Me dije, no voy a subir cap aun porque subí hace poco, pero no sé cuándo vuelva a tener señal así que mejor aproveché para no dejarlo en lo peor.
Aunque... mejor no diré nada XD ¡disfrútenlo!
Él, Yo, Ellos
Me quedo en un rincón del salón, cruzado de brazos, esperando pacientemente.
─Tr-Tranquilo Bakugo-san─ me dice la maestra mientras me mira incomoda─, de seguro tu madre está por llegar.
No va a llegar.
Mis viejos trabajan demasiado en su empresa, y esa mierda me importa un carajo, sé que no llegaran, ni uno de los dos. Están demasiado ocupados y no me importa, puedo irme solo, puedo volver a casa solo, sé el camino a casa, pero la muy estúpida no me deja irme.
─Te dije que me puedo ir solo─ gruñí por quinta vez─, tengo ocho, puedo cuidarme solo.
─Ba-Bakugo-san─ me dice con una sonrisa nerviosa─, n-no puedo dejarte ir sin un adulto.
─¡¿QUÉ NO VES QUE ESTA OSCURECIENDO?! ¡ME QUIERO IR!
─P-Pero─ me dice mientras mira por la ventana─, t-tu madre debe esta por-─
─¡NO VENDRÁ! ─ grité agotado de tener que repetírselo al ver que mis palabras al parecer no entran en su hueca cabeza─ ¡ENTIÉNDELO! ¡MALDICIÓN! ¡TENGO OCHO Y LO ENTIENDO! ¡¿ERES ESTÚPIDA?!
─¡Ka-Kacchan!
Me congelo al escuchar aquella voz, y cual robot, volteo con lentitud hacia el joven pecoso que yace en la puerta de mi clase, mirándome impresionado. Le observo atento, sin poder creer lo que estoy viendo, está más bajo, pero igual de flacucho y pecoso, con el cabello igual de feo.
─D-Deku─ dije sin creerlo─ ¿Q-Qué haces aquí?
─¡P-Perdone la demora! ─ se disculpó ignorándome, mirando a la mujer─ Mis clases acaban de terminar, la señora Bakugo me pidió que viniera por Katsuki.
─A ya veo─ dice la tonta de mi maestra─, b-bien, supongo que está bien, n-nos vemos el lunes Katsuki-san…
Gruño como perro, tomo mis cosas con agresividad y cruzo el umbral empujando a Deku quien solo se dedica a mirarme. Escucho que Deku se disculpa una vez más y se despide siguiéndome el paso.
Al fin me voy a casa, a un paso lento, pero molesto.
Una vez más la vieja me ha dejado abandonado en la escuela, la verdad no me importa, me importa muy poco que la muy tonta se olvide de mí. Puedo solo, ya sé preparar algunas comidas, y también puedo vestirme solo y también bañarme, ir a casa es sencillo, pero la estúpida maestra parece no entenderlo.
Continúo caminando, y llegamos a una calle, más bien una avenida, y me detengo al ver que tenemos el rojo. Me cruzo de brazos esperando que cambie a verde y así continuar, y para mi sorpresa, noto horrorizado que Deku da un paso a la calle, de inmediato le tiro del uniforme.
─¡IMBÉCIL! ¡ESTA EN ROJO! ─ grité alterado. Deku de un brinco, se lanza hacia atrás y me mira para despues reír nervios─ ¡MALDITA SEA! ¡SIGUES SIENDO UN DESPISTADO!
─ L-Lo siento Kacchan─ me dice sonriente.
Maldición.
─¡Se supone que eres el adulto a cargo! ─ grité enfurecido, Deku se encogió un poco en su lugar─ ¡ACTÚA COMO TAL, NERD!
─Cl-Claro Kacchan─ me dice con una sonrisa nerviosa.
El semáforo cambia, y cruzo molesto.
─¡Ka-Kacchan debes darme la mano! ─ dice agarrando mi mano de la nada, le miro sorprendido y él sonríe─ Vez, así los dos cruzamos juntos, así me puedes cuidar, porqué soy un despistado.
Me quedo en silencio ante su argumento, y siento como mis mejillas arden ante su forma de explicarme tan simple. Pese a que muy en el fondo me desagrada su tacto, no le suelto y comienzo a caminar a su lado asegurándome que cruce como corresponde. Y al llegar del otro lado le suelto.
─A-Así se cruza─ dije mirando en otra dirección─, idiota.
─¡Gracias Kacchan! ¡Eres muy maduro! ─ chasqueó la lengua y continúo mi camino a casa.
Deku me sigue el paso desde atrás, y no se ha dedicado a regañarme como la vieja exigiendo que camine a su lado. Es mas cómodo así, Deku es más callado y más alegre que mi vieja, además no comienza a gritar como loca en medio de la calle.
