¡ANTES QUE NADA! ¿Leyeron el capítulo 22? El capítulo que Shoto cuenta su experiencia del castigo? (Pregunto porque hubo un solo review ahí entonces me preocupe que no lo leyeran :v) BUENO SI NOOOO te recomiendo volver al capítulo 22 (Chapter 25)
PD: sigo en el campuu así que apenas tenga internet subiré el próximo.
Él, Yo, Ellos
Miro mis pies desalentado, no puedo creer que el verano haya terminado es como si todas las vacaciones las hubieras metido en uno semana.
Escucho las risas de los adultos que conversan animadamente con mis maestros, Midoriya-sensei y Yagi-sensei les muestras nuestros dibujos, nuestras actividades, las fotos que mi maestro nos ha sacado realizando las actividades, jugando en el patio. Veo a mi tío y a Takami ver animados cada cosa que Midoriya-sensei muestra y cuenta.
Pero a mí esto no me hace gracia.
Este es el último día de la guardería, y el lunes, comenzaré las clases.
Se acabaron los juegos y no volveré a ver a Midoriya-sensei y a Yagi-sensei, ni a-─
─¿Qué tienes pelos de cepillos? ─ levanté la mirada para ver a mi único amigo.
Bakugo me observa con desagrado, con una camisa blanca y unos pantalones cortos, y para variar, con ambas manos en los bolsillos. Le observo con desgano, la verdad no estoy de humor.
─Nada.
─Mierda eres un terrible mentiroso.
─¡KATSUKI VOCABULARIO! ─ gritó la señora Bakugo de la nada asustándome.
─¡Ya escuche! Ah… Vieja bruja…
─¡¿QUÉ DIJISTE MOCOSO IMPERTINENTE?! ─ Casi como si se teletransportara, la madre de mi amigo apareció por detrás de Katsuki agarrando sus mejillas, jalándolas con fuerzas levantando a mi amigo que pataleaba intentando liberarse.
─¡YA SUELTAME VIEJA LOCA!
Yo solo reía levemente nervioso mientras veía como el señor Bakugo llegaba en ayuda de su hijo, recordando a su esposa que estaban en público y no en casa. Esta escena ya le he visto un par de veces cuando me he ido a quedar a casa de Bakugo, normalmente me hace gracia pero ahora, no me anima.
Tras lograr liberarse de su madre con una advertencia, Bakugo se sentó a mi lado con las mejillas hinchadas a causa del castigo de su ruda madre.
─¿Qué te pasa? ─ preguntó casi mordiéndose la lengua para no decir una grosería.
─Mm…
─Habla o te saco la verdad a golpes─ me amenazó levantando un puño intimidándome por un momento.
─Pues… No nos volveremos a ver ─ dije, jugué con mis manos─, y eres mi único amigo.
─Mala hierba nunca muere─ me dice para mi confusión, chasqueó la lengua y me miró con una sonrisa ladina─, con mi suerte de seguro tendré que aguantarte otra vez.
Le quedo mirando unos segundos y luego sonrío levemente ante la idea de que mi amigo tenga una idea tan alentadora.
Solo espero poder tener la oportunidad de que Bakugo y yo continuemos siendo amigos.
Capítulo 24: Buen amigo
Fue un escándalo, el rumor de como el gran Midoriya Izuku, el maestro de literatura, había salvado a dos estudiantes de la suspensión ofreciendo su empleo a cambio; el rumor recorría cada piso, cada salón, y quizás con el tiempo, se vuelva una leyenda. Obviamente, mis amigos y yo pedimos más detalles a Bakugo sobre el asunto, detalles que no conseguimos por parte de mi mejor amigo, pues se limitó a insultarnos y decirnos que no era nuestro problema, detalles que Todoroki nos brindó para nuestra suerte.
Al parecer, Bakugo y Todoroki rogaron al director que Midoriya se quedara, sinceramente, me hubiera gustado ver aquello.
Un fuerte golpe me sacó de mi nube de imaginación, me sobé mi cabeza, me había dolido. Miré de reojo a mi amigo─ a quien me encontré de camino a la escuela esta mañana─ pues, me está mirando con un enorme desagrado.
─¿De qué tanto te ríes pelos de mierda? ─ Una sonrisa burlona se formó en mis labios, la idea de ver a Bakugo rogando se me hace demasiado graciosa─¡HIJO DE PUTA SIGUES PENSANDO EN ESO! ¡TE MATARE!
─¡L-Lo siento! ─grité mientras corría por mi vida sin poder evitar reír, siendo perseguido por la muerte ceniza que me insulta a medida que intenta atraparme.
Hoy es viernes, y al parecer, ha comenzado de maravilla.
Nos adentramos al salón asignado, dejando nuestros bolsos para después partir a nuestros talleres, bueno, yo por lo menos, Bakugo de seguro ira algún lado a vagar por ahí. Me encamino con la ropa preparada, dispuesto a entrenar y dar el máximo el día de hoy.
