Él, Yo, Ellos

Midoriya-sensei ha mandado una tarea a casa, es una guía con cuatro dibujos diferentes. Eran cuatro dibujos de un pollito en el cual salía: desayunando, almorzando, cenando y durmiendo. Cada cuadro tenía su propio reloj sin las flechitas que señalaban los números y la tarea era dibujar las manecillas del reloj a la hora que yo desayuno, almuerzo, ceno y duermo.

El sábado decidí hacer mi tarea, desperté cuando Natsu me movió para ir a desayunar. Cuando me levante, fui en busca de mi guía y un lápiz en mi bolso, y corrí de inmediato a la cocina donde estaban mis hermanos comiendo cereal. Touya me miró curioso al verme llegar con mi tarea, pero me ignora y me sirve el desayuno como siempre.

Mientras disfrutaba de mi cereal, hice mi tarea en la parte del desayuno y dibujé las manecillas del reloj.

Repetí la situación en el almuerzo, la cena y a la hora de dormir.

Dibujé con colores, e incluso hice trabajo extra, espero que Midoriya-sensei este orgulloso de mi el lunes cuando le muestre mi dibujo.

Y el lunes, llegó con rapidez.

Al iniciar la clase Midoriya-sensei fue uno, por uno, revisando la tarea indicada, yo, orgulloso la entregue emocionado porque Midoriya-sensei la viese.

—S-Shochan ¿Q-Que hiciste? — me preguntó, le miro confundido.

—Dibujé manecillas a los relojes— dije con tranquilidad.

—A-Ah sí veo…— me dice alegre—. M-Muy bonitas.

—¿Ocurre algo joven Midoriya?

—Shochan le dibujo Manecillas a los relojes, literalmente— Observo como Yagi-sensei ha llegado a un lado de mi maestro pecoso, y él le muestra mi tarea, mi rubio maestro la observa y luego ríe estruendosamente para después envolver mis cabellos.

—Muy lindos dedos le dibujaste a los relojes— me dice felicitándome, yo sonrió alegre y emocionado.

—¡También le hice piecitos!

Midoriya-sensei me puso dos caritas felices en la tarea por el trabajo extra, me alegro mucho porque dibujar piecitos es difícil.

Capítulo 20: Formas de entender

Una vez más suspiro con pesadez, creo que es la tercera vez que leo este párrafo y aún no logro comprender de que me está hablando el autor. Dejo descansar el libro sobre mi pecho mientras continuó mirando el techo, el silencio de mi hogar es propio de la hora, después de todo, mañana es lunes. Últimamente tengo mi mente está muy dispersa, no logro concentrarme, sin darme cuenta termino mirando a la nada pensando en las infinidades del vacío.

Esta semana ha sido algo pesada, meterme en problemas hizo que Fuyumi me esté vigilando como sabueso en busca de una respuesta por mi comportamiento, sumado a que Bakugo es una molestia, lo único bueno de esta semana, es que al parecer estoy logrando avances con Midoriya. Logré abrazarle y además acariciar su espalda, pegarme a su cuerpo sin tener una respuesta negativa.

Hice lo que Natsu me dijo que hiciera.

Aun así siento que estoy pasando los límites, puesto que Midoriya sigue siendo un maestro, pero Touya me aconsejó que debía intentar superar cada límite con tal de atraer su atención.

Pero aún así, algo en mi me grita que esto no está bien.

—Midoriya y yo tenemos cosas en común— aquella breve conversación desde el salón al patio, ambos notamos que teníamos el mismo amor hacia los libros, y mi corazón dio un vuelco en aquel momento cuando dijo que su saga favorita era la misma que la mía, y mi felicidad emergió al verle hablar de sus capítulos favoritos. Era como si su rostro se iluminase, y pese a que Midoriya es joven, parecía un niño por el modo en que me hablaba, en aquel momento cualquier desconocido podría decir que incluso, yo era el mayor entre nosotros.

Sonrío levemente ante la imagen de Midoriya caminando a mi lado sonriendo ampliamente mientras me relata lo que cree que va pasar en el siguiente tomo. Sus ojos, su sonrisa, sus hoyuelos, sus pecas y su cabello, me dan una imagen de un Midoriya joven e infaltil, como si ambos estuviésemos en la misma clase, como si estudiáramos juntos.

Como si tuviésemos la misma edad.

—Shoto— dirijo mi mirada hacia la puerta—¿Puedo pasar?— me siento en mi cama mientras asiento, Fuyumi de seguro a venido a reclamar el hecho que aún esté con la luz encendida.

—Leeré este capítulo y me iré a dormir— dije con simpleza, pero ella negó mientras se sentaba a la orilla de mi cama.