─Estoy sorprendido Kacchan─ le miro por sobre mi hombro─, te sabes el camino muy bien, me has guiado tu solito.
─¡Por supuesto! ─ dije con una sonrisa, orgulloso de mi gran memoria─ ¡Tomo este camino todos los días!
─Ah pero que gran memoria─ me alaga con una sonrisa.
─Oi─ digo logrando que él me mire curioso─, te encogiste en este tiempo─ le digo como observación para tome en cuenta el hecho que está más bajo, pero en vez de preocuparse, él me sonríe.
─Yo no me encogí Kacchan ─me dice al parecer divertido─, tu estas enorme, me sorprendiste, has crecido mucho.
¿Crecí? Miro mis manos ante su comentario, la verdad es que me siento igual.
Al fin llegamos a un sector cercano a casa donde yace un parque de juegos pequeño, donde algunos niños están jugando entre ellos, y algunas madres parecen vigilarlos divertidas. Me quedo mirando el lugar varios segundos como las señoras se dedican a regañar a sus hijos y otras a incentivar su diversión.
─Kacchan─ volteo para ver que Deku me está mirando, con cierta ¿Lastima? Que asco ─, la señora Mitsuki tenía una reunión, por eso me pidió que fuera por ti.
─Así que fue por eso─ dije sin dejar de ver el lugar─, no es que me importe, pero…─ bajé la mirada algo molesto y volteé a mirar a Deku─ Te lo pidió por que estaba preocupada ¿Verdad?
Deku pareció sorprenderse ante mi pregunta, y yo espero impaciente su respuesta, y tras unos segundos, sonríe agachándose a mi altura quedando más bajo que yo.
─Demasiado─ me dijo con dulzura─, tanto, que dijo que abandonaría todo por ir por ti, si yo no podía.
─¿La vieja dijo eso? ─pregunté sorprendido.
Deku asintió en una enorme sonrisa y después se colocó de pie, y miró el parque.
─¿Quieres quedarte a jugar un momento? ─ me preguntó animado, yo dudé, no soy un niño.
Tengo ocho.
─Bien─ dije algo interesado en el columpio─ ¡Pero quédate lejos! ¡Me avergonzaras!
─¡Bien! ¡Bien! Me quedare en esos asientos ¿Te parece? ─ me pregunta, miro el lugar indicado, es una banca algo ajena al parque, donde algunas mujeres viejas están hablando, chasqueé la lengua y asentí. Le lance mi mochila y corrí emocionado al columpio.
De inmediato me subí al asiento, y comencé a columpiarme animado, sintiendo que iba a una rapidez que nadie podría alcanzarme, tomando una altura que ningún niño podría superar. Quizás logre una vuelta de 360 grados, seria increíble, Deku lo vería y yo quedaría como el rey del mundo.
Pero me detengo con agresividad, enterrando el talón de mis zapatos al ver que un niño estúpido se ha quedado parado como idiota frente a mí, en un intento suicida para que le golpe.
─¡¿Qué te pasa idiota?! ─ grité alterado, el niño frunció el ceño─ ¡Muévete imbécil! ¡Estás en la pista del columpio.
─¡Me toca columpiarme! ─ me gritó empujándome, yo le miré molesto ¿Y a este pendejo que le pasa? Respiré hondo intentado controlar la voz en mi cabeza que me dice que le dé una patada en la cara.
─Yo llegue primero ─ dije irritado sintiendo que la vena de mi cien comienza a palpitar─ Vete a llorar a otra parte si no quieres que te golpe.
─¡Es mi turno! ─ me gritó una vez más, empujándome otra vez, apreté los puños con molestia, y al tercer empujón, me harté y estampé mi puño contra su nariz, causando que el mocoso estúpido se tambaleara hacia atrás y cayera sobre su estúpido trasero.
─¡Bien merecido lo tenías! ¡Idiota! ─ me burlé al ver que ha caído, noto que sus ojos están repleto de lágrimas y me cruzo de brazos burlón─ Oh, el bebe va a llorar… pero ve a ensuciar a otro lado con tus lagrimas que ensuciaras la pista del columpio.
─¡¿QUÉ LE HACES A MI HIJO?! ─ doy un brinco al ver llegar a una enorme mujer aun lado del tarado que había osado enfrentarme hace un momento─ ¡LO GOLPEASTE!
─¡SE LO MERECÍA! ─ exclamé en mi defensa, ella me miró horroriza─ Su hijo es un imbécil, tal vez con eso le acomode el cerebro.
─¡¿DISCULPA?!
─¡Lo que escuchó señora! ¡Él empezó! ¡Yo solo me defendí! ─ dije orgulloso de no haber empezado esta vez la pelea.
