! —me sobresalto ante el grito y sonrió nervioso al ver a Kacchan regañando a Uraraka-san quien no guarda silencio y reclama que él está demasiado tenso.

—Más abajiiito— ronroneo Kirishima mientras Mina continuaba bajando desde los hombros a los omoplatos—, podría estar todo el día así.

—¡Ja! Te cobraría— dijo divertida la pelirrosa.

Vuelvo a mirar sin separar mis manos de la piel de Sho-chan, y noto que Kyo-chan se cubre la boca mientras Sero-san yace en su espalda masajeando.

—¡M-Me haces cosquillas! — dice la azabache mientras el chico de amplia sonrisa solo continua su trabajo divertido—¡S-Sero!

—¡La risa es la mejor medicina!

—¡Sero basta! — chilla divertida.

—¡Jamás!

No puedo evitar sonreír y pensar que ellos dos tienen química.

—¡AY! ¡Kaminari! ¡Me duele! — volteo a ver que el rubio eléctrico tiene un aura pesada y oscura mientras masajea a Ojiro, su dorada vista esta posada en la pareja de azabaches, más bien, en el chico alto de amplia sonrisa a quien parece querer matarlo con la mirada—¡V-Viejo! ¡T-Te estoy hablando!

Oh… Creo que quizás me equivoque.

—¡Cambio! — chillo al notar que algunos estudiantes corrían peligro. Me volteo angustiado observando como las parejas me imitan.

—¡A-Ah! ¡Ba-Bakugo eres muy brusco! — gritó Ochako claramente adolorida mientras el cenizo continuaba moliendo sus hombros.

—¡Tú eres muy débil!

—Sero eres muy alto— se quejó Kyo-chan, el azabache rió y le miró por sobre el hombro para después sentarse— ¡Ah gracias!

—¡De nada pequeña hobbit!

—oh viejo— habló Ojiro— estas muy tenso— dijo mientras noto angustiado que el aura de Kaminari ha empeorado a una asesina.

Quizás esta idea no fue la mejor.

Siento una grandes manos acariciar mi cuello sacando un brinco por mi parte. Los dedos de Shoto comienzan a hacer movimientos circulares precisos que acarician mis tensos músculos.

—Está muy tenso, Midoriya-sensei— me dijo en mi oído, suspiro pesado.

—Me preocupa que algunos salgan lastimado.

—Relájese— me dice aumentando la presión en un punto preciso que desata laxación de mis brazos, con un suspiro repleto de alivio—, eso es…

—Se siente bien— digo completamente ido mientras siento como sus manos pasan de mi cuello a la parte superior de mi clavícula—, a-ah duele…

—Es por que estas muy tenso Midoriya— me dice en un susurro muy cálido—, vamos, relájate conmigo…

Sus manos acarician mis tesos músculos pasando a mis hombros, y posteriormente a mis omóplatos, observo de reojo a mis estudiantes que parecen concentrados en sus trabajos, y tras un par de segundos cedo a las manos de Shoto y finalmente me relajo.

Shoto sabe muy bien lo que hace, es impresionante.

—¿D-Donde tú—

—Mi hermana sufre de lumbago y mi hermano me enseñó cuando se fue de casa— me dijo con simpleza.

Así que Natsu era el experto en masajes, quien lo diría…

Siento como las manos de Shoto pasan de mis omoplatos a la parte media de mi espalda, haciendo movimientos circulares con sus pulgares. Se siente bien, debo detenerlo, pero no quiero, me sentía demasiado tenso.

—¿Y ahí? — musitó en un tono aterciopelado que me genero una corriente eléctrica.

—B-Bien— le digo ahogado por una sensación atrapada en mi garganta.

—¿Si? — me pregunta apegando su cuerpo al mío, sintiendo su aliento en oreja— ¿Se siente bien?

—M-Mucho.

—Eso está bien… Izuku— sus dientes atrapan mi oreja desatando miles de sensaciones y estalla un leve y fuerte jadeo que escapa de mi garganta sin permiso

El golpe fue tan fuerte que causo que perdiera el equilibrio, caí sobre mi parte posterior y sentí un pequeño peso sobre mi abdomen, me masajee mi cabeza para abrir los encontrándome con Uraraka sobre mi completamente desorientada.

—¡A-Ah Uraraka-san! ¡¿T-Te encuentras bien?! — pregunté alterado notando que la chica parecía perdida, me miro confundida y tras unos segundos se sonrojo.

