Saludos, mis fieles lectores. Vamos avanzando con esta corta pero apasionante historia, la cual espero les siga gustando. Muchas mas sospresas sera revelados conforma avancemos, asi como nuevas historias estan por seguir.
Agradezco de todo corazon a quienes dedican un poco de su tiempo para seguir mis textos, muchas gracias, son lo máximo.
Pronto retomaremos "Lecciones de Amistad" (la inspiración no coopero mucho pero ya esta saliendo) y tambien estamos preparando una nueva compilación de one shots que trataran del pasado de la Legión, que se llamaran "Apendices Oscuros", probablemente el próximo mes este listo el primero.
Sin mas interrupciopnes, continuamos! Disfruten el viaje n_n
Capítulo 2: Capturando a un amigo
A la tarde siguiente, Whisplash salió de la fortaleza en búsqueda de Cloudkicker. La intrépida capitana no podía creer que ese pony, uno de los fundadores de la Legión Oscura, así como uno de los amigos más cercanos de su general fuera un traidor, y peor aún, un changeling, los cuales eran del repudio total de la legión, quienes eran vistos como enemigos del reino, criaturas repugnantes, parásitos que debían ser erradicados a toda costa. Tras dar vueltas por la fortificación, encontró a Cloudkicker, un pegaso de crin anaranjada y pelaje blanco, quien estaba platicando con algunos de los reclutas. No sabía que decir, así que tuvo que improvisar.
-Cloudkicker, el general reclama tu presencia en el palacio, quiere verte ahora.
El pegaso obedeció de inmediato y se dirigió a todo galope al recién remodelado Castillo de las Hermanas Nobles. Una vez que entró, fue directo a la sala principal, donde estaban los dos tronos reales. Grey Shadow estaba de espaldas, contemplando los viejos murales que adornaban el castillo, con su mente sumergida en un torbellino de ideas y sentimientos encontrados, tan absorto en sus pensamientos que no oyó entrar a su subordinado.
-General, señor! Aquí estoy como pidió, en que puedo servirle? –preguntó cortésmente. Grey Shadow no decía nada, solo se oía su respiración, tratando de contener su enojo y su instinto asesino, todavía sin creer lo que sus subordinados habían dicho, y pensando en todo lo que eso desencadenaría. Finalmente, decidió hablar para que su amigo no sospechara.
-C.K., mi siempre estimado amigo, me alegra que estés aquí- dijo ligeramente nervioso-, pasa, pasa, te estaba esperando.
-Gracias Shades –dijo Cloudkicker, llamando a su superior con el apodo que usaba de forma más íntima y cercana con el unicornio-, dime, que necesitas?
Oír ese sobrenombre le hacía más difícil a Grey Shadow seguir con el plan, su corazón estaba a punto de traicionarlo, quería decirle a C.K. que se retirara antes de que fuera tarde, advertirle que huyera a ese pony que fue de los primeros en enlistarse en la Legión, a ese pegaso que lo acompañó en los buenos y malos momentos, aquel a quien realmente pudo llamar "amigo" cuando muchos otros le dieron la espalda, pero su cargo lo obligaba a aplicar la cruel y severa la ley que tenían, sabía que no tenía opción, así que decidió seguir con el plan.
-Pues mira, desde hace tiempo había querido platicar contigo acerca de…de…yo…
-Acerca de que, amigo mío? -dijo Cloudkicker cortésmente y con una sonrisa.
- Sobre….algunas cosas relativas a…..a…..yo…
-Shades, te sientes bien? Me estas asustando– preguntó el pegaso consternado por su superior-, te ves tembloroso, no tienes fiebre? Puedo buscar ayuda médica si lo requieres.
-Yo….…..al demonio con esto…ATRÁPENLOOOO!
De improviso, Misty y White Fog salieron del techo, usando sus arpones-brazaletes, un invento creado por el propio Cloudkicker para capturar presas vivas. Lanzaron un par de cadenas con grillete al confundido pegaso, las cuales se cerraron en su cuello, capturándolo de inmediato. Trató de forcejear para liberarse, pero de la nada aparecieron varios Smashers. Usando su impresionante fuerza, derribaron a Cloudkicker, sometiéndolo en el suelo, acostándolo boca arriba, mientras varios Lancers ponían las puntas de sus alabardas en su cuello. Whipslash salió de una columna, acompañada de Úrsula y Mason, los dos grifos legionarios, quienes rápidamente encadenaron a Cloudkicker y lo dejaron tirado en el suelo, incapaz de poder escapar. Una vez que fue sometido, Grey Shadow se aproximó al prisionero, mientras sus grifos se colocaron al lado de su superior, blandiendo sus espadas de batalla.
