¡Esta es la parte 1! ¡Mañana o pasado subiré el siguiente capítulo! Ambos serán de Midoriya podrán notar que este trató de Kacchan y Shinsou, adivinen de quien será el siguiente…

PD: Este cap está situado en el momento en que Deku y Kacchan van al departamento de Midoriya para curar sus heridas luego del encuentro de Toga.

Y ADVERTENCIA, contenido sexual de alto calibre ¡MenxMen! Así que tengan precaución.

Él, Yo, Ellos

Desperté sudando frío, mi cuerpo tembló aterrado a medida que mi corazón daba brincos. Miré de lado a lado y solo veo oscuridad.

Intento calmarme. Pero es imposible necesito luz, luz, necesito ahora luz.

Golpeo y tanteo con mis manso todo lo de mi alrededor, golpeando por accidente a Natsu que duerme a mi lado.

—¿Izuku? — escucho entre la oscuridad a medida que golpeaba—. Oye viejo ¿Todo bien?

Golpeo una y otra vez con mis manos, pero la luz llega a mi costado derecho. Observo pálido a Natsu que me mira desde su bolsa de dormir. Posa su mano en mi espalda, y observo de lado a lado la tela anaranjada de nuestra tienda de acampar.

—Tranquilo viejo, fue un sueño.

Me tomé el rostro algo agitado para después ver a mi amigo que me mira comprensible.

—Lo siento— dije avergonzado—, me asusté al no reconocer el lugar.

—Está bien ¿Quieres agua o algo? — me preguntó mientras buscaba su costado de su bolsa.

—V-Voy a salir a respirar— le dije levantándome.

—¿Seguro? Está frío— aseguró mientras yo me arrodillaba para salir a gatas.

—S-Si… solo necesito algo de aire.

—Bien… si necesitas algo despiértame ¿Bien? — me dijo con una sonrisa ladina.

Salí de la tienda de acampar, observando los hermosos bosques de las montañas. Levanté la mirada topándome con las hermosas estrellas de la noche. Respiré hondo y sentí el frio recorrer mis pulmones, luego exhalé con calma, buscando tranquilizarme de una vez.

—¿Midoriya?

Di un brinco para ver que entre la oscuridad, una luz muy, pero muy pequeña, casi del tamaño de una luciérnaga, brilla entre todo el bosque.

—¿Shinsou-sempai? — pregunté inquieto— ¿Qué hace despierto? — inquirí mientras avanzaba hacia él.

—No, quédate ahí— dijo desde la oscuridad—, estoy fumando, no quiero que te de un shock anafiláctico en medio de Hokkaido, el pueblo más cercano está a media hora.

—S-Si— dije algo nervioso de su repentina preocupación.

Nos quedamos en silencio, no sé qué decir exactamente, es una sorpresa que este despierto… y solo.

—¿S-Su acompañante? — pregunté algo curioso sobre la chica que Shinsou-sempai ha traído.

Fuimos una excusa. Eso lo sé perfectamente.

Shinsou-sempai se había conseguido el auto de sus padres, y nos invitó a acampar a mí y Natsu, obviamente, fuimos una excusa para sus padres que le entregaron las llaves del auto al decir: "Es para llevar a los chicos a la naturaleza", dijo frente a mí y Natsu mientras buscaba convencer a los señores Shinsou, y el día viernes, al llegar por nosotros, Shinsou-sempai venía con una acompañante.

—Ella duerme. — dice mientras al fin la luciérnaga roja desaparece en el suelo—. Y como ronca.

No pude evitar reírme.

—Si hubiera sabido no la hubiera invitado, carajo.

Siento sus pasos entre la oscuridad, y al fin le veo con claridad, trae su abrigo, y por lo que veo de sus piernas, un pijama negro y zapatos.

—¿Por qué estas despierto? — me preguntó mientras miraba hacia el cielo.

—Tuve una pesadilla— dije mientras le imitaba, notando el hermoso manto de estrellas que nos cubren.

—¿De?

Medito un poco su pregunta, y tras varios segundos recuerdo sintiendo un escalofrío.

—Son muchas cosas— digo mirando las estrellas—. Escucho gritos, estoy llorando y siento unas manos frías, más gritos llamándome. Todo está húmedo y frio, no puedo respirar…y siguen llamándome, pero no puedo responder…

—Suena horrible— me dice mientras siento su mirada.

—Si…— digo como si fuera algo normal— ¡También está el disparo!

—¿Disparo? — pregunta.

—Sí, escucho un disparo al iniciar la pesadilla…— digo mientras medito un poco el sueño.

—¿Y qué más? — me pregunta curioso.

—No lo sé…— respondo algo perdido—. Solo recuerdo eso…son solo fragmentos.

—Bueno— me dice con una sonrisa mientras me mira—. Solo es un sueño.

—Si— apoyo algo tranquilo mientras veo las estrellas.

Es una hermosa noche.

Capítulo 38: Confundido

Parte I

Quizás fue la intensidad del momento, o puede que la adrenalina que recorría mi cuerpo me dominó por completo en aquel instante. No estoy seguro de qué fue exactamente, pero algo en mi nació cuando mi puño se estampo contra el rostro de Kacchan, lanzándolo al suelo sin piedad alguna, olvidando por un instante su condición a causa del ataque de aquella mujer rubia.

No pensaba que decía, solo gritaba lo que mi corazón sentía ante la enorme impotencia que me dominaba. Comprendí de una forma horrible que no sé nada del pequeño niño de ojos granate que solía sonreír de un modo ladino y arrogante ante una superioridad natural.