—¡L-L-L-Lo siento mucho Midoriya-sensei! — gritó a todo pulmón.

—Está bien— dije mientras sujetaba sus hombros intentado calmarla, noto que Shoto extiende su mano ofreciendo ayuda a la chica, y ella acepta avergonzada.

—¿Qué paso? — preguntó Shoto curioso.

—Perdió el equilibrio— los tres volteamos a ver a Kacchan que yacía con las manos en los bolsillos—ups…

—¡A-Ah! ¡S-Si! —dijo ella nerviosa—M-Me caí…

Me coloco de pie y acaricio mi cabeza en el lugar donde me golpe, me dolió.

—¿Midoriya-sensei está bien? — observo que la clase me están rodeando preocupados.

—¡Bakugo ten mas cuidado! — Grito Eijiro-chan como regaño— Pudiste dañar a Uraraka o Midoriya.

—¡Sí! — apoyó Kaminari— Imagínate si lastimabas a Midoriya-sensei, nos dejas sin profesor ¡Idiota!

—¡CIERREN LA BOCA! ¡LA QUE TROPEZÓ FUE LA CARA REDONDA!

El aire se torna tenso una vez más, y tras varios minutos intentando recuperar aquel ambiente pacifico, sin buenos resultados, doy por finalizada la actividad de relajación.

Ordené que volviéramos al salón y que debieran dejar las monografías en mi escritorio. Suspiro desalentado al notar que solo ha empeorado la situación.

—Midoriya-sensei— miro de reojo a la pelirrosa que yace a mi lado—. Muchas gracias— me dijo animada sacando una enorme sonrisa de mi parte.

Por lo menos le sirvió a una, y con eso me basta.

—De nada Mina-san.

—Hoy Ochako y yo tenemos partido de voleibol ¿Se quedara a apoyarnos? —su pregunta me sorprende, no estaba enterado. Cuando era joven solía ir a ver los partidos donde Natsu jugaba y solía apoyarlo siempre, que buenos tiempos.

—Claro, me gustaría mucho.

El partido era a las tres, y mi clase acaba a la una. Tendría que hacer tiempo en ese rato.

Al volver al salón me encontré con la pila de papeles y carpetas, todas las monografías correspondientes a mis estudiantes, el salón comienza a vaciarse y decido marcharme.

─¿Viejo te vas a quedar a apoyar a las chicas? ─ acomodo los trabajos bajo mi brazo mientras escucho con descaro la conversación que tiene Eijiro-chan y Kacchan.

─No, tengo mejores cosas que hacer.

─Ah que pena…─ estoy listo para irme, pero antes de salir me paro frente al salón.

─¡Chicos! ¡Hoy nuestras compañeras tienen un partido de vóleibol, estaría muy feliz si todos juntos vamos a apoyarlas! ¡El apoyo es importante! ─ digo emocionado esperando que el que toda la clase este le dé animo a mis estudiantes.

─¿Se quedara Midoriya? ─ me preguntó Eijiro-chan emocionado.

─¡por supuesto! ─ respondí claramente alegre─ ¡Así que espero vernos en la tarde! Me incluso un poco fingiendo decir algo secreto hacia Eijiro-chan─, si llegas primero resérvame un puesto.

─¡Oh! ¡Claro que sí!

Me marcho animado, hoy me siento muy energético, creo que podría revisar las monografías en mi tiempo libre.

Me dirigí al salón de maestros, en donde para mi sorpresa, estaba completamente vacío.

Las reuniones.

A claro, las reuniones para los maestros son los viernes, Hitoshi y Aizawa deben estar ahí. Supongo que no gano nada con ir, no quiero volver a tener problemas con Kan, mucho menos tras el incidente de esta mañana.

Me siento en mi escritorio asignado, escritorio que solía pertenecerle a Toshinori, observo curioso las múltiples calcomanías que están pegadas, muchas de Boku no hero, me da mucha gracias que a su edad tenga calcomanías tan infantiles.

Comienzo a revisar los trabajos, uno por uno, en un principio me siento energético, pero tras tres trabajos mi energía comienza a ser absorbida casi como un dementor estuviese a mi lado. De vez en cuando suspiro aburrido, los temas van desde grupos musicales a "Porque soy hermoso".