Hace unos días, Kan me sacó de clases para hablar sobre el torneo de Judo que se efectuara en unas semanas, torneo al que planeo participas, y no solo eso, también quiero ganar. Kan me ha dicho que si logro que el diploma tenga mi nombre, podré postular a la beca deportiva de la universidad Nanzan, en Nagoya. Es mi oportunidad para estudiar, y no la puedo desperdiciar, es por eso que hoy debo practicar mi defensa, al parecer tengo reacciones muy lentas.
Mi atención se concentra en la puerta del salón de Judo, donde algunos compañeros yacen conversando en vez de entrar. Arqueo la ceja, y curioso, me acerco a ver qué está pasando, ignoro que parecen molestos, y tras intentar averiguar todo a simple vista, noto que en la puerta se encuentra una nota.
─¿E-Esto es de verdad? ─ pregunté alterado al leer con rapidez el contenido de la nota.
─Kirishima─ volteé angustiado, para encontrarme con TetsuTetsu que al parecer al igual que mis otros compañeros parecen molestos─. Al parecer no tendremos clases en un tiempo.
─N-No puede ser ¡N-Necesito practicar! ─ reclamé alterado.
─Tal vez si hablamos con el director logremos conseguir que por lo menos abran el salón.
Asentí de acuerdo, no tenemos nada que perder, además Nezu es una rata muy varonil, así que de seguro nos permitirá entrenar.
─No muchachos lo siento.
─¡¿Eh?! ¡¿Por qué no?! ─Gritamos al unísono TetsuTetsu y yo, Nezu nos miró con una leve sonrisa.
─Muchachos, entiendo que entrenar y ser fuertes para ustedes es muy importante─ su sonrisa se borró─, pero lamentablemente Kan está suspendido, y sin maestro que los supervise no puedo permitir que estén en un salón tan adaptado como lo es ese.
─¡P-Pero!
─No, lo lamento, a menos que encuentren un maestro que posea ese horario libre y esté dispuesto a cuidarlos, no puedo dejarlos entrenar─ levantó sus patitas, intentando animarnos─, ya estamos buscando a alguien que les ayude, pero mientras tanto tendrán que ser pacientes.
Sus palabras me caen como piedras al estómago, la paciencia no me ayudara a mejorar, perderé tiempo si no logramos conseguir un maestro. Lo peor, es que no nos sirve cualquier maestro, tiene que ser alguien que sepa, y así, me pueda brindar ayuda en mi mayor debilidad.
Me dejo con pesadez en una de las bancas de la escuela, la verdad me siento desalentado, no veo solución a este problema. Me he mantenido vagando por la escuela la última hora buscando a Bakugo.
Necesito un consejo.
Más bien, alguien que me escuche.
─¿Eijiro-chan? ─ doy un brinco al escuchar aquella voz, y volteo con una leve sonrisa al ver a Midoriya adentrarse en el pasillo principal del primer piso, con su común camisa blanca y sus pantalones de vestir. No puedo evitar mirar aquellos moretones en su frente y una gruesa venda que yace en su cuello se seguro tiene alguna cortada o algo─ ¿Por qué no estás en clases?
─A bueno… es que…
No le digas.
A casusa de la pelea entre Kan y Midoriya no tengo clases, lo último que quiero es que se sienta culpable a causa de ello. Sé que Kan es algo odioso, pese a que es bueno conmigo, conozco su carácter gracias a que él y mi KatsuBro no se llevaban para nada, lo más probable es que él haya sido el culpable con algún tipo de provocación.
─Na-Nada la clase de hoy ha sido suspendida, así que me he dedicado a vagar, sin saber qué hacer.
─Ya veo...
Nos miramos varios segundos, y tras un largo silencio repleto de incomodidad, desvío la mirada a mis zapatos.
─Bueno Eijiro-chan, iré al salón de maestros, nos vemos en clases─ me dice mientras pasa a mi lado.
─Claro… Nos vemos…─ musito con una leve sonrisa, que tras perderle de vista, se borra.
No puedo odiar a Midoriya por lo sucedido pero aun así-─
─¿Qué carajos haces aquí? ─ levanto mi mirada para encontrarme con unos ojos molestos de brillante rubí.
.
Siento el olor a tabaco invadir mis fosas, la brisa acaricia mi rostro y mi cabello, sacando una sonrisa de mi parte. Me siento más tranquilo, relajado, siento que las tensiones de la vida han abandonado mis hombros, podría estar toda la mañana aquí mirando la ciudad sin aburrirme.
Pero aun así no olvido que en estos momentos deberíamos estar en clases.