Sino es por eso, entonces no tengo ni la menor idea de porque está aquí.

—Shoto— Me llamó, cerré el libro ubicando el seprarador en la página en que quede, y puse toda mi atención en ella— ¿Alguien te molesta en la escuela?—arqueo la ceja ante ello— ¿Alguien te quita el almuerzo o algo?

¿Es acaso una broma?

—Hermana— habló con suavidad sin intenciones de hacerla enojar ni mucho menos irritarla—, soy uno de los más altos de mi clase.

—E-Eso lo sé, es solo que—

—Me ejército semanalmente.

—S-Si, pero—

—Puedo noquear a Natsu si quiero— dije con simpleza.

—N-No se trata de—

—Tal vez pueda noquearlo de un puñetazo—dije mientras lanzaba puños al aire.

—¡No es eso Shoto! — chilló logrando que bajara los puños, le miro indiferente, pues no veo cual es la razón por la cual esta tan alterada, ni mucho menos la importancia.

Fuyumi continua a la orilla de la cama presionando sus puños contra su regazo, le miro intentando averiguar que piensa, parece molesta, pero no entiendo porque.

—Hermana.

—Puedes confiar en mi— me quedo tranquilo ante ello, pues, eso ya lo sé, pero por los rasgos de Fuyumi, ella parece no estar al tanto de que lo sé—, Shoto, siento que siempre has sido distante, eres alguien duro que nunca comparte sus cosas.

—No le veo la necesidad.

—Ese es el punto— arqueo la ceja ante ello—, hay veces que es bueno desahogarse.

Me le quedo mirando, pensando en algo que pueda hacer feliz a mi hermana mayor.

—Tengo sueño.

—¡No de esa forma! — me reclamó, suspiré pesado.

No sé qué decirle para complacerla.

—¿Qué te esta pasando? — Vuelvo a mirarla, esperando a que se explique—. Me entere que últimamente estas muy agresivo con tus profesores y compañeros.

—Agresivo— repito, ella asiente.

—Mic me llamo algo angustiado por tu comportamiento.

Es curioso que haya sido Hizashi-sensei y no Aizawa.

—Dice que has discutido con muchos profesores, que te han llevado a la oficina del director en tiempo record y solo por milagro no han llamado a mi padre— me quedo en silencio, creo que el plan me Touya ha causado más problemas de los que ya tengo—, y también me dijo que has estado peleando con un chico, un tal Batugo.

Batugo

Sonrío levemente, mi hermana está preocupada, de eso no hay duda, pero no puedo evitar encontrar gracioso que no recordara el nombre de Bakugo.

—Esto es serio Shoto— me dice, asiento intentado borrar aquella tenue sonrisa en mis labios. —Soy tu hermana, he visto que has comenzado a hablar mas con Natsu y Con mi hermano mayor Touya, pero yo también estoy aquí, ellos pueden escucharte y aconsejarte de la misma forma en que yo también puedo hacerlo— Fuyumi toma mi mano angustiada—, por favor Shoto, comparte conmigo.

No me había percatado que tan importante era para Fuyumi el hecho de que yo hablara con ella, nunca me he visto e la necesidad de compartir mis problemas, ya que siento que no logro nada angustiando a las personas con mis angustias o con mis males, nada en esta vida es imposible, todo tiene solución y cada problema que me invade no es excepción a la regla.

Pero Fuyumi quiere hablar.

—¿Qué quieres saber? —le pregunto directamente, pues, si digo cosas a la azar como hace un momento quizás solo logre que se moleste más. Noto como los ojos de Fuyumi brillan de emoción.

—¿Por qué estás hablando más con Natsu y mi hermano mayor?

¿Eso quería saber? ¿Solo eso?

—Les he estado pidiendo consejos— dije con tranquilidad.

—¿De qué?

Muy bien, esta conversación a tomado cierta dificultad y rumbo que dañara mi integridad mental y emocional, de eso no hay duda. Analizo si responder, si respondo, significa que tengo que hablarle de que me gusta alguien mayor que yo, y además que es un maestro.

Y un hombre.

—¿Shoto? —pregunta ella, obviamente, angustiada y de seguro nerviosa por el suspendo.

No tengo salida.

—Me gusta alguien— digo miro mis manos, esto es incómodo—, y no es una chica.

Siento el silencio de mi hogar, no hay ruidos, no hay movimientos, mi padre está en el hospital y mi hermano Natsu ya no vive con nosotros pese a que viene seguido. Solo somos Fuyumi y yo.

Levanto la mirada al escuchar los sollozos silenciosos provenientes de mi hermana, y me quedo en blanco al ver que esta con ojos lloroso, desbandando en lágrimas, normalmente diría que es decepción pero, su mirada repleta de brillo y emoción me dicen lo contrario.