Porque desde que volví a ver a Kacchan, comprendí que todo lo que yo desee hacer por su bien es sumamente mas difícil a comparación con cualquiera.

¿Por qué tiene que ser tan complicado?

Todo con Kacchan es más difícil.

Pero no pude simplemente abandonarlo. Sin importar lo que fuese el problema en que Kacchan estuviese… Kacchan es Kacchan. No me importa lo que Kacchan necesite, yo estaré para él.

Miré de reojo mientras veo como el pecho de Kacchan sube y baja, sus ojos están cerrados con suavidad y no puedo evitar sentir una enorme nostalgia ante el encantador recuerdo de Kacchan durmiendo a mi lado cuando era menor, cuando su altura no era mayor a mi ombligo, cuando me miraba con cierta picardía y burla completamente propia de él. Pero ahora, Kacchan ya es mayor, es más alto que yo, tiene los hombros anchos y ciertamente parece un enorme hombre que podría intimidar a cualquiera, su mirada es intensa y ha abandonado aquellos ojos traviesos tornándose intrépidos y fulminantes.

Kacchan siempre será Kacchan. Y pese que debería ser completamente contrario, no puedo evitar sentirme muy cómodo ante su presencia, su respiración suave y su olor robusto natural me hace sentir más tranquilo de lo normal. Su calor es reconfortante, y tras varios minutos simplemente cedí ante la enorme tranquilidad que siento en mi pecho.

No puedo evitar dormirme con el pensamiento de: Kacchan siempre será Kacchan.

Mi cuerpo se estremeció, abrí mis ojos ante la potente y vibrante sensación que recorrió desde mi epidermis erizando cada bello de mi cuerpo hasta mis huesos. Me siento desorientado ante aquellas embelesadoras sensaciones que me invaden, mis ojos buscan en mi habitación la razón de estas devastadoras emociones que parecen dominar cada pensamiento.

Y mi mente se nubla al verle, jadeante y sus ojos ardientes casi como si pudiesen derretir a cualquiera con su mirada. Su boca abandona mi intimidad levantándose, dejando caer sus rodillas a cada costado de mis caderas a medida que respira agitado subiendo y bajando su desnudo pecho. Una de sus manos viaja a su boca mienta se relame el labio inferior con una sonrisa burlona repleta de superioridad, y un claro sentimiento de satisfacción que es reflejo en su rostro.

—Mira quién despertó…— desvía sus manos al nudo de sus bermudas.

—¡¿Q-Q-Q-Qué haces?! —chillé apenado mientras intento subir mis pantalones, pero con Kacchan sobre mi es imposible— ¡Q-Quítate!

—He… No jodas Deku— me dice con diversión afirmándome las muñecas obligándome a elevarlas sobre mi cabeza, trago en seco al notar el bronceado rostro de Kacchan a centímetros de mí, golpeando su agitada respiración contra mi boca. Sus ojos se mueven con rapidez, desde mis ojos a mis labios, su sonrisa se ha desvanecido solo se mantiene serio mientras me observa— Te hice gozar pequeña mierda mal agradecida, ahora es mi turno.

—¡D-D-Detente! — chillé apenado comenzando a retorcerme— ¡K-Kacchan!

—Kacchan, kacchan, kacchan — repite mientras rodea los ojos—, pareces un jodido disco rayado, nerd.

—¡L-Lo que hiciste estuvo mal! — dije con el rostro rojo.

—¿Mal? —repitió abandonado mi muñecas elevándose un poco mientras cruzaba sus brazos—. Eres un mal agradecido, gemías como una perra, además te viniste en mí...

—¡N-N-No lo digas! — chillé cubriendo mi rostro.

Escucho una carcajada socarrona, empeorando mi vergüenza un más.

Unos gruesos dedos rodean mis palmas con suavidad, lentamente, y con mucha delicadeza, quitan mis manos de mi rostro, y ante mí, veo su semblante suave y dulce con una leve sonrisa mientras afirma mis muñecas una vez más posicionándolas a cada costado de mi rostro.

—No hagas eso— me dice con tranquilidad extraña que hace que mi pecho brinque.

Su mirada tranquila se me hace única, casi como una obra de arte que debe ser apreciada por su extrañeza. Su nariz rosa la mía y su frente descansa presionando mis risos en mi piel. No puedo evitar confundirme ante la situación.

—Eres muy molesto…— musita con suavidad a medida que sus labios se acercan lentamente a mi boca.

—Kach…

Nuestros labios se concretan en un abrupto beso repleto de deseo y lujuria. Una se manos abandonan mi muñeca y se debían a mi cuello rodeando su palma alrededor de mi garganta mientras genera círculos con su pulgar, subiendo lentamente hacia mi mejilla.

Su boca me abandona y me mira aun a centímetros de mi mientras mete con brusquedad su pulgar en mi boca, masajeando mi lengua con poca delicadeza. Cierro los ojos ante la intensidad de su mirada, que pareciese buscar memorizar mis expresiones.

—Eres… jodidamente erótico, nerd— me habla en un tono sensual y sucio que me tiene en trance—. Tan lindo y tan sucio a la vez…

Desvío mi rostro logrando quitar su dedo de mi boca, él solo sonríe satisfecho, y me sorprendo a ver como lame mi saliva de su dedo.

Trago en seco, y su boca desciende a mi cuello lamiendo y succionando con fuerza, libera mi única muñeca retenida. Desvío mis manos a su pecho acariciando su ardiente piel. Cierro los ojos con fuerza, hundiendo mi nariz entre sus hebras a medida que desciende lentamente arrancando mi ropa.

