Los chillidos de Chloe ante el extraño comportamiento de Sabrina llamaron la atención de todos en el salón de bailes y dos de los invitados no tardaron en actuar.

Tomando de la muñeca a su compañera, Adrien tiró de esta hacia las escaleras de emergencia del hotel. Allí estarían ocultos de miradas curiosas para transformarse.

-Chloe comportándose, un día sin akumatizados... No, el universo no podía perder tanto el balance...- comentó Adrien.- ¿Lista, Marinette?

Su respuesta fue una serie de tarareos en voz baja. Extrañado volteó para ver a la chica balancearse de un lado a otro aún con el ritmo de la música que bailaban hace algunos instantes. El chico miró a Tikki frente a ella, quien reía levemente y se encogió de hombros.

Suspirando, una sonrisa traviesa se formó en sus labios al momento que abrazaba de espaldas a su compañera, uniéndose a su improvisado baile. Esto la trajo de regreso a la realidad.

-Yo también estaba pasándolo genial, mi lady. Pero ahora hay un asuntito por resolver. Luego podremos seguir bailando toda la noche si gustas...- susurró con su cabeza descansando en su hombro. Marinette asintió hecha una bola de nervios.


Una vez que todo estuvo arreglado, ambos héroes dejaron a Chloe en compañía de su mayordomo y dejaron el lugar. Apenas lograron encontrar un lugar adecuado antes de que sus transformaciones acabaran.

-Así que Chloe tiene madera de heroína...- comentó Adrien con ilusión.

-Tengo que admitirlo, no se le da tan mal cubriendo la espalda... ni pateándole el trasero a gatos hipnotizados.- confesó la joven de brazos cruzados.

-Mantengamos esa última parte como "información clasificada",¿quieres...?- pidió el chico con una sonrisa nerviosa. Marinette comenzó a reír.


-Nunca cambiará...- comentó Adrien tras escuchar el comentario de su amiga sobre la repostería de Marinette. Esta dejó de hacer caras divertidas en cuando le escuchó.- ¿Puedo...?- preguntó finalmente el chico acercándose un poco más.

-Sí, claro... Eh, digo... ¿Qué?- respondió la joven nerviosa ante tan poco espacio entre ambos.

-Coger uno.- respondió el chico. Marinette asintió rápidamente con su cabeza y tomó uno de los tiernamente decorados macarons de la bandeja.

-Abre grande, gatito.- pidió aún con sus mejillas sonrojadas. Este obedeció al momento, tomando un gran mordisco.

-Mmm... súper rico. Cocinas tan bien como luchas, mi lady.- afirmó encantado. Marinette no pudo atinar más que a soltar una risilla... antes de que en su distracción se recostara contra la mesa e inclinara la bandeja hacia el suelo junto con el resto de su contenido...

Uf, esta segunda temporada promete hacerme la vida complicada con este fic sí o sí. Vamos a dejar una cosita en claro de cómo voy a manejar la situación con la trama: ambos conocen sus identidades, pero aún gustan el uno del otro.

Van a haber momentos en los que él la haga sonrojar a ella como los habrán en los que ella le despierte timidez a él. Creo que incluso luego de que se enteren en la serie eso es algo que no va a cambar o al menos eso espero. Es una dinámica muy divertida y adorable la que tienen...