p style="text-align: center;" data-p-id="792bae5e42aee60d742502c7c4aa1d0a"strongEl funeral del pino/strong/p
p data-p-id="6604569d1948dbb2d476323509b7bfe3"Joe Macmillan conversaba alegremente de camino hacia la pastelería con Ronan el acusador cuando doblando la esquina escuchó el llanto de Thranduil y decidió acelerar el paso. Al ingresar en el local encontró a Tauriel desmayada en brazos de Kili y a los demás reunidos en torno al elfo, que se hallaba de rodillas frente al árbol de navidad./p
p data-p-id="f534e42eed60e666dfe1004a09754dec"—Oh... —mencionó con tono de preocupación al ver al elfo tendido en el suelo—. ¿Qué ocurrió?/p
p data-p-id="ecb4aeefa2e8668837a9a6df23ea8c54"—¿Qué esa cosa verde no se supone que esté afuera? —preguntó Ronan extrañado refiriéndose al pino de navidad./p
p data-p-id="d5ae2e7e706cd09cf41977a1a43e1dc4"—Es por una festividad de humanos, luego te explico. —susurró Garrett acercándose a él./p
p data-p-id="0f380045e20ddfe2e00466c75b80631c"—¿Implica que alguien llore y otro se desmaye mientras los otros lo miran sin hacer nada? —inquirió el kree desaprobando la actitud fría de los presentes—. Wow, ni yo en mis días de villano fui tan cruel./p
p data-p-id="581ea51353de047b01b72202f925faac"—¡No! Claro que no, pero... —Se excusó el vampiro./p
p data-p-id="d0b8a5a33a3b4579d88f861704dc8f4e"Ronan bufó y se acercó al elfo. Acarició su hombro y Thranduil finalmente levantó la vista para mirarlo. Joe se arrodilló al otro lado e intentó calmarlo./p
p data-p-id="53d85fc7aa4b324b5fc4fa7773d1cf44"—¿Hay algo en lo que podamos ayudar? —dijo el kree./p
p data-p-id="9367feb65203c8d414a71292baa85c25"—No. Ya no hay nada que pueda hacerse. —respondió Thranduil secándose las lágrimas con la manga de su abrigo—. Está agonizando... ¡Asesinaron a un inocente!/p
p data-p-id="77581c66e3981371180af5e7a40f3a9e"—¿Qué? —Joe levantó la vista hacia los demás intentando encontrar una explicación más clara—. ¿Ned? —llamó creyendo que el más sensible de los clones podría saber algo, pero el pastelero negó confundido./p
p data-p-id="5f97fa4a268fdf9d019874d94538f042"—¿A quién asesinaron? —preguntó Ronan./p
p data-p-id="4e39894637db8d089db503fdc6c201f3"—A esa pobre alma inocente. —susurró Thranduil señalando el árbol de navidad./p
p data-p-id="b488f51f3e5983767a2b891c701983db"«¡AAAAH!» dijeron todos a la vez comprendiendo finalmente el motivo de su angustia./p
p data-p-id="d32db4688d5b3ca1cf57f5c1d7693f1e"Thorin corrió a socorrer a Tauriel luego de cruzar el umbral de la cocina que daba al salón y dar cuenta de la situación con la que lidiaban sus sobrinos intentando reanimarla. Elizabeth, por su parte, lo siguió pero continuó atenta a la conversación que se daba en torno a Thranduil, por si acaso debiera intervenir./p
p data-p-id="01480044c6619aaab5205ac2be3f0bb5"En el otro rincón, los clones procesaban la información que el elfo acababa de brindarles./p
p data-p-id="25b0de742b71ea8b3f4c0ddb78351232"—¿Te refieres al pino? —preguntó Ned en un tono que le hizo saber al rey del bosque que su actitud para con el árbol era ridícula y exagerada./p
p data-p-id="26b7a48647dd01f01b76034ead298a26"—¡Por supuesto que me refiero a él! ¡Tenía vida! ¡¿Quién te crees que eres para quitarle la vida a un inocente?!/p