Sus manos se posan en mis caderas y con fuerza me voltea dejándome a su merced, le miro por sobre mi hombro aterrado mientras él deja descansar su torso sobre mi espalda, metiendo dos de sus dedos en mi boca.

—Mójalos, o dolerá— me dice en un tono ronco que me eriza.

Como idiota obedezco mientras siento como su oculto miembro se frota contra mi entrada dejándome sentir la intensa dureza de su intimidad. Al fin deja mi boca distanciándose de mí, introduciendo dedos en mi interior haciéndome vibrar, dejándome tenso sobre mi cama mientras abrazo la almohada.

—Más te vale gritar— dice en mi oído—, y nada de Kacchan.

—¿H-he? — musito desorientado mientras siento como sus dátiles me abandonan.

—Si me dices Kacchan, te reventare el culo.

—N-No entien…

Su embestida es salvaje, haciéndome chillar ante el exceso de fuerza. Su mano se posa sobre mi hombro obligándome a descender los hombros mientras su otra mano levanta mi cadera aún más. Afirma mi nuca, obligándome a mantenerme en mi lugar para mayor precisión de sus embestidas, logrando dar en mi puto erógeno con exactitud.

Pero todo es demasiado intenso.

—¡M-Más lento K-Kacchan! — supliqué mientras siento como las sensaciones de mi cuerpo se intensifican volviéndose cada más estimulante de lo que puedo soportar— ¡K-Kacchan!

Pero fue el efecto contrario, su embestida fue aún más precisa, mientras lentamente dejaba caer su desnudo pecho sobre mi espalda, dejándome sentir su ardiente piel que parece derretir todo lo que toca.

—Ese no… no es mi nombre, Deku.

Ya no puedo. Mi cuerpo está a punto de colapsar ante un delicioso clímax que superara a cualquiera que haya tenido, siento las lágrimas recorrer mis mejillas ante el enorme placer que me domina. Esto es un sueño.

—K-Kacchan…L-Lento

Pero su velocidad y su fuerza aumenta, midiendo mi oreja en el proceso.

—Di mi nombre, Deku— me ordena para después morder mi hombro.

—Y-Yo… n-no sé…

Mi mente no parece reaccionar ni procesar su petición.

Su mano libre viaja hacia mi cintura, descendiendo por mi vientre hacia mi olvidada intimidas, comenzando a masturbarme, sin detener sus potentes embestidas en mi interior.

El gemido escapa de mi garganta sin previo aviso combinándose con un gruñido ahogado por mi carne provenir de mi acompañante.

—Y-Ya no… V-Voy a…

—Vente para mi Deku— musita ronco mientras frota su rostro con él mío, besando mi mejilla, lamiendo con lentitud, para después morder con suavidad—, di mi nombre Deku, solo dilo…— me suplica a medida que frota sus labios con lentitud por mi rostro en un gesto dulce que no combina con la brusquedad de sus embestidas—. Quiero escucharte decir mi nombre…

Mi cuerpo tiembla, estoy en mi puto, y por el modo en que Kacchan aumenta sus embestidas, tengo la impresión de que él también. Mis dedos se entierran en el colchón, Kacchan rodea mi pecho tensando sus músculos con fuerza mientras muerde mi hombro gruñendo al momento que siento, como en mi interior, algo me invade de un modo ardiente haciéndome venir al instante.

—Katsuki— gemí ante la intensidad de mi orgasmo.

Cada parte de mi cuerpo se tensa por varios segundos, las corrientes recorren mis músculos hasta mis huesos, mientras mi espalda se curva hundiendo mi nuca en el hombro de Kacchan mientras él aprovecha la oportunidad de enterrar sus dientes en mi cuello, generando una sensación aún más intensa.

Caigo como trapo en mi cama, a medida que Kacchan rodea mi cuerpo, abrazándome con fuerza sin quitarse de mi espalda, ni de mi interior. Sus labios recorren mis mejillas, luego mi cuello y mi hombro, sacándome una sonrisa encantada por su detalle.

—No despiertes.

Abro mis ojos, deslizándolo lentamente por sobre mi hombro encontrándome una mirada granate que parece suplicante.

No entiendo.

Hunde su nariz en mi cabeza abrazándome con fuerza, besándome mis hebras con cariño mientras yo analizo la situación.

—Quédate Deku— me dice sin mirarme, casi como las palabras fuesen demasiado penosas para pronunciarlas viéndome a los ojos—. Te… Te necesito.

—Kacchan…

—Quédate… y no despiertes— me dice aumentando su agarre—. No me dejes, Izuku…

Sus ojos se asoman con lentitud encogiendo mi pecho ante aquel sentimiento tan puro que logro detectar en sus ojos, confundiéndome.

—Elígeme… Izuku…— me dijo mientras se acercaba a mi hundiendo sus labios con los míos.

Abrí mis ojos topándome con el color hueso del techo de mi habitación. Siento mi cuerpo agotado, y músculos algo molidos por la noche que he tenido. Saboreo mi boca y vuelve a mi mente los labios de Katsuki apoderándose de los míos.

Paso…

Ni siquiera insistí en oponerme ¿Por qué no lo hice?

Siento la presencia de Kacchan a mi lado, no me atrevo a mirarle al rostro, pero debo hablarle de lo sucedido y aclarar las cosas.

No fue correcto.

Pero al moverme, siento la tensión de mi ropa luchando contra las sabanas dejándome algo confundido ante la situación.

Kacchan me quitó la ropa.

Acaricio mi cuello buscando algún dolor punzante al recordar la agresiva mordida de Kacchan, pero no encuentro nada.

