¡HOY SUBIRÉ DOS CAPITULOS! ¡SON DOS!

¡ESTA ES LA SEGUNDA PARTE!

Él, Yo, Ellos

Me dolió.

El dolor que invadía mi estómago y mi rostro, era incomparable, nunca me habían golpeado tanto en mi vida. Levanté la mirada con la vista borrosa sintiendo como las lágrimas escapaban de mis ojos, pero pese a que le he rogado, él no parece tener piedad de mí.

─Di que lo sientes, idiota─ me dijo el chico de 12 años mientras golpea su puño contra su palma, seguido por dos niños más de su clase.

─Y-Ya dije que lo lamento…─musito intentando ponerme de pie, pero una vez más me empujo.

Fue un accidente, corría a gran velocidad persiguiendo un gatito pequeño, y no me percate de la presencia de unos niños mayores que por accidente golpee al correr. Me golpearon sin importarles ser menor por cuatro años, me exigieron disculpar, cosa que hice porque fue mi culpa.

Pero ellos continúan golpeándome.

─¡Suplica! ─ me ordenó mientras veo mi uniforme siendo un desastre.

─Mi tío se va a enojar…─ musité muy bajo mientras veo mis prendas, levanté la mirada con molestia─. Ya dije que lo siento ¿Por qué haces esto?

Solo sonrió de lado y levantó su puño hacia mi rostro, ya no tengo energías para intentar detenerlo, no soy fuerte, no podría granarle. Me limité a cerrar los ojos esperando el golpe.

Escuché como el golpe se azotaba contra un rostro, no el mío claro está, además de unos quejidos.

Abrí los ojos confundido encontrándome con alguien frente a mí, protegiéndome, miro confundido como uno de los niños que me estaba golpeando está en el suelo llorando.

─¡¿Qué crees que haces?! ¡Eres menor! ¡Tienes que respetarnos! ─ gritó uno mientras ayudaba al líder a colocarse de pie. Mi salvador levanto su puño en señal de amenazan y estos se marcharon aterrados.

Me sentí más aliviado al ver que ellos se han ido, le sonreí agradecido a mi salvador, pero me doy cuenta que se está marchando. Me coloco de pie como puedo, no puedo permitir que se marche sin agradecerle, le tomo del hombro y este se voltea.

Mi pecho se llenó de alegría al reconocerme, él solo arqueo la ceja mirándome, pero no puedo evitar sentirme feliz de que sea él.

─¡Bakugo! ─ dije animado y alegre, sintiendo que estoy a punto de llorar de ver a mi antiguo mejor amigo─ ¡Eres tú!

─¿Te conozco? ─ preguntó logrando que yo ría ante su graciosa forma de fingir que no me conoce.

─¡Soy Kirishima!

─¿Kirishima? ─ inquirió, para despues tomar mi rostro y moverlo de lado a lado─ A sí.. Eres tu pelo de mierda, tienes la cara echa un desastre, no te reconocí con el ojo tan inflamado.

Doy brincos alegre, mi amigo me recuerda, y además es mi salvador tengo que darle las gracias, quiero saber que ha sido de él desde que nos separamos en la guardería, quiero saber todo de él.

─Como sea─ me dice volteándose─, lárgate─ me dijo logrando que mi sonrisa se borre─, te hare un favor, no me hables o te molestaran como a mí.

Me quedo algo confundido ante su forma de hablar, pero sin dudarlo le sigo a una pequeña distancia sin poder evitar sonreír.

─¡Oye traer mí mismo uniforme! ─ le digo animado, pero me ignora, de seguro quiere que continúe hablando─ ¿Vas en mi misma escuela? ¿En que salón estas? Yo en el C ¿Y tú?

─¿Por qué carajos me sigues? ─ me preguntó volteando mirándome por sobre su hombro─ ¿No escuchaste lo que te dije?

Me quedo en silencio confundido y luego vuelvo a sonreír.

─Oye ¿Te parece que mañana almorcemos juntos? ─ pregunté animado, él rodea los ojos.

─Sigues siendo un idiota.

─¡Oye lo que me dijiste hace tiempo era verdad! ─ dije animado mientras rodeaba mi brazo por sobre su hombro─ ¡Nunca nos separáremos! ¡Seguiremos siendo mejores amigos por siempre!

─Que suerte la mía─ me dice en un tono sarcástico, le miro de reojo al ver que tiene una sonrisa ladina, para despues empujarme─, mantén tu distancia, pelo de mierda.

─¡Oh Vamos! ¡Somos amigos! ─ dije animado volviéndole abrazar, pero una vez más, él me empuja. Continuamos así hasta que nos detuvimos en un parque cercano a la escuela, jugando, esperando que su madre y mi primo vengan por nosotros.