p data-p-id="c9e76f9677f815f3f889b8eaa2543887"—Tranquilo, Thranduil. —bufó Emerson, harto de la situación—. No cortamos un árbol cualquiera, estos pinos habitan en lugares donde exclusivamente los cultivan para venderlos en navidad./p
p data-p-id="2fa1aab62b7189515c2e0e6c46289142"—¡Eso es aún peor! —exclamó el elfo./p
p data-p-id="8f4d281a63ff69f2f3151a3358f8211f"—Cierra la boca, no estás ayudando en nada. —reprendió Joe al detective y continuó sobando la espalda del elfo./p
p data-p-id="1a43f95284106fbd2ec9de467c851501"—Es como si yo pusiera a Ned a tener niños que vendiera como un cultivo de Neds para que en sus tontas festividades los pusieran en un horno y se los comieran. ¡O peor! ¡Los exhibieran como trofeos de guerra tal y como están haciendo con este pobrecillo!/p
p data-p-id="f79a93b03e85f584d8edb9ebf4858397"—¡Estás comparando un delito contra una tradición! ¡Aquí no comemos niños! —Se quejó el pastelero./p
p data-p-id="bd58ba3a748bfb27164ac9c42d29c9c2"—¡Esto también es un delito! —sentenció Thranduil en un grito—. En mi reino una atrocidad así se paga con prisión de por vida. ¡Debería encarcelarte!/p
p data-p-id="de45b705ece6ce33f2aa4bf58bb131ba"—¡Pues yo debería encarcelarte por querer vender a mis hijos! —respondió Ned./p
p data-p-id="63e069f1f2fb196e62e880c06aa357a1"—¡Bah! Garrett devoró a la novia de Roy Walker y no hiciste tanto escándalo. —dijo Ronan./p
p data-p-id="7fbc78c08eb7369954c7efca6e12bbea"—¡Oh si, si lo hizo! —acotó Garrett—. De hecho me desterró de la familia y tuve que desaparecer por un tiempo./p
p data-p-id="282e0d004eedba496bd68f12ba935557"—¡Te habías comido a una persona, Garrett! ¡¿Por qué todos los clones quieren comer gente?! —chilló Ned./p
p data-p-id="96910ceb97b6543b30ce201d9337d2a2"—¡Oye! —se quejó Joe—. Me siento sumamente ofendido de que me incluyas entre los caníbales./p
p data-p-id="e985f8abe1527003969ef48fe0c2b81d"—¡Yo soy un respetable vampiro, no un salvaje caníbal! —exclamó Garrett./p
p data-p-id="545a2e8480abf4e074ec3e6a83bf9d86"—¡YA BASTA! —gritó Charlotte, pero los clones comenzaron a discutir unos con otros. La viva otra vez los fue guiando hacia la cocina del Pie Hole, puesto que los primeros clientes comenzaban a llegar al local y no quería que huyeran espantados por la acalorada discusión./p
p data-p-id="6b2ba0a594f9942bdbbd6357e94373a0"Mientras tanto, en uno de los sillones de la entrada, Thorin le alcanzaba un vaso de agua a Tauriel, quien recién ahora estaba reponiéndose del desmayo provocado por el horror que le causó ver un pino arrancado de sus raíces, reposando su cadáver en una esquina de la pastelería./p
p data-p-id="d6f47be6b5d5c8a3220ac3036252f03a"Elizabeth, sabiendo que los enanos se encargarían perfectamente de la elfa, miró de reojo al rincón del árbol con intención de acercarse. Los clones ya discutían en la terraza del Pie Hole; Olive, Charlotte y Fili se encargaban de atender el salón, pero Thranduil continuaba arrodillado con la mirada triste y perdida en las ramas desnudas del pino./p
p data-p-id="d380ce469cdce65b2375ed7e09a5d68d"La humana tomó la caja de adornos que Ned habse acercó sigilosa y se sentó en el suelo junto al elfo./p
p data-p-id="89bb959673e8022a9d80c4b4890f5d1d"—¿Qué hacen cuando algo así ocurre? —preguntó amable—. ¿Qué hacen con el envase cuando su alma ha partido?/p
p data-p-id="34cb530b6ecb7e887ca66aa32ac5b9c9"Thranduil echó una mirada cálida de reojo a Elizabeth y por primera vez en el día se permitió sonreír, así fuera una sonrisa leve./p