No… ¿No paso?

Muevo mis piernas y siento una extraña humedad que me hace entrar en pánico ante comprender lo que ocurre. Me coloco de pie de un solo brinco, pasando a llevar a Kacchan en el proceso, a tropezones, logro llegar al baño encerrándome de inmediato.

¿Deku?

Retrocedo espantado mientras me cubro la boca sorprendido de lo que al fin comprendo.

Soñé con Kacchan.

¡Oi! ¡Me despertaste mierda desconsiderada!

Su voz genera una extraña sensación en mí.

Vente para mi Deku…

—¡L-Lo siento Kacchan! — grité retrocediendo dejándome caer en la tapa del WC. Una idea fugaz se me viene a la mente y dejo correr el agua de la ducha— ¡M-Me voy bañar! — me excusé esperando que aquello sea suficiente.

—¿Bien?

Suspiré aliviado al no escuchar que él insista, me acaricio la frente, nervioso, mientras mis manos tiemblan a medida que recorren mi sudorosa piel. Tuve un sueño húmedo con Kacchan.

Uno muy intenso.

Pensé por un momento que en realidad había pasado.

Decido dejarlo pasar, solo fue un sueño. Y siguiendo mi mentira, me baño con agua sumamente fría, esperando que mi cuerpo descienda su temperatura de una vez por todas.

.

—¿Qué hora es?

Una corriente eléctrica invade cada fibra de mi cuerpo ante la voz grave de Kacchan. Su voz aun perturba mi tranquilidad y me hace recordar una y otra vez mi sueño.

Es demasiado tortuoso.

—Si quieres puedes encender el televisor.

Intento concentrarme en el cereal que tengo frente a mí, mirando una y otra vez la fecha, pero pese a que llevo alrededor de 5 minutos mirándola, aun no logro comprender la información.

Di mi nombre, Deku.

Concéntrate Izuku, fue un sueño, no real.

Tomo un plato para servir el cereal.

Más te vale gritar

Su voz sucia, ronca y gruesa, casi ahogada por el placer…

Concéntrate.

—Ah…Las cuatro…

Miro de reojo a Kacchan que yace mirando el televisor.

¿Las cuatro?

Está bien. Sera mañana escucho desde el otro lado de la línea acompañado de un suspiro─. Pero prométeme que llegaras para almorzar.

¡S-Si! ¡Lo lamento!dije en voz baja mientras sonreía nervioso a medida que miraba el teléfono público.

Oh no.

—¡WAAA HITOSHI! — grité a todo pulmón dejando caer el plato que tenía entre manos— ¡LO OLVIDÉ!

¡Soy un idiota!

Corrí de inmediato a la habitación por mis zapatos, colocándomelos lo más rápido posible. Esto es de lo peor. Hitoshi debe estar molesto o preocupado, y si está preocupado, de seguro comenzó a hacer llamadas, y si logra comunicarse con Natsu estaré en problemas.

—¡T-T-T-Tengo que salir! —dije cruzando la sala a gran velocidad, mandando un fuerte golpe al salir.

Llegué hasta la escalera y me detuve al sentir una corriente muy fría acariciar mi desnuda piel de mi brazo. Temblé en mi lugar y me devolví comprendiendo que no era posible salir solo con una sudadera y un par de jeans.

Me adentré con rapidez corriendo por mi abrigo, y tras colocármelo, volví a dirigirme a la salida.

—¡M-Me voy! — vuelvo a decir sin ver a Kacchan.

Atravieso el umbral llegando hasta la escalera, pisando los primeros escalones recordando por un momento que tengo a Kacchan en el departamento.

Se irá.

No puedo permitirlo, aún tengo que hablar sobre lo ocurrido anoche. Abro la puerta de mi departamento, asomándome por el umbral mirando a Kacchan que me observa desde la sala.

—¡No te vayas! —ordeno apuntándole, Kacchan arquea una ceja, y vuelvo a cerrar la puerta antes de que diga algo.

Pero luego recuerdo que se trata de Kacchan. Vuelvo.

—¡Lo digo enserio Kacchan! —dije al abrir la puerta— ¡Tenemos mucho de qué hablar aún!

—Ya lárgate— dijo con molestia y cierto tono divertido que logré identificar—. No me iré a ningún lado, como jodes.

Asentí conforme, y me marché.

.

Corría lo más rápido posible, siento que mi pecho quema ante mi mala forma de respirar, mis piernas piden a gritos que me detenga, pero llevo demasiadas cuadras corriendo como para rendirme ahora. Estoy cerca.

Hitoshi.

Veo a lo lejos la entrada del edificio de Hitoshi, no puedo evitar celebrar mentalmente, al fin he llegado.

Agitado, me detengo frente a la puerta y poso mi mano en el vidrio, pero antes de que cruce el umbral, mi mirada se posa en una cabellera violácea que yace alejándose del edificio, a un paso lento y pausado.

Ese es…

—¡H-Hitoshi! — grité abandonado mis intenciones de ingresar en el edificio, corriendo hacia el hombre que detiene su andar para voltear con velocidad.

—¿Izuku?

—¡H-Hitoshi! — chillé una vez más al fin llegando frente a él, deteniéndome a centímetros ante su persona— ¡Y-Yo lo lamento tanto! —pero Hitoshi solo me mira sorprendido— ¡S-Se me fue el tiempo y n-no vi la hora y y-yo lamento mucho no llegar y…

—¡Izuku! — no puedo continuar excusándome al sentir sus brazos rodearme con fuerza. Me quedo en silencio sin saber que decir— ¡Estaba muy preocupado! — me dice separándose de mi mientras sujeta mi rostro mirándome con enorme angustia— ¡Ya no sabía que hacer! ¡Decidí salir a buscarte!