─Entonces Judo esta cancelado por culpa de Kan y Deku ─me dice tras mi explicación mientras vuelve a aspirar su cigarro inhalando el humo con tranquilidad, le miro de reojo. Bakugo se encuentra mirando la ciudad al igual que yo, ambos apreciando la hermosa vista que nuestra escuela posee─ ¿Qué carajos vas a hacer?
─Ni idea.
─Reclama.
─Ya lo hice.
Una vez más silencio.
Bakugo una vez más aspira la boquilla de su cigarro inundando sus pulmones de aquel toxico humo que, de seguro, acabara con su vida si continua así.
─¿Qué diría Midoriya si te viera fumar?
Mi pregunta pareció desencajarlo, pues comenzó a toser sacando una risa de mi parte. Carraspeó su garganta para después verme.
─¿Y por qué carajos me importa lo que ese Deku diga?
─No lo sé… ¿Te importa?
Se me queda mirando varios segundos, casi como si intentase liquidarme con la vista, más le sonrío, él solo chasquea la lengua.
─¿Hay algo que tengas que decirme pelos de mierda? ─ me preguntó tosco mientras volvía a posar la boquilla del cigarro en sus labios.
─¿Referente a qué?
─No sé idiota, por esa misma mierda pregunto.
Midoriya.
─No, nada─ dije mientras desviaba mi mirada hacia la ciudad.
─Eres un horrible mentiroso─ me gruñe desatando un sonrojo en mis majillas─ Larguémonos de aquí.
─¿Larguem- ¿De qué hablas? ─ inquirí confundido, KatsuBro apagó la colilla de su cigarro en la suela de su zapato, comenzado a caminar hacia la salida. Le seguí con la vista unos segundos, pero al ver que se iba, la curiosidad me invadió, así que decidí seguirle.
Avanzamos por la escalera de incendios, lugar que está prohibido, pero a medida que se lo recordaba, Bakugo más maldecía mi existencia, así que opte por callar. Pero tras caminar varios minutos, KatsuBro se detuvo en el primer piso, asomándose de lado a lado por la puerta de emergencia.
─Escucha pelos de mierda─ me dice mientras me miraba afilado como siempre─, creo que Deku es una rata sucia repleta de secretos.
─¿Secretos? ¿De qué hablas?
─Ayer cuando PokerFace y yo fuimos en su búsqueda, nos encontramos con Deku y Yagi de los más abrazados en medio del pasillo─ di un brinco ante aquel comentario─, no sé qué carajos pasa, pero creo que esos dos tienen una relación más estrecha de la que presumen.
─N-No creo, tengo entendido que Yagi-sensei está casado─ le digo ciertamente apenado─, además Midoriya a principio dijo que no tenía una relación.
─¿Qué carajos te estas imaginando pervertido asqueroso? ─ me sonrojé al ver que me miraba molesto─. No ese tipo de relación maldito enfermo degenerado.
─¡P-Pero tú dijiste que-─
Me chicheó, posando su dedo en su labio mientras miraba de lado a lado en el pasillo, y al no haber moros en la costa, ambos salimos. Estamos en un horario, donde supuestamente, ambos deberíamos estar en clases, en clases de literatura.
Es la primera vez que me pierdo una clase de Midoriya.
─Pienso averiguar que carajos trae Deku bajo la manga, y tú me ayudaras.
─¡¿Y-Yo?!
─No, otro imbécil con pelo de mierda llamado Eijiro ¡Si, tú imbécil! ─ me gruñe en un tono bajo─. Necesito que distraigas al maestro que este en el salo mientras yo reviso su bolso.
─¡¿AHHH?!
─Solo hazlo maldita sea— me dice con voz gruesa.
Entro en pánico al notar que Bakugo se adentra sin disimulo alguno en el salón, sin saber qué hacer, me adentro detrás de él mirando de lado a lado cual delincuente que acaba de robar un millón de dólares, y grande es mi sorpresa al ver que solo esta Mic y Kayama-sensei.
Trago grueso al ver que Bakugo me hace un movimiento con la cabeza indicándome que los distraiga. Tieso como momia, camino hacia mis maestros.
—¡Ho-Hola! — saludé más nervioso que nunca ambos me miran con desinterés, escucho a mis espaldas como Bakugo abre un bolso— ¡Pr-Profesores! — digo tomándolos a ambos de los brazos obligándolos a mirar en una dirección completamente contraria a la que se encontraba Bakugo.
—Are you okay my red boy? — me pregunta en ingles Mic mientras me mira detrás del vidrio azulino de sus lentes— Estas algo pálido.
—Si como papel— apoyó mi maestra de arte.
—¡Ex-Excelente! — exclamé— Q-Quería preguntar si saben algo referente del remplazo del maestro de Judo.
Ambos intercambiaron una mirada.
