Próximo cap: 29-12-2018

Él, Yo, Ellos

—No hay perdón— dijo con molestia Midoriya-sensei mientras respiro con dificultad a causa de mi llanto, mi maestro se cruzó de brazos y apuntó al rincón—, los dos, se sentaran ahí y volverán a hace amigos.

—¡No somos amigos! — gritamos al mismo tiempo Bakugo y yo.

—¡Pues ahora lo serán! ¡Al rincón! ¡No pueden dibujar!

Su mano se posó en mi espalda y nos empujó con suavidad hasta la zona de nuestro castigo

Bakugo y yo peleamos en el receso, acabando ambos de colores a causa de las pinturas que nos lanzamos, dejamos un desastre y es por ello que Midoriya-sensei está muy molesto con nosotros.

Tal vez jamás nos perdone.

Siento las lágrimas acumularse en mis ojos ¿Qué haré si Midoriya-sensei nunca me perdona?

—Ya deja de llorar, eres patético— fruncí el ceño molesto, y miré a Bakugo que yace mirando la pared con molestia—, si dejas que toda las cosas que te digan te afecten serás una niñita por siempre.

—Cállate, a ti nadie te preguntó— dije con pesadez mientras me cruzaba de brazos—, esto es tu culpa.

—¡¿Mía?!

—¡Sí! ¡Tú me lanzaste la pintura roja en primer lugar!

—¡Deberías agradecerme fenómeno! — me dijo con molesta superioridad—¡Te empareje tu fea cabeza!

—¡¿Por qué eres tan molesto?!

—¡Niño! — ambos dimos un brinco al escuchar la voz de Yagi-sensei—¡Están castigados! ¡No pueden hablar!

Afirme mis piernas ante ello, no es justo, esto no es justo. Todo es culpa de Bakugo.

Tras los treinta minutos más largos de mi vida, Midoriya-sensei envió a todos mis compañeros al patio a jugar. Claro, a todos menos a nosotros.

Miro de reojo el salón, esta vacío, a excepción de Midoriya-sensei que yace limpiando nuestro desastre. Le veo triste, esta triste por nuestra culpa.

Midoriya-sensei siempre nos dice que la violencia no es la solución, ha intentado de muchas formas que Bakugo y yo nos llevemos bien.

Pero es imposible.

Noto que Bakugo yace mirando al igual que yo, parece arrepentido.

Ambos estamos arrepentidos.

Sin importarme estar castigado, me coloco de pie, y camino hacia un pequeño balde de agua que se encuentra aún lado de la escena del crimen, tomo un pequeño paño y comienzo a ayudar a Midoriya-sensei a limpiar. Muevo mi mano en movimientos circulares mientras siento la atenta mirada jade de mi maestro sobre mí, y tras unos minutos, otro paño aparece a mi lado, limpiando al mismo ritmo que yo.

Bakugo se ha sumado a ayudar.

Terminamos con rapidez, dejamos la mesa reluciente, incluso podía ver mi reflejo en ella.

—¡Eso es! — dice Midoriya-sensei mientras se agacha y queda a nuestra altura, despeinando nuestras cabezas— ¿Ven? Pueden llevarse bien.

—Solo por ahora— gruñó Bakugo con molestia, pero a Midoriya-sensei no le importo.

—Algún día— habló Midoriya-sensei mientras nos mira— ustedes se unirán por un bien común, y ese día, estere muy orgulloso de ustedes.

Capítulo 21: Efecto Domino.

Parte 2: Todoroki, por un bien común

Bakugo es un idiota, o por lo menos eso he concluido esta mañana.

Desde que conozco a Bakugo ha sido muy listo, no lo niego, tiene una mente rápida, fácil para los números y posee una gran habilidad para solucionar problemas. Su mente trabaja rápido, pese a que no está conectada con su lengua, puede generan una mar de soluciones, lo admiro por eso.

Pero también lo odio. Es un idiota.

Habla antes de pensar, eso es obvio, su mente funciona de modo sistemático que no empata con aquellos problemas emocionales, y por lo que observado, tiende a reaccionar de forma violenta al no comprenderlos, es como un cavernícola muy listo.