Normalmente soy yo el que lanza el primer golpe, pero esta vez él empezó.
─¡ERES UN MOCOSO HORRIBLE! ─ me grita para mi sorpresa, siendo que he dicho la verdad ─¡Eres un niño mal educado e irrespetuoso! ¡Solo eres un pequeño delincuente!
¿De-Delincuente?
─N-No─ dije alterado para después volver a enojarme intentado mantener la compostura y no demuestras que sus palabras me había afectado─ ¡YO NO EMPECÉ!
Pero dejo de gritar al sentir horrorizado que todos me están observando, me miran con asco y odio, como si fuese alguna clase de plaga. Las madres rodean con sus brazos a sus hijos mientras la mujer me grita que soy un engendro, asegurando que mi futuro será oscuro y que terminaré enterrado en algún hoyo donde nadie me extrañara.
Estoy… Asustado, todos me están observando con un enorme desagrado, casi como si me odiaran, pero yo solo me defendí ¿Por qué me miran así?
─ Mi niño─ dice la mujer mientras acaricia la cabeza del idiota ese─, niños como él terminan en el infierno, y en la cárcel, no lo imites.
Me encojo sorprendido ante eso ¿Eso es verdad? ¿Niños como yo? Pero la gente mala es la que se va al infierno y la cárcel, Acaso yo… ¿Soy malo? Miré mis manos confundido, nunca pensé que era malo, jamás pensé estar mal, nunca creí que yo fuese una persona mala. Sé que soy complicado pero… ¿Malo?
─¿Soy… malo? ─ pregunté muy bajo sin poder creerlo.
Siento todas las miradas sobre mí, me siento pequeño y confundido, mi corazón comienza a doler mientras siento que mis ojos arden ante el sentimiento que ha inundado mi pecho. Soy malo, soy una persona mala.
─¿Kacchan? ─volteé sintiendo como las lágrimas escapan de mis ojos, Deku me mira sorprendido y preocupado ─¿Q-Qué pas-─ pero antes de que me logre preguntar, corro hacia él y le arrebato mi mochila y comienzo a correr a toda velocidad lejos del parque─ ¡Kacchan! ¡Vuelve!
─¡Eso es mocoso! ¡Huye pequeño Delincuente!
Muevo mis piernas tan rápido como es posible, estoy corriendo, huyendo de aquellos ojos que me miraban con odio y repugnancia sin siquiera conocerme. Huyo de aquellas miradas que me juzgan y ríen de mí. Y tras correr por mucho tiempo, me detengo en medio de calle que da a mi hogar, miro a lo lejos mi casa, siento que las lágrimas una vez más quieres salir.
─Soy malo─ digo mientras las lágrimas escapan─ ¡N-No! ¡Y-Yo no-─
─¡Ka-Kacchan! ─ me congelo a escuchar su voz, y veo para ver que Deku me ha seguido todo el tiempo.
Bajo la mirada avergonzado de mi actuar, yo no soy así, me he dejado influenciar por las palabras de aquella mujer, siendo que su palabras no deberían importar, ya que no me conoce. Pero aun así…
─Kacchan no debiste corres así─ me dijo mientras me miraba angustiado─, algo te pudo pasar en el camino yo-─
─¡Llegue! ─ grité logrando que él me mirara sorprendido─ ¡Estoy en casa! ¡¿Vez?! ─ dije apuntando mi hogar─ ¡AHORA LÁRGATE!
─P-Pero Kacchan, no puedo dejarte solo─ me dijo mientras acercaba, pero yo le empujé posando mi mano en su estómago logrando que diera un paso atrás─, Kacchan…
─¡LÁRGATE! ¡ESTOY BIEN SOLO! ─ grité mientras le miraba sintiendo que mis lágrimas una vez más quieren traicionarme─ ¡QUE TE VAYAS!
─N-No me iré Kacchan ─me dijo mientras me sonreía levemente─, Kacchan…
─¡Lárgate! ─ dije algo más bajo mientras las lágrimas recorren mis mejillas─ soy malo… te lastimaré.
Bajo la mirada sintiendo que mi cuerpo me traiciona y comienza a temblar por impotencia de no poder ser bueno. Yo quiero ser bueno, no quiero ser malo, la gente mala lastima a los demás y yo no quiero hacer eso. Quiero ser bueno, no quiero lastimar a Deku.
Siento los brazos de Deku rodear mi cuerpo en un abrazo, mientras el posa su rostro en mi hombro apoyando sus rodillas en el suelo, me quedo paralizado ante su cercanía, sintiendo un olor suave similar a lavanda.
─Está bien Kacchan, tú no eres malo─ dijo con un tono suave y cálido que lleno mi pecho─, todo estará bien mientras seas tú mismo.