—Pues la verdad no— dice mi maestra azabache—, veras es algo complejo, no hay ningún maestro que presente este tipo de cualidades y que posea aquel horario disponible— escucho que mi maestra habla y me limito a responder un "Aja" mientras miro sobre los hombros de ambos como Bakugo revisa con descaro el bolso que pertenece a Midoriya, y tras los minutos más largos de mi vida que al parecer solo fueron dos, veo como Bakugo levanta una billetera en el aire con una enorme sonrisa victoriosa, comenzando a revisarla, sacando la mayor cantidad de fotos con su celular a cada rincón de la billetera, sacando un par de monedas que guardo con descaro en su bolsillo, para después volver la billetera a su lugar, levantándome el pulgar—, y veras también tienes que ver los factores referente al clima y-—
—¡O-Oh! ¡Eso es muy interesante! — interrumpí encogiéndome de hombros, pasando entre ellos— ¡S-Si me disculpan tengo clases! ¡Gracias!
Y con rapidez, salí despavorido como un criminal, corriendo por mi vida hasta el segundo piso, dejándome caer agotado. Escucho la una carcajada burlesca y miró con desagrado a mi mejor amigo que venía siguiéndome con las manos en los bolsillos, disfrutando de mi pánico.
—¡¿T-Te volviste loco?!
—Na— me dice mostrándome su celular. Frunzo el ceño, pero mi molestia se desvanece al ver una foto de Midoriya más joven con Yagi a su lado, Midoriya al parecer trae un traje de gala al igual que mi antiguo maestro de literatura y aun lado de mi maestro esta una mujer de cabellos oscuros con una sonrisa cansada pero alegre—, vez, esa es la madre de Deku.
—¿Su mamá? — pregunté confundido.
Entonces, Bakugo si tenía razón, su relación era más estrecha de lo que creíamos.
─Los encontré.
Sentí un sudor frio recorrer mi frente al momento de que una enorme mano se posó en mis hombros, miré de reojo para encontrarme con una mirada violácea que resplandecía de soberbia y astucia. Sin preguntarnos nada, o esperar alguna queja, nos arrastró ambos al tercer piso.
─Entrega especial─ dijo mientras abría la puerta trayéndonos a Bakugo y a mí de los cuellos de la camisa. Midoriya detuvo su lectura para después voltear a vernos y cruzarse de brazos con un libro entre manos.
─¡Ahí están! ─ nos regañó mientras avanzaba─ ¡Estaba preocupado! ¡A sus lugares!
─S-Si─ dije en voz baja mientras caminaba a mi puesto y Bakugo chasqueaba la lengua con desagrado.
─Gracias ─ dijo con voz cortante ganándose mi mirada, mi maestro de psicología se encogió de hombros para después cruzarse de brazos─, puedes retirarte Shinsou.
─Bien.
Me sorprendo ante la frialdad con la que se han tratado, es impresionante es como si de la nada se odiaran
La puerta se cerró dejando un aire tenso, y confuso. Midoriya aclaró su garganta y continuó leyendo, intentado fingir que aquello no había pasado, pero es obvio lo que ocurrió.
Miro de reojo a Bakugo que posee una sonrisa divertida y desbordando burla, al parecer, la situación le hace gracia.
Es porque odia a Shinsou, si eso debe ser, le complace que otra persona le odie.
Aun así aquella idea no me complace, en el fondo siento que es más complejo, pero no lo quiero aceptar. Bakugo jamás seria mi enemigo, ni mucho menos mi rival.
Es mi mejor amigo.
El timbre resuena por la escuela acabando con las clases el día de hoy.
─Muy bien chicos, que tengan un buen fin de semana, disfrútenlo y nos vemos el lunes─ nos dice mientras cierra el libro entre sus manos─. Kacchan, Shochan recuerden su castigo.
Es verdad.
Bakugo chasquea la lengua tomando su bolso y pasa a mi lado en dirección a Midoriya, Todoroki tras un minuto hace lo mismo, ambos dispuestos a seguirlos.
Me quedo inquieto, ninguno parece molesto con la idea del castigo y aquello me incomoda, es como si ambos gustaran de la idea.
─¡E-Eh! Bakugo─ llamo captando la atención del rubio que se encuentra escuchando a mi maestro hablar─ ¡T-Te espero!
─No, lárgate─ me ordenó, obviamente le ignore y me acerqué sonriente.
─¡¿Pero qué dices hermano?! Como tu mejor amigo que tengo que acompañar en las buenas y en las malas.
─Que no, lárgate para tu casa idiota─ me gruñó casi como advertencia.
No me quiere aquí.
─Si insistentes tanto me quedaré─ dije risueño a lo que él estaba a punto de reclamar cuando Midoriya se agregó a la conversación con una de sus encantadoras sonrisas más comunes.
─¿Eijiro-chan te quedaras a esperar a Kacchan? Que buen amigo eres, muy ejemplar.