Y este es el inicio de una de las mejores amistades que he tenido.

Capítulo 29: Mi gran amigo Bakugo

Fue una sensación extraña, cuando sus labios mustiaron aquellas palabras en mis oídos, sentí que una horrible opresión invadió mi pecho de inmediato. Pese a que Iida intento convencerme que Todoroki estaba aluciando, y técnicamente él no tendría forma de enterarse de la situación de Bakugo, hay una parte de mi cerebro que me grita que: Bakugo está en problemas.

─B-Buenas noches─ dije nervioso mientras la puerta se abre─, h-ha pasado tiempo señora Mitsuki.

─¿Eijiro? ─ preguntó la mujer rubia mientras me miraba, siento que la casa se encuentra iluminada en exceso a comparada a las oscuras calles que me he dedicado a recorrer para poder llegar hasta aquí ─¿Qué haces aquí a estas horas?

Me rasqué la nuca, nervioso, pues la verdad es que iba de camino a mi casa pero no puedo dormir esta noche pensando en que Bakugo está en problemas. La idea de que mi Bro esté en peligro me carcome las tripas, mi hermano ha luchado mucho para salir a delante, estudia demasiado, se esfuerza en exceso para poder trabajar, no puede mandar todo a la basura.

─L-Lo lamento─ dijo mientras bajo la mirada angustiado─, Ba-Bakugo ¿Esta?

─¿Katsuki? ─ inquirió mientras arqueaba la ceja, reviso su reloj y me sonrió amable─ Pues cariño son las 22 de la noche, ya sebes que Katsuki duerme temprano.

─L-Lo sé─ chillé esperanzado de haber dicho aquello─ ¿E-Está durmiendo?

─Pues sí, cenó y se fue como el bastardo mal agradecido que es a dormir─ dijo mientras se encogía de hombros─ ¿Quieres pasar? Esta algo helado a estas horas.

─Am─ medite la pregunta, la verdad me tiene curioso─ ¿Pu-Puedo pasar a ver a Bakugo?

─¿Seguro? Te morderá─ me aseguró mientras me hago paso hacia la escalera, me detuve en el primer peldaño y le miré con una sonrisa.

─ S-Si─ musité algo apenado─, lamento mucho la molestia pero necesito hablar con él urgente.

Mitsuki solo se dedicó a mirarme curiosa. Subí de inmediato, casi a un paso acelerado; He corrido en los últimos peldaños, y tras casi trota, me adentré en la habitación empujando la puerta, encontrándome con gran bulto bajo la colcha, suspiré aliviado.

Yo y mi paranoia.

Di un paso fuera de la habitación, pero me detuve, y miré de reojo por sobre mi hombro. Trago algo en seco ante la idea que me invade, y tras dar un paso dentro de la penumbra del cuerdo, mis dedos se aferran a la colcha.

─Ba-Bakugo─ llamé, pero mi temor pareció hacerse realidad al no haber respuesta.

Oh no.

Mi brazo se movió con lentitud, delatando a tres almohadas que yacían en lugar de mi mejor amigo. Me aferro a mis cabellos, sin poder creerlo, Bakugo no está.

Doy unos pasos en la oscura habitación, de lado a lado, miles de ideas me invaden ante un miedo que se me hace muy familiar, casi como si hubiéramos retrocedido dos años. Bakugo no está, y hace unos días Toga nos seguía.

Esto está muy mal.

Me marche dejando todo como lo había encontrado, le mentí a la señora Mitsuki excusándome que Bakugo me había sacado a patadas de su habitación. De camino a casa, no pude dejar de pensar en aquellos problemas que terminaron con mi amigo, aquel violento ser que invadió su cuerpo sediento de sangre y deseos de venganza.

Llamé a Sero, y le explique mi presentimiento, y que por favor, si Bakugo iba a su hogar a dormir como todos los martes tras el trabajo, me mandara un texto confirmando la presencia de mi mejor amigo.

Al llegar a casa me fui directo a la cama, estaba agotado y tras dormir solo suplique, que por favor al despertar, hubiera un mensaje de Hanta en mi pantalla.

Pero al amanecer, la decepción fue lo primero que me invadió al no haber ningún tipo de notificación.

Al llegar a la escuela, Sero me dijo que no durmió en toda la noche preocupado, y el pánico empeoro al momento que amaneció y Bakugo no había allegado a su hogar. Mis amigos y yo comprendimos que en definitiva, algo no estaba bien.

Bakugo no apareció en clases.