Tras una hora, solo he revisado cuatro trabajos, y eso me desalienta, me estiro con pesadez, pues, al intentar leer el quinto trabajo ya no me siento concentrado para continuar. Comienzo a balancearme en la silla aburrido, mientras miro el techo con un lápiz en mi labio superior, podría irme a casa.

No, prometí que me quedaría al partido.

Miré el celular viejo que Hitoshi me había prestado para estar comunicado desde que por "accidente" mi celular se había roto. Aún falta una hora.

Lloriqueo aburrido, no que hacer.

Decido que es hora de un paseo turístico por la escuela, a esta hora todos los estudiantes deben estar en casa, podría recorrer la escuela para ver que tanto han decorado, ampliado y esas cosas. Animado con la idea, comienzo mi paseo, recorro el primer piso entre brincos, a veces corro y me detengo comenzando a deslizarme por el suelo por lo pulido que esta, otras simplemente me detengo y me dejo caer en la cerámica sintiendo la frialdad de esta atravesar mi camisa.

Tras 20 minutos perdidos, al fin llego a un área nueva en la escuela, el auditorio, lo construyeron hace cinco años, poco después de que saliera de la escuela. Abro la puerta curioso, más cuando noto que las luces están encendida.

Mi corazón da un vuelco al escuchar una voz melodiosa acompañada de una guitarra, me adentro en silencio, y una gran felicidad me invade al reconocer a la chica que yace cantando sentada en medio del escenario con una guitarra.

Kyo-chan canta hermoso, sus dedos se deslizan cual pluma sobre una hoja, es una canción lenta y muy bonita, pero mi pecho se aprieta al comprender la letra. Habla de un amor extraño, un amor confuso, uno que jamás se podría corresponder por el miedo al dolor, a la inseguridad, el miedo a la traición.

¿Kyo-chan estará enamorada?

La idea me alegra y me preocupa ¿Quién será aquella persona en que Kyo-chan no confía lo suficiente para decirles sus sentimientos?

Mi mente recuerda aquel chico azabache de amplia sonrisa.

¿Sero-san quizás? O ¿Kaminari-san? O ¿Ejiro-chan? Hay muchas opciones…

Escucho que se detiene, y veo como anota algo en un cuaderno, sonrío ampliamente y azoto mis palmas generando un fuerte aplauso, que al parecer, le toma por sorpresa.

─¡Hermoso! ─ chillo alegre y orgulloso.

─¡Mi-Midoriya-sensei! ─ grita colocándose de pie dejando caer la guitarra─ ¡¿Q-Qué hace aquí? ¿D-Desde cuando está escuchando?

─No sé, solo sé que cantas muy bonito Kyo-chan─ dije animado mientras me acercaba al escenario, mi azabache estudiante se sonroja y cubre su rostro avergonzada.

─N-No se supone que me escuchen.

─¿Y por qué no? Cantas muy bonito─ hablé emocionado apoyando mis manos en el borde del escenario tomando impulso para sentarme a la orilla de este─. No sabía que cantaras…

─No lo hago ─me dice avergonzada─, s-solo toco el violín.

Sin vergüenza alguna, y claramente pidiendo permiso, tomo la guitarra de Kyo-chan, es vieja, esta gastada pero tiene un hermoso color caramelo. Tiene detalles muy hermosos y un grabado que capta mi atención.

─¿Mitoku?

─Es el nombre de mi abuela─ me dice con tranquilidad─, esta guitarra pertenecía a mi abuelo, que se la pasó a mi padre y ahora me pertenece a mí.

─Oh… Es un tesoro familiar─ digo impresionado al notar los años de cuidado que presenta─ ¿Tu padre te enseño a tocar? ─ ella precio sorprenderse ante mi pregunta─ ¿Por cierto como está tu padre?

Hubo un silencio que borro mi sonrisa, Kyo-chan me observo varios segundos antes de responderme, casi como si buscara las palabras adecuadas.

─Mi padre falleció Midoriya-sensei.

Oh mierda…

─Y-Yo l-lo lamento─ digo apenado ante mi pregunta tan irrespetuosa.

─No se preocupe, no lo sabía. ─bajo la mirada apenado y siento una mano amigable, observo con dolor a Kyoka que me sonríe levemente con tranquilidad─. Está bien, no se sienta mal.