─Gracias Midoriya─ dije con una enorme sonrisa, orgulloso de su alago.
─Estaremos en la biblioteca, tenemos que ordenar algunos libros, así que si deseas acompañarnos nos vemos allá─ me dice mientras se dirige a la salida junto con los dos castigados, yo solo asentí.
Comencé a ordenar mis cosas, el salón está casi vacío, a excepción de mí y mis amigos que yacen en el lugar de Mina hablando de cosas que no alcanzo a escuchar, sea lo que sea, parecen muy animados.
─¡Kirishima! ─ volteo para ver a Hanta caminar hacia mi junto con Kaminari, Mina y Jirou─ Iremos al Palace Jeans del centro.
─¡Beberemos hasta reventar! ─ apoya Kaminari mientras rodaba con un brazo a mi azabache amigo.
─Hay que celebrar la no expulsión de Bakugo ─ dice Ashido mientras mece las caderas simulando bailar.
─¿Vienes? ─ me pregunta Jirou mientras me sonríe levemente.
─L-Le dije a Bakugo que lo esperaría, tiene castigo─ dije algo incómodo por no poder acompañarlos.
─Ah, es verdad─ dice Kaminari mientras se cruza de brazos.
─¡Ah entonces esperemos juntos! ─ anima Mina mientras nos mira─ ¡Si ayudamos a Bakugo a terminar, más rápido nos iremos!
─Esa me parece una buena idea─ dije ciertamente animado.
─¿Castigo voluntario? ─ preguntó algo afligido Kaminari─ La verdad creo que acabo de recordar que tengo que pasear a mi tortuga.
─¡O-Oh! Si─ dijo Hanta claramente nervioso─ Acabo de recordar que no regué mi Cactus.
Me limite a sonreír al ver como Jirou y Mina regañan a mis amigos por la falta de compañerismo y su clara holgazanería. Y tras un par de regaños, terminamos todos caminando bastante animados hacia la biblioteca en donde estaba Bakugo, Todoroki y Midoriya ordenando, cada uno un carrito repleto de libros.
─¡¿QUÉ CARAJOS HACEN AQUÍ USTEDES?!
─¡Sorpresa! ─ gritamos todos animados.
─Shhhhhhhh─ dimos un brinco al recordar que estábamos en la biblioteca.
─Hermano vinimos a ayudarte para después ir a celebrar tu no expulsión─ dije animado mientras me acercaba a Bakugo que yacía en una escalera acomodando los libros del anaquel más alto.
─No busquen escusas estúpidas para embriagarse, si quieren embriagarse solo háganlo─ nos regañó, nosotros solo sonreímos─, bien, solo guarden silencio y cooperen.
Dicho y hecho, cada uno tomo por lo menos diez libros del carro correspondiente a Bakugo y comenzamos a ordenar con rapidez, mientras más rápido terminemos, mar rápido nos marcharemos.
Comencé a ordenar, y a medida que ordenaba mantenía mi concentración en Bakugo que parece perdido en su mente mientras refunfuñe en voz baja los títulos de cada libro que tiene entre manos. No parece ni siquiera interesado en acercarse a Midoriya, lo mismo ocurre con Todoroki que ha bostezado por lo menos cuatro veces desde que llegué.
Ninguno interesado en Midoriya, tal vez estoy paranoico, tal vez ninguno gusta de Midoriya y son unos celos prematuros actuando.
¿Soy celoso?
─¿Entonces te gustaría venir? ─ buscaba la sección de los libros con H que estuviesen en la enumeración del 44-60, escuchando sin mucha atención la voz un tanto fuerte de Mina; Ashido siempre ha sido de timbre alto.
─No lo creo Ashido-san─ mi corazón dio un vuelto dejando caer los libros que cargaba. Tieso, casi como si mis músculos se hubieran tensado, comencé a moverme entre los estantes, como si de laberintos se tratasen, logrando llegar a un lado del pasillo donde Ashido estaba platicando animadamente con mi maestro favorito.
─¡Oh vamos Midoriya! Serán un par de cervezas, te divertirás.
─Ashido-san no creo qu-─
─Mina por favor, estamos en confianza ¿No? Izuku.
¡MINA!
─A-Ah─ Me asomo por la esquina del estante, mirando cual ninja como Midoriya está completamente rojo de vergüenza, mientras Ashido le mira dulce y amable como siempre─ Y-Yo no sé si se buena idea qu-─
─¡Estamos en confianza! ¡Usted dijo que le dijéramos como nos acomoda! Y a mí me acomoda más que me digan Mina que Ashido─ dijo con inocencia.
Claramente tiene algo entre manos, Ashido Mina es de todo menos inocente, es una tramposa de primera, la conozco desde niña.
─Vamos diga conmigo─ dice juguetona─ Mi- Na, repita conmigo Mi.
─M-Mi.
─Na
─N-Na.