La mañana fue una tortura, fui directo al sector de recepción de la escuela explicando que mi mejor amigo el día lunes había dejado su bolso y su celular, consultando si sus pertenencias continuaban en la escuela, y tal como temía, Bakugo no había venido a retirar nada.

Mi mente está bloqueada.

No tengo ideas.

Muerdo mi dedo sin poder dejar de pensar que hacer. Si recurro a los señores Bakugo, explicando lo ocurrido ellos se preocuparan, ellos están al tanto de los problemas con Toga, situación que los llevo al señor Masaru a delegar su empresa al igual que la señora Mitsuki, con el fin de estar más presentes en la vida de su único hijo.

Si voy con mi tío, mi hermano se enojara.

Y no sé a quién más recurrir.

─¡Buenos días chicos! ─ escucho logrando que levante la mirada, encontrándome con un agotado Midoriya que se adentra al salón.

Midoriya…

Fue como un click.

No tengo más opciones, no puedo recurrir a Aizawa ya que si esta enterado de que Bakugo está metido con alguien como Toga podría arrebatarle la beca, y es lo último que quiero. Midoriya es la persona más de fiar que conozco hasta ahora, es mi única opción.

Tengo que pedirle ayuda a Midoriya.

Mi mente divagó la clase completa, solo pude meditar en que debo suplicar ayuda a mi maestro favorito. Y tras pasar los extensos minutos, al fin el momento llego.

Les expliqué con rapidez mi idea, a Mina no le agrado mi plan ya que significaría que el más grande secreto de Bakugo estaría en manos de nuestro maestro, cosa que a Bakugo no le agradaría, pero no hay de otra.

─Midoriya─ mi maestro se detuvo al momento que mencione su nombre, se volteó a mírame de inmediato con una sonrisa típica suya, que solo me puso más nervioso─ ¿Po-Podemos hablar?

Midoriya solo me miró atento, casi como si meditara mi pregunta, de seguro buscando alguna explicación del por qué necesitamos hablar con él. Pero tras notar de seguro nuestro nerviosismo, él aceptó.

─Mi-Midoriya─ dije mientras él nos veía esperando la explicación, miré a mis amigos, y Jirou asintió, dando a entender que simplemente no tenemos de otra opción, suspiré agobiado y volví a mirar a mi maestro.

─Eijiro-chan ¿Pasa algo? Me estas preocupando─ me dijo mientras me miraba angustiado.

─Es… Es Bakugo─ dije al fin casi como si mi lengua me traicionara.

─¿Kacchan? ─ inquirió─ ¿Le paso algo? ¿Está bien?

─No lo sabemos─ respondió Kaminari mientras le miraba─, está desaparecido.

─No logramos comunicarnos con él─ aseguro Jirou mientras se cruzaba de brazos─, es obvio que está en problemas.

─Midoriya─ musitó Mina mientras se abrazaba a si misma─, no sabemos qué hacer.

─¡¿Desaparecido?! ¡Tengo amigos en la policía!─ dijo logrando que una corriente eléctrica me invadiera─. Puedo llamar a alguien que le busque, llamaré de inmediato─ habló con seguridad y una enorme determinación.

─¡S-Sin policías! ─ dije alterado logrando que él me mirara angustiado, bajé la mirada y luego volví a mirarle notando que Midoriya parece aterrado.

─Por favor… No me digas que Kacchan es el problema─ me dijo casi con su voz quebrada.

Suspiro.

Lo lamento Katsuki.

─Veras… ─ dije dando un comienzo aquel pasado que mis amigos y yo intentamos enterrar.

Bakugo siempre fue el imán de burlas, muchos de mis compañeros contantemente se mofaban de mi mejor amigo ante su forma tan agresiva de responder a todo, por su actuar tan violento ante cada persona que le rodeaba, siendo ─Según Bakugo─ odiado y repudiado por todos. Lamentablemente esto pareció perseguirle dejando un sentimiento de recelo ante cada humano que le rodea, y tras entrar a la U.A. Aizawa le exigió un exámenes a causa de la misma razón, mi Bro en un principio se negó, pero al parecer era un requisito para la beca.

Trastorno explosivo eminente.

Fue como si alguien destruyera su orgullo, al parecer era una enfermedad poco común que generaba que el portador explotara en ira ante cualquier situación de estrés, su explosivo carácter tenía una explicación.

Solo, ante no tener el apoyo de sus padres a causa del contante trabajo de los señores Masaru y Mitsuki, mi hermano se hundió en profundo pozo, en donde ante cada problema comenzaba acumularse, con él en el fondo, comenzándose a ahogar en un mar de frustraciones que a causa de su orgullo no podía ser socorrido por nadie.

