Marinette caminó bajo cubierta en busca del camarote del dichoso Luka con una expresión de descontento. Una vez más, su amado Adrien había sido betado por su padre de acudir a una de sus activiades con sus amigos. Sentía que había perdido la oportunidad de pasar una linda tarde junto a él con compañía de algo de música. Sabía lo mucho que le gustaba.

Pasando por una de las puertas, miró a un lado y se llevó la sorpresa de ver a un chico meditando. Se veía tan tranquilo... hasta que repentinamente habrió sus ojos.

-Eh... ¡Hola! Soy Ma-Ma-Ma... Marinette...


-Creo que la "brújula Marinette" ha encontrado una nueva estatua...- comentó Alya al ver la sonrisa en el rostro de su amiga mientras observaba al guitarrista.

-¿Qué? ¡¿Luka?! ¡Qué va! Eso es ridículo...- aseguró ella.- Claro que es guay, super majo y tal.. pero sólo hay una estatua que vueve loquita a esta brújula...

No podía mentirse a sí misma. Luka había llamado bastante su atención, y más en ese momento que se sentía tan distante de Adrien. Era genial salvar a la ciudad juntos, pero a veces simplemente quería salir con él como cualquier adolescente. Desde luego aquello era imposible gracias al estricto padre del chico, lo que cada día la ponía más y más nerviosa sobre si ella misma sería suficiente para pasar su sofocante filtro.


-¡Y además no tengo idea de qué hacer con esto!- exclamó Ladybug abriendo la cadena en sus manos que le había dado su amuleto encantado.

-Creo que indica que estás encadenada a mí para siempre...- respondió su compañero con una sonrisa.

Ladybug no se molestó en responder a sus comentarios, tenían cosas más importantes de las cuáles hacerse cargo. Pero aquellas palabras se quedaron con ella durante la batalla y rato después de esta.

Realmente, sin importar cuantas cadenas le colocara su padre, Adrien siempre se las ingeniaba para escapar y combatir a su lado. Jamás la había dejado sola. Quizás juntos lograrían algún día liberarlo de la prisión en la que su padre lo había colocado para "protegerlo" del mundo y entonces todo estaría bien.

Pero ahora quedaba preguntarse, ¿qué eran esos nuevos sentimientos que despertaban en ella hacia el chico que acababa de conocer...?


-¡Ha sido increíble!- felicitó Alix a sus compañeros.

-¡El mejor concierto de todo París!- añadió Alya.

Marinette animaba a sus amigos que recién bajan del escenario cuando con su mirada dio con Adrien, quien había terminado de guardar en su lugar el teclado. Sonriente se acercó a él con intenciones de felicitarla también, cuando alguien sin quererlo se interpuso en su camino.

-¿Y a tí qué te ha parecido, Marinette?- preguntó Luka aún con su guitarra en mano. La muchacha parpadeó un par de veces por la sorpresa.

-Pues, ha sido genial. Han tocado todos muy bien.

Adrien, quien también había visto a su compañera tras desocuparse con su instrumento, vio con curiosidad la escena. No había sentido una mala intención al conocer a Luka, en realidad se le había hecho un chico interesante. Pero no había prestado atención hasta el momento la cercanía que parecía haber desarrollado con Marinette.

No quiso interrumpir y se dispuso a ir con el resto, cuando un carraspeo a sus espaldas le hizo voltear. Allí, con una sonrisa, Marinette daba un paso adelante para tomar su mano.

-Has tocado hermoso, Adrien.- le dijo con dulzura, colocándose de puntillas para besar su mejilla. Aún con los labios de ella en su rostro, el chico miró de reojo al guitarrista. El muchacho se encontraba a unos metros de ellos presuntamente hablando con su hermana y algunos de los demás chicos de la banda, pero fue captado por el otro al mirar de reojo a la pareja.

El rubio no pudo evitar la formación de una pequeña sonrisa victoriosa antes de mirar de vuelta a Marinette.

-Puede que esté dispuesto a darle un pequeño concierto privado a cierta heroína en traje rojo...- propuso.

-Apuesto a que a esa heroína le encantaría escucharte.- afirmó ella.- ¿No vienes con el resto?

-Aún no, debo regresar el teclado a la bodega. Adelántate, iré en unos minutos.- indicó antes de un rápido beso en su mano.

Marinette no se lo cuestionó mucho y regresó con el grupo. Adrien la observó por unos instantes.

-Parece que tienes competencia, niño...- comentó Plagg al asomarse de su escondite.

-Nah... Él es sólo un amigo...

LOL