p data-p-id="1f7c3c4bd530e1accd510c2a4e14aa18"—En el reino de los hombres cuando alguien muere, lavan su cuerpo y lo visten con sus mejores ropas y mortajas. Luego organizan un ceremonial al que todos acuden a despedir el cuerpo y lo entierran en lo profundo de la montaña, o en la tierra que los vio caer. A los más importantes les construyen ataúdes de piedra tallada y los veneran en grandes salones por toda la eternidad. Eso sucede con sus... envases./p
p data-p-id="3c79332440ed3867ccc2a2ba2b82ef3c"—¿Qué hay de los árboles? ¿También los entierran?/p
p data-p-id="e8d70a594d1977982cc93636d8843ed9"—No. Oramos por su alma, pidiéndole perdón por la atrocidad cometida y jurando que continuaremos velando por ellos, ya que han estado allí antes que nosotros y permanecerán hasta el fin de los días, incluso después de que partamos hacia las Tierras Imperecederas. Luego pedimos permiso a Yavanna, la reina de la tierra, y utilizamos su cuerpo en todo aquello que podamos, para construir, para adornar y para curar. Pero no matamos para adornar, solo usamos lo que ya no tiene posibilidades de vida./p
p data-p-id="ea31ec437510c257609c4265ee4f10db"—Lamento mucho decir esto, pero él ya no tiene posibilidades. Lo siento, Thranduil. —Elizabeth suspiró, cerró los ojos y unió sus manos—. Enséñame a pedir disculpas, así no tendrás que orar solo./p
p data-p-id="1e6ce50e43880bd0798c8d1e727fd655"Thranduil tomó las manos de la humana en las suyas y ella abrió los ojos./p
p data-p-id="bd50ada300660687c29d13872f4feeba"—Tú no has hecho nada malo. —dijo con ternura—. Puedo enseñarte a orar, pero nadie debe disculparte por nada, porque no fuiste tú quien lastimó a este pobre ser. Tú no serías capaz de dañar a nadie./p
p data-p-id="ed602216a12f933b56ef700ce177965a"—Te equivocas, he lastimado a otros como él en el pasado. Puedo disculparme por eso y prometer que el próximo año utilizaremos uno de plástico que no dañe a nadie... Además, podría convencer a los demás de hacer lo mismo./p
p data-p-id="c0ee11682308bedab69467bba0254d93"—Y además... —dijo Thorin de pie a espaldas de Elizabeth—. En lugar de ocuparte de esos asuntos, podrías ayudarme a mí, tu esposo que tanto te ama y al que amas también. —añadió casi refunfuñando por los celos./p
p data-p-id="abbd5cc7ae7139f30e8b0ed427c07879"Elizabeth se irguió en el lugar y devolvió una risita burlona a su esposo mientras acariciaba su barba para calmarlo. Luego se giró hacia Thranduil./p
p data-p-id="1677196dc057dc9cf6aac4292fe65d54"—Mi bonito gruñón me necesita ahora, pero te prometo que hablaré con los demás al respecto. Por ahora lo único que puedo ofrecer es que... comiencen a vestirlo con sus mejores galas. ¡Tauriel, Kili! Vengan, necesitamos su ayuda aquí./p
p data-p-id="6d57ad63b8152c8e9c6e32879972dddd"Lizzie abrió la caja con los adornos navideños y pidió a sus sobrinos que ayudaran a Thranduil a decorar el árbol luego de una breve demostración de cómo podían hacerlo. Acto seguido, tomó a su esposo del brazo y lo llevó hasta la cocina./p
p data-p-id="eeca9eb4426ea327dc434d10994aae4e"—Ese elfo siempre intenta aprovecharse de la situación para acabar toqueteándote. —se quejó./p
p data-p-id="b0eb868f4da61ce18438e5efb234e41f"—Solo me estaba tomando la mano, Thorin, ¡Por Dios! Ahora bien, debo comenzar a trabajar. ¿Qué se te ofrece?/p