—¡SHOOOTOOO! —Me congelo al sentir los brazos de mi hermana mi sobre mientras me abraza y refriega su rostro contra el mío, lloriqueando cosas inentendibles, cosas que son un chillido agudo para mis oídos—¡ESTOY FELIZ POR TI!

Suspiro algo cansado y palmeo su espalda intentando consolarla.

—Fuyumi— hablo mientras ella se separa de mí y atrapa mi rostro juntando mis mejillas— Fuyumi.

—¿Si?

—Detente.

Al fin deja mi rostro, mientras solo ríe divertida limpiando sus lágrimas, acaricio mis mejillas adolorido.

—¿Y quién es? ¿Le conozco? — me pregunta curiosa.

Técnicamente si, si no mal recuerdo, Midoriya era compañero de clases de Natsu en preparatoria.

—Creo.

—¡oh que bien! —me dice animada— ¿Y quién es?

—Midoriya Izuku

—¡A-Ah Que bien!

— Es un maestro.

—Aja…— su sonrisa es constante y tras un segundo noto como su rostro pierde color—¿M-Me das un segundo?

—Claro.

Se coloca de pie con lentitud, y se marcha de mi habitación activando un mal presentimiento en mis tripas. Me coloco de pie en pijama en busca de mi hermana, me encamino al living y me encuentro con Fuyumi marcando el teléfono con una vieja libreta en mano.

Le miro confundido y tras un segundo mi pánico se desata.

—¿Hola? ¿Hablo a la residencia Midoriya? — me lanzo con velocidad contra mi hermana quitándole el teléfono y colgando de inmediato— ¡Shoto!

—¡¿Qué haces?! — pregunté alterado.

—¡Llamo para hablar con el loco de tu novio para reclamarle que está saliendo con un menor de edad! — chilló mi hermana alterada, su puño choco contra su palma desatando un lado repleto de furia que desconocía que ella tenía—. Si hubiera sabido que Midoriya era un desquiciado, le hubiera golpeado cuando era pequeño.

—Fuyumi— musito cansado.

—Llamare a Natsu— gruñó mientras marcaba el teléfono, presioné el botón principal acabando con la llamada—¡Shoto!

—Fuyumi estas exagerando— gruñí ante la reacción tan dramática de mi hermana.

—¡No estoy exagerando! ¡Te supera por 10 años y es tu maestro! — me gritó alterada— ¡No puedes andar de novio con alguien así es un loc—

—No es mi novio—gruñí molesto, logrando que Fuyumi me mirara confundida—, si te hace sentir mejor no me ve más que como un niño.

No sé de qué modo lo dije, pero fue suficiente para que Fuyumi me mirara angustiada, acariciando mi rostro intentado consolarme. Cierro los ojos en un suspiro, he dicho lo que tanto me acompleja. Midoriya me ve solo como un estudiante más, soy igual que Bakugo y Kirishima, no tengo nada especial que me haga resaltar entre mis compañeros.

—Shoto…—le miro unos segundos para ver que mi hermana me está mirando enternecida—. No estoy de acuerdo con aquella tan pronunciada diferencia, puedes encontrar a alguien de tu edad—su tono es tranquilo y comprensivo, pero al no ver alguna reacción de mi parte suspira—, pero supongo que el corazón no elije…

—Fuyumi.

—¿En qué te puedo apoyar?

Me sorprendo ante su pregunta y tras unos segundos le sonrío y le abrazo, mis hermanos son un gran apoyo.

La risa de Fuyumi me cohíbe, me dedico a mirar a cualquier punto evitando la mirada divertida de mi hermana, quien, tras contarle cada detalle que he realizado según los consejos de mis hermanos —llevándome a más de un problema— no ha dejado de reír al imaginarme en aquellas situaciones.

—S-Shoto— me dice entre risas—, con eso solo conseguirás sexo, pero nada más.

—¿Ah? — musito confundido ante su tono tan sincero.

—Piénsalo ¿Has visto a Natsu o a Touya con alguna pareja estable? —me quedo en silencio ante su comentario, es verdad—. Con esa forma de actuar, si es que logras algo claro está, no lograras nada más que uno que otro encuentro subido de tono, pero nada más ¿Te gusta no? — asiento—. Bien, entonces, escucha a tu sabia hermana que cuando se trata de amor es una experta.

Supongo que tengo que creerle, siempre lee novelas románticas y esas revistas cursis.

Crucé las puertas de la escuela con tranquilidad, los consejos de Fuyumi me han hecho pensar bastante, toda la noche más bien. Mi hermana tiene razón, ya he captado la atención de Midoriya, él ya me tiene como un estudiante destacado, ya sea porque me conoce desde que era pequeño, o por mi calificaciones, o también por mis contantes problemas de estos últimos días. El tema es, si siente cierto interés en mí, y mi hermana por medio de una revista me dio a entender en las señales que debo fijarme para saber si estoy bien encaminado.