—Lo lamento…— musito apenado de que mi descuido le hubiese afectado tanto.

Hitoshi solo suspira y me vuelve a abrazar, besando mi frente en el proceso a medida que musita algunas cosas que no logro escuchar.

Soy de lo peor.

.

Observo desalentado como el hogar se ve demasiado bien. Flores, velas, música de fondo, un merlot que yace en medio de la mesa con un solo plato servido mientras que el lugar frente a él parece recientemente utilizado.

Me quito mi abrigo mientras veo como Hitoshi pasa a mi lado, sin decir nada, no es sorpresa que este tan callado, debe estar molesto, yo lo estaría.

—¿Almorzaste? — preguntó adentrándose a la cocina.

—N-No— dije mientras dejo descansar mi abrigo sobre el perchero.

Canela llega a mí, recibiéndome de forma amorosa a medida que frota su pelaje contra mis pantalones. Sonrío levemente agachándome a su altura, acariciando su mandíbula y cargándole, volteándolo para acariciar su pansa mientras él me mira con satisfacción.

¿Qué estoy haciendo con mi vida?

—¿Comes?

Levanto la mirada para encontrarme con los ojos de Hitoshi, trae un plato de comida, mientras lo deja descansar en la mesa.

Dejo a Canela descansar en el suelo, y me siento en la silla frente al plato mientras miro como mi plato yace ante mí, un llamativo Tenkatsu. Mi pecho se encoge al escuchar como Hitoshi se sienta frente a mí.

Pruebo los primeros bocados y esta delicioso. No sé qué decir.

—¿Esta caliente? — pregunta sin mirarme, solo mirando la mesa—. Lo siento, lo calenté en el microondas.

—E-Está bien.

Silencio una vez más.

Me siento horrible. Soy un asco como novio y como persona, olvidar algo así siendo que me pidió explícitamente que llegara almorzar porque tenía algo especial para nosotros. Y yo voy y lo olvido.

Necesito disculparme.

—Hitoshi…— dije dejando mi tenedor en el plato.

—Llamé a Natsu.

Levanto la mirada aterrado. Hitoshi tiene su rostro descansando sobre su palma mientras mira mi plato de comida, casi como si estuviese ido a medida que me habla.

—Y-Yo…

—No pasaste la noche en su casa— me dice mientras suspiraba, bajé la mirada—. Izuku, yo confío en ti…

Esas palabras me hicieron sentir peor.

—¿Dónde estabas anoche? — preguntó sin un tono especifico.

Prometo estar contigo siempre, Kacchan.

No puedo.

Miro hacia el suelo negándome a responder. Hitoshi se molestara si le digo que estuve toda la noche con Kacchan, sumado a los problemas en los que hemos estado, solo empeorara la situación. Es más, Hitoshi es capaz de ir a la policía y entregar a Kacchan.

—Izuku.

—N-No puedo— dije mientras temblaba mi voz.

Siento el silencio inundar nuestro hogar.

—Ya veo…

La silla de Hitoshi resuena ante el arrastre, mientras yo me quedo en mi lugar sin saber que decir.

Shinsou se marcha de la habitación, y se dirige a quien sabe dónde, dejándome solo a medida que mis lágrimas rodean mis mejillas avergonzado e impotente de mi estupidez.

Desde el momento en que terminé con Hitoshi, no he dejado de soñar el momento en que lo nuestro pueda volver a emerger, que podamos volver a estar juntos. Pero una parte de mí siempre dudo que ello fuese posible, más que nada, por el hecho de que algo en mí ya no confiaba en él.

Aun así, cuando Hitoshi me suplico volver a intentarlo, no pude negarme.

Él lo está intentado, como lo intenta... Pero ahora soy yo quien parece fuera de conexión, quiero que esto funcione, pero mis acciones muestran lo contrario. No puedo evitar pensar que esto simplemente es una ilusión y que debería vivir la realidad.

Gimoteo enterrando mis dedos en mis pantalones. Me siento impotente de no poder actuar contra mí mismo. Quiero estar con Hitoshi, quiero estar con él para siempre, pero no estoy actuando a acorde mis emociones.

¿Por qué?

—Izuku.

Detengo mi silencioso llanto, y limpio mis lágrimas con velocidad para que Hitoshi no me vea llorar. Ya listo, me volteo por sobre mi hombro, y mi corazón brinca haciéndome voltear por completo.

—¿Qué te parece?

Trae una hermosa chaqueta de tonalidad azul oscura, una playera de cuello cerrado de color violeta oscuro, unos jeans negros y zapatos de vestir. Posó su mano en su cuello y bajó la mirada algo triste.

—Compré esta ropa para salir en la noche— me dijo con calma mientras miraba el suelo—, hoy en la noche hay una obra de teatro de sobre el spin off de tu serie y comic favorito, pensé que sería una linda sorpresa.

Sonreí enternecido dejando escapar una risa nerviosa que se combinó con mis lágrimas y un gimoteo. Él sonrió levemente al escucharme, y levantó un poco la mirada a medida que buscaba en su bolsillo, sacando una pequeña caja de tercio pelo que me captó mi atención.

—H-Hitoshi.

—Pensaba decírtelo después de la obra— me dijo con una sonrisa torcida a medida que miraba la pequeña caja.

Mi corazón dio un brinco al verse arrodillar ante mí mientras le observo nervioso y balbuceante. Hitoshi me observa fugaz, desviando de vez en cuando su mirada.