El padre de Kyo-chan falleció tres años antes de entrar en la U.A., un derrame cerebral que acabo con su vida, fue algo inesperado, él solo se fue a dormir y al día siguiente simplemente no despertó. Por lo que Kyoka me fue contando en nuestro tiempo juntos en el escenario, fue un golpe devastador para su madre, y ella intentado consolarla, comenzó a tocar el violín en honor a ella, esperando que aquello aumentara el lazo entre madre e hija dejando de lado el sueño de Kyoka de ser una estrella de rock. Mi sorpresa fue grande al enterarme que aquellos años de dificultad, Kacchan y Eijiro-chan estuvieron con ella apoyándola, ayudándola en cada situación.

Eso me hace sentir mejor.

─Ya son las tres─ me dice Kyo-chan mientras me mira divertida, tengo su guitarra─, así no es Midoriya.

─¿No? ─pregunto sorprendido al ver que una vez más e posicionado mal los dedos en las cuerdas─ ¿Y así?

─Claro que no, está inventando notas.

─Ah, definitivamente no sirvo para esto.

─Si, mejor conserve su empleo.

No puedo evitar reír ante su comentario, pues es verdad, soy asco de artista, moriré de hambre si me dedico a esto.

Tras media hora o quizás más de una conversación muy sentimental, Kyo-chan tomo más confianza conmigo, en el camino comencé a interrogar sobre la canción, pero no logre conseguir más que uno que otro sonrojo y un: "Es un idiota"

Llegamos al gimnasio, veo entre la gran cantidad de público a Eijiro-chan y las chicas de mi clase que nos levantan las manos haciendo señas para que nos dirijamos hacia su lugar.

Al llegar a las gradas me sorprendo una vez más al ver a Kacchan, esta de brazos cruzados entre el espacio vacío que Eijiro-chan ha dejado para mí. Sonrío ampliamente y le saludo a lo que él me ignora con pesadez, no le doy mucha importancia, pues, el partido ha iniciado.

De inmediato busco a Mina-san y Uraraka-san, las encuentro de inmediato, están con otras chicas que no reconozco, y por lo que me explica Eijiro-chan, son de la 3-B.

El partido es muy parejo, el equipo invitado es feroz, pero mis estudiantes lo son aún más, Mina-san es rápida y muy ágil, atrapa siempre la pelota antes que toque el suelo lanzándose con velocidad sin impórtale salir lastimada.

─¡TU PUEDES URARAKA-SAN! ─ grito a todo pulmón al ver que la pelota de dirige hacia ella. Mi castaña estudiantes da un salto, uno muy pero muy alto, que logra superar la altura de la maya, era como si flotara, y de un fuerte golpe lanza la pelota del otro lado de la cancha anotando un punto. ─¡ESO!

─¡Uraraka es muy fuerte! ─ me dice animado Eijiro-chan, yo asiento emocionado, desde que inicio el partido he estado de pie gritando como loco.

─¡Es muy rápida! ¡Y viste! ¡Que salto!

Escucho que Kacchan chasquea la lengua, le miro de reojo notando que está mirando el juego con mala cara. Tal vez estoy alentando demasiado a Uraraka-san, Sho-chan dijo que Kacchan y ella están en algo, tal vez estoy haciendo que Kacchan se ponga celoso, no quiero más problemas entre mis estudiantes.

Pero me es imposible guardar silencio.

─¡ATRAPALA-ATRAPALA-ATRAPALA! ─grito tan acelerado que la palabra pierde sentido, y una vez más Uraraka-san logra salvar al equipo y generar otro punto. ─¡ERES MI HÉROE URARAKA-SAN! ─ chillé emocionado mientras bailoteo en las gradas.

El silbato arremete entre el ruido del gimnasio, observo al árbitro que levanta ambas manos y finalmente señala al equipo de Yuei como el ganador. Mis estudiantes ─Menos Kacchan─ corremos hacia el equipo que comenzamos a felicitar a las chicas.

─Uraraka-san eres impresionante─ dije emocionado mientras la castaña me miraba alegre─, eres muy rápida y fuerte ¡Me dejaste impresionado!

─E-Es muy amable Midoriya-sensei─ me dice mientras juega con sus dedos─¿L-Le gusto el partido?

─¡Me fascino! ─ dije en respuesta muy animado. Mina-san apareció de la nada abrazando a la castaña que tenía frente a mí y mirándome alegre.

─¡Si le gustó tanto debería venir a nuestros entrenamientos y a todos nuestros partidos! ─ dice ella animado─ ¡Ochako es una fiera en la cancha!

─¡M-Mina! ─ se quejó la castaña, yo solo reí divertido.

