Disclaimer: The story doesn't belong to us, the characters are property of S. Meyer and the plot belongs to aspire2write. We just translate with her permission.
Disclaimer: La historia no nos pertenece, los personajes son de S. Meyer y la trama de aspire2write, solo nos adjudicamos la traducción.
Stolen Heart
By: aspire2write
Traducción: Yanina Barboza
Beta: Melina Aragón
Capítulo 33
Instalé a Alice y Jasper en la habitación de invitados con sábanas limpias. Bella puso los ojos en blanco cuando se dio cuenta de que ni siquiera había hecho la cama de invitados. Le dije que si hubiera estado aquí, podría haberme recordado. Ella solo me besó y me empujó a la habitación para cambiarme. Jasper había planeado con anticipación, investigando atracciones en el área y comprado boletos para la ZipQuest Waterfall & Treetop Adventure en la ciudad vecina. Pregunté si Alice estaba segura de que debía ir, y fiel al estilo Alice, ella me dio una palmada en la nuca y me dijo que me preparara.
Después de que todos nos pusimos el atuendo apropiado, nos subimos a la SUV de Alice. Bella y yo nos deslizamos en la parte de atrás, y ella se puso el cinturón de seguridad del medio antes de inclinarse a mi lado. Envolví mi brazo alrededor de ella, contento de estar cerca. Solo la tendría por una semana, así que iba a saborear cada momento. El viaje fue relativamente rápido, y Bella estaba rebotando en su asiento una vez que llegamos.
—Entonces, prácticamente podemos hacer lo que queramos —dijo Jasper mientras nos dirigíamos a la entrada—. Hay tirolesas, recorrido de cuerdas en los árboles, una resortera humana, todo tipo de cosas. Cariño, creo que tal vez deberías evitar la resortera. —Alice soltó una carcajada.
—Confía en mí —dijo ella—. Estoy cien por ciento de acuerdo con eso.
—¡Quiero hacerlo todo! —dijo Bella con una sonrisa gigante. La atraje hacia mí para besarla rápidamente.
—Haremos todo lo que podamos, cariño —le aseguré mientras me empujaba hacia la entrada rápidamente—. Sin embargo, tal vez también deberías evitar la resortera. No quiero que te lastimes la pierna. —Ella puso los ojos en blanco pero también asintió. Podía confiar en ella para no llevar sus límites demasiado lejos.
El día fue maravilloso. Jasper, Bella y yo hicimos todo, excepto la resortera. Alice no pudo hacer el recorrido de cuerdas en los árboles. Tan pronto como llegó allí, comenzó el vértigo. La bajamos con seguridad, y ella se instaló en una silla de jardín donde podía vernos a los tres. Alice se rio mientras correteábamos, Bella nos pasó, porque Jasper y yo estábamos demasiado ocupados tratando de sabotearnos. El día fue genial, y cuando salimos alrededor de 1500, estaba listo para una siesta. Bella me había mantenido despierto hasta tarde la noche anterior, y combinado con el esfuerzo de hoy, estaba muriéndome de cansancio. Una vez de vuelta en la casa, Alice preparó la cena y el resto de la noche fue sencilla. Estuvimos en la cama mucho antes de las 2200.
Nos despertamos temprano el domingo antes de subir a los vehículos para conducir a Chesapeake. Emmett y Rosalie estaban en casa por el fin de semana, así que pasaríamos el día con la familia. Cuando le dije a mamá que Jasper y Alice habían venido a visitarme, ella me dijo que los trajera. "¡Cuantos más, mejor!". Ellos conducirían a casa desde allí, pero Bella y yo nos quedaríamos a pasar la noche ya que me habían aprobado para tener libre el lunes antes de regresar a Fort Bragg. Sostuve la mano de Bella todo el camino a casa, disfrutando de tenerla a mi lado. Me hizo querer que se quedara aún más.
—¡Hola! —exclamó mamá cuando salimos del auto. Agarré nuestros bolsos de la parte de atrás y di un paso al frente de la camioneta con Bella. Sacudí mi cabeza, indicándole que avanzara. Ella chilló, bajó las escaleras y se apresuró a jalar a... Bella en un abrazo—. Estoy tan contenta de que estés aquí. —Bella se rio mientras abrazaba a mi madre. Miré perplejo.
—Ummm... —No sabía qué decir. Mamá se apartó y me miró con lástima.
—Hola a ti también. —Ella me atrajo a un abrazo que le devolví, pero rápidamente se alejó. Tomando la mano de Bella, la atrajo hacia donde estaban mis amigos mirándome con sonrisas divertidas—. Deben ser Jasper y Alice. Estoy tan feliz de conocerlos. —Ella abrazó a Alice y luego a Jasper. Luego extendió la mano y acarició el vientre de Alice—. Y ahí está mi nieto-ahijado. —Se inclinó hacia delante para hablar directamente al estómago de Alice, la vergüenza ardía en mi rostro—. Vamos a pasar buenos momentos, pequeño. —Jasper miraba a su alrededor, sin saber cómo responder. Sin embargo, Alice... Alice estaba sonriendo ampliamente.
—Tú y yo seremos buenas amigas, Esme —dijo con una risita.
—Llámame Es. —Mamá sonrió y la tomó con la mano que no sostenía a Bella, luego las metió a ambas en la casa, hablando rápidamente sobre sus planes para la barbacoa que comenzaría en unas pocas horas.
—Entonces —dijo Jasper mientras se paraba a mi lado—. Esa es tu madre. —Asentí—. No estabas bromeando, ¿verdad? —Negué con la cabeza—. Está bien. Vamos adentro.