Y según la revista "Para ti" la forma de saber si a alguien le gustas es:

1.- Te observa cuando no le miras.

2.- Se coloca nervioso a causa de tu presencia.

Y eran más, pero son las que recuerdo en estos momentos.

Me adentro al salón y me dejo caer en mi asiento con sutileza, suspiro con pesadez ante el comienzo de una nueva semana, una nueva semana de agotadores estudios, de tener que levantarme temprano, de ir a casa…

Que pereza.

El día es lento, demasiado lento para mi gusto, quiero irme a casa y dormir después de clases, o tirarme en mi cama. Quiero descansar, últimamente me siento algo cansado, no estoy seguro del porqué, pero quizás se deba a que—

—Muévete idiota—miro por sobre mi hombro a al cenizo que yace justo detrás de mi queriendo entrar al salón para la última clase de la mañana, la clase más esperada por mí.

Claro, estoy seguro que estoy agotado por Bakugo.

Bakugo me agota física y psicológicamente.

—Se dice permiso— digo con pesadez, él chasquea la lengua y me empuja para poder adentrarse, respiro con pesadez, y hoy, no estoy exactamente del humor para sus tonterías—. Actúas como un niño.

Katsuki se detiene, para votarse a mirarme, sus ojos reflejan molestia una tan natural que no me genera nada.

—¿Me estás hablando a mi pequeño Bastardo? —me preguntó irritado mientras sonreía arrogante.

—Eres el único que presenta falta de modales en este salón, así que sí.

—¿Te crees la gran cosa? ¿Eh? Mitad-Mitad— se acerca lentamente a mí, yo no me muevo, me mantengo firme, nuestros rostros quedan a frente a frente, busca intimidarme, pero no lo logra—. No eres más que un niñito de papá, mejor lárgate a tu casa antes de que te pate el culo— lanzo una leve carcajada ante ello, me encojo de hombros con una sonrisa, ha pasado la línea.

Le miro con superioridad, manteniendo una sonrisa de lado.

—Pues tal vez yo sea eso— dije mientras me acerco borrando mi sonrisa—, delincuente.

La ira descoloca el rostro de mi compañero que al parecer está dispuesto a atacarme.

Quiere pelea, la tendrá.

Bakugo me agarra de la ropa en un modo amenazante, pero no lograra nada. Yo no le temo.

—¿Qué está pasando aquí? — ambos reaccionamos a la voz—¡Kacchan! ¡Shochan! ¡Deténganse!

Midoriya nos empujó a cada lado posando una de sus manos en mi pecho mientras que la otra está en el torso de Bakugo manteniendo cierta distancia entre nosotros.

—La violencia es la peor forma de solucionar los problemas— nos dijo mientras nos miraba con cierta molestia, me encogí al ver aquella mirada de enojo de Izuku en mí.

No quiero que se moleste conmigo.

—A sus lugares.

Miré a Bakugo una vez más, él también está mirando a Izuku, y tras aquellas palabras posó su mirada en mí, una mirada seria que me culpaba por la situación y por el enojo de Midoriya ¿Qué acaso no ve que es su culpa? No desvió la mirada, en realidad la mantengo, notó que Bakugo da un paso hacia mi amenazante y yo le imito.

—¡A sus lugares dije! — Nos ordenó en un tono alto, ambos chasqueamos la lengua y obedecimos de mala gana. Llegue a mi lugar y me deje caer con pesadez, miro de reojo a Bakugo que me mira con furia— Muchachos, yo no sé qué les está pasando— dijo Midoriya mientras se para frente al salón—, pero la violencia nunca es la solución.

Hubo un silencio algo incómodo, siento más de una mirada en mí.

Esto no es mi culpa, es de Bakugo.

Midoriya suspiro con pesadez y nos miró unos segundos.

—Chicos, ya tengo las calificaciones de las Monografías— los susurros se apoderaron del silencio—, debo decir que hay calificaciones muy buenas— nos dijo con una leve sonrisa que se borró de inmediato—, pero como hay buenas hay un par malas que me preocupan, pues son de estudiantes que esperaba mejor rendimiento.

—Lo siento Midoriya-sensei— la mayoría de mis compañeros rieron al escuchar a Kaminari disculparse.

Midoriya sonrió algo divertido para después mirarnos.

—Comenzare las entregas.