Es por eso que entiendo su reacción de hace un momento, no entiende lo que pasas en su cabeza, ya sea odio o amor hacia Midoriya, su cabeza es un lío.

Es muy notorio.

O lo es para mí, en especial ahora que veo como Midoriya revisa sus heridas a mi lado, observando con preocupación cada moretón y corte, mientras que Bakugo está al parecer en un enorme conflicto interno.

─ Muchachos iré habar junto con Kan─ dijo mientras nos miraba, al parecer, angustiado─, intentaré que esto quede en un castigo─ nos miró con dulzura, una dulzura propia de Izuku, para después marcharse dejándonos a solas con la enfermera.

El marcharse, al parecer ha dejado más relajado a Bakugo, sus hombros se aflojaron y su rostro se destenso.

Es ahora, ya estoy harto de juegos, es blanco o negro, es así de simple.

─ Bakugo─ hablé en un tono seco y firme mientras le observo, mi voz le perturbo pues me miró con desagrado.

─¿Qué carajos quieres? ─ me preguntó con un hastío evidente.

─¿Por qué atacar? Tú dijiste que no te importaba.

Mi pregunta al parecer le confundió, sus labios formaron una sonrisa torcida y nerviosa, demostrando una ira y cierto asco, tal vez por el tema que he tocado, de seguro es como derretir su orgullo.

—Y-Yo-—

—Te enfureciste porque dejé en claro mis intenciones— dije antes de que estableciera un argumento estúpido—, di la verdad.

—¿Verdad? ¿De qué estupidez hablas? — su pregunta suena vaga, creo que está al tanto de lo que siente pero…

No lo acepta.

—Corrígeme si me equivoco— continué intentando no destruir su mundo, pues, al parecer a Bakugo le gusta un hombre y no lo acepta.

¿Vergüenza quizás de su orientación?

No, es más que eso.

Él siente miedo, un miedo horrible por sentir algo por alguien.

—A ti te gust—

—¡BAKUGO! — miré algo molesto de ser interrumpido, es Sero que ha llegado alterado y claramente agitado —¡MIDORIYA-SENSEI Y KAN-SENSEI ESTAN PELEANDO EN EL PASILLO!

Mi mente se bloqueó, me quedé como idiota mirando a la nada sin comprender muy bien sus palabras, y antes de percatarme, ya me encontraba corriendo junto con Bakugo por el segundo piso, llegando al sector de la escalera donde un enorme gentío gritaba, apoyaba y animaba. Con dificultad nos adentramos entre los espectadores empujando a mis compañeros, llegando a un lado de nuestros compañeros de clases que miraban horrorizados el espectáculo.

Ahí estaba.

Midoriya lanzaba un mar de golpes directamente el rostro de Kan, quien los recibía con la nariz rota, con una leve sonrisa, casi mostrando su resistencia. Demostrando su clara superioridad física, Kan lanzaba puñetazos que el desaliñado Izuku esquivaba con dificultad, desviando sus golpes de un modo suave casi como acariciara gotas de rocío.

—¡QUÉDATE QUIETO MONO CILINDRERO! — gritó a todo pulmón Kan no logrando dar a su objetivo.

Mi concentración esta al máximo, y mi corazón se detiene y un grito aterrado escapa de mi garganta al ver como el enorme puñetazo se azota contra su abdomen lanzándolo con una fuerza brutal contra la pared, causando un potente golpe de la cabeza de mi maestro contra el muro.

—¡MIDORIYA! — grité junto con mis compañeros que miraban impotente la pelea.

Cual demonio, Kan rió divertido, avanzando prepotente a un aturdido Izuku que agita su cabeza con confusión, mientras se colocaba de pie apoyando su mano en la pared.

—No eres más que un insecto repugnante— dijo Kan mientras se tronaba los nudillos.

Levantó su enorme mano dispuesto a acabar la batalla, di un paso con intenciones de ayudar, pero Yaoyorozu me grita que no debo meterme, mientras sujeta mi brazo junto con Jirou e Iida. Miro impotente como Kan lanza su golpe directamente al rostro de Izuku, pero para mi sorpresa, con una agilidad sorprendente, Midoriya da un enorme salto, afirmándose de los hombros de Kan, pasando por encima del cuerpo de su oponente, logrando que —producto del impulso— Kan pierda el equilibro y se estrelle contra el muro.