Poco después de entrar en la casa, a los chicos nos echaron de la cocina mientras las mujeres trabajaban en la comida para más tarde. Nosotros estábamos a cargo de la parrilla, pero eso no tendría que suceder por al menos tres horas. Pusimos ESPN para ruido de fondo mientras hablábamos y Emmett y Jasper se conocían. Papá tenía algunas revistas médicas en la mesa auxiliar, pero solo las abrió algunas veces. De vez en cuando, un fuerte eco de risas resonaba en la casa desde la cocina. Me preocupaba no saber de qué estaban hablando.
Mamá finalmente nos indicó que comenzáramos las hamburguesas y los perritos calientes, así que nos trasladamos afuera. Mamá se quedó con nosotros, acostada en su sofá columpio para disfrutar de la brisa. Cuando papá dijo que estábamos a minutos de estar listos para comer, entré para avisarles a Bella, Rosalie y Alice. Al acercarme a la cocina, pude escuchar que la risa se había desvanecido y el tono era mucho más serio que antes. No quería escuchar a escondidas, pero tampoco sentía que debía interrumpir.
—... preocupaba —escuché a Bella decir, entrando en medio de una conversación—. La escuela secundaria era aburrida. Había estado estudiando libros de texto universitarios durante más de un año. Por lo tanto, mi mente vagaba a menudo. Todos se burlaban de mí, chicos y chicas por igual.
—Eso es horrible —dijo Alice, la compasión evidente en su voz.
—Fue bastante fácil de manejar. Quiero decir, solo eran palabras.
—Hasta que no lo fue. ¿Verdad? —preguntó Rosalie, aunque sonaba más como si ya supiera la respuesta.
—Era el último año; tenía catorce años. Había un tipo, Lewis. Me gustaba, lo hizo por unos meses. Era de último año, no uno de los tipos populares, pero no un completo nerd como yo. Me pidió que fuera a un juego de fútbol con él. Cuando lo pensé después, supe que debería haberme dado cuenta de que algo andaba mal. Nunca le había gustado el fútbol. —Ella suspiró y yo apreté el puño. No importaba lo que había hecho ese imbécil; quería encontrarlo y darle un puñetazo en la cara—. Me dijo que me encontraría afuera de la entrada. Así que pasé una hora convenciendo a mi padre de que me dejara ir, me vestí con mi mejor atuendo, y me quedé esperando afuera de la entrada. Esperé media hora, y justo cuando decidí que me iría, sucedió. Parte de los populares estaba en la parte superior de las gradas con bombitas llenas de agua de colores. Me bombardearon, manchando mi atuendo blanco. Luego, para empeorar las cosas, también me arrojaron kétchup y mostaza.
Estaba seguro de que las chicas la estaban consolando, pero la sangre que corría por mis oídos lo ahogó todo. ¿Cómo se atrevieron a tratarla de esa manera? Ella era brillante, hermosa y una de las personas más amables que había conocido. ¿Cómo podría alguien en su sano juicio no enamorarse de ella? Esos imbéciles no sabían la suerte que tenían de no estar en mi presencia en este momento. Les daría una dosis de su propia medicina. Incapaz de escuchar más, entré en la cocina donde Rosalie y Alice estaban abrazando a Bella.
—Hora de comer —dije, esperando que la ira en mi voz no fuera evidente. Las dos chicas se apartaron, se aclararon la garganta y caminaron afuera. Bella me miró con curiosidad, sintiendo de inmediato mi estado de ánimo—. ¿Lista? —Su cara cayó.
—Escuchaste, ¿verdad? —preguntó con resignación. La jalé a mis brazos, abrazándola con fuerza.
—No quise escuchar. —Ella me abrazó—. Cariño, siento mucho que te haya pasado. No merecías nada de eso. ¿Por qué nunca me lo dijiste?
—No quería decírtelo, porque sabía que te enojarías y te pondrías todo "hombre" conmigo. —Me aparté para mirarla con sorpresa.
—¿Ponerme todo hombre? ¿Qué significa eso? —Ella sonrió con indulgencia.
—Odio lo que sucedió, y en ese momento, fue devastador. Sin embargo, está en el pasado. He seguido adelante. No tienes que estar enojado por mí.
—No estoy enojado. —Ella levantó una ceja, y yo resoplé—. Estoy furioso. Si alguna vez encuentro a alguno de esos hijos de puta, los haré pedazos. —Ella puso los ojos en blanco antes de inclinarse hacia adelante y besarme.
—Te amo.
—Yo también te amo.
¡Hola!
¿Nos cuentan qué les pareció el capítulo?
Muchas gracias por los comentarios en el capítulo anterior: Kriss21, Pam Malfoy Black, Isabelfromnowon, Tata XOXO, cavendano13, alejandra1987, patymdn, Beatriz Gomes2, krisr0405, sandy56, Liz Vidal, Car Cullen Stewart Pattinson, LizMaratzza, Pili, ariyasy, somas, saraipineda44, angryc, BereB, Lady Grigori, Rosana, Flor Santana, Fallen Dark Angel 07, Elizabeth Marie Cullen, tulgarita, Srita Cullen brandon, jupy, Esal, Chiqui Covet, Adriu, torrespera172, rosy canul 10, CeCiegarcia, aliceforever85, Lizdayanna, rjnavajas, bbluelilas, Tecupi, NarMaVeg, nydiac10 y kaja0507.
¡Hasta el próximo capítulo!