Cuando Bakugo me explico la situación, cuando decía que sufría un ataque de aquel extraño trastorno, lo asimilaba a estar en una enorme piscina, una donde una enormes piedras te mantienen en el fondo, sintiendo que no puedes respirar, sintiendo que su pecho comenzaba a presionar.

Sintiendo que se ahoga.

Katsuki había colapsado ante la revelación de su enfermedad─ enfermedad que a mis 15 años no tenía ni idea que padecía─ ninguno de nosotros se enteró, mi Bro lo mantuvo oculto. Sin darnos cuenta mi hermano comenzó a retraerse, en un silencio que le carcomía desde su interior.

Y de la nada, Bakugo se quebró.

Comenzó ausentarse, le atribuimos que era a causa de una enfermedad, un resfriado o algo similar, pero tras volver despues de una semana de ausencia, notamos horrorizado como su apariencia había cambiado, con un corte propio de un delincuente, aretes y lo peor, su rostro echo un desastre ante la gran cantidad de moretones.

"─ Tengo trabajo─"

Fue lo que dijo aquel día con una sonrisa tranquila y relajada que me genero una horrible corriente eléctrica. Le felicite pese a estar preocupado, intentado apoyarlo, sin saber muy bien de que se trataba, y él tampoco que explicó, solo se limitó a invitarnos el almuerzo, a decirnos que podríamos comprar el licor que quisiéramos y que él auspiciaría todo.

Tenía ropa nueva, celular de último modelo, Bakugo estaba en la cima, era como si una lluvia de dinero se le hubiese dado.

Pero comenzó a cambiar, aquella alegría engreída desapareció, se tornó callado y violento, casi mato a dos estudiantes en la escuela ante una horrible paliza que les había dado, casi siendo expulsado y siendo llevado por la policía ante un comportamiento tan agresivo que Aizawa defendiendo a causa de su enfermedad.

Bakugo desapareció, por un mes.

─Su nombre es Toga, y fue la causante de todo─ dije mientras miraba el suelo, negándome a ver el rostro de horror de Midoriya─, es una mujer horrible, es controladora, transformo a Bakugo hasta la medula.

─Kacchan…─ levanté la mirada, encontrándome con un rostro repleto de impotencia y dolor, como si casa palabra relatada por mi hubiese sido un golpe de realidad que Midoriya jamás pensó que existiese─¿Cómo… Como Kacchan dejo ese mundo? ─ me preguntó.

─No lo sé─ dije mientras miraba mis pies sin saber que decir─, solo volvió.

─Nosotros por varias semanas estuvimos intentado localizarlo─ dijo Jirou mientras se abrazaba a sí misma.

─Como sus padres nunca estaban, jamás reportaron a la policía su desaparición─ hablé con tranquilidad.

─Bakugo se hundió solo─ dijo Ashido mientras sonreirá melancolía─, pero también salió solo.

─Pero tenemos miedo que esta vez no haya vuelta─ habló Hanta angustiado.

─Bakugo es fuerte─ musitó Kaminari─, pero todos tenemos un límite, y de seguro él una vez más a sobre pasado el suyo.

─Midoriya─ llamé logrando que él me mirara ─, por favor, que esto nadie lo sepa.

Mi maestro asintió, jurando que esto quedaría entre nosotros, como un secreto que llegaría directo a su tumba.

Ya teniendo algo de apoyo por parte de Midoriya, al fin nos marchamos, íbamos agotados, discutiendo casi auto convenciéndonos que lo que hicimos fue lo mejor. Aun así, mi pecho me seguía gritando que había traicionado a mi amigo rebelando aquella enfermedad que había mantenido oculta, enfermedad que solos sus padres, Aizawa, y yo sabíamos.

─ Que tenga una buena tarde señor Bakugo─ nos congelamos al verle, saliendo directamente de secretaria de la U.A. con su mochila y celular en mano, caminando a un paso lento, saliendo de la perta principal hacia la calle con intenciones de seguro de ir a casa.

─¡Ba-Bakugo! ─ grité casi por inercia.

Comencé a correr sin darme cuenta, mis amigos me siguieron sin dudarlo, atravesamos la puerta principal notando que él ya iba llegando hasta la avenida principal y sin dudarlo, comencé avanzar a gran velocidad.

No puedo permitirle irse sin hablar.

─¡Vi-Viejo! ─ volví a llamarle, adelantándome a mis amigos, tomándole del hombro obligándole a voltear.

Me paralice al verle.