─Pues me encantaría. ─ hable alegre de ser incluido.

─Oh, así que le encantaría…─ no logré identificar su tono, pero estoy seguro que aquel comentario de Ashido-san era más para Uraraka-san que para mi─ ¡Bueno me iré a dar una ducha! ¡Nos vemos después Ochako!

─S-Si─ musitó en respuesta mientras ambos veíamos como la pelirrosa se marchaba a los camarines con sus otras compañeras─. M-Midoriya-sensei─ le miré curioso al escuchar la voz de Ochako llamándome. ─. M-Me hizo muy feliz escuchar su apoyo, me gustaría que viniese más seguido a los partidos.

Aquella revelación me hizo muy feliz, asentí alegre, y le prometí que estaría en todos los partidos en que ella estuviese, alentándola con toda mi voz, no importara si quedaba mudo o no.

El viernes acabo, fue un día largo pero divertido, me siento agotado, decidí ir al salón de maestros a buscar mis cosas y me sorprendo al encontrarme en el camino con Kacchan que yacía apoyado en una pared, casi como si estuviese esperando algo.

O quizás a alguien, debe estar esperando a Uraraka-san.

─Muy buen partido ¿No Kacchan? ─ pregunté mientras pasaba frente a él, me sorprendo al notar que comienza a caminar a mi lado.

─He visto mejores─ me dice con pesadez.

─¿Y que harás ahora? ¿Te iras a casa? ─pregunté curioso, Kacchan me miró de reojo.

─Supongo.

Caminamos en silencio, Kacchan iba al salón por sus cosas, me sorprende que no las hubiese llevado al gimnasio, quizás es un poco despistado y las olvido, los adolescentes lo son despistados por naturaleza. Me detengo en el salón de maestros y le miro alegre.

─Bueno Kacchan es hora de separarnos, espero que disfrutes tu fin de semana─ le digo animado, él solo se mantiene mirándome.

Mi sonrisa se borra al ver que Kacchan se mantiene serio, solo me mira, guarda silencio, le miro curioso, Kacchan ha crecido mucho en estos años, tiene rasgos adultos con cierto aire rebelde que volvería loca a cualquier adolecente. Sus ojos son fuertes y feroces casi como si te devorará con solo observarte un instante, aquel color carmesí es de una tonalidad que compite con el fuego, un fuego repleto de pasión.

─Deku…─ estoy perdido y confundido en sus ojos, Kacchan tiene unos ojos muy bonitos, no lo había notado.

Y es muy tarde para notar que está muy cerca de mí.

─¿Ka…Kacchan? ─ pregunto con voz temblorosa al notar que está invadiendo mi espacio.

Esta casi sobre mí, siento su aliento sobre mi rostro, me mira con unos ojos repletos de superioridad, su vista refleja cierta frialdad, que de un momento a otro, derrumba mi miedo al notar confusión. Esta afligido, los rasgos de su rostro lo delatan, jamás había visto a Kacchan así.

Confundido, perdido y… frágil.

La puerta del salón de maestros se abre de golpe y un brazo me atrapa causando que diera unos pasos hacia atrás y chocara contra alguien. Un brazo rodea mi pecho con posesión, estoy confundido, fue demasiado rápido.

─Ah, Bakugo, que sorpresa─ mi corazón da un vuelco al escuchar una voz tan conocida para mi tan cerca de mí, de hecho, esta aun costado de mi rostro.

Kacchan parece asqueado, cosa que angustia, miro preocupado a Hitoshi que en vez de estar burlón o divertido como siempre que molesta a un estudiante, esta serio, serio como si intentase espantar con la mirada a Kacchan.

─¿Se te ofrece algo Bakugo? ─ preguntó en un tono ronco mientras aumentaba su agarre.

Esto está mal, a este paso Kacchan notara nuestra cercanía.

─Tsk─ la lengua afilada de Kacchan resuena en el pasillo, y aquella postura a la defensiva tan común en él, vuelve, desvaneciendo aquella mirada repleta de confusión de hace un momento─, no sabía que andabas toqueteando a tus compañeros de trabajo, Ojera con cara.

─Solo a los lindos─ ronronea con superioridad Hitoshi a mi lado.

Una vez más un duelo de miradas, uno que me descoloca y causando que vuelva a retomar mi postura.