—¡Mierda! — gritó Kaminari en un tono entre sorprendido y asustado— ¡Midoriya-sensei es como un ninja! ¡Aterrador!

—Midoriya está herido— musito angustiado, una mano se posa en mi hombro mientras no quito mi mirada de mi maestro.

—Midoriya-sensei es fuerte, puede con él— dijo animado Hanta.

—Se equivocan— ambos reaccionamos ante el comentario, Kirishima miraba la situación asustado e impotente—, Midoriya es rápido, de eso no hay duda, entrenamiento previo quizás, pero Kan presenta una fuerte defensa, sumado a que es más grande y posee mayor masa muscular— dijo angustiándome más—, antes de que llegaran Midoriya había recibido más de un golpe de Kan, uno más y no creo que pueda volver a ponerse de pie…

—Y él lo sabe— miro confundido a Bakugo que al parecer está furioso—, ese idiota no puede ganar y lo sabe y aun así-—

—¡TE VOY A MATAR! — gritó a todo pulmón Kan volviendo a la pelea.

Izuku le miró agotado, pero terco como una mula a mi parecer, dio un preciso golpe en la garganta del albino dificultando su respiración, lanzando una rápida patada voladora contra su enemigo, aturdiendo a Kan por primera vez desde mi llegada. El enorme maestro agita su cabeza de lado a lado confundido.

Esto ha terminado…

—¡Midoriya! — grito lanzándome contra él, sujetándole del pecho al ver que estaba dispuesto a continuar, pese a que por obviedad, Kan no está del todo consciente. Se retuerce en mis brazos mientras me exige que le libere, no me escucha, no quiere escuchar mis suplicas y las de mis compañeros.

Está muy enojado.

Kan parece haber vuelto en sí, sus ojos irradian una ira aterradora que solo refleja el enorme deseo de hacer pedazos a mi actual maestro de literatura. Infla su pecho y grita cual loco abalanzándose contra nosotros, Midoriya me golpea con su brazo logrando liberarse de mi agarre, está dispuesto a recibir el potente golpe de Kan, uno que de seguro lo mata.

Golpe que no llega.

Es una gran sorpresa, para mí, y para todos como Bakugo se encuentra realizando una llave de estrangulamiento a Kan, rodeaba su brazo alrededor del enorme cuello de nuestro maestro realizando presión con el bícep y el ante brazo, Kan lanza golpes directamente a la cabeza de Bakugo, quien esquiva con dificultad, producto de la posición, recibiendo uno que otro golpe.

No lo dudo, y sin importarme el hecho de estar siendo observado, lanzo un fuerte puñetazo directamente al rostro de Kan, sintiendo como su tabique parece destruirse entre mis nudillos, reventando en un bomba de sangre que mancha mi puño.

Y al fin todo acaba.

Kan cae inconsciente a causa de la falta de aire y mi puñetazo. Es un enorme escándalo, muchos de nuestros compañeros nos apoyan, otros simplemente se limitan a vernos horrorizados por lo que hemos hecho. Miro de reojo a Midoriya que se dejó caer al suelo agitado, intentado recuperar el aire a causa de la agitación y tras un par de segundos nos mira.

—Ya lo tenía— dijo apenas, ofrecí mi mano en ayuda al igual que Bakugo, Midoriya ni siquiera dudo y acepto nuestra ayuda—. No me imiten.

—Estas herido— digo mientras intento mantenerme tranquilo.

Su labio inferior es un desastre, tiene una gran cantidad de moretones en la frente, su mejilla derecha esta hinchada, su camisa se ha vuelto inservible producto de la gran cantidad de sangre que posee, dejando de lado el hecho que su ropa está destruida. Midoriya luce bien.

—¡¿QUÉ CARAJOS ACABA DE PASAR?!

Algunos compañeros comienzan a huir, mientras que Bakugo y yo nos quedamos junto con Midoriya, observando congelados a nuestro maestro de matemáticas que yace enfurecido en medio del pasillo.