Cierro los ojos hundiendo mi rostro en su pecho, sintiendo como mis lágrimas son absorbidas por su uniforme mientras sus manos acarician mi cabeza y mi espalda, su barbilla se posa entre mis cabellos. Mis parpados que están juntos con fuerza comiencen a relajarse y tras unos segundos respiro más calmado, sonriendo levemente ante el cariño que estoy recibiendo.
Deku es la única persona en que confío.
Capítulo 27: Camino al infierno
─Esto es una mierda─ gruñí mientras golpeo con mi dedo índice la mesa, generando un constante golpeteo que retumba en la vacía oficina de Nezu.
Maldición. Me hacen perder mi valioso tiempo.
─¡A LA MIERDA! ─ grité colocándome de pie dejando caer la silla donde me encontraba sentado─ ¡VOY A EXPLOTAR TODO AQUÍ! ─ dije enfurecido apuntando a todo en la oficina─ ¡REVENTARÉ LOS JODIDOS VIDRIOS!
Me encuentro solo desde hace cuarenta minutos, el tipo de la gabardina que se cree el inspector Gadget, se ha dedicado a hacerme un mar de preguntar que obviamente me negué en responder, mandándolo de forma sutil al demonio. Y tras una hora y media de preguntas, finalmente se agotó, y me dijo que saldría un momento.
─¡Y ESO FUE HACE 40 MINUTOS! ¡¿QUÉ CARAJOS ESTA HACIENDO?!
─Bakugo-san─ me percato que al fin alguien ha entrado a la oficina de Nezu, observo sorprendido al inspector Gadget entrar con una sonrisa estúpida a mi parecer─, lamento la demora.
─Si, si─ dije acelerado y ya frustrado de haberme quedado cuarenta minutos eternos.
─Te alegrará saber que hemos confirmado tu cuartada con Midoriya-sensei─ dijo captando mi atención─, él confirmo que estuvo contigo en el segundo receso.
Deku.
─Puedes irte─ habló mientras se hacia un lado en la puerta─, eres libre de ir a casa.
─Ya te habías tardado─ gruñí pasando a su lado.
─Midoriya-san te tiene cariño─ me detuve a su lado mirándole─, él nunca dejo de creer en tu inocencia─ el azabache me sonrió ampliamente─, debes tener un lado bueno.
Le observé varios segundos, y tras no responder nada, continué mi camino a paso calmo hacia el salón en busca de mis cosas. Mi mente divaga pensando en sus palabras, pensando en Deku y en lo que ha ocurrido.
─Solo… Solo no te rindas ─me suplica con una sonrisa nerviosa mientras sus ojos verdes me piden a gritos sus palabras.
Chasqueé la lengua, Deku de mierda.
─ Midoriya-san te tiene cariño… debes tener un lado bueno.
Se equivoca.
Yo no tengo nada bueno, yo soy de la peor mierda que existe. Ni yo mismo puedo ver cualidades positivas en mí, y nunca nadie las ha visto.
─ b-bueno es solo que… S-Si tienes algún problema puedes hablarlo conmigo. ─ me dijo el estúpido arbusto mientras se refregaba su nuca.
Es ese bastardo, ese pequeño Nerd ve lo mejor de las personas en donde no hay nada bueno. Ese maldito idiota, es tan estúpido que no se percata que hay gente mala y cruel en este mundo, él cree, que, con una sonrisa y par de palabras buenas, puede hacer que todo se solucione de forma pacífica.
—Ya lo tenía— dijo apenas, mientras me acerco a ver su deplorable estado tras la paliza de Kan, me miró de reojo y sonrió ampliamente—. No me imiten.
No pude evitar sonreír de lado al ver aquella sonrisa repleta de adrenalina, era un lado de Deku que nunca había visto, uno eufórico y violento.
Uno muy interesante.
.
—Solo recordaba cuando eras niño y solías curar mis heridas cuando me caía. —dijo mientras veía su venda creada con mi manga, levantó la mirada y me sonrió dulcemente.
.
—Waa ¡¿Ya terminaste?! ¡¿Leíste todo?! ¡Eres increíble Kacchan! ¡Lees muy rápido!
.
─Gra-Gracias Kacchan─ Me dijo nervioso. Me acerco a él y tomo su rostro asegurándome que este bien, que realmente este bien y no haya recibido algún golpe directo de esa ventana asesina ─, estoy bien, te lo juro. ─ me confirmó tomando una de mis manos con dulzura, sintiendo que mi corazón reventó al sentir su encantador calor acariciando mi palma.
¿En qué estoy pensando? Miro el suelo, buscando una respuesta mientras siento como una enorme tensión invade mi cuello, a medida que mi mandíbula se tensa. Me detengo en el pasillo y golpeo con fuerza el muro que está a mi lado, mientras me sujeto la cabeza. No puedo creerlo, es simplemente inaceptable.