─¿Qué carajos quieres? ─ me preguntó con el labio partido, y su mejilla moreteada mientras su frente está en un estado deplorable ante un horrible corte.

─Ba-Bakugo…─ musité sin poder creerle─ ¿Qué te paso?

─Esa mierda es mi problema no el tuyo─ me gruñó empujándome del hombro obligándome a retroceder─, lárgate y no me molestes, déjame en paz.

─P-Pero-─

─¡Bakugo! ─ escucho a mis espaldas─ Oh por dios…─ musita Ashido horrorizada.

Bakugo solo nos mira, casi con desconfianza, con una mirada que refleja un odio palpable, como si fuéramos sus enemigos, no amigos.

No dijo nada. Solo nos miraba.

Se volteó para irse, y entre en pánico, por instinto le tome del hombro con intenciones de voltearle una vez más.

Pero su puño tenía otros planes.

Me golpeo tan fuerte que me dejo en el suelo, sujetando mi mejilla sin poder creer lo que acaba de ocurrir. Escucho el grito horrorizado de Mina mientras me pregunta si me encuentro bien, mientras Kaminari y Hanta se posan delante de mí en un intento de detener a mi hermano en caso de que desee continuar, mientras Jirou le increpa inquiriendo que ha enloquecido.

─Te dije─ un horror comenzó a emerger de cada poro─, que me dejes en paz─, el terror me paralizo, sus ojos, aquellos ojos escarlata brillaban como los de un animal, casi de una bestia sin alma dispuesta a matar si volvía a desobedecer.

Él no es mi hermano.

─¿Quién eres? ─ dije sin poder creer que él sea mi mejor amigo.

Solo me mira, y tras unos segundos diviso algo de humanidad, como si mis palabras hubiesen tenido efecto en él.

─¡Eijiro-chan! ─ unos sonoros pasos retumban por la calle, pero yo solo miro horrorizado a mi hermano que a levantado la mirada hacia la persona que viene hacia nosotros. Una vez más, mi hermano desaparece y se torna aquella bestia de mis pesadillas, chasqueando la lengua y marchándose a gran velocidad.

Huyendo.

─¡Eijiro-chan! ─ miré de reojo a mi maestro que se acerca a mí, para procurar mi estado, mas solo siento que mi mundo se ha derrumbado.

He perdido a mi mejor amigo.

.

PD: la idea del trastorno de Bakugo fue gracias a un fic que leí hace u tiempo llamado "Rocking my heart" está en whatppad, recomendado. Reí, llore y sufrí como nunca, así que 100% recomendado.

¡Se ha revelado el pasado oculto de Bakugo! ¿Qué hará Midoriya con esa información? ¿Podrá ayudar al Bakusquad? ¡Todo esto y más algún día!

¡Muchas gracias por leer! ¡Espero que este capítulo les haya gustado! ¡Lamento la demora y espero que les guste!

Les informo que el próximo capítulo es TodoDeku, como siempre, no tengo una fecha establecida pero cuando pueda la subiré. ¡Así es damas y caballeros! Un TodoDeku del intenso ¡Boom!

RESPUESTA A REVIEWS

Fangirl309

Lo lamento mucho ;-; la historia de Bakugo y Todoroki son las peores en este fic, ambos pasaron por una infancia dura y ambos tienen que sufrir para poder complacer mi ancias de drama (Como ambos son los Shipps principales) pero wueno, lamentablement easi es la vida, no todo sale tan bien como uno quiere. Pobre Kacchan, tiene el corazón roto y se ha transformado en una bestia a causa de eso, mientras que Todoroki aun esta dormido sin saber muy bien lo que ocurre ¿O no? Aksjaajksj WUAJAJAJAJA Gracias por leer, abracitos :3

MasasinMaze

¡Lamento haber destrozado tu corazoncito! El rescate será próximamente, y el castigo al acosador será muy adelante, el mandito seguirá haciendo de las suyas en las sombras, destruyendo todo y a todos. ¡Muchas gracias! Me alegro mucho que mi trabajo te guste y te transmita todas aquellas emociones! ¡Me alegró mucho tu review! ¡Sin más me despido! Gracias por tu review! ¡Saludos!

Strangeworld77

Ha sido todo un caos, primero Shoto envenenado y ahora Kacchan se va al lado oscuro ¿Quién escribe esto con tato drama por dios? … ¡Ah! Wueno… jeje ¡Muchas gracias por tu review! Espero que este cap te haya gustado y los que serán próximamente ¡Saludos!

¡Muchas gracias por leer! ¡Espero que les haya gustado!

¡Saludos! No olviden sus reviews, su opinión es importante para mi

Se despide: momoleft