Mierda…

Se movía como león enjaulado, Aizawa gritaba, agitaba las manos y nos apuntaba señalando la gran cantidad de faltas que Bakugo y yo hemos tenido durante estas últimas semanas. Nezu guarda silencio detrás de su escritorio, escuchando al igual que nosotros dos. Pese a que sé que estamos en problemas, solo pienso en Midoriya, al parecer por los que nos explicó Nezu no está en problemas producto que se le atribuido toda la culpa a Kan, pues su largo historial de quejas producto de su mente cerrada, al fin le caído encima.

Aun así, Midoriya estaba herido.

—¡Y AHORA ESTO! — gritó a todo pulmón Aizawa mientras estampaba su mano contra el escritorio del director generando que todos los presentes diéramos un brinco—¡Atacar a un maestro es gravísimo! ¡Les hemos perdonado cada tontera que han hecho! ¡Pero esto es imperdonable!

—Pero Kan—

—¡NO! AHORA TÚ TE CALLAS Y ESCUCHAS— miré de reojo a Bakugo que se mordía la lengua producto de la molestia de no poder hablar.

Aizawa suspiró con pesadez, mientras se afirmaba el tabique de la nariz, está muy enojado, jamás había visto a Aizawa levantar la voz. Tras un largo silencio, Aizawa nos miró.

—¿Algo que agregar Nezu? — preguntó a nuestro peculiar director, este le miró unos segundos serio y suspiró.

—Muchachos, ambos son buenos estudiantes— dijo con tranquilidad—, pero lamentablemente esto no podemos pasarlo por alto, debe haber un castigo.

—¡No jodas! — gruñó Bakugo sin pelos en la lengua, activando la alerta de Aizawa.

—¡Bakugo!

—¡NO! — gritó alterado colocándose de pie— ¡El idiota de Kan estaba a punto de matar a Deku! ¡Y ustedes querían que nos quedamos como idiota viendo como lo hacía puré! ¡Eso es una estupidez!

—Coincido con Bakugo— musité mientras me cruzaba de brazos molesto—, si no hubiéramos intervenido, Kan hubiera podido lastimar a Midoriya-sensei de gravedad.

—Estamos al tanto— nos informó Nezu—, Kan sera castigado por ello, será relevado de sus clases temporalmente hasta que maneje su temperamento, mientras que Midoriya tendrá que cumplir trabajo comunitario en la escuela como reprimenda— Nezu cruzó sus patas frente a él—, el problema son ustedes.

—¿Nosotros? — pregunté al aire confundido.

—Verán chicos, si dejamos pasar esto, muchos de sus compañeros creerán que perdonamos tal falta de respeto hacia los docentes, y aquello no es cierto, los actos de violencia deben ser castigados— Nezu miró sus patas varios segundos, y tras una mirada repleta de dolor, nos miró—, lo lamento.

—Bakugo— Aizawa posó su mirada furiosa en el cenizo compañero—, tu beca será revocada.

Fue como un balde de agua, mi corazón se detuvo ante aquello. Miré angustiado a mi compañero que yacía apretando los puños y la mirada baja.

Esto es injusto.

—Te he perdonado una gran cantidad de faltas— dijo Aizawa—, te escapas de clases, insultas a los maestros y tengo entendido que incluso fumas en la azotea— el maestro suspiró y le miró con lastima—, pero esto ha sido el colmo, no puedo dejarlo pasar. En verdad lo siento.

—Si lo siente entonces no lo haga— dije tajante logrando que el director y mi maestro me observan impresionado, siento la mirada de Bakugo, pero me mantengo firme hacia los profesores—, Bakugo es un buen alumno, un asco de persona, pero la beca es por destacar en el área matemática, no por su carácter—

—Todoroki—

—No, esto está mal— dije con molestia—, solo están haciendo esto por el hecho de que Kan ha exigido la expulsión de Bakugo desde hace años, y el actuar del propio kan ha generado que Bakugo salga en defensa de quien lo necesitaba, esto está mal, Kan ha provocado esto.

—Todoroki— gruñó Aizawa—, esto es un asunto entre Bakugo y yo, no debes meterte.