Es repugnante.
Soy repugnante.
─S-Sal de mi cabeza─ gruñí sintiendo que mi pecho bombea con fuerza, y un gran entusiasmo de recordarle, de poder verle.
Es esa estúpida emoción que nace en mi pecho al verle, ese asqueroso cosquilleo en mis tripas al ver como ríe, esa confusión en mi cabeza que pide a gritos que lo secuestre. Aquel deseo frenético de hacerlo mío sin importar que sea ilegal o mal visto, mi cuerpo lo desea, pero mi mente lo rechaza, y mi pecho…
¡¿Qué carajos me pasa?!
No soy estúpido, sé que no es odio ni tampoco admiración, es algo más complejo que me niego aceptar, ni tampoco pienso decirlo a nadie, el aceptarlo significaría que tendría que ver a Deku con aquellos ojos, y la idea simplemente me repugna.
No sirvo para ese mundo meloso de los regalos y las flores, no sirvo para querer a las personas, es por eso que estoy solo, es por eso que alejo a la gente.
Yo simplemente no confío en alguien al punto de cerras los ojos dejándome caer hacia atrás esperando ser atrapado, jamás, sin importar cuantos años pasen siempre tendré un deje de desconfianza hacia las personas. Las personas me odian, siempre lo han hecho, y siempre lo harán, soy un lastre para esta sociedad, para imbécil que tiende a mirarme con superioridad no soy más un que repugnante patán con problemas de actitud.
Los odio.
─D-Deku, y-yo no-─
─¡Lo sé! ─
Pero Deku confía en mí.
Sin importar cuantos problemas me meta, sin importar cuantas veces le grite, cuantas veces lo insulte, él siempre está conmigo alentándome y apoyándome a dar lo mejor de mí, a ser quien soy sin importar lo que los demás digas… Pero él siempre fue así. Sin importar cuanta gente me apuntara, sin importar cuantas personas me criticaran, Deku siempre me sonreía y decía.
─Está bien Kacchan, tú no eres malo─ dijo con un tono suave y cálido que lleno mi pecho─, todo estará bien mientras seas tú mismo.
Yo… Confío en él.
Al fin llego al tercer piso sintiendo que mi estómago esta revuelto, con horrible nudo ante mi pensamiento, ante aquella horrible revelación que pecho a vomitado.
Confío en él. Y esas palabras me saben a mierda.
Poso mi mano en el pomo de la puerta sintiendo que quiero vomitar ante mis propios pensamientos. Niego molesto.
Bien, lo acepto, confío en él, pero es solo eso.
─S-Si─ musité muy bajo─, solo es eso.
Muevo con suavidad ─agotado─ la puerta, mirando mis pies ante el agotamiento mental que he sufrido el día de hoy.
Confío en D-─
Mi mente queda en blanco al verle, como sus labios se unen con suavidad, mientras Deku se deja poseer por aquel maestro que tanto detesto. Veo, horrorizado como sus labios se unen en un encantador, tierno beso, uno repleto de cariño y… Amor.
─Te lo prometo Kacchan, entre Shinsou-sensei y yo no pasa nada─
N-No puede ser.
Retrocedo sin poder creer lo que acabo de ver.
Y siento que en mi algo se quiebra.
Fue una horrible sensación, como si mi cuerpo se remeciera ante una asquerosa verdad destruyendo cada fibra de mi cuerpo en una horrible frisadura que se expandió desde mi pecho hacia el resto de mi cuerpo. Sintiendo que mis piernas y mis brazos se desprendían a medida que mi rostro se hacía pedazos. Mi cuerpo no me respondió, solo actuó en un instinto primitivo de huir de aquello que me podía lastimar, corriendo a una velocidad que ni yo mismo recordaba tener, mis ojos no ven en realidad, estoy respirando sin notarlo, solo camino de forma instintiva.
Doy pasos confundido y desorientado, repitiendo aquella imagen una y otra vez, recordando cada palabra que Deku me ha dicho, desde el momento que nos conocimos.
Mi pecho duele como la mierda, pero simplemente ya no importa.
Carajo, esto no puede estar pasando.
─Oi─ me detengo mirando mis pies, levanto la mirada confundido─, dame tu billetera y el celular.
Observo mis alrededores, he salido de los territorios de la escuela sin darme cuenta. Caminé hacia el centro de la ciudad y terminé en un lugar que es repugnante ante mis ojos, sucio y oscuro, creo que he terminado en el peor lugar de la ciudad.
─Deku─ musité apretando los puños sin poder aceptar aquello.