—Hitoshi, y-yo no…

—Lo sé— me dice extendiendo su mano casi como si intentase detenerme—, no digas nada hasta que me escuches por completo.

Asentí desde mi asiento, sin desviar la mirada de aquella cajita.

—Escucha— me dice titubeante—. He cometido error tras error, porque desde el momento en que te vi, no pensé en ti como algo más que un momento de diversión. — aquello no me gusto, solo me revolvió el estómago—. Pero Izuku, tú cambiaste cada pensamiento sucio de mi mente, de un momento a otro, todos mis planes futuros fueron cambiando sin darme cuenta. En cada idea de mi plan de vida comenzaste a aparecer tú, y eso, en vez de asustarme o molestarme, solo me hacía sentir como… Feliz— me dijo mientras sonreía—. Fui un idiota. He sido un idiota toda mi vida y lo seguiré siendo, pero no soy tan idiota como para no saber que si no estás en mi vida, nada es de colores…— me sonríe y sus ojos pasan de miedo y vergüenza, a unos repletos de cariño y amor—. Eres mi color pistacho, que hace que los bosques florezcan y las manzanas brillen…

—Hitoshi…

—Te amo—dijo mientras abría la cajita aterciopelada dejando ver ante mí un hermoso y brillante anillo de gruesa plata—, y sé que es muy pronto porque por primera vez somos novios y eres mi primera pareja oficial en mi vida, no sé cómo hacer estas cosas bien, porque eres la primera persona que me importa tanto, y como dije soy un idiota y ahora estoy muy nervioso porque me da miedo que digas que no— parpadeé impresionado de que Hitoshi estuviese teniendo un ataque de vomito verbal, no pude evitarlo y me acerque a él tomando una de sus manos sonriendo, mientras las lágrimas brotan sin sentido—, no estoy… No estoy pidiendo que sea ahora, no tiene que ser este año ni el próximo, solo quiero que pase… Quiero que sea un promesa a largo plazo…

—Hitoshi…

—Te amo—me dice tomando mi rostro dejando la cajita en el suelo, quedando ambos arrodillados uno frente al otro—, y sé que tú no confías en mí y que ya no me amas tanto como antes— mis lágrimas brotaron y sentí que el aire se escapaba ante sus palabras—, pero todos es mi culpa, pero puedo arreglarlo Izuku, déjame arreglarlo.

Sus manos toman mi rostro mientras limpia mis lágrimas, mis ojos se topan con los suyos y solo veo la enorme desesperación de un rotundo sí. Traga ansioso mientras atrapo su playera con mis manos aparentando la tela ante los nervios y la enorme confusión que nace de mis tripas.

—Y-Yo no puedo prometerte nada…— dije asustado—. Hitoshi tengo miedo, me aterra porque no sé lo que quiero… quiero estar contigo y al mismo tiempo… — le digo logrando que él me sonría—. También no quiero.

Él medita mis palabras y asiente, pareciendo comprender algo que ni yo mismo entiendo.

—Seré paciente… Izuku— me dice con insistencia— y seré fuerte, seré tu apoyo, y si necesitas cualquier cosa para aceptarme, yo daré de todo lo de mí para que tengas lo que necesites.

No pude evitar sonreír y posar mi frente sobre la suya. Pero mi sonrisa se borró.

—¿Lo aceptaras? — preguntó logrando inquietarme—. Es solo para simbolizar nuestro futuro— me dice mientras se distancia un poco—. Solo para demostrar que al final terminaremos juntos.

Siento que es una vil mentira. Pero, tantos años que luché contra el sentimiento que había nacido por él, tanto tiempo disfrutando su sonrisa, tantos años luchando para que él no viese en otra dirección… No puedo simplemente tirar todo por la borda, seria… Estúpido… ¿No?

Lo amo. Sí. Lo amo. Solo tengo que recordarlo… para siempre.

—Lo acepto…— respondí, notando como el anillo brilla desde su cajita.

Casi como si se burlase de mí.

.

—¿Tienes que salir? — me preguntó mientras me colocaba los zapatos.

Mi cuerpo sintió una fuerte corriente eléctrica al generar un movimiento abrupto al intentar anudar mi zapato. Me dejo caer en el colchón de la cama de Hitoshi, y siento una de sus manos en mi hombro, le miro de reojo y veo su rostro preocupado a medida que se levanta de su lugar de la cama dejando su denudes en evidencia.

—¿Me dirás como te hiciste esos moretones? — me preguntó mientras me levantaba la playera, di un brinco y retrocedí sonriente.

—Nop— le digo.

—¿No escuchaste mi discurso de hace un hora? — me preguntó divertido mientras se colocaba de pie dejando en evidencia su hombría, desvié la mirada colocándome de pie dispuesto a alejarme antes de que lo ocurrido hace una hora vuelva a ocurrir—. Izuku…

Empezó como besos y… terminamos en su dormitorio.

—Izuku…— canturrea colocándose de pie, acorralándome contra la puerta—. Vamos ¿A dónde huyes?

—T-Tengo que hacer— dije nervioso de ver como sonríe con picardía.

—Oh vamos… Quédate…— me dice con insistencia, siento sus labios juguetear con mi cuello sonrío como idiota, completamente embobecido— ¿Qué puede ser tan importante como abandonar a tu novio?

Quédate Deku— me dice sin mirarme, casi como las palabras fuesen demasiado penosas para pronunciarlas sin verme a los ojos—. Te… Te necesito.

Kacchan…

Noto como sus labios se acercan para besarme, de un movimiento fugaz, me libro, escapando por debajo de sus brazos.