─Ka-Kacchan, te llevo a la escalera─ le digo nervioso tomando del brazo mi cenizo estudiante obligándole a continuar por el pasillo, este se deja llevar por mi tacto, miro por sobre mi hombro a Hitoshi, y le regaño con la mirada, para continuar por mi camino.

Caminamos en silencio hasta la escalera, Kacchan da pasos muy marcados, pasos que retumban en el silencio del pasillo. Me quedo apenado sin saber que decirle, ha visto algo muy comprometedor para mí como maestro.

Hitoshi tonto, tendré que hablar con él por tu culpa.

No sé cómo abordar el tema, es demasiado difícil explicarle a un estudiante, a quien tengo tanta estima, que en verdad mi orientación sexual está ligada hacia ambos sexos.

Respiro pesado, no puedo dejar que Kacchan le diga esto a alguien, aunque Kacchan no es de las personas que haría algo así.

─Ka-─

─¿Qué carajos tienes tú y el ojeroso ese? ─ me sorprendo ante la pregunta tan agresiva al llegar a los pies de la escalera. Kacchan está con dos pies sobre los peldaños mientras me mira con clara molestia─ ¿Están cogiendo?

Mierda, Kacchan es muy directo.

─¡N-No! ─ chillé avergonzado ante su forma de hablar.

─¿Entonces que carajos pasa? ¿Por qué ese bastado anda por ahí tomándote como tu dueño? ─ me sorprendo ante aquella observación.

¿Eso hizo? ¿Me estaba marcando como de su propiedad?

─Yo no soy un objeto Kacchan, nadie puede hacer eso─ dije serio ante aquel comportamiento no aprobado por mí, por parte de Hitoshi.

─Pues es bastardo al parecer no lo sabe─ me gruñó con molestia, Kacchan dio unos pasos subiendo un par de peldaños, me daba la espalda al momento en que se detuvo, no me miraba pero permanecía inmóvil─ ¿Hay algo entre ustedes?

Su voz suena triste, casi melancólica, es como si su felicidad dependiese de mi respuesta.

¿Por qué me siento así?

Siento una horrible opresión en el pecho, siento culpa, siento que esto es mi culpa, pero no hay razones para aquello. No comprendo.

─No─ dije con una falsa seriedad, Kacchan al fin me mira, solo logro ver el iris de brillante carmesí por el rabillo del ojo, una mirada repleta de angustia y tristeza.

Una vez más aquella fragilidad, siento que estoy viendo aquel lado humano que Kacchan normalmente oculta, aquel lado que siente y sufre.

─Te lo prometo, Kacchan, entre Shinsou-sensei y yo no pasa nada ─ dije con una leve sonrisa.

Kacchan guarda silencio ante mi respuesta y tras un par de segundos, retoma su camino hacia el tercer piso en busca de sus cosas.

¿Por qué me siento como una basura?

.

BUM MIDORIYA MENTIROSO MENTIROSOOOOO xD

¿Notaron aquella alianza momentánea en este cap? ¡Una dedicatoria en el próximo capitulo a quien lo diga!

Lamento la demora, estamos cerrando el año y bueno, a comenzado la opresión salva el semestre o muere en el intento. Espero que este cap les haya gustado.

RESPUESTA A REVIEWS

MasasinMaze

Kyoka es clave, sin duda es clave, ella sera una de las que... Puff casi digo algo que puede arruinar el suspendo ¡jojo! ¡Saludos :3!

Eien Dark

¡Una mas que intenta salvar el semestre! Pero intento hacerme el tiempo para actualizar, ya que escribir es mi forma de desestresarme. Pero wueeeno, muchas gracias por leer y me alegro que te guste el como describo a los personajes y el modo de cambio de perspectiva. ¡Saludos!

Ichigo Mugetsu

un Ichigo confundido akasjksa Espero que el cap te haya gustado tras solucionar tu conflicto ¡Saludos!

Jackesita Frost

Lamento la demora, el semestre no se detiene :c pero esta casi terminando :3

Dayoku 13

¡KatsuuuDeku!

Fangirl309

aksjajsk era broma, no hay castigo ... ¿O si? ¿O no? o puede que si... ¡BUAJAJAJA! Muchas gracias por dejar un comentario, todo bien, no es necesario que dejes si no quieres pero me da gustito que hayas dejado uno ¡saludos!

Eso es todo por hoy amigos

¡No olviden dejar sus reviews! ¡Su opinión es importante para mi!

Se despide: Momoleft.