─Te lo prometo Kacchan, entre Shinsou-sensei y yo no pasa nada─
Ese era un beso repleto de amor, uno con sentimientos antiguos y cálidos, casi como un reencuentro entre dos amantes.
─¡Oye! ¡Mocoso estúpido! ─ miré enfurecido sobre mi hombro─ ¡¿No escuchaste?! ¡Dame la maldita billetera y tu jodido celular!
─Lárgate─ gruñí entre dientes─, no estoy de humor bastardo.
─¿Eh? ─ continúo mi rumbo, sin un camino establecido, solo camino.
Es como si intentase alejarme de una realidad que no puedo evitar.
─¡¿Y TU CREES QUE ME IMPORTA?! ¡DAME LA JODIDA BILLETERA! ¡ME IMPORTA UN CARAJO QUE ESTÉS EN TUS DÍAS O SI TE ROMPIERON EL CORAZÓN─ me detengo─ ¡DAME TODO LO QUE TIENES!
─Te lo prometo Kacchan, entre Shinsou-sensei y yo no pasa nada─
─Bastardo─ musito con una sonrisa ladina, volteándome lentamente.
─¡DAME LA JODIDA BILLE-─ mi puño se estrelló con toda la fuerza que mi cuerpo posee, sintiendo el crujido de su mandíbula retumbar contra mi puño, percibiendo como la exquisita y excitante vibración viaja hasta mis huesos desatando un golpe de adrenalina en mi cuerpo que me hacen volver a unos gratificantes buenos tiempos, un tiempo donde nada me importaba, un tiempo donde la gente me temía y respetaba, un tiempo donde mi pecho yacía tan hueco y frio que dudaba que una bala en corazón pudiese matarme, por ahí, no había nada. Mi golpe fue tan potente que le lancé unos metros causando que se estrellara contra el muro, golpeándose la cabeza, quedando inconsciente.
─¡TE DIJE QUE NO ESTOY DE HUMOR! ─ grité tomándole de la ropa acercando su rostro al mío, notando como su mandíbula estaba fuera de lugar, mientras una gran cantidad de sangre brotaba de su nariz. Pero me importa un carajo su estado, y continúo azotando mi puño una y otra vez contra su rostro, gritando que todo es culpa de él por no escuchar mi advertencia.
─Te lo prometo Kacchan, entre Shinsou-sensei y yo no pasa nada─
─¡HIJO DE PUTA! ─ gritó a todo pulmón mientras mis destrozados y sangrientos nudillos suplican en un insoportable dolor que me detenga, pero les ignoro, repitiendo una y otra vez el hermoso sonido de mis puños azotándose contra la inconsciente bolsa carne que yace frente a mí.
Agitado, eufórico por la adrenalina que ha desatado un extraño deseo que casi había olvidado con los años, aquel deseo repleto de euforia y emoción a casusa de una pelea, aquel deseo de querer escuchar que alguien me suplicara por piedad; al fin, le suelto, dejando caer su cuerpo contra el suelo, no es gracioso si no correo o si no suplica, noto con asco que quizás me sobre pase, su rostro técnicamente esta desecho. Pero aun así mi pecho brinca ante cada respiración mía, y tras unos segundos simplemente comienzo a gritar dejando escapar parte de la frustración que me está ahogando.
Pero no es suficiente.
Siento como la frustración comienza llenar mis pulmones, una vez más, apretando mi pecho con fuerza generando una enorme opresión que me impide respirar con libertad.
─No sabía que andabas toqueteando a tus compañeros de trabajo, Ojera con cara─ dije mientras le miraba con desagrado, mas este solo sonrió de lado, rodeando su brazo en el pecho del idiota de Deku.
─Solo a los lindos.
Necesito más, necesito más…
Me estoy ahogando.
─Si lo mato…─ dije acelerado por adrenalina y la ira que me domina percibiendo como mis manos se contraen en un hormigueo repleto de deseo de ver aquel bastardo entre mis manso, con el cuello roto y sus ojos sin vida─. Si lo mato… yo…Me sentiré mejor.
No, no seas estúpido, tranquilízate.
Mi cuerpo comienza a enfriarse y comienzo a notar que he atacado a alguien que no lo merecía. Me desquite con alguien al punto de casi matarlo.
No lo mate… ¿O sí?
Poso mis dedos en su cuello. Está vivo, es un alivio.
Me descontrole a un punto que mientras golpeaba a ese tipo, solo podía recordar aquel bastardo que me jodido la vida.
Tengo miedo.
Es aterrador, lo admito, miro mis manos que tiemblan ante lo que he notado.