p data-p-id="bc3aca336792ee2dd38a8db2fe46d1bb"—Es que no me diste la dirección.../p
p data-p-id="714355f80fbe1b85a407c7f1f2ae543d"—¿Qué dirección?/p
p data-p-id="38acd935d1a367ce4692cf8c3bc02eef"—La del reino del norte donde debo enviar la carta... Ya sé qué es lo que quiero pedir para navidad, pero si no me das la dirección, Santa nunca recibirá la nota y me quedaré sin regalo./p
p data-p-id="16bfd7a573192292a05e5e0d9d649df4"Lizzie entrecerró los ojos divertida. No se atrevió a decirle que los adultos no creían en Santa y que solo era una tradición para los niños, por lo que decidió indagar por el regalo para ver si podía sorprenderlo ella misma y hacerle creer que el hombre gordo de traje rojo le había dejado el presente debajo del árbol./p
p data-p-id="5fd948c66f72968d07b69cccd0cbaea7"—Oh, claro. ¿Y qué vas a pedirle?/p
p data-p-id="a52c266196d25488be9ad464486cade9"—Ya lo verás cuando lo reciba. Bueno... si es que me lo traen. No fui un muy buen enano este año./p
p data-p-id="0006bedc53cb80aa7205ef6d1d5c07bb"—Yo creo que fuiste bueno, pero me pareció oír que le ordenaste a nuestros sobrinos esconder el oro como si temieras a las consecuencias. ¿Pasó algo de lo que no esté enterada?/p
p data-p-id="0ea979397793bc3401acf52448310710"—Bueno... ¿Recuerdas cuando se rompió la lavadora de la noche a la mañana? En realidad... —Thorin comenzó a estrecharse las manos. Estaba nervioso e intentaba encontrar las palabras adecuadas—. No fue tan... así. —dio una risita nerviosa. Elizabeth asintió seria, con las manos en la cadera—. En realidad dijiste que era una lavadora, pero nunca especificaste que solo era para prendas de vestir y yo... no tenía ganas de lavar los platos después de comer y... accidentalmente puse la vajilla dentro. Todo se hizo añicos y la lavadora comenzó a echar humo, así que la desenchufé y explotó./p
p data-p-id="fcd80f5d91e0df4868f4eb777c654b82"—¿Y qué hiciste con la vajilla? Porque recuerdo abrir la lavadora y encontrarla vacía./p
p data-p-id="575a6f3a716e678af8a50d629c834dd1"—¿Recuerdas esa semana que creíste que estabas loca porque recordabas que la vajilla era blanca con puntos negros y no negra con puntos blancos como está ahora? Bueno... Je, Je. —Thorin rió para suavizar la situación mientras Elizabeth se tapó la boca para no echar un grito—. El hombre al que le compré la vajilla no tenía la blanca con puntos negros pero consiguió la que tenía motas blancas así que compré toda la vajilla otra vez y la intercambié./p
p data-p-id="ef7ca75ce376adfac29f398df48ee9b9"—¡¿Y qué hiciste con la vajilla vieja que aún estaba sana?!/p
p data-p-id="5eec7cc18af8f5e7b91c3cf7792a6e58"—¿Recuerdas esa vez que te dije que yo sacaría la basura porque...?/p
p data-p-id="b608048e9c664b56fd7fc2ca252ee464"—¡THORIN!/p
p data-p-id="03a93e4acf168915793e7d6f160c2502"—¡Ya lo sé! ¡¿Qué querías que hiciera?! ¡FUI UN MAL ENANO! ¡Ya, está hecho! ¡Lo dije! Bueno, ya no me des la dirección. De todas maneras Santa no me traerá nada esta navidad./p
p data-p-id="bebb202a1e6b4b43bb759ffd90f987a3"—Parece que todos fuimos malos este año. —dijo Joe mientras ingresaba en la cocina sobándose la mejilla. Detrás de él venían los otros clones sobándose diferentes partes del cuerpo. Al parecer la contienda había sido dura, pero ya había pasado./p