Midoriya comenzó a repartir uno por uno, el primero en recibir su trabajo fue Kirishima, sus ojos se iluminaron ante la calificación y comenzó a brincar y mostrar a sus amigos su nota: 8.9

Los festejos continuaron luego de eso, en el tiempo en que Midoriya se dedicaba a repartir me dedique a mirarle. A cada estudiante le mostraba una sonrisa sutil y educada, sus ojos demostraban amabilidad y cierta paz, y al llegar a Jirou su mirada cambia, un gran brillo aparece con una enorme y encantadora sonrisa, entonces comprendo que Midoriya presenta cierto afecto hacia aquellos que le conocemos desde hace más de 10 años, o por lo menos eso creí, pues, la misma mirada y cariño se presentó en Uraraka.

Comienzo a analizar mis posibilidades ¿Cuál es la probabilidad de que más de un compañero presentaste un interés hacia mi maestro favorito?

—Shochan— separo mi mirada de la nada, para ver con una sonrisa leve a mi maestro, pero mi sonrisa se borra al ver cierta decepción en su mirada, me entrega mi trabajo y se marcha algo dolido, no comprando.

—¿E-Eh? — musito al ver mi calificación, me coloco de pie de inmediato—D-Debe haber un error.

—¡¿QUÉ CARAJOS DEKU?! — miro afligido a Bakugo, que al igual que yo, sea colocado de pie.

Midoriya nos mira desde el frente, parece intimidado por nuestras miradas, levanta ambas manos haciendo señas de que nos calmemos y que nos sentemos una vez más. Pero es imposible, estoy inquieto.

—¡EXPLICATE! — volvió a gritar Bakugo.

—Midoriya hay un error— digo mientras salgo de mi lugar caminando hacia el frente.

—¡Muchachos las quejas después de clases! — dijo algo agobiado— P-Planeo un juego en esta clase.

—¡Si un juego! — chillo emocionada Mina—, la mejor calificación de mi vida y ahora un juego, Midoriya usted se ha vuelto oficialmente mi maestro favorito.

Mi pecoso maestro ríe divertido para después mirarme afligido.

—Shochan… ¿Podrías? — Me señalo mi asiento, me quedo agobiado, pero tras un par de segundos asiento y me encamino a mi lugar.

Escucho que Midoriya explica la actividad, pero yo solo me concentro en mi 6.3 que yace sobre mi trabajo. Izuku es una persona objetiva y muy seria, centrada, si estaba molesto conmigo no se dejaría llevar y me colocaría una mala calificación por ello.

Pero no es solo yo. Miro a Bakugo que yace enfurecido en su lugar gruñendo en voz baja mientras tiembla, al parecer, de impotencia.

¿Error mío?

—¿Se entendió? — doy un brinco ante la pregunta, no he escuchado nada—. Entonces, daré un problema y ustedes escribirán la respuesta en una hoja ¿Bien? ¿Todos listos?

Miro de lado a lado notando que todos están sacando una hoja de sus libretas, así que decido imitarles. Tras un par de minutos, al parecer todos mis compañeros están con una hoja de papel en la mesa.

—Guarden sus teléfonos, no necesitan calculadora ni nada, solos sus cerebros. — Se pasea de lado a lado con una dulce sonrisa, una vez más siento su mirada sobre mí, para después posarla en Bakugo—. Esta actividad es para demostrar que todo problema tiene solución, pero no todos tienen una respuesta sistemática, y que además, que todos pensamos diferentes. Si no pueden resolverlo, está bien, esto solo demuestra que todos pensamos diferentes ¿Listos? — Hubo una respuesta positiva, siendo un anime — ¡Muy bien! ¡Aquí va! Escuchen atentamente: Conduces un autobús, en el que se montan 18 personas. En la siguiente parada, se bajan 5 pero suben otras 13— He anotado cada dato, veo a todos escribiendo al igual que yo—Al llegar a la siguiente estación, se bajan 21 y se suben otras 4. Y aquí va la pregunta— Miro atento a Midoriya tras terminar de escribir— ¿Cómo se llama el conductor?

—¿Eh? — musito confundido.

—E-Espere— noto que Kaminari también parece confundido—. N-No entiendo ¿Cómo obtengo el nombre de esos números? — Midoriya rió divertido.

—Okey, no daré respuestas, pero repetiré el problema.

—Por favor—suplicó Mina

—Conduces un autobús, en el que se montan 18 personas— A medida de que Midoriya habla voy confirmando mis datos—. En la siguiente parada, se bajan 5 pero suben otras 13. Al llegar a la siguiente estación, se bajan 21 y se suben otras 4 ¿Cómo se llama el conductor?

Estoy confundido, no entiendo, miro a Yaoyorozu que yace igual de perdida que yo, observo a Iida que parece estar pensando.

—No tiene sentido— asiento de acuerdo con Yaoyorozu— ¿Los números son un distractor?