─¡Vez! ¡Nada difícil!
─M-Mina-san─ tartamudea levemente sonrojado mientras le mira. Ashido le queda mirando varios segundos, y tras observarle, apreciando al parecer su rostro, chasquea los dedos maldiciendo─ ¿O-Ocurre algo?
─Nada, solo odio ser buena amiga.
─¿A-Ah?
¿A que vino eso?
─Izuku, perdona pero ¿Tienes novia?
─A-Ashido-san-─
─Mina.
─M-Mina-san ¿P-Por qué me preguntas eso?
─Curiosidad, eres alguien muy apuesto, de seguro traes loca a más de una chica ─le dice con total confianza, aumentando el sonrojo de Midoriya, que parece querer que le trague la tierra.
─Y-Yo…
─Vamos, tengo curiosidad.
Yo también, responde.
─E-Es algo complicado.
─¡Oh! ¡Algo no oficial!
─A-Algo así… No lo sé ─dice con pesadez mientras mira el suelo para después pasar a mirar un libro─, es-estamos intentándolo, o por lo menos eso creía…
─Oh… Pero no parece seguro Izuku─ dice Mina algo afligida mientras le toma el brazo consolándolo.
─El amor es complicado─ musita con una sonrisa melancólica.
─¡El amor no debe ser complicado! ─ chilló Ashido en defensa de su sentimiento favorito, ganándose la atención de mi maestro que le sonríe─ ¡El amor es algo hermoso! ¡Tiene que ser algo reciproco que les haga sentir mariposas en el estómago! ¡Casi como si flotara por nubes!
Midoriya rio ante su comentario y luego miró el techo.
─Al principio es así, pero no siempre puede ser así─ dijo con pesadez, Ashido le miró con las mejillas infladas─, creo que después que se acaba la magia, la realidad es una dura bofetada.
─¡Lo contrario! ¡La realidad debería ser aun mejor! ─ Ashido se coloca frente a él, animada─¡Izuku! ¡Debes dejar a sea quien sea que sea tu actual pareja! ¡No te hace bien! ¡Debes encontrar a alguien que te haga la vida plena y feliz!
Exacto.
─¡Alguien que te sonría cada mañana!
Y le traiga el desayuno a la cama, como yo.
─¡Que te alegre los días y las noches!
Oh si…
─Es muy lindo de tu parte Ashido-san, pero debo seguir trabajando─ dice mientras pasa a su lado─, tomaré en cuenta tu consejo pero no puedo asistir esta noche con ustedes, quizás en otra ocasión.
─¡¿Lo promete?! ─ chilla Mina mientras ve como Midoriya se logra escabullir.
─Lo prometo, para otra ocasión.
Midoriya es tragado por el laberinto que es la biblioteca, miro de reojo, aun oculto a Mina que chasquea le lengua.
─Estuvo cerca, casi lo tenía…— aun oculto noto como Ashido toma su celular presionando algo en la pantalla acercando el área del micrófono a su boca—. Uravity, malas noticias, aborta la misión, pecas lindas no ira.
¿Pecas lindas?
Suspiré algo aliviado sea lo que sea que Mina tiene entre manos no funcionó, no sé qué trae Mina, pero esta noche pienso sacárselo a tragos.
Comienzo a caminar entre los pasillos, aun buscando la H tras recoger los libros que he tirado. Mi mente divaga, me hubiera gustado que Midoriya nos acompañara esta noche, quizás hubiera sido una buena ocasión para conocerle mejor, y llegar más allá que en aquella relación de Maestro-Estudiante.
Voy mirando de lado a lado las placas de los estantes, estaba tan concentrado que no noté el momento en que alguien retrocedía en mi camino, tropezando conmigo, llevándome al suelo y cayendo sobre mí.
Maldije mi suerte, me dolió, caí sobre mi trasero, por suerte.
─A-Ah lo lamento─ abro los ojos y mi corazón da un vuelto, al ver a Midoriya sentado sobre mi regazo, algo avergonzado por lo ocurrido─ ¡Eijiro-chan! ¡Lo lamento mucho!
─¡E-E-E-E-Esta bien! ─ digo casi en un grito.
Cierro los ojos esperando que se coloque de pie, pues, siento su aroma, y una gran calidez en mi regazo llegando a mi pelvis, causando que un golpe de imágenes creadas por mi activa imaginación comenzara a trabajar.
─Izuku, déjame ayudarte─ abro los ojos al escuchar una voz conocida, me sorprendo al ver a Shinsou-sensei en el mismo pasillo que Midoriya, ofreciéndole ayuda que al parecer, Midoriya rechaza ignorando su ofrecimiento─, lo lamento fue mi culpa.
─N-No debiste decir eso─ musita al parecer molesto para después mirarme─ ¿Seguro que estas bien?