p data-p-id="c6cd3979546feb454131f4916f643981"—Igualmente me encargaré de enviar las cartas. —soltó Garrett quien parecía no tener ni un rasguño, ni quejarse de la pelea; su alta resistencia y tolerancia a los ataques había hecho que los golpes de los clones se sintieran como caricias en su piel./p
p data-p-id="0a06a51539948cbbc814d4a1c28cc113"—Pero si Santa... —acotó Joe intentando decirles que no era real./p
p data-p-id="18d383f07f91a7467ad18fd070e080b4"—¡Santa sabe perdonar! —exclamó Elizabeth echándole una mirada de complicidad con el vampiro—. Celebro la decisión de Garrett; él tiene mejor tolerancia al frío y me alegra oír que hará el viaje al polo norte por nosotros, para asegurarse que todas las cartas lleguen a destino. Muchas gracias, es una acción muy noble. Ahora, todos escriban sus cartas; mañana Garrett pasará con el saco para recogerlas y quédense tranquilos, estoy segura que ese gordo capitalista igualmente se apiadará de esta familia... —dijo acariciando la mano de su esposo para darle ánimos—. Pero... solo lo hará si demuestran ser buenos y puros de corazón, con buenas intenciones hacia el prójimo./p
p data-p-id="6438a11be3c69dce658511f3e934eaf3"—Ya nos pedimos disculpas si a eso te refieres. —mencionó Ned cabizbajo./p
p data-p-id="8e5c20c099e2576c11a92351c262f1be"—No todos. Hay alguien que aún espera que se disculpen por la atrocidad que cometieron. —dijo la camarera y señaló el salón, donde Thranduil terminaba de colocar los adornos junto a Tauriel y Kili—. Ellos honrarán nuestras tradiciones sin causar problemas y así nosotros honraremos las suyas. Tienen que disculparse con Thranduil, con el pino y orar por su alma./p
p data-p-id="a5ee25633b94dc76b70173ad4754552d"—¡Eso es ridículo! —Se quejó Emerson./p
p data-p-id="03f4838090cc48d83979bc0100c06846"—Revivir muertos es ridículo. —dijo señalando a Ned—. Ser azul es ridículo, chupar sangre es rídiculo. —fue señalando a cada uno de los clones—. Tener familiares enanos, elfos y chicas zombie es ridículo; que tú siendo detective uses el don de Ned para resolver crímenes y ganar dinero fácil es ridículo. Y... —cuando señaló a Joe, Elizabeth se detuvo. No tenía nada para decir de él. Joe Macmilllan era absolutamente normal—. ¡Soportar todo lo que mencioné antes es ridículo! —Todos rieron—. Tenemos una familia ridícula, así que vayan a hacer las ridiculeces que nos caracterizan... como organizarle el funeral a un pino./p
p data-p-id="a61d994bc8654e64a80a389c6f7ed34f"Al cabo de un rato, los clones se disculparon con Thranduil y compartieron las tradiciones correspondientes tanto al mundo de Ned, como a las tierras de los elfos./p
p data-p-id="98ad3e37e82b635b5e565d128da68d10"Todo fue risas y alegría por unas horas, hasta que el elfo ingresó furioso en la cocina donde Ned, Elizabeth y Olive trabajaban pacíficamente./p
p data-p-id="ced9f55ec12871e1e970c737c4e9e51b"—¿Y ahora qué pasó? —dijo Ned asustado ante la reacción de Thranduil. El elfo aventó un objeto hacia las mesas que se estrelló en uno de las tartas que el pastelero acababa de quitar del horno./p
p data-p-id="71828a87c7f8beee80b2d9cb6aaf87be"—¡Esto es un insulto!/p
p data-p-id="6fd5a99dd198d5cd62e67917a6051607"—Pe-pero... —titubeó Olive./p
p data-p-id="27f16fbfffd445b8f02675874a1afca8"—¡Esto es una abominación! ¡Me niego a festejar estas fechas tan horrendas!/p
p data-p-id="04384da1e445393b975cced27fb40eab"Todos permanecieron en silencio sin saber qué decir.../p