—Eso parece— dije intentado recordar bien el problema.

—Silencio por favor— dijo Midoriya mientras se paseaba entre los asientos—, les queda un minuto ¿Alguien?

Hubo un silencio prolongado hasta que de la nada.

—¡Ah Kaminari-kun!

—¡¿QUÉ?! ¡NO JODAS! — gritó Bakugo, el rubio eléctrico que estaba sentado más adelante, miró a su amigo mientras entregaba su respuesta con una sonrisa a Midoriya— ¡¿QUÉ TRAMPA HICISTE?!

—Ninguna— dijo divertido, mientras Midoriya lee su respuesta.

—¡Excelente Kaminari-kun!

—¿Esta bien? — preguntó curioso el rubio a lo que mi maestro asintió alegre, Kaminari dio un brinco victorioso— ¿Eso significa que soy más listo que Bakugo?

—¡JÓDETE!

—Kacchan no grites— habló divertido mi maestro. —Kaminari-kun, toma asiento ¡El siguiente problema!

—E-Espere ¿Y-Y la respuesta? — preguntó Yaoyorozu a mi lado afligida.

—Ah, no puedo, seria trampa— dijo divertido mientras se paseaba alegre— ¡Siguiente! ¡Atentos! Un granjero tiene 10 conejos, 20 caballos y 40 cerdos. Si llamamos "caballos" a los "cerdos", ¿cuántos caballos tendrá?

—¡Mi cerebrito duele! — chilló Ashido mientras se agarraba sus cabellos.

—¡Yo! — gritó Kirishima mientras se colocaba de pie.

—¡Yo igual! — chilló Uraraka imitándole, yo también me coloque de pie.

20+40=60

Llegue junto a mi maestro, está el pelirrojo, luego yo, Uraraka y finalmente Bakugo.

—¡Muy bien Eijirochan! — felicitó mi maestro mientras el pelirrojo daba pasos pronunciados a su lugar, entregue mi papel con mi suma, y Midoriya me mira incomodo—. No, lo siento Shochan.

—¿No? —pregunté confundido, era una suma simple, no podía estar mal.

—Nop

Tomé mi papel de vuelta hacia mi asiento; 2+4 es 6 ¿No?

—¡Muy bien Uraraka-san! — felicitó mi maestro a mis espaldas—. N-No Kacchan, eso no es.

—¡¿CÓMO QUE NO?! — me detengo a medio camino, Midoriya esta intentando contener la risa mientras Bakugo yace a su lado mirando ofendido el papel— Deku, no sabes sumar.

—¡N-No Kacchan eso no es! — dice una vez más divertido, frunzo el ceño al notar como Bakugo se acerca para asomarse por el hombro de Izuku, cruzando los brazos y curvándose levemente para poder quedar a la altura del pecoso.

—Que sí.

—¡Que no Kacchan! — chilla divertido mi maestro mientras le sonríe, Bakugo rodea los ojos y susurra algo en su oído— ¡Tampoco! — el cenizo chasquea la lengua y vuelve a decir algo en un susurro sacando una risa divertida por parte de mi pecoso maestro— ¡No digas tonteras y vete a sentar!

—Aguafiestas— musitó en gruñido pero, para mi atención, con una leve sonrisa en los labios.

—¡Muy bien! ¡Otro! — chilla mi maestro animado mientras me siento.

No he tenido ninguna respuesta correcta, esto ya es personal.

—Siempre estoy entre la tierra y el cielo. Suelo estar a distancia. Si intentas acercarte, me alejaré.

Está en la tierra y el cielo… a la distancia y si me acerco se aleja…

Un segundo, eso yo lo sé.

Me colocó de pie, al fin comprendo la lógica de los juegos de Midoriya, son ejercicios mentales para despertar el cerebro.

Midoriya tramposo…

Me acerco a él más relajado, él me mira sorprendido, no tengo mi respuesta anotada así que me acerco sutilmente a su rostro, rosando mi mejilla con su pecosa piel llegando con mis labios a su oído.

—El horizonte— musito muy bajo para después separarme.

Midoriya me mira varios segundos serio, y luego ríe para después asentir.

—Excelente— me dice como felicitación— muy bien Shoto.

Su alago es suficiente para mí, técnicamente, ahora puedo morir en paz.

Me devuelvo a mi lugar y miro de reojo a Bakugo quien solo chasquea la lengua con molestia.

El primer ejercicio no era la importancia de los pasajeros, sino que al principio hablaba de que estabas conduciendo un autobús, es por ello que al preguntar el nombre, había que responder con mi nombre. El que los caballos comiencen a llamarse cerdos, no cambia el hecho de que siguen siendo caballos.

Ahora entiendo.