Deku me mintió, y debería estar enfurecido con él al punto de querer matarlo y ahorcarlo hacerlo trizas mientras me suplica por piedad, pero no, es todo lo contrario… Incluso yo…
─¡Mira lo que has hecho Katsuki-san! ─ volteo sorprendido al reconocer la voz de inmediato, y ahí está, desde la parte más iluminada del callejón, diviso a una mujer de estura promedio, de cuerpo curvilíneo que se pomponea de lado a lado divertida mientras me mira risueña con sus ojos dorados y aquella sonrisa enorme, su rubio cabello que brilla igual que los rayos del sol le dan una apariencia normal que combina perfectamente con aquellos shorts de mezclilla junto aquella playera común, su delicada silueta se mueve con tranquilidad mientras se acerca, una chica normal ante los ojos de cualquiera, pero yo sé que se trata del diablo─ Ese era mi peleador, y lo has noqueado.
─Toga─ musité al no verle tras casi dos años, desde que había visto esa asquerosa y vacía sonrisa de aquella malnacida rubia del infierno─ ¿Qué carajos haces aquí?
─Pues seguía mi peleador, pero…─ sonrió de lado─. El destino nos quiere juntos Katsuki-san.
─Muerte─ gruñí retomando el paso─, y no vuelvas a joderme, sabes de lo que soy capaz.
─Oh claro que lo sé─ me canturreó burlona a mis espaldas─, pero ahora eres más fuerte y más grande.
Me detengo ante su insinuación.
─De seguro te volviste invencible─ me dice con una enorme sonrisa dejando ver sus enormes colmillos─, el mejor.
Me quedo en silencio observándole, me está alagando como antes, está intentando convencerme de que vuelva con ella.
─¿Qué dices? ¿Eh? ¿Katsuki-san? ─me dice mientras agita sus coletas de un lado─ ¿Pelearas para mí? ¿Por los viejos tiempos?
─Púdrete─ gruñí retomando mi paso.
─¡Oh! ¡Qué carácter! ¡Vamos Katsuki-san! ─ me dice, siento como acelera sus pasos hacia mí, volteo con agresividad notando que está a unos metros de mí, mirándome repleta de entusiasmo, con unos ojos repletos de excitación─ Sera divertido, puedes matar a quien quieras, a golpes dejar la arena con sangre para mí.
Me guardo silencio ante ello, estoy enfurecido, de eso no hay duda, pero volver con Toga es pésima idea.
─No me jodas Toga, no estoy de humor.
─Oh lo sé─ escucho, siento unas manos acariciar mi pecho y el calor corporal de la rubia loca en mi espalda─, y me encanta. Eres increíble, estas hecho todo un hombre, extraño tu forma de ser, tu manera tan bestial de tomarme después de cada pelea.
Mi brazo se movió con rapidez, golpeándola directamente en la cara lanzándola lejos de mí, la miro con ira y repugnancia.
─Lo recuerdo─ dije divertido─, también recuerdo que estás loca.
Su risa retumba en el callejón y solo chaqueo la lengua, es una estupidez intentar mantener una conversación con ella, nunca logro encontrar sentido a lo que habla. Rasqué mi nuca, estoy agotado, ya no quiero más problemas por un día.
Me quedo quieto al sentir aquella caricia en mi mejilla, y la calidez de la sangre brotar en aquel afilado corte que yace en mi carne. Miro sorprendido el cuchillo que yace clavado en una de las paredes, y volteo con furia hacia la rubia que sonríe con una navaja en su mano.
─Te has vuelto lento.
─Perra asquerosa─ gruñí enfurecido volteándome a enfrentarla por lo que se ha atrevido a hacerme.
─Oh Katsuki-san, eres tan predecible─ me dice mientras mira la hoja de su navaja─, ni siquiera has escuchado mi propuesta.
─Me importa un co-─
─¿Comino? ─ me dice divertida─ Yo creo que te interesara.
Gruño por lo bajo, la muy perra es persistente, pero lamentablemente tiene razón, soy más lento que antes y también más pesado, mis golpes son más duros, pero he perdido practica en una pelea cuerpo a cuerpo al punto que el bastardo Mitad-Mitad se ha mantenido de pie contra mí. Antes era más agresivo, pero también más impulsivo, ahora, creo que tal vez a la madurez, pienso dos veces antes de actuar.
No me dejara en paz a menos que la escuche, Toga es una perra difícil de matar.
─Tu silencio me encanta ─me dice mientras guarda su navaja en su bolsillo─, necesito un peleador, uno que sea agresivo y no tenga piedad contra sus contrincantes, te pagaré.
─Suena a la misma mierda─ dije volteándome, comenzado a retomar el paso─, lo rechazo.
No voy a caer en su trampa, que Toga se consiga a otro mono para que baile y coja con ella las veces que quiera.