─S-Si─ digo algo incómodo mientras volteo a ver a Shinsou-sensei─ ¿Todo bien Midoriya?
─Si, Shinsou ya se iba─ me dice tajante.
─Izuku.
─Hablaremos después.
Y casi como si de una discusión se tratase, Midoriya paso a mi lado, dejando Shinsou-sensei solo en el pasillo de las L ¿Una disputa? ¿Se abran insultado? La curiosidad no me deja, pero lamentablemente, no sabré.
Tras una hora, hemos terminado, gracias a que Hanta se dedicó a ayudar a Todoroki, Shoto también acabo a gran velocidad, y alrededor de las cuatro casi cinco de la tarde, nos marchamos de la escuela festejando el poder beber en paz.
Caminamos desde la escuela hacia el centro, lanzando bromas de las cosas que haríamos en la noche, de todo lo que beberíamos, que tan ebrios terminaríamos, todos riendo y disfrutando, todos menos Bakugo que se limitaba a recordarnos que él no cargaría a ningún ebrio a casa. Cosa que es mentira, pues, KatsuBro es un gran amigo.
A causa de nuestra gran concentración en la conversación. Llegamos con rapidez a uno de los semáforos del centro, de una calle poco concurrida, estaba el paso en verde para nosotros, pero a punto de cambiar a rojo. KatsuBro iba delante de nosotros, guiando el grupo mientras nos miraba por sobre su hombro regañándonos o dedicándose a insultarnos. Yo solo me limitaba a reír, pero por suerte, noté el momento preciso en que el semáforo cambio a rojo, y mi reacción fue de inmediata al ver como KatsuBro daba un paso a la avenida justo al momento en que un auto venia toda velocidad.
Agarré de inmediato a mi hermano de su camisa jalándolo hacia mí, dejando que el automóvil en exceso de velocidad siguiera su camino. Bakugo cayó al suelo producto de mi tirón, y yo ante el peso de KatsuBro, también termine en el suelo. Todos —pálidos— miramos al vehículo que había seguido su camino sin disminuir ni un poco su velocidad.
Cualquiera diría que lo había echo a propósito, pero es ridículo, nadie va por la vida intentado atropellar personas.
Ignorando lo sucedido —sin un gracias de mi hermano— seguimos nuestro camino comentando lo ocurrido, insultando de vez en cuando al conductor asesino. Bromas, nada más, fue un incidente que ya ha pasado y que gracias a que ocurrió, KatsuBro va mirando al frente y no hacia atrás.
Entre bromas y bromas, nos metimos a una avenida algo oscura producto de los edificios que la rodaban, nada raro, era el camino normal para el Night Club, pero en el transcurso, presentí unos pasos que nos seguían, en un principio intenté ignóralos, convenciéndome que eran mi imaginación. Pero tras media hora, miré de reojo encontrándome con la última persona que esperaba.
Mi corazón se detuvo y mi rostro se desfiguro por el pánico y el horror, no sabía qué hacer, empecé a hiperventilarme, ninguno de mis amigos lo ha notado. Y sin saber más qué hacer, jalo levemente la ropa de Mina logrando que ella disminuya la velocidad, quizás por verme tan desalentado.
─M-Mina─ musito muy bajo con el fin de que solo ella me escuche─, debemos ir a tu casa.
─¿Ah? ¿Qué dices? Quiero bailar esta noche─ se queja, me coloco aún más nervioso. Me acerco muy lentamente a su oído en un movimiento de lo más sutil, mientras Kaminari cuenta una anécdota a mis amigos.
─Toga nos esta siguiendo.
Fue suficiente para Ashido comprendiera la gravedad del asunto.
─Está siguiendo a Bakugo─ me dice pálida─ ¿Q-Qué quiere?
─N-No lo sé, pero viniendo de ella, nada bueno.
─H-Hay que salir de aquí, y rápido─ me dice asustada─. U-Un taxi.
─Bien.
─¡Ch-Chicos! ─ chilla Mina alcanzando al grupo─ ¡¿Q-Qué tal si vamos a mi casa?! ¿E-Eh? E-Es más cómodo.
─¿A tu casa? ─ preguntó Hanta confundido.
─¡No! ¡Yo quiero ver chicas! ─ chilló Kaminari.
─Pensé que podríamos bailar─ habló Jirou confundida.
─Y una mierda─ gruñó Bakugo pasando a un lado de Ashido, desatando el pánico, mi amiga de infancia me miró alterada y yo solo le hice señas de que volviese a intentarlo mientras miro de reojo como Toga nos observa desde la oscuridad de un callejón, sonriendo cual psicópata.
─¡P-Por favor! ¡Sera más divertido! ─ chilló Mina alcanzado una vez más al grupo.
─Mina, fue tu idea─ habló Hanta algo confundido─¿Pasa algo?