—Aumentaré la dificultad— nos dijo divertido— ¿Dónde pondrás una redoma, que no le dé el sol ni la sombra?

Me iba a colocar de pie, esa también la sé, pero me sorprendo al ver que Bakugo a llegado a un lado de Midoriya con rapidez.

—¡Correcto Kacchan!

Era la luna…

Chasqueo la lengua, y vuelvo a sentarme.

—Tengo raíz y no soy planta. Tengo velas pero no alumbro.

Noto que Bakugo se ha colocado de pie, no es justo, él está más cerca del frente, pero antes de que logre llegar interrumpo.

—El ancla y un Barco— digo sin impórtame que era secreto, Bakugo voltea y bufe, Midoriya sonríe.

—Correcto, admiro tu entusiasmo Shochan— me dice—. Otro, Cuatro hermanas gemelas dan mil vueltas paralelas. Giran, giran, siempre danzan, más nunca jamás se alcanzan.

—Las aspas de un molino— apretó los puños al escuchar que Bakugo ha respondido, me miró por sobre su hombro y sonrió de lado.

—¡Ah pero esto se ha vuelto una competencia! — dijo animado Midoriya— Okey… Mmm ¡Otro! ¿Cuántos animales caben en una ballena?

Eso no lo sé, me quedo en silencio y miro a Bakugo que al parecer está pensando.

—¡Ninguno! — chilló Kirishima captando mi atención— ¡Porque va llena!

—¡Eso Eijirochan! — anima mi maestro.

¿E-En serio? Pensé algo desalentado.

—Muy bien— dijo animado—, chicos eso es todo, la clase esta por terminar, así que pueden ir a almorzar, lamentablemente en la clase de la tarde no podré asistir, dejé algunas guías con un maestro que vendrá a cuidarles, les servirá para ejercitar para el examen, el cual fijaremos la otra clase.

Estoy guardando mis cosas, pero me detengo al sentir una mirada sobre mí, busco de lado a lado, y noto que Midoriya me observa desde el frente y me hace algunas señas para que me acerque a su lugar. No dudo, y obedezco, Iida me dijo que me vería en la cafetería, y se marchó con Yaoyorozu, el salón comenzó a vaciarse.

—Ahora explícate Deku— gruñó Bakugo, acompañado de Kirishima, ambos a mi lado, mi maestro suspiró y refregó su mano en su cuello, doy un brinco al sentir un roce en mi brazo para notar que Uraraka también está aquí, arqueo la ceja… Somos muchos.

—Bien, chicos…— habló mi maestro—. Sé que entre ustedes está ocurriendo algo, no estoy muy seguro que pero sea lo que sea los está distrayendo de clases— nos está hablando a Bakugo y a mí, sigo sin entender que hacen Uraraka y Kirishima aquí, pues ellos no tienen nada que ver con el tema de las calificaciones—, el asunto es que explique en una clase el modo en que deberían hacer la monografía, establecí una pauta.

—¿Una pauta? — repetimos al mismo tiempo, nos miramos y volvimos a mirar a mi maestro.

—Sí, una que expliqué en clases, ustedes dos eligieron temas interesantes, plantearon los argumentos, todo muy bien redactado y explicado, pero el tema es que todo el trabajo estaba bajo la pauta de Yagi-sensei— nos dijo desalentado—, es por eso que tienen una nota tan baja.

Era por eso…

—¿No escucharon cuando Midoriya lo explico en clases? — preguntó la castaña a nuestro lado, aqueo la ceja ante ello ¿Y ella que hace aquí?

—Sí, yo escribí todo con lujos de detalles— habló Kirishima casi refregándonos el hecho de que él había tenido una buena calificación.

—Si ustedes dos tuvieron trabajos excelentes— animó Midoriya.

Siento que Kirishima y Uraraka están aquí solo para meter sus dedos en mis heridas, recalcando el hecho de que ellos si prestaron atención a sus clases. Esto comienza a molestarme.

—¡¿Y ustedes que carajos hacen aquí?! — preguntó alterado Bakugo para mi suerte.

—Hermano, yo te estoy esperando para almorzar.

—Yo pensé que hablarían del examen, así que me quede— habló la castaña fingiendo inocencia.

—¡LARGO! — Los ahuyentó gracias a su fuerte voz, ambos salieron a gran velocidad del salón.

Lo bueno que Bakugo es de todo, menos sutil.

—Midoriya— hablé captando su atención—, disculpa.

—Está bien, Shochan, a veces uno esta distraído— me dice con amabilidad—, pero no puedo cambiar tu calificación —asiento comprendiendo—, tampoco a ti Kacchan.

—Esa mierda ya lo sé— gruñe Bakugo acercándose a su bolso buscando algo en el interior—¿Algo mas o ya me puedo largar?