-Creíste que nos engañarías por siempre?- dijo Grey Shadow mientras se acercaba al guerrero caído con una furia enorme reflejada en su rostro-. CREÍSTE QUE PODÍAS SEGUIR APROVECHÁNDOTE DE MI CONFIANZA? QUE PODRÍAS BURLARTE DE MÍ, Y CONTINUAR ESCONDIDO BAJO MIS PROPIAS NARICES?
-Pero señor….Grey Shadow…..Shades….déjame explicarte….
-SILENCIO! NO TIENES DERECHO A HABLAR!–gritó molesto el general, levitando al prisionero con su magia, golpeando en el rostro al indefenso pegaso con sus cascos-, GUARDIAS! LLEVENSE A ESTE TRAIDOR AL CALABOZO, MIENTRAS PIENSO QUE HACER CON EL! SERA EL PRIMER AFORTUNADO EN USARLO, Y HAGANLO ANTES DE QUE ME ARREPIENTA Y LO EJECUTE AHORA MISMO!
Los guardias sujetaban al pegaso, quien se resistía a ser arrastrado a las celdas, mientras el general salía del salón, enjugándose una solitaria lágrima con su pezuña izquierda. Sabía que estaba haciendo lo correcto, sabía que era su deber, que castigar a ese traidor era su trabajo, pero aun así, a pesar de tener la razón, no comprendía por qué se sentía tan mal.
Al mismo tiempo de estos sucesos, la Princesa Twilight y la Princesa Luna sobrevolaban el cielo de Equestria. Hacía tiempo que ambas no platicaban, sobre todo porque Twilight pasaba más tiempo con Celestia y con Cadence, así que la novel Princesa de la Amistad pensó que también era necesario compartir tiempo con la Princesa de la Noche. Después de todo, ella fue la única en recibirla sin temor cuando volvió nuevamente a Ponyville tras su conversión al bien por los Elementos de la Armonía, pensando que sería una interesante experiencia convivir con ella y verla haciendo sus labores reales.
-Gracias por pasar la noche conmigo, Twilight Sparkle, espero no distraerla de sus labores como Princesa de la Amistad- dijo Luna de forma educada.
-No se preocupe, Princesa Luna, mañana no tengo compromisos, así que podemos compartir un tiempo juntas.
-Por favor, llámame Luna- dijo la Princesa de la Noche- no es necesario que seas tan formal.
-Por supuesto, Luna, si usted también me llama Twilight.
Ambas princesas sonrieron, felices por compartir ese tiempo de calidad, en especial la Princesa de la Noche, quien hace mucho no convivía con alguien que no fuera solo su hermana, la Princesa Celestia. Twilight sabía que Luna era de carácter reservado y no se abría ante cualquier pony, ni siquiera con sus súbditos más cercanos, así que consideraba eso como un verdadero honor. Poco a poco se aproximaban al recién remodelado castillo para pasar la velada ahí, pero de pronto, notaron una gran contingente de ponies en sus alrededores.
-Pero que está pasando ahí abajo? –preguntó Twilight.
-No….no lo sé, eso no es normal, crees que esa pony rosada amiga tuya les haya enseñado a hacer una de sus alocadas fiestas? –preguntó Luna, extrañada al ver esa situación.
-No lo creo, será mejor que lo averigüemos, vamos!– dijo la alicornio lavanda. Ambas princesas aterrizaron y se acercaron a los legionarios, los cuales permanecían en estado de shock. Los veteranos trataban de controlar a los novatos, quienes aún no entendían que era lo que estaba sucediendo, y algunos otros permanecían al pendiente de la situación ocurrida en el interior del remodelado castillo. Al notar a su Regidora guardaron silencio e hicieron una reglamentaria reverencia. La Princesa de la Noche buscó a alguien que pudiera darle una explicación de lo acontecido, hasta que encontró a la pony indicada.