—Todoroki—me llamó el director mientras miro con molestia a Aizawa—, tu padre viene en camino.

—¿A-Ah? — musito por la sorpresa.

—Hemos llamado a su oficina directamente, le informamos de la situación y viene por ti—Nezu suspiró—, estas suspendido hasta nuevo aviso.

¿Su-Suspendido?

—¡UN SEGUNDO! — gritó Bakugo colocándose de pie una vez más—¡El bastardo mitad-mitad tiene razón! ¡Solo están dándole el gusto a Kan para que no les joda con una asquerosa demanda!

—Siéntate Bakugo— gruñó Aizawa enfurecido.

—¡No! ¡Esta mierda esta arreglada! ¡Solo buscan sacarnos de la escuela tal como Kan quería!

¡N-No puede pasar! — La discusión cesó ante el grito de la secretaria de Nezu, todos volteamos al escuchar un gran estruendo del otro lado de la puerta, y tras un minuto, la puerta se abrió con fuerza dejando en evidencia a nuestro maestro de Literatura en un estado deplorable, con la frente vendada y una gran cantidad de banditas en la mejilla y nariz.

—¡NEZU! — gritó Midoriya mientras se adentraba con la secretaria siguiéndole.

—¡S-Señor lo lamento mucho es que él insist—

—Está bien, que pase— habló con tranquilidad el director.

La mujer miró con reprobación a nuestro pecoso maestro, y finalmente se marchó, cerrando la puerta detrás de ella.

Midoriya nos miró nos segundos, y posteriormente respiro profundo, inflando el pecho con seguridad y una gran valentía a mi parecer.

—¡No puede castigar a estos muchachos! — declaró con seriedad Midoriya sin perder ni una pizca de nuestra atención— ¡Esto es mi culpa!

—Midoriya…— habló Nezu—. Sabemos que Kan te ha estado hostigando desde que llegaste, con constantes abusos verbales, esto ha sido en defensa propia, comprendemos qu—

—¡Yo lancé le primer golpe! — declaró con seguridad dejándonos a todos en blanco—¡Fui yo quien empezó la pelea! ¡Kan es una persona horrible! No es una persona tolerante y juzga a sus alumnos de una forma despreciable, es por eso que actué, merecía una lección, sé que lo que hice estuvo muy mal, es por eso que estoy aquí para aceptar las consecuencias de mis actos.

Le miro confundido, tengo un mal presentimiento.

Midoriya guarda silencio varios segundos, mirando el suelo, apretó los puños y tensó su rostro para después simplemente decir lo que tanto pensaba.

—Quiero que levantes cualquier castigo a estos chicos a causa de la pela— dijo con seriedad—, a cambio de mi renuncia.

.

¡OHHHHHHHHHHHH!

Lo sé soy mala :D

Próximo cap (29-12-2018): Midoriya.

RESPUESTA REVIEWS

Fangirl309

¡Seguiditos! ¡Seguiditos! ¡Midoriya esta revolucionado pol jebus que alguien lo detenga :v ¡Muchas gracias por leer y comentar! ¡Espero que este cap también te haya gustado!

Guest

¡Midoriya y su cuerpazo han dado una buena pelea! Pronto Bakugo comprenderá lo que ocurre en su cabecita, es lento el niño no lo juzguen :v ¡Muchas gracias por leer y comentar! ¡Espero que este cap también te haya gustado!

Panqueque

Aksjasjk Mas adelante también abra mas KatsuDeku, la paciencia es una vitud ¡Muchas gracias por leer y comentar! ¡Espero que este cap también te haya gustado!

Eien Dark

¡Muchas gracias! ¡Me complica caracterizas a Todoroki es muy frio! :c ¡Muchas gracias por leer y comentar! ¡Espero que este cap también te haya gustado!

MasasinMaze

Ufff las consecuencias acaban de aparecer en este cap pero ¿Tendrán solución? Chan Chan… ¡Muchas gracias por leer y comentar! ¡Espero que este cap también te haya gustado!

¡Gracias todos por leer! ¡Espero que les este gustando la maratón!

¡No olviden su review! ¡Su opinión es importante para mí!

¡Beshoooos! Se despide Momoleft.