—¡Wow! ¡Mira la hora! — dije divertido— ¡Si queremos ir a esa obra, me tengo que ir a ahora mismo, para estar antes de las 10!

Él hace un puchero mientras me ve salir con rapidez.

Llego hasta la puerta y me coloco mi abrigo.

—Izuku— volteo, y por reacción, atrapo algo en el aire que viene hacia mí, abro mi palma y veo el hermoso anillo de plata—. Úsalo, te quedará bonito.

—Tiene… — sonrío levemente al ver el interior— Tiene tu nombre.

—Sip— me dice mientras me muestra su mano, uno muy parecido al mío—. Y este tiene tu nombre.

Sonrío levemente, y luego lanzo una carcajada.

—Sería más romántico si no estuvieras desnudo— dije mientras me colocaba el anillo.

—Te gusta verme desnudo— dijo con burla mientras posa sus manos en su cadera.

Contengo mi risa, y abro la puerta saliendo.

—Nos vemos a las 10— me despedí mientras cruzaba al umbral.

—Nos vemos a las 10— me dice mientras me guiña el ojo izquierdo.

.

Giro el anillo una y otra vez alrededor de mi dedo, de izquierda a derecha, casi como si aquello me calmase o si fuese una costumbre que siempre tuve.

Kacchan ha aceptado mi ayuda.

De camino a mi departamento, me detuve en una pizzería y compré una con picante. Recuerdo que Kacchan siempre había sido bueno para los dulces picantes, así que supuse que le gustaba la comida picante. También fui a una zapatería, y compré unos zapatos para Kacchan, calculé que, como Kacchan es de una estatura similar a Hitoshi, pensé que tendrían una talla de zapatos similar.

Me cubro el rostro.

Vi a Kacchan desnudo.

Fue un accidente, no quería verlo desnudo, solo paso. Entré al baño sin tocar, eso no estuvo bien.

Sigo moviendo mi anillo una y otra vez.

Siento el chillido del óxido de la puerta de mi baño.

—Ya saliste Ka… — mi boca deja de funcionar—¿cchan?

Elígeme…

Sonrío suavemente, casi como si me sintiese feliz de verle. Kacchan sale del baño casi como una persona nueva, la ropa de Hitoshi le queda excelente, se ajusta a su cuerpo haciéndole ver más maduro. La camisa gris que le he entregado le hace ver de hombros anchos y de cintura pequeña, su pecho se marca al igual que sus brazos, su pantalón se ajusta a su cuerpo.

Kacchan es muy grande.

—Tengo una cita.

Me paralizo ante sus palabras. Parpadeé un par de veces casi como si aquello me ayudase a comprender mejor lo que me acaba de decir. Kacchan me mira junto al umbral de la puerta. Se ve alto, maceteado a causa del abrigo, su mirada tranquila me inquieta y por casi como si estuviese meditando mis reacciones.

Tiene una cita. Bien por él.

—¿U-Una cita? — pregunto casi por relejo.

Bien por él, eso está muy bien.

— ¿Con quién? — inquiero sin mirarle.

—¿Te importa?

Está muy bien…

—¿Q-Quieres que vaya contigo? — pregunté sin pensar.

Es bueno. Estará bien.

Kacchan necesita apoyo, y si esa chica será su apoyo, está bien.

Sí. Está bien.

Te… Te necesito.

—Como sea, me voy—dijo lográndome alertar.

Él estará bien, no me necesita de verdad.

—¡V-Voy contigo! — dije tomando mi abrigo con intenciones de dejarlo en la puerta de mi edificio.

Si, Kacchan estará bien sin mí.

.

—¡¿SE PUEDE SABER POR QUÉ CARAJOS ME SIGUES?!

No lo sé.

¿Qué me pasa? ¿Por qué estoy siguiendo a Kacchan? solo planeaba dejarle en la entrada, y luego irme a casa de Hitoshi, pero ahora estoy siguiéndole por las calles y ni siquiera se por qué.

Si sabes.

Tengo una cita.

Debería sentirme feliz por él. Debería estar alegre por la idea de que Kacchan tenga a alguien que le haga feliz. Pero algo en mí no quiere.

Te… Te necesito.

Me oculto en mi bufanda, mirando sus pies a medida que le sigo.

Kacchan tiene una cita.

—¿Y quién es? ¿La conozco? — pregunté con insistencia.

Te… Te necesito.

Kacchan le dirá eso a alguien más. Eso está bien.

O ¿No?

—¡Que dejes de joderme! — me exigió deteniéndose frente a mí, casi enfrentándome.

—S-solo me preocupas— le digo como excusa

—Y una mierda— refunfuñó.

Puede ser alguien loca, tal vez es la chica loca de la otra noche, esa rubia. O puede ser alguien peor. Necesito asegurarme que sea alguien que ayude a Kacchan a avanzar y no a retroceder.

Como yo lo haría.

—No jodas…— dijo captando mi atención, su molestia se desvanece, pero aun con el ceño fruncido, sonríe de modo ladino casi como si se burlara— ¡Estas celoso maldito Deku!

¿Celoso? ¿Quién?

Yo.

—¡Ka-Kacchan! ¡S-Soy tu maestro! — grité alterado al ver que ha malentendido mi actuar.

—¡Mierda! ¡Te gusto! ¡No jodas! ¡Que gay!

Mi rostro se sonroja a causa de la vergüenza que me está haciendo pasar, me está humillando, se burla de mí. Así que sin poder evitarlo, me dejo llevar por sus tonteras y me rebajo a su nivel.