─Te pagaré el cuádruple que la última vez─ me detengo, y le miro por sobre el hombro sin poder creer lo que estoy escuchando─ Oh ahora me escuchas. Las apuestas son de alto calibre ¡Katsuki-san! ─ me dice dando brincos hacia mi extendiendo sus manos alrededor de mi cuello, siento su repugnante aliento golpear contra mi cara mientras su cuerpo se acerca sin vergüenza alguna al mío, comenzando a restregarse sobre mi─ ¡Ganaras tanto dinero conmigo! ¡Podrías hacer lo que quieras! ¡Comprar una casa! ¡Un departamento! ¡Un edificio! ¡O irte al diablo si eso deseas!
Irme…
Le miro con recelo, debe haber alguna trampa, pero mi mente no logra encontrarla, no presiento nada entre lineras, solo veo los ojos dorados repletos de locura y su amplia sonrisa hueca que me saca de quicio.
Irme.
Irme sería la solución a todo, irme al infierno y comenzar de nuevo. Mandar a todo y a todos al demonio.
—Waa ¡¿Ya terminaste?! ¡¿Leíste todo?! ¡Eres increíble Kacchan! ¡Lees muy rápido!
A todos…
Chasqueo la lengua, no puedo creer que realmente lo esté reconsiderando.
─Vamos Katsuki-san─ me dice muy cerca de mi rostro, con los ojos entre cerrados, mientras veo como su mirada se posa en mi boca. Me paralizo al sentir su mano comenzar a explorar dentro de mi pantalón─, nos divertiremos, justo como antes.
Le agarre del cuello, estrellando su cuerpo contra la pared más cercana, comenzando a estrangularla. Escucho como ríe divertida y excitada por lo que estoy haciendo, mientras su mano en vez de buscar mi muñeca para liberarse, busca mi entrepierna, comenzando a acariciarme sobre la ropa.
Esta perra asquerosa está loca.
─Te lo prometo Kacchan, entre Shinsou-sensei y yo no pasa nada─
Carajo…
Noto como sus ojos comienzas a lagrimear, mientras escucho su vos quebrarse ante repugnantes gemidos de excitación, y tras un par de minutos de un turbio manoseo sobre mi ropa, finalmente cedo.
Cedo en un asqueroso y afilado beso, buscando poseerme de su boca, cerrando aquel trato del que de seguro me arrepentiré.
Me iré al infierno, pero él no estará ahí.
.
¡KACCHAN VIO TODO! Y lamentablemente, el miedo de Kirishima se hace realidad.
Lloren por el pobre de Kacchan, que se trasformara en un ser sin corazón.
PD: llegamos al chapter 30 (Baila) La verdad no pensé que este fic fuera tan largo pero wueno, que se le puede hacer :D tengo una maldición, no puedo hacer un fic corto los One-shot que tengo en el pc son larguísimos por lo mismo (llora desconsolada) ¡Besitos!
RESPUESTA REVIEWS Chapter 28
Fangirl309
Ajksaskjas el otro capitulo no termino mejor jkasjkas lo siento xD
MasasinMaze
El culpable es Mineta, BOOM nadie se lo esperaba porque ni siquiera estaba en la historia XD
RESPUESTA REVIEWS Chapter 29
Fangirl309
Lo de recordar la cantidad de capítulos era muy importante XD Me alegro haber causado tanto caos en tu cabeza y en tu corazon, significa que logre llegar a ustedes con cada emoción que quería transmitir Uff ¿Sera el acosador? O será alguien de la escuela… No lo sé, bueno si lo sé pero no lo quiero decir :D ¡Saludos!
Jackesita Frost
¡Capitulo a la orden! ¡espero que te haya gustado! ¡me alegro mucho que estés al tanto de mis actualizaciones! ¡Espero que esta te guste también! ¡Saludos!
Majo Qpfh
¡Wooo! Kan tal vez… ¿Quein tiene el celular de Izuku? Puede ser cualquiera, todos pueden robarle es tan despistado, el pequeño Kacchan lo comprobó u.u ¡saludos!
MasasinMaze
¡El capítulo anterior era una montaña rusa de emociones! Primero: A Todoroki lo envenenan Segundo: Culpan a Kacchan Tercero: Le roban el celular a Izuku Cuarto: Ahora el secreto de Midoriya y Hitoshi ha sido descubierto por alguien ¿Qué más puede pasar? ¡Saludos!
Dayoku
¡Estamos en las mismas! ¡Estoy haciendo lo mismo con la aplicación de Fanfiction! La maldición de la falta de Internet nos atacan... ¡Es importante para mi! ¡Claro que importa! ¡Muchas gracias por darte el tiempo! ¡Saludos!
¡Muchas gracias por leer! ¡Y por esperarme siempre!
¡Espero que les guste una de las partes más intensas de este fic! Porque… Es solo el comienzo.
¡Se despide Momoleft!