─Y-Yo….─ una vez más me miró, y tras no haber salida, bajo la mirada apenada y enojada─ ¡M-Me ha llegado la menstruación!
El grupo se detuvo de inmediato, Ashido esta tensa y algo avergonzada, completamente roja.
─¿L-La qué? ─pregunta incomodo Kaminari.
─E-Eso─ gruñó Mina mientras se cruza de brazos─, hace un segundo me acaba de bajar, así que quiero ir a mi casa a celebrar ¡Vamos a mi casa!
Mis amigos intercambian una mirada, yo solo ruego que aquella mala excusa sea suficiente para que mis amigos acepten.
─¡No! ¡Yo quiero embriagarme! ─ chilló Kaminari.
─Si, vamos, una casa no es lo mismo que-─
─Bien, a tu casa ojos de mapache─ declaró Bakugo para mi alivio.
─¡¿AH?! ─ Chillaron Kaminari y Hanta.
─A su casa─ gruñó Bakugo como orden─, no quiero que la mapache me deje en vergüenza con sus cambios hormonales, así que a su casa.
─P-Pero.
─¿Eh? ─ Bakugo volteo enfurecido al escuchar un "pero" ante su orden─, dije, que iremos a su casa.
─¡S-Si! ─ chillaron ambos siguiendo el paso al cenizo que levantaba una mano llamando un taxi.
Suspiré aliviado mientras veía como Ashido levantaba su pulgar. Lo bueno es que Bakugo es buen amigo, y aunque no lo admita, se preocupa por Mina.
─¿Pasa algo? ─ preguntó Jirou en voz baja acercándose a mi─ Eso fue extraño.
Miro una vez más sobre mi hombro, pero aquella mujer se ha ido.
─Toga─ dije en voz baja, Kyoka me miró sorprendida─, no le digas a Bakugo.
─Jamás.
Himiko Toga es la locura echa persona.
Nosotros mejor que nadie sabemos el enorme daño físico y psicológico que ella causo en Bakugo. Es cruel y manipuladora, hizo creer a KatsuBro que solo ella lo necesitaba, que nadie se preocupaba por él, que todos le veían como un adefesio ruin y deplorable. Transformó a mi mejor amigo en una bestia sin mente y sin corazón, lo apartó de nosotros, controlando su mente, convenciéndolo que nadie realmente se preocupaba por él.
Casi perdemos a Katsuki.
Esa mujer es de temer, y me aterra que si Katsuki vuelve a caer en su red, ya no podamos recuperarle.
.
¡Holaaa mi gente! Estoy ahora con una dulce internet (Es hermoso) Y bueno les traigo un capítulo más de nuestro pelirrojo favorito!
Me han alegrado muchos los comentarios, los adoro, hacen mis vueltas a la civilización muy provechosas.
RESPUESTA REVIEWS Capitulo 22
Fangirl309
¡Muchas gracias por leer! Siempre fiel te adoro! Los maltratos de Endeavor son horribles, pero su padre a comenzado a cambiar aunque Shoto no lo crea. ¡Saludos! :3 tengo otra respuesta en el capitulo 23 xD
RESPUESTA REVIEWS Capitulo 23
Fangirl309
Todos odian a Shinsou al principio por lo que leído en los fics, pero wueno, no es imposible simpatizar con alguien que tiene el corazón roto y esta triste por alguien que ama :c Shinsou ama a Deku, pero Deku está confundido u.u ¡Ahora sí! ¡Saludos! ¡Abrazos! ¡Y muchas gracias por comentar!
MasasinMaze
Midoriya está confundido y Shinsou aterrado por estar a punto de perder a su pecoso :c lástima que le hizo enojar con su desconfianza o sino quizás la cosa podría hacer estado mejor :3¡Muchas gracias leer! ¡Y por tu review! ¡Saludos!
strangeworld77
Shoto :c su papi es muy malo, todos debemos abrazarlo. Kasjkasj El no homo fue inevitable no ponerlo, en especial con una situación tan melosa como esa akskjas ¿Izuku era confundido? Quién sabe? Pues yo se wuajajajaja ¡Muchas gracias leer! ¡Y por tu review! ¡Saludos!
Azareth
¡Waa! Hola :3 esoty feliz con tu comentario me alegra mucho que este fic te haya gustado al punto de dejar un comentario. Muchas gracias por tu comentario en serio me hizo muy pero muy feliz ¡Espero saber de ti pronto! ¡Muchas gracias leer! ¡Y por tu review! ¡Saludos!
Eien Dark
Uff ¿Cómo Shinsou perdió a su bebe? Eso pasara más adelante ¡El acosador siempre esta! Tenlo presente… e.e soy perversa… ¡Muchas gracias por tu comentario! ¡Saludos!
¡Muchas gracias por leer y por esperar ;-;!
¡Saluudos y abrazos!
Se despide Momoleft