—¡Cierra la boca! ¡Cierra la boca! — Digo una y otra mientras golpeo su pecho en un berrinche— ¡No me gustas! ¡Tengo novio! — dejo escapar sin pensarlo.

—¡Ah! ¡No me digas! — se burla.

Pero entre mis golpes, Kacchan atrapa mi muñeca, obligándome a acercarme a él, reduciendo la distancia de nuestros rostros, más bien, de nuestros cuerpos.

Kacchan tiene el control.

Nos quedamos mirando varios segundos, siento su pecho contra el mío, su respiración choca contra mi nariz, sus ojos viajan por mi rostro una y otra vez. Y de la nada, se detienen.

—Tu novio…— su voz ronca y suave me genera un escalofrío.

Quédate Deku.

Tragué en seco, al sentir una extraña corriente eléctrica en mi cuerpo. Mi corazón papita a una gran velocidad, mientras mis ojos no pueden dejar de ver a Kacchan.

A Katsuki.

— ¿Sabe que dormiste conmigo?

Elígeme… Izuku…

—Kacchan… No me gustas— le digo en un tono suave y bajo, casi aterciopelado, pero aquella respuesta fue más para aquel dulce Kacchan de mis sueños, que para el chico que tengo frente a mí.

Nuestros alientos colisionan, siento su potente aroma natura, robusto y embriagador. Mi mente es un lio, ni siquiera sé que debería hacer, recuerdo una y otra vez mi sueño y esto es tan real como aquello, que ya no sé si estoy despierto o no.

Espero no estarlo.

—Es una pena…— me dice mientras rosa su nariz en mi piel. Su labio superior rosa el mío, siento su aliento entrar en mi boca, quiero saber a qué saben sus labios. Quiero sentir su lengua, su aliento, su cariño, su tacto.

Y me dejo llevar cerrando los ojos, esperando que nuestros labios se unan.

Katsuki…

Pero nuestros labios nunca se unen. Mi pulso se dispara al notar que he quedado como un idiota al no haber un beso, siento como el agua se derrite alrededor de mi nariz recorriendo mi piel.

Nieve.

Kacchan mira el cielo y yo le imito, sin poder evitar mirar su gruesa mandíbula.

—Está nevando— dije con obviedad.

—Ya era hora—se suma.

Ambos descendimos la mirada topando nuestros ojos.

No paso, igual que en el sueño, ninguno pasó en realidad.

Me sonrojo ante mi pensamiento y retrocedo un paso atrás.

—Me tengo que ir— dijo al voltearse.

—¡S-Si! ¡Y-Yo también! —exclamé alarmado por mi pensamiento.

No me besó.

—Coge toda la noche con tu novio, Deku— dijo sin mirarme, mientras se alejaba.

No le besé…

—D-Disfruta tu cita. — dije algo molesto por la situación, comenzando a caminar a paso marcado, siendo mi mente un lio.

—¡Eso haré! — gritó a mi espalda, negándome a voltear.

.

—¿Todo bien? — escucho en un susurro a mi lado entre la oscuridad.

Doy un brinco en mi lugar, y vuelvo a ver como en el escenario los actores continúan en su papel, demostrando las batallas de "Vigilantes". Me he perdido la mitad de la obra pensando en lo ocurrido.

Sigo molesto, mis tripas se revuelven.

No debería estar molesto.

¿Por qué estoy molesto?

Katsuki no me beso.

Eso es bueno. Porque tú tienes novio.

—S-Si—dije mirando mi mano notando el brillo de la plata, mire de reojo a Hitoshi que me mira curioso—. E-Estoy bien.

Excelente…

.

¡MIDOOORIYA! Esta algo confundido, pero qué pasa por la cabeza de nuestro pecoso ¿Qué ocurre? Pol dios…

¡Kacchan avanzando! Nuestro Chico Bomba no presiona, y esa técnica le sirve, de a poco se he metido bajo la piel de Midoriya. Pero no olvidemos a Shinsou… Quién, no se rinde…

RESPUESTA REVIEWS

MasasinMaze

¡Hemos pausado a Todoroki un momento! Pero no lo hemos cambiado por algo menos importante o no, ahora era el turno de explicar a Midoriya, nuestro profesor confundido ¿Qué es lo quiere su corazón? ¡Tan tan! ¡Muchas gracias por leer! ¡Espero tu comentario en el siguiente cap! ¡Pero estate atento, viene otro cap pronto!

Nekoboy mty

¡Muchas gracias por leer! ¡Me alegro que estés atento! Espero tu review en este capítulo y tu opinión del actuar de nuestro maestro.

Arekusa

¿Y ahora? ¿Qué team eres? Hoy fue una revelación por parte de Shinsou, pero Kacchan está ganando terreno con Midoriya sin presionar demasiado, lentamente gana un espacio en el corazón de Izuku ¡Nos leemos!

Eien Dark

¡Izuku se está cuestionando! Se cuestiona el desear a alguien más estando a un lado su novio. Con esa declaración ¿Shinsou echara en cara a Izuku su engaño? Tantas dudas… ¡Muchas gracias por leer!

Azareth

¿Se dará cuenta de sus sentimientos Midoriya? ¿Está enamorado de Shinsou? Tal vez le cueste darse cuenta, todos en este fic son lentos… ¡Ja! ¡Se toman su tiempo para todo! ¡Gracias por leer!

Sora

Yo si tuviera permiso médico faltaría hasta días de sobra, pero bueno Shoto es especial, jajajaja ¡Muchas gracias por leer!

¡No olviden su review!

¡Muchas gracias por leer!

Momoleft.