—Si una cosa más— arqueo la ceja ante ello, Midoriya nos mira serio, borrando su dulce sonrisa—. No más peleas, chicos, esto es serio, no los quiero involucrados en más peleas, habló en serio.

Me quedo mirando a mi maestro, y asiento. Bakugo chasquea la lengua y se marcha, y yo le sigo el paso separándonos en el pasillo.

A Midoriya no le hacen gracias nuestras peleas, si eso le molesta, entonces intentare de todas las formas de evitar conflictos con Bakugo, por Midoriya.

—Olvidé mi dinero— dije deteniéndome en medio del pasillo al recordar que no había sacado mi dinero de bolsillo de mi bolso.

De inmediato volví, hoy planeo comer Soba, así que es crucial mi dinero. En el camino me detengo al ver a la última persona que me esperaba ver, sus ojos parecen ver al horizonte mientras su indiferente mirada me causa confusión.

¿Qué hace Shinsou-sensei ahí?

—Todoroki— musita dirigiendo su mirada hacia mí—. Deberías estar almorzando ¿Ocurrió algo?

—Olvide mi dinero— dije con tranquilidad.

Hoy no tenemos clases con Shinsou-sensei, no tiene razones para estar aquí.

—¿Por qué ust—

—¡Estoy listo Hitoshi! — me sorprendo al ver como del salón sale mi maestro con su bolso en mano, mi maestro de cabello violáceo sonríe ante su llegada —¿Shochan? ¿Ocurrió algo?

—¿Shochan? — pregunto mi maestro frunciendo el ceño.

—Olvide mi dinero— dije con simpleza.

Algo aquí no me gusta. Observo serio a mi maestro de violáceos cabellos que al igual que yo, mantiene su mirada, me está mirando, casi como si buscase una respuesta.

El ambiente se ha tornado tenso, más aun cuando Shinsou-sensei rodea con su brazo a Midoriya y lo atrae hacia él; frunzo el ceño ¿Quién se cree? ¿Qué cree que hace?

—Izuku y yo tenemos que irnos— dijo con tranquilidad —¿No? ¿Izuku? — preguntó casi buscando una afirmación. Midoriya parece confundido y algo aturdido, miró a mi maestro para después mirarme a mí.

—Y-Yo—

—Midoriya—dije intentado ocultar mi desagrado con la situación— ¿Está todo bien?

—S-Si— me habló al parecer nervioso.

—Si nos disculpas, joven Todoroki, tenemos cosas que hacer—noto con desagrado como Shinsou-sensei comienza a llevar a Midoriya, guiándolo y técnicamente arrestándolo con su brazo para que le siga.

—A-Adiós Shochan— me dice mientras me mira por sobre su hombro.

Me quedo observando como Midoriya y Shinsou-sensei caminan por el pasillo, juntos, muy juntos, el brazo de mi maestro violáceo viaja de sus hombros a su cintura, acariciando la tela de la camisa de mi pecoso maestro, y mi molestia aumenta al ver como con descaro metía su mano en el bolsillo trasero del pantalón de Midoriya.

Miro con desagrado a Shinsou-sensei y noto que me está mirando por sobre su hombro al momento de bajar por la escalera.

Lo hace a propósito, apretó mis puños con pesadez ¡¿Qué diablos esta pasando?!

.

¡Hola mi gente! Creo que termino siendo un cap. algo lento, pero les informo que el próximo cap. se llama: EFECTO DOMINO.

Pueden ser muchas cosas, aun no sé en cuantas partes estará dividido, pero les informo que serán entre capítulos de desastre tras desastre, así que muchos besos y abrazos, nos leemos el próximo capítulo que nos lo narrara nada más y nada menos que nuestro querido Bakugo Katsuki. ¡CREO QUE TERMINE EL SEMESTRE GENTE! Así que después del próximo cap les espera una MARATON DE ÉL, YO, ELLOS, con cuatro o tres caps consecutivos en una sola semana, por que como dije, será un desastre y no quiero dejarlos con la incógnita e intriga :3 ¡Saludos!

RESPUESTA A REVIEWS

MasasinMaze

Izuku y su escultural cuerpo de dios griego matara a mas de una persona aksjsakjajs Y uff al fin Todoroki nota cierto interés de Shinsou por su maestro objetivo … Chan Chaaan. ¡Me alegro mucho que el cap te atrapara! ¡Espero que este te saque más de una sonrisa!

Guest

Bakugo es bueno bajo presión en este fic akjsaksj Y ahora se vendrá un mar de problemas, tras problemas… Chan chan…

¡Un saludo! ¡Besitos y abrazos!

¡No olviden su review su opinión es importante para mí!

Se despide, Momoleft.