-Vectoria, que ocurre aquí? -dijo Luna mientras se dirigía a una pony terrestre de pelaje color lila y melena color amarillo, integrante de las Lancer y estratega de la Legión Oscura.
-Princesa, gracias a las estrellas por su llegada!- exclamó la legionaria-, ha ocurrido algo terrible, pero creo que es mejor que se lo pregunte directamente al general en persona, solo le advierto que tenga cuidado, porque…está…..esta algo…molesto.
Luna quedo impactada por el comentario, pues sabía que su subordinado más leal no era alguien que perdiera su temple con facilidad, lo que implicaba que era un asunto muy grave. Extrañadas por la advertencia dada por Vectoria, ambas princesas entraron al interior del castillo, encontrándose con Grey Shadow, quien estaba a punto de salir del recinto, mientras aún se oía a Cloudkicker forcejeando con sus antiguos colegas.
-General Grey Shadow, que sucede aquí?-preguntó Luna consternada.
-Sus Altezas –dijo haciendo una breve reverencia –disculpen mi rudeza, pero no es el mejor momento para estar aquí, tenemos un problema que resolver.
-Qué ocurrió?- preguntó la alicornio lavanda.
-Princesa Twilight, es un asunto complicado de explicarle, es….
-General, no tenemos tiempo que perder, será mejor que nos lo cuente, ahora!
Sin otra opción, Grey Shadow tuvo que narrar lo ocurrido a las princesas, desde la información traída por sus legionarios, hasta la identidad del presunto traidor, así como su especie. Las dos princesas podían ver que el unicornio se mostraba evidentemente molesto por la situación.
-Eso es algo muy serio, General- dijo Luna-, que hará al respecto?
-Lo que hacemos en estos casos…..ejecutarlo- dijo el unicornio resignado.
-Ejecutarlo? Eso es un acto barbárico! Acaso su subordinado no merece un juicio justo?-dijo Twilight. El veterano general, molesto por esa respuesta, volteo a ver a la princesa con una expresión poco amistosa, y una mirada intimidante.
-Lo siento, Princesa Twilight. Esto es algo que usted no puede comprender. Es una falta muy seria para nuestra legión, y peor aún, si resulta verdad que él sea un changeling! Si es cierto eso, prácticamente es motivo de ejecución inmediata.
-General, yo también he lidiado con changelings tiempo atrás, e incluso combatí a la reina Chrysalis a quien derrotamos con la ayuda de mis amigas, así como de la Princesa Cadence y mi hermano Shinning Armor. Sé que son guerreros formidables, grandes maestros del camuflaje y el engaño, además de que solo se alimentan de amor, pero por lo que nos comenta, me extraña el comportamiento de este presunto traidor. Seguro debió tener un buen motivo para ocultarse entre sus tropas, pero no podremos saberlo si usted no le da la oportunidad de defenderse, él tiene derecho como todos a ser juzgado con dignidad.
-Has sido elocuente y sabia, Twilight, una defensa digna de una princesa ante una injusticia, e igual de certera que cualquier abogado moderno– dijo Luna esbozando una leve sonrisa.
-El conocimiento es poder, Luna, y los beneficios de tener una biblioteca bien surtida de toda clase de libros –dijo Twilight, con tono triunfal. Luna volteó y dirigió su mirada al unicornio gris.
-General, sé que está molesto por lo acontecido, pero le sugiero escuche a Twilight Sparkle, de su boca y corazón han salido grandes verdades. Antes de que actúe, debe darle una oportunidad a su subalterno para defenderse. Si es inocente, podrá explicar sus motivaciones y usted podrá redimirse ante él, y en caso de resultar culpable….enfrentara la justicia y usted le hará pagar por la afrenta cometida, como lo ordenan nuestras leyes.
El unicornio gris estuvo meditando por unos minutos la posibilidad de ese juicio. Por un lado, no le agradaba dejar a un changeling vivo entre sus tropas, aunque ya estaba sometido, así que no tendría posibilidad de escapar, pero más importante aún, podría saber la verdad del destino que tuvo su amigo, lo cual solo sería posible interrogando a su suplantador, así que contra todos sus instintos, decidió obedecer la nueva y poco ortodoxa orden de su regidora.
-Está bien- dijo de mala gana el unicornio-, ese miserable tendrá su oportunidad de un juicio justo, pero si trata de huir o hacer algo estúpido, yo mismo cortaré su cabeza!
El milenario unicornio se acercó a la turba que seguía lidiando por someter al presunto pegaso traidor, y se arrodillo junto a él.
-Tienes suerte de que Sus Altezas hayan tenido compasión por ti, más vale que lo que tengas que decir valga la pena para no matarte ahora mismo. Tendrás tu juicio, así que prepárate, escoria! Y al menos agradéceles por su noble gesto de bondad y misericordia, porque de mi parte, ya no tendrás nada!
Grey Shadow se levantó y salió furioso del gran salón, pasando de lado a las princesas y con su magia azotó la puerta de palacio con tanta fuerza que por todo el bosque Everfree se escuchó el retumbar del golpe. Las princesas se acercaron a Cloudkicker, quien pese a estar sometido, hizo lo posible para postrarse frente a ellas y les hizo una profunda reverencia.
-Gracias, sus Altezas! Muchas gracias! Juro que no sé cómo pagarles por su compasión!
-Camina traidor! -gritó Silver Shield, jalando la cadena que le pusieron en el cuello al sometido pegaso, quien apenas podía moverse, lo que lo hacía tropezar. Luna, al ver esto, protestó.
-Detente Silver Shield! Que un escuadrón de los Inquisidores lo lleve levitando a su celda, o por lo menos aflojen sus cadenas para que pueda moverse con más facilidad. También quiero que curen sus heridas, que sea alimentado y bien cuidado en su celda –ordenó Luna.
-Pero su Alteza, él es un traidor, un enemigo de la corona, no merece….-dijó el Smasher, pero no pudo continuar, pues la regidora de Equestria volteó, mirándolo con severidad.
-Escucha soldado! A pesar de las acusaciones en su contra, este pegaso sigue siendo un legionario oscuro, así que se le debe de tratar con el mismo respeto que a los demás hasta que sea debidamente juzgado, ASÍ QUE OBEDEZCAN MI MANDATO! Y ESCUCHENME MUY BIEN: NO QUIERO QUE SEA TORTURADO O LASTIMADO MIENTRAS ESTÉ ENCERRADO, SI ME ENTERO DE QUE LE HAN HECHO DAÑO O MUERE ANTES DEL JUICIO, USTEDES SE LAS TENDRÁN QUE ARREGLAR PERSONALMENTE CONMIGO, Y RESPONDERÁN CON SUS VIDAS! QUEDO CLARO?– gritó la Princesa Luna con el tono de voz tradicional de Canterlot y sus ojos furiosamente encendidos en llamas azules. Silver Shield solo bajó la cabeza y asintió en silencio. Unos segundos después, dos Smashers más se acercaron tímidamente y aflojaron las cadenas que sujetaban a Cloudkicker, quien se levantó y de forma sumisa avanzó en dirección a los calabozos, escoltado por los legionarios que estaban ahora encomendados a su custodia, todo bajo la estricta mirada de la Princesa de la Noche. Una vez que todo eso concluyó, Luna se dirigió a Twilight, quien contempló en en total silencio la escena, asombrada de la forma en que la alicornio manejó la situación.
-Parece ser que tendremos que postergar nuestra velada, Princesa Twilight- dijo Luna con tono de cansancio y frustración por ver interrumpida su noche de esparcimiento.
-Así es, Princesa Luna, pero no se preocupe, volveré en cuando me avise para ver cómo se desarrolla este juicio, solo así podremos saber la verdad que hay detrás de esto- dijo Twilight.
Ambas princesas se despidieron respetuosamente. Luna regresó al interior de su castillo, lista para sus tareas cotidianas, en tanto Twilight voló de regreso a su biblioteca. Durante el viaje de regreso, varias preguntas se agolpaban en su cabeza. Tenía una inmensa curiosidad por saber cómo se resolvería ese asunto, pero aún más importante, sería averiguar la identidad del presunto traidor, así como las motivaciones que tuvo para ocultarse en unos de los ejércitos más poderosos de Equestria. Tras ese rato de vuelo, llegó a su destino, la biblioteca Golden Oak. Entró sin hacer ruido para no despertar a Spike, quien se encontraba profundamente dormido en su canasta. Twilight se metió en su cama, lista para dormir, deseosa de saber que pasaría, y sobre todo, como podría ayudar al traidor en el juicio y entender sus motivos.
